Enriquerubio.net El blog del Dr. Enrique Rubio

5 mayo 2021

LA DUALIDAD DE CONDUCTA

Filed under: INFECCIONES E INFLAMACION,Vacunas — Enrique Rubio @ 20:53

LA DUALIDAD DE CONDUCTA

UNA AVALANCHA HUMANA EN UNA FIESTA JUDÍA EN ISRAEL PROVOCA AL MENOS 45 MUERTOS

LA EPIDEMIA DE CORONAVIRUS ESTA CONTROLADA EN ISRAEL

La Conducta del ser humano es Inexplicable.

El pueblo judío, a lo largo de la historia, se ha enfrentado a lo lartgo de la historia, con problemas enormes y terrorificos, de los cuales, sale, con algún éxito.

Por ello me llama profundamente la atención.

Que cuando frente a la  terrible epidemia de coronavirus que estamos sufriendo., son  capaces? De eliminarla. O al menos, controlarla. Antes que nadie. Y sin embargo. Algo tan explicable. Como una multitud. 10 veces mas alta de lo esperado. Provoca una mortandad, en 45 personas, cuando se produce una avalancha. En medio de una festividad religiosa.

Esto era de esperar. Tenemos la referencia histórica. De las múltiples calamidades que han ocurrido durante las aglutinaciones, en las festividades, por lo menos y posiblemente en condiciones similares.

Cuando el miedo invade a un grupo numeroso, la despavorida huida, mata a muchas gentes.

Esto es la norma. Rara vez uno de estos episodios, no deja muertos.

 Este grupo de Judíos, no vacilaro en entrar, 100 000 personas en un  recinto  acotado . Cuando lo permitido eran  10 000 personas. Es decir. 9 veces más de ló  permitido.

¿Cómo es posible compaginar esto?

Muy inteligente y enormemente ordenados y respetuosos, para luchar con algo nuevo y devastador como una epidemia de un virus tan letal,  y bastante negligente por otro para respetar unas normas elementales.

La elección, no tiene gradientes lógicos , y casi seguro que a veces el cerebro se comporta torpemente  . Por lo tanto la elección no depende de una inteligencia. Y posiblemente es la  casualidad, lo mas útil. “Lo aleatorio”

La muerte busca siempre su forma de actuar y no distingue entre inteligentes y negligentes.

No sé si tiene interés lo que estoy diciendo, pero a mí me ha im

presionando bastante El recuerdo  en mi niñez, durante la procesiones en Semana Santa,que mi padre nos advertía insistentemente. “que tuviéramos mucho cuidado con las estampidas”.

Esto había ocurrido alguna vez con resultados dramáticos ¿Alguno de los penitentes? de una manera fortuita, con su cirio encendido, que quemaban la capa del penitente que le precedia. El fuego inmediato  producía una estampida. Que siempre terminaba con muertes.

Es decir. Este episodio. Es muy conocida. Y tiene. Unos resultados funestos. Siempre.

Escribo la maldad y la bondad de ambos episodios con el ferviente deseo de que esto llegue a alguna parte, y se tenga mucho cuidado en las aglomeraciones.

Pero la explicación científica, del accidente, me cuesta trabajo entender.

Miles de judíos celebraban la festividad de Lag Baomer en el monte Meron de Galilea

Voluntarios de la organización afirman que «hubo un colapso debido al hacinamiento»

Decenas de muertos en un estampida humana en una festividad religiosa en Israel. /EFE / DAVID COHEN / VÍDEO: EFE

Israel está de luto por las vidas perdidas en pleno festival de la alegría. Al menos 45 personas fallecieron y 150 resultaron heridas tras una avalancha la madrugada del viernes en el monte Merón de Galilea cuando decenas de miles de judíos celebraban la festividad de Lag Baomer. El evento más concurrido desde el inicio de la pandemia, con unos 100.000 asistentes -diez veces más de lo permitido-, se convirtió en «uno de los peores desastres que ha sufrido el estado de Israel». Netanyahu declaró el domingo día de luto nacional.

«Era el caos», reconocía un testigo al diario israelí Haaretz. «Al principio pensé que era algo pequeño pero después de ver camilla tras camilla, lo entendimos: no había sangre, se ahogaban hasta la muerte», recordaba. Las hogueras ardían la madrugada del viernes cerca de la tumba del rabino Shimon Bar-Yochai al norte de Israel. Mientras la densa multitud de fieles comenzó a salir del lugar en el que se halla la tumba, algunos de ellos resbalaron en una pasarela, cayendo sobre los de abajo y precipitando una estampida y un aplastamiento fatal.

Judíos ultraortodoxos se reúnen junto a la tumba del rabino Shimon Bar Yochai en el Monte Meron, durante la celebración del Lag Baomar. /AFP / JALAA MAREY

Rápidamente empezaron a circular vídeos en las redes sociales del antes y el después. Un gentío gozaba de la festividad de Lag Baomer, pero apenas unas horas después, en el mismo lugar, se agolpaban decenas de cadáveres envueltos en lonas blancas aún sin identificar. Un acto con mayoría de judíos ultraortodoxos al que asistieron solo hombres y niños se saldó con 45 víctimas mortales. Una veintena de heridos siguen en estado crítico.

En busca del culpable

Mientras las familias buscan a sus allegados, los líderes religiosos y las autoridades políticas andan a la caza de un culpable. «Voy a poner las cosas sobre la mesa: yo, Shimon Lavie, el comandante del Distrito Norte de la Policía de Israel, tengo toda la responsabilidad, para bien y para mal», dijo el viernes por la mañana este mando policial. Netanyahu declaró que se abrirá una investigación para esclarecer las causas de la avalancha. Los 100.000 asistentes sobrepasaron con creces el plan policial de limitarlos a 10.000 y eso abrumó a los 5.000 oficiales desplegados. 

«En un momento, pasamos de un evento feliz a una inmensa tragedia», declaró Zaki Heller, portavoz del servicio de rescate Magen David Adom. «Nadie jamás había soñado» que algo como esto pudiera suceder, reconoció, aunque tal vez sí podían haberlo previsto. La Oficina del Auditor del Estado advirtió en 2008 y 2011 de las deficiencias de seguridad en la tumba del rabino en el monte Merón. Los informes auguraban un posible desastre ya que el recinto no estaba debidamente preparado para albergar reuniones masivas. 

El caos que se vivió en Israel tras la catástrofe dificultó la comunicación del fallecimiento a las familias. A raíz de la avalancha, la red de telefonía móvil en el área colapsó. Muchos de los voluntarios relataron cómo seguían sonando los teléfonos de los fallecidos y al otro lado de la línea estaban sus madres o esposas. Algunos familiares preocupados recurrieron a las redes sociales para publicar fotos en un intento desesperado de encontrar a los desaparecidos. 

Abucheos a Netanyahu

Para cumplir con el rito judío, se empezaron o a celebrar varios funerales antes de la puesta del sol del viernes. Al comienzo del shabat ya no se realizan entierros. El presidente israelí encendió 45 velas conmemorativas para las víctimas. «Ha habido escenas descorazonadoras aquí: personas aplastadas hasta la muerte, incluidos niños», dijo Netanyahu desde el lugar del suceso este viernes por la mañana. Allí fue recibido con abucheos y reproches por algunos miembros de la comunidad ultraortodoxa que seguían en el monte Merón.

La exitosa campaña de vacunación por el coronavirus ha permitido el retorno a la normalidad en Israel. El evento más multitudinario desde el inicio de la pandemia concentró a 100.000 personas, 10 veces más de lo permitido según las restricciones que se mantienen. De hecho, en los últimos días se había expresado preocupación desde el Ministerio de Salud por los elevados riesgos de contagios entre la multitud. También se esperan consecuencias a este nivel en las próximas semanas.

Grupo insumiso

Durante la pandemia, la comunidad ultraortodoxa ha sido una de las más castigadas por el virus. Representa un 12% de la población del país, aunque han acumulado más de una tercera parte de los contagios. Su insumisión y la celebración de actos religiosos masivos sin seguir las medidas de protección ha provocado una tasa de infecciones mucho más elevada que en otros grupos sociales. Netanyahu, en pleno proceso de formación de Gobierno, depende de forma directa de las formaciones jaredís. 

La Unión Europea se unió a los deseos y condolencias de líderes diplomáticos al transmitir «su más sentido pésame a los familiares y amigos de las víctimas». El rabino jefe sefardí de Israel, Yitzhak Yosef, insistió en la importancia de pensar en la comunidad. «Hago un llamado al público en general para que ore por la recuperación de los heridos y para apoyar a las familias de aquellos que han perdido parientes», dijo. Ahora cabe esperar que la investigación revele las causas de esta gran tragedia. 

Israel notifica su primer día sin muertos por coronavirus en los últimos diez meses

LA EPIDEMIA DE CORONAVIRUS ESTA CONTROLADA EN ISRAEL

El país superó el jueves la barrera de cinco millones de personas vacunadas contra el Covid-19

El Gobierno de Israel ha señalado este viernes que, por primera vez en diez meses, el país no ha registrado fallecidos por coronavirus durante el último día, después de superar el jueves la barrera de cinco millones de personas vacunadas contra el Covid-19. Vacuna coronavirus: La seguridad privada alerta de la venta de vacunas  falsas en México

El Ministerio de Sanidad israelí ha indicado a través de su página web que durante las últimas 24 horas se han confirmado 129 casos, lo que sitúa el total en 837.870, mientras que la cifra de fallecidos es 6.346, la misma notificada el jueves.

