Enriquerubio.net El blog del Dr. Enrique Rubio

26 marzo 2017

LA ESTIMULACIÓN ELECTRICA EN LA ARTRITIS Y EN EL CANCER

Filed under: Vegetativo — Enrique Rubio @ 20:33

12 de mayo de 2015
Publicado por Medscape, en una entrevista a KELVIN TRACEY, un revolucionario Doctor que se está convirtiendo en el mago del nervio vago. Hago una revisión de la entrevista y añado que pidió.
A medida que comprendemos mejor, la relación entre sistema nervioso e inmunidad, la medicina bioeléctrica parece cada más efectiva en el tratamiento de diversas entidades que se extienden entre, el dolor a la diabetes, posiblemente, el incluso el cáncer.
Tracey: cree que la medicina bioelectrónica empieza a sustituir a las drogas. Algunos circuitos nerviosos pueden controlar ese objetivo, queda luego identificar los dispositivos o métodos para actuar en esos nervios es decir, controlar la diana terapéutica.
En la historia de los dispositivos implantables, se ha visto que el propio dispositivo lleva la solución del problema. Posteriormente encontraremos el mecanismo molecular que la estimulación eléctrica desencadena.
La investigación bioeléctrica fue un resultado inesperado en el laboratorio. Se había desarrollado una nueva molécula anti-inflamatoria, llamada CNI-1493, y el estudio de sus efectos en el cerebro vio que una pequeña cantidad de CNI-1493 en el cerebro bloqueaba completamente la liberación del factor de necrosis tumoral (TNF) -una de citoquinas proinflamatorias.
Los autores llegan a controlar el objetivo de drogas, TNF, mediante el uso de un mecanismo que se basa en la función nerviosa. El mecanismo resultó ser dependiente de CNI-1493 activando el nervio vago, y las señales que viajan por este medio eran capaces de inhibir la producción de TNF En el curso de desentrañar esta conclusión, se hizo evidente que habíamos encontrado algo que era muy importante: la capacidad de controlar el objetivo de drogas, TNF, mediante el uso de un mecanismo que se basa en la función nerviosa. El mecanismo resultó ser dependiente de CNI-1493 activando el nervio vago, y señales que viajan a través de este nervio hasta el cuerpo inhibia uno la producción de TNF por el sistema inmune. El en el. En el
En un futuro no muy lejano, ya que estos dispositivos se hacen cada vez más pequeños y más adaptables, van a ser implantados de forma percutánea por cualquier número de especialistas, incluyendo cardiólogos y radiólogos intervencionistas. Tal vez algún día incluso los médicos generales podrían estar implicados en los dispositivos que usan parches o aplicación transdérmica despliegue.
Tracey: Estos dispositivos se comunicarán con el médico a través iPads y teléfonos inteligentes de mano.
No estamos hablando de un futuro lejano. Está sucediendo ya, y hay una clara evidencia de que funciona a través de mecanismos que entendemos y podemos modular.
La adopción de estos dispositivos y de este enfoque será impulsado por los éxitos clínicos, la satisfacción del paciente, y el interés que los médicos tienen en la prestación de terapias a los pacientes que son menos tóxicas, más seguras y más eficaces.
Los resultados fueron completamente inesperados y generó una serie de publicaciones en Ciencia y Naturaleza . [15]
Se el cardenal la mesa en hayek una obra eléctrica y mejorana Empezó por cartografíar las vías nerviosas y terminó en el interior del bazo. Cuando empezamos a mirar a la señalización en el interior del bazo, se reveló que las señales nerviosas se convirtieron en señales químicas que requerían de señalización a través de una célula T. Esta fue otra sorpresa-un nervio viajando en el bazo para controlar un grupo de células inmunes. Esas células T a su vez responden a la señal de nervio, haciendo que el neurotransmisor acetilcolina, inhibiera los macrófagos de la producción de TNF.
¿Estás diciendo que la actividad neuronal puede amortiguar una respuesta inflamatoria?
Tracey: Absolutamente. Sí.
Tratamiento de la inflamación (y posiblemente el cáncer)
¿En qué enfermedades se ha probado la terapia?
Tracey: Yo he cofundado una compañía llamada SetPoint Médica, que realiza los ensayos clínicos. Los primeros resultados de los ensayos se informaron en el Colegio Americano de Reumatología [6] y se hicieron con un estimulador del nervio vago diseñado para tratar a los pacientes con epilepsia. El estimulador se colocó en el cuello sobre el nervio vago. A partir de ahí, funciona como un marcapasos. Las señales viajan en el nervio vago para bloquear la producción de TNF. El primer ensayo probó el dispositivo en pacientes con artritis reumatoide y mostraron una respuesta clínica significativa.
Cuál es la impresión sobre lo primeros pacientes tratados
Tracey: Los primeros pacientes que fueron tratados tuvieron una respuesta clínica muy significativa. Hay un paciente que conocí en Bosnia que pasó de ser incapaz de caminar o , volver a trabajar como conductor de camión y jugar con sus hijos con regularidad. Tenía una respuesta clínica espectacular después de tener un estimulador del nervio vago implantado. El New York Times informó de otra paciente que no podía coger un lápiz antes de recibir un implante. Ella no había respondido a muchos agentes biológicos, pero ahora ella está esencialmente en remisión. Es bastante evidente que el enfoque puede funcionar en los pacientes. Es difícil argumentar que cuando alguien ha fallado en responder a cinco agentes biológicos que su mejora se debe al efecto placebo. Hay planes para que estos ensayos replicados y extendida.
Hay también ensayos en curso en la enfermedad inflamatoria del intestino, otra enfermedad en la que se utiliza a menudo el tratamiento anti-TNF. Pero creo que estamos justo en la punta del iceberg. El nervio vago tiene 80.000 fibras, y el desafío será desarrollar estrategias en el que sólo pueden dirigirse a algunas de esas fibras. La otra posibilidad es que existe para extender la idea de utilizar los dispositivos para apuntar otros nervios y controlar otros parámetros terapéuticos.
La terapia bioeléctrica también se muestra prometedor en el cáncer, ¿verdad?
Tracey: Sí, hay algunos datos muy interesantes de una serie de laboratorios que los nervios producen señales nerviosas que pueden controlar la capacidad de algunos tumores de crecer y de algunos tumores de metástizar. Teniendo en cuenta lo que sabemos sobre la angiogénesis y factores que regulan el potencial metastásico, podemos empezar a pensar en términos de cómo los objetivos de medicamentos pueden estar influenciados por señales basadas en neurotransmisores. Esto no es algo en un futuro lejano; esto es una hipótesis comprobable ahora. Se está probando en estos momentos.
La clave para los futuros medicamentos bioelectrónicos se basará en los mecanismos moleculares que regulan la diana terapéutica. Por ejemplo, la ciclooxigenasa como el objetivo de la aspirina o el celecoxib (Celebrex). La pregunta es: “¿En qué tejido desea controlar y actuar la ciclooxigenasa?” Digamos que desea controlar en el corazón o el hígado: El enfoque será para mapear los circuitos nerviosos al hígado que controlan la ciclooxigenasa. De esta manera, puede realmente ser capaz de desarrollar un dispositivo que no tendría los efectos secundarios de celecoxib, por ejemplo, ya que el dispositivo podría tener como objetivo la ciclooxigenasa en el hígado sin afectar el corazón.
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de los métodos bioeléctricos en comparación con los de tratamientos farmacológicos?
Tracey: Es posible que la terapia bioeléctrica pueda evitar muchos de los efectos secundarios de los medicamentos atribuibles a cualquiera de las actividades fuera de objetivo o desde los mecanismos de limpieza que producen metabolitos tóxicos. Sería de esperar nada de esto suceda con la estimulación del nervio localizado que se centra la liberación de neurotransmisores específicos en un tejido de selección durante un breve período de tiempo.
¿Usted a continuación, ver la terapia bioeléctrica como la sustitución de ciertas terapias con medicamentos?
Dr. Tracey: creo que algunos fármacos potencialmente pueden ser reemplazados. Por otro lado, no creo que los dispositivos van a reemplazar a todos los medicamentos. Creo que van a complementar algunos medicamentos, reemplazar algunos medicamentos, y que algunos medicamentos están aquí para quedarse.
Medscape: ¿Podría implantes bio-eléctricos también puede utilizarse para controlar la actividad de la enfermedad inflamatoria?
Tracey: Sí. El padre de la biología reflejo, Charles Sherrington, señaló que los reflejos se originan con la información sensorial. No hay respuesta refleja sin un cambio en el ambiente que es detectada por los nervios sensoriales. Dentro de los nervios sensoriales reside la información necesaria para activar los neuro señal saliente, es decir la eferencia. Por lo tanto, si la clave de estas señales de salida está en manos de las señales sensoriales entrantes, entonces hay una enorme oportunidad para el mapeo de las señales de entrada en respuesta a cambios en el entorno inflamatoria o metabólica. Mis colegas y yo estamos trabajando activamente en este momento.
¿Cuan ampliamente se están estudiando enfoques bioeléctrica? ¿Hay otros grupos que persiguen vías de investigación similares?
Tracey: Hay una enorme ecosistema de la investigación que hay ahora. Los Institutos Nacionales de la Salud ha puesto en marcha una iniciativa en apoyo de esta, del orden de $ 248 millones. La Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa ha anunciado una iniciativa importante también. Y GlaxoSmithKline, una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo, ha puesto en marcha una iniciativa más de $ 50 millones. SetPoint médica, la compañía que cofundó, también ha participado activamente en los ensayos clínicos. Aquí en el Instituto Feinstein en el Shore-LIJ Health System Norte, estamos en el proceso de expandir significativamente nuestra inversión en esta área. Buscamos ahora añadir otros 10 laboratorios adicionales o más en un nuevo centro de medicina bioelectrónica.
¿Quién realmente va a implantar dispositivos bioeléctricos?
Dr. Tracey: creo que desde el principio, los dispositivos se implantan quirúrgicamente, ya sea por los neurocirujanos y otros especialistas dependerá de la indicación. Aguas abajo en un futuro no muy lejano, ya que estos dispositivos se hacen más pequeños y más adaptable, creo que van a ser implantados de forma percutánea por cualquier número de especialistas, incluyendo cardiólogos y radiólogos intervencionistas. Tal vez algún incluso los médicos generales podrían estar implicados en los dispositivos que usan parches o aplicación transdérmica despliegue.
Me llama profundamente la atención, que Tracey, en ningún momento el se preocupe o mencione la insuficiencia del vago como gestora de múltiples procesos en nuestros tiempos.
Si parece demostrado que una serie de procesos que empiezan por el dolor y termina el cáncer, al estimularlos eléctricamente, con el resultado de potenciar la secreción de acetilcolina a nivel de las terminaciones que en el sistema inmunitario tiene el vago, parece esto quiere decir que:
“ el nervio vago esta funcionando mal”. Seguro que la estimulación a ser muy eficaz en múltiples procesos. Pero también es seguro que vamos a encontrar un nervio degenerada. Ha perdido su estructura y su funcionalidad y posiblemente está relacionado con el marcado incremento de agentes patógenos infecciosos y de todo tipo. Y la reparación de esto sí que será definitiva y útil.
Dice Harari, el hombre tiene como objetivo tres postulados:
Conseguir la inmortalidad y está en ello.
No tiene sentido la inmortalidad si no lleva aparejada la felicidad. Y hasta ahora la cantidad enfermedades crónicas están diezmando al al homo sapiens sapiens. El pues imprescindible, encontrar la etiología, el origen primario de las enfermedades. Porque de un paradigma de enfermedades infecciosas muy y letales, se ha pasado a otro donde la enfermedad crónica por inflamación crónica está aumentaando sin parar. Esto es vital.
El tercer postulado de Harari, lo de el hombre convertirse en Dios, esta aun muy lejos.

