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27 octubre 2020

NEUROTRANSMISORES:

Filed under: General — Enrique Rubio @ 22:46

NEUROTRANSMISORES:
De una manera romántica podríamos decir que los NEUROTRANSMISORES son los mensajeros de nuestra Organicidad , No solo conectan al cerebro con nuestra biología sino a nuestra biología con el cerebro y lejos de estar ubicados en una parte , lo están en todas las partes y llegan a todas partes, aunque su gestor como siempre es el cerebro
La complejidad de estas sustancias y no sólo de su química sino también de su función la hace difícil de entender. Hasta ahora el humano llega repitiéndola y repitiéndolas sobre todo al médico clínico que solo las ve en el informe del analista pero que siempre tiene que tenerlas en cuenta . Su función la tenia que deducir de su clínica y analítica, y sobre todo esta siempre o muchas veces difícil de entender,
De forma que cuando leo que alguien fabrica un sistema CRISPR 9, Y con él puedes recortar una cadena de nucleótidos y sustituirlo por el fragmento necesario, Santa Maria, como me cuesta entenderlo.
Como se puede cortar y empalmar los nueclotiidos. Pues, si se hace y de rutina
Cuando hacia neurocirugía, la objetividad era la norma sólo podía quitar un tumor si éste existía, tenía forma y los estudios me lo habían mostrado previamente , pero su función me la tenia que imaginar
Por ello, ahora de mayor, repito lo inherente a la comunicación intercelular y a la gestión que sobre ellos tienen el sistema nervioso.

Los neurotransmisores son sustancias químicas creadas por el cuerpo que transmiten señales (información) desde una neurona hasta la siguiente a través de unos puntos de contacto llamados sinapsis.
Cuando esto ocurre, la sustancia química se libera por las vesículas de la neurona pre-sináptica, atraviesa el espacio sináptico y actúa cambiando el potencial de acción en la neurona post-sináptica.
Existen distintos tipos de neurotransmisores, cada uno de ellos con distintas funciones. De hecho, el estudio de esta clase de sustancias es fundamental para entender cómo trabaja la mente humana. Además, hay diferentes sistemas de clasificaciones, conceptos intermedios que permiten ver las afinidades y diferencias entre estas sustancias: indolaminas, catecolaminas, etc.
Este artículo revisa los diferentes clases de neurotransmisores, las más significativas, teniendo en cuenta las relaciones que establecen entre ellos en el funcionamiento del sistema nervioso.
«Tipos de neuronas: características y funciones»

Principales neurotransmisores y sus funciones
La lista de neurotransmisores conocidos en la actualidad llega a 60. Esta gran cantidad de neurotransmisores viene como consecuencias de la complejidad y la versatilidad del cerebro humano. En él se producen todo tipo de procesos mentales, desde la gestión de las emociones hasta la planificación y creación de estrategias, pasando por la realización de movimientos involuntarios y el uso del lenguaje.
Toda esta variedad de tareas tiene detrás a muchas neuronas coordinándose entre sí para hacer que las diferentes partes del encéfalo funcionen de manera coordinada, y para ello es necesario que cuenten con un modo de comunicación capaz de adaptarse a muchas situaciones.
El uso de los diferentes tipos de neurotransmisores permite activar y regular de modos distintos la manera en la que se van activando unos u otros grupos de células nerviosas. Por ejemplo, cierta ocasión puede requerir que los niveles de serotonina bajen y los de dopamina suban, y eso tendrá una consecuencia determinada en lo que ocurra en nuestra mente. Así, la existencia de la gran variedad de neurotransmisores permite hacer que el sistema nervioso cuente con una amplia gama de comportamientos, lo cual es necesario para adaptarse a un entorno que cambia constantemente.
En definitiva, tener más neurotransmisores involucrados en el funcionamiento del sistema nervioso (y sus correspondientes receptores en las células nerviosas) significa que hay más variedad de posibles interacciones entre grupos de neuronas.
¿Cuáles son los tipos de neurotransmisores más importantes del organismo humano y qué funciones desempeñan?
1. Serotonina
Este neurotransmisor Pertenece al grupo de las indolaminas, es sintetizado a partir del triptófano, un aminoácido que no sé fábrica en el cuerpo, y debe ser aportado a través de la dieta. La serotonina (5-HT) es comúnmente conocida como la hormona de la felicidad, porque los niveles bajos de esta sustancia se asocian a la depresión y la obsesión.
Además de su relación con el estado de ánimo, el 5-HT desempeña distintas funciones dentro del organismo, entre los que destacan: su papel fundamental en la digestión, el control de la temperatura corporal, su influencia en el deseo sexual o su papel en la regulación del ciclo sueño-vigilia.
El exceso de serotonina puede provocar un conjunto de síntomas de distinta gravedad, pero en su justa medida, se cree que ayuda a combatir el estrés y la ansiedad. Además, hay maneras naturales de potenciar el poder de la serotonina sobre nuestro sistema nervioso central, como por ejemplo, hacer ejercicio moderado.
Los síntomas del Síndrome serotoninérgico comienzan a las pocas horas de la sobredosis o la interacción entre fármacos que aumentan la presencia de serotonina, y se caracterizan por lo que se conoce como triada: disfunción autonómica, neuromuscular y neurológica. Si no se diagnostica a tiempo y se toman las medidas oportunas, la toxicidad serotoninérgica se asocia a elevada mortalidad.
Los síntomas característicos son variados y pueden ser leves o graves.
Los, niveles bajos de este neurotransmisor pueden llevar a sentimientos negativos, preocupados o irritables. Así, el déficit de serotonina puede hacer que te sientas pesimista, triste, desconfiado o que puedas tener un ataque de pánico. También puede causar depresión, ansiedad y otros trastornos de salud n la actualidad, la falta de serotonina es uno de los problemas más comunes (en Estados Unidos el 70% de la población no tiene los niveles adecuados de dicha sustancia). Los motivos son muchos, pero el principal es uno: el estrés.

