El blog del Dr. Enrique Rubio

Categoría: Vacunas

KATALIN KARIKO, LA INVESTIGADORA TRAS LA VACUNA DE PFIZER

KATALIN KARIKO, LA INVESTIGADORA TRAS LA VACUNA DE PFIZER

El ARN mensajero puede ser el gran invento de este siglo y de un valor extraordinario para conseguir anticuerpos a la carta y me llamó profundamente la atención cómo se le ocurrió a esta señora su invento. Pero no me extraña nada, si te acostumbras a pensar y además eres inteligente o algo parecido. Pues entonces puedes mover el mundo y este es el caso de esta señora. Y este es el caso de Catalina

Desde hace unas semanas, la bioquímica se ha convertido en el rostro del ARN mensajero, tecnología que ha permitido desarrollar la vacuna de Pfizer y BioNTech, presente en América. Tras dejar su Hungría natal en los ochenta, la investigadora, migrante y a menudo desprestigiada, es en sí una historia de lucha y reivindicación en la comunidad científica. Aún teniéndolo todo en contra, persistió en su pasión en Estados Unidos. Esta es su trayectoria.

«¡Redención! Empecé a respirar muy fuerte. Estaba tan emocionada que sentí gran miedo a morir». Con estas palabras fue que Katalin Kariko explicó a The Telegraph su reacción ante el anuncio de los resultados de la eficacia de la vacuna contra el Covid-19 impulsada por las farmacéuticas Pfizer y BioNTech.

Después de casi cuarenta años de esfuerzos, sus investigaciones sobre el ácido ‘ARN mensajero’, usado para llevar a término las vacunas, por fin fueron validadas, permitiendo así luchar contra la actual pandemia: «Jamás llegué a imaginar que se pondría tanta atención a esta tecnología. No estaba preparada para ser el centro de atención».

Y es que en cuestión de semanas esta investigadora húngara, desconocida para el gran público, se ha convertido en una celebridad en el mundo científico. Cuando, en realidad, la trayectoria de Kariko viene de lejos.

Su hija es campeona de remo y de empuñar estos siempre tenía ampollas en las manos, que tardaban mucho en curarse, así que pensé que podría usarse el ARN mensajero (ARNm) con el código de proteínas terapeúticas que aceleraran la curación y que un día hasta se podrían guardar en la nevera para jaquecas y otros dolores.

Ya este pensamiento a los profanos nos huele a brujas..

Y al mismo tiempo se le ocurre curar enfermedades genéticas, porque el ARNm es barato, rápido y fácil de aplicar: mucho más que el ADN.

Empezamos a ensayar con él: al principio resultaba inflamatorio, pero logramos obtener uno que no lo era y aumentaba la producción de hematíes y logramos una patente y ayuda.

 

Mis colegas querían usar la tecnología en vacunas: la ensayamos con monos para el virus del Zika y obtuvimos buenos resultados.

También trabajamos en otras, como la del VIH.

Moderna ya tiene dos ensayos clínicos, además de otros para el SARS, CMV y avanza en la hipótesis de que el virus de Epstein-Barr podría ser el origen de la esclerosis múltiple.

La de la malaria nos costará más porque es un parásito e incluye más proteínas. Y lo mismo con otras bacterias infecciosas: complejas por sus azúcares. Y rediseñamos también la vacuna de la tuberculosis.

Tambien la señora esta estudiando la vacuna de la varicela, que deja una secuela en nuestro cuerpo, el herpes zóster. Para el que ya hay otra vacuna, pero que cuesta 800 euros. La diseñamos más barata. Y recuerde que el ARNm facilita y abarata también la terapia génica, que puede resultar muy efectiva en las enfermedades neurodegenerativas, como la amiloidosis.

Podemos llegar a la médula espinal y también a otros órganos y editar y cambiar su genoma para combatir virus. Como ve, la vacuna de la covid solo es el despegue de la revolución ARNm.

Por eso trabajamos para formular vacunas específicas para cada paciente de cáncer y ese es el futuro. Con el ARNm podemos generar, como ha conseguido mi colega Weissman, anticuerpos específicos que destruyan las células cancerosas en cada caso.

Y no solo en oncología. Imagínese una nueva pandemia en la que solo algunos pacientes sobreviven. De entrada, podemos clonar el anticuerpo que le ha permitido sobrevivir e inyectarlo en otros pacientes, quienes así podrían protegerse del nuevo virus.

Su vacuna de la covid ya ha sido un éxito. Hace 20 años para lograr cualquier vacuna hubiéramos necesitado, para empezar, que los de Wuhan nos enviaran un paquetito con el material genético del virus. Y sin él lograron la vacuna en seis meses. Porque antes ya llevaba muchos años, y después con mi equipo, trabajando en esa tecnología en la que nadie creía.

Mi padre era carnicero y me fascinaba ver sus disecciones: trabajaba mucho y después tocaba el violín como un virtuoso. Resolvía operaciones de tres dígitos sin calculadora. Yo era una niña siempre curiosa y trabajaba como mis padres: día y noche. No teníamos tele. A los 13 años fui premiada como mejor estudiante de biología de Hungría. Y fui al campamento nacional de biología. Muchos de los amigos que hice allí hoy son grandes científicos en medicina y biomedicina.

Tuve profesores de primaria y secundaria brillantísimos y entregados. Les doy gracias. De niña y adolescente, quería ser como ellos. Y me enseñaron a no preocuparme de lo que pensaran los demás y a centrarme solo en lo que yo planeara. El investigador Selye –le escribí y me contestó– me explicó cómo gestionar mi estrés para que fuera creativo.

¿Cómo?

La vida es lo que tú haces con ella y puedes convertir lo negativo, el estrés, con trabajo y esfuerzo, en positivo. No estaría aquí si yo no lo hubiera hecho cuando nadie creía en el ARNm y me despidieron de mi universidad.

Como estaba convencida de lo que hacía, me fui a Alemania. Y por eso la vacuna fue de BioNTech, de la que soy vicepresidenta, y Pfizer. Me importó menos lo que pensaran los demás –creían que yo era una perde­dora– que mi propio trabajo. Si amas lo que haces, lo demás es secundario.

Da hasta coraje, ver con la simpleza que se le ocurren y c onsigue sus proyectos.

Pero ella lo cuenta muy fácilpero de hecho esto no es asi.

Estas personas aparte de la curiosidad y su teson, tienen otras características, que la acercan a la verdad inédita. Y además ni siquiera son capaces de comunicarlas acertadamente, pero lo cierto es que inventan cosas maravillosas que benefician al mundo.

A mi me sorprende que esto no esta relacionado con el peso o volumen del cerebro.

Los autistas y sabanes a veces con un cerebro lesionado severamente son supeditados. Pero para alguna materias para otras están muy mermados.

¡Si pudiéramos imitarlos! pero ojo sin demasiado esfuerzo. El ser humano no esa hecho sino para ser feliz, es la obra de Dios, se merece otro estado, y hasta los tontos lo pueden conseguir. Es cuestión de buscarlos.

Hace falta encontrar el nexo entre el cuerpo y el alma, lo demás vendrá luego

Que Dios te bendiga doña Catalina

LLUÍS AMIGUET

 

EL PROPIO CUERPO ‘FABRICA’ EL TRATAMIENTO

EL PROPIO CUERPO ‘FABRICA’ EL TRATAMIENTO

Premio Fronteras a Karikó, Langer y Weissman por crear dos tecnologías que unidas han impulsado las terapias de ARN mensajero, abriendo la puerta al desarrollo de vacunas y tratamientos contra múltiples enfermedades

Entrevista a Katalin Karikó

Fotografía: De izquierda a derecha: Drew Weissman, Katalin Karikó y Robert Langer. Vídeo: Lectura del acta del jurado por su presidenta, la profesora Angelika Schnieke.

El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Biología y Biomedicina ha sido concedido en su decimocuarta edición a Katalin Karikó, Robert Langer y Drew Weissman “por sus contribuciones a las terapias de ARN mensajero (ARNm) y a la tecnología de transferencia que permite a nuestras propias células producir proteínas para la prevención y el tratamiento de enfermedades”, señala el acta del jurado.

26 enero, 2022

La aplicación más sobresaliente derivada hasta ahora del trabajo de los galardonados es “el desarrollo oportuno y rápido de vacunas contra el SARS-CoV-2”, que han demostrado proporcionar “una protección eficaz contra la Covid-19 grave”. El jurado destaca que las vacunas que están conteniendo la pandemia son solo el principio de una tecnología “llamada a extenderse a otras áreas terapéuticas, como las enfermedades autoinmunes, el cáncer, los trastornos neurodegenerativos, las deficiencias enzimáticas y otras infecciones víricas”, señala el acta.

“Este premio reconoce a los creadores de las dos tecnologías que, unidas, no solo han hecho posible las vacunas contra el Covid-19, sino que abren todo un abanico de posibilidades terapéuticas en áreas muy diversas para el futuro. Las vacunas han sido el primer ejemplo del potencial de la unión de estas dos tecnologías, pero ya se está investigando y hay ensayos clínicos sobre su uso contra otras enfermedades”, explica Óscar Marín, director del Centro de Trastornos del Neurodesarrollo en King’s College London (Reino Unido) y secretario del jurado.

Karikó y Weissman, bioquímica e inmunólogo respectivamente, y Langer, ingeniero químico, son autores de avances cruciales en la cadena de hallazgos científicos que han convertido en realidad las llamadas terapias de ARN mensajero, una tecnología que logra que sean las propias células del cuerpo las que producen las moléculas con capacidad terapéutica.

Las nominaciones de Karikó y Weissman al Premio Fronteras del Conocimiento fueron hechas por Isabel Varela, presidenta de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (SEBBM), Larry Jameson, decano de la Escuela Perelman de Medicina y vicepresidente de la Universidad de Pensilvania, Eric Topol, vicepresidente del Scripps Research Institute, y Elias Zerhouni, catedrático emérito de la Universidad Johns Hopkins. La nominación de Langer fue realizada por Antonio López Díaz, Rector Magnífico de la Universidade de Santiago de Compostela, y por María José Alonso, catedrática de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la misma universidad.

Temporalmente, la primera contribución es la de Langer, catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EE.UU.). En los años setenta del pasado siglo, Langer publicó en la revista Nature el primer trabajo que demostraba que era posible encapsular en nanopartículas moléculas de ácidos nucleicos −como el ARN, siglas de ácido ribonucleico−, y transferirlas al interior del cuerpo. Abría la puerta así a “empaquetar las macromoléculas terapéuticas, incluido el ARNm, de forma que puedan ser transferidas a las células, y que la propia maquinaria de traducción celular sintetice la proteína/antígeno”, explica el acta del jurado.

La aportación de Karikó y Weissman, ambos catedráticos en la Universidad de Pensilvania (EEUU), llegó ya entrado el nuevo siglo. Como recoge el acta, “juntos desarrollaron métodos de modificación del ARNm para evitar su destrucción por parte del sistema inmunitario humano”, una vez introducido en el organismo. Fue un avance clave.

“Karikó y Weissman descubrieron cómo modificar las moléculas de ARNm para hacerlas susceptibles de ser utilizadas como agente terapéutico, y Langer ideó el vehículo seguro, la tecnología de encapsulación que permite introducir el ARNm dentro del cuerpo”, explica Oscar Marín. “Los dos avances son imprescindibles”.

La molécula que transporta la información para sintetizar proteínas

Entrevista a Drew Weissman

El ADN y el ARN son las moléculas –químicamente son ácidos nucleicos– que contienen la información necesaria para que todo organismo vivo fabrique sus proteínas. El ADN de cada ser vivo es único y está presente en todas sus células. La función del ARN −en términos muy básicos− es copiar la información del ADN y transportarla hasta la maquinaria de la célula que se ocupa de fabricar las proteínas. El concepto de terapia de ARN parte de la base de que es posible diseñar ARN ‘a la carta’ en el laboratorio, de forma que contenga la información necesaria para fabricar cualquier proteína, ya sea un compuesto terapéutico o, como en las vacunas frente a la Covid-19, un fragmento de un virus. Una vez dentro de la célula, ese ARN sintético será leído por la maquinaria celular, que empezará a producir las proteínas deseadas.

Las vacunas de ARNm contra la Covid-19 contienen ARN con instrucciones para fabricar la proteína S del coronavirus SARS-CoV-2, que es la que actúa como llave para entrar en las células humanas. De esta forma, cuando la vacuna es inyectada, los macrófagos —un tipo de células defensivas del sistema inmune— próximos al lugar del pinchazo ingieren el ARN envuelto en grasa; estas células empezarán a producir la proteína S del virus y colocarla en su membrana externa, para exhibirla al exterior. Esto induce en el organismo una respuesta defensiva como la que se generaría para protegernos de una infección natural del SARS-CoV-2.

Estas vacunas se producen más rápido que las tradicionales, y pueden adaptarse más fácilmente a las mutaciones del virus. También son vacunas teóricamente más seguras, puesto que no interviene en el proceso ningún virus vivo, y ningún material genético entra en el núcleo de la célula humana.

El principio de una revolución biomédica con múltiples aplicaciones

Entrevista a Robert Langer

Tras conocer el fallo del jurado, Katalin Karikó ha explicado cómo se siente ahora que el éxito de las vacunas ha colocado su trabajo en un lugar central de la ciencia: “Durante 40 años no solo no recibí ningún premio, sino que no recibí ningún apoyo económico para mi investigación, así que este reconocimiento es un gran honor. Quiero aprovechar que estoy bajo los focos de los medios para animar a los jóvenes a dedicarse a la ciencia, porque es apasionante”.

Karikó empezó a trabajar con ARN sintético a finales de los setenta en el Centro de Investigaciones Biológicas de Szeged, en Hungría, su país natal. En 1985 emigró con su familia a Estados Unidos. Ya en la Universidad de Pensilvania la investigadora siguió trabajando en la tecnología del ARNm, una línea de investigación por la que pocos apostaban. El punto de inflexión fue el inicio de la colaboración con el inmunólogo Drew Weissman, de la misma universidad. En 2005 Karikó y Weissman lograron su primer gran avance: descubrir cómo modificar el ARN de forma que el sistema inmunitario humano no logre detectarlo.

Como ha explicado el propio Weissman tras conocer el fallo, “nuestra hipótesis central cuando empezamos este trabajo fue que el ARN sería un sistema mejor para transferir proteínas al organismo, porque convertiría al propio cuerpo receptor en la fábrica que produce la terapia. El problema que nos encontramos es que el ARN era enormemente inflamatorio, y el animal al que se lo inyectábamos se ponía enfermo, así que Katalin y yo estuvimos muchos años intentando averiguar la causa de este problema, y fue así como conseguimos nuestro hallazgo principal: un método para evitar la reacción inflamatoria del ARN. Esto además tuvo el efecto de incrementar la cantidad de proteína que se producía, lo cual fue una gran ventaja adicional”.

El objetivo inicial, sin embargo, no era desarrollar una vacuna, ha explicado Karikó. “Mi objetivo era utilizar el ARNm para codificar una proteína terapéutica que se pudiera administrar a un paciente con un ictus o un infarto de miocardio porque yo trabajaba en el campo de la cardiología y la neurocirugía, y quería evitar que se produjera una inflamación que pudiera empeorar la situación del enfermo”.

Para la galardonada, las vacunas contra la COVID-19 son sólo el principio de una revolución biomédica en ciernes. “Ahora que ya se ha demostrado la utilidad de esta técnica para desarrollar vacunas, estoy convencida de que pronto tendremos más para otras enfermedades. Además es una terapia especialmente barata porque la medicina se produce en tu propio cuerpo, tú mismo te conviertes en la fábrica de medicamentos. Las aplicaciones son infinitas”.

Karikó ha destacado que ya hay ensayos clínicos en fase avanzada de esta técnica contra enfermedades cardiovasculares, “introduciendo el ARNm en el corazón durante una cirugía de by-pass para mejorar la capacidad cardiaca”, explicó. “Pensábamos que esta sería la primera aplicación autorizada, pero la pandemia aceleró el desarrollo de las vacunas”.

También hay en marcha ensayos para probar vacunas de ARNm contra el VIH, la malaria y otras enfermedades, incluido el cáncer, según señala Karikó: “Hemos realizado ensayos prometedores con dos modelos animales para frenar una enfermedad autoinmune, la esclerosis múltiple. Se han iniciado muchos ensayos, y cada vez más compañías están probando esta tecnología”.

Weissman, por su parte, destaca también su trabajo actual en el posible desarrollo de “terapias génicas para la anemia falciforme, un trastorno con el que nacen 200.000 personas cada año. Esperamos poder tratarles con una sola inyección de ARNm que actuará sobre las células madres de la médula ósea, reparando su defecto genético y curando la enfermedad. Esto transformará la medicina”.

Un “ejemplo de perseverancia” ante el escepticismo inicial de la comunidad científica

Langer también se había enfrentado décadas atrás al mismo escepticismo que Karikó. Antes de que en 1974 lograra crear micro- y nanopartículas para encapsular grandes moléculas “la gente no creía que fuera posible”, ha recordado tras conocer el fallo del jurado. “Incluso después de publicado el resultado mucha gente me dijo que estaba mal, no lo creían. Los primeros nueve proyectos de investigación que solicité fueron rechazados, y no pude conseguir un trabajo en un departamento de ingeniería química, que es mi disciplina”. Langer se incorporó al MIT como profesor de Bioquímica Nutricional en 1978.

Su tecnología, sin embargo, ha resultado “absolutamente crítica” −afirma− para las terapias de ARNm. “Si el ARN se inyectara directamente, simplemente se destruiría. En cambio al ponerlo en estas pequeñas partículas lo proteges cuando lo inyectas en el cuerpo, y así sobrevive para poder trabajar”. Además, las partículas pueden modular la velocidad a la que se administra el ARN y en algunos casos también el lugar del cuerpo al que es transferido. “Esto permite un suministro muy preciso”, explica.

Langer es hoy uno de los científicos más citados a escala mundial, autor de más de un millar de patentes. Es co-fundador de la compañía Moderna, creadora de una de las vacunas de ARNm. Al demostrar el concepto de la encapsulación en partículas para transferir macromoléculas al cuerpo, Langer abrió un amplísimo abanico de posibilidades, exploradas por numerosos grupos de investigación. “Mucha gente se basó en nuestro trabajo de 1974, muchas empresas han estado desarrollando ideas; he ayudado a arrancar a algunas de ellas. Hoy en día las partículas se utilizan para tratar distintos tipos de cáncer, enfermedades mentales como la esquizofrenia y la adicción a los opiáceos. También en el tratamiento de la diabetes de tipo 2, en la prevención de hemorragias y diferentes enfermedades oculares, para aliviar el dolor y enfermedades cardiovasculares”.

Aún en plena pandemia, y con el enorme impacto de las vacunas contra la Covid-19, Langer considera “un honor increíble ganar este premio, tanto por las increíbles personas que lo han recibido en el pasado como por aquellas con las que voy a compartirlo”.

“Tanto Langer como Karikó y Weissman son un ejemplo de perseverancia”, afirma Oscar Marín. “Sufrieron múltiples rechazos por lo arriesgado de su investigación y la tendencia al cortoplacismo de la política científica; su triunfo nos hace pensar en lo difícil que es vaticinar qué va a funcionar en biología, y cuántos avances han podido quedar en el camino por no asumir riesgos”.

Jurado y Comité Técnico de Biología y Biomedicina

El jurado de esta categoría ha estado presidido por Angelika Schnieke, catedrática de Biotecnología de la Universidad Técnica de Múnich (Alemania), y ha contado como secretario con Óscar Marín, catedrático de Neurociencias y director del Centro de Trastornos del Neurodesarrollo en King’s College London (Reino Unido). Los vocales han sido Dario Alessi, director de la Unidad de Fosforilación y Ubiquitinación de Proteínas-MRC en la Universidad de Dundee (Reino Unido); Lélia Delamarre, científica principal en el Departamento de Inmunología del Cáncer de Genentech (Estados Unidos); Robin Lovell-Badge, jefe sénior de grupo y director del Laboratorio de Biología de las Células Madre y Genética del Desarrollo del Instituto Francis Crick (Reino Unido); Ursula Ravens, catedrática sénior del Instituto de Medicina Cardiovascular Experimental de la Universidad de Friburgo (Alemania); Ali Shilatifard, titular de la Cátedra Robert Francis Furchgott de Bioquímica y Pediatría de la Universidad Northwestern (Estados Unidos); y Bruce Whitelaw, catedrático de Biotecnología Animal y director interino del Instituto Roslin en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido).

En cuanto al Comité Técnico de Apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha estado coordinado por M.ª Victoria Moreno, vicepresidenta adjunta de Áreas Científico-Técnicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), e integrado por José Félix de Celis Ibeas, profesor de investigación en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM); Dolores González Pacanowska, coordinadora del Área Global Vida y profesora de investigación en el Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra (IPBLN); José Luis Martínez Menéndez, profesor de investigación en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB); M. Isabel Medina Méndez, coordinadora adjunta del Área Global Vida y profesora de investigación en el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM); e Isabel Varela Nieto, profesora de investigación en el Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (IIBM).