25 marzo 2017

SOBRE LA TEORÍA POLIVAGAL DE PORGES numero 1

Filed under: Vegetativo — Enrique Rubio @ 14:42

La bondad de la teoría polivagal de Porges, consiste en la interpretación de los trazados electrocardiográficos, donde se podían distinguir, los que correspondían a los distintos ritmos mecánicos del corazón de los que correspondían a condiciones psíquicas insertadas. Fue necesario la aparición de instrumentos de precisión para entender y dar morfología la condiciones psicológicas.
No están aún generalizadas estas técnicas complejas, pero son el anuncio de algo que va a venir y seguramente de manera más simple.
Este trabajo es la revisión de la teoría polivagal de Porges y por su longitud se va a dividir en varios capítulos

La Teoría Polivagal ( Porges, 1995 ) introdujo una nueva perspectiva en relación a la función autonómica y del comportamiento. Esta perspectiva incluye una apreciación del sistema nervioso autónomo como un “sistema”, la identificación de los circuitos neuronales implicados en la regulación del estado autónomo, y una interpretación de la reactividad autonómica como adaptativa en el contexto de la filogenia del sistema nervioso autónomo vertebrado.
La Teoría Polivagal ofrece una “perspectiva” para plantear la investigación y no es una teoría estática.
Es un puente desde un enfoque correlativo a un modelo más integrador que incorpora el conocimiento contemporáneo de la neurofisiología y la filogenia de los vertebrados.
La variabilidad del ritmo cardíaco (HRV) se observó cuando aumentaron los medios tecnológicos de observación es por tanto dependiente de las tecnologías.
A diferencia de la fisiología que observa solo el mecanismo y la estructura o la cardiología con su enfoque en el estado clínico, la psicofisiología históricamente impulsó los paradigmas derivados de la psicología, a menudo el tratamiento de parámetros fisiológicos como si fueran conductas observables. Los primeros psicofisiólogos, usaron el polígrafo, y asi transformaron procesos psicológicos o mentales no observables en variables fisiológicas mensurables, Razran, 1961.
En los primeros días de la psicofisiología, las variables fisiológicas, observables sobre el polígrafo, fueron tratados de manera similar a conductas manifiestas o informes subjetivos. Como si se tratara de un comportamiento, la mayoría de los estudios psicofisiológicos aplican paradigmas SR en la que el estímulo era una variable sensorial o tarea psicológica, y la respuesta fue una variable fisiológica Stern, 1964 .

