El blog del Dr. Enrique Rubio

Autor: Enrique Rubio (Página 117 de 143)

ENRIQUE RUBIO GARCIA
Jefe del Servicio de Neurocirugía Valle de Hebron
Profesor Titular de Neurocirugía
Academico de España, Portugal, European Society of Neurosurgery, Word Federation of Neurosurgery.
Investigador del I Carlos III
Veintidós tesis doctorales dirigidas
250 trabajos publicados
Presidente de la academia de Neurocirugía de Barcelona
Academico de Cadiz y Jerez de la Frontera
Acadenico de Honor de Andalucia y Cataluña
log enriquerubio.net

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS HAN SIDO DESCABALGADOS

Los cuatro jinetes del apocalipsis han sido descabalgados. El hambre fue el peor enemigo de la humanidad durante miles de años pero hoy, pese a alguna hambruna episódica, en la mayor parte del planeta es improbable que una persona muera de hambre gracias a una red de seguridad robusta forjada en un siglo de avances tecnológicos, económicos y políticos. Las epidemias han sido acorraladas por la alianza de vacunas, antibióticos y avances médicos e higiénicos y, aunque no podemos garantizar que la peste no vaya a reaparecer en el futuro, todo indica que, en la carrera armamentística entre los médicos y los gérmenes, los médicos corren más deprisa. La ley de la selva fue impugnada en la segunda mitad del siglo XX y las guerras desaparecen del planeta: en 2012 murieron en todo el mundo 56 millones de personas, 620.000 a causa de la violencia humana (la guerra acabó con la vida de 120.000 personas, y el crimen, con la de otras 500.000). En cambio, 800.000 se suicidaron y 1,5 millones murieron de diabetes. El azúcar es ya más peligroso que la pólvora.
¿Y la muerte? ¿ En realidad la muerte sólo es un fallo técnico y para solventarlo bastaría con conocer un poco más nuestra mecánica. Los ingenieros de Google que trabajan en ello en el proyecto Cálico. La fecha prevista para controlar de alguna manera a la muerte, estaría en torno al 2050. Así pues, una vez vencidas el hambre, la guerra, la peste y la muerte, ¿qué nos queda? Yuval Noah Harari lo tiene claro: toca acabar con la especie humana.
de ‘Homo Deus’ (Debate), le toca el turno al futuro. ¿La tesis principal? Somos la última generación de nuestra especie.
El último ‘Homo Sapiens’
Antes de que el siglo XXI se esfume seremos dioses: inmortales y dichosos. ¿Buscar semejante objetivo es una ofensa, un sacrilegio, un error? Es posible pero, advierte Harari, por un lado, la Historia está salpicada de grandes equivocaciones y, por el otro, el actual ritmo del progreso es tan frenético que, si se nos ocurriera pisar el freno, la civilización se desmoronaría. Además, el autor advierte que sus predicciones no son tanto una profecía como una forma de analizar nuestras propias opciones actuales pues «a medida que acumulemos más datos y aumentemos la potencia de nuestros ordenadores, los acontecimientos se tornan más erráticos e inesperados».
¿Cómo ha llegado hasta aquí ese ser humano que, según Harari, se asoma al abismo de la extinción para convertirse en un dios? La fuerza que impulsó la odisea del Sapiens fue esa extraña religión que llamamos humanismo y su victoria será al mismo tiempo su fin.
La fuerza que impulsó la odisea del Sapiens fue esa extraña religión que llamamos humanismo y su victoria será también su fin
Tras una extensa introducción cargada de promesas, ‘Homo Deus’ ocupa durante su primera parte en redactar el obituario del último hombre. Son páginas un tanto reiterativas para los que leímos su libro anterior en las que vuelve a dar cuenta de las claves del imperio humano sobre la totalidad del mundo vivo: la revolución agrícola que redujo a la mayoría de los animales a esclavos nuestros imponiéndoles existencias miserables, la socialización religiosa que nos dio la fuerza fánatica del número, y una segunda revolución, la científica, que nos ofreció el cetro del mundo físico y propició el nacimiento de la religión definitiva: el humanismo. Hoy el Homo Sapiens es dueño del mundo y una nueva era ha comenzado: el Antropoceno.
La segunda parte profundiza en las características del humanismo, en las razones de su descomunal poder. Afirma Harari que, en realidad, fundar religiones es el resultado de una potencia previa, nuestra capacidad de inventar ficciones poderosas que nos pongan en marcha y nos eleven más allá del mundo físico. Ficciones como el cristianismo, el dinero, la democracia o Apple. Ficciones como el humanismo. Antes de la época moderna los humanos pensaban que desempeñaban un papel en el plan cósmico divino que daba sentido a su existencia. Pero una vez que el avance de la ciencia y de las ideas ilustradas socavaron la creencia en un plan dirigido, ya no hay nada que nos limite y está al alcance de nuestro esfuerzo y de nuestra inteligencia derrotar a todos los males que nos aquejan. Seremos lo que queramos ser. Después de la parte de Dios llega al fin la parte de la Humanidad.

El primer ‘Homo Deus’
La primera vez que Harari supo de Internet fue en 1993. Su amigo Ido le mostró cómo su ordenador se conectaba con el ordenador central de la Universidad con un desagradable chirrido. Le pareció tan poco prometedor aquello que estuvo burlándose de Ido y su «ridícula idea» durante varias semanas. «De esto hace menos de 25 años. ¿Quién sabe lo que ocurrirá dentro de veinticinco años?» Según Harari, Homo Sapiens perderá el control por el empuje de la biotecnología, que transformará nuestros cuerpos convirtiéndonos en superhumanos, y la inteligencia artificial, que multiplicará la potencia de nuestras mentes. Con el fin del hombre enmudecerá el humanismo, a saber, el liberalismo, la democracia, el mercado libre, los derechos humanos… ¿Qué los sustituirá?
Con el fin del hombre enmudecerá el humanismo, a saber, el liberalismo, la democracia, el mercado libre, los derechos humanos…
«El sistema seguirá encontrando valor en algunos individuos pero estos serán una nueva élite de superhumanos mejorados y no la masa de la población». Cree Harari que esta división entre la una clase dirigente de superhombres y una masa de humanos inútiles hundirá al liberalismo dejando un vacío que no llenarán las madrasas de Pakistán sino los laboratorios de investigación. Las nuevas tecnoreligiones prometerán felicidad, paz, prosperidad e incluso inmortalidad. El tecnohumanismo o el datismo cantan ya las maravillas de una existencia en la que podemos descargar nuestra conciencia en la Red y vivir para siempre en el vacío etéreo de los datos. Jamás ningún vacío fue tan habitado y ruidoso.
José Ignacio Barroso, uno de nuestros genios desconocidos e intermitentes -y miembro número 1 del club de fans de Harari-,dice, uno empieza y acaba ‘Homo Deus’ hiperventilando. Son tantas las ideas, las apelaciones imaginativas, las promesas… y también las dudas, los peligros y amenazas. Harari no es un tecnoutopista de baratillo que pueda comerse de un bocado el cenizo -y brillante- filósofo John Gray. Disfruta por ejemplo dando estopa a aquellos que como Steven Pinker o Richard Dawkins defienden que el libre albedrío ha muerto para al final volvernos a colar de tapadillo el liberalismo mediante «impresionantes volteretas intelectuales que milagrosamente los hacen caer de nuevo en el siglo XVIII, como si todos los asombrosos descubrimientos de la biología evolutiva y de la neurociencia en absoluto tuvieran relación con las ideas políticas de Locke, Rousseau y Thomas Jefferson».
¿Somos, como se pregunta Harari, nada más que líneas de código en un gigantesco ordenador de procesamiento de datos, algo parecido a estados de Facebook en el muro del Universo? Que al menos alguien nos ponga un ‘like.

Admitir que uno es irrelevante es muy duro, así que buscamos alguna relevancia en nuestra existencia, aunque sea temporal, ¬pero la pregunta interesante es si el universo tiene sentido. La respuesta es: no lo sé, pero quizá sí.
Que el universo tenga o no sentido, más que de él, depende de la aparición y la evolución de nuestra conciencia.
Las grandes teorías y ecuaciones cosmológicas son muy superiores a nosotros y a sus autores. Einstein escribió ¬algunas que contenían predicciones que ni él sospechaba y otras que no quiso aceptar, pese a que eran consecuencia de lo que él mismo ¬había descubierto. Porque cada momento de la historia humana tiene sus límites, y cada individuo los suyos, y la imaginación de Einstein llegó muy lejos, pero no pudo ir más allá.
Lo más importante es que el universo es increíblemente grande e increíblemente extraño. Es la impresión que tiene cualquiera cuando sigue las consecuencias de las grandes ecuaciones.
Vilenkin dijo que hay universos paralelos. Lo que compone una teoría que hay que tomarse en serio.
Si hay universos paralelos o no, no es demostrable, y eso haría que no fuera una teoría científica, pero esas ideas, que son más grandes que nosotros, apuntan que ese multiverso podría existir, aunque sólo sería demostrable de forma indirecta: en sus efectos, como lo eran los átomos antes de que pudieran ser observados con un microscopio.
¿El universo sólo se hace consciente de sí mismo en el ser humano? Si la conciencia ha surgido aquí, en nuestro planeta, también puede haber aparecido en otros rincones del universo. Quizá lleguemos a evolucionar hasta con¬vertirnos en algo que hoy no somos capaces ni siquiera de imaginar y ahora los seres humanos sólo seamos un estadio en esa evolución.
La aparición de la vida es la primera forma de complejidad en el universo y ha evolucionado hasta la conciencia humana que le permite empezar a entenderse a sí misma. Quizás el siguiente estadio ya no sea humano.
El universo es más atrevido que cualquier novelista. La cosmología es mas fantástica que las novelas. La magnitud del universo es tal, que con nuestros poderes actuales, aunque haya otras conciencias en él, probablemente nunca entraremos en contacto con ellas.
Mientras los limites de velocidad sean la velocidad de la luz: 300.000 km/seg. Y, por mucho que innovemos en cohetes, no podremos superarlo. Esas otras formas de conciencia seguramente están más alejadas de la distancia que podríamos cubrir en una vida.
No sabemos si podremos aprender sin límites. el principio de indeterminación de Heisenberg. Es imposible medir simultáneamente y con precisión absoluta el valor de la posición y la cantidad de movimiento de una partícula.
Uno de los dos grandes misterios del universo, que son los agujeros negros y el entrelazamiento cuántico (las propiedades de una partícula que está aquí pueden tener que ver con las propiedades de otra partícula que está muy lejos). Los agujeros negros son sitios donde puedes entrar, pero no salir. Ni tú ni ¬nadie ni nada. Ni la luz. Son sitios donde el universo acaba y, por eso, demuestran que tiene ¬límites.
¿Podrían ser puertas a otros universos? Probablemente, no.
¿Y si te caes en un agujero negro? Te desintegras. El espacio te estira en varias direcciones a la vez hasta romperte y romperse el espacio mismo, y eso dura unos milisegundos, minutos a lo sumo. El tiempo es relativo. Un milisegundo en un agujero negro puede ser una eternidad en otro universo. Digamos que sería como el big bang marcha atrás.
Lo teorizó Einstein y se puede expresar con ecuaciones, pero es que además este agosto pudimos detectar ondas gravitacionales de dos agujeros negros colisionando.
El universo empezó hace 13.000 millones de años. Sólo somos un estadio de la conciencia del universo”.
¿Podríamos calcular algún día su final?
Sabemos que tiene mucha vida por delante, ¬pero no sabemos si tendrá final.
Sabemos que tiene mucha vida por delante, ¬pero no sabemos si tendrá final.

Bibliografia
LLUÍS AMIGUET
22/02/2018 01:07 | Actualizado a 22/02/2018 03:54

Homo Deus Harari DEBATE

EVOLUCION DEL HOMO

EVOLUCION DEL HOMO
Hace dos millones de años en áfrica oriental, existían unos grupos humanos que tenían una organización no diferente a los demás grupos de animales. No se podía imaginar entonces que una parte de estos grupos iba a evolucionar de forma absolutamente diferente a como lo hacen el resto los animales. Dice Harari que estos primeros homínidos no tenían nada de especial, eran animales insignificantes que no modificaban el ambiente de forma diferente a como lo hacían el resto de los animales.
El homo sapien también pertenece una familia aunque existen grandes dudas sobre cómo evoluciona este sapiens desde otros homínidos. Durante mucho tiempo se intentó situar a este spiens como única y espontánea, pero la mayoría de los investigadores nos colocan en una gran familia; que es la de los grandes simios. Nuestros parientes próximos son los chimpancés, los gorilas y los orangutanes. Hace unos seis millones de años una hembra de simio tuvo dos hijas una se convirtió en chimpancé y la otra es nuestra abuela.
Durante 10.000 años nuestra especie ha sido la única especie humana de este planeta . Pero el significado real de la palabra humano es «un animal que pertenece al género Homo», y hubo otras muchas especies de este género además de Homo sapiens.
Desde hace unos 2,5 millones de años, y a partir de un género anterior de simios llamado Australopithecus, «simio austral», y despues de 500 millones de años, estos hombres y mujeres se desplazaron desde sus asientos primitivos a extensas áreas del norte de África, Europa y Asia y se instalaron en ellas.
Desde las calientes junglas de Indonesia, las poblaciones humanas evolucionaron en direcciones diferentes y motivados por los cambios; climáticos, alimenticios, enfermedades y en general por un nuevo medio ambiente se transformaron en distintos tipos de homínidos .
El resultado fueron varias especies distintas, a cada una de las cuales los científicos han asignado un pomposo nombre en latín.
Los humanos en Europa y Asia occidental evolucionaron en Homo neanderthalensis («hombre del valle del Neander»), eran más corpulentos, y estaban bien adaptados al clima frío de la Eurasia occidental de la época de las glaciaciones. Las regiones más orientales de Asia estaban pobladas por Homo erectus, «hombre erguido», que sobrevivió allí durante cerca de dos millones de años, lo que hace de ella la especie humana más duradera de todas. Es improbable que este récord sea batido incluso por nuestra propia especie. En la isla de Java, en Indonesia, vivió Homo soloensis, «el hombre del valle del Solo», que estaba adaptado a la vida en los trópicos. En otra isla indonesia, la pequeña isla de Flores, los humanos arcaicos experimentaron un proceso de nanismo. Probablemente estos homos llegaron a la isla Flores cuando el nivel del mar era bajo y la isla era fácilmente accesible desde el continente. Y de nuevo cuando el nivel del mar subió, algunas personas quedaron atrapadas en la isla, que se fue empobreciendo, posiblemente ya lo era de antes, y las personas corpulentas o por lo menos de estructura media, que necesitan más alimentos , fueron las primeras en morir. Los individuos más pequeños sobrevivieron mucho mejor. A lo largo de generaciones, las gentes de Flores se convirtieron en enanos. Los individuos de esta especie única, que los científicos conocen como Homo floresiensis, alcanzaban una altura máxima de solo un metro, y no pesaban más de 25 kilogramos. No obstante, eran capaces de producir utensilios de piedra, e incluso ocasionalmente consiguieron capturar a algunos de los elefantes de la isla (aunque, para ser justos, los elefantes eran asimismo una especie enana).
En 2010, en la cueva Denisova, en Siberia, se encontró un hueso del dedo fósil, cuyo análisis de ADN mostro pertenecía a una especie nueva a la que se llamo Homo denisova.
Estos humanos evolucionaban en Europa y Asia, lpero la evolución en África oriental no se detuvo. La cuna de la humanidad continuó formando numerosas especies nuevas, como Homo rudolfensis, «hombre del lago Rodolfo», Homo ergaster, «hombre trabajador», y finalmente nuestra propia especie, a la que de manera inmodesta bautizamos como Homo sapiens, «hombre sabio».
Recientemente se ha hecho un nuevo descubrimiento, Homo naledi (del latín homo, «hombre», y del sesotho naledi, «estrella») es una especie de homínido extinto del género Homo que vivió en lo que ahora es Sudáfrica. La especie ha sido descrita en septiembre del 2014 por Berger y colaboradores a partir de los fósiles de al menos 15 individuos de edades diferentes encontrados en la cámara Dinaledi de la cueva Rising Star, cerca de Johannesburgo (Sudáfrica),
Los componentes de estos homínidos eran de morfología, unos altos, otros de altura media y enanos. Algunos eran cazadores temibles y otros apacibles recolectores de plantas. Su asiento era diferentes dependiendo de su ingenio y adaptación al medio, pero todos pertenecían al género Homo. Todos eran seres humanos-
La idea ampliamente divulgada de que el primer genocidio se cometio contra los neandertales, repugnaba por su gravedad. El homo en cuanto pudo mató a todo el que le molestaba.
Esto no tiene demasiado sustento, y si parece que la evolución desde el australopiteco hasta el sapien es la relación entre una dotación cromosómica, evidentemente evolucionada y los patógenos de cada tiempo que nos llevan hasta el Sapiens, sin necesidad de exterminarlos, sino como consecuencia de la evolución. La seguridad que un 3% de nuestro ADN pertenecio a los neandertales , lo sostiene y permite hablar de que fuimos alguna vez neandedrtales.
Fue la indignación lo que llevó a Joao Zilhao, arqueólogo de la facultad de Geografía e Historia de la Universitat de Barcelona. a convertirse en embajador de los neandertales.

En mayo de 1996, la revista Nature presentaba el descubrimiento en Francia de fósiles de neandertal de hace 34.000 años junto a herramientas de piedra tecnológicamente avanzadas –de tipo chatelperroniense–. Era un hallazgo sensacional. Pero los autores de la investigación concluían que los neandertales no podían haber inventado aquellas herramientas. No eran lo bastante inteligentes, tenían que haberlas copiado de los Homo sapiens.
Zilhao se propuso desmontar el prejuicio de que los neandertales no podían ser tan inteligentes como los Homo sapiens y ha publicado decenas de investigaciones que confirman, una y otra vez, que los neandertales tenían aptitudes cognitivas equivalentes a las de los Homo sapiens . Los resultados que presenta esta semana, que demuestran que hacían pinturas rupestres y se ponían collares, “deberían cerrar el debate de si los neandertales tenían pensamiento simbólico”, sentencia.
Pero, si eran tan inteligentes como los Homo sapiens, ¿por qué se extinguieron? “¡Es que no se extinguieron, son nuestros ancestros!”. Entre el 1% y el 4% del genoma de los europeos actuales es de origen neandertal, mientras que el 96% a 99% restante procede de Homo sapiens venidos de África. “Menos de un 4% no parece mucho, pero es lo esperable cuando se mezclan una población grande y una pequeña. Debía haber unos 20.000 neandertales en toda Europa y llegaron un millón o dos de africanos. Por eso el ADN neandertal está tan diluido entre los europeos actuales”.
Para Zilhao, los neandertales son Homo sapiens, no una especie distinta. Es consciente de que esta visión no es compartida por la mayoría de sus colegas. Los datos no indican que neandertales y Homo sapiens sean especies distintas”.
Solo cabe preguntarse que incidencia externa modificó o fue modificando para pasar desde los Neandertales hasta el sapìens
Las especies humanas comparten varias características distintivas, A pesar de sus muchas diferencias. La más notable es que los humanos tienen un cerebro extraordinariamente grande en comparación con el de otros animales. Los mamíferos que pesan 60 kilogramos tienen en promedio un cerebro de 200 centímetros cúbicos. Los primeros hombres y mujeres, de hace 2,5 millones
A pesar de sus muchas diferencias, todas las especies humanas comparten varias características distintivas. La más notable es que los humanos tienen un cerebro extraordinariamente grande en comparación con el de otros animales. Los mamíferos que pesan 60 kilogramos tienen en promedio un cerebro de 200 centímetros cúbicos. Los primeros hombres y mujeres, de hace 2,5 millones de años, tenían un cerebro de unos 600 centímetros cúbicos. Los sapiens modernos tienen un volumen cerebral promedio de 1.200-1.400 centímetros cúbicos. El cerebro de los neandertales era aún mayor.
El hecho de que la evolución seleccionara a favor de cerebros mayores nos puede parecer, digamos, algo obvio. Estamos tan prendados de nuestra elevada inteligencia que asumimos que cuando se trata de potencia cerebral, más tiene que ser mejor. Pero si este fuera el caso, la familia de los felinos también habría engendrado gatos que podrían hacer cálculos. ¿Por qué es el género Homo el único de todo el reino animal que ha aparecido con estas enormes máquinas de pensar?
El hecho es que un cerebro colosal es un desgaste colosal en el cuerpo. No es fácil moverlo por ahí, en especial cuando está encerrado en un cráneo enorme. Es incluso más difícil de aprovisionar. En Homo sapiens, el cerebro supone el 2-3 por ciento del peso corporal total, pero consume el 25 por ciento de la energía corporal cuando el cuerpo está en reposo. En comparación, el cerebro de otros simios requiere solo el 8 por ciento de la energía en los momentos de reposo. Los humanos arcaicos pagaron por su gran cerebro de dos maneras. En primer lugar, pasaban más tiempo en busca de comida. En segundo lugar, sus músculos se atrofiaron. Al igual que un gobierno que reduce el presupuesto de defensa para aumentar el de educación, los humanos desviaron energía desde los bíceps a las neuronas. No es en absoluto una conclusión inevitable que esto sea una buena estrategia para sobrevivir en la sabana. Un chimpancé no puede ganar a Homo sapiens en una discusión, pero el simio puede despedazar al hombre como si fuera una muñeca de trapo.
Hoy en día nuestro gran cerebro nos compensa magníficamente, porque podemos producir automóviles y fusiles y nos permiten desplazarnos mucho más deprisa que los chimpancés y dispararles desde una distancia segura en lugar de pelear con ellos. Pero coches y armas son un fenómeno reciente. Durante más de dos millones de años, las redes neuronales humanas no cesaron de crecer, aunque dejando aparte algunos cuchillos de pedernal y palos aguzados, los humanos tenían muy poca cosa que mostrar. ¿Qué fue entonces lo que impulsó la evolución del enorme cerebro humano durante estos dos millones de años? Francamente, no lo sabemos.
Otro rasgo humano singular es que andamos erectos sobre dos piernas. Al ponerse de pie es más fácil examinar la sabana en busca de presas o de enemigos, y los brazos que son innecesarios para la locomoción quedan libres para otros propósitos, como lanzar piedras o hacer señales. Cuantas más cosas podían hacer con las manos, más éxito tenían sus dueños, de modo que la presión evolutiva produjo una concentración creciente de nervios y de músculos finamente ajustados en las palmas y los dedos. Como resultado, los humanos pueden realizar tareas muy intrincadas con las manos. En particular, puede producir y usar utensilios sofisticados. Los primeros indicios de producción de utensilios datan de hace unos 2,5 millones de años, y la fabricación y uso de útiles son los criterios por los que los arqueólogos reconocen a los humanos antiguos.
Pero andar erguido tiene su lado negativo. El esqueleto de nuestros antepasados primates se desarrolló durante millones de años para sostener a un animal que andaba a cuatro patas y tenía una cabeza relativamente pequeña. Adaptarse a una posición erguida era todo un reto, especialmente cuando el andamiaje tenía que soportar un cráneo muy grande. La humanidad pagó por su visión descollante y por sus manos industriosas con dolores de espalda y tortícolis.
Sin embargo esto se queda en el aire, cuando conocemos que la artrosis raquídea en concreto la sufren los vivientes desde hace 300 millones de años y los restos de los dinosauros que hemos observado, tienen una espondilosis importante. Solo los murciélagos y el oso perezoso, no han mostrado estigmas de artrosis
Las mujeres pagaron más. Una andadura erecta requería caderas más estrechas, lo que redujo el canal del parto, y ello precisamente cuando la cabeza de los bebés se estaba haciendo cada vez mayor. La muerte en el parto se convirtió en un riesgo importante para las hembras humanas. A las mujeres que parían antes, cuando el cerebro y la cabeza del niño eran todavía relativamente pequeños y flexibles, les fue mejor y vivieron para tener más hijos. Por consiguiente, la selección natural favoreció los nacimientos más tempranos. Y, en efecto, en comparación con otros animales, los humanos nacen prematuramente, cuando muchos de sus sistemas vitales están todavía subdesarrollados. Un potro puede trotar poco después de nacer; un gatito se separa de la madre para ir a buscar comida por su cuenta cuando tiene apenas unas pocas semanas de vida. Los bebés humanos son desvalidos, y dependientes durante muchos años para su sustento, protección y educación.
Este hecho ha contribuido enormemente tanto a las extraordinarias capacidades sociales de la humanidad como a sus problemas sociales únicos. Las madres solitarias apenas podían conseguir suficiente comida para su prole y para ellas al llevar consigo niños necesitados. Criar a los niños requería la ayuda constante de otros miembros de la familia y los vecinos. Para criar a un humano hace falta una tribu. Así, la evolución favoreció a los que eran capaces de crear lazos sociales fuertes. Además, y puesto que los humanos nacen subdesarrollados, pueden ser educados y socializados en una medida mucho mayor que cualquier otro animal. La mayoría de los mamíferos surgen del seno materno como los cacharros de alfarería vidriada salen del horno de cochura: cualquier intento de moldearlos de nuevo los romperá. Los humanos salen del seno materno como el vidrio fundido sale del horno. Pueden ser retorcidos, estirados y modelados con un sorprendente grado de libertad. Esta es la razón por la que en la actualidad podemos educar a nuestros hijos para que se conviertan en cristianos o budistas, capitalistas o socialistas, belicosos o pacifistas.
Suponemos que un cerebro grande, el uso de utensilios, capacidades de aprendizaje superiores y estructuras sociales complejas son ventajas enormes. Resulta evidente que estas hicieron del ser humano el animal más poderoso de la Tierra. Pero los humanos gozaron de todas estas ventajas a lo largo de dos millones de años, durante los cuales siguieron siendo criaturas débiles y marginales. Así, los humanos que vivieron hace un millón de años, a pesar de su gran cerebro y de sus utensilios líticos aguzados, vivían con un temor constante a los depredadores, raramente cazaban caza mayor, y subsistían principalmente mediante la recolección de plantas, la captura de insectos, la caza al acecho de pequeños animales y comiendo la carroña que dejaban otros carnívoros más poderosos.
Esto es fundamental para comprender nuestra historia y nuestra psicología. La posición del género Homo en la cadena alimentaria estuvo, hasta fecha muy reciente, firmemente en el medio. Durante millones de años, los humanos cazaban animales más pequeños y recolectaban lo que podían, al tiempo que eran cazados por los depredadores mayores. Fue solo hace 400.000 años cuando las diversas especies de hombre empezaron a cazar presas grandes de manera regular, y solo en los últimos 100.000 años (con el auge de Homo sapiens) saltó el hombre a la cima de la cadena alimentaria.
Este salto espectacular desde la zona media a la cima tuvo consecuencias enormes. Otros animales de la cumbre de la pirámide, como leones y tiburones, evolucionaron hasta alcanzar tal posición de manera muy gradual, a lo largo de millones de años. Esto permitió que el ecosistema desarrollara frenos y equilibrios que impedían que los leones y los tiburones causaran excesivos destrozos. A medida que los leones se hacían más mortíferos, las gacelas evolucionaron para correr más deprisa, las hienas para cooperar mejor y los rinocerontes para tener más mal genio. En cambio, la humanidad alcanzó tan rápidamente la cima que el ecosistema no tuvo tiempo de adecuarse. Además, tampoco los humanos consiguieron adaptarse. La mayoría de los depredadores culminales del planeta son animales majestuosos. Millones de años de dominio los han henchido de confianza en sí mismos. Sapiens, en cambio, es más como el dictador de una república bananera. Al haber sido hasta hace muy poco uno de los desvalidos de la sabana, estamos llenos de miedos y ansiedades acerca de nuestra posición, lo que nos hace doblemente crueles y peligrosos. Muchas calamidades históricas, desde guerras mortíferas hasta catástrofes ecológicas, han sido consecuencia de este salto demasiado apresurado.
Un paso importante en el camino hasta la cumbre fue la domesticación del fuego. Algunas especies humanas pudieron haber hecho uso ocasional del fuego muy pronto, hace 800.000 años. Hace unos 300.000 años, Homo erectus, los neandertales y Homo sapiens usaban el fuego de manera cotidiana. Ahora los humanos tenían una fuente fiable de luz y calor, y un arma mortífera contra los leones que rondaban a la busca de presas. No mucho después, los humanos pudieron haber empezado deliberadamente a incendiar sus inmediaciones. Un fuego cuidadosamente controlado podía convertir espesuras intransitables e improductivas en praderas prístinas con abundante caza. Además, una vez que el fuego se extinguía, los emprendedores de la Edad de Piedra podían caminar entre los restos humeantes y recolectar animales, nueces y tubérculos quemados.
Pero lo mejor que hizo el fuego fue cocinar. Alimentos que los humanos no pueden digerir en su forma natural (como el trigo, el arroz y las patatas) se convirtieron en elementos esenciales de nuestra dieta gracias a la cocción. El fuego no solo cambió la química de los alimentos, cambió asimismo su biología. La cocción mataba gérmenes y parásitos que infestaban los alimentos. A los humanos también les resultaba más fácil masticar y digerir antiguos platos favoritos como frutas, nueces, insectos y carroña si estaban cocinados. Mientras que los chimpancés invierten cinco horas diarias en masticar alimentos crudos, una única hora basta para la gente que come alimentos cocinados.
El advenimiento de la cocción permitió que los humanos comieran más tipos de alimentos, que dedicaran menos tiempo a comer, y que se las ingeniaron con dientes más pequeños y un intestino más corto. Algunos expertos creen que hay una relación directa entre el advenimiento de la cocción, el acortamiento del tracto intestinal humano y el crecimiento del cerebro humano. Puesto que tanto un intestino largo como un cerebro grande son extraordinarios consumidores de energía, es difícil tener ambas cosas. Al acortar el intestino y reducir su consumo de energía, la cocción abrió accidentalmente el camino para el enorme cerebro de neandertales y sapiens.[1]
El fuego abrió también la primera brecha importante entre el hombre y los demás animales. El poder de casi todos los animales depende de su cuerpo: la fuerza de sus músculos, el tamaño de sus dientes, la envergadura de sus alas. Aunque pueden domeñar vientos y corrientes, son incapaces de controlar estas fuerzas naturales, y siempre están limitados por su diseño físico. Las águilas, por ejemplo, identifican las columnas de corrientes térmicas que se elevan del suelo, extienden sus alas gigantescas y permiten que el aire caliente las eleve hacia arriba. Pero las águilas no pueden controlar la localización de las columnas, y su capacidad de carga máxima es estrictamente proporcional a su envergadura alar.
Cuando los humanos domesticaron el fuego, consiguieron el control de una fuerza obediente y potencialmente ilimitada. A diferencia de las águilas, los humanos podían elegir cuándo y dónde prender una llama, y fueron capaces de explotar el fuego para gran número de tareas. Y más importante todavía, el poder del fuego no estaba limitado por la forma, la estructura o la fuerza del cuerpo humano. Una única mujer con un pedernal o con una tea podía quemar todo un bosque en cuestión de horas. La domesticación del fuego fue una señal de lo que habría de venir
A pesar de los beneficios del fuego, hace 150.000 años los humanos eran todavía criaturas marginales. Ahora podían asustar a los leones, caldearse durante las noches frías e incendiar algún bosque. Pero considerando todas las especies juntas, aun así no había más que quizá un millón de humanos que vivían entre el archipiélago Indonesio y la península Ibérica, un mero eco en el radar ecológico.
Nuestra propia especie, Homo sapiens, ya estaba presente en el escenario mundial, pero hasta entonces se ocupaba únicamente de sus asuntos en un rincón de África. No sabemos con exactitud dónde ni cuándo animales que pueden clasificarse como Homo sapiens evolucionaron por primera vez a partir de algún tipo anterior de humanos, pero la mayoría de los científicos están de acuerdo en que, hace 150.000 años, África oriental estaba poblada por sapiens que tenían un aspecto igual al nuestro. Si uno de ellos apareciera en una morgue moderna, el patólogo local no advertiría nada peculiar. Gracias a la bendición del fuego tenían dientes y mandíbulas más pequeños que sus antepasados, a la vez que tenían un cerebro enorme, igual en tamaño al nuestro.
Los científicos también coinciden en que hace unos 70.000 años sapiens procedentes de África oriental se extendieron por la península Arábiga y, desde allí, invadieron rápidamente, todo el contmente euroasiático
La autodomesticación humana es una hipótesis que defiende que, entre los motores de la evolución humana, se encontrarían los mismos seres humanos, que debieron de seleccionar entre sus congéneres a los que tenían actitudes más sociales. Investigadores de la Universidad de Barcelona, coordinados por Cedric Boeckx, profesor Icrea del Departamento de Filología Catalana y Lingüística General, han encontrado evidencia genética de este proceso evolutivo.
El estudio, que se publica en PloS One, compara los genomas de los humanos modernoscon los de algunas especies domesticadas y los de sus parientes evolutivos, con el fin de encontrar genes coincidentes relacionados con rasgos de la domesticación, como por ejemplo una fisonomía más grácil o la docilidad.
Los resultados muestran un número significativo de genes relacionados con la domesticación que se solapan entre animales domésticos y humanos modernos, pero no con los neandertales. Según los investigadores, estos resultados refuerzan la hipótesis de la autodomesticación humana y «ayudan a revelar información sobre uno de los aspectos que nos hace humanos: nuestro instinto social».
La autodomesticación se daría en algunas especies que muestran rasgos anatómicos y de comportamiento característicos de los animales domésticos en comparación con sus parientes salvajes. La diferencia es que en este caso la domesticación habría tenido lugar sin la intervención de ninguna otra especie. Distintos estudios han planteado la hipótesis de que los humanos -y otras especies, como los bonobos- se domesticaron a sí mismos. El objetivo de esta investigación ha sido buscar evidencia biológica de esta práctica estudiando un nuevo tipo de datos: los genomas de nuestros ancestros ya extinguidos, como los neandertales o el hombre de Denisova.
• Boeckx:»Los humanos, comparados con los neandertales, presentan un fenotipo más grácil»
«Uno de los motivos que llevó a los científicos a decir que los humanos se domesticaron ellos mismos reside en nuestro comportamiento: los humanos modernos son más dóciles y tolerantes, como las especies domésticas, y nuestras capacidades de cooperación y la conducta social son rasgos esenciales de la cognición moderna», ha explicado Cedric Boeckx. «El otro motivo es que los humanos, comparados con los neandertales, presentan un fenotipo más grácil que se parece a lo que vemos en los animales domésticos en comparación con sus primos salvajes».
Para identificar indicadores del proceso de la autodomesticación en humanos, los investigadores crearon una lista de genes relacionados con rasgos domésticos en humanos, a partir de la comparación con el genoma de los neandertales y los homínidos de Denisova. Después, compararon esta lista de genes con el genoma de algunos animales domésticos y el de sus parientes salvajes, como por ejemplo los perros respecto a los lobos y los bueyes respecto a los bisontes.
Los resultados mostraron que el número de genes que coincidían solo era relevante entre los humanos y las especies domesticadas. «Los genes de humanos modernos seleccionados podrían ser esenciales en elproceso de domesticación, ya que estas interacciones aportan datos sobre rasgos fenotípicos relevantes».
Intersección entre humanos modernos y especies domesticadas
Los investigadores también utilizaron otras medidas estadísticas, como por ejemplo grupos control, para confirmar los resultados. La idea era descartar que la coincidencia de los genes de los humanos modernos con los de las especies domésticas fuera aleatoria, así que se compararon también con el genoma de los grandes simios. «Los resultados muestran que los genes relacionados con la domesticación de los animales domésticos no coinciden en chimpancés, orangutanes y gorilas. Por lo tanto, parece que hay una interacción especial entre los humanos y los animales domésticos, lo cual vemos como evidencia de la autodomesticación».
Los investigadores señalan que aún se necesitan más experimentos para saber qué rasgos anatómicos, cognitivos y conductuales están relacionados con estos genes. «Suponemos que incluirán las características anatómicas, cognitivas y de conducta que motivaron la idea de la autodomesticación entre los investigadores. Creemos que las coincidencias que hemos encontrado nos permiten explicar nuestra cognición especial y también por qué somos notablemente cooperativos, pero aún se debe estudiar el tema más a fondo. En cierto modo, lo que hemos hecho es reducir el conjunto de genes que se deben analizar experimentalmente».
Cuando Homo sapiens llegó a Arabia, la mayor parte de Eurasia ya estaba colonizada por otros humanos. ¿Qué les ocurrió? Existen dos teorías contradictorias. La «teoría del entrecruzamiento» cuenta una historia de atracción, sexo y mezcla. A medida que los inmigrantes africanos se extendían por todo el mundo, se reprodujeron con otras poblaciones humanas, y las personas actuales son el resultado de ese entrecruzamiento.
En síntesis la evolución del homo ha sido y es compleja de adivinar, lo que si parece cierto es el paso de unos homos no demasiado inteligentes pero con anatomía craneal similar a la nuestra, al homo sapiens sapiens, capaz de todo y que se hizo y es el dueño de la civilización y del que es de esperar cosas notables.