Entrevista de la Sra. Karico

Siempre quise desarrollar RNA mensajero, en primer lugar entender que un nucleótido modificado no es inflamatorio y cómo incorporar y hacer que el mRNA no fuera inmunogéni co inflamatorio al incorporar nucleósidos modificados específicamente pseudouridina al mensajero RNA este era el mensajero no inflamatorio y no inmunogénico.

Antes del desarrollo de la vacuna mensajero RNA se había ensayado para tratamiento de diferentes enfermedades para el corazón y enfermedades hepáticas por lo que ya están enprogreso y incluso antes del desarrollo de la vacuna,

El desarrolló de la terapia de ARN mensajerop or décadas y solo la ultima fase paso muy rápidamente pero todos los componentes estaban listos para la vacuna. Teniendo en cuenta que el mensajero de los nucleos RNA no puede incorporarse al genoma por lo que no hay precedentes de que eso podría pasar el mRNA es una plataforma que puede ser utilizado para desarrollar muchos tipos de medicamentos no solo las vacunas, sino mRNA que codifica proteínas terapéuticas y usarlos ​​para tratar corazón, hígado y muchas otras enfermedades genéticas y ahora mismo ya también desarrollo parat erapia de genes donde la modificación del genoma puede ser introducida.

LA VIRUELA DEL MONO

LA VIRUELA DEL MONO Expertos señalan la importancia de cortar las cadenas de transmisión de la viruela del mono. Foto: SOCIEDAD ANDALUZA DE MEDICINA PREVENTIVA, SALUD PÚBLICA Y GESTIÓN SANITARIA. Expertos señalan la importancia de cortar las cadenas de transmisión de la viruela del mono. Foto:

Carmen Torrente/Cristina Ruiz. Madrid

La viruela símica o viruela del mono (monkeypox) es una «zoonosis viral (enfermedad provocada por virus transmitido de los animales a las personas)», al igual que el virus SARS-CoV-2. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera «rara, que produce síntomas parecidos a los que se observaban en los pacientes de viruela en el pasado, aunque menos graves».  Eso sí, tras la erradicación de la viruela en 1980 y su posterior cese de la vacunación, señala que se ha convertido en el Orthopoxvirus es un género vírico de poxvirus que incluye muchas especies, como Cowpox virus, Monkeypox virus, Rabbitpox virus, entre otros; estos ejemplos han sido aislados de mamíferos no humanos aunque también puede afectar a personas que estén en contacto con estos animales. ᐈ ¿Qué es la viruela del simio y dónde se confirmaron casos? Esta semana, con la detección el 14 de mayo de dos casos en Reino Unido y 30 casos confirmados ya en España, el mayor número fuera de África, han sonado todas las alarmas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé una reunión extraordinaria para la próxima semana. ¿Hay motivos serios de preocupación?

Daniel López Acuña, epidemiólogo y ex director de Acción Sanitaria de la OMS, considera que «no hay motivo para que exista una alarma social a raíz de la viruela del mono, pero sí es necesaria una alarma epidemiológica como una enfermedad contagiosa que tenemos que cortar. No es una alarma equiparable a la de la pandemia de la covid. No debemos pensar que la viruela del mono se va a comportar igual, porque es muy distinto. Estamos hablando de una decena de casos y la transmisión no es por aerosoles. Hay que frenarlo ya para que no se expanda, pero no podemos compararlo en cuanto a vías de transmisión y punto de vista de la epidemiología. Es decir, no hay que alarmar de que hay una nueva pandemia. Lo que hay son brotes epidémicos de una enfermedad rara, endémica, que se está saliendo un poco de su cauce, porque se ha presentado en lugares donde habitualmente no lo hace: en Europa. Y, además, no ha sido en un único lugar, sino que hay prácticamente una decena de países con casos».

¿Se ha aprendido algo epidemiológicamente a raíz de la covid-19? «Ha generado una sensibilización mayor a la necesidad que siempre ha existido, pero no siempre se ha cumplido, de declarar alertas sanitarias cuando hay brotes epidémicos y de establecer protocolos de actuación para que haya toda la claridad del mundo sobre cómo diagnosticar casos, cómo aislarlos, cómo controlar los brotes. En esto la pandemia nos favorece, porque ha creado sensibilización».

«La vacuna de la viruela tiene una eficacia de un 80% respecto a la viruela del mono, pero no se trata ahora de inmunizar a toda la población» (López Acuña)

Eso sí, López Acuña considera que hay que «saber actuar bien» y recalca que «esto no es un tema de vacunar, no es una enfermedad que se transmita por aerosoles, sino que tiene una transmisión por contacto estrecho por fluidos corporales, con una dinámica de contagio muy distinta».

Daniel López Acuña, epidemiólogo y ex director de Acción Sanitaria de la OMS. Daniel López Acuña, epidemiólogo y ex director de Acción Sanitaria de la OMS.

Dicho esto, sí cree que la vacuna de la viruela ayuda a estar protegido: «La vacuna de la viruela tiene una eficacia de un 80% respecto a la viruela del mono. Se inoculó hasta 1980. Los que estamos vacunados con ella de forma rutinaria, para viajar y como parte de nuestro calendario vacunal, tenemos un cierto grado de protección, no absoluto. La gente más joven está desprotegida en ese sentido, pero no se trata ahora de inmunizar a toda la población. Eso sería un salto que no vendría al caso. Se trata de hacer como hicieron en Estados Unidos hace diez y veinte años, cuando controlaron brotes aislados de viruela del mono. Se usa una vacuna contra la viruela para proteger al círculo inmediato de relaciones de contactos estrechos, pero no para todo el mundo». De hecho, el Centers for Disease Control and Prevention (CDC) menciona brotes recientes en ese país, pero el mayor fue el de 2003, cuando hubo 47 personas confirmadas de seis estados.

¿De qué vacuna estaríamos hablando? «Se puede usar la vacuna tradicional, pero tiene más efectos secundarios. Hay una nueva vacuna reformulada, más purificada, producida en Dinamarca, que está aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), y se podría utilizar con menos riesgos de efectos secundarios».

Sobre esto, el Ministerio de Sanidad informa de que, aparte de la vacuna tradicional de la viruela, existe una de tercera generación, aprobada en 2019 por parte de la EMA, con disponibilidad limitada. Más tarde, en 2022, se ha aprobado, también por la EMA, un tratamiento antiviral específico que no está comercializado en España y del que hay también una disponibilidad muy limitada.

«La reunión de la OMS es una acción habitual cuando hay un brote epidémico de una enfermedad que es mayor de lo habitual» (López Acuña)

En cuanto a la reunión extraordinaria prevista por la OMS, López Acuña matiza que probablemente sea la próxima semana: «Eso es una acción habitual cuando hay un brote epidémico de una enfermedad que es mayor de lo habitual, que no había estado presente y se produce en varios países. También se hizo cuando hubo brotes de Ébola, de cólera…Es para contrastar información, comparar puntos de vista, analizar posibles normas en términos de protocolos de actuación y vacunación. Es decir, es algo estándar dentro del marco reglamentario internacional. No debe ser interpretado como algo que se haga por una situación de emergencia desproporcionada. Nos preocupa ver casos en toda Europa, simultáneamente, que no están, salvo uno en Reino Unido, ligados a una visita o interacción con personas de zonas endémicas. Lo que tenemos que entender es cómo se han producido las cadenas de transmisión».

Al hilo de esto, el ex directivo de la OMS recuerda que en Estados Unidos los brotes fueron por mascotas contaminadas, provenientes de África, «que entraron en contacto con humanos». ¿Por ejemplo? «Un tipo de ardilla africana, simios… estos se lo pasaron a los perritos de la pradera, y personas que estuvieron en contacto con las crías de los perritos se contagiaron. Pero esto se cortó rápidamente, se interrumpió la transmisión y se aisló a las personas».

«No hay que estigmatizar. Al ser transmitido por fluidos corporales, puede haber una transmisión también de hombre a mujer y de mujer a mujer» (López Acuña)

Por ello, subraya la importancia de que se rastreen a fondo los casos y contactos estrechos: «Deben ser aislados y poner un dique para interrumpir la transmisión, que está un poco extendida, y todo parece indicar, en el caso de España, que ha habido sitios de concentración, como una sauna en Madrid, adonde acuden hombres que tienen sexo con hombres y ha habido interacción. En cualquier caso, no hay que simplificar ni estigmatizar. Al ser transmitido por fluidos corporales, puede haber una transmisión también de hombre a mujer y de mujer a mujer. Todo depende del contacto estrecho».

Respecto a los casos vistos en África, a excepción de la República Democrática del Congo, López Acuña señala que la transmisión fue por contacto estrecho y fluidos corporales, pero no había una singularización de que esto ocurriera en hombres al tener sexo con hombres. «Esto ha sido un epifenómeno de lo que no es lo definitorio. Lo importante es poder trazar claramente las cadenas de transmisión».

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Javier Arranz, miembro del Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), niega que se esté apreciando una alarma en las consultas ante la viruela del mono, aclara que la preocupación de los profesionales es «intermedia», considera que la actuación ante estos brotes está siendo relativamente rápida y sitúa, por tanto, la enfermedad en su escenario correcto. De hecho, al igual que López Acuña, aclara que no es una pandemia, sino que se trata de brotes epidémicos relacionados entre sí, con un vínculo, «con un número importante de personas afectadas y casi siempre relacionadas».

«El brote surgió en Inglaterra, y su comunicación con España es importante, igual que pasó con la covid» (Javier Arranz, Semfyc)

¿Por qué España lidera el número de casos a escala internacional? «El brote surgió en Inglaterra y, al ocurrir en un país que tiene más comunicación con otros países, empieza a generar contactos. La comunicación de España con el Reino Unido es importante, igual que pasó con la covid. Y en España ha habido una agrupación concreta de personas, como podía haber ocurrido en otros países». Eso sí, subraya que lo importante es que «se ha detectado rápidamente ese vínculo y, por tanto, se ha ampliado el estudio de contactos y las posibilidades de diagnóstico».

Arranz comenta que surgen brotes de viruela del mono periódicamente y señala a Nigeria como el país donde probablemente se detecten más: «Desde 2017 hasta ahora se han detectado allí unos 600 casos». Y comenta que los brotes detectados en Reino Unido siempre han estado vinculados a personas procedentes de África, mientras que los casos detectados en Estados Unidos estuvieron más relacionados con mascotas importadas, como señala López Acuña.

«El problema principal es que hubiera habido un salto cualitativo en el virus que lo hiciera mucho más contagioso a personas con bajos niveles de contacto» (Javier Arranz, Semfyc)

Y matiza: «La viruela del mono no es una viruela humana, porque su hospedador habitual no es el hombre, sino otros animales» y reitera que cada año aparecen casos: «El problema principal es que hubiera habido un salto cualitativo en el virus que lo hiciera mucho más contagioso a personas con bajos niveles de contacto. Son estudios que deberán hacerse, pero primero atajarlo desde el punto de vista epidemiológico y evitar que haya especies que en África tienen el virus y que no pase a otros lugares. Esto es difícil, pero no imposible».

De hecho, cree que la crisis del Ébola y la pandemia ha enseñado a actuar rápido: «El aviso de Inglaterra fue el 14 de mayo. Estamos a día 21 y en España se ha clausurado ya el lugar que parece ser el origen del brote epidemiológico y se han detectado muchos casos. Igual en un momento anterior hubiéramos tardado más. Además, ayer el Ministerio de Sanidad publicó un protocolo, y días antes las comunidades autónomas habían iniciado un procedimiento muy en la línea de los de detección y aislamiento del Ébola». A su vez, subraya la importancia de las alertas internacionales: «Hace unos años, el European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) no existía. Los mecanismos de alerta internacionales están funcionando muy bien y son rápidos. La pandemia de la covid ha engrasado algunos de estos aspectos».

Aparte del Ministerio de Sanidad, la Sociedad Andaluza de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (Sampspgs) publicó ayer un protocolo de actuación sobre la viruela del mono que, en el caso de Andalucía ya cuenta con cinco casos sospechosos, que se suman al declarado días atrás.

“En Andalucía tenemos mucho turismo y, en el caso de Málaga está Torremolinos, donde ese turismo mayoritariamente es gay” (Dariusz Narankiewicz, de Sampspgs)

Dariusz Narankiewicz, portavoz de la sociedad andaluza, ha explicado a este medio, que aunque el documento se basa en las recomendaciones dadas a conocer por el Ministerio de Sanidad, se ha querido detallar algo más en el caso de Andalucía, ya que “necesitábamos actuar con mayor rapidez”, dice. “En Andalucía tenemos mucho turismo y, en el caso de Málaga está Torremolinos, donde ese turismo mayoritariamente es gay”. Precisamente, según señala, el primero de los casos notificados en la comunidad corresponde a la provincia malagueña, “pero probablemente la Consejería de Sanidad esté estudiando más casos de otros lugares”.

Entre las medidas propuestas por la Sampspgs, se advierte de que ante cualquier sospecha “se debe informar al Servicio de Medicina Preventiva/Epidemiología del distrito sanitario”. Además, “se debe instaurar la búsqueda de los contactos estrechos e indicarles la vigilancia síntomas, restringir las relaciones sociales y, en caso que se produzcan, usar mascarilla quirúrgica”. La Sampspgs también aconseja el autoaislamiento, en caso de desarrollo de síntomas y comunicación a los servicios de salud, y evitar el contacto con las mascotas.

Por qué en los homosexuales

El hecho de que España esté ahora a la cabeza en número de casos posibles, que correspondan a hombres que tiene sexo con hombres (HSH), y concretamente si se trata de homosexuales “se debe a que son un colectivo que tiene mayor vigilancia. Por ejemplo, en España, que tenemos aprobada la profilaxis de exposición al VIH, estas personas tienen consultas más frecuentes y ante la aparición de lesiones cutáneas son los primeros que se ponen en contacto con el médico. En España tienen una mayor accesibilidad”.

Algunos expertos apuntan que ahora estamos ante una explosión de casos que continuará durante algún tiempo, pero que luego descenderá. En este sentido Narankiewicz cree que “todo dependerá de la detección de los casos, de que se pongan las medidas preventivas adecuadas y de la concienciación de la población, que deberá mantenerse alerta”.

Sobre la premonición de que cada vez más habrá enfermedades que se transmitan a los humanos, según algunos epidemiólogos, el portavoz de la Sampspgs sostiene que “es lógico pensarlo, ya que el ser humano es el principal responsable de que ocurra esto, porque somos nosotros los que estamos provocando las alteraciones en el ecosistema. Sabemos que hay muchos virus y bacterias que están quietecitos en sus reservorios, pero si nosotros invadimos sus entornos naturales y los destruimos, nos exponemos nosotros mismos a los riesgos que están en la naturaleza.

Referencias

SOCIEDAD ANDALUZA DE MEDICINA PREVENTIVA, SALUD PÚBLICA Y GESTIÓN SANITARIA.

Daniel López Acuña, epidemiólogo y ex director de Acción Sanitaria de la OMS.

 

ARN, LA GRAN MOLÉCULA

 

 

Este articulo es copia del escrito por NUÑO DOMÍNGUEZARTUR GALOCHA 29 NOV 2020 – 00:30 Actualizado:29 NOV 2020 – 11:00 CET 44, y me atrevo a transcribirlo porque me parece magnifico

Más allá de los fármacos, el ARN puede darle a la humanidad un mayor control sobre su destino como especie. En 2011 se descubrió cómo reescribir el genoma de cualquier ser vivo gracias a la edición genética CRISPR. Esta tecnología revolucionaria funciona solo con el ADN y esto supone que hace cambios permanentes en el libro de la vida. Por eso ahora un número creciente de laboratorios y empresas buscan una forma de editar el ARN, pues no implica estos riesgos. Aunque las técnicas para reescribir el ARN están en pañales y solo pueden hacer cambios puntuales de una letra genética por otra, sus aplicaciones son interesantísimas: un solo cambio de una letra de ARN podría evitar enfermedades raras como la distrofia muscular. Más allá, desarrollar unas tijeras que corten el ARN podría permitir crear un tratamiento capaz de aniquilar al 80% de los coronavirus conocidos y potencialmente a muchos otros virus cuyo genoma está hecho de esta molécula. De hecho esta es una gran diferencia entre las cosas vivas y las que no lo están: todos los seres vivos del planeta se basan en el ADN para vivir y reproducirse, pero hay muchos virus, incluido el SARS-CoV-2, que están hechos solo de ARN. Por eso necesitan entrar en otros seres vivos y secuestrar su maquinaria biológica para multiplicarse.

Dos de las vacunas más eficaces contra la covid se basan en un compuesto sin el que la vida en la Tierra no podría existir. Su aprobación puede ser el comienzo de una nueva era de tratamientos contra el cáncer, enfermedades raras y vacunas universales

Dentro de todas y cada una de las personas que lean estas líneas hay una molécula frágil, de vida fugaz y origen desconocido sin la que no podrían estar vivos: el ARN. Las dos vacunas contra el nuevo coronavirus que han mostrado una mayor eficacia hasta el momento se basan en esta molécula, en concreto en un subtipo conocido como ARN mensajero. Su trabajo es transmitir el mensaje de la vida contenido en el ADN y convertirlo en todas las proteínas que nos permiten respirar, pensar, movernos, vivir. Esta molécula es tan fundamental que se piensa que con ella pudo comenzar la vida en la Tierra hace más de 3.000 millones de años. Ahora es una de las favoritas para empezar a sacar a toda la población del planeta de la peor pandemia del siglo XXI.

Las dos vacunas más avanzadas, la de Pfizer/BioNTech y la de Moderna, han mostrado una eficacia superior al 94%.

Estas dos vacunas se pinchan en el brazo con una inyección intramuscular Cada inyección contiene millones de nanopartículas (pequeñas esferas de grasa) Cada una de esas nanopartículas transporta 10 cadenas simples de ARN mensajero

Uno de los mayores enigmas de la ciencia es cómo apareció la vida en la Tierra hace más de 3.000 millones de años. Hay varias teorías, pero todas ellas pasan de una forma u otra por el ARN. La definición más básica de algo vivo es que se puede reproducir solo y, por tanto, puede evolucionar. Algunos científicos han demostrado que el ARN se puede copiar a sí mismo y evolucionar por sí solo. Es posible que esta molécula fuese la primera entidad viva en la Tierra.

Las moléculas de la vida

El ADN es una molécula cuya función principal es almacenar toda la información genética que conforma a un ser vivo escrita con una combinación de cuatro letras: G, A, T, C. C A

Está formado por dos hebras que se unen como una cremallera G T

Un ser humano es una secuencia de ADN con 3.000 millones de estas letras.

El ARN es una cadena simple con tres de las mismas letras que el ADN (G, A, C) y una U en lugar de una T. Es mucho más inestable y frágil pero, a cambio, sirve para casi todo. U C G A

El ARN copia la información genética del ADN,

ADN Transcripción a ARN A U G A U C A T A C T A G T

ARN mensajero A U G A U C A C G U U

Para que esta pueda salir del núcleo de la célula. humana

La información del ADN debe permanecer intacta, inmutable, por eso está protegida en lo más interno de las células: el núcleo.

Núcleo Retículo endoplasmático

El ARN transporta la información genética del ADN fuera del núcleo y comienza a seguir sus instrucciones para producir proteínas.

Proteínas

Todo este proceso está mediado por diferentes tipos de ARN

ARNm

ARN mensajero Traduce el ADN y lleva su mensaje fuera del núcleo de la célula

ARNt

ARN de transferencia Ayuda al ensamblaje de las proteínas

ARNr Ribosómico Conforma los ribosomas, las fábricas donde se construyen las proteínas

El ADN puede sobrevivir días o incluso semanas a temperatura ambiente. Incluso se conserva decenas de miles de años en algunos fósiles. El ARN, a cambio de su versatilidad, es una molécula efímera que solo está presente durante unas pocas horas en la célula mientras realiza su función concreta.

Se desintegra con mucha facilidad, sobre todo por la acción de unas proteínas inmunes ubicuas (están tanto dentro de la célula como en nuestras manos, piel…) cuya única función es destruir cualquier ARN extraño. Por eso las vacunas de ARN necesitan temperaturas de hasta 80 bajo cero: no es fácil mantener estable esta molécula a temperatura ambiente durante mucho tiempo.

Las vacunas transportan dentro de la célula las instrucciones de ARN externo para que las células produzcan la proteína de la espícula del virus, que por sí sola es inofensiva

Coronavirus El mensaje genético del virus esta escrito con 29.903 letras, de las cuales 3.831 conforman la proteína de la espícula que es esencial para que el coronavirus pueda infectar

AUGUUUGUUUUCUU…

Esas nanopartículas inyectadas llegan al músculo y penetran en diferentes células del cuerpo Y sueltan las cadenas de ARN

Núcleo Reticulo endoplasmatico

El ARN es localizado por los ribosomas sin pasar por el núcleo de la célula Los ribosomas son los encargados de traducir ese ARN para crear las proteínas de la espícula del virus

Cómo se traduce el ARN en proteínas

Una vez que el ARN mensajero lee la información genética del ADN, se sirve de los ribosomas y del ARN de transferencia para crear proteínas.