Asimismo, ha indicado que en estos momentos hay 1.897 casos activos en el país, entre ellos 160 en estado grave, al tiempo que ha indicado que 5.374.276 personas han recibido al menos una dosis de la vacuna, de las cuales 5.005.418 han sido inoculadas con la segunda.

El país ha registrado un descenso de las cifras de contagios y fallecidos desde el drástico repunte registrado a finales de enero, en medio de los avances de la campaña de vacunación, que cubre ya a más de la mitad de la población total y a más del 80 por ciento de los mayores de 16 años, según ha recogido el diario ‘The Times of Israel’.

«Este es un tremendo éxito para el sistema sanitario y los ciudadanos israelíes. Juntos estamos erradicando el coronavirus», ha señalado el ministro de Sanidad de Israel, Yuli Edelstein, a través de un mensaje publicado en su cuenta en la red social Twitter.

18 marzo 2021

TROMBOSIS DE LOS SENOS VENOSOS CEREBRALES

Filed under: General,Vacunas — Enrique Rubio @ 14:29


TROMBOSIS DE LOS SENOS VENOSOS CEREBRALES

Todo el mundo se ha asustado con la noticia de los efectos negativos que han aparecido  en un bajo porcentaje  de los vacunados contra el Covid 19, con la vacuna de AstraZeneca . Las trombosis venosas, sobre todo de una entidad temible y difícil de diagnosticar, las trombosis de los senos venosos cerebrales.

La trombosis venosas, de uno de los varios senos del cerebro, para vaciar, la sangre desoxigenada al corazon, produce unos síntomas claros, que se deben a “entra la sangre por las arterias, al cerebro y no sale para el corazón por las venas”. Cuando se obstruye uno   o varios SENOS, se produce una hichazon del, cerebro y después todas las consecuencias de la alteración de la circulación, aparecen en cadena.

Es decir la sangre entra en cerebro y con gran presión pero no sale.

El síntoma dominante es DOLOR DE CABEZA INTENSO

La trombosis puede aparecer en cualquier parte de nuestra biología, en los  senos cerebrales o en las venas de los miembros inferiores

Estos son los síntomas de la trombosis de senos venosos cerebrales detectada en varios vacunados con la AstraZeneca

La trombosis del seno venoso cerebral (CVST) es la presencia de trombosis (coágulo sanguíneo) en el seno venoso dural, que recibe sangre de venas externas e internas del cerebro.

Los síntomas de esta enfermedad pueden incluir dolor de cabeza, visión anormal, cualquiera de los síntomas de un accidente cerebrovascular (debilitamiento de los músculos de la cara y extremidades de una mitad del cuerpo) e infartos.

El diagnóstico se realiza normalmente por tomografía axial computarizada (CT/CAT scan) o resonancia magnética (MRI) empleando el contraste radiológico para demostrar obstrucción de los senos venosos por trombos.1

El tratamiento se realiza con anticoagulantes, que suprime los coágulos sanguíneos), y raramente por trombolisis (destrucción enzimática del coágulo). En caso de que exista una causa oculta de la enfermedad, se realizarán exámenes para determinar la misma. La enfermedad puede agravarse por la acción de la presión intracraneal, que puede implicar una intervención quirúrgica, normalmente por shunt1​ cerebral o derivación ventrículo peritoneal.

Nueve de cada diez personas con trombosis del seno venoso padecen dolor de cabeza, que tiende a empeorar con el paso de varios días, pero también puede desarrollarse espontáneamente un dolor de cabeza intenso.1​ La cefálea puede ser el único síntoma de la trombosis del seno venoso cerebral.2​ Varios pacientes también tienen síntomas propios de ACV: incapacidad para mover una o más extremidades, debilidad en una mitad de la cara o afasia. Esto no afecta necesariamente a una parte del cuerpo como en los accidentes cerebrovasculares más comunes.1

Son más comunes en mujeres y es conocido que desarrollan trombosis en el seno venoso cerebral después del parto.3​ Estos ACVs afectan a una parte del cuerpo, normalmente a una mitad, pero ocasionalmente los ACVs son generalizados y raramente conducen al status epilepticus (crisis epiléptica única o repetidas).1

En ancianos, muchos de los ya mencionados síntomas pueden no ocurrir. Síntomas comunes en ancianos con CVST son cambios inexplicables en el estatus mental y un nivel de conciencia alterado depresivo.4​ La presión alrededor del cerebro puede acrecentarse, causando un edema de papila que puede presentarse en forma de oscurecimiento visual.

Si la presión intracraneal está muy elevado, el nivel de conciencia decrece, la presión sanguínea aumenta, se produce una bradicardia y el paciente adopta una pose anormal a su habitual.1

Porque se producen estas trombosis.

 El 85% de los pacientes de esta enfermedad tiene al menos uno de los siguientes factores de riesgo:1

Trombofilia, una tendencia a desarrollar trombos sanguíneos en caso de que existan anomalías en la coagulación. Por ejemplo, en el factor V Leiden, deficiencia de proteína Cproteína S o antitrombina, o problemas relacionados.

Síndrome nefrótico, un problema renal que ocasiona la pérdida de proteína por parte del organismo a través de la orina.

Enfermedades crónicas inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria intestinallupus o el síndrome de Behcet

Mujeres en embarazo o durante el puerperio (período inmediatamente posterior al parto)

Desórdenes sanguíneos, especialmente la policitemia vera o hemoglobinuria nocturna paroxística

El uso de formas de anticoncepción hormonal que contengan estrógeno.

Meningitis e infecciones de oído, nariz y garganta tales que mastoiditis o sinusitis.

Lesión directa de los senos venosos.

Procedimientos médicos en la cabeza y cuello.

Anemia de células falciformes

Deshidratación, especialmente en niños

Homocistinuria

Su puede diagnosticar esta enfermedad con base en los síntomas ya mencionados; por ejemplo, la combinación de dolor de cabeza, signos de elevada presión intracraneal y anomalías neurológicas focales, o cuando causas derivadas del dolor de cabeza y anormalidades neurológicas, como la hemorragia subaracnoidea, han sido excluidas.1

Las pruebas de imagen son definitivas, para el diagnostico de estos procesos.

Hay varias formas de neuroescaneo que pueden determinar la presencia de la trombosis del seno venoso cerebral. Los edemas cerebrales e infartos venosos pueden hacerse visibles en cualquier modalidad, pero para la detección del trombo, el tipo de escaneo más usado comúnmente es la tomografía axial computarizada (CT) y la resonancia magnética (MRI). Ambas usan varios medios de radiocontraste para elaborar un venograma y visualizar las venas en torno al cerebro.1

TROMBOSIS SENO LONGITUDINAL SUPERIOR

La tomografía axial computarizada tiene una capacidad de detección que para algunos expertos supera la de la resonancia magnética. Esta prueba se basa en la inserción, a través de una inyección en la vena (normalmente en el brazo), de una sustancia radiopaca. Tras un tiempo, el que tarda el torrente sanguíneo en llevar la sustancia al cerebro, el escaneo se realiza. La sensibilidad de este test es de 75-100% (detecta de 75 a 100% de todos los coágulos presentes), y una especificidad de 81-100% (sería incorrectamente positivo en un 0-19%).5

La resonancia magnética venosa MRI , que emplea los mismos principios, pero la modalidad tiene la ventaja de ser mejor a la hora de detectar peligro para el cerebro como resultado del incremento de la presión en las venas obstruidas. No obstante, este mecanismo no se encuentra disponible en muchos hospitales y su interpretación puede resultar dificultosa.5

La analítica es muy eficaz para el diagnostico

Dímero-D

Un estudio de 2004 sugiere que el test sanguíneo Dímero-D, ya en uso para diagnósticos de otras formas de trombosis, se comportaba anormalmente (por encima de 500 μg/l) para diagnosticar este tipo concreto de trombosis en 34 de cada 35 pacientes. Esto le daba una sensibilidad del 97,1%, un valor predictivo negativo del 99,6%, una especificidad del 91,2% y un valor predictivo positivo del 55,7%. Además, el nivel de dímero-D se correlacionaba con la extensión de la trombosis.6​ Un estudio posterior, mostraba que el 10% de pacientes con trombosis confirmada tenían un nivel normal de Dímero-D.7

Porque se producen

Las venas del cerebro, ya sean superficiales o profundas, se vacían en los senos venosos durales, que llevan la sangre a la vena yugular y después al corazón. En la trombosis del seno venosos cerebral, los coágulos se forman en las venas del cerebro y los senos venosos. La trombosis de las venas causa infartos venosos, daño al tejido cerebral debido a un congestionado e insuficiente trasporte de sangre. Esto resulta en una edema cerebral, que lleva a pequeñas hemorragias petequiales que pueden convertirse en hematomas mayores. La trombosis de los senos es el mecanismo principal detrás del incremento de la presión intracraneal. Esta condición, sin embargo, no conduce a la hidrocefalia ya que no hay diferencia de presión entre varias partes del cerebro.1​ Cualquier coágulo sanguíneo se forma por imbalance entre  coagulación y fibrinólisis. Los tres mecanismos mayores para que se produzca esta falta de balance son enumerados en la tríada de Virchow: lesión e Endotelial, lentitud del flujo o estasis sanguínea y los estados de hipercoagulabilidad. La mayor parte de los casos de trombosis cerebrales del seno venoso se produce por hipercoagubilidad.1

Es posible que el coágulo se rompa y migrar(émbolo) a los pulmones, provocando una embolia pulmonar.13​ Un análisis de casos previos concluye que este suceso ocurre hasta en un 10% de los casos, y tiene un pronostico muy malo.8

Como se trata.