Esta disciplina se centraba en la manipulación de la fisiología y el monitoreo del comportamiento. Los psicofisiólogos han adoptado varios paradigmas y se han interesado el en el sistema nervioso.
Un modelo afiologico “operativo” aún domina la literatura y en gran medida influye en cómo HRV se cuantifica y se interpreta en la literatura. Por ejemplo, diversas estrategias para cuantificar RSA se han centrado en características fenomenológicas (por ejemplo, relación con la respiración) y no en las características neurofisiológicas (por ejemplo, las interneuronas medulares, neuropéptidos, neurotransmisores) o neuroanatómicas (por ejemplo, núcleos de origen de vías eferentes vagales).
Los estudios sobre la VFC se han hecho el durante los últimos 40 años, y las interpretaciones y aplicaciones clínicas tienen una historia aún más a. Teorías integradoras que enlazan las estructuras del sistema nervioso central a la función autonómica, como la Teoría Polivagal ( Porges, 1995 , 2003 ), sólo han surgido durante los últimos años ( Berntson et al., 1994 ; Benarroch, 1993 ; Craig, 2005 ; Critchley , 2005 ; . Taylor et al, 1999 ; Thayer y Lane, 2000 ). El estudio de la VFC requiere métodos con una precisión suficiente para el tiempo de los cambios de latido a latido.
Desde una perspectiva clásica, el corazón tenía un ritmo estable y, o bien se aceleraba o desaceleraba como respuesta a estímulos específicos. Para demostrar que la HRV era a la vez una diferencia individual y una variable de respuesta, hubo que desarrollar métodos de precisión para ver los cambios de latido a latido se.
Se desarrollaron técnicas para detectar el tiempo con precisión y la aparición de latidos cardíacos secuenciales. Los ingenieros desarrollaron circuitos eléctricos para identificar el pico de las ondas R y para los intervalos de tiempo entre los latidos del corazón con exactitud de mseg. Con la llegada de los ordenadores de laboratorio y la disponibilidad de convertidores analógico a digital, el tiempo se hizo más preciso y exacto y los algoritmos informáticos fueron capaces de detectar las ondas R y otros componentes del ECG.
El cardiotachograph, fue inventado por Boas y Goldschmidt, 1932 ), fue una adición bienvenida al polígrafo Offner (Beckman), que era utilizado en el laboratorio del psicofisiólogo en la década de 1960. El cardiotachograph proporciona información visual instantánea de los cambios de la frecuencia cardíaca.
La imprecisión en la medición impidió al principio encontrar diferencias entre las arritmias y la ritmicidad más específico de la arritmia sinusal respiratoria (RSA).
La investigación sobre la VFC inicialmente progresó en dos direcciones.
En primer lugar, hubo una tendencia dominante hacia la comprensión de los mecanismos fisiológicos que median RSA.
En segundo lugar, la medicina clínica identificó relaciones específicas entre las medidas globales de la VFC y el estado clínico.
Estas dos direcciones coexistieron antes de la aparición de la psicofisiología. Sin embargo, en la década de 1960 con la disponibilidad de los polígrafos, una tercera tendencia apareció y los psicofisiólogos comenzaron a investigar sistemáticamente la relación entre los procesos psicológicos y HRV , Porges y Raskin, 1969 .
Los primeros estudios relacionando HRV a mecanismos fisiológicos
Varios estudios históricos destacan la aparición de la VFC como medida fisiológicamente significativa. Las referencias a RSA se hicieron en el año 1900. Wundt (1902) , y afirmaban que “.los movimientos respiratorios son por lo tanto acompañados regularmente por fluctuaciones del pulso, cuya rapidez aumenta en la inspiración y disminuye en la espiración.” La relación funcional entre la amplitud de RSA y el concepto de tono vagal fue claramente expuesta por Hering (1910) . Hering informó que la respiración proporciona una prueba funcional del control vagal del corazón. Hering indicó que “se sabe que respirar con una demostrable disminución de la frecuencia cardíaca, es indicativo de la función de los vagos.” Bainbridge (1920) intentó explicar RSA en términos de alteraciones en barorreceptores y los receptores de volumen de las respuestas a los cambios en el flujo sanguíneo causados por cambios en la presión torácica asociada con la respiración. Anrep, Pascual, y Rossler (1936) investigaron la influencia de varios parámetros fisiológicos en RSA, incluyendo: la influencia de la frecuencia respiratoria y amplitud, las concentraciones de gases en sangre en las vías eferentes vías neurales cardioreguladoras.
Los primeros estudios que utilizan la VFC como indicador clínico
Eppinger y Hess (1915) afirmaron que “ los hechos clínicos, tales como arritmia respiratoria, bradicardia habitual, han proporcionado los medios para atraer nuestra atención a las variaciones en el tono del sistema vagal en el hombre.” A pesar de que Eppinger y Hess estaban interesados en la medicina clínica, sus estudios de casos describen una relación entre los problemas clínicos en la regulación de la función autonómica que no tenía, con la tecnología disponible, un correlato morfológico sus observaciones son relevantes para la investigación psicofisiológica contemporánea de la VFC por varias razones, entre ellas.:
1.- Alertaron de la importancia del vago en la mediación de respuestas fisiológicas atípicas;
2,- Que relacionan las diferencias individuales de las influencias vagales, a diferencias individuales en la patología psiquiátrica (es decir, neurosis);
3.- Reconocieron la sensibilidad farmacológica del vago a los agentes,colinérgicos con lo que potencialmente identificaban los tratamientos farmacológicos, y
4.- Que trajo a la comunidad médica la importancia de la inervación vagal de diversos órganos periféricos y por lo tanto una posible explicación común para varios trastornos clínicos.
HRV como una variable psicofisiológico
Aunque podría argumentarse que la VFC no puede ser estudiada sin una comprensión de la regulación neural del corazón y la construcción de un sistema de retroalimentación, el interés en la regulación neural del corazón no fue considerado un problema importante durante los años de fundación de la psicofisiología como disciplina. Durante estos primeros años dos modelos aparentemente conflictivos condujeron la investigación en psicofisiología cardiovasculares: una, propuesto por Lacey (1967) , la hipótesis de que los barorreceptores estaban involucrados en la mediación de la relación entre los umbrales sensoriales y cambios de latencia de la frecuencia cardíaca direccional; y el otro, propuesto por Obrist (1981) , vinculado niveles de frecuencia cardiaca a las demandas metabólicas. Ambos modelos hicieron hincapié en el nivel de la frecuencia cardíaca y la dirección de los cambios de la frecuencia cardíaca latido a latido. La variabilidad de la frecuencia cardíaca no encajaba dentro de uno u otro modelo. De hecho, la psicofisiología temprana evolucionó a partir de paradigmas SR, los cambios de la frecuencia cardíaca eran vistos como variables dependientes similares a los procesos psicológicos (por ejemplo, de detección o de atención estímulo) coherentes con el modelo Lacey o conductas observables (por ejemplo, tiempo de reacción o movimiento) consistente con el modelo Obrist. Dentro de estos modelos predominantes, VFC podría ser visto como la varianza del error debido a un mal control experimental. Estas posiciones teóricas, si se toma a un extremo, se asumen que las alteraciones en la frecuencia cardíaca serían totalmente bajo el control de demandas experimentales o ambientales. Esto, por supuesto, está en contradicción directa con nuestro conocimiento actual de la relación dinámica entre el corazón y el sistema nervioso central y la influencia de esta interacción en la producción de la VFC.
El tratamiento descriptivo de las respuestas autónomas en psicofisiología, HRV se introdujo como una variable descriptiva, similar a un comportamiento observable, sin atribuciones neurofisiológicos. Los primeros estudios cuantificaron HRV como la variabilidad de latido a latido o patrones segundo a segundo. Se aplicaron tres enfoques experimentales: 1) un modelo de diferencia individual tratar HRV como una variable similar al “temperamento” rasgo similar o una variable “diagnóstico clínico” que predispone a un individuo a responder conductualmente y autónomamente con un patrón predecible; 2) la medición de los cambios en la VFC como una medida del esfuerzo mental o atención; y 3) experimentos de condicionamiento operante que demostraron que HRV podría colocarse bajo el control de estímulos.
Las dificultades en la conceptualización de HRV como una variable psicofisiológico robusto, eran, en parte, debido a su uso como una diferencia individual relacionada con la impulsividad conductual o reactividad fisiológica y como variable dependiente sensibles a la atención sostenida. Lacey y Lacey (1958) informaron que los individuos con mayor HRV (es decir, una medida de la labilidad autonómica) eran más impulsivos. Esto fue precedido por Eppinger y Hess (1915) , que había descrito un síndrome vagotónico con características clínicas que incluían una exagerada RSA. En consonancia con este interés en la VFC como una variable de diferencia individual, Porges (1972 , 1973) informó que los individuos con mayor VFC basal tenían tiempos de reacción más rápidos y expresaron grandes cambios en la VFC durante una tarea de atención. Kalsbeek y Ettema (1963) demostraron una reducción en la VFC durante aumentos en la carga mental. Lacey (1967) señaló, pero no cuantificó, que la frecuencia cardíaca pareció estabilizarse durante la atención. Porges y Raskin (1969) cuantificaron HRV y demostraron que estaba deprimido significativamente durante demandas de atención. Estos paradigmas se extendieron a neonatos humanos y estudios confirmaron que durante sostenida HRV presentación del estímulo se redujo y las diferencias individuales en la línea de base HRV se correlacionaron con la frecuencia cardíaca reactividad ( Porges, 1973 ). Además, los estudios de laboratorio Lang investigaron los efectos de retroalimentación en la regulación de HRV ( Hnatiow y Lang, 1965 ; Lang, et al., 1967 ). Sayers (1973) introdujo análisis espectral como un método para cuantificar HRV durante las tareas ergonómicas. Esto fue seguido por la introducción del análisis espectral cruzada, Porges, 1976, como una estrategia para describir el acoplamiento entre la respiración y la frecuencia cardíaca y la aplicación del análisis espectral para definir un constructo del tono vagal cardiaco, Porges, et al., 1981.
Como el interés en la VFC aumentó, se utiliza como una variable de diferencia individual en obstetricia, pediatría, psicología del desarrollo, la psiquiatría y la psicología de la salud y como variable de respuesta en la ergonomía, factores humanos de ingeniería, y ciencias cognitivas. La introducción de HRV requiere un cambio en la orientación teórica en psicofisiología cardiovascular de un enfoque SR que trata patrones de frecuencia cardiaca como “comportamientos” a una apreciación tanto de los mecanismos neurales que median los cambios rítmicos en la frecuencia cardíaca y las metodologías necesarias para la cuantificación .
Para entender la VFC desde una perspectiva neurofisiológica, es necesario conceptualizar variabilidad latido a latido como la suma superpuesta de varias oscilaciones de frecuencia cardíaca rítmica y tendencias lentas más probable relacionadas con las demandas metabólicas. Cada proceso frecuente se supone que representa un circuito de realimentación neural potencialmente identificable y cuantificable mediada por diversos mecanismos. Las dos periodicidades de frecuencia cardíaca más fiable, se producen con una frecuencia “rápida” asociado con la respiración espontánea (es decir, RSA) y una más lenta o “baja” de frecuencia (LF) supone que estar relacionada con el ritmo endógeno de la regulación de la presión arterial a través de los barorreceptores y la actividad vasomotora espontánea. Cada periodicidad es un producto de un bucle de retroalimentación con el período que representa la constante de tiempo y la amplitud que representa una entrada neural funcional modular el marcapasos cardíaco. Por lo tanto, las metodologías de las estadísticas de series de tiempo necesarios para ser importados para crear particiones y descomponer la señal de frecuencia cardíaca latido a latido en componentes periódicas constituyentes que representan la retroalimentación neurofisiológica plausibles bucles en el marcapasos cardíaco.
Es necesario un nuevo conceptó del sistema nervioso autónomo, que cambie el énfasis de los órganos diana periférica, “circuitos” del centro-periferia de retroalimentación neuronal. Con los nuevos modelos vinieron contradicciones con las ideas anteriores de la función autonómica. La Psicofisiología se ha centrado en el componente “motor” del sistema nervioso autónomo, en consonancia con (1921) Langley, el énfasis en la salida del motor del sistema nervioso autónomo únicamente como un sistema de motor. Por lo tanto, el ritmo cardíaco, similar a cualquier otro comportamiento observable fue tratado como una “respuesta”. En contraste, un modelo de “sistema” incorpora una elaboración de mecanismos de retroalimentación desde la periferia y moduladores centrales de la ganancia de salida de las vías eferentes. Por lo tanto, un enfoque de sistemas no sólo describe los componentes del circuito de retroalimentación, sino que también intenta entender las características de los mecanismos centrales que median la ganancia del sistema de salida. En el caso de RSA, esto daría lugar a un enfoque en las características que median la frecuencia y amplitud. En general, la literatura demuestra que la frecuencia de RSA se genera por los mismos mecanismos del tronco cerebral implicados en la generación de la frecuencia de la respiración, mientras que la amplitud de RSA representa el impacto funcional de las vías eferentes vagales originarios de la núcleo ambiguo en el marcapasos cardíaco ( Haselton et al., 1992 ; Richter y Spyer, 1990 ; Spyer y Jordan, 1987 ).
Un tratamiento ingenuo de la VFC y RSA como respuestas de salida sin la influencia consiguiente de retroalimentación aferente es consistente con la definición de (1921) de Langley, de un sistema nervioso autónomo limitada constituida exclusivamente por fibras eferentes viscerales y excluyendo las fibras sensoriales que acompañan a las fibras motoras más viscerales. Aunque la definición a menudo se amplió para incluir tanto los aferentes viscerales y estructuras centrales (por ejemplo, hipotálamo), los libros de texto actuales se centran en los componentes del motor minimizando en su descripción de la importante función de aferentes y centrales contribuciones a la regulación de los órganos autonómicos periféricos. Este sesgo, al ignorar la importancia de las vías aferentes, deja de lado las votaciones y las funciones reguladoras centrales de un sistema funcional. Por otra parte, limita el estudio de la función de regulación dinámica del sistema nervioso autónomo, ya que la regulación del estado visceral y el mantenimiento de la homeostasis, implícitamente asume un sistema de retroalimentación con los componentes constituyentes necesarios, de motor, sensorial, y componentes reguladores. Por lo tanto, desde una perspectiva de sistemas, el sistema nervioso autónomo incluye vías aferentes que transportan a los órganos viscerales y las áreas del cerebro (por ejemplo, médula, hipotálamo) que interpretan la retroalimentación aferente y ejercen control sobre la salida de impulsos motores nuevos a los órganos viscerales.