Ribosoma

ARN mensajero Dentro del ribosoma de la célula, cada tres letras se unen a un ARN de transferencia (ARNt), una molécula que lleva tres letras complementarias y un aminoácido específico

ARNt

Aminoácido

Estos aminoácidos se van uniendo como perlas en un collar para dar lugar a las proteínas que forman el virus. Proteína de la espícula del virus

Cualquier vacuna es una simulación de una infección. Su objetivo es provocar una respuesta del sistema inmune ante un patógeno sin dejar que este cause enfermedad. Las vacunas de Moderna y BioNTech usan una técnica diferente a las convencionales, basadas en virus completos atenuados —sarampión—, desactivados —gripe— o en fragmentos de este. Las vacunas de ARN mensajero usan las células del cuerpo como biorreactores para que produzcan copias de la proteína S del coronavirus y que estas sean localizadas por el sistema inmune.

Aquí está una de las diferencias más importantes entre las vacunas de Moderna, la de BioNTech y las de otras empresas y centros de investigación que desarrollan inyecciones similares.

Una vez la vacuna entra en el músculo del brazo, las nanopartículas pueden migrar por el sistema linfático hasta llegar a los ganglios y el bazo

Nódulos linfáticos

Una vez allí las nanopartículas entran directamente en las células dendríticas, fagocitos del sistema inmune innato

Estas células producen la proteína S y se la muestran a otros dos tipos de glóbulos blancos, lo que da comienzo a la respuesta inmune adaptativa, la más sofisticada y efectiva contra el virus

Linfocitos CD8+ T

Linfocitos CD4+ T

Activan los linfocitos B y son capaces de identificar y aniquilar a una célula infectada de coronavirus Que generan anticuerpos, proteínas capaces de unirse al virus e impedir que infecte

Esta línea también incluye células de memoria capaces de recordar a los virus y reactivar la alerta inmunitaria meses, incluso años después.

El médico e inmunólogo Ugur Sahin, fundador de BioNTech, destaca la importancia de que la vacuna se dirija específicamente a células del sistema inmune, lo que les permite dar una dosis de vacuna unas tres veces menor que Moderna para obtener los mismos resultados. “Una dosis más baja supone que la vacuna es más segura y te permite fabricar más dosis para cubrir la demanda mundial”.

La vacuna del cáncer Este científico de origen turco y el resto de su equipo fue uno de los primeros en el mundo en estudiar en humanos una vacuna de ARN. Lo hizo en 2017 para intentar tratar el cáncer. La idea era desarrollar una vacuna específica para cada paciente como si su tumor fuese un virus.

Tumor del paciente

Primero se lee todo el ADN del tumor Y se identifican unos pocos rasgos únicos: proteínas de su superficie conocidas como antígenos

Después se escribe y produce un ARN mensajero capaz de fabricar esas proteínas

Cuando ese ARN entra en la célula, comienza el proceso de producción de antígenos del tumor

Y activa las defensas del cuerpo ante el cáncer Respuesta inmune

Moderna también surgió como empresa para desarrollar este tipo de vacunas personalizadas y hay una tercera compañía muy adelantada en este campo, la alemana Curevac. Todas, además, desarrollan inmunizaciones contra otros patógenos como la rabia, el zika o el citomegalovirus, un patógeno que puede producir sordera, retraso mental y otros problemas graves en una fracción de los bebés que nacen infectados.

“Las vacunas de ARN pueden revolucionar la medicina”, asegura Norbert Pardi, investigador de la Universidad de Pensilvania (EE UU). Si finalmente estas vacunas demuestran eficacia, su aprobación puede marcar el comienzo de una nueva era en biomedicina. Esta misma técnica puede aplicarse a muchas otras infecciones virales, al cáncer y a enfermedades raras.

La rapidez con la que se pueden desarrollar es apabullante. Moderna tardó 42 días en tener un ARN mensajero candidato a vacuna después de que China publicase la secuencia genética completa del SARS-CoV-2. En comparación, se tarda una media de 10 años en desarrollar una vacuna convencional. Esto hace que el ARN mensajero sea ideal para desarrollar una inmunización rápida contra futuros virus pandémicos de rápida expansión.

Precedentes históricos

La vacuna más rápida, contra el ébola, tardó cinco años en ser descubierta.

1935

Polio Rotavirus 20 años 22 años

Sarampión Malaria 9 años 31 años

Virus del papiloma humano 15 años

Ébola 5 años

Para el VIH y el zika aún no se ha encontrado vacuna

La secuencia de los ARN mensajeros se escribe en un ordenador y después se produce de forma química, sin necesidad de usar células, lo que puede resultar más barato si finalmente estas vacunas tienen éxito y la tecnología para producirlas llega a escalarse.

El ARN puede resultar más seguro que otras vacunas basadas en ADN, proteínas o virus completos. Esta molécula por sí sola no es infecciosa y es incapaz de integrarse en nuestro ADN, lo que podría causar mutaciones peligrosas que se transmitirían de generación en generación. En la actualidad hay unos 50 ensayos clínicos en marcha para probar la eficacia de este tipo de vacunas contra tumores de todo tipo, incluidos los casos más graves en los que hay metástasis. También hay casi una veintena de vacunas en ensayos contra infecciones virales como la gripe, el VIH, el zika y otras.

La gran pregunta sobre estas vacunas es cuánto dura la inmunidad que generan. “Con que las vacunas de ARN mensajero contra covid protejan durante dos o tres años sería satisfactorio porque nos permitiría controlar la epidemia”, opina Felipe García, investigador del Hospital Clínico de Barcelona que participa en un consorcio español de desarrollo de una vacuna de ARN mensajero contra el nuevo coronavirus. Nadie sabe la duración de la inmunidad que generan estas vacunas porque sencillamente son demasiado nuevas. Si finalmente son aprobadas habrá que esperar años para conocer su efectividad en el tiempo, por eso los ensayos clínicos van a continuar por lo menos hasta 2022.

Por el momento no hay ninguna vacuna de ARN mensajero aprobada contra ningún tipo de virus o enfermedad. Sus resultados contra el cáncer han sido mucho menos claros que con la covid. Las vacunas de ARN contra el cáncer parecen seguras y consiguen frenar el avance de los tumores, pero solo en una fracción reducida de pacientes. Los pacientes que sí responden a la vacuna pueden estar sin cáncer hasta tres años y medio.

Hay dos descubrimientos científicos recientes sin los que no serían posibles estas vacunas. El primero data de finales de la década pasada y lo hicieron Katalin Karikó, bioquímica de origen húngaro que actualmente trabaja para BioNTech, y Drew Weissmann, de la Universidad de Pensilvania (EE UU). Ambos desarrollaron un ARN mensajero modificado que incluye un pequeño cambio químico en su fórmula que lo hace mucho más digerible para el sistema inmune, lo que facilita que la molécula llegue intacta a donde tiene que llegar. Aún así, inyectar este ARN solo no conseguía grandes efectos. A partir de 2015, Karikó, Weissmann y Pardi desarrollaron vacunas que protegían la secuencia de ARN dentro DE UNA NANOPARTÍCULA HECHA DE LÍPIDOS (GRASA), lo que permitía llevar la carga de forma mucho más eficiente a las células. La formulación de esa burbuja y la secuencia exacta del ARN modificado son fundamentales para el éxito de estas vacunas. Cada empresa tiene su propia fórmula y en ella están las claves de su eficacia.

La gran barrera para estas vacunas es la necesidad de preservarlas a temperaturas de hasta 80 grados bajo cero. Llevar millones de vacunas así a países con una cadena de frío deficiente o inexistente es un reto al que nunca antes se ha enfrentado la humanidad.

La tecnología para que estas inyecciones se mantengan a temperaturas factibles ya existe. Moderna ha anunciado que su vacuna aguanta hasta un mes a temperaturas típicas de una nevera convencional y Sahin explica que su equipo está trabajando en una nueva formulación que se mantenga estable a temperatura ambiente.

“Nuestra vacuna de ARN mensajero contra la covid aguanta a cinco grados por lo menos tres meses”, explica Mariola Fotin-Mleczek, directora técnica de Curevac, una empresa alemana surgida en 2000 de la Universidad de Tubinga. Su vacuna ha obtenido resultados prometedores en las pruebas en humanos y se dispone a empezar la última fase de pruebas para demostrar su eficacia. La Unión Europea ha acordado la compra de 225 millones de dosis de su vacuna si finalmente funciona, que se sumarían a las ya acordadas con BioNTech, Astra Zeneca, Sanofi, Janssen y posiblemente Moderna. Si estas vacunas finalmente se aprueban y resultan efectivas será “el comienzo de una nueva era”, explica Mleczek, experta en inmunología. “La formulación de estas vacunas es muy fácil y rápida y se pueden aplicar a casi cualquier patógeno, de forma que podríamos desarrollar vacunas multivalentes para la gripe, el covid y otros virus, todo en uno”, explica.

Hay otro posible factor limitante: el precio. Las vacunas de Moderna (23 euros) y BioNTech (15) son cuando menos cinco veces más caras que la desarrollada por la Universidad de Oxford y Astrazeneca, por ejemplo. Como referencia, todas las vacunas que se ponen en África cada año tienen un precio conjunto por persona de unos cuatro dólares. “Las vacunas de ARN nos sacarán de esta pandemia, pero solo junto a las otras, incluidas las más convencionales. En lo que las de ARN son imbatibles es en la rapidez de desarrollo, lo que es muy importante en pandemias”, señala Felipe García, del Clínico.

La fabricación en masa de estas vacunas es posible. “Las técnicas que actualmente usamos para producir estas vacunas en el ámbito académico es fácilmente escalable, así que es factible poder producir dosis para 10.000 millones de personas en uno o dos años”, explica Cristina Fornaguera, investigadora del Instituto Químico de Sarriá, en Barcelona. En 2016 su equipo colaboró con Moderna en la formulación de vacunas de ARN. Junto a Salvador Borrós ha diseñado vacunas liofilizadas —deshidratadas— de ARN que permiten conservarlas a cuatro grados.

España no tiene actualmente ninguna empresa que pueda fabricar vacunas de ARN mensajero, explica Ion Arocena, director de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio). “Estos candidatos a vacuna contra la covid se han desarrollado en un tiempo récord y con un esfuerzo que no tiene precedentes en la historia. Si salen adelante se abrirá la puerta a toda una nueva categoría de fármacos. En este punto hay que recordar que empresas como Curevac han recibido 300 millones de euros del Gobierno alemán para el desarrollo de su vacuna. En España, el fondo de covid del CDTI ha financiado a tres empresas que desarrollan candidatos de vacuna por unos 500.000 euros. Viendo la situación uno se pregunta si el desarrollo de estas vacunas hubiera podido suceder en España”,

NUÑO DOMÍNGUEZARTUR GALOCHA

29 NOV 2020 – 00:30Actualizado:29 NOV 2020 – 11:00 CET

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ARNm: EN EL CANCER

ARNm: EN EL CANCER

La inmunidad aplicada al cancer y el dignostico mas preciso, forman partes de estos trabajos, obtenidos de Diario Medico

Es una verdadera alegría poder tener estos avances en algo tan nefasto en nuestro tiempo como es el cancer.

Y además parecen irrefutables.

Dios lo quiera

Tras cientos de millones de dosis inoculadas y pruebas de seguridad y eficacia, el impulso de esta estrategia vuelve a centrarse en el cáncer. Vacunas terapéuticas con ARN mensajero se ensayan ya frente a tumores como el melanoma, el cáncer de páncreas o el colorrectal. ILUSTRACIÓN: Gabriel Sanz Vacunas terapéuticas con ARN mensajero se ensayan ya frente a tumores como el melanoma, el cáncer de páncreas o el colorrectal. ILUSTRACIÓN: Gabriel Sanz

Cristina G. Lucio

Vie, 04/02/2022 – 08:00

A menudo se dice que las vacunas contra la covid-19 se desarrollaron en un tiempo récord. Aunque el cáncer era el principal objetivo de esta terapia.

«En 2019 teníamos en nuestras manos una tecnología de ARNm madura que permitía diseñar, probar y fabricar rápidamente vacunas de ARNm muy potentes en menos de seis semanas. Habíamos aplicado el enfoque en cientos de pacientes con cáncer. Sabíamos, con algunas adaptaciones, también podrían aplicarse para desarrollar vacunas contra enfermedades infecciosas. Estábamos preparados para responder rápidamente a una pandemia».

Pero ahora se ha invertido la búsqueda. El éxito obtenido contra la covid está haciendo avanzar la investigación del ARN mensajero como una herramienta frente al cáncer. Los estudios en este campo y vacunas terapéuticas con ARN mensajero se ensayan ya frente a tumores como el melanoma, el cáncer de páncreas o el colorrectal, tanto de manera individual como en combinación con otros tratamientos oncológicos.

Se tienen que demostrara todavía su utilidad clínica y superar algunas dificultades, pero los investigadores están muy optimistas.

La perspectiva es muy prometedora», apunta Isabel Cidoncha, coordinadora de la Unidad de Farmacia de Investigación Clínica Oncológica del Instituto de Oncología del Vall d’Hebron de Barcelona (VHIO) y miembro de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).

«Las posibilidades del campo son enormes», coincide Ignacio Melero, codirector del departamento de Inmunología e inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra​ e investigador principal del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), quien pone un

ejemplo gráfico:  Científica inmigrante allanó el camino para la vacuna contra el covid-19 | Noticias Univision Salud | Univision

En el caso de la covid-19, las vacunas de ARN mensajero proporcionan a nuestras células una especie de manual de instrucciones que les indica cómo producir una versión de la proteína S, el arma principal que usa el virus para infectar. Esta proteína es detectada por células centinela del sistema inmunitario, que las identifican como enemigas y las presentan a un rango superior de defensas, como las células T, que inician la respuesta para acabar con el invasor y guardan su perfil en su base de datos, por si vuelven a encontrarse con él en el futuro.

En el caso del cáncer, el objetivo también es conseguir adiestrar al sistema inmunitario para que localice y ataque de forma eficiente al tumor.

Las instrucciones que se proporcionan a través del ARN mensajero son distintas, más diversas y complejas que las de la covid, el resultado que se persigue es el mismo: aprovechar la fuerza, la precisión y la memoria del sistema inmunológico del propio paciente para neutralizar una amenaza.

Nueva ‘vuelta de tuerca’ para evitar la quimioterapia en cáncer de mama

Ózlem Türeci buscaba las claves para que localizar de forma más eficiente a esas células tumorales que estaban pasando «Los tumores están cuajados de moléculas distintivas no presentes en las células sanas, el sistema inmune al reconocerlas, las destruirían. Años más tarde ella misma conseguiría elaborar, con ARN mensajero, un particular cartel de se busca cuya utilidad ya se prueba en ensayos clínicos. Los médicos investigadores Uğur Sahin y Özlem Türeci, responsables de la vacuna de Pfizer-BioNTech

Todavía hay incógnitas por despejar, aunque los investigadores de esta área de la ciencia creen que hay varias vías que pueden ser efectivas para poner al enemigo entre rejas.

El objetivo, como en el caso de la covid, es adiestrar al sistema inmunitario para que localice y ataque a los tumores

Por ejemplo, una de las estrategias que se explora es la identificación de antígenos específicos del cáncer, marcadores que sólo estén presentes en las células tumorales y, además, sean comunes en distintos pacientes. Esto permitiría desarrollar una terapia prêt-à-porter, por ejemplo frente a oncogenes cuya implicación en el desarrollo de tumores ya se conoce.

Pero, además de este abordaje universal, también se investiga la posibilidad de realizar una terapia personalizada con ARNm, a través de la localización e identificación de los denominados neoantígenos, que son producto de las mutaciones particulares que se han producido en un tumor determinado.

» Melero, creeque el proceso de identificación de neoantígenos y sintetización de la terapia puede llevar unos tres meses, lo que supone un obstáculo para la aplicación de la estrategia.

En los tumores colorrectales, hay un grupo de pacientes que, pese a someterse con éxito a cirugía y quimioterapia sigue teniendo un alto riesgo de volver a padecer cáncer, ya que algunas células tumorales consiguen escapar a las intervenciones y circulan por la sangre, con la capacidad de alcanzar otros tejidos e iniciar otro proceso oncológico. En estos casos, una vacuna personalizada podría servir para que las defensas del organismo identificaran y neutralizaran esa amenaza de una forma mucho más efectiva. Hasta ahora, la única alternativa para estos pacientes era el seguimiento estrecho de su evolución. «Este ensayo es un hito importante en nuestros esfuerzos por ofrecer inmunoterapias individualizadas a los pacientes. Muchos cánceres progresan de tal manera que el paciente parece inicialmente libre de tumores después de la cirugía, pero después de algún tiempo los focos tumorales que eran inicialmente invisibles crecen y forman metástasis.

Pretende en pacientes con cáncer colorrectal, identificar a los pacientes de alto riesgo con un análisis de sangre e investigar si una vacuna de ARNm individualizada puede prevenir estas recaídas», señaló Özlem Türeci en un comunicado con motivo del lanzamiento de la fase II del ensayo, el pasado mes de octubre.

Otro enfoque que ha ganado mucho auge es la utilización de ARN mensajero como un inmunomodulador contra el cáncer; por ejemplo, para aumentar la respuesta inmunitaria frente a un tumor.

La via intratumoral

«Uno de los ensayos de BioNTech en los que participamos, frente a melanoma, utiliza una mezcla de varios ARN que codifican para varias citoquinas. Se administra a los pacientes por vía intratumoral y en este caso el objetivo es convertir esa lesión tumoral en una vacuna in situ. Se persigue despertar una respuesta inmunitaria que vaya contra el tumor que has tratado, pero también contra las metástasis o las micrometástasis que estén en el paciente», explica Melero.

Identificar moléculas distintivas en el cáncer que guíen el tratamiento

Cidoncha apunta, en la misma línea, que la tecnología de ARN mensajero también puede ser muy útil para optimizar tratamientos, como la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control, a la que algunos pacientes no responden.

«Se ha visto que administrando ARN mensajero unido a esos inhibidores de puntos de control, como los anti-PD1, se potencia la acción de este fármaco al que algunos pacientes eran resistentes. El objetivo de la combinación es que la inmunoterapia sí sea capaz de luchar frente a las células tumorales». Su equipo participa en un ensayo en fase I que evalúa la utilidad de ARN mensajero frente a melanoma tanto en monoterapia como en combinación con el inmunoterápico cemiplimab.

Las dificultades tecnicas

Cidonta anota que las dificultades que exige su elaboración, almacenamiento y dosificación. «El ARN mensajero tiene una vida media bastante corta y es una molécula bastante lábil que se degrada con facilidad». Estas características le aportan ventajas ya que, una vez que ha cumplido su función en el organismo, desaparece sin dejar rastro. Pero también generan escollos. «En el proceso de preparación y de manipulación hay que tener muchísimo cuidado. Porque una mala manipulación o un inadecuado mantenimiento de la cadena de frío pueden echarlo todo por tierra», señala.

El cáncer de pulmón precisa, urgentemente, de una financiación finalista

La proteína AXL, un biomarcador en sangre para el diagnóstico precoz del cáncer de páncreas

Tratamientos del cáncer más allá de la quimioterapia

La inestabilidad de la molécula fue, precisamente, una de las principales razones de que, durante años, la comunidad científica no prestara atención a quienes señalaban al ARN mensajero como una posible herramienta terapéutica. Tanto Katalin Karikó, la bioquímica húngara considerada la madre de la tecnología de ARN mensajero, como Sahin y Türeci recibieron de forma reiterada negativas y comentarios escépticos cuando planteaban que la molécula tenía unas enormes cualidades que se podían aprovechar.

Esta tecnnologiase combinara con otros tratamientos, como los inhibidores de puntos de control

Mientras estos investigadores sólo veían posibilidades, para la mayoría solo era un tipo de ARN que, pensaban, no sólo era prácticamente imposible de manejar en el laboratorio, porque se degradaba muy fácilmente; sino que tampoco se podría introducir en el cuerpo y que sobreviviera lo suficiente para entrar en las células y cumplir su función.

Creían que esa posibilidad era ciencia ficción,.

«El concepto de la vacuna de ARNm se remonta a principios de la década de 1990, pero los primeros estudios de otros colegas mostraron que era difícil administrar ARNm de manera efectiva en las células del cuerpo humano y generar respuestas inmunitarias efectivas. Solo había unas pocas docenas de investigadores de vacunas de ARNm y la mayoría de ellos se dieron por vencidos debido a la falta de progreso. Vimos la belleza del ARNm, una molécula adecuada para enviar mensajes e instrucciones al sistema inmunitario», recordaban Sahin y Türeci hace unos días.

Karikó y otros investigadores, «en los últimos 20 años hicieron una serie de importantes descubrimientos que allanaron el camino hacia un ARNm mucho más potente.

Las particulas lipídicas.