Bibliografia
Sapiens y Homo Deus. Yuval N Harari . Debate 2016
The origin of modern human behavior: critique of the models and their test implications Christopher S Henshilwood, Curtis W Marean, Philip Chase, Iain Davidson, Clive Gamble, Trenton W Holliday, Richard G Klein, Sally Mc Brearty, João Zilhão, Christopher S Henshilwood, Curtis W Marean 2003/12
Nuevas evidencias de que el ser humano se domesticó a sí mismo
Un estudio realizado por la Universidad de Barcelona,que se publica en PloS One, muestra nuevas evidencias que refuerzan la hipótesis de la autodomesticación humana. El equipo de investigación ha encontrado genes relacionados con la domesticación que se solapan entre animales domésticos y humanos modernos pero no con sus parientes evolutivos.
Redacción | dmredaccion@diariomedico.com | 16/02/2018 10:47

EL SINDROME DE OLI O LA TEORIA DEL DESPISTE

OLI O LA TEORIA DEL DESPISTE
Einstein es el autor de la frase, “ es un signo de demencia pretender que haciendo siempre lo mismo se van a obtener resultados diferentes “
La literatura médica y científica en General consagra a los descubridores y a los investigadores que obtienen resultados, útiles solo a veces. Y multiples veces solo producto de una búsqueda afectada por las ingerencias. Pero excepcionalmente se culpa la demora en la consecución y la falta de observación de algo cercano y lógico. Y rara vez el despiste se valora como origen de un gran descubrimiento. Alexander Fleming con la penicilina o Marshall recientemente con el Helicobacter Pylori. Ni uno ni otro tenían idea de lo que podía ocurrir si no tapaban los cultivos que estaban haciendo. Es la gloria de la casualidad. Lo que hoy se llamar aleatorio,
Lo aleatorio es algo que no se puede predecir ya que interviene el azar. El estudio de la probabilidad para saber con qué frecuencia se puede obtener un determinado resultado, siempre que sea posible.
Existen, de todos modos, estudios y análisis que se pueden realizar para tratar de anticipar el resultado, sobre todo cuando se trata de una ruleta manual.
El termino Aleatorio no es muy común y si lo es el de “azaroso”, el cual puede tomarse como uno de sus sinónimos, junto con “fortuito, casual” o “incierto”. De hecho, en la definición del Diccionario de la RAE, vemos que aleatorio es algo que pertenece al juego de azar o que depende del mismo azar, como ser una “casualidad”.
Aleatorio se usa preferentemente en la programación informática, donde el concepto en sí mismo es usado constantemente para la creación de un amplio rango de programas. el software es un proceso relativamente estructurado que busca resultados previamente establecidos, muchas veces es necesario recurrir al azar para resolver ciertos problemas.

A partir de aquí son múltiples los descubrimientos que se hicieron después de un intervalo, a veces de centurias, de inobservancia y despistes.
Lo que pretendo con este artículo, es encontrar una razón que explique el desatino de la consecución de descubrimientos, su relación con la casualidad y la torpeza de los investigadores y sobre todo la demora en encontrar resultados para múltiples enfermedades. Como a veces han pasado siglos para encontrara algo que era evidente e incluso que alguien ya había apuntado. O consagrar siglos a una evidente mentira.

Inobservancia
Despiste
Ignorancia
Orgullo
Estupidez

La pregunta “es esto un síndrome constituido o simplemente aleatorio”

A esto le llamare “OLIVIA” (OLI), en oposición al comportamiento de mi nietecita, que a sus tres años es una observadora que asusta.

Por supuesto la sociedad como estimulo externo interviene en la creación pero también en la no creación. Sirva como introducción lo que pasaba hasta, la segunda mitad del siglo XVII, donde aparecieron nuevos movimientos en todo el mundo. En Inglaterra, Francia e Italia, hombres singulares comenzaban a dudar de aquello que hasta entonces era considerado como verdad. «Ya no nos callamos porque Aristóteles afirme tal cosa o el Papa tal otra», decían estos rebeldes. «Sólo nos fiaremos de nuestras propias observaciones mil veces repetidas, y de los pesos exactos de nuestras balanzas. Únicamente nos atendremos al resultado de nuestros experimentos, y nada más». Y en Inglaterra unos cuantos de estos revolucionarios formaron una sociedad llamada “The Invisible College”, que tuvo que ser invisible, porque si Cromwell se hubiera enterado de los extraños asuntos que pretendían dilucidar, los habrían ahorcado por conspiradores y herejes. La sabiduría de aquel tiempo afirmaba que, si se ponía una araña dentro de un círculo hecho con polvo de cuerno de unicornio, aquélla no podría salir de él. Y ¿qué hicieron los miembros del Invisible College? Uno de ellos aportó lo que se suponía ser polvo de cuerno de unicornio, y otro llegó con una pequeña araña. La Sociedad entera se arremolinó bajo la luz de grandes candelabros, y en medio de un gran silencio empezó el experimento con el siguiente resultado:
«Se hizo un cerco con polvo de cuerno de unicornio, colocando una araña en el centro, pero inmediatamente la araña salió corriendo fuera del círculo». ¡Qué elemental!, pensaríamos hoy. ¡Naturalmente! Pero recordamos que entre los miembros de aquella sociedad se encontraba Roberto Boyle, fundador de la química científica, y también Isaac Newton. Así era el Invisible College, y al ascender Carlos II al trono, el College salió de la clandestinidad, alcanzando la dignidad de Real Sociedad de Inglaterra. ¡Sus miembros fueron el primer auditorio de Leeuwenhoek!
Voy a intentar poner ejemplos que me han impresionado y empezare por la MICROBIOLOGIA para después mencionar otros descubrimientos que podría entrar en el síndrome de OLI;

Antonio van Leeuwenhoek nació en 1632, en Delft Holanda
Leeuwenhoek nos introdujo en el mundo microscópico compuesto por millares de diferentes especies de seres diminutos, que formaban parte de nuestra vida, algunos muy feroces y mortíferos, otros útiles y beneficiosos Genéricamente hemos llamado microbios a estos gérmenes y su conocimiento ha marcado la evolución de la sanidad. Pero el nunca le dio un valor de Patógenos
No tenía formación universitaria. La Biblia, en holandés, era su único libro. ¡Su curiosidad y su tesón le abrieron camino sin sospecharlo, Qué divertido sería ver las cosas aumentadas a través de una lente, que él mismo las fabricaría”
Hoy todo el mundo ha visto alguna vez un microbio. ¿Cómo explicarnos que por miles de años los hombres anduvieran a tientas sin ver lo que tenían ante sus ojos? Hoy, casi no hay nadie que no los haya contemplado haciendo cabriolas en la pantalla de algún cinematógrafo; gentes de escasa instrucción los han visto nadar bajo las lentes de los microscopios, y el más novato de los estudiantes de Medicina está en posibilidad de mostrarnos los gérmenes de cientos de enfermedades. ¿Por qué fue tan difícil, pues, descubrir los microbios?
De pronto grita a su hija, — ¡Ven aquí! ¡Rápido! ¡En el agua de lluvia hay unos bichitos! ¡Nadan! ¡Dan vueltas! ¡Son mil veces más pequeños que cualquiera de los bichos que podemos ver a simple vista! ¡Mira lo que he descubierto!
El los llamaba «despreciables bichos» pululantes”.
Eran animalitos pequeños y extraños, que no le parecían verdaderos; por lo que los observó hasta sentir calambres en las manos. Vio por primera vez aquellos seres, y no sólo una especie, sino otra mayor que la primera, «moviéndose con gran agilidad en sus varios pies de una sutileza increíble». Descubrió una tercera especie y una cuarta, tan pequeña que no pudo discernir su forma. ¡Pero están vivas! ¡Se mueven, recorren grandes trechos en este inmenso mundo de una gota de agua! ¡Qué seres más ágiles!
Así describió Leeuwenhoek el movimiento de estos bichitos; Se detienen; quedan inmóviles, como en equilibrio sobre un punto, luego giran con la rapidez de un trompo, describiendo una circunferencia no mayor que un granito de arena». Este hombre, que aparentemente trabajaba sin plan ni método, era muy perspicaz. Nunca se lanzó a teorizar, pero era un mago en mediciones. La dificultad estaba en conseguir una medida para objetos tan pequeños. Con el ceño fruncido, musitaba: «¿De qué tamaño será realmente el más diminuto bichejo?» Ansioso por encontrar una unidad de medida, hurgó en los rincones de su memoria, entre los miles de cosas que había observado con tanto detenimiento. El resultado de sus cálculos fue: «Este animalillo es mil veces más pequeño que el ojo de un piojo grande».
Pero, ¿de dónde procedían esos extraños y minúsculos habitantes de la gota de agua?
Leeuwenhoek lavó cuidadosamente un vaso, lo secó y lo puso debajo del canalón del tejado; tomó una gotita en uno de sus tubos capilares y corrió a examinarla bajo el microscopio… ¡Sí! Allí se encontraban nadando unos cuantos bichejos… «¡Existen hasta en el agua de lluvia reciente!» Pero, en realidad, no había probado nada, pues quizá vivieran en el canalón, y el agua les arrastrara…
Entonces tomó un plato grande de porcelana, «esmaltado de azul en el interior», lo limpió esmeradamente y, saliendo a la lluvia, lo colocó encima de un gran cajón, cerciorándose de que las gotas de lluvia no salpicaran lodo dentro del plato; tiró la primera agua para que la limpieza del recipiente fuera absoluta, y después recogió en sus delgados tubitos unas gotas, regresando a su laboratorio. «Lo he demostrado. Esta agua no contiene ni un solo bicho. ¡No caen del cielo!» Conservo el agua, examinándola hora tras hora y día tras día, y al cuarto día vio que comenzaban a aparecer los diminutos bichejos junto con briznas de polvo y pequeñas hilachas.
Para este hombre, todo lo que caía en sus manos era objeto de experimentación. Un día, en sus paseos, se encontró con un anciano, se trataba de, persona de vida ordenada, que jamás bebe aguardiente y rara vez vino, y no fuma, me fijé, sin querer, en sus dientes largos y descarnados, que no los había limpiado jamás en su vida.
Tomó tras el permiso del anciano, una muestra del sarro de sus dientes. La boca de aquel hombre albergaba una nueva especie de criaturas que se deslizaba entre las otras, como una serpiente.: ¡el agua del tubito donde las introdujo parecía animada por aquellos pequeñísimos seres!
Fue el primero en observar, en la cabeza de un pececillo cuya cabeza insertó previamente en un tubo de cristal, los vasos capilares por los que pasa la sangre de las arterias a las venas, completando así la teoría de la circulación de la sangre del inglés Harvey
Parece extraño que, en ninguna de sus 112 cartas, Leeuwenhoek hiciera la menor alusión al daño que esos animalillos le podrían causar al hombre. Los había visto en el agua potable, los descubrió en la boca, años después los encontró en los intestinos de las ranas y de los caballos, y hasta en sus propias deyecciones; y observo que en algún brote de diarreas «encontraba por enjambres a estos bichitos, sin que jamás se le ocurriera que aquellos animalitos pudieran ser la causa de su mal.
Nunca ponía las cosas en relación evitaba caer en el peligro de determinar a una cosa como causa de otra.
Si bien Antonio Leeuwenhoek careció de imaginación para deducir que aquellos «despreciables bichejos» podrían ser la causa de las enfermedades, consiguió demostrar que aquellos seres microscópicos eran capaces de devorar y matar a seres mucho más grandes que ellos mismos.
«La vida se alimenta de la vida; es cruel, pero es la voluntad Divina , manifestó, Leeuwenhoek , el aceptaba y alababa todo como buen hijo de su tiempo. En aquel siglo, los investigadores no llegaron aún, como más tarde lo hizo Pasteur, al conocimiento de los microbios.
Defectos
No tenía formación científica ni le interesaba. Solo leia la Biblia
No se relacionaba, solo muy avanzado sus técnicas consistio en mostrarlas y con un escrúpulo patologico
No se fiaba de nadie
Nunca tuvo visión de conjunto

Lazzaro Spallanzani Los microbios nacen de microbios
El padre de Spallanzani estaba decidido a que su hijo estudiara letras, el joven hizo como que le interesaban los documentos legales, pero en los momentos que tenía libre se dedicaba a estudiar matemáticas, griego, francés y lógica, y durante las vacaciones observaba las fuentes, el deslizarse de las piedras sobre el agua y soñaba con llegar a comprender algún día los fuegos artificiales de los volcanes.
Vallisnieri un sabio de su tiempo, que conocio la inquietud de este niño, fue a hablar con su padre, y consiguió que Spallanzani fuera enviado a la Universidad de Reggio para emprender la carrera de ciencias.
Antes de cumplir los treinta años fue nombrado profesor en la ciudad de Reggio, donde explicaba sus lecciones ante un auditorio entusiasta que le escuchaba pasmado sobre los animalillos, aquellos seres nuevos y pequeñísimos descubiertos por Leeuwenhoek, Estos animalillos eran objeto de una controversia extraña, de una lucha enconada, y, a no ser por esto, habrían seguido siendo durante siglos curiosidades o habrían sido olvidados. La discusión giraba en torno de esta cuestión: ¿Nacen espontáneamente los seres vivos, o deben tener padres forzadamente, como todas las cosas vivientes?
En los tiempos de Spallanzani el vulgo se inclinaba por la aparición espontánea de la vida. Poner en duda que los escarabajos y las avispas son engendrados por el estiércol de vaca, es poner en duda la razón, el juicio y la experiencia». Incluso los animales tan complicados como los ratones no necesitaban tener progenitores, y si alguien dudase de esto, no tenía más que ir a Egipto, en donde encontraría los campos plagados de ratones para gran desesperación de los habitantes del país.
Spallanzani tenía ideas vehementes acerca de la generación espontánea de la vida; ante la realidad de los hechos, estimaba absurdo que los animales, aún los diminutos bichejos de Leeuwenhoek, pudieran provenir de un modo caprichoso, de cualquier cosa vieja o de cualquier revoltijo sucio. «Una ley y un orden debían predecir su nacimiento; no podían surgir al azar» Y una noche, en la soledad de su estudio, tropezó con un librito sencillo e inocente, que le demostró un nuevo procedimiento de atacar la cuestión del origen de la vida Redi es el autor de este libro que tanto entusiasmo a Spallanzani
El clérigo, Needham, católico ferviente y aficionado a hacer experimentos, iba adquiriendo celebridad en Inglaterra y en Irlanda, con la pretensión de que el caldo de carnero engendraba maravillosamente animales microscópicos. Needham dio cuenta de sus experimentos a la Real Sociedad, cuyos miembros condescendieron a tomarlo en consideración: refería Needham cómo había tomado una cierta cantidad de caldo de carnero recién retirado del fuego, como había puesto el caldo en una botella y lo había tapado perfectamente con un corcho para que no pudieran penetrar ni seres ni huevos provenientes del aire. Había calentado después la botella y su contenido en cenizas calientes, pensando: «Seguramente morirán así todos los animalillos o todos los huevos que pudieran quedar dentro de la botella». Dejó en reposo el caldo y la botella por espacio de varios días, sacó el corcho y al examinar el caldo al microscopio, lo encontró plagado de animalillos. Decía Needham a la Real Sociedad Britanica, estos animalillos sólo pueden proceder de la substancia del caldo. Esto demuestra que la vida puede surgir espontáneamente de la materia muerta!» y no era indispensable que el caldo fuera de carnero: hacía el mismo efecto una sopa de semillas o de almendras.
El descubrimiento irrito a Spallanzani , que afirmó “Los bichos no nacen espontáneamente del caldo de carnero ni de las almendras ni de cosa alguna.”.
«¿Por qué han aparecido esos animalillos en el caldo calentado y en las sopas de semillas? Pues sin duda porque Needham no calentó la botella todo el tiempo que era necesario y seguramente porque no la tapó herméticamente». Despues de hacer el experimento tapando, las botellas con corchos y calentándolas, vio que los bichos persistían, entonces, uno a uno, calentó a la llama los cuellos de las redomas hasta que, fundiéndose, quedaron perfectamente cerradas; Una vez que las tuvo selladas y dispuestas, murmuró: Ahora les hace falta un buen calentón.
Hirvió una serie de redomas durante unos cuantos minutos solamente y mantuvo otra a la temperatura de la ebullición por espacio de una hora entera. Sacó de las calderas las redomas que contenían el caldo hirviente y esperó que pasaran unos días, para ver si en ellas aparecía cualquier clase de animalillo.
Al mismo tiempo preparó una serie duplicada de caldos en redomas tapadas con corchos, no selladas a fuego, y después de hervirlas durante una hora, las puso al lado de las anteriores.
Días más tarde examinó a las redomas y el examen de las gotas de caldo procedentes de las redomas que habían sido hervidas durante una hora no encontró ningún bicho, las que sólo habían hervido unos minutos , descubrió alguno que otro animálculo; no eran microbios grandes como otros que había visto, pero de todas maneras eran seres vivientes.
Estas redomas estaban cerradas a fuego, nada ha podido penetrar en ellas procedente del exterior y, sin embargo, hay en ellas animalillos que han podido resistir la temperatura del agua hirviente.
De Las redomas que había tapado con corchos, como había hecho Needham, extrajo con unas cuantas gotas del líquido. Cada una de las redomas que habían sido tapadas con corchos, no cerradas a fuego, estaba llena de animalillos, hasta las mismas redomas encorchadas que habían sido hervidas durante una hora «eran como lagos donde nadasen peces de todas clases, desde ballenas hasta carpas», lo que hizo exclamar a Spallanzani:
“Esto significa que los animalillos que hay en el aire lograron colarse en las redomas de Needham, además, he descubierto un nuevo hecho de gran importancia: que los seres vivientes pueden soportar la temperatura del agua hirviendo y seguir vivos; para matarlos hay que mantenerlos a esta temperatura durante una hora.
Después lanzó a la cabeza del pobre Needham un brillante trabajo lleno de ironía que conmovió al mundo científico en sus cimientos.
La pregunta que mas inquietaba a Spallanzani era: ¿Cuál es la causa de que animalillos sean engendrados en el caldo de carnero aún después de haberlo calentado, ?
Se olvidó de sus deberes religiosos, de los grandes auditorios de estudiantes y las hermosas damas a quienes entusiasmaba visitar su museo, se arremangó hasta el codo y se lanzó a la tarea, no ante la mesa de su estudio, sino ante la del laboratorio; no con pluma, sino con sus redomas, sus semillas y sus microbios.
Resumen
No etiquetó claramente a estos animalillos como microbios, y ni siquiera pensó que fueron causantes de enfermedades.
Este hombre inteligente y ordenado y buscador, no tenia un medio científico que le llevara por el camino que lo pequeño puede ser dañino y todo lo que lleva consigo. Tuvo siempre un auditorio y como todos los científicos tenia enorme broncas al menos en misivas con Needham