18 marzo 2017

GASTROPARESIA

Filed under: Vegetativo — Enrique Rubio @ 14:18

Esta enfermedad no muy nombrada es muy frecuente. Y posiblemente su condición fundamental que es la falta de funcionamiento de los músculos del estómago, es común a mucha patología del estómago.
Por definición en esta enfermedad los movimientos espontáneos de los músculos del estómago están alterados, su movilidad no funcionar normalmente
La fuerza muscular que las contracciones impulsando fuera del estómago a los alimentos esta alterada. Por lo tanto está fuertemente alterada la digestion normal de los alimentos.
La gastroparesia interfiere con la digestión normal y causa, naúseas, vómitos, gases y sensación de plenitud abdominal con escasa ingesta y largas duigestiones.
Su relación con la diabetes es manifiesta, de forma que aunque su etiología no es conocida, si lo es su relación con la diabetes. La forma usual es idiopática y cuando se asocia a trastorno del metabolismo del azúcar se le llama diabetica. Es evidente que en algunas cirugías del estómago sobre todo en la vagotomía aparece Gastroparesia
El síndrome esta caracterizado por:
Sensación de plenitud con escasa alimentación.
Hinchazón del abdomen.
Emisión continuada de gases.
Náuseas y vómitos
Progresión de la digestión
Digestiones largas
Pérdida de peso progresiva.
No siempre está claro lo que lleva a gastroparesis. Pero en muchos casos, la gastroparesia se cree que es causada por el daño del un nervio que controla los músculos del estómago (nervio vago).
El nervio vago ayuda a controlar los procesos complejos en su tracto digestivo, incluyendo la señalización de los músculos en su estómago para contraer y empujar los alimentos en el intestino delgado. Un nervio vago dañado no puede enviar señales normalmente a los músculos del estómago. Esto puede hacer que los alimentos permanezcan en su estómago más tiempo, en lugar de moverse normalmente hacia el intestino delgado para ser digerido.
El nervio vago puede ser dañado por enfermedades, como la diabetes, o por la cirugía en el estómago o el intestino delgado
En los casos graves el síndrome tiene características dramática. Pero a nivel General un porcentaje enorme de la población tiene molestias digestivas en relación con la ingesta y además se acompaña de malestar General y suave trastorno psíquico, como inquietud, desasosiego.
Dado que ls lesiones de la mucosa gastrica en el estomago esta fundamentalmente lesionada por el Heliciobacter Pylori, es lógico pensqar que este germen puede sewr el causante de la gastroparesia. Eso si no lesionando solo la mucosa gástrica, sino sobre todo el nervio al que anula e impide la conducción nerviosa.
El trabajo de Fock KM1, Khoo TK, Chia KS, Sim CS sobre: Helicobacter pylori infection and gastric emptying of indigestible solids in patients with dysmotility-like dyspepsia.
.
The role of Helicobacter pylori and gastric motility in dysmotility-like dyspepsia is unclear. The aim of this study was to determine whether delayed gastric emptying of indigestible solids and H. pylori infection are associated with dysmotility-like dyspepsia.
Thirty-two healthy volunteers and 72 patients fulfilling the criteria of dysmotility-like dyspepsia received a gastric emptying test using radiopaque markers, and the H. pylori status was determined by histology.
Twenty-seven percent of volunteers were H. pylori-positive, compared with 32% in the dyspeptic groups (P = NS). Gastric emptying was significantly slower in dyspeptic patients than controls and in H. pylori-positive patients than H. pylori-negative patients. Subjects with gastroparesis have a higher chance of developing dysmotility-like dyspepsia (odds ratio (OR), 2.5) than subjects with normal gastric emptying. Subjects with H. pylori and gastroparesis have an increased likelihood of developing dysmotility-like dyspepsia (OR, 4.3) than if either factor were present alone.
Our data suggest that gastroparesis alone and gastroparesis and H. pylori infection are associated with dysmotility-like dyspepsia.
Vuelve el vago a ser responsable de enfermedades crónicas, pero esta vez tiene un causante el germen, mas comun del estomago el H. PYLORI.
El trabajo sobre estimulación no invasiva del vago, paracec resolver el problema.
Resultados de una serie de casos en la estimulación noinvasiva del nervio vago para tratar la gastroparesia grave con el dispositivo Gammacore Presentado en la Sociedad Británica de Gastroenterología Reunión en Manchester PUBLICADO POR TANJA MARTIN / DE JUNIO DE 20, 2014 /

Manchester: Los pacientes con gastroparesia severa han demostrado una mejoría clínicamente significativa, después de la estimulación del nervio vago no invasiva (nVNS) el tratamiento con un dispositivo gammaCore según un póster presentado de junio 18, a la Sociedad británica de Gastroenterología reunión anual, en Manchester. La serie de casos fue presentado por el Centro de Gastroenterología, basado en el Royal Free Hospital, en Londres, dirigido por el profesor Owen Epstein.

gamma Core, de la empresa electroceutical electrocore, en Nueva Jersey, es un dispositivo marcado CE, nVNS de mano que funciona mediante la estimulación selectiva particular fibras en el nervio vago. Mejora de los síntomas, los estados del cartel, es probable que sea debido a un antinociceptivo central – la reducción de la sensibilidad a efecto stimuli- dolorosa modulada por la terapia nVNS.

Los quince pacientes, que fueron escogidos inicialmente para el estudio, tenían gastroparesia grave y estaban a la espera de la cirugía. Estaban experimentando náuseas, distensión abdominal y saciedad temprana. Siete de estos pacientes cumplieron con el régimen de tratamiento durante un período sostenido.

El tratamiento fue autoadministrado por el posicionamiento del paciente el dispositivo gammaCore sobre el nervio vago en el cuello. Inicialmente, tres aplicaciones de 90 segundos cada uno, fueron dado que se aumenta o disminuye de acuerdo con la gravedad de los síntomas sobre una duración media de 67 días.

Un cuestionario de múltiples síntomas del gastroparesia que incluye los síntomas de náuseas, vómitos, saciedad temprana y la hinchazón, se completó al día por cada paciente de la semana antes de comenzar el tratamiento y diariamente durante todo el período de tratamiento. Los síntomas se puntuaron en una escala de Likert (1 = ninguno y 5 = grave). Puntuaciones de los síntomas individuales de material compuesto y se agrupaban en la semana anterior al tratamiento y las dos últimas semanas del período de tratamiento.

Los pacientes que cumplieron con el tratamiento mostraron una mejoría clínicamente significativa de sus síntomas. Esto ayudó a reducir los efectos de las náuseas, saciedad temprana y distensión abdominal y mejoró su puntuación gastroparesia compuesta por veinte por ciento.

El profesor Owen Epstein comentó: “Esta prueba de concepto inicial de evaluación fue muy alentador. Ahora estamos iniciando un bien controlado, doble ciego, ensayo clínico utilizando gammaCore en pacientes con SII, ya sea o dispepsia funcional controlado de falsa. ”

Propietarias funciona la terapia de estimulación eléctrica de electrocore, no invasiva mediante la activación de las fibras específicas en el nervio vago. Esta activación se cree que causa la liberación de neurotransmisores inhibidores en el sistema nervioso central, y reduce la expresión más del neurotransmisor excitador glutamato, que ha sido implicado en una serie de diferentes trastornos.
No es demasiado expresiva esta presentación, pero es evidente que el mundo medico esta poniendo y cada vez mas sus ojos en el vago.
El tema de la gastroparesia es poco conocido fuera de las gastroenterología, pero es una enfermedad muy frecuente.
gastroparesia[gastroparesis]

La idea de que la disarmonia del sistema vegetativo es responsable de cantidad de patologiada, nos entusiasma, pero hace falta tener en cuenta la pluralidad de formas con que actua este sistema vegetativo.
Haciendo un resumen de la afectividad con la estimulación del vago, podemos abreviar.

1.- En epilepsia y Cefaleas Disminuye el potencial de las ondas del EEG. Es decir aumenta la inhibición de la irritabilidad cerebral.
2.- En la Depresion y Artritis reumatoids, la liberación de acetyil colina, inhibe o disminuye la producción de Citoquinas.
3.- En los trastornos de la motilidad gástrica, sustituye a un vago lesionado por multiples causas.
Hace falta ver en esta ultima patología que se acompaña ferecuentemente de diabetes, si esta enfermedad también esta causada por una incapacidad del vago. Es también una enfermedad inflamatoria autoinmune
Entiendo que para el lector, esto es escasamente científico, pero la evolución de los beneficios en la estimulación del vago son ilusionantes. Como siempre es necesario seguir.

15 marzo 2017

ALGORITMO DE LA INFLAMACIÓN CRÓNICA.