Varios estudios han investigado el uso de la anticoagulación para suprimir la formación de coágulos sanguíneos en la trombosis del seno venoso cerebral. Antes de que estos estudios se produjesen, existía una preocupación de que áreas pequeñas de hemorragía en el cerebro sangrasen como resultado del tratamiento. El estudio demostró que esta preocupación era infundada.9​ Ahora se recomienda la heparina en las primeras fases de tratamiento, seguida de Warfarina, siempre que no haya riesgos de sangrado que hagan este tratamiento inadecuado.31011​ Algunos expertos no aprueban el uso de anticoagulantes si la hemorragia es extensiva, en este caso se recomienda repetir el escaneo después de 7-10 días. Si la hemorragia decrece en tamaño, se comienza con los anticoagulantes, mientras que no se les proporciona al paciente si no hay reducción.12

La duración del tratamiento con warfarina depende de las circunstancias y las causas de esta condición. Si la trombosis se desarrolló durante circunstancias temporales (embarazo, por ejemplo) tres meses se consideran suficientes. Si la condición no fue provocada pero no hay causas claras de una forma media de trombofilia, se recomiendan de 6 a 12 semanas. Si hay un desorden severo de trombosis, el tratamiento de trombosis puede ser indefinido.3


La trombolisis (eliminación del coágulo sanguíneo con medicación) se ha llevado a cabo por vía venosa con inyección o directamente en el coágulo por angiografía. Se recomienda que la trombolisis se use solo en pacientes cuya trombosis se deteriores a pesar de una tratamiento adecuado. No está claro qué medicamento y qué modo de administrarlo es el más efectivo. El sangrado cerebral y en otras zonas del cuerpo es una preocupación en el uso de la trombólisis.3​ Expertos americanos no recomiendan la trombólisis, pues establecen que se necesita una mayor investigación.3

El incremento de la presión intracraneal, si es severa o amenazante, puede requerir punción lumbar terapéutica, medicación (acetazolamida), o tratamiento neuroquirúrgico. En algunas situaciones, antiepilépticos pueden ser usados para prevenir ataques cerebrales.1​ ​

Pronostico.

En 2004, el primero estudio adecuado a gran escala sobre la historia y la prognosis a largo plazo de esta enfermedad fue llevado a cabo. A los 16 meses de recibir diagnóstico, el 57,1% de los pacientes se había recuperado, el 29,5/2,9/2,2% tenían respectivamente síntomas menores/moderados/severos y un 8,3% había fallecido. La muerte era más frecuente en personas con edad sobre 37 años, masculinos, afectados por coma, con desórdenes mentales, hemorragias intracerebrales, trombosis del sistema venoso cerebral profundo, infección del sistema nerviosos central y cáncer.13​ Después también se investigó que la mortalidad es del 5,6% durante la hospitalización y del 9,4% en total, mientras el 88% se recuperaron total o casi totalmente.14

En niños con CVST, la mortalidad es del 50%. El resultado se agrava si el niño desarrolla accidentes cerebrovasculares o tiene evidencia de infarto tras un escaneo.15

Epidemiología

La trombosis cerebral del seno venoso es rara, con una estimación de 3-4 incidencias por millón de casos en adultos. A pesar de que puede ocurrir en cualquier grupo de edad, es más común en la tercera edad, donde el 75% de personas que desarrollan CVST son mujeres.3​ Ya que estudios antiguos no muestran una diferencia clara de incidencia entre sexos, se cree que el uso anticonceptivos orales en mujeres puede estar detrás de esa disparidad.1​ Un estudio de 1995 de Arabia Saudí encontraron una doble incidencia en 7 casos de cada 100.000, algo que se atribuyó al hecho de que el síndrome de Behcet, que aumenta el riesgo de CVST, es más común en Oriente Medio.16​Otro estudio de 1973 encontró que la CVST se puede encontrar en autopsias en el 9% de las personas. Muchas de estas eran ancianos con síntomas neurológicos en el período previo a su muerte, y muchos sufrían de insuficiencia cardíaca.17

En niños, un estudio canadiense estableció en 2001 que la CVST ocurre en 6,7 niños por millón anualmente. 43% ocurre en recién nacidos y otro 10% en el primer año de vida. De los recién nacidos, el 84% estaban ya enfermos, principalmente por complicaciones después del nacimiento y la deshidratación.15

 En la pandemia de Covid 19 que estamos sufriendo, la vacuna de AstraZeneca ha aparecido varios casos de este tipo de trombo »

El síntoma más frecuente es la cefalea.

Sanidad decidió este lunes suspender de forma «inmediata y preventiva» la vacunación con cualquier lote de AstraZeneca en los próximos 15 días tras detectarse 11 «extraños» casos de trombos cerebrales detectados el fin de semana, uno de ellos en España, y el resto en Alemania (6) y Noruega (4). La directora de la Agencia Española del Medicamento (AEM), María Jesús Lamas, confirmaba que se trataba de un «poco frecuente» trombosis «venosa cerebral» en los «senos venosos», acompañada de una «disminución de plaquetas» y una «activación de una coagulación irregular».

AstraZeneca: ¿cómo sabemos si una vacuna produce efectos adversos?

La Sociedad Española de Neurología (SEN) confirma que la trombosis de senos venosos cerebrales es una enfermedad cerebrovascular poco frecuente; de hecho, representa menos del 0,5% de los casos totales de las enfermedades cerebrovasculares que se producen en España. Su incidencia representa en torno a 1 – 1,3 casos por cada 100. 000 habitantes al año.

Aunque puede afectar a cualquier grupo de edad, es ligeramente más frecuente en mujeres y pacientes jóvenes, y entro de los factores de riesgo específicos por sexo están los anticonceptivos orales, el embarazo y el uso de las terapias hormonales.

La SEN especifica que «el síntoma más frecuente de la trombosis de senos venosos cerebrales es la cefalea, presente en nueve de cada diez personas que padecen trombosis de senos venosos cerebrales». La directora de la EMA señalaba ayer que los casos de trombosis de senos venosos cerebrales detectados tras la inoculación de la vacuna contra el Covid de AstraZeneca estuvieron precedidos por un «muy intenso» dolor de cabeza entre 3 y 14 días después del pinchazo que «empeora al tumbarse y que no mejora con analgésicos», además de poder aparecer «vómitos o sangrados irregulares».

Además, la Sociedad Española de Neurología apunta a otros síntomas que pueden ayudar a diferenciar esta cefalea de un dolor de cabeza convencional y que son similares a los de un ictus, como déficits focales, pérdida de fuerza o sensibilidad mantenida, alteración de la marcha o alteración del lenguaje o habla, episodios confusionales o pérdida de visión. Al igual que ha ocurrido con los trombos diagnosticados a personas que recibieron la dosis de AstraZeneca, la trombosis de senos venosos cerebrales también puede provocar vómitos, incluso crisis epilépticas, o rigidez cervical,.

El diagnóstico de este tipo de trombo se realiza mediante pruebas de neuroimagen, como TAC y Resonancia Magnética.

Un dolor de cabeza muy característico

La SEN destaca que el dolor de cabeza que genera una trombosis de senos venosos cerebrales es muy particular. Entre otras características, señala que puede tener un inicio súbito, puede localizarse solo a un lado de la cabeza, empeora cuando el paciente esta recostado o realiza ejercicio, interrumpe el descanso nocturno y, además de no responder a los tratamientos habituales para el dolor de cabeza, empeora de forma progresiva.

A igual que ocurre con todas las enfermedades cerebrovasculares, la trombosis de senos venosos cerebrales se trata de una emergencia neurológica, por lo que cuanto antes se trate al paciente, menores serán sus consecuencias. El tratamiento de elección suelen ser los fármacos antitrombóticos, aunque en casos más graves, la trombectomía endovascular y la trombólisis también son opciones que pueden resultar de mucha utilidad para eliminar el trombo, explica la SEN.

«Generalmente y, sobre todo si se trata a tiempo, los pacientes que padecen trombosis de senos venosos cerebrales tienen un pronóstico favorable. Solo en los casos graves en los que se demore el tratamiento, puede generar discapacidad o tener un desenlace fatal. Además, en los últimos años, gracias también en parte a que la mayoría de los casos de trombosis de senos venosos cerebrales llegan a los hospitales a través del Código Ictus, la rapidez en la atención de estos pacientes es cada vez más rápida y el pronóstico de esta enfermedad cada vez es más favorable», destaca el doctor José Miguel Láinez.

La SEN apunta a que en España la recuperación tras una trombosis de senos venosos cerebrales es completa en aproximadamente un 80% de los pacientes y solo un 5% desarrolla algún tipo de secuela severa. Por lo tanto, el pronóstico de esta enfermedad es mucho más favorable que en otro tipo de enfermedades cerebrovasculares.

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20. José Miguel Láinez presidente de la Sociedad Española de Neurología

21. RAQUEL MERINOMálagaMiércoles, 17 marzo 2021, 09:55

15 marzo 2021

LO QUE OPINA YUVAL HARARI SOBRE LA EPIDEMIA DE COVID

Filed under: General,INFECCIONES E INFLAMACION,Vacunas — Enrique Rubio @ 21:04

REFLEXIONES PARA EL FUTURO

En doce meses de avances científicos (y fracasos políticos), ¿qué podemos aprender para el futuro?