El transporte de las nanopartículas lipídicas que ayudaron a administrar las vacunas de ARNm de manera eficiente a las células dendríticas en los ganglios linfáticos de nuestro cuerpo. […]

En 2014 este nuevo tipo de vacunas de ARNm de nanopartículas en nuestros primeros pacientes con cáncer y quedamos impresionados por su potencia. No podíamos creer que unos pocos microgramos de ARNm fueran suficientes para montar respuestas inmunes extremadamente fuertes».

Para Cidoncha, «sin duda, el haber podido vehiculizar el ARN mensajero dentro de partículas lipídicas ha sido un avance clave». Y la seguridad del abordaje ha quedado demostrada con la administración global de cientos de millones de dosis.

«Nada en el mundo tiene esa evidencia de seguridad. Nada», señala Melero, quien subraya el enorme auge que está viviendo –y vivirá– este campo de investigación.

Lourdes Ruiz Desviat, directora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC), afirma “el hecho de que estás moléculas puedan diseñarse y sintetizarse de forma mucho más sencilla que otras aproximaciones terapéuticas sin duda facilitará su expansión”.

El cáncer es uno de los principales focos de atención, pero la posible utilidad de la tecnología de ARN mensajero también se está investigando frente a problemas como la gripe, el VIH o la malaria, entre otros.

Sahin y Türeci se conocieron en 1991, en una unidad de pacientes con cáncer hematológico, donde él ejercía como médico residente y ella entró en rotación. La mayoría de sus pacientes eran terminales, por lo que todos los días veían a personas morir por culpa del cáncer, sin opciones terapéuticas disponibles. Esa fue la espita que les llevó a investigar nuevas formas de combatir la enfermedad. Muchos años, mucho trabajo y una pandemia después, por fin ven esa posibilidad al alcance de la mano.

Técnicas diagnósticas en cáncer que alargan la vida

El análisis molecular de tumores supone un antes y un después. Identificando las distintas mutaciones del ADN tumoral se obtienen tratamientos más específicos y mayor supervivencia.

El análisis molecular de tumores supone un antes y después en la Oncología. Ilustración: Gabriel Sanz El análisis molecular de tumores supone un antes y después en la Oncología. Ilustración: Gabriel Sanz

Cristina Ruiz

Sáb, 05/02/2022 – 16:00

Desde hace décadas, los trabajos para la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer no han dejado de proliferar. Cada día se conocen nuevos avances en oncología, donde la innovación tecnológica juega un papel fundamental en la mejora de técnicas y procedimientos, permitiendo afinar el conocimiento de los tumores y, por tanto, adecuar los tratamientos a cada paciente oncológico alargando las expectativas de vida.

Sumado a esas tecnologías, y con el desarrollo de la medicina de precisión, en opinión de Mónica Granja, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y especialista en el Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, «es imprescindible destacar la importancia del diagnóstico molecular, que abarca distintos métodos, desde las pruebas de tinción inmunohistoquímicas más tradicionales, hasta las nuevas técnicas de secuenciación de ADN como los paneles de secuenciación genómica».

Estos paneles, según detalla Granja, «identifican distintas alteraciones en el ADN de la célula tumoral que pueden contribuir a su crecimiento y para las que pueden existir tratamientos específicos con un impacto en supervivencia y una disminución de los efectos secundarios».

El diagnóstico molecular permite utilizar técnicas mínimamente invasivas para detectar de manera muy precisa y en estadios muy precoces el cáncer. Se trata de identificar y analizar marcadores biológicos (biomarcadores) que pueden medirse objetivamente y ser evaluados como un indicador de un proceso biológico anormal, estado de una enfermedad o respuesta a un tratamiento.

Así, gracias a él se ha conseguido «cambiar la historia natural de determinados subtipos de cáncer de pulmón, mama, colon o melanoma, entre otros, mejorando de forma significativa el pronóstico y la supervivencia de estos pacientes», comenta la secretaria científica de la SEOM. Sin embargo, y a pesar de los avances, es consciente de que queda mucho camino por recorrer, pues aún existen tumores «huérfanos en identificación de biomarcadores».

En busca de biomarcadores oncológicos

La compañía española Genomica, del Grupo PharmaMar, es una de las empresas punteras dedicadas al diagnóstico molecular. Su trabajo se centra en diseñar kits -actualmente dispone de dos para cáncer colorrectal, tres para pulmón y uno para melanoma-, que detectan esos biomarcadores oncológicos y permiten elegir el tratamiento más adecuado a cada paciente. Es lo que se denomina diagnóstico de acompañamiento.

«Hay una serie de medicamentos oncológicos que necesitan, antes de ser administrados, que se haga un test de diagnóstico para ver si el paciente tiene una mutación genética y va a responder o no a ese tratamiento», explica Rosario Cospedal, directora general de Genomica. De no realizarse ese test se corre el peligro de que el enfermo no responda al medicamento «porque tiene una mutación en su ADN y, además, tenga numerosos efectos secundarios; y al contrario, porque hay medicamentos que tampoco responderían si no se tuviera esa mutación concreta».

Pero, ¿en qué consiste el diagnóstico molecular? «Explicarlo es muy fácil porque es una PCR y ahora todo el mundo sabe lo que es por el Covid», apunta la directora general de Genomica. Se trata de extraer una muestra del paciente, «que normalmente suele ser una biopsia o, en el caso de lo que llamamos biopsia líquida, sangre o plasma. De ahí obtienes el ADN del paciente, lo amplificas por PCR, logrando millones de copias de él, y detectas si ese paciente tiene una mutación; de otra manera sería imposible».

En esa extracción del ADN del paciente oncológico y en el análisis de genes es donde la Clínica Universidad de Navarra (CUN) centra parte de sus esfuerzos, más allá de técnicas avanzadas de imagen «como la biopsia guiada por resonancia, aplicada en cáncer de próstata, o toda la tecnología relacionada con la medicina nuclear, fundamentalmente con el PET, que es de altísima resolución», señala Antonio González, director de Oncología Médica de la CUN en Madrid.

Él mismo explica que lo más novedoso que han incorporado en el abordaje del cáncer «es poder hacer análisis de 500 genes en los tumores de los pacientes que se diagnostican o de aquellos que acuden a consultar a la clínica, lo que nos permite hacer un screening molecularde los tumores desde el principio», con lo que se favorece el tratamiento y el pronóstico.

«Disponíamos ya de una plataforma de ciento y pico genes y ahora damos el salto a más de 500, poniéndonos al nivel de otras que hay en EEUU como la Foundation Medicine. Poder diagnosticar muy bien a los pacientes y darles lo que necesitan es el motor de nuestra actividad», asevera el director de Oncología Médica de la CUN en Madrid.

En general, este análisis tiene aplicación en casi todos los tumores, «pero hay algunos donde tiene una aplicación extrema, como es el cáncer de pulmón donde se han encontrado más mutaciones de genes que llevan asociado un tratamiento. Probablemente sea la enfermedad que más se beneficie, aunque también el cáncer de colon y recto tiene un altísimo beneficio».

Disponer de una diana molecular que tiene un tratamiento hace que el pronóstico de los tumores y, por tanto, las expectativas de supervivencia de los pacientes mejore considerablemente. «Un paradigma es el cáncer de ovario con mutaciones de BRCA. A día de hoy, las pacientes con este tipo de cáncer tienen más supervivencia porque disponemos de medicamentos específicos frente a esa alteración, que son los inhibidores de PARP. Y esto ha hecho que se duplique la supervivencia».

«Si en cáncer de ovario, estadios III y IV que es lo normal del diagnóstico, la supervivencia a cinco años sin recaer era del 20% o 25%, ahora hemos conseguido que la mitad de las pacientes a cinco años no recaiga. Aún queda la otra mitad, pero hemos duplicado las que están sin recaída. Es un ejemplo de cómo ha cambiado la historia natural de estos pacientes», concluye González.

DIARIO MEDICO

 

SOBRE EL ADN MENSAJERO

SOBRE EL ADN MENSAJERO

Katalin Karikó, la bioquímica que entendió cómo utilizar el ARN mensajero

Una vacuna es un fármaco que actúa entrenando a nuestro sistema inmunitario para responder ante un patógeno. Para ello, lo que suele hacer es enseñarle a nuestras defensas de forma controlada un señuelo, un compuesto que se parezca al patógeno o esté presente en él, de forma que cuando éste aparezca en su forma completa, nuestro cuerpo lo reconozca y ya sepa cómo vencerlo. Las vacunas son un asombroso ejemplo de lo que la ciencia ha sido capaz de entender y hacer en las últimas décadas.

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Imagen obtenida con microscopio electrónico de barrido que muestra el virus SARS-CoV-2 (en amarillo).
Wikimedia Commons.

Hasta ahora, las vacunas contenían o bien el propio patógeno atenuado o desactivado por distintos mecanismos, o bien una proteína del patógeno que nuestro sistema inmunitario pudiese reconocer. Pero varias de las actuales vacunas contra el SARS-CoV-2, el coronavirus causante de la COVID-19, se basan en una estrategia distinta, nunca empleada todavía. Son las llamadas vacunas de ARN mensajero, en las que una molécula de ARN se inyecta en nuestro cuerpo y se introduce en nuestras células para que sea su maquinaria celular la que produzca la proteína que debe entrenar a nuestras defensas. No se introduce virus ni proteína del virus. Solo las instrucciones para producirla, y lo demás ocurre ya en nuestras células.

Esto tiene varias ventajas. Por un lado son vacunas más rápidas de producir, algo crucial en medio de una pandemia mundial. Por otro, son más sencillas de modificar si el virus muta, algo que todos los virus hacen y que con el SARS-CoV-2 estamos viendo casi en tiempo real. Según todos los datos disponibles por ahora, son vacunas seguras. Y no, no suponen un riesgo de volvernos transgénicos, como temen algunos, ya que el ARN no se introduce en nuestro ADN ni lo modifica de ninguna forma.

De una década de rechazos a la esperanza frente a la COVID-19

Si estas vacunas son ya una realidad es porque existe el trabajo que Katalin Karikó lleva toda su vida realizando y a pesar de que esta bioquímica húngara se pasó la década de los 90 recibiendo una carta tras otra de rechazo de financiación para sus investigaciones. Esas investigaciones son hoy la base de las vacunas que, todos esperamos, nos ayudarán a dejar atrás la pandemia de COVID-19 y a volver a nuestra vida normal prepandémica.

Karikó nació en 1955 en la ciudad húngara de Szolnok. En una entrevista al periódico El País ha contado que su infancia fue feliz, que su padre era carnicero y que ella disfrutaba viéndole trabajar, observando las vísceras de los animales que despiezaba y que de ahí surgió su vocación científica. 

Katalin Karikó (1980). Estudió ciencias y comenzó a investigar en el Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad de Szeged, donde obtuvo su doctorado en bioquímica. Pero investigar en la Hungría comunista no era sencillo, así que en 1985 aceptó una invitación para ocupar una plaza postdoctoral en una Universidad de Temple, en Filadelfia. Su marido y ella vendieron su coche y guardaron el dinero en el osito de peluche de su hija con la idea de irse y no volver a Hungría.

Cómo usar el ARN mensajero para curar enfermedades

En Temple, continuó con sus investigaciones, que consistían en utilizar moléculas de ARN para curar enfermedades. El ARN es la molécula encargada de trasladar las instrucciones consignadas en el ADN a la maquinaria celular para que lleve a cabo su función específica, para que genere las proteínas que le tocan dentro del gran engranaje que es el organismo.

SU IDEA ERA INTRODUCIR EN LOS ENFERMOS UNA MOLÉCULA DE ARN CON LAS INSTRUCCIONES QUE ENSEÑASEN A SUS CÉLULAS A PRODUCIR LAS PROTEÍNAS QUE PUDIESEN CURARLES. POR ENTONCES KARIKÓ SE CENTRABA EN CURAR, NO EN INMUNIZAR.

Durante años lo intentó con nulo éxito. Como decíamos, los años 90 fueron de continuo rechazo a su idea, demasiado innovadora por el momento. Eran los años de la terapia génica, del intento por solucionar los problemas de salud congénitos yendo directamente a la fuente, manipulando el ADN.

En 1995, tras varios rechazos de financiación fue degradada de rango en la Universidad de Pensilvania, donde se encontraba de trabajando. También le diagnosticaron un cáncer. Estuvo a punto de abandonar, de buscar otra cosa que hacer en otro sitio. “Pensé que tal vez no era lo suficientemente buena, no lo suficientemente inteligente”. Ante la necesidad de tener un trabajo para renovar su visa en Estados Unidos, aceptó ese puesto más bajo y con un sueldo menor.

Unos años después, un encuentro casual junto a una fotocopiadora de la universidad dio la vuelta a la situación de Karikó y de sus perspectivas científicas. Drew Weissman, inmunólogo recién llegado proveniente del equipo de Anthony Fauci, estaba buscando la vacuna contra el sida y quería que Karikó lo intentase con su ARN mensajero.

Pero las vacunas de ARN tenían algunos inconvenientes. Por un lado, no conseguían que el cuerpo generase bastante proteína como para conseguir una respuesta inmune suficientemente potente. Por otro, el ARN mensajero podía causar una fuerte inflamación, una respuesta defensiva del sistema inmunitario al considerar que el ARN introducido era de un virus. La solución a ambos problemas resultó ser la misma: en 2005 descubrieron que cambiando una letra de la secuencia genética del ARN se evitaba la respuesta inmune exagerada y además se aumentaba la producción de la proteína deseada. Los ensayos con animales daban resultados cada vez mejores.

Drew Weissman y Katalin Karikó (2015). Imagen: Katalin Karikó.

En 2010 una empresa dedicada a la investigación del tratamiento de enfermedades infecciosas con ARN mensajero compró los derechos sobre las patentes que habían registrado Karikó y Weissman. Se llamaba ModeRNA, acrónimo de “ARN modificado”. Casi a la vez, una pequeña empresa alemana fundada por dos inmigrantes de origen turco, BioNTech, adquirió otras patentes de los mismos investigadores orientadas al uso de ARN modificado para desarrollar vacunas contra el cáncer. En 2013, BioNTech contrataba a Karikó, que hoy ocupa el puesto de vicepresidenta senior.

Una vez en la empresa, Karikó siguió investigando para mejorar la técnica de ARN mensajero. Era necesario, por ejemplo, proteger de alguna forma las moléculas de ARN para que durasen más tiempo, ya que éstas son muy frágiles y se desechan enseguida, reduciendo así la eficacia de este tipo de fármacos. En 2015, Karikó comprobó que recubriéndolas de nanopartículas lipídicas se evita que se degraden demasiado rápido y se facilita su entrada en las células.

Ambas empresas, BioNtech y ModeRNA, son conocidas hoy mundialmente por su contribución al desarrollo de vacunas contra la COVID-19 utilizando la tecnología de ARN mensajero que Karikó se empeñó en desarrollar a pesar de las dificultades. “Esto es algo increíble, porque significa que todo el trabajo que estuve realizando años enteros, durante la década de los 90, y convencer a la gente de que tal vez el ARNm sería bueno, valió la pena”. 21 enero, 20216 Comentarios 

Los investigadores están en Oviedo para recoger el viernes el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica han destacado las enormes posibilidades de los procedimientos basados en ARN mensajero, sobre todo, en el caso de las vacunas por su rapidez, potencia y seguridad. “Cuando tuvimos la secuencia del virus en unas horas conseguimos empezar a generar el ARNm”. Y han sido claros al señalar que “si la vacuna no llega a todo el mundo no controlaremos la pandemia”.

Así lo ha señalado en Oviedo Drew Weissman, inmunólogo, que trabaja en la Universidad de Pensilvania junto a otra de las galardonadas Katalin Karikó, bioquímica, pionera en el estudio de las posibilidades terapéuticas de esta molécula y considerada la madre de este tipo de vacunas. Ambos llevan décadas trabajando en vacunas basadas en ARNm y vieron que esta molécula provocaba fuertes reacciones inflamatorias porque el sistema inmunitario la detectaba como intrusa.

La accesibilidad de la vacuna no es un problema de fabricación sino de factores políticos

Weissman destacó la rapidez con la que permiten avanzar las investigaciones basadas en ARNm frente a las estrategias que trabajan con virus inactivados. “El ADN codifica todas las proteínas que forman la vida y para ese proceso las células realizan una copia del ADN utilizando el ARNm que es leído por una especie de máquina que es el ribosoma, de modo que se produce la proteína a partir del mismo código”. Las vacunas que utilizan esta tecnología se basan en que el cuerpo reconoce esa proteína como ajena y así se genera la respuesta inmunitaria.

La principal ventaja de este procedimiento, según ha señalado Weissman, es la velocidad frente al mayor tiempo de investigación que necesitan las estrategias basadas en virus inactivados, “que requieren aislar el virus, cultivarlo y aprender a inactivarlo”.

“Con ARN solo necesitamos la secuencia y saber la proteína que nos interesa. Con coronavirus llevábamos mucho tiempo trabajando por eso este segundo aspecto ya lo sabíamos y en cuanto tuvimos la secuencia nos llevó unas pocas horas empezar a generar el ARN, de ahí la rápida velocidad de producción, ha explicado Weissman.

Protección potente y seguridad

Otras de las ventajas destacadas por este investigador han sido “la protección muy potente y la seguridad, con más de mil millones de personas vacunadas y ningún efecto adverso grave”.

En la misma línea se pronunció Katalin Karikó quien explicó que con las vacunas de ARN se utiliza la misma configuración de laboratorio para cualquier secuencia de codificación y cualquier vacuna, de ahí la rapidez, “algo muy importante en momentos de pandemia”.

Si la vacuna no llega a todo el mundo no se controlará la pandemia

Con respecto a la administración de una tercera dosis y las dificultades de aún muchos países para administrar la primera vacuna Weissman ha explicado que “llevamos muchos trabajando por la igualdad en el acceso a las vacunas, desde mucho antes de la pandemia por Covid-19”, y ha sido claro al decir que “hasta que no consigamos que todo el mundo se vacune no acabaremos por controlar la infección”.

Según sus palabras la tercera dosis es precisa para conseguir la inmunidad necesaria frente a la infección “pero si el resto del mundo no pone en marcha el programa de vacunación no controlaremos la epidemia”.

Factores políticos, no problemas de producción

Por su parte Philip Felgner, inmunólogo de la Universidad de California, ha sido claro y contundente al señalar que los problemas en la accesibilidad a las vacunas frente al coronavirus no están relacionados con la fabricación del producto sino “con factores políticos”.

Karikó respaldó sus palabras y matizó que, aunque la fabricación inicial llevó un tiempo y por eso en primera instancia no había tantas vacunas disponibles como era deseable, “ahora ya se ha cogido el ritmo y cada vez habrá más”.

Posibilidades infinitas del ARNm

Sobre la utilidad de las técnicas basadas en ARNm esta experta señaló que son “ilimitadas”. Entre ellas citó los ensayos que se están ya llevando a cabo para codificar una proteína que genera nuevos vasos sanguíneos cuando se inyecta en el corazón, así como las investigaciones con distintas citokinas en tratamientos oncológicos. Grandes y pequeñas diferencias de las primeras vacunas contra la covid-19

La inmunidad esterilizante, reto esquivo en la I+D de vacunas contra la covid-19

Más rápido, mejor y más económico

Felgner ha explicado que la denominación que se le dan a estas nuevas estrategias es el de tecnología disruptiva pero lo que hace es permitirnos trabajar “más rápido, mejor y de una forma más económica” y comparó la situación a la vivida hace unos años con los anticuerpos monoclonales.

Respecto a la técnica de microarrays en la que es experto, Felgner señaló que se utilizan para medir la respuesta de anticuerpos relacionados con infecciones o vacunas. “Cuando llegó este coronavirus teníamos una micromatriz que medía ya 88 virus respiratorios a la vez”. Los resultados de los ensayos para conseguir la inmunidad colectiva fueron sorprendentes, “impresionantes. No lo podíamos creer y tuvimos que esperar a una segunda fase del análisis para estar convenidos de que era verdad, que funcionaba y eso es lo que ahora nos ha traído hasta aquí”.

Felgner, Karikó y Weissman recogerán el viernes en Asturias el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, junto a Uğur Şahin, Özlem Türeci, Derrick Rossi y Sarah Gilbert, por su contribución de forma independiente a las vacunas conseguidas hasta la fecha.

 “Cuando tuvimos la secuencia del virus en unas horas conseguimos empezar a generar el ARNm”. Y han sido claros al señalar que “si la vacuna no llega a todo el mundo no controlaremos la pandemia”.

Así lo ha señalado en Oviedo Drew Weissman, inmunólogo, que trabaja en la Universidad de Pensilvania junto a otra de las galardonadas Katalin Karikó, bioquímica, pionera en el estudio de las posibilidades terapéuticas de esta molécula y considerada la madre de este tipo de vacunas. Ambos llevan décadas trabajando en vacunas basadas en ARNm y vieron que esta molécula provocaba fuertes reacciones inflamatorias porque el sistema inmunitario la detectaba como intrusa.