La vida estresante que se vive actualmente hace que aumenten en nuestro cuerpo los niveles de cortisol, y esto lleva a una disminución de los de serotonina
Es común que la falta de serotonina contribuya a la compulsión por los alimentos. Especialmente, por los dulces como chocolate, o los especialmente almidonados, como papas fritas, bollería o snacks.
El motivo es que estos alimentos aumentan temporalmente los niveles de este neurotransmisor, en inmediatamente te hacen sentir mejor. La contracara de esto, es que el efecto no es duradero: poco después volverá a haber falta de serotonina en tu cerebro.

2. Problemas digestivos
Además de en el cerebro, la serotonina también se produce en los intestinos. De hecho, hasta el 95% de la serotonina en sangre sale de allí.
Por eso muchas veces las personas con falta de serotonina también experimentan problemas digestivos. Se cree que está especialmente vinculado al Síndrome del Intestino Irritable.

3. Insomnio
La melatonina es otra sustancia vital en el cuerpo, y entre otras cosas es la reguladora del sueño. La disminución de la serotonina también baja los niveles de melatonina, puesto que son dos sustancias íntimamente conectadas.
Así, es posible que si te falta serotonina tengas dificultades para conciliar el sueño; y también que tengas un sueño mucho más ligero e inquieto que en otras circunstancias.

4. Fatiga constante
En parte como consecuencia del punto anterior, es normal que, si sufres falta de serotonina, te sientas fatigado constantemente. El desánimo y los problemas para dormir posiblemente te hagan sentir agotado, sin fuerzas.
Eso no hace más que potencial el círculo vicioso: estar casado te hace sentir más desanimado, baja aún más los niveles de serotonina, te sientes aún más cansado, etc.

5. Ansiedad
Se ha demostrado que las personas que sufren ansiedad liberan una cantidad menor de serotonina en las áreas del cerebro responsables de los impulsos y del control emocional.
Así es que la falta de este componente químico en tu cerebro puede ocasionar grandes trastornos de ansiedad.

6. Problemas sexuales
La sexualidad libera grandes dosis de serotonina en el cerebro. Pero, igual que en el caso de los alimentos ricos en carbohidratos y almidón, si hay un problema de fondo tener relaciones sexuales es sólo una solución provisoria.
Así, la falta de serotonina puede aumentar el deseo de tener relaciones sexuales, pero afectar a la vez la conexión con el otro. Esto, sin dudas, es un enorme problema, especialmente cuando se está en pareja, puesto que tener relaciones satisfactorias se vuelve difícil.
Muchas personas combaten el déficit de serotonina con medicación (siempre prescrita por un profesional). Pero, en lugar de buscar un tratamiento farmacológico, puedes intentar revertir el problema con estos métodos naturales.

Hacer ejercicio recreativo
Realizar regularmente un ejercicio es un enorme aliado para aumentar los niveles de serotonina.