Filed under: Vegetativo — Enrique Rubio @ 15:41

Es admirable la revisión que hace sobre patógenos, inflamación y depresión Andrew H. Miller1 and Charles L. Raison
El homo cazador recolector tenía poco y breve contacto con los patógenos.
Cuando se convierte en agricultor y ganadero tiene un contactos más perdurable e intenso con múltiples patógenos. Como consecuencia de ellos desarrolla más inflamación, más amplia contra más patógenos.
Cuando llega a los tiempos modernos, de las ciencias: Se encuentra con que tiene múltiples contactos con agentes patógenos variados y en consecuencia su respuesta inflamatoria se dispara. No sólo se defiende de los patógenos sino que la cantidad de proinflamatorios crece aunque su hallazgo en los análisis se presenta en minimas cantidades.
Estos proinflamatorios actúan constantemente sobre lo orgánico y lo psíquico y produce enfermedades crónicas rellenas de trastornos psíquicos a la cabeza de los cuales está la depresión.
Todas las enfermedades tienen componentes físico y psíquico, sin que la terminología médica, los pueda desenganchar. Cuando enfermamos, de lo que sea, al dolor, fiebre, contractura y demás, se agrega siempre un malestar, intranquilidad, angustia, tristeza. Nunca van solos, se asocian
Sin embargo esto no influye sobre la longitud de la vida, que se hace claramente más larga.
De forma que tenemos un algoritmo similar al que describo continuación.
Primer periodo. Cazador recolector y escaso y breve contacto con patógenos
Segundo periodo. Agricultor y ganadero y persistente contacto con patógenos y además estos aumentan.
Tercer periodo. Hasta mitad del siglo XIX, sufre virulentas enfermedades infecciosas que se expresan en forma de epidemia con mortalidades enormes.
Las carencias elementales de: alimentos, higiene impiden el desarrollo de una inmunidad suficiente para impedir la evolución. Y al mismo tiempo los conflictos sociales aumentan. Más gente, mas contacto, más burocracia, mas patógenos.
Estudiar las pandemias hasta mitad del siglo pasado, es escalofriante y no hay forma de pararlas, pero de pronto y en los alrededores de la revolución industrial aumentan las posibilidades de alimentación, higiene, vacunas, antibióticos y demás armamentos sanitarios.
Empiezan desaparecer las epidemias, y las que aparecen como el SIDA, EBOLA, e incluso enfermedades clásicas, viruela, tifoideas, gripe. Se las controla hasta el punto, que algunas como la viruela llegan a desaparecer.
Y empieza entonces la enfermedad crónica por causas variadas no necesariamente microbiana, que aprovechando un entorno cambiante, desencadenan una inflamación imparable.
Los agentes proinflamatorios aumentan en cantidad, pero su manifestación en sangre es escasa.
Los proinflamatorios, las interleuquinas, se convierten en acompañantes de la mayoría de las enfermedades que padecemos y sobre todo de las enfermedades crónicas, que no solamente aumentan en numero, sino que aparecen nuevas.
Llegado a este momento, parece claro que el contacto con mucho patógenos produjo al principio enfermedades muy virulentas y mortales, ha dado paso a enfermedades crónicas mucho menos virulentas, mezcla de agentes varios y defensa excesiva, que se han hecho crónicas y producen un verdadero y grave trastorno social.
Está claro que la química se alteró en nuestra biología cuando se pasó de la infección a la inflamación. Es relativamente fácil entender la respuesta a un patógeno de nuestra biología. La respuesta humoral es fácilmente entendible. Es más difícil entender si esta respuesta humoral, es autónoma o también como el resto de nuestra economía está controlada por el sistema nervioso.
Garry Egger , afirma que la teoría de los gérmenes durante el siglo XIX eran responsables de múltiples y terribles enfermedades que producían pandemias y gran mortalidad. La gripe, la tifoidea, la peste y otras varias se seguían de rápida e intensa mortalidad que afectaba a millones de personas.
A partir de entonces y por distintas causas, aumento de la economía, al mejor estilo de vida, higiene y a las vacunas, aparecen un número importante de enfermedades crónicas que no son transmisibles y cuyo origen es posiblemente plural y que constituye lo que se llaman enfermedades crónicas o “metaflammation” que están producidas por “antropogens”,
Son el resultado de un tipo de vida nuevo, de la alimentación, de higiene y cuya base subyacente podían ser gérmenes de comportamiento inusual

El estudio del sistema vegetativo mostró que la estimulación del nervio vago, se seguía de la mejoría marcada de enfermedades dispares, epilepsia, cefaleas, depresión pero sobre todo la mejoría de enfermedades inflamatorias crónicas cómo la artritis reumatoide. Enfermedad reconocida como de auto agresión, que aunque se controla con inmunodepresión, sigue siendo dramática en su curso. La estimulación del vago en pacientes con artritis reumatoide los mejora clínicamente y reduce la tasa de factor de necrosis tumoral en sangre.
Es imperativo preguntarse cómo sucede esto. Sobre todo si ocurre después de estimular un nervio. ¿qué haces el nervio al ser estimulado?. Se sabe que aumenta la cantidad acetilcolina que incide sobre uno de sus receptores, los mucarínicos. Lo que sigue a continuación son preguntas de orden lógico ante este nuevo postulado.
A. ¿Ha lesionado al nervio vago el aumento de la inflamación?. Y como consecuencia no regula bien la cantidad y calidad de la inflamación con la que tiene que responder?
En consecuencia estaríamos en un sistema vegetativo enfermo que actúa desproporcionadamente.
Kelvin, neurocirujano e inmunólogo y su equipo encontraron relación directa entre los nervios peri vasculares y los linfocitos. La estimulación directa de estos linfocitos incrementaba la cantidad de acetilcolina que esto será capaz de producir y en consecuencia inhibía la inflamación.
B. Es independiente la inflamación del nervio vago y en consecuencia su mal funcionamiento ante los patógenos.
La consecuencia es que el sistema vegetativo y concretamente del vago está desregulado.
¿Qué Valor tendría el conocimiento de la enfermedad directa del vago?
Estamos tratando acertadamente las enfermedades crónicas, pero sobre una base de desconocimiento inicial del proceso. En cuyo caso los esfuerzos tendrán que ser desmedidos, muy largos y costosísimo. Y además, el riesgo de que cada vez aparezcan nuevas patologías crónicas.
Las enfermedades crónicas, terminan matando, porque bloquean funciones en los parénquima que afecta. De forma que para actuar medicamente hace falta bloquear el agente patógeno y reparar en lo posible los órganos afectados. Lo cual eterniza la visión del conjunto.
Siendo imaginativos si consiguiéramos encontrar una forma de volver al equilibrio del sistema vegetativo, se evitaría la desproporción de la respuesta, que parecen en actualidad responsables directos de este nuevos “metaflammation producidos por antropogens”.
Otro agregado a este paradigma, sería la posibilidad que el sistema vegetativo, no hubiera desarrollado capacidades que no necesitaba. Con lo cual como mecanismo de adaptación, tendría que desarrollar, ya que al ser humano le interesa sobre todo vivir y una vez vivo perseguir el bienestar, cosa que le esta dificultando este nuevo modelo de enfermedad.
Que nos interesa vivir, lo demuestra la estadística. Sin saber porque, estamos viviendo claramente más, a pesar de los patógenos y sus consecuencias con los que nos estamos mezclando. El paso siguiente de buscar la felicidad es más difícil. En biología cada paso ulterior es más complejo.

Andrew H. Miller1 and Charles L. Raison2 ( The role of inflammation in depression: from evolutionary imperative to modern treatment target. NATURE REVIEWS | IMMUNOLOGY VOLUME 16 | JANUARY 2016 | 33 © 2015 Macmillan Publishers Limited. All rights reserved 95.)

Garry Egger , PhD, MPH, Health and Human Sciences, Southern Cross University, Lismore, NSW, Australia, and Centre for Health Promotion and Research, Sydney, NSW, Australia

17 febrero 2017

EL SISTEMA INMUNE FISICO Y PSIQUICO

Filed under: FUNCIONES PSIQUICAS,psiconeuroinmunologia,Vegetativo — Enrique Rubio @ 15:51

Nos defendemos el mundo que nos rodea, mediante la inmunidad, pero tradicionalmente esto ha sido relegado a la defensa que nuestro organismo hace para controlar patógenos físicos y químicos.
Mucho antes que conociéramos la inmunidad biológica, la antigua filosofía oriental, se preocupó mucho del control de nuestras emociones y sentimientos. Y desarrollo evidentes y eficaces métodos, que en la actualidad intentamos recuperar, ya que los patógenos psíquicos de nuestro tiempo son los más frecuentes e incontrolables
El sistema inmune controla con cierta habilidad a los patógenos biológicos, y aunque cada vez son más frecuentes, también lo son los procedimientos que están apareciendo contra las enfermedades que desencadenan este tipo de patógenos.
Es imposible controlar del todo nuestra exposición a virus, bacterias y demás patógenos, pero si tenemos un sistema inmune sano, podemos o tener marcados beneficios sobre las enfermedades que producen la exposición a este tipo de patógenos.
Contra este tipo de patógenos biológicos, tenemos sobre todo un orden social, que pasa por la prevención. Disciplina en la ingesta, en el ejercicio físico, en la exposición a toxicos y una serie de medidas físicas. Que están totalmente subordinada a un equilibrio psíquico.
Los conflictos psíquicos son los patogenos más frecuentes en nuestro tiempo y estamos muy lejos de poder frenarlos. Ni siquiera nos planteamos cómo controlar la agresión psíquica del mundo que nos rodea.
Tanto los conflictos biológicos, como lo psíquico tienen un final común, desencadenar estrés.
El estrés es la medida que arbitra nuestro biología para luchar contra el mundo que nos rodea. La lucha que nuestro organismo utiliza para inhibir los patógenos, biológicos y psíquicos se llama, inflamación, y el sistema que la regula, es el inmunitario.
Como consecuencia de una buena defensa contra los patógenos, biológicos y psíquicos, tenemos agentes proinflamatorios excesivos, que a su vez desencadenan enfermedades preferentemente psíquicas. De forma que la defensa contra determinados patógenos se convierte en una patología psíquica, cada dia mas frecuente y que se escapa a nuestra, capacidades terapéuticas.
Los agentes biológicos estresantes, los entendemos relativamente bien y luchamos contra ellos con cierto acierto, fabricando , primero proinflamatorios y despues controlar la inflamación.
El eje hipotálamo, hipófisis, suprarrenal, está encargado de una manera potentísima del control de la respuesta. Pero esta respuesta debe ser ordenada, disciplinada y temporal Porque de no serlo cada nueva aventura defensiva, se convierte en una nueva respuesta ,esta vez psíquica.
Nuestra incapacidad de percibir nuestro mundo como un todo y si por partes, nos impide elaborar la respuesta adecuada.
Ante un patógeno físico, producimos anticuerpos y estos desencadenan procesos psíquicos.
Hemos inventado la vacuna contra agentes patógenos infecciosos con evidente acierto. Pero nunca se nos ha ocurrido crear vacunas contra el conflicto psíquico. O una respuesta inflamatoria virtuosa que respete el exceso y el defecto de material inflamatorio.
Necesitamos una visión humanística del proceso en su conjunto y una terapia también del conjunto. Pero no de cada una de las partes que lo constituyen.
La evolución no es lineal, es por lo menos circular.
En la actualidad sabemos que algunas personas son capaces de sobrellevar numerosas adversidades sin que éstas los suman en la ansiedad, la depresión o la desesperanza; asimismo, muchas personas mantienen con gran estabilidad un estado de ánimo positivo. De aquí que diferentes psicólogos hayan identificado el concepto de un sistema inmune psicológico. El psicólogo de Harvard, Dan Gilbert, mantiene que las personas tienen un sistema inmune psicológico que les permite enfrentar adversidades sin desmoronarse. Hay personas que son resilientes ante la tragedia. Otras personas se entristecen a la mínima. La reposición tras un conflicto PSIQUICO, se produce en el 75% de las personas vuelven a ser felices en los dos años posteriores al peor trauma que te puedas imaginar”.
Personalmente creo que los tiempos que vivimos produce un individuo, que se queja cuando está enfermo, y cuando ha curado. Vale la queja de aquel niño, que insistentemente se quejaba de que tenía sed, y cuando su Madre le proporciono agua, se quejaba entonces de ”
” que sed tenia, que se tenía”.
La resiliencia tiene un componente natural o innato, ciertas personas parecen nacer con una capacidad mayor de tolerar adversidades . Sin embargo, esta capacidad también puede claramente cultivarse, incluso a niveles muy superiores a los de la norma. Una de las cosas que permite cultivar la resiliencia y este llamado sistema inmune psicológicos es encontrar significado en la vida. Una persona que se enfrenta a una contrariedad, si no tiene una profunda motivación –como puede ser un trabajo que ama o una familia de la cual cuida–, puede rápidamente desarmarse y caer presa de una “infección psicogénica”. Una persona que ha hallado el significado y que sus actividades giran en torno a aquello que le da sentido a la vida, se levanta rápidamente de la mayoría de las contrariedades o contingencias ya que, ante la visión global que la da sentido a su vida, estas generalmente son sólo pequeñeces o, en el caso de que sean situaciones muy graves, éstas logran ser transformadas como formas de crecimiento. Uno de los aforismos del lojong del budismo tibetano sugiere que las adversidades deben tomarse como parte del sendero espiritual.