Louis Pasteur Los microbios son una amenaza!
Treinta y dos años después de la muerte del gran Spallanzani,
Se diseñaban nuevos microscopios, pero nadie se preocupó durante este tiempo a pesar de los descubrimientos que se estaban llevando a cabo, sobre todo en locomoción, de los animalitos En octubre de 1831, un niño de nueve años, había sido mordido en la pierna por un lobo rabioso
En el transcurso de varias semanas, ocho víctimas más del lobo rabioso murieron con las gargantas resecas por los sofocantes tormentos de la hidrofobia.
Pasteur pregunto a su padre. ¿Qué es lo que vuelve rabiosos a los lobos y a los perros, padre? ¿Por qué mueren las personas cuando son mordidas por perros rabiosos? Cosas del demonio o algo similar contestó el padre: en 1831 nadie conocía la causa de la muerte de las personas mordidas por perros rabiosos, pues el origen de todas las enfermedades era un misterio.
Pasteur era un muchacho atareado y meticuloso, que en absoluto llamaba la atención. Su tiempo libre lo ocupaba en pintar paisajes del río que corría próximo a la curtiduría. Sus modelos eran sus hermanas, que terminaban aquellas sesiones con el cuello tieso y las espaldas doloridas.
En Cagniard de la Tour, andaba manipulando en 1837 con las cubas de fermentación de la fábricas de cerveza; recogió unas cuantas gotas espumosas de una de esas cubas y al observarlas al microscopio notó que de las paredes de los diminutos glóbulos de levadura allí presentes brotaban yemas como las que salen de las semillas al germinar. Investigaciones ulteriores le dejaron convencido de que ningún cocimiento de cebada y lúpulo se convertía en cerveza de no estar presentes, levaduras vivas y en pleno desarrollo.
Cuando tenía veintiséis años; después de mucho examinar montones de diminutos cristales, descubrió que había cuatro clases de ácido tartárico en lugar de dos; que en la Naturaleza hay una gran variedad de compuestos extraños exactamente iguales, excepto en que unos son como las imágenes de un espejo de los otros.
Un mes después, convertido Pasteur en colega de sabios tres veces más viejos que él, recibía felicitaciones de los químicos consagrados.
Instalado en la ciudad de Lila, pretendió flirtear con las ciencias y sufrio una llamada de atención de los industriales. Le advirtieron que la ciencia pura estaba muy bien, pero que lo que ellos necesitaban, era una íntima cooperación entre la ciencia y la industria. Si usted aumenta el azúcar de las remolachas y obtenemos mayor producción de alcohol, entonces verá como le ayudamos a usted y a su laboratorio.
Monsieur Bigo, destilador de alcohol, comento a Pasteur: Tenemos dificultades con la fermentación, ayudenos.
Encontró que un frasco que contenía substancia procedente de una cuba enferma, y encontró que no había fermentos. Hay aquí unas motitas grises pegadas a las paredes del frasco y otras cuantas flotando en la superficie del líquido. No existen en el otro líquido donde hay fermentos y alcohol. Consiguió separar una de aquellas motitas, y colocándola en una gota de agua pura la examinó al microscopio. ! No encontró glóbulos de fermento, sino algo totalmente diferente: grandes masas móviles y enredadas de seres como bastoncitos, sueltos unos, a la deriva otros, como cadenas de botecillos, agitados todos por una vibración incesante y extraña, apenas se atrevió a hacer conjeturas acerca de su tamaño, pues eran mucho más pequeños que los fermentos; sólo medían una milésima de milímetro.
—Estos bastoncitos del líquido de las cubas enfermas están vivos, son ellos los que producen el ácido de la leche agria; tal vez entablan lucha con los fermentos y los venzan. ¡Son los fermentos del ácido láctico, del mismo modo que la levadura es el fermento del alcohol!
Iideó un medio de cultivo: tomó levadura seca, la hirvió en agua pura y la filtró para obtener un líquido perfectamente transparente, al que añadió una cierta cantidad de azúcar y un poco de carbonato de cal para impedir que el líquido tomase carácter ácido. Con la punta de una aguja muy fina pescó después una motita gris en el líquido de una fermentación defectuosa y con todo cuidado la sembró en el nuevo caldo, colocó el frasco en una estufa de cultivo y se dispuso a esperar.
El día siguiente transcurrió sin variación, y hacia la noche, encontró muchas motitas grises nuevas como las que sembró, y de algunas de ellas suben rosarios de burbujitas, ¡todas ellas están soltando burbujas!
Pasteur, afirmó que aquellos bastoncitos eran la causa de las malas fermentaciones. Unos animalillos sumamente pequeños eran capaces de transformar el azúcar en ácido láctico, cosa que ningún hombre había logrado hasta entonces. I

.
«Los fermentos que me ha revelado el microscopio en las cubas de fermentación sanas son los que transforman el azúcar en alcohol; es indudable que son los fermentos los que fabrican la cerveza a partir de la cebada, y es seguro que son los fermentos los que transforman las uvas en vino, aún no he podido demostrarlo; pero estoy seguro de ello»
Pero el mundo de la ciencia le era hostil, Liebig, el gran alemán, el príncipe de los químicos, el gran sacerdote de la química, era contrario a las ideas de Pasteur.
—Lo que tengo que hacer es cultivar fermentos en un medio que carezca de albúmina, y con azúcar suficiente, los fermentos, no dejan de trabajar en tres meses o aun más.
Encontró después otra clase de fermentos que transformaban el azúcar en ácido butírico. en el campo del microscopio,: vio que en el centro de la gota se movían animadamente en todas direcciones, pero que al correr suavemente la preparación, sin intención tal vez, hasta que el borde de la gota quedase bajo el objetivo, no se movían, estaban quietos. Los mata el aire, había descubierto un fermento nuevo, un diminuto animal que tenía la propiedad de transformar el azúcar en ácido butírico, y que además, había comprobado que estos animales podían vivir, jugar, moverse y realizar su función sin necesidad de aire. El mismo aire los mataba. El primer ejemplo de animales microscópicos que pueden vivir sin aire.
Leeuwenhoek había visto la misma cosa doscientos años antes pero no las había interpetado, su mirada era mas concreta, no le interesaba el peri mundo de los microbios, , y cien años más tarde Spallanzani se había quedado asombrado al descubrir la existencia de seres microscópicos que pueden vivir sin respirar. Es muy probable que Pasteur desconociese estos descubrimientos de sus predecesores.

Pasteur realizó curiosos experimentos que tardaron tres años en llegar a término; llenó parcialmente varios matraces, unos con leche, otros con orina, los calentó en agua hirviendo, fundió al soplete los cuellos para dejarlos bien cerrados, y en esta forma los conservó años enteros. Llegando el día fijado, los abrió para demostrar que la leche y la orina estaban en perfecto estado de conservación y que el aire contenido en los matraces conservaba casi todo su oxígeno; no habiendo microbios, no se echaba a perder la leche. Pasteur, lo mismo que Spallanzani, no podía admitir que los microbios procediesen de la materia inerte de la leche, o de la manteca. ¡Era seguro que los microbios debían tener progenitores! Pasteur, era, un buen católico.
En estas circunstancias, llegó un buen día Balard al laboratorio de Pasteur. Balard no era hombre ambicioso, no sentía deseos de realizar todos los descubrimientos posibles en el mundo; haber descubierto el bromo era bastante para la vida de un hombre—, pero le gustaba husmear lo que sucedía en los laboratorios de los demás. «Comprenderá usted que, al penetrar el aire a medida que va enfriándose el matraz, el polvo y los gérmenes que éste arrastra por el cuello angosto, pero quedan retenidos por la humedad de sus paredes», dijo Balard.
—Perfectamente; pero, ¿cómo podemos comprobar esto? —preguntó Pasteur, intrigado.
—Coja usted uno de esos mismos matraces que ha tenido en la estufa tantos días, un matraz, donde no hayan aparecido seres vivientes, y agítelo, para que el caldo moje la parte del tubo estirada en forma de cuello de cisne. Vuélvalo a meter en la estufa y mañana, por la mañana se encontrará usted enturbiado el caldo por grandes colonias de animalillos, hijos de los que quedaron adheridos al cuello del matraz.
Pasteur siguió estas instrucciones, y todo salió según había predicho Balard. Poco después, en una brillante reunión, refirió Pasteur en términos elocuentes el experimento que había llevado a cabo con los matraces de cuello de cisne.
“Jamás podrá rehacerse la doctrina de la generación espontánea del golpe mortal que le he asestado con este sencillo experimento”, manifestó.
Un ensayo que le obligó a deslizarse por los glaciares., del norte de Francia donde la atmosfera estaba poco contaminada
—La atmósfera es tan tranquila, tan apacible en este lugar —dijo Pasteur a sus ayudantes—, que apenas si habrá polvo y ningún microbio.
Volvió a repetir los experimentos con los matraces , y. lo hizo en lugares como cuevas que suponía no había contaminación y al aire libre.
De los diez matraces que abrimos en las cuevas del Observatorio, hay nueve perfectamente transparentes, sin un solo microbio. Todos los que abrimos en el patio están turbios, llenos de colonias de seres vivos. Es el aire el vehículo que los lleva hasta el caldo de cultivo; entran con el polvo del aire.
Recogió los matraces restantes y tomó el tren: era la época de las vacaciones de verano, cuando descansaban los demás profesores. Fue a su casa natal, en las montañas del Jura, y trepó al monde Popet, en donde abrió veinte matraces—, después a Suiza, y arrostrando peligros, dejó penetrar, silbando, el aire en otros veinte matraces, en las faldas del Mont Blanc, y encontró, como esperaba, que cuando más se elevaba, menor era el número de matraces enturbiados por las colonias de microbios.
La cosa está resultando como debe ser— exclamó, cuanto mayor es la altura y más puro el aire, hay menos polvo y menor número, por tanto, de microbios adheridos a las partículas de éste.

En Arbois, la industria vinícola estaba en grave peligro y de nuevo Pasteur se decide salvarla. Tomó botellas de vino, vino amargo, vino viscoso, vino grasiento; sabía; por las investigaciones que había efectuado en otra época, que eran los fermentos los que transformaban el mosto en vino, y tenía la convicción de que el culpable de que los vinos se echasen a perder era otro ser microscópico.
Y así era: en cuanto examinó al microscopio las muestras de vinos grasientos, encontró un hormiguero de curiosos microbios, muy pequeños; ensartados unos con otros, como las cuentas de un rosario; que las de vino amargo estaban infectadas por otra especie microbiana y aun había otra diferente en los vinos agriados. Pasteur y Duclaux se pusieron a trabajar en un laboratorio improvisado; atacaron a fondo el problema de impedir la presencia de los microbios perjudiciales en los vinos sanos, y descubrieron por último que si, una vez terminada la fermentación, se calienta suavemente el vino, por bajo del punto de ebullición, morían todos los microbios que no desempeñaban papel alguno en el vino y se conservaba éste sano.
A esta técnica se le llama “pasteurización “
En 1861, Dumas, su viejo profesor, le piidio que le ayudara con un problema que tenían los gusanos de seda. Aunque en principio no le gusto la faena, el amor a su maestro lo hizo aceptar el trabajo. “Estoy a su disposición; haga usted de mí lo que quiera “.
En Aliáis se enteró de que los gusanos de seda fabrican un capullo en torno suyo y se convertían en crisálida en su interior; se enteró de que la crisálida se transforma en mariposa que sale del capullo y pone huevos que, incubados, dan origen a nuevos contingentes de gusanos de seda a la primavera siguiente. Los criadores de gusanos de seda, le dijeron que la enfermedad que los mataba se llamaba pebrina, a causa de las manchitas negras parecidas a la pimienta de que se cubrían los gusanos enfermos.
Después de una serie de meses interminables, Pasteur reflexionaba: Por lo menos he conseguido reunir unas cuantas camadas de gusanos sanos. ¿Morirán si los alimentos con hojas de moreras manchadas con las deyecciones de gusanos enfermos? «Ensayó y los gusanos sanos murieron; pero desgraciadamente, este experimento fue otro fiasco, porque en lugar de cubrirse de manchitas negras y morir lentamente, los gusanos atacados de pebrina sujetos al experimento, pasaron a mejor vida en setenta y dos horas. Descorazonado Pasteur, suspendió los experimentos; sus fieles ayudantes estaban preocupados. ¿Por qué no intentaba otra vez el mismo experimento? Gernez fue enviado al norte de Francia para estudiar los gusanos de seda de Valenciennes, y Pasteur, sin una razón bien determinada, le escribió recomendándole repitiese allí el experimento que había fracasado anteriormente. Gernez tenía unas cuantas carnadas de gusanos y la convicción, además, independiente del criterio de su maestro, que los globulitos en cuestión eran seres vivos, parásitos, asesinos de los gusanos de seda. Escogió cuarenta gusanos en buen estado de salud y los alimentó con hojas de morera buenas y sanas que no habían sido utilizadas por gusanos enfermos. Estos gusanos tejieron veintisiete capullos hermosos y en las mariposas que de ellos salieron no encontró glóbulos. Manchó otras hojas con mariposas enfermas machacadas y las dio a comer a los gusanos nacidos el día anterior, gusanos que vivieron una muerte lenta, y cubrieron de motitas negras y tenían los cuerpos llenos de glóbulos subdivisibles. Con más hojas manchadas con mariposas machacadas alimentó gusanos que se disponían a tejer sus capullos, y así lo hicieron; pero las mariposas a que dieron vida estaban plagadas de glóbulos y se malograron los gusanos procedentes de sus huevos. Gernez fue presa de gran agitación, que aumentó cuando las noches que pasó pegado al microscopio, le mostraron que los glóbulos aumentaban enormemente en número a medida que los gusanos caminaban a la muerte.
Gernez se apresuró a reunirse con Pasteur, a quien dijo: ¡Ya está resuelta la cuestión! Los globulitos están vivos, son parásitos, son los que hacen enfermar a los gusanos.
Los pequeños corpúsculos no son sólo señal de la enfermedad, sino también la causa. Los globulitos están vivos, se multiplican, se infiltran por todas partes del cuerpo de las mariposas.
Pasteur se dio cuenta entonces de que los globulitos causantes de la pebrina procedían de fuera de los gusanos, no nacían en su interior, y emprendió largas peregrinaciones para enseñar a los campesinos la manera de preservar a los gusanos sanos de toda contaminación por las hojas manchadas por gusanos enfermos.
Seis años estuvo luchando Pasteur con las enfermedades de los gusanos de seda; no había acabado de solucionarlo, cuando atacó otra enfermedad a estos desgraciados animalillos: pero ya conocía el terreno que pisaba, tardó poco en descubrir el microbio de la nueva plaga.
Pasteur tras una hemorragia cerebral, quedó paralítico de un lado, pero se dedicó a leer con todo ardor el libro del doctor Smiles «Auto-ayuda», y resolvió continuar su obra con toda energía, no obstante su impedimento. Cuando debía haber continuado en cama o haber ido a reponerse a la orilla del mar, se puso de pie, vacilante, y salió cojeando a tomar el tren para el Mediodía de Francia, alegando indignado, que sería criminal no acabar de salvar los gusanos de seda, cuando tanta pobre gente se moría de hambre.
Resumen
Pasteur, era un superdotado de mirada y cultura amplia, que tenia relaciones amplias a las que no dudaba en consultar
Pasteur es el modelo de investigador que el mundo necesita
Unica referencia
Paul Kruif. Cazadores de microbios

SAPIENS El libro de Harari 1

SAPIENS El libro de Harari 1
Los dos últimos libros de Yuval Noah Harari han impactado a los lectores que de una manera psudocientifica y casi novelada, nos introducen en este mundo maravilloso de la evolución del homo sapiens sapiens. No tienen ningún orden con respecto a los originales.
Este articulo no tienen mas misión, que divulgar lo divulgado.
Este es el primer resumen de los libros de Harari
Hace 13,5 millones de años aparecen posiblemente tras el Big Bang, la materia, energía en tiempo y espacio. Es necesario esperar hasta 300 000 años después, para que se formen átomos y moléculas y se de así paso a la biología. Hace 3800 millones de años aparecen en un planeta llamado tierra , que es el nuestro, los primeros organismos que dan lugar a la vida.
Pero lo que nos interesa, “nuestro Homo Sapiens” no aparece hasta hace 70000 años y aquí empieza la historia.
La necesidad que tenemos los sapiens de clasificar nos permite la comprensión , que está sometida a errores, pero hasta ahora no tenemos otra herramienta. La clasificación difumina los bordes de lo clasificado
Con el homo hace 70000 años empieza la revolución cognitiva, hace 12000 años se llega a la revolución agrícola y hace 500 años pasamos a la revolución científica.
Hace dos millones de años en áfrica oriental, existían unos grupos humanos que tenían una organización no diferente a los demás grupos de animales. No se podía imaginar entonces que una parte de estos grupos iba a evolucionar de forma absolutamente diferente a como lo hacen el resto los animales. Dice Harari que estos primeros homínidos no tenían nada de especial, eran animales insignificantes que no modificaban el ambiente de forma diferente a como lo hacían el resto de los animales.
Cuando dos individuos de la misma especie, se aparean entre si y dan lugar a descendientes fértiles. A esto se le llama una especie. Las especies que evoluciónan desde un ancestro común se agrupan bajo la denominación de género. Y de ellos se forman las familia.
El homo sapien también pertenece una familia aunque existen grandes dudas sobre cómo evoluciona este sapiens desde otros homínidos. Durante mucho tiempo se intentó situar a este spiens como única y espontánea, pero la mayoría de los investigadores nos colocan en una gran familia; que es la de los grandes simios. Nuestros parientes próximos son los chimpancés, los gorilas y los orangutanes. Hace unos seis millones de años una hembra de simio tuvo dos hijas una se convirtió en chimpancé y la otra es nuestra abuela.
Durante 10.000 años nuestra especie ha sido, la única especie humana de este planeta . Pero el significado real de la palabra humano es «un animal que pertenece al género Homo», y hubo otras muchas especies de este género además de Homo sapiens.
Desde hace unos 2,5 millones de años, y a partir de un género anterior de simios llamado Australopithecus, «simio austral», despues de 500 millones de años, estos hombres y mujeres se desplazaron desde sus asientos primitivos a extensas áreas del norte de África, Europa y Asia y se instalaron en ellas.
Desde las calientes junglas de Indonesia, las poblaciones humanas evolucionaron en direcciones diferentes y motivados por los cambios; climáticos, alimenticios, enfermedades y en general por un nuevo medio ambiente se transformaron en distintos tipos de homínidos .
El resultado fueron varias especies distintas, a cada una de las cuales los científicos han asignado un pomposo nombre en latín.
Los humanos en Europa y Asia occidental evolucionaron en Homo neanderthalensis («hombre del valle del Neander»), eran más corpulentos, y estaban bien adaptados al clima frío de la Eurasia occidental de la época de las glaciaciones. Las regiones más orientales de Asia estaban pobladas por Homo erectus, «hombre erguido», que sobrevivió allí durante cerca de dos millones de años, lo que hace de ella la especie humana más duradera de todas. Es improbable que este récord sea batido incluso por nuestra propia especie. En la isla de Java, en Indonesia, vivió Homo soloensis, «el hombre del valle del Solo», que estaba adaptado a la vida en los trópicos. En otra isla indonesia, la pequeña isla de Flores, los humanos arcaicos experimentaron un proceso de nanismo. Probablemente estos homos llegaron a la isla Flores cuando el nivel del mar era bajo y la isla era fácilmente accesible desde el continente. Y de nuevo cuando el nivel del mar subió, algunas personas quedaron atrapadas en la isla, que se fue empobreciendo, posiblemente ya lo era de antes, y las personas corpulentas o por lo menos de estructura media, que necesitan más alimentos , fueron las primeras en morir. Los individuos más pequeños sobrevivieron mucho mejor. A lo largo de generaciones, las gentes de Flores se convirtieron en enanos. Los individuos de esta especie única, que los científicos conocen como Homo floresiensis, alcanzaban una altura máxima de solo un metro, y no pesaban más de 25 kilogramos. No obstante, eran capaces de producir utensilios de piedra, e incluso ocasionalmente consiguieron capturar a algunos de los elefantes de la isla (aunque, para ser justos, los elefantes eran asimismo una especie enana).
En 2010, en la cueva Denisova, en Siberia, se encontró un hueso del dedo fósil, cuyo análisis de ADN mostro pertenecía a una especie nueva a la que se llamo Homo denisova.
Estos humanos evolucionaban en Europa y Asia, lpero la evolución en África oriental no se detuvo. La cuna de la humanidad continuó formando numerosas especies nuevas, como Homo rudolfensis, «hombre del lago Rodolfo», Homo ergaster, «hombre trabajador», y finalmente nuestra propia especie, a la que de manera inmodesta bautizamos como Homo sapiens, «hombre sabio».
Recientemente se ha hecho un nuevo descubrimiento, Homo naledi (del latín homo, «hombre», y del sesotho naledi, «estrella») es una especie de homínido extinto del género Homo que vivió en lo que ahora es Sudáfrica. La especie ha sido descrita en septiembre del 2014 por Berger y colaboradores a partir de los fósiles de al menos 15 individuos de edades diferentes encontrados en la cámara Dinaledi de la cueva Rising Star, cerca de Johannesburgo (Sudáfrica),
Los componentes de estos homínidos eran de morfología, unos altos, otros de altura media y enanos. Algunos eran cazadores temibles y otros apacibles recolectores de plantas. Su asiento era diferentes dependiendo de su ingenio y adaptación al medio, pero todos pertenecían al género Homo. Todos eran seres humanos-
La idea de que la evolución fue lineal no se soporta en nuestros días, la idea de que el: H. ergaster engendró a H. erectus, este a los neandertales, y los neandertales evolucionaron y fueron nuestro origen a nosotros, no parece acertada . Lo cierto es que desde hace unos 2 millones de años hasta hace aproximadamente 10.000 años, el mundo fue el hogar, a la vez, de varias especies humanas. En la actualidad hay muchas especies de zorros, osos y cerdos. La Tierra de hace cien milenios fue hollada por al menos seis especies diferentes de hombres.
Las especies humanas comparten varias características distintivas, A pesar de sus muchas diferencias. La más notable es que los humanos tienen un cerebro extraordinariamente grande en comparación con el de otros animales. Los mamíferos que pesan 60 kilogramos tienen en promedio un cerebro de 200 centímetros cúbicos. Los primeros hombres y mujeres, de hace 2,5 millones
A pesar de sus muchas diferencias, todas las especies humanas comparten varias características distintivas. La más notable es que los humanos tienen un cerebro extraordinariamente grande en comparación con el de otros animales. Los mamíferos que pesan 60 kilogramos tienen en promedio un cerebro de 200 centímetros cúbicos. Los primeros hombres y mujeres, de hace 2,5 millones de años, tenían un cerebro de unos 600 centímetros cúbicos. Los sapiens modernos tienen un volumen cerebral promedio de 1.200-1.400 centímetros cúbicos. El cerebro de los neandertales era aún mayor.
El hecho de que la evolución seleccionara a favor de cerebros mayores nos puede parecer, digamos, algo obvio. Estamos tan prendados de nuestra elevada inteligencia que asumimos que cuando se trata de potencia cerebral, más tiene que ser mejor. Pero si este fuera el caso, la familia de los felinos también habría engendrado gatos que podrían hacer cálculos. ¿Por qué es el género Homo el único de todo el reino animal que ha aparecido con estas enormes máquinas de pensar?
El hecho es que un cerebro colosal es un desgaste colosal en el cuerpo. No es fácil moverlo por ahí, en especial cuando está encerrado en un cráneo enorme. Es incluso más difícil de aprovisionar. En Homo sapiens, el cerebro supone el 2-3 por ciento del peso corporal total, pero consume el 25 por ciento de la energía corporal cuando el cuerpo está en reposo. En comparación, el cerebro de otros simios requiere solo el 8 por ciento de la energía en los momentos de reposo. Los humanos arcaicos pagaron por su gran cerebro de dos maneras. En primer lugar, pasaban más tiempo en busca de comida. En segundo lugar, sus músculos se atrofiaron. Al igual que un gobierno que reduce el presupuesto de defensa para aumentar el de educación, los humanos desviaron energía desde los bíceps a las neuronas. No es en absoluto una conclusión inevitable que esto sea una buena estrategia para sobrevivir en la sabana. Un chimpancé no puede ganar a Homo sapiens en una discusión, pero el simio puede despedazar al hombre como si fuera una muñeca de trapo.
Hoy en día nuestro gran cerebro nos compensa magníficamente, porque podemos producir automóviles y fusiles que nos permiten desplazarnos mucho más deprisa que los chimpancés y dispararles desde una distancia segura en lugar de pelear con ellos. Pero coches y armas son un fenómeno reciente. Durante más de dos millones de años, las redes neuronales humanas no cesaron de crecer, aunque dejando aparte algunos cuchillos de pedernal y palos aguzados, los humanos tenían muy poca cosa que mostrar. ¿Qué fue entonces lo que impulsó la evolución del enorme cerebro humano durante estos dos millones de años? Francamente, no lo sabemos.
Otro rasgo humano singular es que andamos erectos sobre dos piernas. Al ponerse de pie es más fácil examinar la sabana en busca de presas o de enemigos, y los brazos que son innecesarios para la locomoción quedan libres para otros propósitos, como lanzar piedras o hacer señales. Cuantas más cosas podían hacer con las manos, más éxito tenían sus dueños, de modo que la presión evolutiva produjo una concentración creciente de nervios y de músculos finamente ajustados en las palmas y los dedos. Como resultado, los humanos pueden realizar tareas muy intrincadas con las manos. En particular, puede producir y usar utensilios sofisticados. Los primeros indicios de producción de utensilios datan de hace unos 2,5 millones de años, y la fabricación y uso de útiles son los criterios por los que los arqueólogos reconocen a los humanos antiguos.
Pero andar erguido tiene su lado negativo. El esqueleto de nuestros antepasados primates se desarrolló durante millones de años para sostener a un animal que andaba a cuatro patas y tenía una cabeza relativamente pequeña. Adaptarse a una posición erguida era todo un reto, especialmente cuando el andamiaje tenía que soportar un cráneo muy grande. La humanidad pagó por su visión descollante y por sus manos industriosas con dolores de espalda y tortícolis.
Las mujeres pagaron más. Una andadura erecta requería caderas más estrechas, lo que redujo el canal del parto, y ello precisamente cuando la cabeza de los bebés se estaba haciendo cada vez mayor. La muerte en el parto se convirtió en un riesgo importante para las hembras humanas. A las mujeres que parían antes, cuando el cerebro y la cabeza del niño eran todavía relativamente pequeños y flexibles, les fue mejor y vivieron para tener más hijos. Por consiguiente, la selección natural favoreció los nacimientos más tempranos. Y, en efecto, en comparación con otros animales, los humanos nacen prematuramente, cuando muchos de sus sistemas vitales están todavía subdesarrollados. Un potro puede trotar poco después de nacer; un gatito se separa de la madre para ir a buscar comida por su cuenta cuando tiene apenas unas pocas semanas de vida. Los bebés humanos son desvalidos, y dependientes durante muchos años para su sustento, protección y educación.
Este hecho ha contribuido enormemente tanto a las extraordinarias capacidades sociales de la humanidad como a sus problemas sociales únicos. Las madres solitarias apenas podían conseguir suficiente comida para su prole y para ellas al llevar consigo niños necesitados. Criar a los niños requería la ayuda constante de otros miembros de la familia y los vecinos. Para criar a un humano hace falta una tribu. Así, la evolución favoreció a los que eran capaces de crear lazos sociales fuertes. Además, y puesto que los humanos nacen subdesarrollados, pueden ser educados y socializados en una medida mucho mayor que cualquier otro animal. La mayoría de los mamíferos surgen del seno materno como los cacharros de alfarería vidriada salen del horno de cochura: cualquier intento de moldearlos de nuevo los romperá. Los humanos salen del seno materno como el vidrio fundido sale del horno. Pueden ser retorcidos, estirados y modelados con un sorprendente grado de libertad. Esta es la razón por la que en la actualidad podemos educar a nuestros hijos para que se conviertan en cristianos o budistas, capitalistas o socialistas, belicosos o pacifistas.
Suponemos que un cerebro grande, el uso de utensilios, capacidades de aprendizaje superiores y estructuras sociales complejas son ventajas enormes. Resulta evidente que estas hicieron del ser humano el animal más poderoso de la Tierra. Pero los humanos gozaron de todas estas ventajas a lo largo de dos millones de años, durante los cuales siguieron siendo criaturas débiles y marginales. Así, los humanos que vivieron hace un millón de años, a pesar de su gran cerebro y de sus utensilios líticos aguzados, vivían con un temor constante a los depredadores, raramente cazaban caza mayor, y subsistían principalmente mediante la recolección de plantas, la captura de insectos, la caza al acecho de pequeños animales y comiendo la carroña que dejaban otros carnívoros más poderosos.
Uno de los usos más comunes de los primeros utensilios de piedra fue el de romper huesos con el fin de llegar a la médula. Algunos investigadores creen que este fue nuestro nicho original. De la misma manera que los picos carpinteros se especializan en extraer insectos de los troncos de los árboles, los primeros humanos se especializaron en extraer el tuétano de los huesos. ¿Por qué la médula? Bueno, supongamos que observamos a una manada de leones abatir y devorar una jirafa. Esperamos pacientemente hasta que han terminado. Pero todavía no es nuestro turno, porque primero las hienas y después los chacales (y no nos atrevemos a interferir con ellos) aprovechan lo que queda. Solo entonces nosotros y nuestra banda nos atrevemos a acercarnos al cadáver, miramos cautelosamente a derecha e izquierda, y después nos dedicamos al único tejido comestible que queda.
Esto es fundamental para comprender nuestra historia y nuestra psicología. La posición del género Homo en la cadena alimentaria estuvo, hasta fecha muy reciente, firmemente en el medio. Durante millones de años, los humanos cazaban animales más pequeños y recolectaban lo que podían, al tiempo que eran cazados por los depredadores mayores. Fue solo hace 400.000 años cuando las diversas especies de hombre empezaron a cazar presas grandes de manera regular, y solo en los últimos 100.000 años (con el auge de Homo sapiens) saltó el hombre a la cima de la cadena alimentaria.
Este salto espectacular desde la zona media a la cima tuvo consecuencias enormes. Otros animales de la cumbre de la pirámide, como leones y tiburones, evolucionaron hasta alcanzar tal posición de manera muy gradual, a lo largo de millones de años. Esto permitió que el ecosistema desarrollara frenos y equilibrios que impedían que los leones y los tiburones causaran excesivos destrozos. A medida que los leones se hacían más mortíferos, las gacelas evolucionaron para correr más deprisa, las hienas para cooperar mejor y los rinocerontes para tener más mal genio. En cambio, la humanidad alcanzó tan rápidamente la cima que el ecosistema no tuvo tiempo de adecuarse. Además, tampoco los humanos consiguieron adaptarse. La mayoría de los depredadores culminales del planeta son animales majestuosos. Millones de años de dominio los han henchido de confianza en sí mismos. Sapiens, en cambio, es más como el dictador de una república bananera. Al haber sido hasta hace muy poco uno de los desvalidos de la sabana, estamos llenos de miedos y ansiedades acerca de nuestra posición, lo que nos hace doblemente crueles y peligrosos. Muchas calamidades históricas, desde guerras mortíferas hasta catástrofes ecológicas, han sido consecuencia de este salto demasiado apresurado.
Un paso importante en el camino hasta la cumbre fue la domesticación del fuego. Algunas especies humanas pudieron haber hecho uso ocasional del fuego muy pronto, hace 800.000 años. Hace unos 300.000 años, Homo erectus, los neandertales y Homo sapiens usaban el fuego de manera cotidiana. Ahora los humanos tenían una fuente fiable de luz y calor, y un arma mortífera contra los leones que rondaban a la busca de presas. No mucho después, los humanos pudieron haber empezado deliberadamente a incendiar sus inmediaciones. Un fuego cuidadosamente controlado podía convertir espesuras intransitables e improductivas en praderas prístinas con abundante caza. Además, una vez que el fuego se extinguía, los emprendedores de la Edad de Piedra podían caminar entre los restos humeantes y recolectar animales, nueces y tubérculos quemados.
Pero lo mejor que hizo el fuego fue cocinar. Alimentos que los humanos no pueden digerir en su forma natural (como el trigo, el arroz y las patatas) se convirtieron en elementos esenciales de nuestra dieta gracias a la cocción. El fuego no solo cambió la química de los alimentos, cambió asimismo su biología. La cocción mataba gérmenes y parásitos que infestaban los alimentos. A los humanos también les resultaba más fácil masticar y digerir antiguos platos favoritos como frutas, nueces, insectos y carroña si estaban cocinados. Mientras que los chimpancés invierten cinco horas diarias en masticar alimentos crudos, una única hora basta para la gente que come alimentos cocinados.
El advenimiento de la cocción permitió que los humanos comieran más tipos de alimentos, que dedicaran menos tiempo a comer, y que se las ingeniaron con dientes más pequeños y un intestino más corto. Algunos expertos creen que hay una relación directa entre el advenimiento de la cocción, el acortamiento del tracto intestinal humano y el crecimiento del cerebro humano. Puesto que tanto un intestino largo como un cerebro grande son extraordinarios consumidores de energía, es difícil tener ambas cosas. Al acortar el intestino y reducir su consumo de energía, la cocción abrió accidentalmente el camino para el enorme cerebro de neandertales y sapiens.[1]
El fuego abrió también la primera brecha importante entre el hombre y los demás animales. El poder de casi todos los animales depende de su cuerpo: la fuerza de sus músculos, el tamaño de sus dientes, la envergadura de sus alas. Aunque pueden domeñar vientos y corrientes, son incapaces de controlar estas fuerzas naturales, y siempre están limitados por su diseño físico. Las águilas, por ejemplo, identifican las columnas de corrientes térmicas que se elevan del suelo, extienden sus alas gigantescas y permiten que el aire caliente las eleve hacia arriba. Pero las águilas no pueden controlar la localización de las columnas, y su capacidad de carga máxima es estrictamente proporcional a su envergadura alar.
Cuando los humanos domesticaron el fuego, consiguieron el control de una fuerza obediente y potencialmente ilimitada. A diferencia de las águilas, los humanos podían elegir cuándo y dónde prender una llama, y fueron capaces de explotar el fuego para gran número de tareas. Y más importante todavía, el poder del fuego no estaba limitado por la forma, la estructura o la fuerza del cuerpo humano. Una única mujer con un pedernal o con una tea podía quemar todo un bosque en cuestión de horas. La domesticación del fuego fue una señal de lo que habría de venir
A pesar de los beneficios del fuego, hace 150.000 años los humanos eran todavía criaturas marginales. Ahora podían asustar a los leones, caldearse durante las noches frías e incendiar algún bosque. Pero considerando todas las especies juntas, aun así no había más que quizá un millón de humanos que vivían entre el archipiélago Indonesio y la península Ibérica, un mero eco en el radar ecológico.
Nuestra propia especie, Homo sapiens, ya estaba presente en el escenario mundial, pero hasta entonces se ocupaba únicamente de sus asuntos en un rincón de África. No sabemos con exactitud dónde ni cuándo animales que pueden clasificarse como Homo sapiens evolucionaron por primera vez a partir de algún tipo anterior de humanos, pero la mayoría de los científicos están de acuerdo en que, hace 150.000 años, África oriental estaba poblada por sapiens que tenían un aspecto igual al nuestro. Si uno de ellos apareciera en una morgue moderna, el patólogo local no advertiría nada peculiar. Gracias a la bendición del fuego tenían dientes y mandíbulas más pequeños que sus antepasados, a la vez que tenían un cerebro enorme, igual en tamaño al nuestro.
Los científicos también coinciden en que hace unos 70.000 años sapiens procedentes de África oriental se extendieron por la península Arábiga y, desde allí, invadieron rápidamente todo el continente euroasiático (véase el mapa 1).