Cambiar La alimentación
Los hidratos de carbono son importantes para mantener niveles de serotonina normales, pero, como vimos, puede provocar problemas inversos. Una gran idea, entonces, es empezar a mejorar la alimentación, incorporando hidratos de carbono “buenos”: legumbres, frutas y verduras, frutos secos, etc.
También es importante comer mucha proteína, pues tiene otros componentes que ayudan a estar bien. Es decir, mantener una dieta equilibrada.

Meditación
La meditación y el mindfulness son grandes aliados a la hora de bajar el estrés y aumentar los niveles de serotonina. Ayudan a que te mantengas en el presente, y colabora con todos los procesos cerebrales.

Pasar tiempo al aire libre
Ejercitarse, ya dijimos, hace bien para aumentar la serotonina en sangre. Si además haces algo que te gusta al aire libre (caminar, andar en bicicleta o hacer yoga), el efecto será doble. Puesto que la luz del sol es indispensable para mantener los niveles de serotonina, debes acordarte de acercarte a la naturaleza siempre que puedas.
Siempre he tenido dificultades para entender y para creer que estas medicinas etéreas ligadas a Oriente y qué tiene sin duda alguna sus seguidores reconoce algunas fichas conoce muy bien y yo que soy construido control a mí siempre me ha costado entenderlas .
Algunos especialistas lo hacen muy , pero yo que soy terriblemente organicista , me cuesta mucho entenderlas. es muy posible que después de extirpar un hematoma extradural traumático el enfermo tenga unos déficits psíquicos que sí puedan beneficiar de la terapia conductual , pero primero la cirugía y por supuesto la conjunción de los expertos que se dedican al tema eso es lo que le hace grande y creíble .
Lo malo de la medicina del espíritu es que todo el mundo habla de ella y repite los mismos mantras , usted es el dueño de si mismo y puede controlar su patología y como consecuencia de ello todo el mundo sabe del tema y lo maneja a su manera y no digamos en la novela y en el cine donde las cosas llegan a límites inimaginable en el manejo de la mente
Un ejemplo puede ser :
PELÍCULA: EL ASCENSO DE LA SEROTONINA
Cuando la periodista novata Katie Dawkings revela una nueva e intrigante investigación médica, Mike debe indagar en su pasado y comenzar su propio viaje asombroso de autodescubrimiento.
Si las fuentes de Katie son correctas, entonces su transformadora experiencia de cómo hacer el bien hace más feliz y más sana a la gente, también podría ayudar a colocarnos en el sendero hacia una vida con mayor compasión y alegría.
Basada en un descubrimiento científico verdadero y con una filmación hermosa en Boulder y el Rocky Mountain National Park, Colorado, El Ascenso de la Serotonina cuenta con apariciones y comentarios especiales de varios líderes espirituales altamente aclamados que incluyen al Dalai Lama y a Deepak Choprah.

2. Dopamina
La dopamina es otro de los neurotransmisores más conocidos, porque está implicado en las conductas adictivas y es la causante de las sensaciones placenteras. Sin embargo, entre sus funciones también encontramos la coordinación de ciertos movimientos musculares, la regulación de la memoria, los procesos cognitivos asociados al aprendizaje y la toma de decisiones
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3. Endorfinas
¿Te has dado cuenta de que después de salir a correr o practicar ejercicio físico te sientes mejor, más animado y enérgico? Pues esto se debe fundamentalmente a las endorfinas, una droga natural que es liberada por nuestro cuerpo y que produce una sensación de placer y euforia.
Algunas de sus funciones son: promueven la calma, mejoran el humor, reducen el dolor, retrasan el proceso de envejecimiento o potencian las funciones del sistema inmunitario.

4. Adrenalina (epinefrina)
La adrenalina es un neurotransmisor que desencadena mecanismos de supervivencia, pues se asocia a las situaciones en las que tenemos que estar alerta y activados porque permite reaccionar en situaciones de estrés.
En definitiva, la adrenalina cumple tanto funciones fisiológicas (como la regulación de la presión arterial o del ritmo respiratorio y la dilatación de las pupilas) como psicológicas (mantenernos en alerta y ser más sensibles ante cualquier estímulo).
Para profundizar en esta sustancia química, puedes leer nuestro post: «Adrenalina, la hormona que nos activa»

5. Noradrenalina (norepinefrina)
La adrenalina está implicada en distintas funciones del cerebro y se relaciona con la motivación, la ira o el placer sexual. El desajuste de noradrenalina se asocia a la depresión y la ansiedad.
Quizás te interese: La química del amor: una droga muy potente