Podemos hablar entonces de dos aspectos fundamentales del sistema inmune psicológico: el componente de resiliencia y el componente de eudaimonía, esto es, la felicidad sostenible que no proviene del placer sino del significado o de la vida del alma.
Vuelvo a preguntar, “y esto como se hace”. Cuando un médico, ante la insistente queja de un paciente ” me duele, me duele, que me va a pasar”. Le responde, contrólese, no piensen ello , aguántese. Si no agrega una potente y amplia medicación, que sepa que el enfermo, no va a colaborar, y no es porque no quiera, sino que no sabe hacerlo.
El Doctor Gilbert plantea el temor infundado de lo que va a pasar, de muchos pacientes. Y todos tenemos la observación, que cuando estos suceden, suelen procesarlos mejor de lo que pensaban. Esto ocurre porque las personas ignoran que tienen un sistema inmune psicológico y subestiman su propia resiliencia. Pero también, porque aunque conozcan estos sistemas, no saben usarlos.
El maestro de meditación budista Alan Wallace sostiene que la meditación es una forma probada por milenios para cultivar el sistema inmune psicológico. Principalmente la meditación permite cultivar la relajación, la concentración y el desapego a eventos mentales con los que nos identificamos. Si utilizamos la metáfora de que ciertas emociones, conceptos o pensamientos son como bacterias o virus, la meditación hace que estos patógenos no logren encontrar un huésped al cual adherirse –la mente se vuelve como una casa vacía– o que no vivamos los procesos inflamatorios propios de una excesiva reacción inmune, como por ejemplo cuando alguien nos dice algo que lastima nuestro ego. El Dr. David Kessler ha teorizado que la mayoría de las enfermedades mentales tienen como causa lo que llama una “captura”, algo que capta de manera obsesiva nuestra atención. Por ende, si somos capaces de dominar nuestra atención tendremos un sistema inmune más competente.
En la actualidad está muy de moda la estimulación del vago, que evidentemente tiene una respuesta beneficiosa. Pero que necesita de un aprendizaje y de una insistencia existencia en su manejo, que está al alcance de pocas personas.
Alan Wallace cita al gran maestro indio Shantideva, quien señala que “una persona distraída vive continuamente en las fauces de las aflicciones mentales”. Una mente que no es capaz de controlar su atención es susceptible a desequilibrios “como la lasitud o la excitación, es como si el sistema inmune psicológico estuviera discapacitado, por lo que todo tipo de problemas mentales fácilmente nos abruman. El cultivo de la atención dirigida tiene un directo e importante efecto en la moralidad y la libertad de la voluntad”, dice Alan Wallace. “La práctica meditativa integral es como una dieta sana que es indispensable para mantener tu vitalidad y tu resistencia a la enfermedad. De la misma manera, una práctica meditativa balanceada durante una vida socialmente activa aumenta tu sistema inmune psicológico, de tal forma que eres menos vulnerable a desequilibrios mentales de todos tipos”.
Después de estos párrafos, que son más de lo mismo . Fraccionar el conjunto y tratarlo por partes, nos encontramos que esto no es así y que de serlo no lo entendemos.
Tener más resiliencia, resistencia a las adversidades, no es más que tener una bioquímica adecuada. Que no sabemos cómo va.
Aún es peor, cuando esta resiliencia, forma parte de una alteración bioquímica, por un exceso o defecto de inflamación, que tiene como uno de sus compromisos, la alteración de la conciencia sobre aquel hecho en sí.
Qué más quisiéramos que poder fabricar vacunas contra los disturbios emocionales y sentimentales, que nos proporcionaran un estado de ánimo aceptable.
Nos cuesta entender la patología de la forma, a la patología de las ideas, ni nos acercamos. Si una y otra tienen el mismo origen, “curando el porqué, tendríamos un cuando”.
Tengo muchas dudas, qué un paciente oriental, con cáncer de estómago, pueda mediante la meditación, inhibir el proceso tumoral. Pelusita Pero me gustaría que esto fuera posible. Lo que no creo posible, es curarlos sin tener una idea clara de cómo funciona.
Pero estamos en ello. El exceso

15 febrero 2017

ESTIMULACION NO INVASIVA DEL VAGO EN ELDOLOR DE CABEZA CRONICO

Filed under: Cefaleas,Vegetativo — Enrique Rubio @ 15:14

estimulacion-externa-del-vago
VNS no invasiva prometedora en la prevención de la migraña crónica. Pauline Anderson 22 de de julio de, el año 2016

La estimulación del vago es ya persistente y hace tener ilusiones sobre los resultados que se obtienen.
Su beneficio y en mi opinión dimanan de dos campos.
1.- Incremento de la inmunoimodulacion
2.- Inhibicion inflamatoria.