La accesibilidad de la vacuna no es un problema de fabricación sino de factores políticos

Weissman destacó la rapidez con la que permiten avanzar las investigaciones basadas en ARNm frente a las estrategias que trabajan con virus inactivados. “El ADN codifica todas las proteínas que forman la vida y para ese proceso las células realizan una copia del ADN utilizando el ARNm que es leído por una especie de máquina que es el ribosoma, de modo que se produce la proteína a partir del mismo código”. Las vacunas que utilizan esta tecnología se basan en que el cuerpo reconoce esa proteína como ajena y así se genera la respuesta inmunitaria.

La principal ventaja de este procedimiento, según ha señalado Weissman, es la velocidad frente al mayor tiempo de investigación que necesitan las estrategias basadas en virus inactivados, “QUE REQUIEREN AISLAR EL VIRUS, CULTIVARLO Y APRENDER A INACTIVARLO”.

“Con ARN solo necesitamos la secuencia y saber la proteína que nos interesa. Con coronavirus llevábamos mucho tiempo trabajando por eso este segundo aspecto ya lo sabíamos y en cuanto tuvimos la secuencia nos llevó unas pocas horas empezar a generar el ARN, de ahí la rápida velocidad de producción, ha explicado Weissman.

Otras de las ventajas destacadas por este investigador han sido “la protección muy potente y la seguridad, con más de mil millones de personas vacunadas y ningún efecto adverso grave”.

En la misma línea se pronunció Katalin Karikó quien explicó que con las vacunas de ARN se utiliza la misma configuración de laboratorio para cualquier secuencia de codificación y cualquier vacuna, de ahí la rapidez, “algo muy importante en momentos de pandemia”.

Si la vacuna no llega a todo el mundo no se controlará la pandemia

Con respecto a la administración de una tercera dosis y las dificultades de aún muchos países para administrar la primera vacuna Weissman ha explicado que “llevamos muchos trabajando por la igualdad en el acceso a las vacunas, desde mucho antes de la pandemia por Covid-19”, y ha sido claro al decir que “hasta que no consigamos que todo el mundo se vacune no acabaremos por controlar la infección”.

Según sus palabras la tercera dosis es precisa para conseguir la inmunidad necesaria frente a la infección “pero si el resto del mundo no pone en marcha el programa de vacunación no controlaremos la epidemia”.

Factores políticos, no problemas de producción

Por su parte Philip Felgner, inmunólogo de la Universidad de California, ha sido claro y contundente al señalar que los problemas en la accesibilidad a las vacunas frente al coronavirus no están relacionados con la fabricación del producto sino “con factores políticos”.

Karikó respaldó sus palabras y matizó que, aunque la fabricación inicial llevó un tiempo y por eso en primera instancia no había tantas vacunas disponibles como era deseable, “ahora ya se ha cogido el ritmo y cada vez habrá más”.

Posibilidades infinitas del ARNm

Sobre la utilidad de las técnicas basadas en ARNm esta experta señaló que son “ilimitadas”. Entre ellas citó los ensayos que se están ya llevando a cabo para codificar una proteína que genera nuevos vasos sanguíneos cuando se inyecta en el corazón, así como las investigaciones con distintas citokinas en tratamientos oncológicos.

Felgner ha explicado que la denominación que se le dan a estas nuevas estrategias es el de tecnología disruptiva pero lo que hace es permitirnos trabajar “más rápido, mejor y de una forma más económica” y comparó la situación a la vivida hace unos años con los anticuerpos monoclonales.

Respecto a la técnica de microarrays en la que es experto, Felgner señaló que se utilizan para medir la respuesta de anticuerpos relacionados con infecciones o vacunas. “Cuando llegó este coronavirus teníamos una micromatriz que medía ya 88 virus respiratorios a la vez”. Los resultados de los ensayos para conseguir la inmunidad colectiva fueron sorprendentes, “impresionantes. No lo podíamos creer y tuvimos que esperar a una segunda fase del análisis para estar convenidos de que era verdad, que funcionaba y eso es lo que ahora nos ha traído hasta aquí”.

Felgner, Karikó y Weissman recogerán el viernes en Asturias el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, junto a Uğur Şahin, Özlem Türeci, Derrick Rossi y Sarah Gilbert, por su contribución de forma independiente a las vacunas conseguidas hasta la fecha.
EL DIRECTOR MÉDICO DE MODERNA NO «HA ADMITIDO» QUE LA VACUNA «EXPERIMENTAL» DE ARN MENSAJERO «MODIFICA EL ADN»

Está circulando un contenido de la web nosmintieron.tv que afirma en el titular: «El director médico de Moderna admite que la vacuna experimental de ARNm modifica el ADN». Sin embargo, se trata de un bulo. El contenido se basa en una TED Talk de 2017 en la que el director médico de Moderna, Tal Zaks, explica en qué consisten las vacunas de ARN mensajero o ARNm. Cuando Zacks habla de «cambiar el código» no se refiere al ADN, sino al ARNm. Como ya os hemos explicado en Maldita Ciencia, este tipo vacunas, como la de Moderna contra la COVID-19, no alteran el ADN humano.

Esta verificación ha sido realizada en el marco del proyecto #VACÚNAte que Maldita.es y la agencia de noticias Servimedia desarrollan contra la desinformación sobre las vacunas de la COVID-19 con el apoyo de Google News Initiative.

El bulo se basa en una charla de Tal Zacks de 2017 en la que no afirma en ningún momento que las vacunas de ARN mensajero modifiquen el ADN

El contenido afirma que el director médico de Moderna, Tal Zacks ha dicho que «la inyección de ARNm experimental actual para el coronavirus, también conocida como COVID-19, podría alterar el código genético o el ADN». Supuestamente, «confirmó» esto en una charla TEDx Beacon Street. Pero, para empezar, esta charla TED tuvo lugar en 2017, mucho antes del inicio de la pandemia, por lo que Zacks en ningún momento hace referencia al coronavirus o la COVID-19.

En esta charla, Zacks hablaba sobre el funcionamiento de las vacunas de ARN mensajero y cómo se podrían desarrollar para tratar enfermedades como la gripe, el cáncer o la acidemia metilmalónica (MMA por sus siglas en inglés). Pero el director médico de Moderna no dice que este tipo de vacunas alteren nuestro ADN en ningún momento.

Al inicio de su presentación,  explica lo siguiente:

«Nuestro cuerpo está hecho de órganos, nuestros órganos están hechos de células y en cada célula hay algo llamado ARN mensajero o ARNm, para abreviar, que transmite la información más importante del ADN de nuestros genes a la proteína, que es realmente la materia de la que todos estamos hechos. Esta es la información que determina lo que realmente hará una célula. Entonces pensamos en él como un sistema operativo (…) si realmente pudieras cambiar eso, lo que llamamos el software de la vida, si pudieras introducir una línea de código o cambiar una línea de código, resulta que tiene profundas implicaciones para todo, desde la gripe hasta el cáncer.»

Según el contenido que está circulando, cuando Zacks habla de cambiar una línea de código «se refiere al ADN», pero no es así. Zacks se refiere al ARN mensajero, que es el responsable de llevar la información genética del ADN a la maquinaria celular responsable de sintetizar las proteínas. Como ya os explicamos en Maldita Ciencia, lo que hacen las vacunas de ARN mensajero es aprovecharse de este sistema y, en vez de introducir en el organismo un patógeno atenuado o una parte de este, introducen las instrucciones para que sea nuestro propio organismo el que produzca el antígeno (en este caso una proteína) que desencadene la reacción del sistema inmune.

Más adelante, minuto 1:55 aproximadamente, Zacks explica cómo funciona este tipo de vacunas en el caso de la gripe:

«¿Qué es una vacuna? Es una inyección en nuestro brazo donde obtenemos partes del virus, las proteínas, que le enseña a nuestro sistema inmunológico a reconocer el virus y, así, cuando nos infectamos no estamos enfermos. Ahora, imagínese si en lugar de dar la proteína, le diera las instrucciones sobre cómo producir la proteína y sobre cómo el cuerpo puede producir su propia vacuna. Eso es una vacuna de ARN mensajero.»

Además, no hemos encontrado ninguna declaración pública de Tal Zacks en la que «admita» que la vacuna de ARN mensajero contra la COVID-19 «modifica el ADN», como sostiene el titular del contenido que está circulando.

No es cierto que las vacunas de ARN mensajero sean una terapia génica experimental que puede alterar el ADN humano

Como ya os explicamos, las vacunas contra el coronavirus de ARN mensajero, como las de Pfizer/BioNTech y las de Modernano pueden alterar nuestro ADN: sólo hacen que produzcamos una proteína del virus. En el caso del coronavirus SARS-CoV-2, la vacuna de ARN mensajero provoca que se produzca la proteína S de la superficie del virus y así entrena a nuestro sistema inmune frente al coronavirus antes de que ocurra la infección.

Como explicó a Maldita Ciencia Lluís Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología y presidente del Comité de Ética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), «al utilizar ARN mensajero estas vacunas le están proporcionando a las células las instrucciones para que estas fabriquen proteína S del coronavirus. Nada más. Estas moléculas de ARN mensajero son extraordinariamente lábiles [frágiles], y desaparecen muy rápidamente tras ser usadas para producir proteína S. Por eso hay que mantenerlas congeladas a tan baja temperatura».

Montoliu descartó que estas moléculas vayan «a insertarse en nuestro ADN, que sería la única manera de que nuestras células acabaran modificadas genéticamente, es decir, que se convirtieran en transgénicas. El ARN se administra, se usa y desaparece, se destruye y degrada por la propia célula, y ahí acaba su viaje».

Referencias

Fernando Fuentes, Katalin Karikó: De inmigrante ignorada a madre de la vacuna contra la COVID-19, La Tercera, 2 enero 2021

Nuño Domínguez, La madre de la vacuna contra la covid: “En verano podremos, probablemente, volver a la vida normal”, El País, 20 diciembre 2020

Julia Kollewe, Covid vaccine technology pioneer: ‘I never doubted it would work’, The Guardian, 1 noviembre 2020

Aria Bendix, BioNTech scientist Katalin Karikó risked her career to develop mRNA vaccines, Business Insider, 12 diciembre 2020

LA DUALIDAD DE CONDUCTA

LA DUALIDAD DE CONDUCTA

UNA AVALANCHA HUMANA EN UNA FIESTA JUDÍA EN ISRAEL PROVOCA AL MENOS 45 MUERTOS

LA EPIDEMIA DE CORONAVIRUS ESTA CONTROLADA EN ISRAEL

La Conducta del ser humano es Inexplicable.

El pueblo judío, a lo largo de la historia, se ha enfrentado a lo lartgo de la historia, con problemas enormes y terrorificos, de los cuales, sale, con algún éxito.

Por ello me llama profundamente la atención.

Que cuando frente a la  terrible epidemia de coronavirus que estamos sufriendo., son  capaces? De eliminarla. O al menos, controlarla. Antes que nadie. Y sin embargo. Algo tan explicable. Como una multitud. 10 veces mas alta de lo esperado. Provoca una mortandad, en 45 personas, cuando se produce una avalancha. En medio de una festividad religiosa.

Esto era de esperar. Tenemos la referencia histórica. De las múltiples calamidades que han ocurrido durante las aglutinaciones, en las festividades, por lo menos y posiblemente en condiciones similares.

Cuando el miedo invade a un grupo numeroso, la despavorida huida, mata a muchas gentes.

Esto es la norma. Rara vez uno de estos episodios, no deja muertos.

 Este grupo de Judíos, no vacilaro en entrar, 100 000 personas en un  recinto  acotado . Cuando lo permitido eran  10 000 personas. Es decir. 9 veces más de ló  permitido.

¿Cómo es posible compaginar esto?

Muy inteligente y enormemente ordenados y respetuosos, para luchar con algo nuevo y devastador como una epidemia de un virus tan letal,  y bastante negligente por otro para respetar unas normas elementales.

La elección, no tiene gradientes lógicos , y casi seguro que a veces el cerebro se comporta torpemente  . Por lo tanto la elección no depende de una inteligencia. Y posiblemente es la  casualidad, lo mas útil. “Lo aleatorio”

La muerte busca siempre su forma de actuar y no distingue entre inteligentes y negligentes.

No sé si tiene interés lo que estoy diciendo, pero a mí me ha im

presionando bastante El recuerdo  en mi niñez, durante la procesiones en Semana Santa,que mi padre nos advertía insistentemente. “que tuviéramos mucho cuidado con las estampidas”.

Esto había ocurrido alguna vez con resultados dramáticos ¿Alguno de los penitentes? de una manera fortuita, con su cirio encendido, que quemaban la capa del penitente que le precedia. El fuego inmediato  producía una estampida. Que siempre terminaba con muertes.

Es decir. Este episodio. Es muy conocida. Y tiene. Unos resultados funestos. Siempre.

Escribo la maldad y la bondad de ambos episodios con el ferviente deseo de que esto llegue a alguna parte, y se tenga mucho cuidado en las aglomeraciones.

Pero la explicación científica, del accidente, me cuesta trabajo entender.

Miles de judíos celebraban la festividad de Lag Baomer en el monte Meron de Galilea

Voluntarios de la organización afirman que «hubo un colapso debido al hacinamiento»

Decenas de muertos en un estampida humana en una festividad religiosa en Israel. /EFE / DAVID COHEN / VÍDEO: EFE

Israel está de luto por las vidas perdidas en pleno festival de la alegría. Al menos 45 personas fallecieron y 150 resultaron heridas tras una avalancha la madrugada del viernes en el monte Merón de Galilea cuando decenas de miles de judíos celebraban la festividad de Lag Baomer. El evento más concurrido desde el inicio de la pandemia, con unos 100.000 asistentes -diez veces más de lo permitido-, se convirtió en «uno de los peores desastres que ha sufrido el estado de Israel». Netanyahu declaró el domingo día de luto nacional.

«Era el caos», reconocía un testigo al diario israelí Haaretz. «Al principio pensé que era algo pequeño pero después de ver camilla tras camilla, lo entendimos: no había sangre, se ahogaban hasta la muerte», recordaba. Las hogueras ardían la madrugada del viernes cerca de la tumba del rabino Shimon Bar-Yochai al norte de Israel. Mientras la densa multitud de fieles comenzó a salir del lugar en el que se halla la tumba, algunos de ellos resbalaron en una pasarela, cayendo sobre los de abajo y precipitando una estampida y un aplastamiento fatal.

Judíos ultraortodoxos se reúnen junto a la tumba del rabino Shimon Bar Yochai en el Monte Meron, durante la celebración del Lag Baomar. /AFP / JALAA MAREY

Rápidamente empezaron a circular vídeos en las redes sociales del antes y el después. Un gentío gozaba de la festividad de Lag Baomer, pero apenas unas horas después, en el mismo lugar, se agolpaban decenas de cadáveres envueltos en lonas blancas aún sin identificar. Un acto con mayoría de judíos ultraortodoxos al que asistieron solo hombres y niños se saldó con 45 víctimas mortales. Una veintena de heridos siguen en estado crítico.

En busca del culpable

Mientras las familias buscan a sus allegados, los líderes religiosos y las autoridades políticas andan a la caza de un culpable. «Voy a poner las cosas sobre la mesa: yo, Shimon Lavie, el comandante del Distrito Norte de la Policía de Israel, tengo toda la responsabilidad, para bien y para mal», dijo el viernes por la mañana este mando policial. Netanyahu declaró que se abrirá una investigación para esclarecer las causas de la avalancha. Los 100.000 asistentes sobrepasaron con creces el plan policial de limitarlos a 10.000 y eso abrumó a los 5.000 oficiales desplegados. 

«En un momento, pasamos de un evento feliz a una inmensa tragedia», declaró Zaki Heller, portavoz del servicio de rescate Magen David Adom. «Nadie jamás había soñado» que algo como esto pudiera suceder, reconoció, aunque tal vez sí podían haberlo previsto. La Oficina del Auditor del Estado advirtió en 2008 y 2011 de las deficiencias de seguridad en la tumba del rabino en el monte Merón. Los informes auguraban un posible desastre ya que el recinto no estaba debidamente preparado para albergar reuniones masivas. 

El caos que se vivió en Israel tras la catástrofe dificultó la comunicación del fallecimiento a las familias. A raíz de la avalancha, la red de telefonía móvil en el área colapsó. Muchos de los voluntarios relataron cómo seguían sonando los teléfonos de los fallecidos y al otro lado de la línea estaban sus madres o esposas. Algunos familiares preocupados recurrieron a las redes sociales para publicar fotos en un intento desesperado de encontrar a los desaparecidos. 

Abucheos a Netanyahu

Para cumplir con el rito judío, se empezaron o a celebrar varios funerales antes de la puesta del sol del viernes. Al comienzo del shabat ya no se realizan entierros. El presidente israelí encendió 45 velas conmemorativas para las víctimas. «Ha habido escenas descorazonadoras aquí: personas aplastadas hasta la muerte, incluidos niños», dijo Netanyahu desde el lugar del suceso este viernes por la mañana. Allí fue recibido con abucheos y reproches por algunos miembros de la comunidad ultraortodoxa que seguían en el monte Merón.

La exitosa campaña de vacunación por el coronavirus ha permitido el retorno a la normalidad en Israel. El evento más multitudinario desde el inicio de la pandemia concentró a 100.000 personas, 10 veces más de lo permitido según las restricciones que se mantienen. De hecho, en los últimos días se había expresado preocupación desde el Ministerio de Salud por los elevados riesgos de contagios entre la multitud. También se esperan consecuencias a este nivel en las próximas semanas.

Grupo insumiso

Durante la pandemia, la comunidad ultraortodoxa ha sido una de las más castigadas por el virus. Representa un 12% de la población del país, aunque han acumulado más de una tercera parte de los contagios. Su insumisión y la celebración de actos religiosos masivos sin seguir las medidas de protección ha provocado una tasa de infecciones mucho más elevada que en otros grupos sociales. Netanyahu, en pleno proceso de formación de Gobierno, depende de forma directa de las formaciones jaredís. 

La Unión Europea se unió a los deseos y condolencias de líderes diplomáticos al transmitir «su más sentido pésame a los familiares y amigos de las víctimas». El rabino jefe sefardí de Israel, Yitzhak Yosef, insistió en la importancia de pensar en la comunidad. «Hago un llamado al público en general para que ore por la recuperación de los heridos y para apoyar a las familias de aquellos que han perdido parientes», dijo. Ahora cabe esperar que la investigación revele las causas de esta gran tragedia. 

Israel notifica su primer día sin muertos por coronavirus en los últimos diez meses

LA EPIDEMIA DE CORONAVIRUS ESTA CONTROLADA EN ISRAEL

El país superó el jueves la barrera de cinco millones de personas vacunadas contra el Covid-19

El Gobierno de Israel ha señalado este viernes que, por primera vez en diez meses, el país no ha registrado fallecidos por coronavirus durante el último día, después de superar el jueves la barrera de cinco millones de personas vacunadas contra el Covid-19. Vacuna coronavirus: La seguridad privada alerta de la venta de vacunas  falsas en México

El Ministerio de Sanidad israelí ha indicado a través de su página web que durante las últimas 24 horas se han confirmado 129 casos, lo que sitúa el total en 837.870, mientras que la cifra de fallecidos es 6.346, la misma notificada el jueves.

Asimismo, ha indicado que en estos momentos hay 1.897 casos activos en el país, entre ellos 160 en estado grave, al tiempo que ha indicado que 5.374.276 personas han recibido al menos una dosis de la vacuna, de las cuales 5.005.418 han sido inoculadas con la segunda.

El país ha registrado un descenso de las cifras de contagios y fallecidos desde el drástico repunte registrado a finales de enero, en medio de los avances de la campaña de vacunación, que cubre ya a más de la mitad de la población total y a más del 80 por ciento de los mayores de 16 años, según ha recogido el diario ‘The Times of Israel’.

«Este es un tremendo éxito para el sistema sanitario y los ciudadanos israelíes. Juntos estamos erradicando el coronavirus», ha señalado el ministro de Sanidad de Israel, Yuli Edelstein, a través de un mensaje publicado en su cuenta en la red social Twitter.

TROMBOSIS DE LOS SENOS VENOSOS CEREBRALES


TROMBOSIS DE LOS SENOS VENOSOS CEREBRALES

Todo el mundo se ha asustado con la noticia de los efectos negativos que han aparecido  en un bajo porcentaje  de los vacunados contra el Covid 19, con la vacuna de AstraZeneca . Las trombosis venosas, sobre todo de una entidad temible y difícil de diagnosticar, las trombosis de los senos venosos cerebrales.

La trombosis venosas, de uno de los varios senos del cerebro, para vaciar, la sangre desoxigenada al corazon, produce unos síntomas claros, que se deben a “entra la sangre por las arterias, al cerebro y no sale para el corazón por las venas”. Cuando se obstruye uno   o varios SENOS, se produce una hichazon del, cerebro y después todas las consecuencias de la alteración de la circulación, aparecen en cadena.

Es decir la sangre entra en cerebro y con gran presión pero no sale.

