EL LEGADO FILOSÓFICO DE NIETZSCHE

Más popular que ningún otro filósofo de los últimos siglos, Nietzsche es una de las personalidades más influyentes de la historia. Su pensamiento traspasó el ámbito de la filosofía para filtrarse en la música, la literatura, el cine, la política y prácticamente en cualquier otro ámbito. Lo novedoso de su propuesta, unido a su nihilismo y sus frases lapidarias, han llamado la atención de buena parte del mundo desde hace dos siglos y hoy sus ideas siguen de plena actualidad.

El nombre de Nietzsche sigue vinculado al nazismo por haber sido apropiado por Hitler y sus colegas

El filósofo alemán Friedrich Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900 (Friedrich Nietzsche, hacia 1900. Cubierta de Friedrich Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900 (Friedrich Nietzsche, hacia 1900.

Friedrich Nietzsche es uno de los filósofos más populares de la historia. Su pensamiento, que cargó contra la supuesta naturaleza racional del hombre –desafiando dos mil años de filosofía–, y sus obras, con un lenguaje y estilo muy novedosos, le otorgaron un puesto de honor en el mundo de las ideas.

Nietzsche es uno de los personajes más famosos e influyentes de la filosofía y buena parte de ese éxito viene de sus demoledoras máximas.

Los aforismos de Nietzsche han pasado a la posteridad, y no sólo en el pensamiento.

Sus citas, pueden reflejar sus aportaciones al mundo de las ideas.

Estas 10 citas que copio, son una clara expresión de sus aportaciones.

1 Irracionalismo

«La cultura occidental está viciada desde su origen. Su error, el más pertinaz y peligroso de todos, consiste en instaurar la racionalidad a toda costa».
El ocaso de los ídolos

Uno de los principales fundamentos de la filosofía de Nietzsche es la negación de que el ser humano es un ser racional. Para él, por el contrario, es la irracionalidad su característica principal, de ahí que desprecie a casi todos los filósofos anteriores.

La voluntad de poder, de Nietzsche (Edaf).

2 Consecuencias del racionalismo

«La ciencia ha sido hasta ahora un proceso de eliminar la confusión absoluta de las cosas mediante hipótesis que lo explican todo; un proceso originado en la repugnancia del intelecto por el caos».
La voluntad de poder

Cuando Nietzsche critica el racionalismo, ataca también sus consecuencias, como, en este caso, la ciencia. No la idea del conocimiento en sí, sino aquello que representa: la debilidad. El hombre necesita saber, investigar, conocer, etc. porque es un ser débil. No es capaz de aceptar el caos de la realidad. No es capaz de vivir sin certezas. Primero, usó a los dioses para explicar aquello que no conocía, y después, usó a la ciencia para dar un sentido racional a lo que le rodea. En ambos casos, se equivoca.

Me parece genial este pensamiento. Sea Dios o el miedo a la indefinición, el hombre camina equivocado.

Uno de los fundamentos de la filosofía de Nietzsche es la negación de que el ser humano es un ser racional. Para él es la irracionalidad su característica principal.

Yo humildemente aportaría algo que repito

“el hombre no esta terminado”

3 Críticas a los filósofos griegos

«No puede negarse que el error más grave, que jamás fue cometido, ha sido un error dogmático: la invención del espíritu puro y del bien en sí de Platón».
Más allá del bien y del mal

Nietzsche era contrario a la mayoría de los filósofos anteriores, pero tenía un punto clave de la historia en el que posar su odio: Sócrates. Desde él en adelante, se había desarrollado esa idea de que el ser humano es un ser racional, manteniéndose la misma durante milenios. Una idea que Nietzsche atacará siempre con saña.

El anticristo, de Nietzsche, en versión manga de La otra H.

4 Contra la religión

«Todos los conceptos de la Iglesia se hallan reconocidos como lo que son, como la más maligna superchería que existe, realizada con la finalidad de desvalorizar la naturaleza, los valores naturales; el sacerdote mismo se halla reconocido como lo que es, como la especie más peligrosa de parásito, como la auténtica araña venenosa de la vida…».
El anticristo

Probablemente uno de los sectores más criticados por Nietzsche es el de la religión, y fue la cristiana la que más sufrió sus ataques. Nietzsche proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) no son más que elementos falsos y manipuladores, fruto de una filosofía débil que trata, mediante dichos principios, de frenar y debilitar al fuerte, con quien de otro modo no puede competir.

Nietzsche proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) son falsos, fruto de una filosofía débil

5 Esclavitud moral

«¿Queréis que el hombre bueno, sea modesto, diligente, bienintencionado y moderado? A mí se me antoja el esclavo ideal».
La voluntad de poder

Esas ideas, supuestamente morales, son vilipendiadas por Nietzsche, que tratará de forjar una nueva visión del hombre en la que primen la fuerza y la determinación.