MAPA 1. Homo sapiens conquista el planeta.
Cuando Homo sapiens llegó a Arabia, la mayor parte de Eurasia ya estaba colonizada por otros humanos. ¿Qué les ocurrió? Existen dos teorías contradictorias. La «teoría del entrecruzamiento» cuenta una historia de atracción, sexo y mezcla. A medida que los inmigrantes africanos se extendían por todo el mundo, se reprodujeron con otras poblaciones humanas, y las personas actuales son el resultado de ese entrecruzamiento.
Por ejemplo, cuando los sapiens alcanzaron Oriente Próximo y Europa, encontraron a los neandertales. Estos humanos eran más musculosos que los sapiens, poseían un cerebro mayor y estaban mejor adaptados a los climas fríos. Empleaban utensilios y fuego, eran buenos cazadores y aparentemente cuidaban de sus enfermos y débiles. (Los arqueólogos han descubierto huesos de neandertales que vivieron durante muchos años con impedimentos físicos graves, que son prueba de que eran cuidados por sus parientes.) A menudo se ilustra en las caricaturas a los neandertales como la «gente de las cuevas», arquetípicamente bestiales y estúpidos, pero pruebas recientes han cambiado su imagen (véase la figura 3).

EL COLESTEROL LA ESTAFA MEDICA MAS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS

El colesterol es la estafa medica más grande de todos los tiempos”
El colesterol * finalmente se elimina oficialmente de la Lista Naughty A mi personalmente me parece de susto este trabajo. Ayer hace… unos minutos la cifra de colesterol era un punto de partida para la enfermedad, hoy ya no esta claro, por lo menos no es pecado tomar grasas.
¿Qué esta pasando, quien sentencia durante décadas lo que es patógeno y lo que no lo es.
The U.S. government is poised to withdraw longstanding warnings about cholesterol24 junio, 2017 2:04 pm
El gobierno de Estados Unidos ha aceptado que * el colesterol * no es un _nutriente de preocupación_. Haciendo un giro en U en sus advertencias a nosotros para mantenerse alejado de los alimentos de alto colesterol desde la década de 1970 para evitar enfermedades del corazón y las arterias obstruidas.
Esto significa que los huevos, la mantequilla, los productos lácteos sin grasa, las nueces, el aceite de coco y la carne se han clasificado ahora como * seguros * y han sido oficialmente eliminados de la lista de nutrientes de preocupación.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, responsable de actualizar las directrices cada cinco años, declaró en sus conclusiones para 2015: “Anteriormente, las Guías Alimentarias para los estadounidenses recomendaban que el consumo de colesterol se limitara a no más de 300 mg / día.
“La DGAC 2015 no presentará esta recomendación porque la evidencia disponible no muestra una relación apreciable entre el consumo de colesterol en la dieta y el colesterol sérico (sangre), de acuerdo con la AHA / ACC (American Heart Association / American College of Cardiology)
El Comité Asesor de Guías Alimentarias, en respuesta, ya no advertirá a la gente contra el consumo de alimentos altos en colesterol y en su lugar se centrará en el azúcar como la principal sustancia de la preocupación dietética.
El cardiólogo estadounidense Dr. Steven Nissen dijo: _Es la decisión correcta_. _Tenemos las pautas dietéticas incorrectas. Han estado equivocados durante décadas.
“Cuando comemos más alimentos ricos en este compuesto, nuestros cuerpos hacen menos, si nos privamos de alimentos con alto contenido de colesterol, como huevos, mantequilla e hígado, nuestro cuerpo aumenta. La mayoría del colesterol en usted es producida por su hígado. Su cerebro se compone principalmente de colesterol. Es esencial que las células nerviosas funcionen. El colesterol es la base para la creación de todas las hormonas esteroides, incluyendo estrógeno, testosterona y corticosteroides. El colesterol alto en el cuerpo es una clara indicación que indica que el hígado del individuo está en buena salud.
Dr. George V. Mann M.D. director adjunto del estudio de Framingham para la incidencia y la prevalencia de la enfermedad cardiovascular (CVD) y sus factores de riesgo afirma: grasas saturadas y colesterol en la dieta no son la causa de la enfermedad coronaria. Este mito es el mayor engaño del siglo, tal vez de cualquier siglo.
“El colesterol es la estafa medica mas grande de todos los tiempos”
La historia del colesterol es amplia y fatal casi en su generalidad ,no es muy diferente a la de otras sustancias fundamentales para nuestra vida, ya que su desarrollo en el tiempo incluye intuición, esfuerzo, paciencia, experimentación, ingenio y creatividad.

Poulletier de la Salle, quien en 1769 aisló una sustancia de carácter “aceitoso” de la vesícula biliar de cadáveres. Años después, Michel-Eugéne Chevreul a quien se reconoce como el “padre” del conocimiento que actualmente tenemos sobre los lípidos en general y sobre las grasas y aceites en particular. Chevreul, en 1824, separó de la bilis humana una sustancia que identificó como “similar a una grasa” y que llamó “colesterina”. Más aún, identificó que la colesterina era el principal componente de los cálculos biliares, algo ya observado por de la Salle en 1769.

La asociación del colesterol con la formación de los ateromas y la aterosclerosis no fue sencilla, ya que debieron transcurrir muchos años para que esta vinculación fuese aceptada por la comunidad científica.

En 1910, Windaus describe en sus estudios sobre ateromas de la arteria aorta que la estructura química de esa masa lipoidea son cristales de colesterol. Por ello le fue concedido en 1928 el premio Nobel de Química.

En 1913, Anitschkov e Ignatowsky, alimentando conejos con dietas ricas en colesterol, demostraron que los niveles de colesterol plasmático se elevaban y había un aumento de arterioesclerosis.

Strom y Jensen observaron en Noruega que durante la Segunda Guerra Mundial, periodo comprendido entre 1940 y 1945, la frecuencia de las enfermedades isquémicas de corazón disminuyeron en un 50%, evidenciando una alta correlación entre el consumo de grasa total y de colesterol, y la mortalidad por arterioesclerosis cerebral y coronaria.

En 1950 Gofman publicó en Science, que al separar el suero de conejos alimentados con colesterol, según los protocolos de Anichkov, mediante el uso de la ultracentrífuga, el colesterol se separaba en dos fracciones claramente identificables: “low density lipoprotein” (LDL) y “high density lipoprotein” (HDL). Este artículo abrió, literalmente, los ojos de la comunidad científica y médica ante los peligros del colesterol de la dieta.

Kinsell descubrió en 1952 que la alimentación con vegetales, asociada a una disminución de la ingesta de productos animales, producía una disminución del colesterol plasmático, particularmente del colesterol-LDL. Confirmandose por otro grupo de investigadores encabezados por Ahrens, que además, asociaron el consumo de grasas insaturadas con la reducción del colesterol plasmático.

Las primeras observaciones del efecto hipocolesterolemiante de los fitoesteroles datan de hace más de 50 años, cuando al alimentar pollos con semillas de soja se observó un descenso de las concentraciones plasmáticas de colesterol.

Considerado por muchos el gran impulsor de la denominada dieta mediterránea, Ancel Keys fue pionero mundial en el estudio del colesterol en sangre. Pero su gran aportación a la ciencia fue el Estudio de los sietes países, primer ensayo epidemiológico multinacional sobre el tema dieta-colesterol-enfermedad cardiovascular.

En 1954, Keys, Anderson y Grande Covián realizaron un estudio sistemático de la relación entre la composición en ácidos grasos de la dieta y su efecto sobre los niveles de colesterol total en sangre. Se estudió en la población de siete países la relación entre el consumo de grasa y la incidencia de infarto de miocardio, en él se observó una relación positiva entre infarto de miocardio y consumo de grasa saturada, e igualmente una elevada correlación entre los niveles de colesteroltotal en plasma y la incidencia de infarto de miocardio.

En 1968, Wissler demostró en primates la capacidad de una dieta, similar a la estadounidense, para producir elevación de colesterol en sangre y formación de placas de ateroma.

En 1971, Bang y Dyerberg determinaron los efectos fisiológicos de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, realizando un estudio epidemiológico en el que se comprobó que la población esquimal era la que ingería mayor cantidad de grasa,pero, en cambio, la incidencia de ECV era prácticamente nula. A partir de ese momento comenzaron los estudios nutricionales para determinar qué componentes eran los que protegían a dicha población frente a esta patología, determinándose que eran las grasas del pescado azul y de la foca. Una vez analizadas cualitativa y cuantitativamente se comprobó el alto porcentaje que tenían de ácidos grasos poliinsaturados omega-3: ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA).

En 1983, Mahly e Innerarity publicaron sus observaciones en animales de experimentación, en los que comprobaron que las dietas ricas en ácidos grasos saturados y colesterol disminuyen los receptores del colesterol-LDL de las células hepáticas hasta en un 90%, produciendo un aumento del colesterol-LDL en plasma.

El resto de la historia del colesterol ha seguido un desarrollo vertiginoso, coronado, sin lugar a dudas, por el descubrimiento de los investigadores Brown y Golstein en 1983 del receptor celular de las LDL y del control intracelular que determina los niveles plasmáticos de colesterol-LDL y su relación con la aterogénesis. En 1985, se les concedería el premio Nobel de Medicina por descubrir la hipercolesterolemia familiar, en la cual se produce un aumento de colesterol en sangre y ECV prematura, sin que en la dieta esté elevada la proporción de grasa saturada y el colesterol.

MIÉRCOLES, 10 DE AGOSTO DE 2016

LA GRAN MENTIRA DEL COLESTEROL Y EL NEGOCIO DE LAS ESTATINAS
JONNY BOWDEN ; STEVEN SINATRA

Portada del best seller «El Gran mito del colesterol. Por qué bajar tu colesterol no previene la enfermedad cardíaca y el plan libre de estatinas que sí lo hará»

Cada año, las Guías (The National Cholesterol Education Program) nos van bajando los niveles «saludables» de colesterol… Primero fueron 250 mg/dl, luego bajaron a 220 mg/dl… y ahora a la cifra «redonda» de 200 mg/dl.
Es curioso saber que 8 de los 9 miembros de dicho comité tienen lazos financieros con las industrias de los fármacos de disminuyen el colesterol, las estatinas.

Cuanto más bajemos los niveles «normales» o «deseables» de colesterol, más personas, por lo demás sanas, recibirán las estatinas por parte de los médicos que sigan las «nuevas guías». Una pastilla al día… para todos los días de tu vida… Negocio?

A pesar de tener a millones de personas sanas con tratamientos crónicos con estatinas la enfermedad cardíaca sigue siendo la primera causa de mortalidad.

¿Es realmente el nivel de colesterol total un marcador de riesgo de enfermedad cardiovascular o realmente no tiene nada que ver además del negocio que genera?

Más del 50% de los infartos se dan en personas con niveles normales de colesterol.
Ante este hecho, ¿no deberíamos preguntarnos qué tiene entonces que ver el colesterol con la enfermedad cardíaca?

¿Qué causas distintas al colesterol tienen la mitad de la gente que tiene un infarto teniendo el colesterol normal o incluso bajo?

La misma pregunta se hicieron años después muchos cardiólogos como el Dr. Sinatra.

En su labor asistencial diaria hacían angiografías de las arterias coronarias a pacientes con colesterol de 280 mg/dl o con colesteroles superiores a 300 mg/dl y veían que sus coronarias eran completamente normales! (luego veremos que dichas cifras de colesterol son normales, y mucho más saludables que tener un colesterol de, digamos, 170)
Sin embargo, en otros pacientes, con colesterol de sólo 150 mg/dl sí que encontraban patología cardíaca…

¿Cómo podía ser esto cierto?
¿Pero el colesterol no era el culpable de todo?
¿No es todo debido a la arterioesclerosis, el colesterol de los huevos fritos y a las grasas que tomamos en la dieta y que nos engordan?

Pues parece ser que culpar al Colesterol de la enfermedad cardíaca es como querer culpar a los árboles del bosque del incendio, en lugar de culpar a los verdaderos culpables, los pirómanos iniciadores del incendio, entre ellos, el azúcar, uno de los agentes más inflamatorios sobre la red arterial

Vamos a ir viendo por qué.

La Hipótesis lipídica
(Ancel Keys, Framingham y otros «estudios»)

En los años 50 un grupo de científicos rusos demostró que alimentando con grandes cantidades de colesterol a unos conejos, al sacrificarlos y disecarlos, encontrabas sus arterias llenas de placas con colesterol. Pasaron por alto que los conejos son herbívoros y que su ingesta habitual de colesterol es cero. Su experimento no se confirmó haciendo los mismo con monos o ratas.

Y entonces llegó Ancel Keys (enemigo público número uno y del que hablamos en la entrada del blog de las grasas) con su famoso «Estudio de los Siete Países» en el que demostraba una correlación lineal entre la grasa saturada que comían unos países y su incidencia de mortalidad cardiovascular.

Sólo que… en realidad era un estudio con 22 países… de los cuales rechazó los resultados de los otros 15… pues no le confirmaban «su teoría». Un fraude.

Pero este señor tenía mucho poder político y consiguió convencer a médicos, cardiólogos y a toda la población. Cuánto daño ha hecho este hombre…

Aquí están los resultados en bruto de los verdaderos 22 países del «Seven Countries Study» de Ancel Keys, no sólo de los 7 países que él eligió a su antojo, para «probar su teoría».

Ancel Keys cogió los países que le interesaron para ver una correlación lineal entre ingesta de grasas y mortalidad, y se comprobó que varios países con muy distinta mortalidad… comían el mismo porcentaje de grasas (40%) en su dieta.
Y, más aún, si elegimos nosotros los países en un nuevo grupo en verde, nos saldría justo la teoría contraria, es decir, a mayor consumo de grasas, mayor longevidad, cogiendo Holanda, Alemania Federal, Suiza, Austria e Israel. El «Estudio de los 5 países» demostraría que a mayor consumo de grasas, mayor longevidad!

The Framingham Diet Heart Study (1.948)

Luego vino el famoso estudio de Framingham, en el que muchos se apoyaron para defender la teoría del colesterol.
Se inició en 1948 y monitorizó la incidencia de enfermedad cardiovascular en 5.000 residentes de Framingham, Massachusetts, a los que siguió durante 16 años.

Asociaban el nivel de colesterol, en personas de 35 a 50 años, con la mortalidad. Aclarando de entrada que, por encima de 50 años (que es el grueso de la población actual que toma estatinas) no había relación entre tener más colesterol y tener mayor mortalidad. Y es que, como veremos luego, a mayor edad, los niveles altos de colesterol son protectores, se vive más con más colesterol.

A pesar de tener inicialmente evidencias en relación con el Colesterol LDL (el supuestamente «malo») y el riesgo cardiovascular, luego se ha visto, revisando los datos, que tampoco era así.
Así pues,

hemos estado culpando al colesterol de forma injusta y todos estos años hemos estado focalizando toda nuestra atención en una molécula no sólo inofensiva, sino vital para el ser humano, mientras ignorábamos las causas reales de la enfermedad cardiovascular: principalmente el azúcar, el stress y las grasas trans.

Muchos científicos empezaron a preguntarse si la teoría del colesterol como causante de la enfermedad cardiaca era incorrecta:

Varios años más tarde después de Framingham, en el Lyon Diet Heart Study (1999) se eligieron a 605 varones con múltiples factores de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular (obesidad, mala alimentación, tabaco, stress).
Al grupo experimental se le dio una dieta mediterránea con verduras, frutas, legumbres, grasas , huevos, mantequilla, aceite de oliva, pescado, nueces, etc.
Al grupo control se le recomendó una dieta «prudente» con no más del 30% de las calorías en forma de grasa y no más del 10% en forma de grasa saturada y reducir la ingesta de colesterol.

Qué ocurrió?

Pues que hubo que terminar el experimento antes de tiempo por la cantidad de muertes en el grupo control (el de «bajos en grasas»).
Concretamente, el grupo experimental (Dieta Mediterránea) presentó una reducción del 76% en muertes de origen cardiovascular sobre el grupo control.
Y el colesterol?
También bajó en el grupo experimental?
Pues, curiosamente, el nivel de colesterol apenas varió!!

Repetimos: un 76% de reducción de mortalidad cardíaca sin apenas cambios en los niveles de colesterol…

Este resultado extrañó tanto a la comunidad científica que el New England Journal of Medicine rechazó publicar este estudio.
¿Cómo podían publicar un resultado tan espectacular sobre protección cardiovascular en el que el colesterol no tuviera nada que ver? Iba en contra de la ciencia del momento! No se podía publicar algo así…
Qué diría Ancel Keys, por favor!

Afortunadamente, unos meses más tarde, la revista The Lancet, publicó el estudio.

Nurses’ Health Study, llevado a cabo por la Universidad de Harvard y publicado, esta vez sí, por el New England Journal of Medicine en el año 2.000.

Se siguieron 120.000 mujeres desde los años 1970 para determinar factores relacionados con el cáncer y la enfermedad cardíaca.
Tras terminar el estudio, analizar las variables y los resultados, concluyeron que estos fueron los 5 factores protectores del riesgo de enfermedad cardíaca encontrados:
1. Quitar el tabaco
2. Vino tinto en moderación
3. Ejercicio diario de al menos media hora al día de media
4. Mantener un peso correcto (IMC inferior a 25)
5. Comer una dieta integral, de baja carga glucémica (baja en carbohidratos refinados) con muchos omega-3 y con fibra.

Y el exceso de colesterol??
Dónde estaba en la lista?
No vieron diferencias significativas entre los niveles de colesterol y el riesgo cardiovascular. No está en la lista de los 5 determinantes. Y estos resultados…

¿No hicieron cambiar a los médicos y a las organizaciones para enfocar el interés hacia otras causas de la enfermedad cardiovascular distintas al colesterol?

Pues o.

El dato «poco conveniente» de que disminuir el colesterol tenía apenas ningún efecto en alargar la vida fue simplemente ignorado debido a los especiales intereses que lucraban a la industria por mantener ocultos estos datos.
Como decía el escritor Upton Sinclair:
» Es muy difícil hacer que una persona entienda algo, cuando su salario depende de que no lo entienda».
Que Dios nos asista, pero esto sin anestesia es muy difícil de digerir, es muy probable que el añadido actual sea mentira también, pero de lo que estoy seguro que tienen que nacer una mayor y con mas cuidado que revise todo lo que pueda corromperse. De hecho asistimos a unos tiempos que aunque muchos tildan como malos, yo los veo como halagüeños aunque difíciles

EL CEREBRO TRIUNO DE MACLEAN

EL CEREBRO TRIUNO DE MACLEAN
Paul D. MacLean (1 de mayo de 1913 – 26 de diciembre de 2007) fue un médico norteamericano y neurocientífico que hizo importantes avances en en los campos de la psicología y la psiquiatría : Su teoría evolutiva del cerebro triúnico propone que el cerebro humano es en realidad tres cerebros en uno: el reptiliano, el sistema límbico y la neocorteza. Amplió la teoría de James Papez que habría desaparecido y hubiera pasado a la historia si no hubiera constituido la principal fuente de inspiración en la teoría de MacLean

El Neurólogo Paul MacLean fue el primero en proponer que el cerebro humano tiene tres porciones que son la suma de los cerebros que han pertenecido a otros animales en la evolución y cada una de ella creció encima de la otra. A lo largo de su evolución, el cerebro humano adquirió tres componentes que fueron surgiendo y superponiéndose.
1. Cerebro primitivo (arquipálio), constituido por la estructuras del tronco cerebral: Bulbo, cerebelo, puente y mesencéfalo, con el más antiguo núcleo en la base, el globo pálido y bulbos olfatorios. Se dice que corresponde al cerebro reptiliano, también llamado complejo-R por el neurofisiologo Paul MacLean.
2. Cerebro intermedio (paleopálio), formado por las estructuras del sistema límbico. Y se corresponde al cerebro de los mamíferos inferiores.
3. Cerebro superior o racional (neopálio situado en la capa superior), que comprende la mayor parte de los dos hemisferios cerebrales (formado por el neocórtex) y algunos grupos neuronales subcorticales. Este último solo es compartido por los mamíferos superiores, incluyendo a los primates y el hombre.

Los tres cerebros están interconectados como computadoras biológicas y cada uno tiene su propia inteligencia especial, su propia subjetividad, su propio sentido del tiempo y del espacio y su propia memoria
Esta hipótesis se convirtió en paradigma e interpretó primero que el neocortex dominaba los otros niveles mas bajos. MacLean cree que esto no es asi y que el cerebro o lóbulo limbico de situación inferior y que controla las emociones, puede controlar las funciones del neocortex cuando lo necesita
El Complejo Reptiliano
El Complejo-R se compone del tronco cerebral y del cerebellum. Su objetivo está estrechamente relacionado con la supervivencia física real y el mantenimiento del cuerpo.
Los tres cerebros se desarrollan superponiéndose durante la evolución embrionaria del feto. Y también cronológicamente en la evolución de las especies (filogenia), desde el lagarto hasta el homo sapiens. En palabras de MacLean, son como tres computadoras biológicas que, aunque íntimamente interconectadas, conservan cada una sus propias formas peculiares de inteligencia, subjetividad, sentido del tiempo y del espacio, memoria, motricidad y otras funciones menos específicas.
La parte más primitiva del cerebro básico, es el cerebro instintivo y reptiliano. Esta parte del cerebro está formada por los ganglios basales, el tallo cerebral y el sistema reticular. Es esa parte la que se ocupa de las actividades intuitivas. Alojado en el tronco cerebral, es la parte más antigua del cerebro y se calcula que se desarrolló hace unos 500 millones de años. Se encuentra presente primordialmente en los reptiles.