El síntoma dominante es DOLOR DE CABEZA INTENSO

La trombosis puede aparecer en cualquier parte de nuestra biología, en los  senos cerebrales o en las venas de los miembros inferiores

Estos son los síntomas de la trombosis de senos venosos cerebrales detectada en varios vacunados con la AstraZeneca

La trombosis del seno venoso cerebral (CVST) es la presencia de trombosis (coágulo sanguíneo) en el seno venoso dural, que recibe sangre de venas externas e internas del cerebro.

Los síntomas de esta enfermedad pueden incluir dolor de cabeza, visión anormal, cualquiera de los síntomas de un accidente cerebrovascular (debilitamiento de los músculos de la cara y extremidades de una mitad del cuerpo) e infartos.

El diagnóstico se realiza normalmente por tomografía axial computarizada (CT/CAT scan) o resonancia magnética (MRI) empleando el contraste radiológico para demostrar obstrucción de los senos venosos por trombos.1

El tratamiento se realiza con anticoagulantes, que suprime los coágulos sanguíneos), y raramente por trombolisis (destrucción enzimática del coágulo). En caso de que exista una causa oculta de la enfermedad, se realizarán exámenes para determinar la misma. La enfermedad puede agravarse por la acción de la presión intracraneal, que puede implicar una intervención quirúrgica, normalmente por shunt1​ cerebral o derivación ventrículo peritoneal.

Nueve de cada diez personas con trombosis del seno venoso padecen dolor de cabeza, que tiende a empeorar con el paso de varios días, pero también puede desarrollarse espontáneamente un dolor de cabeza intenso.1​ La cefálea puede ser el único síntoma de la trombosis del seno venoso cerebral.2​ Varios pacientes también tienen síntomas propios de ACV: incapacidad para mover una o más extremidades, debilidad en una mitad de la cara o afasia. Esto no afecta necesariamente a una parte del cuerpo como en los accidentes cerebrovasculares más comunes.1

Son más comunes en mujeres y es conocido que desarrollan trombosis en el seno venoso cerebral después del parto.3​ Estos ACVs afectan a una parte del cuerpo, normalmente a una mitad, pero ocasionalmente los ACVs son generalizados y raramente conducen al status epilepticus (crisis epiléptica única o repetidas).1

En ancianos, muchos de los ya mencionados síntomas pueden no ocurrir. Síntomas comunes en ancianos con CVST son cambios inexplicables en el estatus mental y un nivel de conciencia alterado depresivo.4​ La presión alrededor del cerebro puede acrecentarse, causando un edema de papila que puede presentarse en forma de oscurecimiento visual.

Si la presión intracraneal está muy elevado, el nivel de conciencia decrece, la presión sanguínea aumenta, se produce una bradicardia y el paciente adopta una pose anormal a su habitual.1

Porque se producen estas trombosis.

 El 85% de los pacientes de esta enfermedad tiene al menos uno de los siguientes factores de riesgo:1

Trombofilia, una tendencia a desarrollar trombos sanguíneos en caso de que existan anomalías en la coagulación. Por ejemplo, en el factor V Leiden, deficiencia de proteína Cproteína S o antitrombina, o problemas relacionados.

Síndrome nefrótico, un problema renal que ocasiona la pérdida de proteína por parte del organismo a través de la orina.

Enfermedades crónicas inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria intestinallupus o el síndrome de Behcet

Mujeres en embarazo o durante el puerperio (período inmediatamente posterior al parto)

Desórdenes sanguíneos, especialmente la policitemia vera o hemoglobinuria nocturna paroxística

El uso de formas de anticoncepción hormonal que contengan estrógeno.

Meningitis e infecciones de oído, nariz y garganta tales que mastoiditis o sinusitis.

Lesión directa de los senos venosos.

Procedimientos médicos en la cabeza y cuello.

Anemia de células falciformes

Deshidratación, especialmente en niños

Homocistinuria

Su puede diagnosticar esta enfermedad con base en los síntomas ya mencionados; por ejemplo, la combinación de dolor de cabeza, signos de elevada presión intracraneal y anomalías neurológicas focales, o cuando causas derivadas del dolor de cabeza y anormalidades neurológicas, como la hemorragia subaracnoidea, han sido excluidas.1

Las pruebas de imagen son definitivas, para el diagnostico de estos procesos.

Hay varias formas de neuroescaneo que pueden determinar la presencia de la trombosis del seno venoso cerebral. Los edemas cerebrales e infartos venosos pueden hacerse visibles en cualquier modalidad, pero para la detección del trombo, el tipo de escaneo más usado comúnmente es la tomografía axial computarizada (CT) y la resonancia magnética (MRI). Ambas usan varios medios de radiocontraste para elaborar un venograma y visualizar las venas en torno al cerebro.1

TROMBOSIS SENO LONGITUDINAL SUPERIOR

La tomografía axial computarizada tiene una capacidad de detección que para algunos expertos supera la de la resonancia magnética. Esta prueba se basa en la inserción, a través de una inyección en la vena (normalmente en el brazo), de una sustancia radiopaca. Tras un tiempo, el que tarda el torrente sanguíneo en llevar la sustancia al cerebro, el escaneo se realiza. La sensibilidad de este test es de 75-100% (detecta de 75 a 100% de todos los coágulos presentes), y una especificidad de 81-100% (sería incorrectamente positivo en un 0-19%).5

La resonancia magnética venosa MRI , que emplea los mismos principios, pero la modalidad tiene la ventaja de ser mejor a la hora de detectar peligro para el cerebro como resultado del incremento de la presión en las venas obstruidas. No obstante, este mecanismo no se encuentra disponible en muchos hospitales y su interpretación puede resultar dificultosa.5

La analítica es muy eficaz para el diagnostico

Dímero-D

Un estudio de 2004 sugiere que el test sanguíneo Dímero-D, ya en uso para diagnósticos de otras formas de trombosis, se comportaba anormalmente (por encima de 500 μg/l) para diagnosticar este tipo concreto de trombosis en 34 de cada 35 pacientes. Esto le daba una sensibilidad del 97,1%, un valor predictivo negativo del 99,6%, una especificidad del 91,2% y un valor predictivo positivo del 55,7%. Además, el nivel de dímero-D se correlacionaba con la extensión de la trombosis.6​ Un estudio posterior, mostraba que el 10% de pacientes con trombosis confirmada tenían un nivel normal de Dímero-D.7

Porque se producen

Las venas del cerebro, ya sean superficiales o profundas, se vacían en los senos venosos durales, que llevan la sangre a la vena yugular y después al corazón. En la trombosis del seno venosos cerebral, los coágulos se forman en las venas del cerebro y los senos venosos. La trombosis de las venas causa infartos venosos, daño al tejido cerebral debido a un congestionado e insuficiente trasporte de sangre. Esto resulta en una edema cerebral, que lleva a pequeñas hemorragias petequiales que pueden convertirse en hematomas mayores. La trombosis de los senos es el mecanismo principal detrás del incremento de la presión intracraneal. Esta condición, sin embargo, no conduce a la hidrocefalia ya que no hay diferencia de presión entre varias partes del cerebro.1​ Cualquier coágulo sanguíneo se forma por imbalance entre  coagulación y fibrinólisis. Los tres mecanismos mayores para que se produzca esta falta de balance son enumerados en la tríada de Virchow: lesión e Endotelial, lentitud del flujo o estasis sanguínea y los estados de hipercoagulabilidad. La mayor parte de los casos de trombosis cerebrales del seno venoso se produce por hipercoagubilidad.1

Es posible que el coágulo se rompa y migrar(émbolo) a los pulmones, provocando una embolia pulmonar.13​ Un análisis de casos previos concluye que este suceso ocurre hasta en un 10% de los casos, y tiene un pronostico muy malo.8

Como se trata.

Varios estudios han investigado el uso de la anticoagulación para suprimir la formación de coágulos sanguíneos en la trombosis del seno venoso cerebral. Antes de que estos estudios se produjesen, existía una preocupación de que áreas pequeñas de hemorragía en el cerebro sangrasen como resultado del tratamiento. El estudio demostró que esta preocupación era infundada.9​ Ahora se recomienda la heparina en las primeras fases de tratamiento, seguida de Warfarina, siempre que no haya riesgos de sangrado que hagan este tratamiento inadecuado.31011​ Algunos expertos no aprueban el uso de anticoagulantes si la hemorragia es extensiva, en este caso se recomienda repetir el escaneo después de 7-10 días. Si la hemorragia decrece en tamaño, se comienza con los anticoagulantes, mientras que no se les proporciona al paciente si no hay reducción.12

La duración del tratamiento con warfarina depende de las circunstancias y las causas de esta condición. Si la trombosis se desarrolló durante circunstancias temporales (embarazo, por ejemplo) tres meses se consideran suficientes. Si la condición no fue provocada pero no hay causas claras de una forma media de trombofilia, se recomiendan de 6 a 12 semanas. Si hay un desorden severo de trombosis, el tratamiento de trombosis puede ser indefinido.3


La trombolisis (eliminación del coágulo sanguíneo con medicación) se ha llevado a cabo por vía venosa con inyección o directamente en el coágulo por angiografía. Se recomienda que la trombolisis se use solo en pacientes cuya trombosis se deteriores a pesar de una tratamiento adecuado. No está claro qué medicamento y qué modo de administrarlo es el más efectivo. El sangrado cerebral y en otras zonas del cuerpo es una preocupación en el uso de la trombólisis.3​ Expertos americanos no recomiendan la trombólisis, pues establecen que se necesita una mayor investigación.3

El incremento de la presión intracraneal, si es severa o amenazante, puede requerir punción lumbar terapéutica, medicación (acetazolamida), o tratamiento neuroquirúrgico. En algunas situaciones, antiepilépticos pueden ser usados para prevenir ataques cerebrales.1​ ​

Pronostico.

En 2004, el primero estudio adecuado a gran escala sobre la historia y la prognosis a largo plazo de esta enfermedad fue llevado a cabo. A los 16 meses de recibir diagnóstico, el 57,1% de los pacientes se había recuperado, el 29,5/2,9/2,2% tenían respectivamente síntomas menores/moderados/severos y un 8,3% había fallecido. La muerte era más frecuente en personas con edad sobre 37 años, masculinos, afectados por coma, con desórdenes mentales, hemorragias intracerebrales, trombosis del sistema venoso cerebral profundo, infección del sistema nerviosos central y cáncer.13​ Después también se investigó que la mortalidad es del 5,6% durante la hospitalización y del 9,4% en total, mientras el 88% se recuperaron total o casi totalmente.14

En niños con CVST, la mortalidad es del 50%. El resultado se agrava si el niño desarrolla accidentes cerebrovasculares o tiene evidencia de infarto tras un escaneo.15

Epidemiología

La trombosis cerebral del seno venoso es rara, con una estimación de 3-4 incidencias por millón de casos en adultos. A pesar de que puede ocurrir en cualquier grupo de edad, es más común en la tercera edad, donde el 75% de personas que desarrollan CVST son mujeres.3​ Ya que estudios antiguos no muestran una diferencia clara de incidencia entre sexos, se cree que el uso anticonceptivos orales en mujeres puede estar detrás de esa disparidad.1​ Un estudio de 1995 de Arabia Saudí encontraron una doble incidencia en 7 casos de cada 100.000, algo que se atribuyó al hecho de que el síndrome de Behcet, que aumenta el riesgo de CVST, es más común en Oriente Medio.16​Otro estudio de 1973 encontró que la CVST se puede encontrar en autopsias en el 9% de las personas. Muchas de estas eran ancianos con síntomas neurológicos en el período previo a su muerte, y muchos sufrían de insuficiencia cardíaca.17

En niños, un estudio canadiense estableció en 2001 que la CVST ocurre en 6,7 niños por millón anualmente. 43% ocurre en recién nacidos y otro 10% en el primer año de vida. De los recién nacidos, el 84% estaban ya enfermos, principalmente por complicaciones después del nacimiento y la deshidratación.15

 En la pandemia de Covid 19 que estamos sufriendo, la vacuna de AstraZeneca ha aparecido varios casos de este tipo de trombo »

El síntoma más frecuente es la cefalea.

Sanidad decidió este lunes suspender de forma «inmediata y preventiva» la vacunación con cualquier lote de AstraZeneca en los próximos 15 días tras detectarse 11 «extraños» casos de trombos cerebrales detectados el fin de semana, uno de ellos en España, y el resto en Alemania (6) y Noruega (4). La directora de la Agencia Española del Medicamento (AEM), María Jesús Lamas, confirmaba que se trataba de un «poco frecuente» trombosis «venosa cerebral» en los «senos venosos», acompañada de una «disminución de plaquetas» y una «activación de una coagulación irregular».

AstraZeneca: ¿cómo sabemos si una vacuna produce efectos adversos?

La Sociedad Española de Neurología (SEN) confirma que la trombosis de senos venosos cerebrales es una enfermedad cerebrovascular poco frecuente; de hecho, representa menos del 0,5% de los casos totales de las enfermedades cerebrovasculares que se producen en España. Su incidencia representa en torno a 1 – 1,3 casos por cada 100. 000 habitantes al año.

Aunque puede afectar a cualquier grupo de edad, es ligeramente más frecuente en mujeres y pacientes jóvenes, y entro de los factores de riesgo específicos por sexo están los anticonceptivos orales, el embarazo y el uso de las terapias hormonales.

La SEN especifica que «el síntoma más frecuente de la trombosis de senos venosos cerebrales es la cefalea, presente en nueve de cada diez personas que padecen trombosis de senos venosos cerebrales». La directora de la EMA señalaba ayer que los casos de trombosis de senos venosos cerebrales detectados tras la inoculación de la vacuna contra el Covid de AstraZeneca estuvieron precedidos por un «muy intenso» dolor de cabeza entre 3 y 14 días después del pinchazo que «empeora al tumbarse y que no mejora con analgésicos», además de poder aparecer «vómitos o sangrados irregulares».

Además, la Sociedad Española de Neurología apunta a otros síntomas que pueden ayudar a diferenciar esta cefalea de un dolor de cabeza convencional y que son similares a los de un ictus, como déficits focales, pérdida de fuerza o sensibilidad mantenida, alteración de la marcha o alteración del lenguaje o habla, episodios confusionales o pérdida de visión. Al igual que ha ocurrido con los trombos diagnosticados a personas que recibieron la dosis de AstraZeneca, la trombosis de senos venosos cerebrales también puede provocar vómitos, incluso crisis epilépticas, o rigidez cervical,.

El diagnóstico de este tipo de trombo se realiza mediante pruebas de neuroimagen, como TAC y Resonancia Magnética.

Un dolor de cabeza muy característico

La SEN destaca que el dolor de cabeza que genera una trombosis de senos venosos cerebrales es muy particular. Entre otras características, señala que puede tener un inicio súbito, puede localizarse solo a un lado de la cabeza, empeora cuando el paciente esta recostado o realiza ejercicio, interrumpe el descanso nocturno y, además de no responder a los tratamientos habituales para el dolor de cabeza, empeora de forma progresiva.

A igual que ocurre con todas las enfermedades cerebrovasculares, la trombosis de senos venosos cerebrales se trata de una emergencia neurológica, por lo que cuanto antes se trate al paciente, menores serán sus consecuencias. El tratamiento de elección suelen ser los fármacos antitrombóticos, aunque en casos más graves, la trombectomía endovascular y la trombólisis también son opciones que pueden resultar de mucha utilidad para eliminar el trombo, explica la SEN.

«Generalmente y, sobre todo si se trata a tiempo, los pacientes que padecen trombosis de senos venosos cerebrales tienen un pronóstico favorable. Solo en los casos graves en los que se demore el tratamiento, puede generar discapacidad o tener un desenlace fatal. Además, en los últimos años, gracias también en parte a que la mayoría de los casos de trombosis de senos venosos cerebrales llegan a los hospitales a través del Código Ictus, la rapidez en la atención de estos pacientes es cada vez más rápida y el pronóstico de esta enfermedad cada vez es más favorable», destaca el doctor José Miguel Láinez.

La SEN apunta a que en España la recuperación tras una trombosis de senos venosos cerebrales es completa en aproximadamente un 80% de los pacientes y solo un 5% desarrolla algún tipo de secuela severa. Por lo tanto, el pronóstico de esta enfermedad es mucho más favorable que en otro tipo de enfermedades cerebrovasculares.

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20. José Miguel Láinez presidente de la Sociedad Española de Neurología

21. RAQUEL MERINOMálagaMiércoles, 17 marzo 2021, 09:55

LO QUE OPINA YUVAL HARARI SOBRE LA EPIDEMIA DE COVID

REFLEXIONES PARA EL FUTURO

En doce meses de avances científicos (y fracasos políticos), ¿qué podemos aprender para el futuro?

Me pregunto, que sentido tiene que yo copie, un articulo de este fantastico divulgador, Yuval Harari  No se que sentido tiene , pero me encanta hacerlo, y además, suelo estar en desacuerdo con casi todo, lo de este señor me encanta.

Solo le añado:

Solo el miedo a las reinfecciones, hará que nos preocupemos de los desposeídos. Y el control de los políticos, eso va por otra parte, son muy jóvenes en la vida espiritual

¿Cómo podemos resumir el año Covid desde una amplia perspectiva histórica? Muchas personas creen que el terrible precio que se ha cobrado el coronavirus pone de manifiesto la indefensión de la humanidad frente al poder de la naturaleza. En realidad, 2020 ha demostrado que la humanidad dista mucho de estar indefensa. Las epidemias ya no son fuerzas incontrolables de la naturaleza. La ciencia las ha convertido en un reto manejable.

Entonces, ¿por qué hemos visto tantas muertes y tanto sufrimiento? Por las malas decisiones políticas.

En otros tiempos, cuando los seres humanos se enfrentaban a plagas como la de la peste negra, no tenían ni idea de su causa ni de cómo atajarlas. Cuando surgió la gripe de 1918, los mejores científicos del mundo se vieron incapaces de identificar el letal virus, muchas de las contramedidas adoptadas fueron ineficaces y los intentos de desarrollar una vacuna eficaz resultaron inútiles.

Con la Covid-19 ha sido muy diferente. Las primeras alarmas sobre una posible nueva epidemia comenzaron a sonar a finales de diciembre de 2019. El 10 de enero de 2020, los científicos no sólo habían aislado el virus responsable, sino que también habían secuenciado su genoma y publicado la información online. En unos pocos meses más, quedó claro qué medidas podían frenar y detener las cadenas de contagio. En menos de un año, ya se producían en masa varias vacunas eficaces. En la guerra entre humanos y patógenos, los humanos nunca hemos sido tan poderosos.

Vida online

Junto con los logros sin precedentes de la biotecnología, el año Covid también ha puesto de manifiesto el poder de la tecnología de la información. En épocas anteriores, la humanidad rara vez pudo detener las epidemias porque los seres humanos no éramos capaces de controlar las cadenas de infección en tiempo real y porque el coste económico de los confinamientos prolongados resultaba prohibitivo. En 1918, se pudo poner en cuarentena a las personas que contraían la temida gripe, pero no rastrear los movimientos de los portadores presintomáticos o asintomáticos. Además, la orden de que toda la población de un país se quedara en casa durante varias semanas habría provocado la ruina económica, el colapso social y la hambruna masiva.

En cambio, en 2020, la vigilancia digital facilitó muchísimo el seguimiento y la localización de los vectores de la enfermedad; ello permitió que la cuarentena fuera más selectiva y eficaz. Y, lo que es más importante, la automatización e internet hicieron viables los confinamientos prolongados, al menos por lo que se refiere a los países desarrollados. Mientras que en algunas partes del mundo en desarrollo la experiencia humana siguió recordando las plagas del pasado, en gran parte del mundo desarrollado la revolución digital lo cambió todo.

Consideremos la agricultura. Durante miles de años, la producción de alimentos dependió del trabajo humano, y cerca del 90% de las personas trabajaba en la agricultura. Hoy en día, en los países desarrollados, ya no es así. En Estados Unidos, sólo el 1,5% de las personas trabaja en granjas; ese porcentaje no solo es suficiente para alimentar a toda la población estadounidense, sino también para que el país sea uno de los principales exportadores de alimentos. Casi todo el trabajo agrícola es realizado por máquinas, que son inmunes a la enfermedad. Por lo tanto, los confinamientos sólo tienen una pequeña repercusión en la agricultura.

Imaginemos un campo de trigo en el momento álgido de la peste negra. Si se pide a los campesinos que se queden en casa en el momento de la cosecha, el resultado es la hambruna. Si se les pide que vayan a cosechar, pueden contagiarse unos a otros. ¿Qué hacer?

Las epidemias ya no son fuerzas incontrolables de la naturaleza. La ciencia las ha convertirdo en un reto manjeable

Imaginemos ahora el mismo campo de trigo en 2020. Una única cosechadora guiada por GPS puede cosechar todo el campo con mucha más eficiencia… y con cero posibilidades de contagio. Mientras que en 1349 un agricultor medio cosechaba unas 5 fanegas al día, en 2014 una cosechadora estableció un récord cosechando el equivalente a 30.000 fanegas en un día. En consecuencia, la Covid-19 no ha tenido un impacto significativo en la producción mundial de cultivos básicos como el trigo, el maíz y el arroz.