Me pregunto, que sentido tiene que yo copie, un articulo de este fantastico divulgador, Yuval Harari  No se que sentido tiene , pero me encanta hacerlo, y además, suelo estar en desacuerdo con casi todo, lo de este señor me encanta.

Solo le añado:

Solo el miedo a las reinfecciones, hará que nos preocupemos de los desposeídos. Y el control de los políticos, eso va por otra parte, son muy jóvenes en la vida espiritual

¿Cómo podemos resumir el año Covid desde una amplia perspectiva histórica? Muchas personas creen que el terrible precio que se ha cobrado el coronavirus pone de manifiesto la indefensión de la humanidad frente al poder de la naturaleza. En realidad, 2020 ha demostrado que la humanidad dista mucho de estar indefensa. Las epidemias ya no son fuerzas incontrolables de la naturaleza. La ciencia las ha convertido en un reto manejable.

Entonces, ¿por qué hemos visto tantas muertes y tanto sufrimiento? Por las malas decisiones políticas.

En otros tiempos, cuando los seres humanos se enfrentaban a plagas como la de la peste negra, no tenían ni idea de su causa ni de cómo atajarlas. Cuando surgió la gripe de 1918, los mejores científicos del mundo se vieron incapaces de identificar el letal virus, muchas de las contramedidas adoptadas fueron ineficaces y los intentos de desarrollar una vacuna eficaz resultaron inútiles.

Con la Covid-19 ha sido muy diferente. Las primeras alarmas sobre una posible nueva epidemia comenzaron a sonar a finales de diciembre de 2019. El 10 de enero de 2020, los científicos no sólo habían aislado el virus responsable, sino que también habían secuenciado su genoma y publicado la información online. En unos pocos meses más, quedó claro qué medidas podían frenar y detener las cadenas de contagio. En menos de un año, ya se producían en masa varias vacunas eficaces. En la guerra entre humanos y patógenos, los humanos nunca hemos sido tan poderosos.

Vida online

Junto con los logros sin precedentes de la biotecnología, el año Covid también ha puesto de manifiesto el poder de la tecnología de la información. En épocas anteriores, la humanidad rara vez pudo detener las epidemias porque los seres humanos no éramos capaces de controlar las cadenas de infección en tiempo real y porque el coste económico de los confinamientos prolongados resultaba prohibitivo. En 1918, se pudo poner en cuarentena a las personas que contraían la temida gripe, pero no rastrear los movimientos de los portadores presintomáticos o asintomáticos. Además, la orden de que toda la población de un país se quedara en casa durante varias semanas habría provocado la ruina económica, el colapso social y la hambruna masiva.

En cambio, en 2020, la vigilancia digital facilitó muchísimo el seguimiento y la localización de los vectores de la enfermedad; ello permitió que la cuarentena fuera más selectiva y eficaz. Y, lo que es más importante, la automatización e internet hicieron viables los confinamientos prolongados, al menos por lo que se refiere a los países desarrollados. Mientras que en algunas partes del mundo en desarrollo la experiencia humana siguió recordando las plagas del pasado, en gran parte del mundo desarrollado la revolución digital lo cambió todo.

Consideremos la agricultura. Durante miles de años, la producción de alimentos dependió del trabajo humano, y cerca del 90% de las personas trabajaba en la agricultura. Hoy en día, en los países desarrollados, ya no es así. En Estados Unidos, sólo el 1,5% de las personas trabaja en granjas; ese porcentaje no solo es suficiente para alimentar a toda la población estadounidense, sino también para que el país sea uno de los principales exportadores de alimentos. Casi todo el trabajo agrícola es realizado por máquinas, que son inmunes a la enfermedad. Por lo tanto, los confinamientos sólo tienen una pequeña repercusión en la agricultura.

Imaginemos un campo de trigo en el momento álgido de la peste negra. Si se pide a los campesinos que se queden en casa en el momento de la cosecha, el resultado es la hambruna. Si se les pide que vayan a cosechar, pueden contagiarse unos a otros. ¿Qué hacer?

Las epidemias ya no son fuerzas incontrolables de la naturaleza. La ciencia las ha convertirdo en un reto manjeable

Imaginemos ahora el mismo campo de trigo en 2020. Una única cosechadora guiada por GPS puede cosechar todo el campo con mucha más eficiencia… y con cero posibilidades de contagio. Mientras que en 1349 un agricultor medio cosechaba unas 5 fanegas al día, en 2014 una cosechadora estableció un récord cosechando el equivalente a 30.000 fanegas en un día. En consecuencia, la Covid-19 no ha tenido un impacto significativo en la producción mundial de cultivos básicos como el trigo, el maíz y el arroz.

Ahora bien, para alimentar a la población no basta con cosechar el grano. También hay que transportarlo, a veces miles de kilómetros. Durante la mayor parte de la historia, el comercio había sido uno de los principales villanos en la evolución de las pandemias. Los patógenos mortales se desplazaban por todo el mundo en barcos. La peste negra, por ejemplo, viajó por la ruta de la seda desde Asia oriental hasta Oriente Medio; y, desde allí, los barcos mercantes genoveses la llevaron a Europa. El comercio suponía una amenaza mortal porque cada carro necesitaba un carretero, hacían falta decenas de marineros para operar incluso pequeñas naves, y las naves y las posadas hacinadas eran focos de enfermedad.

Pese a un cierto retroceso, el comercio internacional siguió con normalidad 

 AFP

En 2020, el comercio mundial pudo seguir funcionando más o menos sin contratiempos, porque en él intervienen ya muy pocos seres humanos. Un buque portacontenedores actual está ampliamente automatizado y puede transportar más toneladas que toda la flota mercante de alguno de los primeros reinos modernos. En el año 1582, la flota mercante inglesa tenía una capacidad total de transporte de 68.000 toneladas y requería el concurso de unos 16.000 marineros. El portacontenedores OOCL Hong Kong, botado en el año 2017, puede transportar unas 200.000 toneladas y únicamente necesita una tripulación de 22 personas.

Es cierto que los cruceros con cientos de turistas y los aviones llenos de pasajeros desempeñaron un papel importante en la propagación de la Covid-19. Sin embargo, el turismo y los viajes no son esenciales para el comercio. Los turistas pueden quedarse en casa y los empresarios pueden conectarse por medio de Zoom, mientras unos barcos fantasma automatizados y unos trenes casi sin ferroviarios mantienen en movimiento la economía global. El turismo internacional se desplomó en 2020; en cambio, el volumen del comercio marítimo mundial sólo disminuyó un 4%.

¿Por qué hemos visto tantas muertes y tanto sufrimiento? Por las malas decisiones políticas

La automatización y la digitalización han tenido una repercusión aun más profunda en los servicios. En 1918, era impensable que las oficinas, las escuelas, los tribunales o las iglesias pudieran seguir funcionando en un confinamiento. Si alumnos y profesores se encierran en sus casas, ¿cómo celebrar las clases? Hoy sabemos la respuesta. El cambio al online tiene muchos inconvenientes; y, entre ellos, el inmenso desgaste mental. También ha creado problemas antes inimaginables, como que los abogados aparezcan en los tribunales bajo la forma de gatos. Sin embargo, el hecho de que ese desplazamiento haya sido posible ya es asombroso.

En 1918, la humanidad sólo habitaba el mundo físico; y, cuando ese mundo se vio arrasado por el mortal virus de la gripe, la humanidad no tuvo adónde huir. Hoy muchos de nosotros habitamos dos mundos: el físico y el virtual. Cuando el coronavirus circuló por el mundo físico, muchas personas trasladaron gran parte de su vida al mundo virtual, donde el virus no podía seguirlas.

Los repartidores han sido el nexo con el mundo físico en tiempos de confinamiento 

 EFE

Por supuesto, los seres humanos seguimos siendo seres físicos, y no todo puede digitalizarse. El año Covid ha puesto de manifiesto el papel crucial que desempeñan muchas profesiones mal pagadas en el mantenimiento de la civilización humana: personal de enfermería, trabajadores de la limpieza, camioneros, cajeros, repartidores. Suele decirse que toda civilización está sólo a tres comidas de la barbarie. En 2020, los repartidores fueron la delgada línea roja que mantuvo la civilización unida. Se convirtieron en el decisivo cordón umbilical que nos mantuvo unidos al mundo físico.

A medida que la humanidad se automatiza, se digitaliza y se desplaza a las actividades online, también nos exponemos a nuevos peligros. Uno de los acontecimientos más notables del año Covid es que internet no se descompuso. Si aumentamos de repente el volumen de tráfico que pasa por un puente físico, cabe esperar que se produzcan atascos y quizás incluso el colapso del puente. En 2020, las escuelas, las oficinas y las iglesias pasaron al online casi de la noche a la mañana, pero internet aguantó.

Apenas nos detenemos a pensar en ello, pero deberíamos hacerlo. Después de 2020, sabemos que la vida puede seguir adelante incluso cuando todo un país está confinado físicamente. Intentemos imaginar ahora qué ocurriría si colapsara nuestra infraestructura digital.

El teletrabajo ha recibido un gran impulso durante la pandemia.

La tecnología de la información nos ha hecho más resistentes frente a los virus orgánicos, pero también nos ha hecho mucho más vulnerables al malware y la ciberguerra. La gente pregunta a menudo: “¿Cuál será la próxima Covid?”. Un ataque a nuestra infraestructura digital es uno de los principales candidatos. El coronavirus tardó varios meses en propagarse por el mundo e infectar a millones de personas. Nuestra infraestructura digital podría colapsar en un solo día. Y, si bien las escuelas y las oficinas pudieron pasar rápidamente al online, ¿cuánto tiempo se tardaría en volver del correo electrónico al correo postal?