Los reptiles son las especies animales con un menor desarrollo cerebral. El suyo, está diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema binario: huir o pelear, con muy poco o ningún proceso sentimental. Tiene un papel muy importante en el control de la vida instintiva y se encarga de autorregular el organismo. Por lo tanto este cerebro no está capacitado para pensar, ni sentir. Su función es la de actuar, cuando el estado del organismo así lo demanda. El complejo reptiliano, en los seres humanos, incluye conductas que se asemejan a los rituales animales como el de aparearse. La conducta animal e instintiva está en gran medida controlada por esta área del cerebro.
Se trata de un tipo de conducta instintiva programada y poderosa y, por lo tanto, es muy resistente al cambio. Es el impulso por la supervivencia: comer, beber, mantener la temperatura corporal, sexo, territorialidad, necesidad de cobijo y de protección. Es un cerebro funcional, territorial, responsable de conservar la vida y el responsable de las mayores atrocidades. Nos sitúa en el presente, sin pasado ni futuro y por tanto es incapaz de aprender o preveer. No piensa ni siente emociones y es pura impulsividad. En el cerebro reptiliano se procesan las experiencias primarias, no verbales, de aceptación o rechazo.

Aquí se organizan y procesan las funciones que tienen que ver con el hacer y el actuar, lo cual incluye: las rutinas, los hábitos, la territorialidad, el espacio vital, las adicciones, los rituales, los ritmos, las imitaciones, las inhibiciones y la seguridad. Es el responsable de las conductas automáticas, tales como las que se refieren a la preservación de la especie y a los cambios fisiológicos necesarios para la sobrevivencia.

En síntesis: este cerebro se caracteriza por la acción: El sistema básico o reptiliano controla la respiración, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea e incluso colabora en la continua expansión-contracción de nuestros músculos. Este primer cerebro es sobre todo como un guardián de la vida, pues en él están los mayores sentidos de supervivencia y lucha. Y además, mantiene la interrelación con los poros de la piel, los cuales son como una especie de interfase que poseemos con el mundo externo. Este primer cerebro es nuestro agente avisador de peligros para todo el cuerpo. Permite la adaptación con rapidez por medio de respuestas elementales poco complicadas emocional o intelectualmente. Esta conducta no está basada en consideraciones basadas en las experiencias previas ni en los efectos a medio o largo plazo.
Las conductas de las personas calificadas como de psicópatas (las que carecen de sentimientos de culpa) y de paranoicos se ajustan a este patrón de conducta. En la psicopatía se juega el papel de depredador y en la paranoia el de presa. Es en este primer cerebro donde las adicciones son muy poderosas, tanto a algo como a alguien o a una forma de actuar. Por decirlo de alguna forma rápida, este primer cerebro es una herencia de los períodos cavernarios, donde la supervivencia era lo esencial.
El Complejo-R está formado por el tronco cerebral y el cerebelo. Su objetivo está estrechamente relacionado con la supervivencia física real y el mantenimiento del cuerpo. El cerebelo dirige el movimiento. La digestión, reproducción, circulación, respiración, y la ejecución de la respuesta «lucha o huida» al estrés se alojan en el tronco encefálico. Dado que el cerebro reptiliano se refiere principalmente a la supervivencia física, las conductas que regula tienen mucho en común con los comportamientos de supervivencia de los animales.Desempeña un papel crucial en el establecimiento de territorio, la reproducción y la dominación social. Las características primordiales de los comportamientos del Complejo-R es que son automáticos, tienen una cualidad ritual, y son muy resistentes al cambio.
SISTEMA LÍMBICO
La parte media del cerebro es llamada “sistema limbico ” Puede también ser llamado el paleopallium o el cerebro intermedio o cerebro de los viejos mamífero. Aquí se asientan las emociones y los instintos, alimentación, lucha y huida, y comportamiento sexual. . En este sistema se acumula lo agradable o desagradable y la supervivencia depende de evitar el dolor y obtener el placer.
Cuando se estimula este cerebro con descargas eléctricas suaves se obtienen respuestas emocionales: miedo, alegría, rabia, placer y dolor etc. Estas emociones no son perdurables es decir no residen mucho tiempo en el mismo lugar. En general el sistema Limbico en su totalidad parece ser el asiento primario de la emoción, de la atención, y de las memorias afectivas. Anatómicamente incluye el hipotálamo, el hipocampo, la amigdala., Según los Budistas aquí se alojan la determinación de la valencia positiva o negativa hacia algo y el comportamiento creativo. Las conexiones de este cerebro con el neocórtex son amplias en ambos sentidos de forma que las reacciones son una mezcla en sus respuestas de lóbulo limbico y telencefalo
Según MacLean el sistema de Limbico tienen una tendencia dogmática y paranoica y la base biológica para la tendencia del pensamiento como sensación subordinada a racionalizar deseos. En opinión de McClean este cerebro intermedio aloja juicios de valor en vez de alojarse en el neocortex, motivando o produciendo con frecuencia confusiones .
EL NEOCORTEX

Neocortex es la corteza del cerebro tambien conocido como el cerebro neo mamimero (neo mamalian) y aloja lo racional y superior y se extiende a practicamente los hemisferilos cerebrales y algunos grupos neuronales subcorticales. Es la ultima adquisición de los homínidos y ocupa dos tercios de la masa total del cerebro. Todos los animales también tienen un neocortex, es relativamente pequeño, con escasos pliegues y menor complejidad y desarrollo, de forma que anatómicamente los tres modelos no estan perfilados de forma que a nivel de anécdota, se puede explicar como los mamíferos pueden aprender aunque con dificultad.
El cerebro de los primates y, por lo tanto, de la especie humana, aloja las funciones cognoscitivas más altas que distinguen a hombre de los animales. MacLean llama a la corteza del cerebro “la madre de la invención y el padre del pensamiento abstracto «. La corteza se divide en los hemisferios izquierdos y derechos. La mitad izquierda de la corteza controla la parte derecha del cuerpo y el cerebro derecho, el lado izquierdo del cuerpo. También, el cerebro derecho es más espacial, abstracto, musical y artístico, mientras que el cerebro izquierdo más linear, racional, y verbal.

Para MacLean, el neocórtex era el hito evolutivo más reciente del desarrollo de nuestro cerebro. En esta estructura tan compleja reside la capacidad de aprender, razonar y tomar decisiones, asi como las estrategias más complicadas y originales.
Para este neurocientífico, la neocorteza podía considerarse la sede de la racionalidad en nuestro sistema nervioso, ya que nos permite la aparición del pensamiento sistemático y lógico, que existe independientemente de las emociones y de las conductas programadas por nuestra genética.
Hoy en día se cree: que en el funcionamiento del cerebro no importa tanto la función que realizan las partes del cerebro por sí solas como el modo en el que se conectan entre sí para trabajar en conjunto y en tiempo real.
Además, por lo que se sabe la evolución no va haciendo que componentes nuevos vayan integrándose sobre los antiguos, tal cual, sin alterarlos. Cada vez que una mutación hace que un rasgo se generalice, altera el funcionamiento del organismo en su totalidad y el modo en el que funcionan las partes que habían evolucionado antes, no se limita a «expandir» capacidades. Es por eso que la idea de que órganos cerebrales «encargados de lo racional» se acoplan sobre los anteriores no ha sido bien aceptada.
Las funciones que supuestamente realizaban cada uno de los tres cerebros definen bien el comportamiento característico de los grupos de animales que, según él, representan el momento de la evolución en el que aparecieron estas estructuras.
Posiblemente, cada uno de estos cerebros tiene funciones del cerebro anterior y del posterior en forma de excitación o inhibición de los cerebro que están encima o bajo el.-anterior y la alteración de cada uno libera al inferior como estableció e Sherrington. La visión actual de los ganglios basales (que formarían parte del cerebro reptiliano) es que no se activan por acciones programadas genéticamente, sino que están asociados a la realización reiterada de movimientos voluntarios que después de haber sido muy practicados, se han vuelto automáticos, como el tan cacareado ejemplo de ir en bicicleta.
Para Paul MacLean, el concepto de complejo reptiliano servía para definir la zona más baja del prosencéfalo, donde están los llamados ganglios basales, y también zonas del tronco del encéfalo y el cerebelo responsables del mantenimiento de las funciones necesarias para la supervivencia inmediata. Según MacLean, estas zonas estaban relacionadas con los comportamientos estereotipados y predecibles que según él definen a los animales vertebrados poco evolucionados, como los reptiles. sta estructura se limitaría a hacer que aparezcan conductas simples e impulsivas, parecidas a rituales que siempre se repiten del mismo modo, dependiendo de los estados fisiológicos del organismo: miedo, hambre, enfado, etc. Puede entenderse como una parte del sistema nervioso que se limita a ejecutar códigos programados genéticamente cuando se dan las condiciones adecuadas.
El cerebro reptil sustenta una parte de la mente inconsciente, o subconsciente, donde se graba, se aloja y se desarrolla el Trauma Psicológico, aquello que determina la mayoría de miedos y fobias que conforman la mente reactiva, la cual, en algunas ocasiones, lleva al ser humano a comportarse como un animal salvaje. El cerebro de los reptiles repetía los procesos de una manera absolutamente biológica mientras que la corteza cerebral se influencia de los estilos ambientales y nuestro medio interno

Todos los pares craneales nacen de esta parte del cerebro a excepción del a olfatorio que invade directamente el cerebro.
El sistema límbico, el segundo cerebro en evolucionar, alberga los centros primarios de la emoción. Incluye la amígdala, que es importante en la asociación de los acontecimientos con las emociones, y el hipocampo, que se activa para convertir la información en la memoria a largo plazo y en la recuperación de la memoria. El uso repetido de las redes nerviosas especializadas en el hipocampo aumenta la memoria de almacenamiento, por lo que esta estructura está involucrada en el aprendizaje tanto a través de experiencias comunes como del estudio deliberado. Sin embargo, no es necesario conservar cada bit de información que se aprende. Algunos neurocientíficos creen que el hipocampo ayuda a seleccionar la que la memoria ha almacenado, tal vez por la fijación de un «marcador emocional» hacia algunos eventos para que tengan la posibilidad de ser recuperados. La amígdala entra en juego en situaciones que despiertan sentimientos como el miedo, la piedad, la ira o la indignación. El daño a la amígdala puede suprimir un recuerdo cargado de emoción. Dado que el sistema límbico establece vínculos entre emociones y el comportamiento, sirve para inhibir el complejo R y su preferencia por formas rituales, sus formas habituales de responder.

El sistema límbico también está implicado en actividades primarias relacionadas con la alimentación y el sexo, especialmente si se tiene que ver con nuestro sentido del olfato y las necesidades de unión, y las actividades relacionadas a la expresión y a la mediación de las emociones y sentimientos, incluyendo emociones vinculadas de forma conexa. Estos sentimientos protectores y de amor son cada vez más complejos como el sistema límbico y el neocórtex con el que enlaza por arriba.

El Neocortex denominado tambien como corteza cerebral, constituye las cinco sextas partes del cerebro humano. Es la parte externa de nuestro cerebro, y tiene aproximadamente del tamaño de una página de periódico arrugada. La neocorteza fabrica el lenguaje, incluyendo posible el habla y la escritura . Hace el pensamiento posible y lo hace lógico y formal y nos permite mirar hacia adelante y planear para el futuro. La neocorteza también contiene dos regiones especializadas, una dedicada al movimiento voluntario y la otra al procesamiento de la información sensorial.

RENÉ DESCARTES,

También llamado Renatus Cartesius, nacio La Haye, Francia, el 31 de marzo de 1596- y murió en Estocolmo, Suecia, 11 de febrero de 1650 .
Fue filósofo, matemático y físico , considerado como el padre de la geometría analítica y de la filosofía moderna, y se considera un puntal de la revolución científica.2
A el se debe el principio cogito ergo sum (‘pienso, luego existo’), elemento esencial del racionalismo occidental, y formuló el conocido como «método cartesiano», aunque sobre el cogito ya existían formulaciones anteriores, alguna tan exactas a la suya como la de Gómez Pereira3 en 1554, y Francisco Sánchez en 1576 Todo ello con antecedentes en Agustín de Hipona5 y Avicena,6 por lo que fue acusado de plagio,
Su padre lo llamaba “pequeño filósofo”, pues desde su más tierna infancia no paraba de plantearse preguntas sobre todo. En la escuela sus profesores no tardaron en darse cuenta de sus dotes intelectuales y de su interés por las matemáticas y la filosofía. Tras estudiar Derecho y Medicina en la Universidad de Poitiers (Francia), acaba trasladándose a los Países Bajos donde llevaría una vida modesta y tranquila.

Sus frases han dado validez a su fama

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro”.

“Sentir no es otra cosa que pensar”

“Pienso y dudo, luego existo”.

“Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado».

“Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros”.

“Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros, o ir por el buen camino”.

“Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás”.

“Hasta una falsa alegría suele ser preferible a una verdadera tristeza”.

“No hay nada repartido de modo más equitativo en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente”.

“Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas”.

“No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien”.

“La lectura es una conversación con los hombres más ilustres de los siglos pasados”.
Descarte propuso para todas las ciencias y disciplinas , El método cartesiano, que, consiste en descomponer los problemas complejos en partes progresivamente más sencillas hasta hallar sus elementos básicos, las ideas simples, que se presentan a la razón de un modo evidente, y proceder a partir de ellas, por síntesis, a reconstruir todo el complejo, exigiendo a cada nueva relación establecida entre ideas simples la misma evidencia de éstas. Los ensayos científicos que seguían al Discurso ofrecían un compendio de sus teorías físicas, entre las que destaca su formulación de la ley de inercia y una especificación de su método para las matemáticas.

Su física mecanicista, hacía de la extensión la principal propiedad de los cuerpos materiales, fueron expuestos por Descartes en las Meditaciones metafísicas (1641), donde desarrolló su demostración de la existencia y la perfección de Dios y de la inmortalidad del alma, ya apuntada en la cuarta parte del Discurso del método. El mecanicismo radical de las teorías físicas de Descartes, sin embargo, determinó que fuesen superadas más adelante.
Conforme crecía su fama y la divulgación de su filosofía, arreciaron las críticas y las amenazas de persecución religiosa por parte de algunas autoridades académicas y eclesiásticas, tanto en los Países Bajos como en Francia. Nacidas en medio de discusiones, las Meditaciones metafísicas habían de valerle diversas acusaciones promovidas por los teólogos; algo por el estilo aconteció durante la redacción y al publicar otras obras suyas, como Los principios de la filosofía (1644) y Las pasiones del alma (1649).
Descartes es considerado como el iniciador de la filosofía racionalista moderna por su planteamiento y resolución del problema de hallar un fundamento del conocimiento que garantice su certeza, y como el filósofo que supone el punto de ruptura definitivo con la escolástica. En el Discurso del método (1637), Descartes manifestó que su proyecto de elaborar una doctrina basada en principios totalmente nuevos procedía del desencanto ante las enseñanzas filosóficas que había recibido.
Convencido de que la realidad entera respondía a un orden racional, su propósito era crear un método que hiciera posible alcanzar en todo el ámbito del conocimiento la misma certidumbre que proporcionan en su campo la aritmética y la geometría. Su método, expuesto en el Discurso, se compone de cuatro preceptos o procedimientos: no aceptar como verdadero nada de lo que no se tenga absoluta certeza de que lo es; descomponer cada problema en sus partes mínimas; ir de lo más comprensible a lo más complejo; y, por último, revisar por completo el proceso para tener la seguridad de que no hay ninguna omisión.
El sistema utilizado por Descartes para cumplir el primer precepto y alcanzar la certeza es «la duda metódica». Siguiendo este sistema, Descartes pone en tela de juicio todos sus conocimientos adquiridos o heredados, el testimonio de los sentidos e incluso su propia existencia y la del mundo. Ahora bien, en toda duda hay algo de lo que no podemos dudar: de la misma duda. Dicho de otro modo, no podemos dudar de que estamos dudando. Llegamos así a una primera certeza absoluta y evidente que podemos aceptar como verdadera: dudamos.
Dudar es pensar. Ahora bien, no es posible pensar sin existir. La suspensión de cualquier verdad concreta, la misma duda, es un acto de pensamiento que implica inmediatamente la existencia del «yo» pensante. De ahí su célebre formulación: pienso, luego existo (cogito, ergo sum). Por lo tanto, podemos estar firmemente seguros de nuestro pensamiento y de nuestra existencia. Existimos y somos una sustancia pensante, espiritual.
A partir de ello elabora Descartes toda su filosofía. Dado que no puede confiar en las cosas, cuya existencia aún no ha podido demostrar, Descartes intenta partir del pensamiento, cuya existencia ya ha sido demostrada. Aunque pueda referirse al exterior, el pensamiento no se compone de cosas, sino de ideas sobre las cosas. La cuestión que se plantea es la de si hay en nuestro pensamiento alguna idea o representación que podamos percibir con la misma «claridad» y «distinción» (los dos criterios cartesianos de certeza) con la que nos percibimos como sujetos pensantes.
Descartes pasa entonces a revisar todos los conocimientos que previamente había descartado al comienzo de su búsqueda. Y al reconsiderarlos observa que las representaciones de nuestro pensamiento son de tres clases: ideas «innatas», como las de belleza o justicia; ideas «adventicias», que proceden de las cosas exteriores, como las de estrella o caballo; e ideas « ficticias», que son meras creaciones de nuestra fantasía, como por ejemplo los monstruos de la mitología
Pero al examinar las ideas «innatas», sin correlato exterior sensible, encontramos en nosotros una idea muy singular, porque está completamente alejada de lo que somos: la idea de Dios, de un ser supremo infinito, eterno, inmutable, perfecto. Los seres humanos, finitos e imperfectos, pueden formar ideas como la de «triángulo» o «justicia». Pero la idea de un Dios infinito y perfecto no puede nacer de un individuo finito e imperfecto: necesariamente ha sido colocada en la mente de los hombres por la misma Providencia. Por consiguiente, Dios existe; y siendo como es un ser perfectísimo, no puede engañarse ni engañarnos, ni permitir la existencia de un «genio maligno» que nos engañe, haciéndonos creer que es real un mundo que no existe. El mundo, por lo tanto, también existe. La existencia de Dios garantiza así la posibilidad de un conocimiento verdadero.
Esta demostración de la existencia de Dios constituye una variante del argumento ontológico empleado ya en el siglo XII por San Anselmo de Canterbury, y fue duramente atacada por los adversarios de Descartes, que lo acusaron de caer en un círculo vicioso: para demostrar la existencia de Dios y así garantizar el conocimiento del mundo exterior se utilizan los criterios de claridad y distinción, pero la fiabilidad de tales criterios se justifica a su vez por la existencia de Dios. Tal crítica apunta no sólo a la validez o invalidez del argumento, sino también al hecho de que Descartes no parece aplicar en este punto su propia metodología.
Res cogitans y res extensa
Admitida la existencia del mundo exterior, Descartes pasa a examinar cuál es la esencia de los seres. Introduce aquí su concepto de sustancia, que define como aquello que «existe de tal modo que sólo necesita de sí mismo para existir». Las sustancias se manifiestan a través de sus modos y atributos. Los atributos son propiedades o cualidades esenciales que revelan la determinación de la sustancia, es decir, son aquellas propiedades sin las cuales una sustancia dejaría de ser tal sustancia. Los modos, en cambio, no son propiedades o cualidades esenciales, sino meramente accidentales.

El atributo de los cuerpos es la extensión (un cuerpo no puede carecer de extensión; si carece de ella no es un cuerpo), y todas las demás determinaciones (color, forma, posición, movimiento) son solamente modos. Y el atributo del espíritu es el pensamiento, pues el espíritu «piensa siempre». Existe, por lo tanto, una sustancia pensante (res cogitans), carente de extensión y cuyo atributo es el pensamiento, y una sustancia que compone los cuerpos físicos (res extensa), cuyo atributo es la extensión, o, si se prefiere, la tridimensionalidad, cuantitativamente mesurable en un espacio de tres dimensiones. Ambas son irreductibles entre sí y totalmente separadas. Es lo que se denomina el «dualismo» cartesiano.
En la medida en que la sustancia de la materia y de los cuerpos es la extensión, y en que ésta es observable y mesurable, ha de ser posible explicar sus movimientos y cambios mediante leyes matemáticas. Ello conduce a la visión mecanicista de la naturaleza: el universo es como una enorme máquina cuyo funcionamiento podremos llegar a conocer mediante el estudio y descubrimiento de las leyes matemáticas que lo rigen.
La separación radical entre materia y espíritu es aplicada rigurosamente, en principio, a todos los seres. Así, los animales no son más que máquinas muy complejas. Sin embargo, Descartes hace una excepción cuando se trata del hombre. Dado que está compuesto de cuerpo y alma, y siendo el cuerpo material y extenso (res extensa), y el alma espiritual y pensante (res cogitans), debería haber entre ellos una absoluta incomunicación.
No obstante, en el sistema cartesiano esto no ocurre, sino que el alma y el cuerpo se comunican entre sí, no al modo clásico, sino de una manera singular. El alma está asentada en la glándula pineal, situada en el encéfalo, y desde allí rige al cuerpo como «el nauta rige la nave», por medio de los espíritus animales, sustancias intermedias entre espíritu y cuerpo a manera de finísimas partículas de sangre, que transmiten al cuerpo las órdenes del alma. La solución de Descartes no resultó satisfactoria, y el llamado problema de la comunicación de las sustancias sería largamente discutido por los filósofos posteriores.ç

Hace aproximadamente unos 20 años se postuló una teoría algo controvertida que cambiaría la concepción actual de la cognición humana, establecía que la conciencia derivaba de la actividad más fina y profunda dentro de las neuronas, pero se refería a una actividad cuantica y no computacional como hasta entonces se creía; Stuart Hameroff (anestesista) y Roger Penrose (físico), creadores de la teoría de la que hablamos hoy sugieren que incluso los ritmos del EEG (ondas cerebrales que se asocia a la actividad cerebral y el estado de alerta) también depende de las vibraciones en los microtúbulos (las vibraciones cuánticas en megahercios por ejemplo, interfieren y producen EEG más lentos) y esta es una de las facetas novedosas de la revisión más actual de la teoría. Según ellos estas vibraciones podrían dotar a la persona de características mentales, neurológicas y cognitivas. Las vibraciones en su interior no son harmónicas.
Su primera teoría llamada “Orch OR” (Orchestrated objective reduction) se postuló a mediados de los 90. Estos dos autores sugirieron que las computaciones de “vibración” cuántica en los microtúbulos eran “orquestadas” por input sináptico y memoria almacenados en los microtúbulos (Reducción objetiva u OR).
Esta teoría concretamente creía que: la conciencia dependía de procesos cuánticos coherentes biológicamente orquestados en colecciones de microtúbulos en el interior de las neuronas. Ellos creían que estos procesos regulaban y correlacionaban con la actividad sináptica y la actividad de las membranas neuronales. Que cada uno de estos procesos, en su evolución tipo schrödinger acababa de acuerdo con el esquema específico de la Diósi-Penrose (DP) de la reducción objetiva del estado cuántico. La actividad orquestada OR es hecha presente en momentos de elección o conciencia. La parte DP de la teoría está relacionada con los fundamentos de la mecánica cuántica y la geometría espacio-tiempo, así pues se infiere que hay una conexión entre los procesos biomoleculares del cerebro y la estructura básica del universo.
. Esta teoría fue rápidamente criticada y tachada de imposible, pero hallazgos recientes demuestran la existencia de vibraciones en los microtúbulos de las neuronas lo que podría demostrar que la conciencia tiene su base en la teoría cuántica, produciéndose procesos a nivel muy pequeños dentro de las neuronas. En concreto es en los microtubulos (polímeros de proteínas y esqueleto de las células) donde se producirían estos sucesos.
Volviendo a Descartes
Tanto por no haber definido satisfactoriamente la noción de sustancia como por el franco dualismo establecido entre las dos sustancias, Descartes planteó los problemas fundamentales de la filosofía especulativa europea del siglo XVII. Entendido como sistema estricto y cerrado, el cartesianismo no tuvo excesivos seguidores y perdió su vigencia en pocas décadas. Sin embargo, la filosofía cartesiana se convirtió en punto de referencia para gran número de pensadores, unas veces para intentar resolver las contradicciones que encerraba, como hicieron los pensadores racionalistas, y otras para rebatirla frontalmente, como los empiristas.
Así, el filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz y el holandés Baruch Spinoza establecieron formas de paralelismo psicofísico para explicar la comunicación entre cuerpo y alma. Spinoza, de hecho, fue aún más lejos, y afirmó que existía una sola sustancia, que englobaba en sí el orden de las cosas y el de las ideas, y de la que la res cogitans y la res extensa no eran sino atributos, con lo que se llegaba al panteísmo.
Desde un punto de vista completamente opuesto, los empiristas británicos Thomas Hobbes y John Locke negaron que la idea de una sustancia espiritual fuera demostrable; afirmaron que no existían ideas innatas y que la filosofía debía reducirse al terreno de lo conocido por la experiencia. La concepción cartesiana de un universo mecanicista, en fin, influyó decisivamente en la génesis de la física clásica, fundada por Newton.
No resulta exagerado afirmar, en suma, que si bien Descartes no llegó a resolver muchos de los problemas que planteó, tales problemas se convirtieron en cuestiones centrales de la filosofía occidental. En este sentido, la filosofía moderna (racionalismo, empirismo, idealismo, materialismo, fenomenología) puede considerarse como un desarrollo o una reacción al cartesianismo.
Pero al examinar las ideas «innatas», sin correlato exterior sensible, encontramos en nosotros una idea muy singular, porque está completamente alejada de lo que somos: la idea de Dios, de un ser supremo infinito, eterno, inmutable, perfecto. Los seres humanos, finitos e imperfectos, pueden formar ideas como la de «triángulo» o «justicia». Pero la idea de un Dios infinito y perfecto no puede nacer de un individuo finito e imperfecto: necesariamente ha sido colocada en la mente de los hombres por la misma Providencia. Por consiguiente, Dios existe; y siendo como es un ser perfectísimo, no puede engañarse ni engañarnos, ni permitir la existencia de un «genio maligno» que nos engañe, haciéndonos creer que es real un mundo que no existe. El mundo, por lo tanto, también existe. La existencia de Dios garantiza así la posibilidad de un conocimiento verdadero.
Esta demostración de la existencia de Dios constituye una variante del argumento ontológico empleado ya en el siglo XII por San Anselmo de Canterbury, y fue duramente atacada por los adversarios de Descartes, que lo acusaron de caer en un círculo vicioso: para demostrar la existencia de Dios y así garantizar el conocimiento del mundo exterior se utilizan los criterios de claridad y distinción, pero la fiabilidad de tales criterios se justifica a su vez por la existencia de Dios. Tal crítica apunta no sólo a la validez o invalidez del argumento, sino también al hecho de que Descartes no parece aplicar en este punto su propia metodología.
Res cogitans y res extensa
Admitida la existencia del mundo exterior, Descartes pasa a examinar cuál es la esencia de los seres. Introduce aquí su concepto de sustancia, que define como aquello que «existe de tal modo que sólo necesita de sí mismo para existir». Las sustancias se manifiestan a través de sus modos y atributos. Los atributos son propiedades o cualidades esenciales que revelan la determinación de la sustancia, es decir, son aquellas propiedades sin las cuales una sustancia dejaría de ser tal sustancia. Los modos, en cambio, no son propiedades o cualidades esenciales, sino meramente accidentales.

Referencias

René Descartes – Wikipedia, la enciclopedia libre
https://es.wikipedia.org/wiki/René_Descarte
1.
Biografia de René Descartes
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/d/descartes.htm

12-frases-celebres-de-descartes https://www.muyinteresante.es/…/arte…/
https://www.muyhistoria.es › Historia Moderna

Descartes, padre de la filosofía moderna – Muy Historia
https://www.muyhistoria.es › Historia Moderna

Dirk K.F. Meijer, Hans J.H. Geesink. Consciousness in the Universe is Scale Invariant and Implies an Event Horizon of the Human Brain. NeuroQuantology (2017). DOI: 10.14704/nq.2017.15.3.1079.