Ahora bien, para alimentar a la población no basta con cosechar el grano. También hay que transportarlo, a veces miles de kilómetros. Durante la mayor parte de la historia, el comercio había sido uno de los principales villanos en la evolución de las pandemias. Los patógenos mortales se desplazaban por todo el mundo en barcos. La peste negra, por ejemplo, viajó por la ruta de la seda desde Asia oriental hasta Oriente Medio; y, desde allí, los barcos mercantes genoveses la llevaron a Europa. El comercio suponía una amenaza mortal porque cada carro necesitaba un carretero, hacían falta decenas de marineros para operar incluso pequeñas naves, y las naves y las posadas hacinadas eran focos de enfermedad.

Pese a un cierto retroceso, el comercio internacional siguió con normalidad 

 AFP

En 2020, el comercio mundial pudo seguir funcionando más o menos sin contratiempos, porque en él intervienen ya muy pocos seres humanos. Un buque portacontenedores actual está ampliamente automatizado y puede transportar más toneladas que toda la flota mercante de alguno de los primeros reinos modernos. En el año 1582, la flota mercante inglesa tenía una capacidad total de transporte de 68.000 toneladas y requería el concurso de unos 16.000 marineros. El portacontenedores OOCL Hong Kong, botado en el año 2017, puede transportar unas 200.000 toneladas y únicamente necesita una tripulación de 22 personas.

Es cierto que los cruceros con cientos de turistas y los aviones llenos de pasajeros desempeñaron un papel importante en la propagación de la Covid-19. Sin embargo, el turismo y los viajes no son esenciales para el comercio. Los turistas pueden quedarse en casa y los empresarios pueden conectarse por medio de Zoom, mientras unos barcos fantasma automatizados y unos trenes casi sin ferroviarios mantienen en movimiento la economía global. El turismo internacional se desplomó en 2020; en cambio, el volumen del comercio marítimo mundial sólo disminuyó un 4%.

¿Por qué hemos visto tantas muertes y tanto sufrimiento? Por las malas decisiones políticas

La automatización y la digitalización han tenido una repercusión aun más profunda en los servicios. En 1918, era impensable que las oficinas, las escuelas, los tribunales o las iglesias pudieran seguir funcionando en un confinamiento. Si alumnos y profesores se encierran en sus casas, ¿cómo celebrar las clases? Hoy sabemos la respuesta. El cambio al online tiene muchos inconvenientes; y, entre ellos, el inmenso desgaste mental. También ha creado problemas antes inimaginables, como que los abogados aparezcan en los tribunales bajo la forma de gatos. Sin embargo, el hecho de que ese desplazamiento haya sido posible ya es asombroso.

En 1918, la humanidad sólo habitaba el mundo físico; y, cuando ese mundo se vio arrasado por el mortal virus de la gripe, la humanidad no tuvo adónde huir. Hoy muchos de nosotros habitamos dos mundos: el físico y el virtual. Cuando el coronavirus circuló por el mundo físico, muchas personas trasladaron gran parte de su vida al mundo virtual, donde el virus no podía seguirlas.

Los repartidores han sido el nexo con el mundo físico en tiempos de confinamiento 

 EFE

Por supuesto, los seres humanos seguimos siendo seres físicos, y no todo puede digitalizarse. El año Covid ha puesto de manifiesto el papel crucial que desempeñan muchas profesiones mal pagadas en el mantenimiento de la civilización humana: personal de enfermería, trabajadores de la limpieza, camioneros, cajeros, repartidores. Suele decirse que toda civilización está sólo a tres comidas de la barbarie. En 2020, los repartidores fueron la delgada línea roja que mantuvo la civilización unida. Se convirtieron en el decisivo cordón umbilical que nos mantuvo unidos al mundo físico.

A medida que la humanidad se automatiza, se digitaliza y se desplaza a las actividades online, también nos exponemos a nuevos peligros. Uno de los acontecimientos más notables del año Covid es que internet no se descompuso. Si aumentamos de repente el volumen de tráfico que pasa por un puente físico, cabe esperar que se produzcan atascos y quizás incluso el colapso del puente. En 2020, las escuelas, las oficinas y las iglesias pasaron al online casi de la noche a la mañana, pero internet aguantó.

Apenas nos detenemos a pensar en ello, pero deberíamos hacerlo. Después de 2020, sabemos que la vida puede seguir adelante incluso cuando todo un país está confinado físicamente. Intentemos imaginar ahora qué ocurriría si colapsara nuestra infraestructura digital.

El teletrabajo ha recibido un gran impulso durante la pandemia.

La tecnología de la información nos ha hecho más resistentes frente a los virus orgánicos, pero también nos ha hecho mucho más vulnerables al malware y la ciberguerra. La gente pregunta a menudo: “¿Cuál será la próxima Covid?”. Un ataque a nuestra infraestructura digital es uno de los principales candidatos. El coronavirus tardó varios meses en propagarse por el mundo e infectar a millones de personas. Nuestra infraestructura digital podría colapsar en un solo día. Y, si bien las escuelas y las oficinas pudieron pasar rápidamente al online, ¿cuánto tiempo se tardaría en volver del correo electrónico al correo postal?

¿Qué es lo que cuenta?

El año Covid ha puesto de manifiesto una limitación aun más importante de nuestro poder científico y tecnológico. La ciencia no puede sustituir a la política. Al decidir sobre políticas, debemos tener en cuenta muchos intereses y valores; y, como no hay forma científica de determinar qué intereses y valores son más importantes, no hay forma científica de decidir qué debemos hacer.

Por ejemplo, a la hora de decidir si imponer o no un confinamiento, no basta con preguntar: “¿Cuántas personas enfermarán de Covid-19 si no confinamos?”. También debemos preguntarnos: “¿Cuántas personas sufrirán depresión si confinamos? ¿Cuántas personas tendrán una mala alimentación? ¿Cuántas faltarán a la escuela o perderán su trabajo? ¿Cuántas mujeres serán maltratadas o asesinadas por sus parejas?”.

La automatización e internet hicieron viables los confinamientos largos, al menos en países desarrollados

Incluso si todos nuestros datos son precisos y fiables, debemos preguntarnos siempre: “¿Qué es lo que contamos? ¿Quién decide lo que se cuenta? ¿Cómo ponderamos las cifras?”. Se trata de una tarea más política que científica. Son los políticos quienes deben hallar un equilibrio entre las consideraciones médicas, económicas y sociales y, tras ello, elaborar unas políticas integrales.

De modo similar, los ingenieros crean ahora nuevas plataformas digitales que nos ayudan a funcionar estando confinados y nuevas herramientas de vigilancia que nos ayudan a romper las cadenas de contagio. Ahora bien, la digitalización y la vigilancia ponen en peligro nuestra privacidad y abren la vía a la aparición de regímenes totalitarios sin precedentes. En 2020, la vigilancia masiva se volvió más legítima y más frecuente. El combate contra la epidemia es importante, pero ¿merece la pena que sea a costa de la destrucción de nuestra libertad? De nuevo, es tarea de los políticos, más que de los ingenieros, encontrar el equilibrio adecuado entre la vigilancia útil y las pesadillas distópicas.

Tres reglas básicas pueden ser de gran utilidad a la hora de protegernos de las dictaduras digitales, incluso en tiempos de epidemia. En primer lugar, siempre que se recopilen datos sobre personas (en especial, sobre lo que ocurre dentro de su cuerpo), esos datos deben utilizarse para ayudarlas y no para manipularlas, controlarlas o perjudicarlas. Mi médico personal sabe muchas cosas extremadamente privadas sobre mí. Me parece bien, porque confío en que utilizará esos datos en mi propio beneficio. No debería venderlos a ninguna empresa o partido político. Lo mismo debería ocurrir con cualquier tipo de “autoridad de vigilancia pandémica” que podamos crear.

En segundo lugar, la vigilancia debe ir siempre en ambas direcciones. Si va sólo de arriba a abajo, nos encontramos en un camino real hacia la dictadura. Por lo tanto, siempre que aumentemos la vigilancia de los individuos, debemos aumentar al mismo tiempo la vigilancia al gobierno y las grandes empresas. Por ejemplo, en la actual crisis, los gobiernos están distribuyendo enormes cantidades de dinero. El proceso de asignación de fondos debería ser más transparente. Como ciudadano, quiero ver de forma fácil quién recibe qué y quién ha decidido adónde va el dinero. Quiero asegurarme de que el dinero va a las empresas que realmente lo necesitan y no a una gran empresa cuyos propietarios son amigos de un ministro. Si el gobierno dice que es demasiado complicado establecer un sistema de control de ese tipo en medio de una pandemia, no debemos creerlo. Si no es demasiado complicado empezar a supervisar lo que uno hace, no es demasiado complicado empezar a supervisar lo que hace el gobierno.

En tercer lugar, no hay que permitir nunca que se concentren demasiados datos en un solo lugar. Ni en la epidemia, ni cuando ésta termine. El monopolio de los datos es una receta para la dictadura. Así que, si recopilamos datos biométricos de las personas para poner coto a la pandemia, debería hacerlo una autoridad sanitaria independiente y no la policía. Y los datos resultantes deberían mantenerse separados de otros silos de datos controlados por ministerios y grandes empresas. Eso creará, sin duda, redundancias e ineficiencias. Pero la ineficacia es una funcionalidad, no un error. ¿Queremos evitar el auge de la dictadura digital? Mantengamos las cosas al menos un poco ineficientes.

A los políticos

 “Hay que controlar qué hacen los políticos en este preciso momento”

Los éxitos científicos y tecnológicos sin precedentes obtenidos en 2020 no resolvieron la crisis de la Covid-19. Lo que hicieron fue transformar la epidemia, que pasó de ser una calamidad natural a ser un dilema político. Cuando la peste negra mató a millones de personas, nadie esperó gran cosa de reyes y emperadores. Alrededor de un tercio de los ingleses murió durante la primera oleada de esa epidemia, pero eso no hizo que el rey Eduardo III de Inglaterra perdiera el trono. Frenar la epidemia se hallaba a todas luces más allá del poder de los gobernantes, así que nadie los culpó de un fracaso.

Sin embargo, hoy en día la humanidad dispone de las herramientas científicas para detener la Covid-19. Varios países, desde Vietnam hasta Australia, han demostrado que, incluso sin vacuna, las herramientas disponibles pueden detener la epidemia. Ahora bien, esas herramientas tienen un alto precio económico y social. Podemos vencer el virus, pero no estamos seguros de querer pagar el coste de la victoria. Por eso los logros científicos han hecho recaer una enorme responsabilidad sobre los hombros de los políticos.

Por desgracia, demasiados políticos no han estado a la altura de esa responsabilidad. Por ejemplo, los presidentes populistas de EE.UU. y Brasil restaron importancia al peligro, se negaron a hacer caso a los expertos y, en vez de eso, dieron pábulo a las teorías conspirativas. No presentaron un plan de acción nacional sólido y sabotearon los intentos de las autoridades estatales y municipales para detener la epidemia. La negligencia y la irresponsabilidad de los gobiernos de Trump y Bolsonaro han provocado cientos de miles de muertes evitables.

En el Reino Unido, parece que el gobierno estuvo en un principio más preocupado por el Brexit que por la Covid-19. Pese a todas sus políticas aislacionistas, el gobierno de Johnson fracasó al aislar a Gran Bretaña de lo que realmente importaba: el virus. Mi país natal, Israel, también ha padecido una mala gestión política. Al igual que Taiwán, Nueva Zelanda y Chipre, Israel es, de facto, un “país isla”, con fronteras cerradas y una sola puerta de entrada principal: el aeropuerto Ben Gurion. Sin embargo, en el momento álgido de la pandemia, el gobierno de Netanyahu permitió que los viajeros entraran por ese aeropuerto sin cuarentena o incluso sin un control adecuado y, además, se desentendió de la aplicación de sus propias políticas de confinamiento.

El año Covid ha evidenciado el papel crucial para mantener la civilización de muchas profesiones mal pagadas

Tanto Israel como el Reino Unido han estado después a la vanguardia del despliegue de las vacunas, pero sus primeros errores de apreciación resultaron muy caros. En Gran Bretaña, la pandemia se ha cobrado la vida de 120.000 personas; el país se encuentra en el sexto lugar del mundo en tasas promedio de mortalidad. Por su parte, Israel ocupa el séptimo lugar en tasa media de casos confirmados; para contrarrestar el desastre, recurrió a un acuerdo de “vacunas por datos” con la empresa estadounidense Pfizer. Pfizer acordó proporcionar a Israel vacunas suficientes para toda la población a cambio de enormes cantidades de datos valiosos, lo que suscita preocupaciones sobre la privacidad y el monopolio de los datos y demuestra que los datos de los ciudadanos son ahora uno de los activos estatales más valiosos.

Aunque algunos países se han comportado mucho mejor, la humanidad en su conjunto no ha logrado hasta ahora contener la pandemia, ni idear un plan global para derrotar el virus. Los primeros meses de 2020 fueron como ver un accidente a cámara lenta. Las comunicaciones modernas hicieron posible que los ciudadanos de todo el mundo vieran en tiempo real las imágenes primero de Wuhan, luego de Italia y después de cada vez más países, pero no surgió ningún liderazgo global que impidiera que la catástrofe engullera al mundo. Las herramientas han estado ahí, pero con demasiada frecuencia ha faltado sabiduría política.

Una de las razones de la diferencia entre el éxito científico y el fracaso político es que los científicos han cooperado a nivel mundial, mientras que los políticos han tendido a pelear entre sí. Trabajando bajo una enorme presión e incertidumbre, los científicos de todo el mundo han compartido libremente la información y se han apoyado en los descubrimientos y conocimientos ajenos. Muchos proyectos de investigación importantes han sido realizados por equipos internacionales. Por ejemplo, un estudio clave que demostró la eficacia de las medidas confinamiento fue realizado conjuntamente por investigadores de nueve instituciones: una del Reino Unido, tres de China y cinco de Estados Unidos.

En cambio, los políticos no han conseguido formar una alianza internacional contra el virus ni acordar un plan global. Las dos principales superpotencias del mundo, Estados Unidos y China, se han acusado de ocultar información vital, de difundir desinformación y teorías conspirativas e incluso de propagar deliberadamente el virus. Parece ser que muchos otros países han falsificado u ocultado datos sobre la evolución de la pandemia.

Para el futuro, hay que salvaguardar la infraestructura digital e invertir más en el sistema público de salud

La falta de cooperación mundial no sólo se manifiesta en esas guerras de información, sino de modo aun más flagrante en los conflictos por los escasos equipos médicos. Aunque ha habido muchos casos de colaboración y generosidad, no se ha hecho ningún intento serio para poner en común todos los recursos disponibles, racionalizar la producción mundial y garantizar una distribución equitativa de los suministros. El “nacionalismo vacunal”, en particular, crea un nuevo tipo de desigualdad mundial entre los países que pueden vacunar a su población y los que no pueden hacerlo.

Entristece ver que muchos no comprenden un sencillo hecho acerca de esta pandemia: mientras el virus siga propagándose por todas partes, ningún país puede sentirse verdaderamente seguro. Supongamos que Israel o el Reino Unido consiguen erradicar el virus dentro de sus fronteras, pero que el virus sigue propagándose entre cientos de millones de personas en la India, Brasil o Sudáfrica. Una nueva mutación en alguna ciudad remota de Brasil podría hacer que la vacuna fuera ineficaz y dar lugar a una nueva oleada de contagios.

Israel es uno de los países con mejor ritmo de vacunación 

En la actual emergencia, es probable que los llamamientos al altruismo sin más no logren imponerse a los intereses nacionales. Ahora bien, en la actual emergencia, la cooperación mundial no es altruismo. Resulta esencial para garantizar el interés nacional.

Antivirus para el mundo

Los debates sobre lo ocurrido en 2020 resonarán durante muchos años. Sin embargo, las personas de todos los campos políticos deberían coincidir en al menos tres lecciones principales.

En primer lugar, tenemos que salvaguardar nuestra infraestructura digital. Ha sido nuestra salvación durante esta pandemia, pero podría no tardar en convertirse en fuente de un desastre aun peor.

En segundo lugar, todos los países deben invertir más en su sistema público de salud. Parece algo evidente, pero los políticos y los votantes logran a veces no hacer caso de la lección más evidente.

Reforzar el sistema público de salud es básico para contener nuevas epidemias 

En tercer lugar, deberíamos crear un potente sistema mundial de vigilancia y prevención de pandemias. En la vieja guerra entre humanos y patógenos, la primera línea pasa por el cuerpo de todos y cada uno de nosotros. Si esa línea se rompe en cualquier lugar del planeta, todos estamos en peligro. Incluso los más ricos de los países más desarrollados tienen un interés personal en proteger a los más pobres de los países menos desarrollados. Si un nuevo virus salta de un murciélago a un ser humano en una aldea pobre de alguna selva remota, en pocos días ese virus puede estar paseándose por Wall Street.

El esqueleto de ese sistema mundial contra la epidemia ya existe bajo la forma de la Organización Mundial de la Salud y otras instituciones. Sin embargo, los presupuestos que lo apoyan son escasos, y es un sistema que casi no tiene fuerza política. Hay que dotarlo con algo de peso político y con mucho más dinero, para que no esté del todo a la merced de los caprichos de políticos interesados. Como he mencionado antes, no creo que unos expertos no elegidos deban tomar decisiones políticas cruciales. Esa tarea debe seguir siendo competencia de los políticos. De todos modos, algún tipo de autoridad sanitaria mundial independiente sería la plataforma ideal para recopilar datos médicos, controlar los posibles peligros, dar la alarma y dirigir la investigación y el desarrollo.

Deberíamos crear un potente sistema mundial de vigilancia y prevención de las pandemias

Muchos temen que la Covid-19 marque el inicio de una oleada de nuevas pandemias; pero, si se ponen en práctica las lecciones anteriores, la conmoción de la Covid-19 podría tener como consecuencia que las pandemias fueran menos frecuentes. La humanidad no puede evitar la aparición de nuevos patógenos. Se trata de un proceso evolutivo natural que lleva en marcha miles de millones de años y que continuará también en el futuro. Sin embargo, la humanidad sí que dispone hoy de los conocimientos y las herramientas necesarios para evitar que un nuevo patógeno se propague y se convierta en pandemia.

Si, a pesar de todo, la Covid-19 sigue propagándose y matando a millones de personas en 2021, o si una pandemia aun más mortífera golpea a la humanidad en 2030, no será una calamidad natural incontrolable ni un castigo de Dios. Será un fracaso humano y, más concretamente, un fracaso político.

Yuval Harari analiza la evolución de un año de pandemia y qué enseñanzas se pueden extraer de ella   KIM MANRESA/DISEÑO YUVAL NOAH HARARI

SOBRE LAS VACUNAS CONTRA CORONAVIRUS SARS-COV-2.

ASTRAZENECA, PFIZER ,MODERNA Y JANSSEN

La actitud de nuestros investigadores para controlar la epidemia de coronavirus es algo genial y admirable. Una Legión de investigadores se han volcado para ayudar al mundo y lo están consiguiendo .

Describo a continuación los distintos tipos de vacunas

La vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, conocida como AZD1222, cuya comercialización acaba de aprobar Reino Unido, utiliza un vector viral no replicante (adenovirus de chimpancé) que contiene genes que codifican la proteína S del coronavirus SARS-CoV-2. Al igual que las vacunas de ARNm -la de Pfizer+BioNTech y la de Moderna– se basan en una tecnología novedosa; la única vacuna con vector de adenovirus aprobada se dirige a la enfermedad del Ébola y es de Janssen, que también está ensayando una vacuna por esta vía para el coronavirus.

Los datos que avalan la seguridad y eficacia de la vacuna recién aprobada se basan en cuatro ensayos controlados llevados a cabo en 23.745 participantes en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Los resultados del análisis intermedio (11.636 personas) de la fase III se publicaron en The Lancet.

La interrupción del ensayo debido a un caso de mielitis tranversa (que finalmente se localizó en el grupo que no había recibido la vacuna) fue el primer revés que se vivió en esta carrera científica bajo los focos. Salvo la mielitis y una anemia hemolítica (también en el grupo control), que se han resuelto, no se han comunicado efectos graves en el ensayo. A diferencia de las vacunas de Pfizer y de Moderna, no se ha informado ningún caso de parálisis de Bell.

La reactogenicidad es la esperable en una vacuna, todos son síntomas leves, y quizá se presenten con algo más de frecuencia que en la vacunad de ARNm. Los estudios indican que hasta un 60% de los sujetos refirieron sensibilidad en el punto de la inyección; una de cada dos personas refieren fatiga, dolor en el lugar del pinchazo y dolor de cabeza, y más de un 30% tienen fiebre.

Los estudios indican con los datos combinados de estos estudios una eficacia del 70,4% en la prevención de la enfermedad, pero un error en el desarrollo de uno de los ensayos reveló que no todos los participantes habían recibido las dos dosis completas estipuladas. De hecho, en aquellas personas que recibieron media dosis primero y una segunda dosis después se observó una eficacia superior, del 90%, mientras que entre los que habían recibido las dos dosis completas, la eficacia en el ensayo se estableció en un 62,1%.