6 Inmoralidad de la ética tradicional

«El triunfo de un ideal moral se logra por los mismos medios inmorales que cualquier triunfo: la violencia, la mentira, la difamación y la injusticia».
La voluntad de poder

Gran parte del trabajo de Nietzsche se basa en demostrar que la mayoría de los principios que defiende la ética anterior a él son falsos. Nada más que meras palabras que están completamente alejadas de la realidad. Detrás de todo supuesto principio moral existe una idea vil. La moral tradicional ha de ser destruida para poder crear una nueva.

Nietzsche trata de forjar una nueva visión del hombre en la que primen la fuerza y la determinación

7 El freno moral al hombre

«La religión ha degradado el concepto del hombre; su consecuencia es la noción de que todo lo bueno, grande y verdadero es de naturaleza suprahumana y sólo se alcanza por obra de la gracia (…) El cristianismo es una doctrina que predica la obediencia».
La voluntad de poder

Esta cita une ambos conceptos: por un lado, la maldad intrínseca del cristianismo y su ideal moral; por otro, la negación de lo que esa misma entiende que es grande y virtuoso (clemencia, caridad, altruismo, pacifismo). El cristianismo y su código es un freno para el hombre, que le impide llegar a su máximo potencial.

Ecce homo, de Nietzsche (Alianza).

8 La virtud del egoísmo

«¡Cómo pudo enseñarse a despreciar los instintos primordiales de la vida e inventarse un alma, un espíritu, para ultrajar el cuerpo! ¡Cómo puede enseñarse a concebir la premisa de la vida, la sexualidad, como algo impuro! ¡Cómo puede buscarse en la más profunda necesidad vital, en el egoísmo estricto, el principio del mal y, a la inversa, exaltarse el síntoma típico de decadencia, de contradicción de los instintos –el altruismo y el amor al prójimo (alterismo)–, como el valor superior!».
Ecce homo

Egoísmo es una palabra maldita aún hoy. Parece que nada peor puede hacer una persona que ser egoísta. Nietzsche califica de necio tales pensamientos. El hombre es naturalmente egoísta, y está bien que lo sea. Es su vida de la que ha de hacerse responsable, no pedir a los demás que vivan para él. Es él mismo quien ha de solucionar sus problemas y alcanzar sus sueños, sin lloriquear. Todo lo que nace de la naturaleza del hombre es bueno, y nada de lo que defiende el código impuesto podrá cambiar la realidad. Nietzsche odia el altruismo, la obligación moral de que uno sólo es bueno si renuncia a su propia vida para vivir para los demás. Un invento de los débiles para poder vivir a costa de los fuertes y brillantes.

Para Nietzsche, el hombre es naturalmente egoísta y está bien que lo sea. Debe hacerse responsable de su vida, no pedir a los demás que vivan para él

Así habló Zaratustra, de Nietzsche, en manga, de La otra H.

Así habló Zaratustra, de Nietzsche,

9 El Superhombre

«El hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el superhombre, una cuerda sobre un abismo».
Así habló Zaratustra

Según Nietzsche, el hombre actual, con su moral decadente y débil, ha de ser superado. ¿Cuál es la meta? Convertirse en Superhombre. Un ser con una moral nueva, poderosa. El Superhombre determinará sus propios valores y vivirá de acuerdo a la realidad de su naturaleza. El Superhombre tendrá virtudes como la fortaleza, la determinación, la pasión y la crueldad. No dará cuenta de sus actos a nada ni a nadie, porque será un líder que decidirá el qué, cómo y cuándo de todo aquello que ocurra en su vida.

10 La superación de la religión

«Os diré lo que es el superhombre. Es el sentido de la tierra. ¡Yo os conjuro, hermanos míos, a que permanezcáis fieles al sentido de la tierra y no prestéis fe a los que os hablan de esperanzas ultraterrenas! Son destiladores de veneno. Son despreciadores de la vida; llevan dentro de sí el germen de la muerte y están envenenados. La Tierra está cansada de ellos; ¡muéranse pues de una vez!».
Así habló Zaratustra

Para el filósofo alemán, la llegada del Superhombre será la muerte de la religión. Una vez que la humanidad comprenda que ellos son los que deciden su código de valores, que no han de responder ante ningún Dios y que no han de respetar el código moral con que los débiles tratan de dominarlos, todo cambiará. Y no habrá piedad para ellos. El Superhombre no muestra clemencia, que no es más que un vicio convertido en virtud por los débiles.

Si a Friedrich Nietzsche (1844-1900) la vida le trató con escasas muestras de indulgencia, la posteridad se mostraría aún más cruel para con él, ensañándose tanto con su obra como con su persona. Y es así, en gran medida, por culpa de su hermanita Elizabeth (1846-1935).