¿Qué es lo que cuenta?

El año Covid ha puesto de manifiesto una limitación aun más importante de nuestro poder científico y tecnológico. La ciencia no puede sustituir a la política. Al decidir sobre políticas, debemos tener en cuenta muchos intereses y valores; y, como no hay forma científica de determinar qué intereses y valores son más importantes, no hay forma científica de decidir qué debemos hacer.

Por ejemplo, a la hora de decidir si imponer o no un confinamiento, no basta con preguntar: “¿Cuántas personas enfermarán de Covid-19 si no confinamos?”. También debemos preguntarnos: “¿Cuántas personas sufrirán depresión si confinamos? ¿Cuántas personas tendrán una mala alimentación? ¿Cuántas faltarán a la escuela o perderán su trabajo? ¿Cuántas mujeres serán maltratadas o asesinadas por sus parejas?”.

La automatización e internet hicieron viables los confinamientos largos, al menos en países desarrollados

Incluso si todos nuestros datos son precisos y fiables, debemos preguntarnos siempre: “¿Qué es lo que contamos? ¿Quién decide lo que se cuenta? ¿Cómo ponderamos las cifras?”. Se trata de una tarea más política que científica. Son los políticos quienes deben hallar un equilibrio entre las consideraciones médicas, económicas y sociales y, tras ello, elaborar unas políticas integrales.

De modo similar, los ingenieros crean ahora nuevas plataformas digitales que nos ayudan a funcionar estando confinados y nuevas herramientas de vigilancia que nos ayudan a romper las cadenas de contagio. Ahora bien, la digitalización y la vigilancia ponen en peligro nuestra privacidad y abren la vía a la aparición de regímenes totalitarios sin precedentes. En 2020, la vigilancia masiva se volvió más legítima y más frecuente. El combate contra la epidemia es importante, pero ¿merece la pena que sea a costa de la destrucción de nuestra libertad? De nuevo, es tarea de los políticos, más que de los ingenieros, encontrar el equilibrio adecuado entre la vigilancia útil y las pesadillas distópicas.

Tres reglas básicas pueden ser de gran utilidad a la hora de protegernos de las dictaduras digitales, incluso en tiempos de epidemia. En primer lugar, siempre que se recopilen datos sobre personas (en especial, sobre lo que ocurre dentro de su cuerpo), esos datos deben utilizarse para ayudarlas y no para manipularlas, controlarlas o perjudicarlas. Mi médico personal sabe muchas cosas extremadamente privadas sobre mí. Me parece bien, porque confío en que utilizará esos datos en mi propio beneficio. No debería venderlos a ninguna empresa o partido político. Lo mismo debería ocurrir con cualquier tipo de “autoridad de vigilancia pandémica” que podamos crear.

En segundo lugar, la vigilancia debe ir siempre en ambas direcciones. Si va sólo de arriba a abajo, nos encontramos en un camino real hacia la dictadura. Por lo tanto, siempre que aumentemos la vigilancia de los individuos, debemos aumentar al mismo tiempo la vigilancia al gobierno y las grandes empresas. Por ejemplo, en la actual crisis, los gobiernos están distribuyendo enormes cantidades de dinero. El proceso de asignación de fondos debería ser más transparente. Como ciudadano, quiero ver de forma fácil quién recibe qué y quién ha decidido adónde va el dinero. Quiero asegurarme de que el dinero va a las empresas que realmente lo necesitan y no a una gran empresa cuyos propietarios son amigos de un ministro. Si el gobierno dice que es demasiado complicado establecer un sistema de control de ese tipo en medio de una pandemia, no debemos creerlo. Si no es demasiado complicado empezar a supervisar lo que uno hace, no es demasiado complicado empezar a supervisar lo que hace el gobierno.

En tercer lugar, no hay que permitir nunca que se concentren demasiados datos en un solo lugar. Ni en la epidemia, ni cuando ésta termine. El monopolio de los datos es una receta para la dictadura. Así que, si recopilamos datos biométricos de las personas para poner coto a la pandemia, debería hacerlo una autoridad sanitaria independiente y no la policía. Y los datos resultantes deberían mantenerse separados de otros silos de datos controlados por ministerios y grandes empresas. Eso creará, sin duda, redundancias e ineficiencias. Pero la ineficacia es una funcionalidad, no un error. ¿Queremos evitar el auge de la dictadura digital? Mantengamos las cosas al menos un poco ineficientes.

A los políticos

 “Hay que controlar qué hacen los políticos en este preciso momento”

Los éxitos científicos y tecnológicos sin precedentes obtenidos en 2020 no resolvieron la crisis de la Covid-19. Lo que hicieron fue transformar la epidemia, que pasó de ser una calamidad natural a ser un dilema político. Cuando la peste negra mató a millones de personas, nadie esperó gran cosa de reyes y emperadores. Alrededor de un tercio de los ingleses murió durante la primera oleada de esa epidemia, pero eso no hizo que el rey Eduardo III de Inglaterra perdiera el trono. Frenar la epidemia se hallaba a todas luces más allá del poder de los gobernantes, así que nadie los culpó de un fracaso.

Sin embargo, hoy en día la humanidad dispone de las herramientas científicas para detener la Covid-19. Varios países, desde Vietnam hasta Australia, han demostrado que, incluso sin vacuna, las herramientas disponibles pueden detener la epidemia. Ahora bien, esas herramientas tienen un alto precio económico y social. Podemos vencer el virus, pero no estamos seguros de querer pagar el coste de la victoria. Por eso los logros científicos han hecho recaer una enorme responsabilidad sobre los hombros de los políticos.

Por desgracia, demasiados políticos no han estado a la altura de esa responsabilidad. Por ejemplo, los presidentes populistas de EE.UU. y Brasil restaron importancia al peligro, se negaron a hacer caso a los expertos y, en vez de eso, dieron pábulo a las teorías conspirativas. No presentaron un plan de acción nacional sólido y sabotearon los intentos de las autoridades estatales y municipales para detener la epidemia. La negligencia y la irresponsabilidad de los gobiernos de Trump y Bolsonaro han provocado cientos de miles de muertes evitables.

En el Reino Unido, parece que el gobierno estuvo en un principio más preocupado por el Brexit que por la Covid-19. Pese a todas sus políticas aislacionistas, el gobierno de Johnson fracasó al aislar a Gran Bretaña de lo que realmente importaba: el virus. Mi país natal, Israel, también ha padecido una mala gestión política. Al igual que Taiwán, Nueva Zelanda y Chipre, Israel es, de facto, un “país isla”, con fronteras cerradas y una sola puerta de entrada principal: el aeropuerto Ben Gurion. Sin embargo, en el momento álgido de la pandemia, el gobierno de Netanyahu permitió que los viajeros entraran por ese aeropuerto sin cuarentena o incluso sin un control adecuado y, además, se desentendió de la aplicación de sus propias políticas de confinamiento.

El año Covid ha evidenciado el papel crucial para mantener la civilización de muchas profesiones mal pagadas

Tanto Israel como el Reino Unido han estado después a la vanguardia del despliegue de las vacunas, pero sus primeros errores de apreciación resultaron muy caros. En Gran Bretaña, la pandemia se ha cobrado la vida de 120.000 personas; el país se encuentra en el sexto lugar del mundo en tasas promedio de mortalidad. Por su parte, Israel ocupa el séptimo lugar en tasa media de casos confirmados; para contrarrestar el desastre, recurrió a un acuerdo de “vacunas por datos” con la empresa estadounidense Pfizer. Pfizer acordó proporcionar a Israel vacunas suficientes para toda la población a cambio de enormes cantidades de datos valiosos, lo que suscita preocupaciones sobre la privacidad y el monopolio de los datos y demuestra que los datos de los ciudadanos son ahora uno de los activos estatales más valiosos.

Aunque algunos países se han comportado mucho mejor, la humanidad en su conjunto no ha logrado hasta ahora contener la pandemia, ni idear un plan global para derrotar el virus. Los primeros meses de 2020 fueron como ver un accidente a cámara lenta. Las comunicaciones modernas hicieron posible que los ciudadanos de todo el mundo vieran en tiempo real las imágenes primero de Wuhan, luego de Italia y después de cada vez más países, pero no surgió ningún liderazgo global que impidiera que la catástrofe engullera al mundo. Las herramientas han estado ahí, pero con demasiada frecuencia ha faltado sabiduría política.

Una de las razones de la diferencia entre el éxito científico y el fracaso político es que los científicos han cooperado a nivel mundial, mientras que los políticos han tendido a pelear entre sí. Trabajando bajo una enorme presión e incertidumbre, los científicos de todo el mundo han compartido libremente la información y se han apoyado en los descubrimientos y conocimientos ajenos. Muchos proyectos de investigación importantes han sido realizados por equipos internacionales. Por ejemplo, un estudio clave que demostró la eficacia de las medidas confinamiento fue realizado conjuntamente por investigadores de nueve instituciones: una del Reino Unido, tres de China y cinco de Estados Unidos.

En cambio, los políticos no han conseguido formar una alianza internacional contra el virus ni acordar un plan global. Las dos principales superpotencias del mundo, Estados Unidos y China, se han acusado de ocultar información vital, de difundir desinformación y teorías conspirativas e incluso de propagar deliberadamente el virus. Parece ser que muchos otros países han falsificado u ocultado datos sobre la evolución de la pandemia.