Tanto las cefaleas como la epilepsia mejorarían al inhibir la excitabilidad neuronal, mientras que los procesos inflamatorios, como la depresión y artritis inflamatorias mejorarían al disminuir los efectos proinflamatoirios, que se obtienen con la estimulación del vago.
La estimulación del nervio vago usando un dispositivo no invasivo es segura y bien tolerada en pacientes con migraña crónica. Muchos de estos pacientes, mejoran de sus migrañas con la estimulación.
Estudios anteriores han demostrado los beneficios de estimuladores del nervio vago implantados en pacientes con epilepsia y la depresión. En la Universidad de Navarra se utilizo el mismo estimulador externo en cefaleas persistentes también con buenos resultados
El nuevo estudio se llevó a cabo en 6 centros que tratan el dolor de cabeza de los Estados Unidos entre octubre de 2012 y abril de 2014. Se incluyó a 59 pacientes adultos con diagnóstico de migraña crónica con o sin aura que habían sufrido 15 o más días de cefalea al mes durante los 3 meses anteriores.
La edad media de los pacientes fue de 39,2 años, y la frecuencia media de la cefalea fue de 21,5 días al mes.
De los 59 pacientes, 30 fueron asignados al azar a la estimulación no invasiva del nervio vago (nVNS) y 29 con el grupo simulado.
En el estudio participaron tres fases consecutivas:
• Una fase de línea de base de 1 mes para recoger datos de tratamiento previo y la historia clínica;
• Una fase 2 meses doble ciego, aleatorizado, controlado por simulación durante el cual los participantes recibieron tratamiento profiláctico con nVNS o un dispositivo falso; y
• Una fase abierta de 6 meses durante el cual todos los pacientes recibieron el tratamiento nVNS.
Cada tratamiento consistió en dos estimulaciones autoadministrados de 2 minutos de duración y entre, 5 a 10 minutos de diferenciaentre cada estimulación y en el lado derecho del cuello. Estos se hicieron tres veces al día: empezando 1 hora despues de despertar, 6 a 8 horas después del primer tratamiento, y de 6 a 8 horas después del segundo tratamiento.
Los participantes utilizaron un diario para registrar la seguridad y tolerabilidad, así como los datos de eficacia y satisfacción.
Los efectos adversos (AEs) fueron leves o moderados y transitorios. Los más frecuentes fueron infecciones del tracto respiratorio superior y síntomas gastrointestinales.
Durante la fase de aleatorización, los pacientes tratados con nVNS 6 reportaron 12 eventos adversos que estaban relacionados o posiblemente relacionados con el dispositivo, mientras que 5 controles reportaron 8 de tales acontecimientos adversos. No se produjeron eventos adversos graves (AAG) durante la fase de aleatorización.
Durante la fase abierta, 5 pacientes reportaron 8 AA que estaban relacionados o posiblemente relacionados con el dispositivo. Dos informaron reacciones adversas graves (dolor de cabeza apendicitis y empeoramiento) fueron tanto visto como no relacionados con el dispositivo.
Al final de la fase de aleatorización, los pacientes en el grupo de nVNS tuvieron un cambio medio en el número de días de dolor de cabeza de -1,4 (95% de intervalo de confianza [IC] -3,7 a 0,77; P = 0,44). En el grupo control, el cambio medio fue del -0,2 (IC del 95%: -1,5 a 1,1 P = .72). El cambio medio desde el inicio no fue estadísticamente diferente entre los dos grupos ( P = .56).
Sin embargo, el tratamiento más largo con nVNS se asoció con reducciones continuas en el número de días con cefalea. Al final del ensayo, los asignados al tratamiento activo tuvieron un cambio medio desde el inicio de -3,6 (IC del 95%, -6.3 a -8.7; P = 0,02) en comparación con -2,5 (IC del 95%, -5,0 a -0,04; P = 0,06) en el grupo de tratamiento simulado después de 6 meses.
“El estudio demostró que cuanto más tiempo un paciente usa el dispositivo, los resultados mejoran, lo que sugiere un cambio en el comportamiento neuromodulador en el cerebro mismo,”.
Se observó que esto también ha sido demostrado que es el caso de la epilepsia y la depresión: cuanto más tiempo se utiliza el dispositivo, mejor será el resultado.
Los autores observaron, sin embargo, que los 27 pacientes que completaron la fase de etiqueta abierta y así recibieron un tratamiento más prolongado (16 inicialmente en el nVNS y 11 inicialmente en los grupos sham) pueden haber sido auto-seleccionada.
Un problema con las comparaciones sham, dijo el doctor Silberstein, es que es imposible hacer una farsa perfecta o verdadero. “¿Cómo se controla por algo que se siente? Yo no creo que nadie sabe la respuesta a esa pregunta.”
Varios de los pacientes abandonaron el estudio. Dieciséis en el grupo nVNS completaron el estudio, así como 11 en el grupo de control.
Dr. Silberstein señaló que los tratamientos para la migraña – si un dispositivo o un fármaco o toxina botulínica – trabajo sólo alrededor de la mitad del tiempo.
“Si esto no funciona, los pacientes no van a seguir usando el producto”, dijo. “No es inusual que las personas abandonan de un ensayo clínico.”
Dr. Silberstein es optimista acerca de este enfoque no invasivo de estimulación del nervio vago. Algunos de sus pacientes “quieren pasar un momento a Inglaterra”, en el que el dispositivo está disponible, para conseguirlo, dijo.
En un comentario que acompaña publicada en el papel de acceso abierto, Deborah I. Friedman, MD, Departamento de Neurología y Neurotherapeutics y Oftalmología, Universidad de Texas Southwestern Medical Center, Dallas, hicieron hincapié en la necesidad de realizar más estudios con un mayor número de pacientes y el tratamiento más largo fase.
“Un dispositivo de neuroestimulación no invasiva eficaz es una alternativa de tratamiento atractiva para los pacientes con migraña resistente a fármacos, y para aquellos que no pueden tomar tratamientos profilácticos orales utilizados en la actualidad”, escribe el Dr. Friedman.
Se trata de un estudio muy pequeño, que de acuerdo con el registro de ensayos (en ClinicalTrials.gov)
A pesar de ello, el documento incluye una “muy buena mesa de eventos adversos” que muestra tanto el número de eventos y el número de participantes que las experimentaron, dijo el Dr. Loder. “Esto no plantea problemas de seguridad graves.”
Dado que la seguridad era el único resultado especificado de antemano, todos los resultados de eficacia reportados son “mejores post-hoc consideró y deben interpretarse con mucha cautela,” dijo el Dr. Loder. “Los autores parecen conscientes de ello.”
Dr. Loder dijo que no está totalmente de acuerdo con la conclusión de los autores de que el uso profiláctico persistente puede reducir el número de días con cefalea en pacientes con migraña crónica. Esta conclusión, dijo, parece estar basado en los resultados de una reducción estadísticamente significativa de días con cefalea en el análisis de subgrupos post hoc de los participantes que completaron la fase de etiqueta abierta del estudio.
” – Dr. Loder se pregunta si en la práctica clínica el pequeño beneficio valdría la “molestia” de tener que utilizar el dispositivo de tres veces al día.
El estudio fue patrocinado por electrocore LLC. Dr. Silberstein ha recibido honorarios como consultor y / o miembro del panel asesor de Alder biofarmacéuticos, Allergan Inc., Amgen Inc, Avanir Pharmaceuticals Inc, Depomed Inc, del Dr. Reddy Laboratories Ltd, electrocore LLC, eNeura Inc, Ipsen biofarmacéuticos, Medscape LLC, Medtronic Inc, Mitsubishi Tanabe Pharma America Inc, Instituto Nacional de Trastornos neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, St. Jude Medical, Supernus
Publicado en Internet el 13 de julio de 2016. Texto completo comentario

4 febrero 2017

EMBRIOLOGIA DEL SISTEMA NERVIOSO PERIFERICO SOMATICO Y VISCERAL

Filed under: Vegetativo — Enrique Rubio @ 21:00

embriologia-sistema-vegetativo1embriologia-sistema-vegetativo-21embriogenesis-snEl sistema nervioso se desarrolla en los animales siguiendo un programa genético y lo hace muy tempranamente en el embrión, partir de tres estructuras de origen ectodérmico:
1) La placa neural
2) las crestas neurales que derivan de un “neuroectoderma primitivo presomítico”, correspondiente a la zona del epiblasto denominada neuroectoblasto y
3) las placodas que se forman a partir del ectoderma definitivo durante el período somítico.
Dividiendo la formación del sistema nervioso, encontramos tres acontecimientos ; la inducción primaria, la neurulación primaria y la neurulación secundaria.
La notócorda induce la aparición del sistema nervioso antes de la aparición somitica (llamado el inductor primario). Las moléculas de activación tales como nogina, cordina y el factor 8 de crecimiento de los fibroblastos (FGF-8) (Carlson; Mason, 2007), provoca un crecimiento en altura de las células del neuroectoblasto y un alargamiento de este territorio en el sentido cefalocaudal, dando origen así a la placa neural.
Durante la neurulación se forma el tubo neural, que es el proceso fundamental en el desarrollo embrionario ya que a partir del tubo neural se forma el sistema nervioso central. Y las células de las crestas neurales, que se desprenden tempranamente del tubo neural, dan origen a gran parte del sistema nervioso periférico. La mayor parte del tubo neural se forma mediante el mecanismo de neurulación primaria
La neurulación primaria se inicia con la formación de la placa neural. Pronto, cambios en la expresión de moléculas de adhesión celular (MAC) (Carlson; en las células de la placa neural causan la migración del núcleo hacia la base celular y una redistribución del citoesqueleto; de modo que las células neuroepiteliales se ensanchan en la base y se estrechan en la zona apical. Las células neuroepiteliales provocan el hundimiento de la placa neural en el plano medio y el levantamiento concomitante de sus bordes laterales lo que, a inicios del período somítico, convierte a la placa neural en el surco o pliegue neural . Los bordes libres del surco neural se van aproximando entre sí, a medida que este se va invaginando, hasta que se fusionan en la línea media y se cierra el tubo neural a lo largo del eje corporal. Una vez que se ha cerrado el tubo neural, el ectodermo aparece en la línea media y poco a antes de la fusión de los bordes libres del surco neural para formar el tubo neural, las células situadas más lateralmente en estos bordes (células de las crestas neurales se separan del tubo neural, pierden las características epiteliales, adquieren características ameboideas y migran hacia el mesodermo que la rodea. Las zonas cefálica y caudal donde aún permanece abierto el surco neural constituyen los neuroporos. Una vez que se cierran los neuroporos, primero el cefálico y posteriormente el caudal, a mediados del período somítico, finaliza el proceso denominado neurulación primaria. Luego, el tubo neural es invadido por vasos sanguíneos, los cuales arrastran en sus paredes las células mesodérmicas que se diferenciarán después a microgliocitos. La estructura que cierra el extremo rostral del tubo neural es la lámina terminal
La falla en el cierre del neuroporo caudal causa diferentes tipos de mielosquisis: espina bífida, meningocele, mielomeningocele o raquisquisis. La falta del cierre del neuroporo anterior genera encefalocele, meningocele, meningo-encefalocele, meningohidroencefalocele, anencefalia, acrania, dependiendo del grado de compromiso de la alteración. Se ha demostrado que los suplementos de ácido fólico (vitamina de origen vegetal) pueden reducir la incidencia de los defectos del tubo neural. La notocorda no alcanza el extremo cefálico del embrión somítico, área en que posteriormente se formará el prosencéfalo. Luego, el desarrollo del extremo cefálico del tubo neural que se extiende más rostralmente respecto al extremo anterior de la notocorda depende del efecto inductor de la placa precordal, que influye decisivamente en la formación del prosencéfalo.
La condensación del tejido mesenquimático conduce a la aparición de los somitos. A principios del período somítico se desarrolla una condensación de tejido mesenquimático, a continuación el neuroporo caudal, en la región de la cola, llamada eminencia caudal. Posteriormente a esta formación se canaliza y se une al resto del tubo neural, a inicios del período metamórfico
Neurulación secundaria. A principios del período somítico se desarrolla una condensación de tejido mesenquimático, a continuación del neuroporo caudal, en la región de la cola, llamada eminencia caudal. Posteriormente esta formación se canaliza y se une al resto del tubo neural, a inicios del período metamórfico. La neurulación secundaria da origen a los segmentos más caudales de la médula espinal: sacrales y coccígeos. Las mielodisplasias son malformaciones congénitas derivadas de alteraciones de la neurulación secundaria; un tipo de mielodisplasia es el síndrome de la médula espinal anclada
Diferenciación Cefalocaudal del Tubo Neural.
Encefalización. El desarrollo del embrión se caracteriza por un gradiente de crecimiento cefalocaudal, según lo cual se desarrolla en forma más acelerada el extremo céfalico del embrión. Este fenómeno es especialmente notorio en el desarrollo del tubo neural, cuyo extremo cefálico, ya a inicios del período somítico, comienza a expandirse rápidamente, dando origen a las vesículas encefálicas; proceso que se conoce como encefalización.
El crecimiento acelerado de la región cefálica del tubo neural durante el período somítico redunda en la formación de las tres vesículas encefálicas primitivas: prosencéfalo, mesencéfalo y rombencéfalo.
Formacion del Sistema Nervioso Periferico. Se considera como sistema nervioso periférico el conjunto de estructuras nerviosas situadas por fuera de la membrana basal del tubo neural. El sistema nervioso periférico en el adulto está constituido por los nervios, los ganglios, los plexos nerviosos y las terminaciones nerviosas. Los nervios en general contienen fibras nerviosas mielínicas y amielínicas, sensitivas y motoras (somatomotoras y visceromotoras). Los ganglios nerviosos son de dos tipos: sensitivos y visceromotores o neurovegetativos y las terminaciones nerviosas pueden ser receptoras o efectoras.
Las estructuras embrionarias que dan origen a los diferentes componentes del sistema nervioso periférico son las crestas neurales, el tubo neural y las placodas. Las crestas neurales tienen un rol protagónico en el desarrollo embrionario. No solamente contribuyen a formar el sistema nervioso periférico sino que sus células participan en la formación de la cara, el cuello, los órganos de los sentidos, las meninges, los dientes, los melanocitos, la médula suprarrenal, entre otras. Con respecto al desarrollo del sistema nervioso periférico existen diferencias sustanciales entre el territorio cefálico y el territorio raquídeo. En el territorio cefálico participan en su constitución el tubo neural, las crestas neurales y las placodas; en cambio en el territorio raquídeo participan fundamentalmente solo las crestas neurales y el tubo neural. La mayor parte del territorio cefálico (incluyendo parte del cuello) es inervado por los 12 pares de nervios craneales. Dependiendo de su función, las fibras nerviosas que conforman estos nervios tienen diferentes orígenes embriológicos:
1.- En la formación de las fibras sensitivas de primer orden de los pares craneales mixtos y los ganglios sensitivos respectivos participan las placodas, junto con las células de las crestas neurales . Es el caso de: a) el ganglio trigeminal y las fibras sensitivas de los ramos oftálmico, maxilar y mandibular del nervio trigémino; b) el ganglio geniculado y las fibras sensitivas del facial; c) los ganglios superior e inferior y las fibras sensitivas del nervio glosofaríngeo y por último d) los ganglios superior e inferior y las fibras sensitivas del nervio vago. Una situación similar ocurre en el caso de los ganglios vestibulares y coclear y las fibras sensoriales del nervio vestíbulococlear que derivan de la placoda ótica y las neuronas olfatorias y el nervio olfatorio que se originan de la placoda nasal. Se exceptúan las fibras sensoriales que conforman el nervio óptico que se originan en la retina (derivado diencefálico).
2.- Las fibras somatomotoras, branquiomotoras y visceromotoras preganglionares de los pares de nervios craneales motores o mixtos derivan de la placa basal de las diferentes rombómeras que conforman el rombencéfalo. Por ejemplo, las fibras branquiomotoras del nervio facial derivan de la rombómera Nº 4. Se exceptúan las fibras motoras del nervio oculomotor que se originan en el mesencéfalo.
3.- Las fibras nerviosas visceromotoras postganglionares y los ganglios parasimpáticos de los pares de nervios craneales mixtos derivan de las células de las crestas neurales. Ej. El ganglio ótico y las fibras parasimpáticas postganglionares del nervio glosofaríngeo que inervan la glándula parótida derivan de las células de las crestas neurales. En el territorio raquídeo las fibras sensitivas que conforman las raíces posteriores de los nervios espinales y los ganglios espinales derivan de las células de las crestas neurales.
Las fibras somatomotoras y visceromotoras simpáticas preganglionares y parasimpáticas preganglionares lumbosacras derivan del tubo neural.
De manera similar a lo que ocurre en el territorio cefálico, las fibras visceromotoras simpáticas y parasimpáticas postganglionares derivan de las células de las crestas neurales.
Embriogenesis
En el curso de la quinta semana del embrión, de la porción toráxica de la cresta neurales algunas unas células emigran a cada lado hacia la región colocada inmediatamente por detrás de la aorta. Estas células, se llaman neuroblastos simpáticos o simpatoblastos, y van a formar los dos cordones simpáticos primitivos.
El de estos cordones algunas células emigran hasta un punto en que se reúnen las raíces dorsal y ventral de los nervios espinales, y forman los cordones simpáticos secundarios, de los cuales se originaran las cadenas de los ganglios del simpáticos torácicos. Los ganglios prevertebrales y preaórticos o periaórticos, se desplazan de su posición original y se sitúan detrás a los esbozos de la localización de las vísceras a las cuales dan inervación. Hacia arriba y hacia abajo se forman los cordones del simpático cervical y la porción lumbosacra, con los respectivos ganglios.