6. Glutamato
El glutamato es el neurotransmisor excitatorio más importante del sistema nervioso central. Es especialmente importante para la memoria y su recuperación, y es considerado como el principal mediador de la información sensorial, motora, cognitiva, emocional. De algún modo, estimula varios procesos mentales de importancia esencial.
Las investigaciones afirman que este neurotransmisor presente en el 80-90% de sinapsis del cerebro. El exceso de glutamato es tóxico para las neuronas y se relaciona con enfermedades como la epilepsia, el derrame cerebral o enfermedad lateral amiotrófica.
Artículo relacionado: Glutamato (neurotransmisor): definición y funciones

7. GABA
El GABA (ácido gamma-aminobutírico) actúa como un mensajero inhibidor, por lo que frena la acción de los neurotransmisores excitatorios. Está ampliamente distribuido en las neuronas del córtex, y contribuye al control motor, la visión, regula la ansiedad, entre otras funciones corticales.
Por otro lado, este es uno de los tipos de neurotransmisores que no atraviesan la barrera hematoencefálica, por lo cual debe ser sintetizado en el cerebro. Concretamente, se genera a partir del glutamato.

8. Acetilcolina
Como curiosidad, este es el primer neurotransmisor que se descubrió. Este hecho ocurrió en 1921 y el hallazgo tuvo lugar gracias a Otto Loewi, un biólogo alemán ganador del premio Nobel en 1936. La acetilcolina ampliamente distribuida por las sinapsis del sistema nervioso central, pero también se encuentra en el sistema nervioso periférico.
Algunas de las funciones más destacadas de este neuroquímico son: participa en la estimulación de los músculos, en el paso de sueño a vigilia y en los procesos de memoria y asociación.
Clasificación de los neurotransmisores
Los tipos de neurotransmisores pueden clasificarse a partir de estas categorías, cada una de las cuales engloba varias sustancias:
1. Aminas
Son neurotransmisores que derivan de distintos aminoácidos como, por ejemplo, el triptófano. En este grupo se encuentran: Norepinefrina, epinefrina, dopamina o la serotonina.
2. Aminoácidos
A diferencia de los anteriores (que derivan de distintos aminoácidos), éstos son aminoácidos. Por ejemplo: Glutamato, GABA, aspartato o glicina.
3. Purinas
Las investigaciones recientes indican que las purinas como el ATP o la adenosina también actúan como mensajeros químicos.
4. Gases
El óxido nítrico es el principal neurotransmisor de este grupo.
5. Péptidos
Los péptidos están ampliamente distribuidos en todo el encéfalo. Por ejemplo: las endorfinas, las dinorfinas y las taquininas.
6. Ésteres
Dentro de este grupo se encuentra la acetilcolina.
Su funcionamiento
No hay que olvidar que, a pesar de que cada uno de los tipos de neurotransmisores pueda ser asociado a ciertas funciones en el sistema nervioso (y, por lo tanto, a ciertos efectos a nivel psicológico), no se trata de elementos con intenciones y un objetivo a seguir, de modo que sus repercusiones en nosotros son puramente circunstanciales y dependen del contexto.
Dicho de otro modo, los neurotransmisores tienen los efectos que tienen porque nuestro organismo ha evolucionado para hacer de este intercambio de sustancias algo que nos ayuda a sobrevivir, al permitir la coordinación de diferentes células y órganos del cuerpo.
Por eso, cuando consumimos fármacos que emulan el funcionamiento de estos neurotransmisores, muchas veces tienen efectos secundarios que incluso pueden ser todo lo contrario del efecto esperado, si interactúan de manera anómala con las sustancias que ya hay en nuestro sistema nervioso. El equilibrio que se mantiene en el funcionamiento de nuestro cerebro es algo frágil, y los neurotransmisores no aprenden a adaptar su influencia en nosotros para cumplir con la que se supone que es «su función»; de eso debemos preocuparnos nosotros.
Además, existen ciertas sustancias adictivas que son capaces de alterar el funcionamiento a medio y largo plazo de las células nerviosas, al sustituir algunos neurotransmisores en puntos clave. Por ello, para tratar a las personas adictas, es fundamental intervenir en el comportamiento y también en el funcionamiento cerebral.
Por otro lado, reducir el comportamiento de un ser humano a la existencia de tipos de neurotransmisores es caer en el error de un reduccionismo excesivo, dado que el comportamiento no surge espontáneamente del cerebro, sino que aparece a partir de la interacción entre el ser vivo y el entorno.
Este artículo puede servir para andar por casa, pero lo que queda desde el neurotransmisor hasta su función regulada, es sino infinito, casi

Referencias bibliográficas:
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