Para el futuro, hay que salvaguardar la infraestructura digital e invertir más en el sistema público de salud

La falta de cooperación mundial no sólo se manifiesta en esas guerras de información, sino de modo aun más flagrante en los conflictos por los escasos equipos médicos. Aunque ha habido muchos casos de colaboración y generosidad, no se ha hecho ningún intento serio para poner en común todos los recursos disponibles, racionalizar la producción mundial y garantizar una distribución equitativa de los suministros. El “nacionalismo vacunal”, en particular, crea un nuevo tipo de desigualdad mundial entre los países que pueden vacunar a su población y los que no pueden hacerlo.

Entristece ver que muchos no comprenden un sencillo hecho acerca de esta pandemia: mientras el virus siga propagándose por todas partes, ningún país puede sentirse verdaderamente seguro. Supongamos que Israel o el Reino Unido consiguen erradicar el virus dentro de sus fronteras, pero que el virus sigue propagándose entre cientos de millones de personas en la India, Brasil o Sudáfrica. Una nueva mutación en alguna ciudad remota de Brasil podría hacer que la vacuna fuera ineficaz y dar lugar a una nueva oleada de contagios.

Israel es uno de los países con mejor ritmo de vacunación 

En la actual emergencia, es probable que los llamamientos al altruismo sin más no logren imponerse a los intereses nacionales. Ahora bien, en la actual emergencia, la cooperación mundial no es altruismo. Resulta esencial para garantizar el interés nacional.

Antivirus para el mundo

Los debates sobre lo ocurrido en 2020 resonarán durante muchos años. Sin embargo, las personas de todos los campos políticos deberían coincidir en al menos tres lecciones principales.

En primer lugar, tenemos que salvaguardar nuestra infraestructura digital. Ha sido nuestra salvación durante esta pandemia, pero podría no tardar en convertirse en fuente de un desastre aun peor.

En segundo lugar, todos los países deben invertir más en su sistema público de salud. Parece algo evidente, pero los políticos y los votantes logran a veces no hacer caso de la lección más evidente.

Reforzar el sistema público de salud es básico para contener nuevas epidemias 

En tercer lugar, deberíamos crear un potente sistema mundial de vigilancia y prevención de pandemias. En la vieja guerra entre humanos y patógenos, la primera línea pasa por el cuerpo de todos y cada uno de nosotros. Si esa línea se rompe en cualquier lugar del planeta, todos estamos en peligro. Incluso los más ricos de los países más desarrollados tienen un interés personal en proteger a los más pobres de los países menos desarrollados. Si un nuevo virus salta de un murciélago a un ser humano en una aldea pobre de alguna selva remota, en pocos días ese virus puede estar paseándose por Wall Street.

El esqueleto de ese sistema mundial contra la epidemia ya existe bajo la forma de la Organización Mundial de la Salud y otras instituciones. Sin embargo, los presupuestos que lo apoyan son escasos, y es un sistema que casi no tiene fuerza política. Hay que dotarlo con algo de peso político y con mucho más dinero, para que no esté del todo a la merced de los caprichos de políticos interesados. Como he mencionado antes, no creo que unos expertos no elegidos deban tomar decisiones políticas cruciales. Esa tarea debe seguir siendo competencia de los políticos. De todos modos, algún tipo de autoridad sanitaria mundial independiente sería la plataforma ideal para recopilar datos médicos, controlar los posibles peligros, dar la alarma y dirigir la investigación y el desarrollo.

Deberíamos crear un potente sistema mundial de vigilancia y prevención de las pandemias

Muchos temen que la Covid-19 marque el inicio de una oleada de nuevas pandemias; pero, si se ponen en práctica las lecciones anteriores, la conmoción de la Covid-19 podría tener como consecuencia que las pandemias fueran menos frecuentes. La humanidad no puede evitar la aparición de nuevos patógenos. Se trata de un proceso evolutivo natural que lleva en marcha miles de millones de años y que continuará también en el futuro. Sin embargo, la humanidad sí que dispone hoy de los conocimientos y las herramientas necesarios para evitar que un nuevo patógeno se propague y se convierta en pandemia.

Si, a pesar de todo, la Covid-19 sigue propagándose y matando a millones de personas en 2021, o si una pandemia aun más mortífera golpea a la humanidad en 2030, no será una calamidad natural incontrolable ni un castigo de Dios. Será un fracaso humano y, más concretamente, un fracaso político.

Yuval Harari analiza la evolución de un año de pandemia y qué enseñanzas se pueden extraer de ella   KIM MANRESA/DISEÑO YUVAL NOAH HARARI

14 enero 2021

SOBRE LAS VACUNAS CONTRA CORONAVIRUS SARS-COV-2.

Filed under: INFECCIONES E INFLAMACION,Vacunas — Enrique Rubio @ 21:23

ASTRAZENECA, PFIZER ,MODERNA Y JANSSEN

La actitud de nuestros investigadores para controlar la epidemia de coronavirus es algo genial y admirable. Una Legión de investigadores se han volcado para ayudar al mundo y lo están consiguiendo .

Describo a continuación los distintos tipos de vacunas

La vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, conocida como AZD1222, cuya comercialización acaba de aprobar Reino Unido, utiliza un vector viral no replicante (adenovirus de chimpancé) que contiene genes que codifican la proteína S del coronavirus SARS-CoV-2. Al igual que las vacunas de ARNm -la de Pfizer+BioNTech y la de Moderna– se basan en una tecnología novedosa; la única vacuna con vector de adenovirus aprobada se dirige a la enfermedad del Ébola y es de Janssen, que también está ensayando una vacuna por esta vía para el coronavirus.

Los datos que avalan la seguridad y eficacia de la vacuna recién aprobada se basan en cuatro ensayos controlados llevados a cabo en 23.745 participantes en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Los resultados del análisis intermedio (11.636 personas) de la fase III se publicaron en The Lancet.

La interrupción del ensayo debido a un caso de mielitis tranversa (que finalmente se localizó en el grupo que no había recibido la vacuna) fue el primer revés que se vivió en esta carrera científica bajo los focos. Salvo la mielitis y una anemia hemolítica (también en el grupo control), que se han resuelto, no se han comunicado efectos graves en el ensayo. A diferencia de las vacunas de Pfizer y de Moderna, no se ha informado ningún caso de parálisis de Bell.

La reactogenicidad es la esperable en una vacuna, todos son síntomas leves, y quizá se presenten con algo más de frecuencia que en la vacunad de ARNm. Los estudios indican que hasta un 60% de los sujetos refirieron sensibilidad en el punto de la inyección; una de cada dos personas refieren fatiga, dolor en el lugar del pinchazo y dolor de cabeza, y más de un 30% tienen fiebre.

Los estudios indican con los datos combinados de estos estudios una eficacia del 70,4% en la prevención de la enfermedad, pero un error en el desarrollo de uno de los ensayos reveló que no todos los participantes habían recibido las dos dosis completas estipuladas. De hecho, en aquellas personas que recibieron media dosis primero y una segunda dosis después se observó una eficacia superior, del 90%, mientras que entre los que habían recibido las dos dosis completas, la eficacia en el ensayo se estableció en un 62,1%.

Hay algunas hipótesis que explicarían por qué media dosis y una entera obtendrían (si se confirma que es así) más eficacia que las dos dosis completas, y que tiene que ver con la potencial respuesta inmune provocada por el vector de la vacuna, el adenovirus, como sintetiza, Jaime Pérez Martín vocal de la Asociación Española de Vacunología. “No obstante, los datos que hay publicados no permiten afirmar claramente que sea más protectora una pauta que otra”.

El dato de eficacia contrasta con el aportado por las dos vacunas de ARN mensajero que desarrollaron Pfizer y BioNTech, por un lado, y Moderna, por otro. La primera ya está aprobada por la FDA y la EMA, y ha comenzado a administrarse en España, mientras que la de Moderna está aún a la espera del visto bueno de la agencia europea, que previsiblemente se producirá la semana que viene, tras recibir el respaldo de la FDA hace unos días. Los estudios con estas vacunas indican que frente a placebo, la inmunización protege de enfermedad en más del 90%, pero, desde la Sociedad Española Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph) hacen hincapié en que los estudios no han comparado un tipo de vacuna con otras.

“Los datos de eficacia que se aportan –un 70% en el caso de la vacuna de AstraZeneca, y un 90% en el de Pfizer- se han obtenido frente a placebo, no son equiparables entre sí. Esto solo podría saberse si se hiciera un ensayo clínico de una frente a la otra”, enfatizan fuentes de la sociedad científica.

La aprobación británica recoge que la administración será de dos dosis de 0,5 ml que se administrarán con un intervalo de entre cuatro y doce semanas. Una característica de esta vacuna, a diferencia de la de ARNm recientemente aprobada en la Unión Europea, es que cuanto mayor sea el tiempo de separación entre la primera y la segunda dosis, mayor es la generación de anticuerpos. Aún hay que determinar si ese aumento de la separación se corresponde con una mayor protección. No obstante, en este contexto pandémico puede parecer poco oportuno esperar tres meses para obtener la inmunidad idónea.