Con todo, en nada ha disminuido con el paso del tiempo la brillantez que desprenden las páginas de libros suyos tan influyentes como Así habló ZaratustaVoluntud de poder El ocaso de los dioses, entre otros. Pero él es recordado ahora, sobre todo, en estos tiempos de mucha pantalla y poca lectura, por dos imágenes: su descomunal mostacho o la trágica estampa del filósofo en medio de una céntrica calle turinesa abrazado al cuello de un jamelgo reventado, que fue el momento en que el estresado pensador perdió el juicio.

Por mucho que cuente con la tira de biografías, estudios, tesinas, ensayos y algún que otro biopic cinematográfico -hasta existe una película que relata la vida del jamelgo-, el nombre de Nietzsche sigue vinculado al nazismo por haber sido apropiado por Hitler y sus secuaces, debido, como ya hemos dicho, a las malas artes de su hermana Elizabeth.

La periodista asturiana Begoña Quesada acaba de publicar Nacidos después de muertos (Ramsia Ediciones), una novela de la que es protagonista la malvada Elizabeth y a la que recientemente le ha dedicado unas elogiosas palabras en este diario Daniel Fernández. Y es curioso que salga a estas alturas un libro que pinta con tamaña antipatía a una mujer, precisamente ahora cuando se ha puesto de moda rastrear el pasado en busca de mujeres que fueron ninguneadas por el solo hecho de no ser hombres.

Elizabeth Nietzsche y su marido, el doctor Bernhard Förster, ambos rabiosos antisemitas y tan antisistema como los de ahora, fundaron en Paraguay en 1886 la colonia Nueva Germania, asistidos por los miembros de 14 familias de campesinos de Sajonia a las que el matrimonio había seleccionado por su pureza racial y que estaban destinadas a formar la avanzadilla aria de la eventual conquista de todo el continente americano.

Claro que Elizabeth esperaba que algún día viajaría su hermano a Paraguay a participar con ellos en el esperanzador experimento, pero lo cierto es que a Friedrich, que difícilmente aguantaba una corriente de aire (Stefan Zweig dixit), más bien le repugnaba semejantes manifestaciones de nacionalismo enfermizo y horripilante antisemitismo -¡perdidos en medio de una selva americana!-, y así se lo expresó sin ambages a su hermanita.

Tras completar la apresurada construcción de unas rudimentarias chozas que diesen cobijo a los famélicos colonos sajones en un lugar perdido en medio de ninguna parte llamado Antequera, a 70 kilómetros de Asunción, se procedió a levantar una gran mansión en lo alto de una colina, la Försterhof, desde donde el despótico matrimonio gobernaría con mano de hierro a su sumisos pero arios súbditos.

A los descomunales delirios de grandeza de Förster habría que agregarles las infundadas aspiraciones de Elizabeth de convertirse en una escritora de renombre. Pero no sería hasta la repentina pérdida de juicio de su hermano cuando realmente se le presentaba la oportunidad de meter mano en su obra de la manera más ruin y, de paso, fraguarse un nombre propio en las letras germanas.

Por supuesto, la colonia, pese al goteo de nuevos colonos llegados de Alemania, fue un estrepitoso fracaso. Förster, cada vez más fuera de sí, se suicidó. De nuevo en Alemania, Elizabeth se lanzó a reescribir con todo descaro las obras de Friedrich, y a diferencia de la desastrosa colonia, la cosa le fue de perlas. En tres ocasiones fue nominada para el Nobel de Literatura, se carteaba con Mussolini y recibía en su casa a un entregado Adolf Hitler recién llegado al poder.

Cuando Elizabeth murió en 1935, fue despedida en un vistoso funeral por una guardia de honor compuesta de miembros de las SA, SS y las juventudes hitlerianas, amén del Führer en persona y unos cuantos prebostes nazis.

Después de la guerra, pasaría fugazmente por lo que quedaba de Nueva Germania el infame doctor Josef Mengele y Paraguay seguiría recibiendo con los brazos abiertos a inmigrantes alemanes sin hacerles muchas preguntas y Alfredo Stroessner, hijo de un cervecero alemán, inauguraría una dictadura que duraría la friolera de 35 años.

Resulta inquietante comprobar lo mucho que se parecen los fanáticos nacionalistas de toda laya que ahora se dedican a reescribir la historia a su antojo a la antisemita, antisistema e indecente manipuladora nazi Elizabeth Nietzsche.

Para solo un lector, pero con condiciones de evolución biológica, todo esto que dice Nietzsche, es solo un momento de la evolución. Hay mas cosas que están sucediendo y lo van a hacer mas si Dios quiere

Pensar que el amor a los demás no es resolutivo, a mi me asusta.

Lo que no me gusta nada, es que estas doctrinas dieran lugar al nazismo por haber sido apropiadas por Hitler

Informacion

Robert C. Solomon. C.C. Lo que Nietzsche dijo realmente»,

Martí Tognola

John William Wilkinson 19/12/2021 06:00Actualizado a 19/12/2021 09:27