CONCIENCIA Y COSMOS

Hace aproximadamente unos 20 años se postuló una teoría algo controvertida que cambiaría la concepción actual de la cognición humana, establecía que la conciencia derivaba de la actividad más fina y profunda dentro de las neuronas, pero se refería a una actividad cuantica y no computacional como hasta entonces se creía. Esta teoría fue rápidamente criticada y tachada de imposible, pero hallazgos recientes demuestran la existencia de vibraciones en los microtúbulos de las neuronas lo que podría demostrar que la conciencia tiene su base en la teoría cuántica, produciéndose procesos a nivel muy pequeños dentro de las neuronas. En concreto es en los microtubulos (polímeros de proteínas y esqueleto de las células) donde se producirían estos sucesos.
Stuart Hameroff (anestesista) y Roger Penrose (físico), creadores de la teoría de la que hablamos sugieren que incluso los ritmos del EEG (ondas cerebrales que se asocia a la actividad cerebral y el estado de alerta) también depende de las vibraciones en los microtúbulos (las vibraciones cuánticas en megahercios por ejemplo, interfieren y producen EEG más lentos) y esta es una de las facetas novedosas de la revisión más actual de la teoría. Según ellos estas vibraciones podrían dotar a la persona de características mentales, neurológicas y cognitivas. Las vibraciones en su interior no son harmónicas.
Su primera teoría llamada “Orch OR” (Orchestrated objective reduction) se postuló a mediados de los 90. Estos dos autores sugirieron que las computaciones de “vibración” cuántica en los microtúbulos eran “orquestadas” por input sináptico y memoria almacenados en los microtúbulos (Reducción objetiva u OR).
Esta teoría concretamente creía que: la conciencia dependía de procesos cuánticos coherentes biológicamente orquestados en colecciones de microtúbulos en el interior de las neuronas. Ellos creían que estos procesos regulaban y correlacionaban con la actividad sináptica y la actividad de las membranas neuronales. Que cada uno de estos procesos, en su evolución tipo schrödinger acababa de acuerdo con el esquema específico de la Diósi-Penrose (DP) de la reducción objetiva del estado cuántico. La actividad orquestada OR es hecha presente en momentos de elección o conciencia. La parte DP de la teoría está relacionada con los fundamentos de la mecánica cuántica y la geometría espacio-tiempo, así pues se infiere que hay una conexión entre los procesos biomoleculares del cerebro y la estructura básica del universo.
Esta teoría fue criticada desde el principio pues se consideraba que las condiciones del cerebro dificultarían procesos tan delicados (el cerebro es cálido, húmedo y “ruidoso”). Pero años más tarde se ha demostrado coherencia cuántica en la fotosíntesis de las plantas, la navegación de los pájaros e incluso nuestro sentido del olfato. También se ha demostrado su posibilidad en los microtúbulos del cerebro apelando a las fases alternantes del citoplasma, siendo la fase de gel contemplada como un buen aislante para fenómenos cuánticos.
Fue el grupo de Anirban Bandyopadhyay el que descubrió que eran posibles las vibraciones cuánticas de microtúbulos a temperaturas calientes en el cerebro. Sus hallazgos corroboran la teoría de Penrose y Hameroff. De hecho los trabajos de Roderick G. Eckenhoff sobre la anestesia corroboran que esta actúa por esta misma vía al inducir un estado de no conciencia, y lo hace actuando sobre los microtúbulos. Las vibraciones serían las que gobernarían la función sináptica neuronal, conectando los procesos cerebrales con procesos auto-organizados a una escala más fina: la estructura proto-consicente cuántica de la realidad.
Los nuevos documentos de Penrose y Hameroff actualizan la nueva evidencia, aclaran el concepto de bits o qubits (como vías helicoidales en los enrejados de microtúbulos) y revisan las 20 predicciones estables de la teoría Orch OR publicadas en 1998, de las cuales seis han sido confirmadas y ninguna pudo ser refutada.
Desde el punto de vista psicológico esta teoría abre nuevas puertas a tratamientos muy diferentes a los utilizados actualmente, por ejemplo se cree que se podría mejorar el estado de ánimo, (en digamos pacientes con Alzheimer o lesiones cerebrales) alterando las vibraciones de los microtúbulos con una estimulación cerebral breve (ultrasonido transcraneal que emite vibraciones mecánicas en megahercios).
Si, como yo, os resulta fácil perderos en las teorías cuánticas y sus derivados, que a pesar de ser muy interesantes, prueban ser difíciles de comprender para nosotros los No-físicos (e incluso para ellos), os animo a ver unos videos (solo en inglés) que resultan mucho más visuales. Que mejor que oír las teorías de los propios creadores, para no perder parte de la información por el camino. Uno de ellos se adentra en el tema de qué pasa con la conciencia tras la muerte y el otro es unaentrevista al propio Roger Penroseen la que explica cómo llegó a formular esta teoría. También hay un video de entrevista a Hameroff que ilustra un punto de vista más psicológico o biológico en contraposición al físico de Penrose, la entrevista está dividida en 6 videos, del cual este es solo el inicial.
Para entender la teoría general os recomiendo un artículo del propio Hameroff.
El cerebro estaría conectado con el cosmos a escala cuántica
Este vínculo podría explicar cómo de los procesos cerebrales físicos emerge la consciencia, según una nueva hipótesis

¿Cómo pueden los procesos cerebrales físicos dar lugar a la consciencia, que es inmaterial? En la relación entre la actividad neuronal y la escala cuántica del cosmos podría estar la respuesta, según algunos científicos. Es lo que proponen Dirk K F Meijer y Hans J.H. Geesink, de la Universidad de Groninga, en Holanda, en un artículo publicado en “NeuroQuantology”.

Era de esperar que los avances del último siglo en física cuántica y la cosmovisión derivada de ellos llevaran a una variación de la definición de “consciencia” y “mente”.

Quizá algún día estos avances ayuden a responder a la inquietante pregunta sobre cómo de los procesos cerebrales (es decir, físicos) puede emerger la consciencia, que es inmaterial.

La relación entre la actividad neuronal (la de las células del cerebro) y la escala cuántica (la de las partículas que conforman los átomos) ya fue abordada en los años 90 por los investigadores Roger Penrose y Stuart Hameroff con una sorprendente teoría que, hace poco y a raíz de nuevos hallazgos, ha sido revisada.

Se trataba de la hipótesis de la “Reducción Objetiva Orquestada u Orch OR”, que propone que la consciencia se deriva de la actividad de las neuronas a escala cuántica o subatómica, es decir, de procesos cuánticos biológicamente orquestados en los microtúbulos o minúsculas estructuras tubulares situadas dentro de las neuronas del cerebro.

Esa actividad cuántica entrañada a un nivel cerebral profundo, además de gobernar la función neuronal y sináptica, conectaría los procesos cerebrales a procesos de autoorganización presentes fuera del cerebro, en la estructura cuántica de la realidad, afirmaban Hameroff y Penrose. Es decir, que nuestro cerebro podría estar conectado a una estructura externa, que de alguna manera sería ‘protoconsciente’.

El cerebro habla con los campos

Hace unos meses, la revista NeuroQuantology publicaba un artículo sobre la consciencia desde una perpectiva cuántica, que va incluso más allá de la propuesta de Hameroff y Penrose.

Firmado por los científicos Dirk K F Meijer y Hans J.H. Geesink de la Universidad de Groninga, en Holanda, teoriza que nuestro cerebro, además de ser un órgano de procesamiento ligado a nuestro organismo, con el que intercambia información continuamente, está vinculado al resto del universo a nivel cuántico.

Según Meijer y Geesink, a dicho nivel, nuestro cerebro estaría conectado con campos cósmicos como el de la gravedad, el de la energía oscura, el de la energía punto cero o el de las energías de los campos magnéticos de la Tierra.

Esa conexión se daría a través de mecanismos bien establecidos por la teoría cuántica como el entrelazamiento cuántico (que vincula a partículas entrelazadas más allá del espacio-tiempo) o el efecto túnel cuántico (que se da cuando una partícula cuántica viola los principios de la mecánica clásica, al atravesar una barrera de potencial imposible de atravesar para una partícula clásica).

La idea nos recuerda a la propuesta en 2008 por un estudio, en el que se relacionaba la capacidad de orientación de las aves migratorias con una posible “conexión cuántica” de estas con el campo magnético terrestre; aunque en aquel caso el campo magnético no “conectaba” con el cerebro de las aves, sino con los electrones presentes en los iones más inestables de sus retinas.

El idioma es una geometría

Meijer y Geesink proponen que el cerebro podría “comunicarse” con esos tipos diversos de campos gracias a una geometría, la conocida como geometría de toro o toroidal, que básicamente está constituida por espirales circunscritas en una esfera (se puede entender imaginando una rosquilla).

Al parecer, el toroide es la forma que tienen los átomos, los fotones y toda unidad mínima constitutiva de la realidad. Pero no solo: Según los investigadores holandeses, nuestro cerebro se organizaría también siguiendo esta estructura (aquí hemos hablado antes de las geometrías que forma el cerebro en su actividad).

Esa coincidencia geométrica es la que permitiría al cerebro acoplarse a los campos que nos rodean, para recibir de ellos información continuamente en forma de ondas. Gracias a esto, en nuestra mente se actualizaría, de manera continua, un espacio de memoria global simétrica al tiempo.

Además, el acoplamiento y ajuste continuos del cerebro a los campos externos, afirman Meijer y Geesink, permitirían guiar la estructura cortical del cerebro hacia una mayor coordinación de la reflexión y de la acción, así como hacia una sincronía en red, que es la necesaria en los estados de consciencia.

La mente como campo

Pero los investigadores holandeses van más allá de todo esto en sus postulados. También señalan que la consciencia no es exclusiva del cerebro, sino que surgiría en todo el universo a escala invariante, de nuevo a través del acoplamiento anidado toroidal de varias energías de campos.

Quizá esto pudiera relacionarse con el concepto de “protoconsciencia” de Hameroff y Penrose del que hemos hablado antes; e incluso con la idea de la matriz de información universal del paradigma holográfico propuesto por el físico David Bohm en el siglo XX.

Meijer y Geesink llegan a describir la mente como un campo situado alrededor del cerebro (lo llaman campo estructurado holográfico), que recogería información externa al cerebro y la comunicaría a este órgano, a gran velocidad (no en vano hablamos de procesos cuánticos). Los investigadores aventuran que este hecho podría explicar la rapidez con la que el cerebro registra y procesa información del entorno, a nivel consciente e inconsciente.

Ese campo estructurado holográfico estaría, según ellos, en la cuarta dimensión o espacio-tiempo, aunque tenga efectos en nuestro cerebro tridimensional e incluso en la manera en que percibimos el mundo en tres dimensiones.

Curiosamente, una idea “parecida” proponía hace unos años el antropólogo Roger Bartran, en su obra Antropología del cerebro: la conciencia y los sistemas simbólicos, aunque en aquel caso la parte de consciencia humana “fuera del cerebro” se ubicaba en los sistemas culturales, con los que algunas regiones cerebrales están estrechamente ligadas.

Implicaciones

Para los científicos holandeses, su hipótesis tiene profundas implicaciones filosóficas: Sugiere que existe una “profunda conexión de la humanidad con el cosmos” que nos obliga a tener “una gran responsabilidad sobre el futuro de nuestro planeta”, escriben en su artículo.

Asimismo, su teoría podría conllevar un atisbo de respuesta para la pregunta con la que iniciamos este artículo: ¿Cómo los procesos cerebrales (es decir, físicos) dan lugar a la consciencia, que es inmaterial?

Quizá sea que existe un campo mental situado en la cuarta dimensión, allí conectado a otros campos externos mientras, al mismo tiempo, forma parte física de nuestro cerebro. Pero habrá que esperar a que ese campo mental sea una certeza para poder lanzar conclusiones definitivas.

Referencia bibliográfica:

Dirk K.F. Meijer, Hans J.H. Geesink. Consciousness in the Universe is Scale Invariant and Implies an Event Horizon of the Human Brain. NeuroQuantology (2017). DOI: 10.14704/nq.2017.15.3.1079.

Martes, 12 de Diciembre 2017
Yaiza Martínez
Visitas de este artículo: 2642

LA BÚSQUEDA DE LA FELICIDAD.

Pese a que soy medico desde hace muchos años, solo alguna vez las cosas me impactan con aire paranormal. Soy muy somaticista y procuro que la ilusión de lo que no está en mis manos, me impresione. O mejor, me confunda más de lo que habitualmente estoy.
Creo que esta postura de no añadir ilusión a lo morfológico y restar sentimientos a lo que me cuentan me a evitado incurrir en ilusiones de “eureka» lo he conseguido.
No obstante, acepto que no he sido un modelo de buen vivir. Desde pequeño fui educado en el estudio. “Niño a los libros” era la frase mas oída en mi casa. Mi padre carpintero muy cualificado, no entendió el mundo sino por el saber. Nada de futbol, nada de deportes ni de juego y no digamos de salir a divertirse y tampoco muchos modales Se puede decir que la estética no preocupaba demasiado. Lo importante era el trabajo
Ello me condujo a ser un deportista del estudio con un solo camino, todo lo inherente a un libro y a lo novedoso. No se puede vivir de conservador. El mundo ha evolucionado gracias a los innovadores y sin ellos, la edad de piedra es la salida y puede serlo, sino estamos siempre atentos a que formamos parte de una cadena que tiene que destruir ciertos atavismos y conservar e incrementar los defectos inherentes a la falta de empatia.

No hace mucho quizás unos meses fui invitado a inaugurar el curso académico de una fundación en Barcelona. Me sentí muy complacido por la invitación y se me aconsejo que el tema de la charla no fuera muy árido, que huyera de lo científico y estuviera mas cercano a lo humanístico. Lo acepté y empecé a revisar anteriores presentaciones que había hecho y como no. La emoción y el sentimiento y sus consecuencias me vinieron inmediatamente a la mente.

La charla fue simpática, el director general de la institución hizo la presentación del acto y recomendó a los sanitarios asistentes, medicos, enfermeras, rehabilitadores, psicologos, mas esfuerzo, mas acercarse al enfermo, mas saber perder y no sentirse ofendido por el agravio del enfermo. En una palabra, todo aquello con lo que yo no estaba de acuerdo.
En los últimos 20 años, ya en tiempos de la dictadura quizás, el medico y el sanitario empezaron a perder terreno. Eran ofendidos siempre o muchas veces, maltratados fisica y psíquicamente y solo hasta muy recientemente la justicia, no tomo partido y empezó a defender al medico como cualquier otro ciudadano ofendido.
En los ultimos 60 años aproximados, nuestro cerebro ha respondido con tecnologia y muy avanzadas a los defectos anteriores. Hemos pasado desde la pizarra y el pizarrón, pàsando por el lapiz, el tintero y la plumilla, al boligrafo, la estilografica, la maquina de escribir y desembocar en el terrible y enorme salto del ordenador personal.
Monstruosa creación de inimaginable alcance. En 50 años se ha pasado de escribir con borrones en un pliego a hacerlo en la pantalla de un ordenador, con mil capacidades practicas y esteticas y mas dudosamente eticas. Por otra parte mi vida se alarga porque desde 1840 empezo a alargarse de una manera poco explicada y de vivir a principio del siglo XX unos 45 años de vida media, se paso un siglo mas tarde exactamente a duplicar la vida de una manera en la que solo la higiene y la alimentación sobresalen en su responsabilidad, pero seguro que hay mucha mas cosas que entran en este evento.
Sin embargo este dominio mecanico y aritmetico del cerebro, posiblemente del hemisferio izquierdo fue muy capaz de desarrollarse, pero la otra mitad o la otra parte encargado de las relaciones sociales, no evolucionó de igual forma en el desarrollo. Se hacían modelos de bombas cada vez más sofisticadas y con más poder para matar y matar más gente al mismo tiempo. Las diferencias sociales empezaron a atenuarse y ya el señorito y el gran señor tuvieron menos prepotencia por lo menos en lo superficial Evidentemente el pobre se encontró beneficiado y pudo comer, tener asistencia sanitaria y escolaridad. Pero la maldad aumento o por lo menos periódicamente tenia un brote y leer un periódico se convierte en un desafío al equilibrio emocional. En una palabra la parte de mi cerebro encargada de lo mecánico ha evolucionado marcadamente y creado mas riqueza. Por el contrario aquella otra parte encargada del afecto, de la empatia de reonocer el estado de animo en la cara de mi interlocutor y en consecuencia poder usar de la compasión para socorrerlo, esto no crecido de manera paralela.
Hace falta una continuidad en la evolucion de la especie para que el amor predomine, para que la etica sea superior en todo y siempre a la estetica. Nada de maners befoar moral. Eso es terrible injusto y cruel y seguro que enfermizo..

Termine la charla con la tesis que parte de nuestro cerebro, no se desarrolla o incluso regresa con un perimundo toxico que nos mutila y nos hace incapaces sociales.

La charla fue aplaudida pero me parece que no la entendieron demasiado porque yo no supe recalcar las diferencias entre lo mecánico y lo social.

Encuentro que evangelizar a los jóvenes con la necesidad de que tener una o mas licenciaturas, varios master y por supuesto una media de tres idiomas es lo que irremisiblemente les va a llevar al éxito. Y eso exactamente eso es lo que ha repetido en la historia las catástrofes sociales. El Holocausto sucedió en el país con mas premios Nobel, mas estudiosos, mas músicos mas literatos y mas personas disciplinadas y cumplidoras y hasta tal punto lo eran que el mensaje que se les daba lo llevaban hasta considerar a los judíos animales que no habían llegado a la categoría de hombres. Y a partir de entonces se repite el trinomio, educación, ejercitación y gana lo que puedas y enriquécete y gástalo. No importa como lo ganes ni si dejas en la pobreza al infeliz y un poco tonto que ha creído en que los dotados te van a traer la felicidad porque ellos estan capacitados y tu tienes que fiarte de sus palabras. Esto se llama “la confusión de los tiempos” y periódicamente con las características de epidemia ocurre eso si la culpa la tienen los demás y el estado debe ayudarme.

Yo he visto con absoluta claridad y en mi persona, que las palabras de mi padre se cumplieron. Niño estudia para que no tengas que trabajar. Efectivamente si estudiaba no tenia que poner ladrillos ni llevar una carretilla, pero si una semana mas tarde de haber terminado la licenciatura de medicina, hice 48 horas seguidas de guardia en un dispensario que escasamente me permitió tomar café e ir al baño. Entonces empecé a pensar que no era aquello lo pactado. El tiempo después fue empeorando hasta la actualidad donde es raro que no tengas una afrenta al día, por parte de la direccion, de los enfermos de los acompañantes y de los políticos y no preguntes, siempre eres
el responsable y además todo puede ir todavía peor.

Esto fue escrito hace unos diez años, cuando era más joven y veía las cosas más sencillas, o tenía menos argumentos. Hoy creo que no escribiría esto. Pero como ya está escrito creo que debo publicarlo.
Todo lo anterior es verdad, pero más complicado.
El mundo es demasiado complicado, como, para que una sola persona, se haga dueño de la verdad.
Somos el resultado de múltiples algoritmos, en la cabeza de millones de personas durante miles de años, y lo único que hacemos es adaptarnos cuando podemos. Ni está en nuestra voluntad ni se le espera.
Las máquinas están pensando por nosotros y desestabilizan los esquemas clásicos. Nada va a volver a ser igual, pero no tiene porque ser peor.
No podemos ser felices con el recuerdo de tiempos donde, la peste, la hambruna y la guerra eran las dueñas de nuestra vida y nos hacían infelices. Pero cuando desapareciendo estas maldiciones, no tenemos o no sabemos, percibir el mundo, con felicidad.
La felicidad a la que buscamos, probablemente con poca inteligencia, es la meta. Y conseguirla es nuestro único destino. Sólo tenemos un arma para ello. Seguir buscando. Como decía mi Padre “niño a los libros”. Pero ahora no son los libros, es el conocimiento y compartirlo. Pero no hay otro camino. Hay que seguir.

Después de esto, ha pasado mucho tiempo y también he leído mucho más y pensado mucho y la conclusión a la que he llegado.
Es evidente que el cerebro ha evolucionado desde los primeros homínidos, y de las concreciones hemos llegado a lo abstracto y desde actividades elementales hemos empezado a pensar y convertir nuestros pensamientos en realidad.
Pero ponernos de acuerdo todos aquellos que aun sin conocerse y con distintas lenguas, seguían a un líder e iniciaban una civilización del homo sapiens que conquistaría el mundo, esto no ha tenido todavía un final feliz, El hombre no se pone de acuerdo ni tan siquiera en elementalidades.
Es posible pensar que hemos conquistado elementos terribles de la apocalipsis, el hambre,la peste y prolongado la vida. Pero evitar la guerra,no ponernos de acuerdo. Esto no ha llegado todavía a controlarse, y no quiere decir que no se controle con cierta rapidez, porque nos va en ello la vida.
Ponerse de acuerdo supone algo mas que querer hacerlo. Inténtalo otra vez, solo es valido para unos elegidos, los demás nos contentamos, con el, “otra vez he metido la pata, volveré a intentarlo”.
Esto no esta dirigido por el consciente, sino por algo mas inteligente y poderoso lo que esta debajo, que es posible que dependa de lo fisioc y de lo quimico, pero con un agregado de quiero y puedo haerlo que esta por desarrollar, pero que me parece que llegara. Seguiremos intentándolo, porque hasta ahora es la única manera de covertir nuestra ideas en una realidad bien sana.

ARQUITECTURA DEL CEREBRO

El cerebro pese a su complejidad, tiene una arquitecturas repetitiva que es posible analizar . Su configuración en general es similar en todos los cerebros que observamos y su anatomía es muy coincidente también, y tiene una disposición y forma repetitiva, los ojos, las orejas, la boca y la nariz, son todas similares y solamente son algo diferente en cada individuo. Pero a pesar de la gran similitud en la forma de todos los cerebros, estos son muy individuales.
La arquitectura básica del cerebro está compuesta por células en cantidades de 10 elevado a 11 neuronas masivamente interconectada por conexiones llamadas axones. Estas conexiones que se cuentan por billones y es frecuente oír que todas las neurona están conectadas entre sí, y parece cierto que se conectan las neuronas, pero no todas con todas, sino algunas con algunas , lo cual fabrica unos patrones de una dificultad extraordinaria, que hacen que no todas las neuronas se conecten con todas las demás neuronas. Esta conexión es muy selectiva y depende de la parte del encéfalo que estemos estudiando.
Cuando nacemos los patrones de conexión neuronal que han sido dispuestos según las instrucciones de nuestros genes. Desde el momento de la concepción y durante su estancia en el útero, los cerebros están expuestos a estímulos medioambientales que modifican su arquitectura. Cuando nacemos la exposición a factores medioambientales aumenta y además se perciben de manera individual de forma que las conexiones se fortalecen o debilitan y se hacen más gruesas o delgadas, influenciadas por nuestra actividad. De forma que aprender y generar memoria es un proceso de modulación, y de dar forma individual a nuestro cerebro. El proceso que empezó al nacer se continua hasta el final y con frecuencia es modificado por la enfermedad.
Los procedimientos de investigación anatómica y funcional del cerebro evolucionan de manera notable. Y desde los estudios histológicos primitivos con tinciones específicas de las distintas estructuras cerebrales y su estudio microscópico, está utilizando procedimientos sofisticados tales como la resonancia magnética que nos permite conocer no solo su anatomía, sino también su función. Estos procedimientos no invasivos están permitiendo conocer las redes de conexión humana entendiendo que nos queda mucho por conocer.
La gran complejidad de la comunicación de las neuronas con el resto del cerebro, permite conocer el mundo que nos rodea y formar así la cultura.
Interpretar las cualidades del cerebro, sólo por las muchas neuronas y sinapsis que se establecen, en una palabra por la complejidad de su anatomía es una simpleza . Estas conexiones son imprescindible siempre que tengan el diseño adecuado, que permitan la configuración de circuitos y de la multiplicidad que éstos tienen en las distintas regiones que les permite asociarse y formar sistemas. La forma en que se asocian determina su función, así como la posición que ocupa una determinada arquitectura es de importancia vital.
El cerebro elabora la mente y esto se produce porque existe un tejido neural que al igual que cualquier otro tejido de nuestro organismo está formado por células. La célula fundamental del sistema nervioso es la neurona con características distintas en el mundo de la biología. La neurona es la célula fundamental del sistema nervioso pero necesitan de una red compleja de células nerviosas llamadas neuroglias que la soportan y mantienen . Estas aportan a las neuronas parte de los nutrientes que necesitan. Aunque las neuronas son la unidad fundamental del cerebro en cuanto a comportamientos y mente su función no sería posible sin la ayuda de la neuroglia.
Cuando las neuronas envían mensajes a través de sus axones, y estos llegan al músculo, y estos se contraen y producen movimiento. Pero las neuronas que se disponen en el interior de las redes complejas del cerebro , al ser activadas, elaboran mapas y el resultado son imágenes, que es la forma en que actúa la actividad mental, una frase útil es “el cerebro piensa en imágenes”. Las células gliales no saben hacer esto si bien participan en el funcionamiento de las células nobles.
Cada neurona tiene tres elementos anatómicos principales.
1. El cuerpo de la célula o soma celular, que es el centro de energía de la célula e incluye el núcleo de la celula y órganulos, el núcleo contiene el conjunto de genes que la gobiernan y las mitocondrias almacen de energía y contiene también ADN.
2. El axón que nace en el soma celular y es la principal aferencia.
3. Las dendritas, prolongaciones cortas que recuerdan un árbol que son también
Aferentes

Las neurona están conectadas entre sí por medio de una región mas amplia llamada sinapsis. En la mayoría de sinapsis, el axon de una neurona establece contacto químico con las dendritas de otra.
La neurona pueden estar activas (descargan impulso) o inactivas (cargadas y no producen impulsos). La descarga de impulso consiste en la producción de una señal electroquímica que cruza la frontera en dirección a otra neurona, esta frontera la marca la hendidura que existe entre la neurona presináptica y la postsinapticas, y esta señal estimula a la neurona postsináptica o ” neurona de descargué” y esta emite un impulso a su vez. Esto ocurre, siempre que la señal cumpla unos requisitos, por los que se rige la activación de la otra neurona. La señal electroquímica viaja del soma de la neurona al axón. La hendidura sináptica se halla situada entre el extremo de un axón y el comienzo de otra neurona, por lo general en la dendrita. Existe varias clases de neuronas en cuanto a su forma y tamaño, existen unas pocas excepciones así como ciertas variaciones menores. Las neuronas son todas microscopícas que necesitan de microscopios potentes, para estudiarlas , y cuando se trata de observar una sinapsis se requieren microscopios más potente.
Cuando la neurona descarga, la corriente eléctrica llamada potencial de acción se propaga alejándose del soma celular por el axon. El proceso dura milisegundos y al observar una imagen necesitamos unos fragmentos de segundo y de igual forma experimentamos los sentimientos en una escala de tiempo pequeñísima.
En una sinapsis se liberan sustancias químicas llamadas neurotransmisores, el más frecuente es el glutamato, el vertido del neurotransmisor se hace en la llamada hendidura sináptica. En una neurona excitadora, la interacción coopera con otras muchas neuronas cuyas sinapsis son contiguas y liberan o no su propia señal, esta emisión de neurotransmisor, determina que la siguiente neurona se activará y en consecuencia descargara, es decir producirá su propio potencial de acción que conducirá a la liberación de su propio neurotransmisor y así sucesivamente .
Las sinapsis pueden ser fuertes o débiles y la fuerza de la sinapsis determina que los impulsos sigan viajando hasta las siguientes neuronas, y de qué forma lo harán. En una neurona excitadora, una sinapsis fuerte facilita que el impulso viaje, en tanto que algunas de las débiles, lo impiden o lo bloquean.
Un aspecto fundamental del aprendizaje es el fortalecimiento de una sinapsis. La fuerza se traduce en el facilitar la descarga, y de este modo facilita la activación de las neuronas corriente abajo. La memoria depende de esta operación.
Donald Hebb a mediados del siglo XX pensó en la posibilidad de que el aprendizaje dependiera del fortalecimiento de la sinapsis que posteriormente activaría a otras neuronas.. En los últimos tiempos la compresión del aprendizaje ha abundado sobre todo en los mecanismos moleculares y en la genética.
Por término medio cada neurona se comunica con relativamente pocas neuronas, no se comunica con la mayoría y nunca se comunica con todas a la vez. Mucha neuronas se comunican solo con neuronas cercanas, dentro de circuitos relativamente locales; otras, aunque su axones pueden proyectarse como una longitud del varios centímetros, sólo establecen contacto con un pequeño número de otras neuronas. El lugar que ocupaba cada neurona en la arquitectura General le va a permitir tener más o menos interlocutores.
Los millones de neuronas se organizan en forma de circuitos. Algunos son diminutos microcircuitos, operadores de orden local e invisible a simple vista. Cuando mucho microcircuitos se colocan juntos, forman una región que se caracteriza por tener cierta arquitectura.