La vacuna se indica a partir de los 18 años -dos más que la indicación de la de Pfizer y el mismo umbral mínimo establecido para la de Moderna- y su eficacia en mayores de 65 años no está tan medida como en otros estudios, si bien casi un 6% de los participantes de los ensayos se encuentran en esta franja de edad, la baja incidencia de infecciones impidió tener datos robustos de eficacia. No obstante, en este grupo poblacional se constató, a través de la medición de anticuerpos, una respuesta adecuada. El perfil de seguridad fue similar con respecto al grupo de 18 a 64 años.

Con todo, la ficha técnica de la vacuna dice que “los datos de eficacia y seguridad son limitados en individuos mayores de 65 años”. Para Pérez Martín parece plausible con esta información que el objetivo de esta vacuna sea una población más joven, si bien “es una estrategia que deben definir los expertos en salud pública británicos. No olvidemos que hay que vacunar a mucha a gente».

Además de los ensayos con los que ha logrado la aprobación británica, la compañía tiene en marcha también un ensayo de combinación de su vacuna con la rusa, conocida como Sputnik V (Ad26), basada también en un vector viral, aunque en este caso humano, con el objetivo de averiguar si mejora así la eficacia de la de AstraZeneca.

Una ventaja diferenciadora de esta vacuna frente, en concreto frente a la de Pfizer+BioNTech, son las condiciones de refrigeración necesarias para su manejo. Así, esta última requiere una temperatura de conservación de unos -75°C±15°C, aunque la multinacional estadounidense ha desarrollado un sistema para facilitar en gran medida la logística de distribución y almacenamiento hasta el punto final de administración de su vacuna gracias a una sofisticada infraestructura, con torre de control incluida, para el seguimiento permanente de los viales. La vacuna aprobada hoy de AstraZeneca -y la de Moderna-, por su parte, pueden mantenerse a una temperatura entre 2º y 8º, con lo que pueden ser almacenadas durante al menos seis meses, transportadas y manipuladas en condiciones de refregeración habituales en la vacunación y, por tanto, administradas con facilidad en los centros sanitarios.

Junto a esta característica favorable, y para lograr la mayor distribución posible de la vacuna, AstraZeneca «ha aprovechado su propia capacidad industrial y se ha asociado con más de 20 colaboradores para la distribución de la vacuna en más de 15 países apoyados por más de 20 centros de analítica para establecer cadenas de suministro en paralelo en un tiempo récord y garantizar así el acceso global a la vacuna, con el objetivo de alcanzar los 3.000 millones de dosis, según explica Per Alfredsson, vicepresidente de Operaciones Biológicas de la compañía.

 La vacuna de Janssen una dosis única

‘The New England’ publica resultados de un ensayo en fase 2 con la vacuna Ad26.COV2.S, una de las vacunas que podría administrarse en una sola dosis.

La vacuna de Janssen se basa en un vector viral (adenovirus humano) sin capacidad de replicación.

Sonia Moreno

Jue, 14/01/2021 – 08:00

El análisis intermedio del ensayo en fase 1-2a de la candidata vacunal Ad26SARS-Cov-2 que desarrolla Janssen, filial europea de Johnson & Johnson, revela un buen perfil de seguridad y reactogenidad, así como de inmunogenicidad en un esquema de una dosis y de dos dosis, según acaba de publicar The New England Journal of Medicine.

Meses antes de que Araceli Rosario Hidalgo se convirtiera en la primera española en recibir una vacuna autorizada contra la covid, en España la candidata vacunal de Janssen era la primera inmunización que se administraba a los voluntarios en el contexto de un ensayo, que posteriormente se ha continuado a la fase 3 en varios hospitales de todo el país.

Esta inmunización se basa en un vector viral sin capacidad de replicación –adenovirus humano a diferencia del de chimpancé de la vacuna de Oxford y AstraZeneca- y utiliza la misma plataforma y tecnología que la vacuna de Janssen aprobada para la prevención del Ébola.

Los resultados que recoge ahora The New England se corresponden a un ensayo realizado en doce centros de Bélgica y Estados Unidos, sobre 805 participantes repartidos en un grupo de entre 18 y 55 años, y otro grupo específico de 65 años o más. En el estudio se han recabado datos frente a placebo de la administración de una dosis baja o una dosis alta en un esquema de una sola dosis o de dos dosis.

Como es de esperar en esta fase de ensayo, los criterios de valoración principales fueron la seguridad y la reactogenicidad de cada programa de dosis.

Tras la administración de la primera dosis de vacuna, los eventos adversos más frecuentes fueron fatiga, dolor de cabeza, mialgia y dolor en el lugar de la inyección. El evento adverso sistémico más frecuente fue la fiebre. Los efectos adversos sistémicos fueron menos frecuentes entre los mayores que en los individuos más jóvenes, y en los que recibieron la dosis baja de la vacuna que en los que recibieron la dosis alta. Al contrario de lo que se ha observado con las vacunas de ARN mensajero, la reactogenicidad fue menor después de la segunda dosis.

El trabajo, que ha dirigido la viróloga holandesa Hanneke Schuitemaker, de Janssen, está ahora recopilando datos a largo plazo para comparar el régimen de dosis única con dos dosis, por lo que aún no pueden extraerse conclusiones fehacientes al cotejar ambos regímenes. No obstante, en esta publicación se informa de que una dosis única de Ad26.COV2.S provocó una respuesta humoral fuerte en la mayoría de los que la recibieron, con la presencia de unión a la proteína coronavírica S y anticuerpos neutralizantes en más del 90% de los participantes, independientemente del grupo de edad o de la dosis.

Los autores escriben que “durante 71 días de seguimiento tras la primera dosis, los títulos de anticuerpos aumentaron y se estabilizaron aún más, lo que sugiere la durabilidad de la respuesta inmune provocada por Ad26.COV2.S”.

La potencia de la vacuna tras una dosis ya se había observado previamente en modelo experimental, con primates no humanos, con un estudio que demostró protección completa frente a la replicación del SARS-CoV-2 en pulmón y en las mucosas nasales.

“Una vacuna eficaz de dosis única para la covid-19 tiene obvias ventajas logísticas sobre una vacuna de dos dosis, especialmente durante una pandemia”, escriben los autores. “Observamos que entre los participantes de 18 y 55 años, una segunda dosis de vacuna el día 57 aumentó aún más el título de anticuerpos, un hallazgo que también estaba en línea con nuestras observaciones recientes en primates no humanos”.

El estudio está analizando ahora si una segunda dosis proporciona un beneficio adicional para mejorar la eficacia o la durabilidad, especialmente en personas de edad avanzada en quienes la respuesta inmune después de la primera dosis tendió a ser moderadamente más baja que la de los participantes más jóvenes.  

Para los investigadores los hallazgos presentados en este estudio, junto con los resultados de los estudios preclínicos, respaldan la decisión de avanzar en dos ensayos de fase 3 para evaluar la eficacia de un régimen de dosis única o de dos dosis de la dosis más baja de la vacuna.

La compañía confía en poder anunciar los primeros datos de la fase 3 de su vacuna candidata administrada en dosis única a fines de enero de 2021. Si se demuestra que es eficaz con un buen perfil de seguridad, Janssen espera presentar una solicitud de autorización de uso de emergencia ante la FDA estadounidense poco después.

Gracias a todos estos investigadores

SOBRE LAS VACUNAS CONTRA CORONAVIRUS SARS-COV-2.

ASTRAZENECA, PFIZER ,MODERNA Y JANSSEN

La actitud de nuestros investigadores para controlar la epidemia de coronavirus es algo genial y admirable. Una Legión de investigadores se han volcado para ayudar al mundo y lo están consiguiendo .

Describo a continuación los distintos tipos de vacunas que se lo siento coche calle perpendicular no tiene día cuenta marca están utilizando en España crees que sea Patricia mayo

La vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca, conocida como AZD1222, cuya comercialización acaba de aprobar Reino Unido, utiliza un vector viral no replicante (adenovirus de chimpancé) que contiene genes que codifican la proteína S del coronavirus SARS-CoV-2. Al igual que las vacunas de ARNm -la de Pfizer+BioNTech y la de Moderna– se basan en una tecnología novedosa; la única vacuna con vector de adenovirus aprobada se dirige a la enfermedad del Ébola y es de Janssen, que también está ensayando una vacuna por esta vía para el coronavirus.

Los datos que avalan la seguridad y eficacia de la vacuna recién aprobada se basan en cuatro ensayos controlados llevados a cabo en 23.745 participantes en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. Los resultados del análisis intermedio (11.636 personas) de la fase III se publicaron en The Lancet.

La interrupción del ensayo debido a un caso de mielitis tranversa (que finalmente se localizó en el grupo que no había recibido la vacuna) fue el primer revés que se vivió en esta carrera científica bajo los focos. Salvo la mielitis y una anemia hemolítica (también en el grupo control), que se han resuelto, no se han comunicado efectos graves en el ensayo. A diferencia de las vacunas de Pfizer y de Moderna, no se ha informado ningún caso de parálisis de Bell.

La reactogenicidad es la esperable en una vacuna, todos son síntomas leves, y quizá se presenten con algo más de frecuencia que en la vacunad de ARNm. Los estudios indican que hasta un 60% de los sujetos refirieron sensibilidad en el punto de la inyección; una de cada dos personas refieren fatiga, dolor en el lugar del pinchazo y dolor de cabeza, y más de un 30% tienen fiebre.

Los estudios indican con los datos combinados de estos estudios una eficacia del 70,4% en la prevención de la enfermedad, pero un error en el desarrollo de uno de los ensayos reveló que no todos los participantes habían recibido las dos dosis completas estipuladas. De hecho, en aquellas personas que recibieron media dosis primero y una segunda dosis después se observó una eficacia superior, del 90%, mientras que entre los que habían recibido las dos dosis completas, la eficacia en el ensayo se estableció en un 62,1%.