Hay algunas hipótesis que explicarían por qué media dosis y una entera obtendrían (si se confirma que es así) más eficacia que las dos dosis completas, y que tiene que ver con la potencial respuesta inmune provocada por el vector de la vacuna, el adenovirus, como sintetiza, Jaime Pérez Martín vocal de la Asociación Española de Vacunología. “No obstante, los datos que hay publicados no permiten afirmar claramente que sea más protectora una pauta que otra”.

El dato de eficacia contrasta con el aportado por las dos vacunas de ARN mensajero que desarrollaron Pfizer y BioNTech, por un lado, y Moderna, por otro. La primera ya está aprobada por la FDA y la EMA, y ha comenzado a administrarse en España, mientras que la de Moderna está aún a la espera del visto bueno de la agencia europea, que previsiblemente se producirá la semana que viene, tras recibir el respaldo de la FDA hace unos días. Los estudios con estas vacunas indican que frente a placebo, la inmunización protege de enfermedad en más del 90%, pero, desde la Sociedad Española Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph) hacen hincapié en que los estudios no han comparado un tipo de vacuna con otras.

“Los datos de eficacia que se aportan –un 70% en el caso de la vacuna de AstraZeneca, y un 90% en el de Pfizer- se han obtenido frente a placebo, no son equiparables entre sí. Esto solo podría saberse si se hiciera un ensayo clínico de una frente a la otra”, enfatizan fuentes de la sociedad científica.

La aprobación británica recoge que la administración será de dos dosis de 0,5 ml que se administrarán con un intervalo de entre cuatro y doce semanas. Una característica de esta vacuna, a diferencia de la de ARNm recientemente aprobada en la Unión Europea, es que cuanto mayor sea el tiempo de separación entre la primera y la segunda dosis, mayor es la generación de anticuerpos. Aún hay que determinar si ese aumento de la separación se corresponde con una mayor protección. No obstante, en este contexto pandémico puede parecer poco oportuno esperar tres meses para obtener la inmunidad idónea.

La vacuna se indica a partir de los 18 años -dos más que la indicación de la de Pfizer y el mismo umbral mínimo establecido para la de Moderna- y su eficacia en mayores de 65 años no está tan medida como en otros estudios, si bien casi un 6% de los participantes de los ensayos se encuentran en esta franja de edad, la baja incidencia de infecciones impidió tener datos robustos de eficacia. No obstante, en este grupo poblacional se constató, a través de la medición de anticuerpos, una respuesta adecuada. El perfil de seguridad fue similar con respecto al grupo de 18 a 64 años.

Con todo, la ficha técnica de la vacuna dice que “los datos de eficacia y seguridad son limitados en individuos mayores de 65 años”. Para Pérez Martín parece plausible con esta información que el objetivo de esta vacuna sea una población más joven, si bien “es una estrategia que deben definir los expertos en salud pública británicos. No olvidemos que hay que vacunar a mucha a gente».

Además de los ensayos con los que ha logrado la aprobación británica, la compañía tiene en marcha también un ensayo de combinación de su vacuna con la rusa, conocida como Sputnik V (Ad26), basada también en un vector viral, aunque en este caso humano, con el objetivo de averiguar si mejora así la eficacia de la de AstraZeneca.

Una ventaja diferenciadora de esta vacuna frente, en concreto frente a la de Pfizer+BioNTech, son las condiciones de refrigeración necesarias para su manejo. Así, esta última requiere una temperatura de conservación de unos -75°C±15°C, aunque la multinacional estadounidense ha desarrollado un sistema para facilitar en gran medida la logística de distribución y almacenamiento hasta el punto final de administración de su vacuna gracias a una sofisticada infraestructura, con torre de control incluida, para el seguimiento permanente de los viales. La vacuna aprobada hoy de AstraZeneca -y la de Moderna-, por su parte, pueden mantenerse a una temperatura entre 2º y 8º, con lo que pueden ser almacenadas durante al menos seis meses, transportadas y manipuladas en condiciones de refregeración habituales en la vacunación y, por tanto, administradas con facilidad en los centros sanitarios.

Junto a esta característica favorable, y para lograr la mayor distribución posible de la vacuna, AstraZeneca «ha aprovechado su propia capacidad industrial y se ha asociado con más de 20 colaboradores para la distribución de la vacuna en más de 15 países apoyados por más de 20 centros de analítica para establecer cadenas de suministro en paralelo en un tiempo récord y garantizar así el acceso global a la vacuna, con el objetivo de alcanzar los 3.000 millones de dosis, según explica Per Alfredsson, vicepresidente de Operaciones Biológicas de la compañía.

 La vacuna de Janssen una dosis única

‘The New England’ publica resultados de un ensayo en fase 2 con la vacuna Ad26.COV2.S, una de las vacunas que podría administrarse en una sola dosis.

La vacuna de Janssen se basa en un vector viral (adenovirus humano) sin capacidad de replicación.

Sonia Moreno

Jue, 14/01/2021 – 08:00

El análisis intermedio del ensayo en fase 1-2a de la candidata vacunal Ad26SARS-Cov-2 que desarrolla Janssen, filial europea de Johnson & Johnson, revela un buen perfil de seguridad y reactogenidad, así como de inmunogenicidad en un esquema de una dosis y de dos dosis, según acaba de publicar The New England Journal of Medicine.

Meses antes de que Araceli Rosario Hidalgo se convirtiera en la primera española en recibir una vacuna autorizada contra la covid, en España la candidata vacunal de Janssen era la primera inmunización que se administraba a los voluntarios en el contexto de un ensayo, que posteriormente se ha continuado a la fase 3 en varios hospitales de todo el país.

Esta inmunización se basa en un vector viral sin capacidad de replicación –adenovirus humano a diferencia del de chimpancé de la vacuna de Oxford y AstraZeneca- y utiliza la misma plataforma y tecnología que la vacuna de Janssen aprobada para la prevención del Ébola.

Los resultados que recoge ahora The New England se corresponden a un ensayo realizado en doce centros de Bélgica y Estados Unidos, sobre 805 participantes repartidos en un grupo de entre 18 y 55 años, y otro grupo específico de 65 años o más. En el estudio se han recabado datos frente a placebo de la administración de una dosis baja o una dosis alta en un esquema de una sola dosis o de dos dosis.

Como es de esperar en esta fase de ensayo, los criterios de valoración principales fueron la seguridad y la reactogenicidad de cada programa de dosis.

Tras la administración de la primera dosis de vacuna, los eventos adversos más frecuentes fueron fatiga, dolor de cabeza, mialgia y dolor en el lugar de la inyección. El evento adverso sistémico más frecuente fue la fiebre. Los efectos adversos sistémicos fueron menos frecuentes entre los mayores que en los individuos más jóvenes, y en los que recibieron la dosis baja de la vacuna que en los que recibieron la dosis alta. Al contrario de lo que se ha observado con las vacunas de ARN mensajero, la reactogenicidad fue menor después de la segunda dosis.

El trabajo, que ha dirigido la viróloga holandesa Hanneke Schuitemaker, de Janssen, está ahora recopilando datos a largo plazo para comparar el régimen de dosis única con dos dosis, por lo que aún no pueden extraerse conclusiones fehacientes al cotejar ambos regímenes. No obstante, en esta publicación se informa de que una dosis única de Ad26.COV2.S provocó una respuesta humoral fuerte en la mayoría de los que la recibieron, con la presencia de unión a la proteína coronavírica S y anticuerpos neutralizantes en más del 90% de los participantes, independientemente del grupo de edad o de la dosis.

Los autores escriben que “durante 71 días de seguimiento tras la primera dosis, los títulos de anticuerpos aumentaron y se estabilizaron aún más, lo que sugiere la durabilidad de la respuesta inmune provocada por Ad26.COV2.S”.

La potencia de la vacuna tras una dosis ya se había observado previamente en modelo experimental, con primates no humanos, con un estudio que demostró protección completa frente a la replicación del SARS-CoV-2 en pulmón y en las mucosas nasales.

“Una vacuna eficaz de dosis única para la covid-19 tiene obvias ventajas logísticas sobre una vacuna de dos dosis, especialmente durante una pandemia”, escriben los autores. “Observamos que entre los participantes de 18 y 55 años, una segunda dosis de vacuna el día 57 aumentó aún más el título de anticuerpos, un hallazgo que también estaba en línea con nuestras observaciones recientes en primates no humanos”.

El estudio está analizando ahora si una segunda dosis proporciona un beneficio adicional para mejorar la eficacia o la durabilidad, especialmente en personas de edad avanzada en quienes la respuesta inmune después de la primera dosis tendió a ser moderadamente más baja que la de los participantes más jóvenes.  

Para los investigadores los hallazgos presentados en este estudio, junto con los resultados de los estudios preclínicos, respaldan la decisión de avanzar en dos ensayos de fase 3 para evaluar la eficacia de un régimen de dosis única o de dos dosis de la dosis más baja de la vacuna.

La compañía confía en poder anunciar los primeros datos de la fase 3 de su vacuna candidata administrada en dosis única a fines de enero de 2021. Si se demuestra que es eficaz con un buen perfil de seguridad, Janssen espera presentar una solicitud de autorización de uso de emergencia ante la FDA estadounidense poco después.

Gracias a todos estos investigadores

SOBRE LAS VACUNAS CONTRA CORONAVIRUS SARS-COV-2.

ASTRAZENECA, PFIZER ,MODERNA Y JANSSEN

La actitud de nuestros investigadores para controlar la epidemia de coronavirus es algo genial y admirable. Una Legión de investigadores se han volcado para ayudar al mundo y lo están consiguiendo .

Describo a continuación los distintos tipos de vacunas que se lo siento coche calle perpendicular no tiene día cuenta marca están utilizando en España crees que sea Patricia mayo

La vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, conocida como AZD1222, cuya comercialización acaba de aprobar Reino Unido, utiliza un vector viral no replicante (adenovirus de chimpancé) que contiene genes que codifican la proteína S del coronavirus SARS-CoV-2. Al igual que las vacunas de ARNm -la de Pfizer+BioNTech y la de Moderna– se basan en una tecnología novedosa; la única vacuna con vector de adenovirus aprobada se dirige a la enfermedad del Ébola y es de Janssen, que también está ensayando una vacuna por esta vía para el coronavirus.

Los datos que avalan la seguridad y eficacia de la vacuna recién aprobada se basan en cuatro ensayos controlados llevados a cabo en 23.745 participantes en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Los resultados del análisis intermedio (11.636 personas) de la fase III se publicaron en The Lancet.

La interrupción del ensayo debido a un caso de mielitis tranversa (que finalmente se localizó en el grupo que no había recibido la vacuna) fue el primer revés que se vivió en esta carrera científica bajo los focos. Salvo la mielitis y una anemia hemolítica (también en el grupo control), que se han resuelto, no se han comunicado efectos graves en el ensayo. A diferencia de las vacunas de Pfizer y de Moderna, no se ha informado ningún caso de parálisis de Bell.

La reactogenicidad es la esperable en una vacuna, todos son síntomas leves, y quizá se presenten con algo más de frecuencia que en la vacunad de ARNm. Los estudios indican que hasta un 60% de los sujetos refirieron sensibilidad en el punto de la inyección; una de cada dos personas refieren fatiga, dolor en el lugar del pinchazo y dolor de cabeza, y más de un 30% tienen fiebre.

Los estudios indican con los datos combinados de estos estudios una eficacia del 70,4% en la prevención de la enfermedad, pero un error en el desarrollo de uno de los ensayos reveló que no todos los participantes habían recibido las dos dosis completas estipuladas. De hecho, en aquellas personas que recibieron media dosis primero y una segunda dosis después se observó una eficacia superior, del 90%, mientras que entre los que habían recibido las dos dosis completas, la eficacia en el ensayo se estableció en un 62,1%.

Hay algunas hipótesis que explicarían por qué media dosis y una entera obtendrían (si se confirma que es así) más eficacia que las dos dosis completas, y que tiene que ver con la potencial respuesta inmune provocada por el vector de la vacuna, el adenovirus, como sintetiza, Jaime Pérez Martín vocal de la Asociación Española de Vacunología. “No obstante, los datos que hay publicados no permiten afirmar claramente que sea más protectora una pauta que otra”.

El dato de eficacia contrasta con el aportado por las dos vacunas de ARN mensajero que desarrollaron Pfizer y BioNTech, por un lado, y Moderna, por otro. La primera ya está aprobada por la FDA y la EMA, y ha comenzado a administrarse en España, mientras que la de Moderna está aún a la espera del visto bueno de la agencia europea, que previsiblemente se producirá la semana que viene, tras recibir el respaldo de la FDA hace unos días. Los estudios con estas vacunas indican que frente a placebo, la inmunización protege de enfermedad en más del 90%, pero, desde la Sociedad Española Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph) hacen hincapié en que los estudios no han comparado un tipo de vacuna con otras.

“Los datos de eficacia que se aportan –un 70% en el caso de la vacuna de AstraZeneca, y un 90% en el de Pfizer- se han obtenido frente a placebo, no son equiparables entre sí. Esto solo podría saberse si se hiciera un ensayo clínico de una frente a la otra”, enfatizan fuentes de la sociedad científica.

La aprobación británica recoge que la administración será de dos dosis de 0,5 ml que se administrarán con un intervalo de entre cuatro y doce semanas. Una característica de esta vacuna, a diferencia de la de ARNm recientemente aprobada en la Unión Europea, es que cuanto mayor sea el tiempo de separación entre la primera y la segunda dosis, mayor es la generación de anticuerpos. Aún hay que determinar si ese aumento de la separación se corresponde con una mayor protección. No obstante, en este contexto pandémico puede parecer poco oportuno esperar tres meses para obtener la inmunidad idónea.

La vacuna se indica a partir de los 18 años -dos más que la indicación de la de Pfizer y el mismo umbral mínimo establecido para la de Moderna- y su eficacia en mayores de 65 años no está tan medida como en otros estudios, si bien casi un 6% de los participantes de los ensayos se encuentran en esta franja de edad, la baja incidencia de infecciones impidió tener datos robustos de eficacia. No obstante, en este grupo poblacional se constató, a través de la medición de anticuerpos, una respuesta adecuada. El perfil de seguridad fue similar con respecto al grupo de 18 a 64 años.

Con todo, la ficha técnica de la vacuna dice que “los datos de eficacia y seguridad son limitados en individuos mayores de 65 años”. Para Pérez Martín parece plausible con esta información que el objetivo de esta vacuna sea una población más joven, si bien “es una estrategia que deben definir los expertos en salud pública británicos. No olvidemos que hay que vacunar a mucha a gente».

Además de los ensayos con los que ha logrado la aprobación británica, la compañía tiene en marcha también un ensayo de combinación de su vacuna con la rusa, conocida como Sputnik V (Ad26), basada también en un vector viral, aunque en este caso humano, con el objetivo de averiguar si mejora así la eficacia de la de AstraZeneca.

Una ventaja diferenciadora de esta vacuna frente, en concreto frente a la de Pfizer+BioNTech, son las condiciones de refrigeración necesarias para su manejo. Así, esta última requiere una temperatura de conservación de unos -75°C±15°C, aunque la multinacional estadounidense ha desarrollado un sistema para facilitar en gran medida la logística de distribución y almacenamiento hasta el punto final de administración de su vacuna gracias a una sofisticada infraestructura, con torre de control incluida, para el seguimiento permanente de los viales. La vacuna aprobada hoy de AstraZeneca -y la de Moderna-, por su parte, pueden mantenerse a una temperatura entre 2º y 8º, con lo que pueden ser almacenadas durante al menos seis meses, transportadas y manipuladas en condiciones de refregeración habituales en la vacunación y, por tanto, administradas con facilidad en los centros sanitarios.

Junto a esta característica favorable, y para lograr la mayor distribución posible de la vacuna, AstraZeneca «ha aprovechado su propia capacidad industrial y se ha asociado con más de 20 colaboradores para la distribución de la vacuna en más de 15 países apoyados por más de 20 centros de analítica para establecer cadenas de suministro en paralelo en un tiempo récord y garantizar así el acceso global a la vacuna, con el objetivo de alcanzar los 3.000 millones de dosis, según explica Per Alfredsson, vicepresidente de Operaciones Biológicas de la compañía.

 La vacuna de Janssen una dosis única

‘The New England’ publica resultados de un ensayo en fase 2 con la vacuna Ad26.COV2.S, una de las vacunas que podría administrarse en una sola dosis.

La vacuna de Janssen se basa en un vector viral (adenovirus humano) sin capacidad de replicación.

Sonia Moreno

Jue, 14/01/2021 – 08:00

El análisis intermedio del ensayo en fase 1-2a de la candidata vacunal Ad26SARS-Cov-2 que desarrolla Janssen, filial europea de Johnson & Johnson, revela un buen perfil de seguridad y reactogenidad, así como de inmunogenicidad en un esquema de una dosis y de dos dosis, según acaba de publicar The New England Journal of Medicine.

Meses antes de que Araceli Rosario Hidalgo se convirtiera en la primera española en recibir una vacuna autorizada contra la covid, en España la candidata vacunal de Janssen era la primera inmunización que se administraba a los voluntarios en el contexto de un ensayo, que posteriormente se ha continuado a la fase 3 en varios hospitales de todo el país.

Esta inmunización se basa en un vector viral sin capacidad de replicación –adenovirus humano a diferencia del de chimpancé de la vacuna de Oxford y AstraZeneca- y utiliza la misma plataforma y tecnología que la vacuna de Janssen aprobada para la prevención del Ébola.

Los resultados que recoge ahora The New England se corresponden a un ensayo realizado en doce centros de Bélgica y Estados Unidos, sobre 805 participantes repartidos en un grupo de entre 18 y 55 años, y otro grupo específico de 65 años o más. En el estudio se han recabado datos frente a placebo de la administración de una dosis baja o una dosis alta en un esquema de una sola dosis o de dos dosis.

Como es de esperar en esta fase de ensayo, los criterios de valoración principales fueron la seguridad y la reactogenicidad de cada programa de dosis.

Tras la administración de la primera dosis de vacuna, los eventos adversos más frecuentes fueron fatiga, dolor de cabeza, mialgia y dolor en el lugar de la inyección. El evento adverso sistémico más frecuente fue la fiebre. Los efectos adversos sistémicos fueron menos frecuentes entre los mayores que en los individuos más jóvenes, y en los que recibieron la dosis baja de la vacuna que en los que recibieron la dosis alta. Al contrario de lo que se ha observado con las vacunas de ARN mensajero, la reactogenicidad fue menor después de la segunda dosis.

El trabajo, que ha dirigido la viróloga holandesa Hanneke Schuitemaker, de Janssen, está ahora recopilando datos a largo plazo para comparar el régimen de dosis única con dos dosis, por lo que aún no pueden extraerse conclusiones fehacientes al cotejar ambos regímenes. No obstante, en esta publicación se informa de que una dosis única de Ad26.COV2.S provocó una respuesta humoral fuerte en la mayoría de los que la recibieron, con la presencia de unión a la proteína coronavírica S y anticuerpos neutralizantes en más del 90% de los participantes, independientemente del grupo de edad o de la dosis.

Los autores escriben que “durante 71 días de seguimiento tras la primera dosis, los títulos de anticuerpos aumentaron y se estabilizaron aún más, lo que sugiere la durabilidad de la respuesta inmune provocada por Ad26.COV2.S”.

La potencia de la vacuna tras una dosis ya se había observado previamente en modelo experimental, con primates no humanos, con un estudio que demostró protección completa frente a la replicación del SARS-CoV-2 en pulmón y en las mucosas nasales.

“Una vacuna eficaz de dosis única para la covid-19 tiene obvias ventajas logísticas sobre una vacuna de dos dosis, especialmente durante una pandemia”, escriben los autores. “Observamos que entre los participantes de 18 y 55 años, una segunda dosis de vacuna el día 57 aumentó aún más el título de anticuerpos, un hallazgo que también estaba en línea con nuestras observaciones recientes en primates no humanos”.

El estudio está analizando ahora si una segunda dosis proporciona un beneficio adicional para mejorar la eficacia o la durabilidad, especialmente en personas de edad avanzada en quienes la respuesta inmune después de la primera dosis tendió a ser moderadamente más baja que la de los participantes más jóvenes.  

Para los investigadores los hallazgos presentados en este estudio, junto con los resultados de los estudios preclínicos, respaldan la decisión de avanzar en dos ensayos de fase 3 para evaluar la eficacia de un régimen de dosis única o de dos dosis de la dosis más baja de la vacuna.

La compañía confía en poder anunciar los primeros datos de la fase 3 de su vacuna candidata administrada en dosis única a fines de enero de 2021. Si se demuestra que es eficaz con un buen perfil de seguridad, Janssen espera presentar una solicitud de autorización de uso de emergencia ante la FDA estadounidense poco después.

Gracias a todos estos investigadores