Las estructuras elementales regionales se presentan en dos variedades: la variedad núcleo y la variedad micro de la corteza cerebral. En unas micro área de la corteza cerebral, las neuronas se despliegan apiladas en capas. Muchas de estas capas tienen una delicada organización topográfica. Esta cualidad las hace ideales para acotar en mapas la información de manera detallada. En un número de neuronas, es facil confundir con el núcleo de la neurona, las neuronas se disponen como las uvas en el interior de un plato, aunque existen algunas parciales excepciones: los núcleos geniculados y los núcleos coliculares tienen por ejemplo brazos de dos dimensiones; varios núcleos tienen también una organización topográfica, lo que supone que pueden generar mapas no muy refinados.
Los núcleos contienen “saber hacer ”y los circuitos incorporan físicamente el conocimiento sobre de qué manera actuar o qué hacer cuando determinados mensajes hacen que el núcleo se active. Debido a este “saber hacer”, la actividad de los núcleos de neuronas resulta indispensable para la gestión de la vida en el caso de especies cuyos cerebros son más pequeños, con corteza cerebral o sin ella, y con capacidad limitada para acotar la información en mapas. Pero los núcleos son también indispensable para gestionar la vida en cerebros como los nuestros, en los cuales pasan a ser los responsables de la gestión básica de la vida, por el, el metabolismo, la respuesta visceral, las emociones, la actividad sexual, los sentimientos y aspectos de la conciencia. La manera de gobernar sistemas como el endocrino y el inmunológico depende de los núcleos, y también depende de ellos la vida afectiva. En los seres humanos, una buena parte del funcionamiento de los núcleos y las operaciones que llevan a cabo se hallan bajo la influencia de la mente, y eso significa, que en una amplia medida, aunque no por completo, se hallan bajo la influencia de la corteza cerebral.
Un hecho importante es que en las regiones particulares que los núcleos y las micro áreas corticales (patches) definen, se hallan interconectadas. Núcleos y micro áreas, a su vez, forman circuitos más grandes y lo hacen a una escalada cada vez mayor. Numerosas micro áreas de la corteza cerebral llegan a estar interconectadas, de forma interactiva, pero cada micro variedad está también conectada con los núcleos subcorticales. A veces una microárea cortical es receptora de las señales que provienen de un núcleo, otras veces es una emisora de señales; y algunas otras es tanto emisora como receptora. Las interacciones son especialmente significativas en relación con la miríada de núcleos del tálamo (en cuyo caso las conexiones con la corteza cerebral suelen hacerse en doble sentido) y en relación con los ganglios basales (en que las conexiones tienden a descender de la corteza o a dirigirse hacia ella, pero no ambas cosas).
En resumen, los circuitos de neuronas constituyen regiones corticales, cuando se configuran formando vainas dispuestas en capas paralelas, como un pastel; o constituyen núcleos cuando se agrupan en configuraciones no estratificadas (sin olvidar las excepciones antes mencionadas). Tanto a nivel de regiones corticales como en los núcleos se hayan interconectados con las proyecciones de los axones, y de este modo forman sistemas, con un nivel cada vez más elevado de complejidad, forman sistemas de sistemas. Cuando los racimos de proyección axonales son lo suficientemente grande para ser apreciados a simple vista, reciben el nombre del vías neurales. Toda las neuronas y circuitos locales son microscópicos, mientras que todas las regiones corticales, la mayoría de los núcleos y todos los sistemas de sistemas son macroscópicos.
Un gran número de células gliales forman el andamio que sustenta las neuronas de cualquier lugar del cerebro. Los axones se recubren de una vaina de mielina que los convierte en buenos conductores. La mielina están producidas por células gliales y son protectora de los axones. Las células gliales se diferencian de las neuronas porque no son excitables y no tienen axones ni dendritas y por tanto no tramiten señales a larga distancia. Las células gliales intervienen en la nutrición, aportando elementos que necesita la neurona. Posiblemente tienen más influencia de la que estamos escribiendo.
El sistema nervioso tiene dos grandes divisiones:
El principal componente del sistema nervioso es el cerebro, formado por dos hemisferios, izquierdo y derecho y unidos por el cuerpo calloso. Que desempeña un importante papel integrador.
Los hemisferios cerebrales están cubierto por la corteza cerebral, que se organiza en lóbulos (occipital, parietal, temporal y frontal) e incluye una región conocida como la corteza cingulada, sólo visible en la superficie interna en (medial). Cuando se examina la corteza cerebral hay dos regiones que no son visibles; se trata de la corteza insular, escondidas bajo la región frontal y parietal, y el hipocampo, una estructura cortical de carácter especial oculta en el lóbulo temporal.
Por debajo de la corteza cerebral del sistema nervioso central existen profundos conglomerados de núcleos como los ganglios basales, el cerebro anterior basal, la amígdala y el diencéfalo (que es la combinación de tálamo e hipotálamo). El encéfalo se haya unido a la médula espinal por el tronco del encéfalo, detrás del que se halla situado el cerebelo, con sus dos hemisferios. Si bien se suele mencionar conjuntamente el tálamo y el hipotálamo como componentes del diencéfalo, en realidad el hipotálamo ésta, desde el punto de vista funcional, más cerca del tronco del encéfalo, con el cual comparte la mayor parte de los aspectos decisivos de la regulación de la vida del organismo.
El sistema nervioso central se conecta con todo los puntos del cuerpo por medio de haces de axones que se originan en las neuronas y estos haces se llaman nervios. La suma total de todos los nervios que conectan el sistema nervioso central con la periferia, y viceversa, constituye el sistema nervioso periférico. Los nervios transmiten impulsos del cerebro al cuerpo y del cuerpo al cerebro. Una de las partes más antiguas e importantes del sistema nervioso periférico es el sistema nervioso autónomo, llamado así porque su funcionamiento es ajeno a nuestro control voluntario consciente. El sistema nervioso autónomo está formado por el sistema simpático, el sistema parasimpático y el sistema nervioso entérico. El sistema autónomo desempeña un papel decisivo en la regulación de la vida, así como la emociones y sentimientos. El cerebro y el cuerpo se hayan asimismo interrelacionado por moléculas químicas, por ejemplo, las hormonas que viajan por el torrente sanguíneo. Las que van del cerebro al cuerpo se originan en núcleos como los situados en el hipotálamo. Pero moléculas químicas también viajan en la dirección opuesta, e influyen directamente sobre las neuronas en determinadas zonas como el área postre más, donde desaparece la barrera hematoencefálica, que es el mecanismo de protección que se opone selectivamente al tránsito de la mayoría de los compuestos moleculares grandes presentes en la sangre,. El área postrema se sitúa en el tronco encefálico, muy cerca de estructuras como los núcleos parabraquiales y la sustancia gris periacueductal, que tan importante son para la regulación de la vida.
Sé si cortamos las láminas del sistema nervioso central en cualquier dirección y examinamos la sesión transversal, apreciamos una diferencia entre los sectores oscuros y pálidos de la muestra. Los sectores oscuro recibe el nombre de sustancia gris (aunque en realidad es una mezcla de marrón i lis), y los receptores para ellos reciben el nombre de sustancia blanca (aunque más bien café con leche) la tonalidad oscura del acto de dix se debe a los paquetes que han formado un gran número dos del soma celular entre las neuronas; la apariencia más claras de la sustancia blanca se debe a las vainas aislantes de los axones que brotan de los soma celular de situados en la materia gris. Tal como ya hemos señalado la mielina aporta la capa aislante que acelera la conducción eléctrica en los axones. El aislamiento míelinico y la rápida conducción de las señales son las características que distinguen a los axones, evolutivamente modernos. Las fibras no mielinizadas son bastante más lentas y su origen es más antiguo en términos evolutivos.
La sustancia gris presenta dos variedades. La variedad estratificada se encuentra en la corteza cerebral, que envuelve los hemisferios, y en la corteza cerebelosa que envuelve el cerebelo.
La variedad no estratificadas está formada por núcleos, uno de cuyos máximos exponentes, son los ganglios basales (situados en el interior de cada uno de los hemisferios cerebrales y constituido por tres grandes núcleos; el caudado, el putamen y el pálido); la amígdala, es un acúmulo de dimensiones considerables en el interior de cada lóbulo temporal; y de varios núcleos más pequeños que forman el tálamo, el hipotálamo y los sectores de sustancia gris del tronco encefálico.
La corteza cerebral recubre el encéfalo, de cada hemisferio cerebral, incluidas aquellas que se hallan situada en el fondo de las fisuras y surcos – grietas que dan al encéfalo su apariencia única de volumen llena de pliegues-. La corteza tiene desde los tres mm y las capas son paralelas unas a otras y a la superficie del cerebro. La neo corteza de la parte es la corteza cerebral evolutivamente más moderna. Las principales divisiones de la corteza cerebral se designan de la misma manera que los lóbulos (frontal, temporal, parietal y occipital). Toda las demás estructura grises (los diversos núcleos antes mencionados y el cerebelo) son subcorticales.
Las cortezas sensoriales y la corteza de asociación sólo se refieren al espacio que ocupan a lo largo de una cadena de procesamiento sensorial. Se llaman corteza sensoriales aquellas situadas a su alrededor. Por el cual las vías sensoriales periféricas entran en la corteza cerebral (por ejemplo, el punto de entrada para señales visuales, auditivas o táctiles). La región focal se extiende a presentar una reelección concéntrica y desempeña un papel muy importante en la elaboración de mapas detallados utilizando las señales de las que son portadoras las vías sensoriales.
La corteza de asociación, interrelaciona las señales que provienen de las cortezas iniciales. Están diseminada por todas partes de la corteza cerebral donde no hay corteza sensoriales iniciales o corteza motora. Se organizan de forma jerárquica, y las que se hayan más arriba en la cadena de suelen designar como el nombre de cortezas de asociación superiores, como son, por ejemplo, la corteza prefrontal y la cortezas temporales anteriores.
El mejor sistema para nombrar las regiones cerebrales lo propuso el neurólogo alemán Brodmann hace un siglo y siguen teniendo utilidad, aunque los números de las áreas no tienen nada que ver con su tamaño o con su importancia funcional.
La importancia de la posición
La estructura anatómica interna de una región cerebral es un factor determinante de la función que desempeña cuando hay en lugar en que se área de situada una determinada región en el interior del espacio tridimensional del cerebro es otro factor de importancia. Tanto el emplazamiento en el interior de la estructura global del encéfalo, como lectura anatómica interna, son en gran medida es consecuencia de la evolución, aunque en ella se incluye también el desarrollo individual. La experiencia individual da forma, moldea los circuitos cerebrales, y aunque la influencia resulta más marcada en los microcircuitos, se deja sentir inevitablemente también en el plano macroanatómico.
Los núcleos son estructuras de una gran antigüedad evolutiva y nos transportan una época de la historia de la evolución de la vida en la que los cerebros, era una cadena de ganglios unidos como las cuentas de un rosario. El ganglio es esencialmente un núcleo individual antes de ser incorporado en el transcurso de la evolución de la masa cerebral. Es el caso más claro es el cerebro de los nematodos.
La posición que ocupan los núcleos en el interior del conjunto del volumen encefálico es baja, ya que siempre están situados bajo el recubrimiento que proporciona la corteza cerebral. Se asientan en el tronco del encéfalo, hipotálamo y tálamo, ganglios basales y cerebro anterior basal (cuya extensión incluye la colección de núcleos que denominamos amígdala). Estos núcleos están enterrados en la capa principal de la corteza, y presentan todavía una jerarquía evolutiva. Cuanto más antiguos son, en términos históricos, más próximo se hallan a la línea media del encéfalo. Y dado que todo el cerebro consta de dos mitades, izquierda y derecha y en medio una línea que los divide, sucede también que los núcleo más antiguos se hallan situados mirando de frente a la parte situada al otro lado de la línea media, así sucede por ejemplo, en el caso de los núcleos del tronco del encéfalo, tan esenciales para regulación de la vida y para la conciencia. En el caso de los núcleos algo más modernos, la amígdala, derecha e izquierda, son más independientes y se hayan claramente separados uno del otro.
Las cortezas cerebrales son más recientes en términos evolutivos, que los núcleos, y se caracterizan por tener una estructura en forma de vaina bidimensional, que confieren a alguna de estas cortezas capacidades para la elaboración de mapas muy detallados. El número de capas presentes en una corteza varía no obstante, de sólo tres en el caso de la corteza más antigua en términos evolutivo, hasta seis capas en el caso de la corteza más reciente. La complejidad del conjunto de circuitos, en el interior de estas capas, así como entre ellas, también varía. La posición que ocupa el conjunto de circuitos en el interior del volumen encefálico es reveladora también desde el punto de vista funcional. Los circuitos más modernos, en General, se hallan situados alrededor o en el punto en que las principales vías sensoriales – auditiva, visual, somatosensorial – entran en el manto de la corteza cerebral, y de este modo quedan conectados con el procesamiento sensorial y el proceso de acotación de la información en mapas neuronales. Dicho de otro modo pertenecen al club de las cortezas sensoriales iniciales.
También existen diversas edades evolutivas en las cortezas motoras. Algunas cortezas motoras son bastante antiguas y pequeñas, y se hallan situadas también junto a la línea media de la corteza anterior el cíngulo y otras regiones motoras suplementarias, claramente visible en la superficie interna y medial de cada hemisferio cerebral. Otras cortezas motoras son modernas y sofisticadas en términos estructurales, y ocupan un considerable territorio en la superficie el exterior del cerebro (la superficie lateral).
Una determinada región acaba aportando al funcionamiento General del cerebro algo que está en dependencia muy notable, con las regiones con las que colabora, esto es, depende de que regiones se comuniquen con ella, y concreción en esta región reticular se comunica, o dicho de una manera más concreta, depende de que regiones proyectan sus neuronas a la región X (y de este modo son modificadas por su resultado) del lugar en que estaba situada la región X en el interior de la red dependen muchas cosas, y otro factor importante en el papel funcional que acabe por desempeñar en si la región X tiene o no capacidades para elaborar mapas.
La mente y el comportamiento son el resultado en cada momento del funcionamiento de ganancias de núcleos y paquetes corticales articulado por proyecciones neuronales convergentes y divergentes. Si estas grupos neuronales están bien organizadas y funcionan de manera armoniosa, el individuo sueña o hace poesías. Si no, el resultado es la demencia.
El contacto del cerebro con el mundo.
Dos tipos de estructuras neurales se hallan situadas en la frontera entre cerebro y el mundo. Una apunta hacia dentro, la otra lo hace hacia fuera. La primera estructura neural está formada por los receptores sensoriales situados en la periferia del cuerpo, esto es, la retina en el ojo, la coclea en el oído interno, las terminaciones nerviosas de la piel, y demás. Estos receptores no reciben proyecciones neuronales del exterior, al menos no de una manera natural si bien los inputs eléctricos parecidos a los neuronales que producen los implantes prostéticos actualmente están cambiando esta situación. Los receptores reciben, en cambio, estímulos físicos como la luz, vibraciones o contactos mecánicos. Los receptores sensoriales inician una cadena de señales que se extienden desde la frontera del cuerpo con el medio físico exterior, hasta el interior del encéfalo, la cual pasa a través de múltiples jerarquías de circuitos neuronales situados en el interior profundo de los territorios cerebrales. Pero las señales no se mueven en sentido ascendente como lo haría el agua al pasar por un sistema de cañerías. Las señales son objeto de un procesamiento y experimentado una transformación en cada nueva estación por la que pasan. Además tienden a enviar señales de vuelta hacia el lugar en el que se habían iniciado las cadenas de proyecciones entrantes. Este rasgo de la arquitectura del cerebro, escasamente estudiado, es muy posible que tenga una gran importancia para determinados aspectos de la conciencia.
El otro tipo fronterizo se sitúa allí donde terminan las proyecciones eferentes, hacia el exterior y dónde empieza el medio ambiente. La cadena de señales surge en el interior del cerebro, pero termina o bien liberando moléculas químicas o conectándose a fibras musculares del cuerpo. Esta última opción nos permiten movernos y hablar, y es en este extremo donde finalizan las principales cadenas eferentes, en en las que las señales se tramiten hacia la periferia y el exterior. Después de los músculo ya sólo queda realizar el movimiento directo en el espacio. En estadios anteriores de la evolución, la liberación de moléculas químicas en la membrana o el límite de la dermis desempeñó una importante función en la vida de un organismo. Se trataba de un importante medio de acción y, que aunque no hay duda de que liberamos feromonas, esta faceta está muy poco estudiada en los seres humanos.
Podemos considerar que el cerebro es una elaboración progresiva de algo que empezó siendo tan sencillo como un simple acto reflejo: una neurona NEU detecta el objeto OB y envía señales a la neurona ZADIG en, que se proyecta hacia la fibra muscular MUSC, y causa el movimiento. En una época posterior de la historia evolutiva, el circuito reflejo entre NEU y ZADIG se le añadió otra neurona, a la que llamamos INT.INT eran una interneurona y se comportaba de tal modo que las respuestas de la neurona ZADIG ya no era automática. La neurona ZADIG sólo responde, por ejemplo, si la neurona NEU se activa y descarga todo su arsenal sobre ella, pero no cuando recibe un mensaje más débil; una parte fundamental de la toma de decisiones se dejan en manos de la interneurona INT.
Un aspecto importante de la evolución del cerebro ha consistido precisamente en añadir neuronas equivalentes a interneuronas en cada nivel del conjunto de circuitos cerebrales (de hecho hay montones de esta índole de equivalente). A las células mayores de esta índole de equivalentes, situadas en la corteza cerebral, la podríamos denominar “ Interregiones”, ya que se hayan intercaladas entre otras regiones, con el evidente y sano propósito de modular la respuesta simple a los diversos estímulos, y con ello hace que la respuesta sean menos simples, menos automatizadas.
En el camino de hacer la modulación más sutil y sofisticada, el cerebro desarrolló sistemas que aportaban los estímulos en mapas tan detallados que tuvieron como consecuencia última la elaboración de imágenes y la formación de la mente. Con el tiempo, el cerebro se añadió a sí mismo, y eso permitió que se generan respuestas originales. Por último, ya en los seres humanos, cuando estas mentes con una conciencia reflexiva se organizaron en colectivos de seres semejantes, fue posible crear culturas y con ellas los artefactos y productos externos que las acompaña. A su vez las culturas han influido a lo largo de generaciones en el funcionamiento de los cerebros individuales, y con el tiempo influyeron en la evolución del cerebro humano en su conjunto.

El cerebro es un sistema de sistemas.
Cada sistema está formado por una intrincada interconexión de regiones corticales pequeñas aunque macroscópica y núcleos subcorticales, que está formado por circuito locales microscópicos, constituido por neuronas conectadas todas ellas por medio de sinapsis.
Aquello que la neurona hace depende del conjunto de neuronas al que pertenecen; aquello que los sistemas acaban haciendo depende de cómo los conjunto locales influyen en otro conjunto dentro de una arquitectura interconectada; por último, lo que cada conjunto aporta a la función del sistema al que pertenece, depende del lugar que ocupa en ese sistema.
Hipótesis sobre la equivalencia cerebro mente.
El cerebro forma parte del sistema físico, equivalencia e identidad se definen por atributos físicos como el hecho de tener una masa, unas dimensiones, el movimiento, la carga, etcétera.
Aquellos que rechazan la hipótesis de la identidad entre los estados físicos y los estados mentales, apuntan que si bien procede hablar de mapas neuronales que corresponde a un objeto físico particular, en cambio, sería absurdo hablar del patrón mental que le corresponde en términos físicos. Y la razón que aducen es que, hasta la fecha, la ciencia no podía determinar las características físicas de los patrones mentales, y sí la ciencia no puede hacerlo, entonces no se pueden identificar lo mental y lo físico.
De qué modo determinamos si los estados mentales son físicos. En el caso de los objetos del mundo exterior, procedemos percibiéndolos con nuestras sondas sensoriales periféricas y utilizando diversos instrumentos para llevar a cabo las mediciones. En el caso de los objetos mentales, sin embargo no podemos hacer lo mismo. No porque los acontecimientos mentales no tengan sus equivalencia neuronales, sino porque allí donde tienen lugar- el interior del encéfalo- los estados mentales no se pueden medir. De hecho, los acontecimientos mentales no pueden ser percibidos por parte del proceso que los incluye, esto es, la mente. Se trata de una situación desafortunada, aunque de ella nada se interfiere acerca del carácter físico de la mente o de su carácter no físico. Esta situación obliga, no obstante, a matizar las intuiciones que pueden sacarse de ella y, por esta razón, es prudente poner en tela de juicio la visión tradicional según la cual los estados mentales no equivalen a estados físicos. Suscribir una visión de esta índole, sobre la base de las observaciones introspectiva, es poco razonable. La perspectiva personal debe utilizarse y disfrutarse en aquello que nos ofrece directamente; la experiencia que puede hacerse consciente, y puede ayudar a orientar nuestra vida, siempre y cuando un exhaustivo análisis reflexivo en diferido, en el que se incluye el examen científico, del Valor a su consejo.
Los mapas neurales y las imágenes correspondientes se hallan en el interior del cerebro y son sólo accesible al dueño del cerebro. ¿A la pregunta de, en que otro lugar podrían estar los mapas de imágenes, sino en el interior de un sector particular del cerebro, habida cuenta de que, ante todo, se forman en el cerebro? Lo sorprendente sería que se hallaran fuera del cerebro, dado que la anatomía del cerebro no está diseñada para externalizarlos
Una perspectiva adicional que interprete los acontecimiento mentales es como siempre muy difícil admitir. Nadie discute que los acontecimiento mentales guardan correlación con los acontecimientos cerebrales, y que lo sea, si bien acontecimientos cerebrales se produzcan en el cerebro hicieran inaccesible a cualquier intento de medición directa, justifica la adopción de un enfoque especial. Los acontecimientos cerebrales en tales son productos de la larga evolución biológica. Los acontecimientos mentales cerebrales son posiblemente los procesos más complejo de la naturaleza, la necesidad de un tratamiento especial no tiene por qué causar extrañeza.
Aún con las avanzadas técnicas científicas que poseemos es difícil entender que lleguemos a describir toda la gama de fenómenos neurales asociados con un estado mental, aunque éste sea simple. Pero al mismo tiempo, es posible y necesario una aproximación teórica entre lo mental y lo neural, y resulta especialmente útil cuando se aborda un problema tan desconcertante como la casualidad descendente. Los estados mentales influyen en el comportamiento, como se evidencia en toda clase de hacer realizadas por el sistema nervioso de los músculos siguiendo sus órdenes. El problema o el misterio, tiene que ver con por la explicación de entender un fenómeno no físico., La mente puede influir en el mismo sistema nervioso físico que nos mueve actuar. Lo estados neurales y los estados mentales son las dos caras de un mismo proceso.
Rechazar la equivalencia entre la mente y el cerebro es algo problemático, a saber, que de alguna manera, para las neuronas, el hecho de crear mapas de cosas, y para estos mapas, acontecimiento mentales plenamente formados, es menos natural y plausible que para las otras células del organismo, crear la forma de las partes del cuerpo o llevar a cabo acciones corporales. Cuando las células del cuerpo propiamente dicho son colocadas juntas, en una configuración espacial particular, conforme a un plan, constituyen un objeto.
La mano por ejemplo, está formada por huesos, músculos, tendones, tejido conjuntivo, vasos sanguíneos y vías nerviosas y varias capas de piel, todo ello colocado en un sitio con orden de composición arquitectónico específico. Cuando la mano se mueve en el espacio, entonces realiza una acción; por ejemplo, al alzarse señala mi posición. Tanto el objeto como la acción son acontecimientos físicos, en el espacio y el tiempo entonces. Cuando las neuronas dispuestas en una vaina de dos dimensiones están activas o inactivas, según los datos de entrada que reciben, crea un patrón. Cuando el patrón corresponde a algún objeto o alguna acción, constituye un mapa de algo más, un mapa de ese objeto o de esa acción.
la actividad de las células físicas, tienen un patrón igual de físico que los objetos o la reaccion con los que se corresponde. El patrón se dibuja de manera instantánea en el cerebro, es labrado en el cerebro a través de la actividad cerebral. ¿Por qué entonces los circuitos de células cerebrales no iban a crear cierto tipo de correspondencia de imagen para las cosas, siempre y cuando la célula estén adecuadamente conectadas y estén activas cuando deben estarlo?
No es de estrañar que en un futuro próximo tengamos pruebas funcionales que nos hagan ver junto a lo morfológico lo “somatico” con lo que hasta ahora se ha llamado “espiritual·, pero antes tenemos que convertir lo inconsciente en consciente.

Referencia
Y EL CEREBRO CREÓ AL HOMBRE . Antonio Damasio editoriasl Destino 2010

ARQUITECTURA DEL CEREBRO

El cerebro pese a su complejidad, tiene una arquitecturas repetitiva que es posible analizar . Su configuración en general es similar en todos los cerebros que observamos y su anatomía es muy coincidente también, y tiene una disposición y forma repetitiva, los ojos, las orejas, la boca y la nariz, son todas similares y solamente son algo diferente en cada individuo. Pero a pesar de la gran similitud en la forma de todos los cerebros, estos son muy individuales.
La arquitectura básica del cerebro está compuesta por células en cantidades de 10 elevado a 11 neuronas masivamente interconectada por conexiones llamadas axones. Estas conexiones que se cuentan por billones y es frecuente oír que todas las neurona están conectadas entre sí, y parece cierto que se conectan las neuronas, pero no todas con todas, sino algunas con algunas , lo cual fabrica unos patrones de una dificultad extraordinaria, que hacen que no todas las neuronas se conecten con todas las demás neuronas. Esta conexión es muy selectiva y depende de la parte del encéfalo que estemos estudiando.
Cuando nacemos los patrones de conexión neuronal que han sido dispuestos según las instrucciones de nuestros genes. Desde el momento de la concepción y durante su estancia en el útero, los cerebros están expuestos a estímulos medioambientales que modifican su arquitectura. Cuando nacemos la exposición a factores medioambientales aumenta y además se perciben de manera individual de forma que las conexiones se fortalecen o debilitan y se hacen más gruesas o delgadas, influenciadas por nuestra actividad. De forma que aprender y generar memoria es un proceso de modulación, y de dar forma individual a nuestro cerebro. El proceso que empezó al nacer se continua hasta el final y con frecuencia es modificado por la enfermedad.
Los procedimientos de investigación anatómica y funcional del cerebro evolucionan de manera notable. Y desde los estudios histológicos primitivos con tinciones específicas de las distintas estructuras cerebrales y su estudio microscópico, está utilizando procedimientos sofisticados tales como la resonancia magnética que nos permite conocer no solo su anatomía, sino también su función. Estos procedimientos no invasivos están permitiendo conocer las redes de conexión humana entendiendo que nos queda mucho por conocer.
La gran complejidad de la comunicación de las neuronas con el resto del cerebro, permite conocer el mundo que nos rodea y formar así la cultura.
Interpretar las cualidades del cerebro, sólo por las muchas neuronas y sinapsis que se establecen, en una palabra por la complejidad de su anatomía es una simpleza . Estas conexiones son imprescindible siempre que tengan el diseño adecuado, que permitan la configuración de circuitos y de la multiplicidad que éstos tienen en las distintas regiones que les permite asociarse y formar sistemas. La forma en que se asocian determina su función, así como la posición que ocupa una determinada arquitectura es de importancia vital.
El cerebro elabora la mente y esto se produce porque existe un tejido neural que al igual que cualquier otro tejido de nuestro organismo está formado por células. La célula fundamental del sistema nervioso es la neurona con características distintas en el mundo de la biología. La neurona es la célula fundamental del sistema nervioso pero necesitan de una red compleja de células nerviosas llamadas neuroglias que la soportan y mantienen . Estas aportan a las neuronas parte de los nutrientes que necesitan. Aunque las neuronas son la unidad fundamental del cerebro en cuanto a comportamientos y mente su función no sería posible sin la ayuda de la neuroglia.
Cuando las neuronas envían mensajes a través de sus axones, y estos llegan al músculo, y estos se contraen y producen movimiento. Pero las neuronas que se disponen en el interior de las redes complejas del cerebro , al ser activadas, elaboran mapas y el resultado son imágenes, que es la forma en que actúa la actividad mental, una frase útil es “el cerebro piensa en imágenes”. Las células gliales no saben hacer esto si bien participan en el funcionamiento de las células nobles.
Cada neurona tiene tres elementos anatómicos principales.
1. El cuerpo de la célula o soma celular, que es el centro de energía de la célula e incluye el núcleo de la celula y órganulos, el núcleo contiene el conjunto de genes que la gobiernan y las mitocondrias almacen de energía y contiene también ADN.
2. El axón que nace en el soma celular y es la principal aferencia.
3. Las dendritas, prolongaciones cortas que recuerdan un árbol que son también
Aferentes

Las neurona están conectadas entre sí por medio de una región mas amplia llamada sinapsis. En la mayoría de sinapsis, el axon de una neurona establece contacto químico con las dendritas de otra.
La neurona pueden estar activas (descargan impulso) o inactivas (cargadas y no producen impulsos). La descarga de impulso consiste en la producción de una señal electroquímica que cruza la frontera en dirección a otra neurona, esta frontera la marca la hendidura que existe entre la neurona presináptica y la postsinapticas, y esta señal estimula a la neurona postsináptica o ” neurona de descargué” y esta emite un impulso a su vez. Esto ocurre, siempre que la señal cumpla unos requisitos, por los que se rige la activación de la otra neurona. La señal electroquímica viaja del soma de la neurona al axón. La hendidura sináptica se halla situada entre el extremo de un axón y el comienzo de otra neurona, por lo general en la dendrita. Existe varias clases de neuronas en cuanto a su forma y tamaño, existen unas pocas excepciones así como ciertas variaciones menores. Las neuronas son todas microscopícas que necesitan de microscopios potentes, para estudiarlas , y cuando se trata de observar una sinapsis se requieren microscopios más potente.
Cuando la neurona descarga, la corriente eléctrica llamada potencial de acción se propaga alejándose del soma celular por el axon. El proceso dura milisegundos y al observar una imagen necesitamos unos fragmentos de segundo y de igual forma experimentamos los sentimientos en una escala de tiempo pequeñísima.
En una sinapsis se liberan sustancias químicas llamadas neurotransmisores, el más frecuente es el glutamato, el vertido del neurotransmisor se hace en la llamada hendidura sináptica. En una neurona excitadora, la interacción coopera con otras muchas neuronas cuyas sinapsis son contiguas y liberan o no su propia señal, esta emisión de neurotransmisor, determina que la siguiente neurona se activará y en consecuencia descargara, es decir producirá su propio potencial de acción que conducirá a la liberación de su propio neurotransmisor y así sucesivamente .
Las sinapsis pueden ser fuertes o débiles y la fuerza de la sinapsis determina que los impulsos sigan viajando hasta las siguientes neuronas, y de qué forma lo harán. En una neurona excitadora, una sinapsis fuerte facilita que el impulso viaje, en tanto que algunas de las débiles, lo impiden o lo bloquean.
Un aspecto fundamental del aprendizaje es el fortalecimiento de una sinapsis. La fuerza se traduce en el facilitar la descarga, y de este modo facilita la activación de las neuronas corriente abajo. La memoria depende de esta operación.
Donald Hebb a mediados del siglo XX pensó en la posibilidad de que el aprendizaje dependiera del fortalecimiento de la sinapsis que posteriormente activaría a otras neuronas.. En los últimos tiempos la compresión del aprendizaje ha abundado sobre todo en los mecanismos moleculares y en la genética.
Por término medio cada neurona se comunica con relativamente pocas neuronas, no se comunica con la mayoría y nunca se comunica con todas a la vez. Mucha neuronas se comunican solo con neuronas cercanas, dentro de circuitos relativamente locales; otras, aunque su axones pueden proyectarse como una longitud del varios centímetros, sólo establecen contacto con un pequeño número de otras neuronas. El lugar que ocupaba cada neurona en la arquitectura General le va a permitir tener más o menos interlocutores.
Los millones de neuronas se organizan en forma de circuitos. Algunos son diminutos microcircuitos, operadores de orden local e invisible a simple vista. Cuando mucho microcircuitos se colocan juntos, forman una región que se caracteriza por tener cierta arquitectura.