Hay algunas hipótesis que explicarían por qué media dosis y una entera obtendrían (si se confirma que es así) más eficacia que las dos dosis completas, y que tiene que ver con la potencial respuesta inmune provocada por el vector de la vacuna, el adenovirus, como sintetiza, Jaime Pérez Martín vocal de la Asociación Española de Vacunología. “No obstante, los datos que hay publicados no permiten afirmar claramente que sea más protectora una pauta que otra”.

El dato de eficacia contrasta con el aportado por las dos vacunas de ARN mensajero que desarrollaron Pfizer y BioNTech, por un lado, y Moderna, por otro. La primera ya está aprobada por la FDA y la EMA, y ha comenzado a administrarse en España, mientras que la de Moderna está aún a la espera del visto bueno de la agencia europea, que previsiblemente se producirá la semana que viene, tras recibir el respaldo de la FDA hace unos días. Los estudios con estas vacunas indican que frente a placebo, la inmunización protege de enfermedad en más del 90%, pero, desde la Sociedad Española Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph) hacen hincapié en que los estudios no han comparado un tipo de vacuna con otras.

“Los datos de eficacia que se aportan –un 70% en el caso de la vacuna de AstraZeneca, y un 90% en el de Pfizer- se han obtenido frente a placebo, no son equiparables entre sí. Esto solo podría saberse si se hiciera un ensayo clínico de una frente a la otra”, enfatizan fuentes de la sociedad científica.

La aprobación británica recoge que la administración será de dos dosis de 0,5 ml que se administrarán con un intervalo de entre cuatro y doce semanas. Una característica de esta vacuna, a diferencia de la de ARNm recientemente aprobada en la Unión Europea, es que cuanto mayor sea el tiempo de separación entre la primera y la segunda dosis, mayor es la generación de anticuerpos. Aún hay que determinar si ese aumento de la separación se corresponde con una mayor protección. No obstante, en este contexto pandémico puede parecer poco oportuno esperar tres meses para obtener la inmunidad idónea.

La vacuna se indica a partir de los 18 años -dos más que la indicación de la de Pfizer y el mismo umbral mínimo establecido para la de Moderna- y su eficacia en mayores de 65 años no está tan medida como en otros estudios, si bien casi un 6% de los participantes de los ensayos se encuentran en esta franja de edad, la baja incidencia de infecciones impidió tener datos robustos de eficacia. No obstante, en este grupo poblacional se constató, a través de la medición de anticuerpos, una respuesta adecuada. El perfil de seguridad fue similar con respecto al grupo de 18 a 64 años.

Con todo, la ficha técnica de la vacuna dice que “los datos de eficacia y seguridad son limitados en individuos mayores de 65 años”. Para Pérez Martín parece plausible con esta información que el objetivo de esta vacuna sea una población más joven, si bien “es una estrategia que deben definir los expertos en salud pública británicos. No olvidemos que hay que vacunar a mucha a gente».

Además de los ensayos con los que ha logrado la aprobación británica, la compañía tiene en marcha también un ensayo de combinación de su vacuna con la rusa, conocida como Sputnik V (Ad26), basada también en un vector viral, aunque en este caso humano, con el objetivo de averiguar si mejora así la eficacia de la de AstraZeneca.

Una ventaja diferenciadora de esta vacuna frente, en concreto frente a la de Pfizer+BioNTech, son las condiciones de refrigeración necesarias para su manejo. Así, esta última requiere una temperatura de conservación de unos -75°C±15°C, aunque la multinacional estadounidense ha desarrollado un sistema para facilitar en gran medida la logística de distribución y almacenamiento hasta el punto final de administración de su vacuna gracias a una sofisticada infraestructura, con torre de control incluida, para el seguimiento permanente de los viales. La vacuna aprobada hoy de AstraZeneca -y la de Moderna-, por su parte, pueden mantenerse a una temperatura entre 2º y 8º, con lo que pueden ser almacenadas durante al menos seis meses, transportadas y manipuladas en condiciones de refregeración habituales en la vacunación y, por tanto, administradas con facilidad en los centros sanitarios.

Junto a esta característica favorable, y para lograr la mayor distribución posible de la vacuna, AstraZeneca «ha aprovechado su propia capacidad industrial y se ha asociado con más de 20 colaboradores para la distribución de la vacuna en más de 15 países apoyados por más de 20 centros de analítica para establecer cadenas de suministro en paralelo en un tiempo récord y garantizar así el acceso global a la vacuna, con el objetivo de alcanzar los 3.000 millones de dosis, según explica Per Alfredsson, vicepresidente de Operaciones Biológicas de la compañía.

 La vacuna de Janssen una dosis única

‘The New England’ publica resultados de un ensayo en fase 2 con la vacuna Ad26.COV2.S, una de las vacunas que podría administrarse en una sola dosis.

La vacuna de Janssen se basa en un vector viral (adenovirus humano) sin capacidad de replicación.

Sonia Moreno

Jue, 14/01/2021 – 08:00

El análisis intermedio del ensayo en fase 1-2a de la candidata vacunal Ad26SARS-Cov-2 que desarrolla Janssen, filial europea de Johnson & Johnson, revela un buen perfil de seguridad y reactogenidad, así como de inmunogenicidad en un esquema de una dosis y de dos dosis, según acaba de publicar The New England Journal of Medicine.

Meses antes de que Araceli Rosario Hidalgo se convirtiera en la primera española en recibir una vacuna autorizada contra la covid, en España la candidata vacunal de Janssen era la primera inmunización que se administraba a los voluntarios en el contexto de un ensayo, que posteriormente se ha continuado a la fase 3 en varios hospitales de todo el país.

Esta inmunización se basa en un vector viral sin capacidad de replicación –adenovirus humano a diferencia del de chimpancé de la vacuna de Oxford y AstraZeneca- y utiliza la misma plataforma y tecnología que la vacuna de Janssen aprobada para la prevención del Ébola.

Los resultados que recoge ahora The New England se corresponden a un ensayo realizado en doce centros de Bélgica y Estados Unidos, sobre 805 participantes repartidos en un grupo de entre 18 y 55 años, y otro grupo específico de 65 años o más. En el estudio se han recabado datos frente a placebo de la administración de una dosis baja o una dosis alta en un esquema de una sola dosis o de dos dosis.

Como es de esperar en esta fase de ensayo, los criterios de valoración principales fueron la seguridad y la reactogenicidad de cada programa de dosis.

Tras la administración de la primera dosis de vacuna, los eventos adversos más frecuentes fueron fatiga, dolor de cabeza, mialgia y dolor en el lugar de la inyección. El evento adverso sistémico más frecuente fue la fiebre. Los efectos adversos sistémicos fueron menos frecuentes entre los mayores que en los individuos más jóvenes, y en los que recibieron la dosis baja de la vacuna que en los que recibieron la dosis alta. Al contrario de lo que se ha observado con las vacunas de ARN mensajero, la reactogenicidad fue menor después de la segunda dosis.

El trabajo, que ha dirigido la viróloga holandesa Hanneke Schuitemaker, de Janssen, está ahora recopilando datos a largo plazo para comparar el régimen de dosis única con dos dosis, por lo que aún no pueden extraerse conclusiones fehacientes al cotejar ambos regímenes. No obstante, en esta publicación se informa de que una dosis única de Ad26.COV2.S provocó una respuesta humoral fuerte en la mayoría de los que la recibieron, con la presencia de unión a la proteína coronavírica S y anticuerpos neutralizantes en más del 90% de los participantes, independientemente del grupo de edad o de la dosis.

Los autores escriben que “durante 71 días de seguimiento tras la primera dosis, los títulos de anticuerpos aumentaron y se estabilizaron aún más, lo que sugiere la durabilidad de la respuesta inmune provocada por Ad26.COV2.S”.

La potencia de la vacuna tras una dosis ya se había observado previamente en modelo experimental, con primates no humanos, con un estudio que demostró protección completa frente a la replicación del SARS-CoV-2 en pulmón y en las mucosas nasales.

“Una vacuna eficaz de dosis única para la covid-19 tiene obvias ventajas logísticas sobre una vacuna de dos dosis, especialmente durante una pandemia”, escriben los autores. “Observamos que entre los participantes de 18 y 55 años, una segunda dosis de vacuna el día 57 aumentó aún más el título de anticuerpos, un hallazgo que también estaba en línea con nuestras observaciones recientes en primates no humanos”.

El estudio está analizando ahora si una segunda dosis proporciona un beneficio adicional para mejorar la eficacia o la durabilidad, especialmente en personas de edad avanzada en quienes la respuesta inmune después de la primera dosis tendió a ser moderadamente más baja que la de los participantes más jóvenes.  

Para los investigadores los hallazgos presentados en este estudio, junto con los resultados de los estudios preclínicos, respaldan la decisión de avanzar en dos ensayos de fase 3 para evaluar la eficacia de un régimen de dosis única o de dos dosis de la dosis más baja de la vacuna.

La compañía confía en poder anunciar los primeros datos de la fase 3 de su vacuna candidata administrada en dosis única a fines de enero de 2021. Si se demuestra que es eficaz con un buen perfil de seguridad, Janssen espera presentar una solicitud de autorización de uso de emergencia ante la FDA estadounidense poco después.

Gracias a todos estos investigadores

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