Las estructuras elementales regionales se presentan en dos variedades: la variedad núcleo y la variedad micro de la corteza cerebral. En unas micro área de la corteza cerebral, las neuronas se despliegan apiladas en capas. Muchas de estas capas tienen una delicada organización topográfica. Esta cualidad las hace ideales para acotar en mapas la información de manera detallada. En un número de neuronas, es facil confundir con el núcleo de la neurona, las neuronas se disponen como las uvas en el interior de un plato, aunque existen algunas parciales excepciones: los núcleos geniculados y los núcleos coliculares tienen por ejemplo brazos de dos dimensiones; varios núcleos tienen también una organización topográfica, lo que supone que pueden generar mapas no muy refinados.
Los núcleos contienen “saber hacer ”y los circuitos incorporan físicamente el conocimiento sobre de qué manera actuar o qué hacer cuando determinados mensajes hacen que el núcleo se active. Debido a este “saber hacer”, la actividad de los núcleos de neuronas resulta indispensable para la gestión de la vida en el caso de especies cuyos cerebros son más pequeños, con corteza cerebral o sin ella, y con capacidad limitada para acotar la información en mapas. Pero los núcleos son también indispensable para gestionar la vida en cerebros como los nuestros, en los cuales pasan a ser los responsables de la gestión básica de la vida, por el, el metabolismo, la respuesta visceral, las emociones, la actividad sexual, los sentimientos y aspectos de la conciencia. La manera de gobernar sistemas como el endocrino y el inmunológico depende de los núcleos, y también depende de ellos la vida afectiva. En los seres humanos, una buena parte del funcionamiento de los núcleos y las operaciones que llevan a cabo se hallan bajo la influencia de la mente, y eso significa, que en una amplia medida, aunque no por completo, se hallan bajo la influencia de la corteza cerebral.
Un hecho importante es que en las regiones particulares que los núcleos y las micro áreas corticales (patches) definen, se hallan interconectadas. Núcleos y micro áreas, a su vez, forman circuitos más grandes y lo hacen a una escalada cada vez mayor. Numerosas micro áreas de la corteza cerebral llegan a estar interconectadas, de forma interactiva, pero cada micro variedad está también conectada con los núcleos subcorticales. A veces una microárea cortical es receptora de las señales que provienen de un núcleo, otras veces es una emisora de señales; y algunas otras es tanto emisora como receptora. Las interacciones son especialmente significativas en relación con la miríada de núcleos del tálamo (en cuyo caso las conexiones con la corteza cerebral suelen hacerse en doble sentido) y en relación con los ganglios basales (en que las conexiones tienden a descender de la corteza o a dirigirse hacia ella, pero no ambas cosas).
En resumen, los circuitos de neuronas constituyen regiones corticales, cuando se configuran formando vainas dispuestas en capas paralelas, como un pastel; o constituyen núcleos cuando se agrupan en configuraciones no estratificadas (sin olvidar las excepciones antes mencionadas). Tanto a nivel de regiones corticales como en los núcleos se hayan interconectados con las proyecciones de los axones, y de este modo forman sistemas, con un nivel cada vez más elevado de complejidad, forman sistemas de sistemas. Cuando los racimos de proyección axonales son lo suficientemente grande para ser apreciados a simple vista, reciben el nombre del vías neurales. Toda las neuronas y circuitos locales son microscópicos, mientras que todas las regiones corticales, la mayoría de los núcleos y todos los sistemas de sistemas son macroscópicos.
Un gran número de células gliales forman el andamio que sustenta las neuronas de cualquier lugar del cerebro. Los axones se recubren de una vaina de mielina que los convierte en buenos conductores. La mielina están producidas por células gliales y son protectora de los axones. Las células gliales se diferencian de las neuronas porque no son excitables y no tienen axones ni dendritas y por tanto no tramiten señales a larga distancia. Las células gliales intervienen en la nutrición, aportando elementos que necesita la neurona. Posiblemente tienen más influencia de la que estamos escribiendo.
El sistema nervioso tiene dos grandes divisiones:
El principal componente del sistema nervioso es el cerebro, formado por dos hemisferios, izquierdo y derecho y unidos por el cuerpo calloso. Que desempeña un importante papel integrador.
Los hemisferios cerebrales están cubierto por la corteza cerebral, que se organiza en lóbulos (occipital, parietal, temporal y frontal) e incluye una región conocida como la corteza cingulada, sólo visible en la superficie interna en (medial). Cuando se examina la corteza cerebral hay dos regiones que no son visibles; se trata de la corteza insular, escondidas bajo la región frontal y parietal, y el hipocampo, una estructura cortical de carácter especial oculta en el lóbulo temporal.
Por debajo de la corteza cerebral del sistema nervioso central existen profundos conglomerados de núcleos como los ganglios basales, el cerebro anterior basal, la amígdala y el diencéfalo (que es la combinación de tálamo e hipotálamo). El encéfalo se haya unido a la médula espinal por el tronco del encéfalo, detrás del que se halla situado el cerebelo, con sus dos hemisferios. Si bien se suele mencionar conjuntamente el tálamo y el hipotálamo como componentes del diencéfalo, en realidad el hipotálamo ésta, desde el punto de vista funcional, más cerca del tronco del encéfalo, con el cual comparte la mayor parte de los aspectos decisivos de la regulación de la vida del organismo.
El sistema nervioso central se conecta con todo los puntos del cuerpo por medio de haces de axones que se originan en las neuronas y estos haces se llaman nervios. La suma total de todos los nervios que conectan el sistema nervioso central con la periferia, y viceversa, constituye el sistema nervioso periférico. Los nervios transmiten impulsos del cerebro al cuerpo y del cuerpo al cerebro. Una de las partes más antiguas e importantes del sistema nervioso periférico es el sistema nervioso autónomo, llamado así porque su funcionamiento es ajeno a nuestro control voluntario consciente. El sistema nervioso autónomo está formado por el sistema simpático, el sistema parasimpático y el sistema nervioso entérico. El sistema autónomo desempeña un papel decisivo en la regulación de la vida, así como la emociones y sentimientos. El cerebro y el cuerpo se hayan asimismo interrelacionado por moléculas químicas, por ejemplo, las hormonas que viajan por el torrente sanguíneo. Las que van del cerebro al cuerpo se originan en núcleos como los situados en el hipotálamo. Pero moléculas químicas también viajan en la dirección opuesta, e influyen directamente sobre las neuronas en determinadas zonas como el área postre más, donde desaparece la barrera hematoencefálica, que es el mecanismo de protección que se opone selectivamente al tránsito de la mayoría de los compuestos moleculares grandes presentes en la sangre,. El área postrema se sitúa en el tronco encefálico, muy cerca de estructuras como los núcleos parabraquiales y la sustancia gris periacueductal, que tan importante son para la regulación de la vida.
Sé si cortamos las láminas del sistema nervioso central en cualquier dirección y examinamos la sesión transversal, apreciamos una diferencia entre los sectores oscuros y pálidos de la muestra. Los sectores oscuro recibe el nombre de sustancia gris (aunque en realidad es una mezcla de marrón i lis), y los receptores para ellos reciben el nombre de sustancia blanca (aunque más bien café con leche) la tonalidad oscura del acto de dix se debe a los paquetes que han formado un gran número dos del soma celular entre las neuronas; la apariencia más claras de la sustancia blanca se debe a las vainas aislantes de los axones que brotan de los soma celular de situados en la materia gris. Tal como ya hemos señalado la mielina aporta la capa aislante que acelera la conducción eléctrica en los axones. El aislamiento míelinico y la rápida conducción de las señales son las características que distinguen a los axones, evolutivamente modernos. Las fibras no mielinizadas son bastante más lentas y su origen es más antiguo en términos evolutivos.
La sustancia gris presenta dos variedades. La variedad estratificada se encuentra en la corteza cerebral, que envuelve los hemisferios, y en la corteza cerebelosa que envuelve el cerebelo.
La variedad no estratificadas está formada por núcleos, uno de cuyos máximos exponentes, son los ganglios basales (situados en el interior de cada uno de los hemisferios cerebrales y constituido por tres grandes núcleos; el caudado, el putamen y el pálido); la amígdala, es un acúmulo de dimensiones considerables en el interior de cada lóbulo temporal; y de varios núcleos más pequeños que forman el tálamo, el hipotálamo y los sectores de sustancia gris del tronco encefálico.
La corteza cerebral recubre el encéfalo, de cada hemisferio cerebral, incluidas aquellas que se hallan situada en el fondo de las fisuras y surcos – grietas que dan al encéfalo su apariencia única de volumen llena de pliegues-. La corteza tiene desde los tres mm y las capas son paralelas unas a otras y a la superficie del cerebro. La neo corteza de la parte es la corteza cerebral evolutivamente más moderna. Las principales divisiones de la corteza cerebral se designan de la misma manera que los lóbulos (frontal, temporal, parietal y occipital). Toda las demás estructura grises (los diversos núcleos antes mencionados y el cerebelo) son subcorticales.
Las cortezas sensoriales y la corteza de asociación sólo se refieren al espacio que ocupan a lo largo de una cadena de procesamiento sensorial. Se llaman corteza sensoriales aquellas situadas a su alrededor. Por el cual las vías sensoriales periféricas entran en la corteza cerebral (por ejemplo, el punto de entrada para señales visuales, auditivas o táctiles). La región focal se extiende a presentar una reelección concéntrica y desempeña un papel muy importante en la elaboración de mapas detallados utilizando las señales de las que son portadoras las vías sensoriales.
La corteza de asociación, interrelaciona las señales que provienen de las cortezas iniciales. Están diseminada por todas partes de la corteza cerebral donde no hay corteza sensoriales iniciales o corteza motora. Se organizan de forma jerárquica, y las que se hayan más arriba en la cadena de suelen designar como el nombre de cortezas de asociación superiores, como son, por ejemplo, la corteza prefrontal y la cortezas temporales anteriores.
El mejor sistema para nombrar las regiones cerebrales lo propuso el neurólogo alemán Brodmann hace un siglo y siguen teniendo utilidad, aunque los números de las áreas no tienen nada que ver con su tamaño o con su importancia funcional.
La importancia de la posición
La estructura anatómica interna de una región cerebral es un factor determinante de la función que desempeña cuando hay en lugar en que se área de situada una determinada región en el interior del espacio tridimensional del cerebro es otro factor de importancia. Tanto el emplazamiento en el interior de la estructura global del encéfalo, como lectura anatómica interna, son en gran medida es consecuencia de la evolución, aunque en ella se incluye también el desarrollo individual. La experiencia individual da forma, moldea los circuitos cerebrales, y aunque la influencia resulta más marcada en los microcircuitos, se deja sentir inevitablemente también en el plano macroanatómico.
Los núcleos son estructuras de una gran antigüedad evolutiva y nos transportan una época de la historia de la evolución de la vida en la que los cerebros, era una cadena de ganglios unidos como las cuentas de un rosario. El ganglio es esencialmente un núcleo individual antes de ser incorporado en el transcurso de la evolución de la masa cerebral. Es el caso más claro es el cerebro de los nematodos.
La posición que ocupan los núcleos en el interior del conjunto del volumen encefálico es baja, ya que siempre están situados bajo el recubrimiento que proporciona la corteza cerebral. Se asientan en el tronco del encéfalo, hipotálamo y tálamo, ganglios basales y cerebro anterior basal (cuya extensión incluye la colección de núcleos que denominamos amígdala). Estos núcleos están enterrados en la capa principal de la corteza, y presentan todavía una jerarquía evolutiva. Cuanto más antiguos son, en términos históricos, más próximo se hallan a la línea media del encéfalo. Y dado que todo el cerebro consta de dos mitades, izquierda y derecha y en medio una línea que los divide, sucede también que los núcleo más antiguos se hallan situados mirando de frente a la parte situada al otro lado de la línea media, así sucede por ejemplo, en el caso de los núcleos del tronco del encéfalo, tan esenciales para regulación de la vida y para la conciencia. En el caso de los núcleos algo más modernos, la amígdala, derecha e izquierda, son más independientes y se hayan claramente separados uno del otro.
Las cortezas cerebrales son más recientes en términos evolutivos, que los núcleos, y se caracterizan por tener una estructura en forma de vaina bidimensional, que confieren a alguna de estas cortezas capacidades para la elaboración de mapas muy detallados. El número de capas presentes en una corteza varía no obstante, de sólo tres en el caso de la corteza más antigua en términos evolutivo, hasta seis capas en el caso de la corteza más reciente. La complejidad del conjunto de circuitos, en el interior de estas capas, así como entre ellas, también varía. La posición que ocupa el conjunto de circuitos en el interior del volumen encefálico es reveladora también desde el punto de vista funcional. Los circuitos más modernos, en General, se hallan situados alrededor o en el punto en que las principales vías sensoriales – auditiva, visual, somatosensorial – entran en el manto de la corteza cerebral, y de este modo quedan conectados con el procesamiento sensorial y el proceso de acotación de la información en mapas neuronales. Dicho de otro modo pertenecen al club de las cortezas sensoriales iniciales.
También existen diversas edades evolutivas en las cortezas motoras. Algunas cortezas motoras son bastante antiguas y pequeñas, y se hallan situadas también junto a la línea media de la corteza anterior el cíngulo y otras regiones motoras suplementarias, claramente visible en la superficie interna y medial de cada hemisferio cerebral. Otras cortezas motoras son modernas y sofisticadas en términos estructurales, y ocupan un considerable territorio en la superficie el exterior del cerebro (la superficie lateral).
Una determinada región acaba aportando al funcionamiento General del cerebro algo que está en dependencia muy notable, con las regiones con las que colabora, esto es, depende de que regiones se comuniquen con ella, y concreción en esta región reticular se comunica, o dicho de una manera más concreta, depende de que regiones proyectan sus neuronas a la región X (y de este modo son modificadas por su resultado) del lugar en que estaba situada la región X en el interior de la red dependen muchas cosas, y otro factor importante en el papel funcional que acabe por desempeñar en si la región X tiene o no capacidades para elaborar mapas.
La mente y el comportamiento son el resultado en cada momento del funcionamiento de ganancias de núcleos y paquetes corticales articulado por proyecciones neuronales convergentes y divergentes. Si estas grupos neuronales están bien organizadas y funcionan de manera armoniosa, el individuo sueña o hace poesías. Si no, el resultado es la demencia.
El contacto del cerebro con el mundo.
Dos tipos de estructuras neurales se hallan situadas en la frontera entre cerebro y el mundo. Una apunta hacia dentro, la otra lo hace hacia fuera. La primera estructura neural está formada por los receptores sensoriales situados en la periferia del cuerpo, esto es, la retina en el ojo, la coclea en el oído interno, las terminaciones nerviosas de la piel, y demás. Estos receptores no reciben proyecciones neuronales del exterior, al menos no de una manera natural si bien los inputs eléctricos parecidos a los neuronales que producen los implantes prostéticos actualmente están cambiando esta situación. Los receptores reciben, en cambio, estímulos físicos como la luz, vibraciones o contactos mecánicos. Los receptores sensoriales inician una cadena de señales que se extienden desde la frontera del cuerpo con el medio físico exterior, hasta el interior del encéfalo, la cual pasa a través de múltiples jerarquías de circuitos neuronales situados en el interior profundo de los territorios cerebrales. Pero las señales no se mueven en sentido ascendente como lo haría el agua al pasar por un sistema de cañerías. Las señales son objeto de un procesamiento y experimentado una transformación en cada nueva estación por la que pasan. Además tienden a enviar señales de vuelta hacia el lugar en el que se habían iniciado las cadenas de proyecciones entrantes. Este rasgo de la arquitectura del cerebro, escasamente estudiado, es muy posible que tenga una gran importancia para determinados aspectos de la conciencia.
El otro tipo fronterizo se sitúa allí donde terminan las proyecciones eferentes, hacia el exterior y dónde empieza el medio ambiente. La cadena de señales surge en el interior del cerebro, pero termina o bien liberando moléculas químicas o conectándose a fibras musculares del cuerpo. Esta última opción nos permiten movernos y hablar, y es en este extremo donde finalizan las principales cadenas eferentes, en en las que las señales se tramiten hacia la periferia y el exterior. Después de los músculo ya sólo queda realizar el movimiento directo en el espacio. En estadios anteriores de la evolución, la liberación de moléculas químicas en la membrana o el límite de la dermis desempeñó una importante función en la vida de un organismo. Se trataba de un importante medio de acción y, que aunque no hay duda de que liberamos feromonas, esta faceta está muy poco estudiada en los seres humanos.
Podemos considerar que el cerebro es una elaboración progresiva de algo que empezó siendo tan sencillo como un simple acto reflejo: una neurona NEU detecta el objeto OB y envía señales a la neurona ZADIG en, que se proyecta hacia la fibra muscular MUSC, y causa el movimiento. En una época posterior de la historia evolutiva, el circuito reflejo entre NEU y ZADIG se le añadió otra neurona, a la que llamamos INT.INT eran una interneurona y se comportaba de tal modo que las respuestas de la neurona ZADIG ya no era automática. La neurona ZADIG sólo responde, por ejemplo, si la neurona NEU se activa y descarga todo su arsenal sobre ella, pero no cuando recibe un mensaje más débil; una parte fundamental de la toma de decisiones se dejan en manos de la interneurona INT.
Un aspecto importante de la evolución del cerebro ha consistido precisamente en añadir neuronas equivalentes a interneuronas en cada nivel del conjunto de circuitos cerebrales (de hecho hay montones de esta índole de equivalente). A las células mayores de esta índole de equivalentes, situadas en la corteza cerebral, la podríamos denominar “ Interregiones”, ya que se hayan intercaladas entre otras regiones, con el evidente y sano propósito de modular la respuesta simple a los diversos estímulos, y con ello hace que la respuesta sean menos simples, menos automatizadas.
En el camino de hacer la modulación más sutil y sofisticada, el cerebro desarrolló sistemas que aportaban los estímulos en mapas tan detallados que tuvieron como consecuencia última la elaboración de imágenes y la formación de la mente. Con el tiempo, el cerebro se añadió a sí mismo, y eso permitió que se generan respuestas originales. Por último, ya en los seres humanos, cuando estas mentes con una conciencia reflexiva se organizaron en colectivos de seres semejantes, fue posible crear culturas y con ellas los artefactos y productos externos que las acompaña. A su vez las culturas han influido a lo largo de generaciones en el funcionamiento de los cerebros individuales, y con el tiempo influyeron en la evolución del cerebro humano en su conjunto.

El cerebro es un sistema de sistemas.
Cada sistema está formado por una intrincada interconexión de regiones corticales pequeñas aunque macroscópica y núcleos subcorticales, que está formado por circuito locales microscópicos, constituido por neuronas conectadas todas ellas por medio de sinapsis.
Aquello que la neurona hace depende del conjunto de neuronas al que pertenecen; aquello que los sistemas acaban haciendo depende de cómo los conjunto locales influyen en otro conjunto dentro de una arquitectura interconectada; por último, lo que cada conjunto aporta a la función del sistema al que pertenece, depende del lugar que ocupa en ese sistema.
Hipótesis sobre la equivalencia cerebro mente.
El cerebro forma parte del sistema físico, equivalencia e identidad se definen por atributos físicos como el hecho de tener una masa, unas dimensiones, el movimiento, la carga, etcétera.
Aquellos que rechazan la hipótesis de la identidad entre los estados físicos y los estados mentales, apuntan que si bien procede hablar de mapas neuronales que corresponde a un objeto físico particular, en cambio, sería absurdo hablar del patrón mental que le corresponde en términos físicos. Y la razón que aducen es que, hasta la fecha, la ciencia no podía determinar las características físicas de los patrones mentales, y sí la ciencia no puede hacerlo, entonces no se pueden identificar lo mental y lo físico.
De qué modo determinamos si los estados mentales son físicos. En el caso de los objetos del mundo exterior, procedemos percibiéndolos con nuestras sondas sensoriales periféricas y utilizando diversos instrumentos para llevar a cabo las mediciones. En el caso de los objetos mentales, sin embargo no podemos hacer lo mismo. No porque los acontecimientos mentales no tengan sus equivalencia neuronales, sino porque allí donde tienen lugar- el interior del encéfalo- los estados mentales no se pueden medir. De hecho, los acontecimientos mentales no pueden ser percibidos por parte del proceso que los incluye, esto es, la mente. Se trata de una situación desafortunada, aunque de ella nada se interfiere acerca del carácter físico de la mente o de su carácter no físico. Esta situación obliga, no obstante, a matizar las intuiciones que pueden sacarse de ella y, por esta razón, es prudente poner en tela de juicio la visión tradicional según la cual los estados mentales no equivalen a estados físicos. Suscribir una visión de esta índole, sobre la base de las observaciones introspectiva, es poco razonable. La perspectiva personal debe utilizarse y disfrutarse en aquello que nos ofrece directamente; la experiencia que puede hacerse consciente, y puede ayudar a orientar nuestra vida, siempre y cuando un exhaustivo análisis reflexivo en diferido, en el que se incluye el examen científico, del Valor a su consejo.
Los mapas neurales y las imágenes correspondientes se hallan en el interior del cerebro y son sólo accesible al dueño del cerebro. ¿A la pregunta de, en que otro lugar podrían estar los mapas de imágenes, sino en el interior de un sector particular del cerebro, habida cuenta de que, ante todo, se forman en el cerebro? Lo sorprendente sería que se hallaran fuera del cerebro, dado que la anatomía del cerebro no está diseñada para externalizarlos
Una perspectiva adicional que interprete los acontecimiento mentales es como siempre muy difícil admitir. Nadie discute que los acontecimiento mentales guardan correlación con los acontecimientos cerebrales, y que lo sea, si bien acontecimientos cerebrales se produzcan en el cerebro hicieran inaccesible a cualquier intento de medición directa, justifica la adopción de un enfoque especial. Los acontecimientos cerebrales en tales son productos de la larga evolución biológica. Los acontecimientos mentales cerebrales son posiblemente los procesos más complejo de la naturaleza, la necesidad de un tratamiento especial no tiene por qué causar extrañeza.
Aún con las avanzadas técnicas científicas que poseemos es difícil entender que lleguemos a describir toda la gama de fenómenos neurales asociados con un estado mental, aunque éste sea simple. Pero al mismo tiempo, es posible y necesario una aproximación teórica entre lo mental y lo neural, y resulta especialmente útil cuando se aborda un problema tan desconcertante como la casualidad descendente. Los estados mentales influyen en el comportamiento, como se evidencia en toda clase de hacer realizadas por el sistema nervioso de los músculos siguiendo sus órdenes. El problema o el misterio, tiene que ver con por la explicación de entender un fenómeno no físico., La mente puede influir en el mismo sistema nervioso físico que nos mueve actuar. Lo estados neurales y los estados mentales son las dos caras de un mismo proceso.
Rechazar la equivalencia entre la mente y el cerebro es algo problemático, a saber, que de alguna manera, para las neuronas, el hecho de crear mapas de cosas, y para estos mapas, acontecimiento mentales plenamente formados, es menos natural y plausible que para las otras células del organismo, crear la forma de las partes del cuerpo o llevar a cabo acciones corporales. Cuando las células del cuerpo propiamente dicho son colocadas juntas, en una configuración espacial particular, conforme a un plan, constituyen un objeto.
La mano por ejemplo, está formada por huesos, músculos, tendones, tejido conjuntivo, vasos sanguíneos y vías nerviosas y varias capas de piel, todo ello colocado en un sitio con orden de composición arquitectónico específico. Cuando la mano se mueve en el espacio, entonces realiza una acción; por ejemplo, al alzarse señala mi posición. Tanto el objeto como la acción son acontecimientos físicos, en el espacio y el tiempo entonces. Cuando las neuronas dispuestas en una vaina de dos dimensiones están activas o inactivas, según los datos de entrada que reciben, crea un patrón. Cuando el patrón corresponde a algún objeto o alguna acción, constituye un mapa de algo más, un mapa de ese objeto o de esa acción.
la actividad de las células físicas, tienen un patrón igual de físico que los objetos o la reaccion con los que se corresponde. El patrón se dibuja de manera instantánea en el cerebro, es labrado en el cerebro a través de la actividad cerebral. ¿Por qué entonces los circuitos de células cerebrales no iban a crear cierto tipo de correspondencia de imagen para las cosas, siempre y cuando la célula estén adecuadamente conectadas y estén activas cuando deben estarlo?
No es de estrañar que en un futuro próximo tengamos pruebas funcionales que nos hagan ver junto a lo morfológico lo “somatico” con lo que hasta ahora se ha llamado “espiritual·, pero antes tenemos que convertir lo inconsciente en consciente.

Referencia
Y EL CEREBRO CREÓ AL HOMBRE . Antonio Damasio editoriasl Destino 2010

.

.

« Entradas anteriores Entradas siguientes »