RODRIGUEZ, A. R.; DOMINGUEZ, S. CANTIN, M. & ROJAS, M. Nervous system embriology. Int. J. Med. Surg. Sci., 2(1):385-400, 2015

3 febrero 2017

VIDA Y CEREBRO

Filed under: General,Vegetativo — Enrique Rubio @ 15:03

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El proceso base de la vida consiste en tomar fotones de baja entropía en la banda de la luz visible y ultravioleta, con longitudes de onda corta y emitidos después en forma de radiación infrarroja de longitud de onda larga. La operación básica de la vida consiste en atrapar y almacenar la luz del sol y convertirla en energía utilizable a través de la fotosíntesis. La vida convierte la luz en materia viva y calor
Una vez que tenemos vida, hace falta perpetuarla y ello necesita de dos condiciones.
La comida y el sexo y son las condiciones que permiten la supervivencia.
Los distintos seres vivientes utilizan forma de reproducción diferente
Las plantas se reproducen por brotes.
Las bacterias se dividen y las células nucleadas se reproducen.
Solo los animales necesitamos del sexo para la reproducción
Cuando una molécula de ADN crea otra molécula igual se llama replicación.
Cuando una célula o compuesto de células se multiplica genera otro ser vivo similar y se llama reproducción

El biologo y filosofo Gail Fleischaker dice que todos los sistemas autopoyeticos comparten tres rasgos:
autolimitación, estan rodeados de una membrana
autogeneración, el sistema se crea por si mismo
autoperpetuación. Son sistemas autopoyeticos aunque no estén creciendo continuamente.

Desde la materia viviente a la célula hay una condición imprescindible, aislarla, dotarla de una cubierta, la membrana celular
Los animales con sus complejos tejidos y órganos, evolucionaron a partir de los PROTOCTISTAS, colonias de células unicelulares con reproducción por mitosis, incapaces de formar cuerpos. Desde aquí y a través de la fagotizacion de seres vivientes de su entorno les permite llegar a una celula mas compleja. Son las celulas EUCARIOTAS.
Se llama células eucariotas a las que tiene un citoplasma, compartimentado por membranas, destacando la existencia de un núcleo celular organizado, limitado por una envoltura nuclear, en el cual está contenido el material hereditario, que incluye al ADN y es la base de la herencia; se distinguen así de las células procariotas que carecen de núcleo definido, por lo que el material genético se encuentra disperso en su citoplasma

A partir de aquí las EUCARIOTAS tienen posibilidad de crear órganos y cuerpos

Ya tenemos un ser vivo pluricelular y pluriorganico y que además se reproduce.
Desde aquí y de manera escalonada, se fabrica un sistema nervioso, cuya misión es coordinar a los demás células y organoshasta llegar a los animales superiores que tienen un sitema nervioso evolucionado y con cada vez mayor desarrollo y complejidad, que es el gestor absoluto de toda la economía. Es el dictador.
A partir de aquí toda nuestra biología está al servicio de este sistema nerviosos y este tiene una misión única “PENSAR”.
Para que sirve el pensamiento. Para imaginar y convertir en ideas los pensamientos y a estas darle una forma.
La misión del sistema nerviosos es crear ideas y convertir estas en materia.
El paso de un hominiodo primitivo a Sapiens, ocurre cuando uno de los homínidos “el primer Sapiens” consigue aglutinar a grandes grupos, de los cuales a muchos no conoce, e interesarlo por una idea. A prtir de este momento el homínido será sapoiens y cambiara el mundo.
El mundo cambia y evoluciona o regresa por las ideas

En 1943 en el Trinity College of Dublín, vaticino que una molécula informada debía ser responsable de la herencia. Diez años después posiblemente inspirados por el libro de Schrödinger, Watson y Crick descubrieron el ADN.
La vida construye sus células, cuerpos y cerebros empleando ADN, como plantilla para ensamblar la materia celular rica en carbono, fósforo y azufre. La materia del entorno menos ordenada penetra en el dominio regido por el ADN y le da una identidad altamente ordenada. El orden en fin procede del sol.

El incremento de la complejidad de la vida en la tierra a lo largo del tiempo es perfectamente natural. La vida no es algo único, solo es el ejemplo más impresionante de una clase más amplia de estructuras productoras de entropía.

La vida es un sistema adaptable y evolutivo capaz de encontrar manera de reciclar los desechos y convertirlos en materia viva, aunque no puede escapar al mandato termodinámico de que el orden local debe generar deshechos a escala global.
La materia viva es un tipo especial de destructor de gradientes, capaz de persistir indefinidamente gracias a la información contenida en la química repetitiva celular.
La meta inconsciente de la naturaleza es llegar a un estado de equilibrio, el estado de máximo desorden caracterizado por la ausencia de gradientes.
La vida es deshacedora de gradientes. La paradoja de la vida es que la frustración misma de llegar a un final contribuye a prolongarla.
Nuestro cerebro es el rector de nuestra biología. Arbitra complicadas maneras de explotar a órganos productores de energía, que le permitan vivir, reproducirse y sobre todo tener una vida superior que le permita llegar a las ideas, su desarrollo y su conversión en materia y en hechos sin fin.
Dado el alfabeto del ADN con su infinitas `posibilidades de crear vida y repararla, la inmortalidad esta asegurada, solo queda, rescatar la felicidad, el estado de no tener dolor ni malestar interior y por ultimo emular a Dios; son sus designios, ningún Sapiens, puede escapàr a este futuro.
Solo un universo agresivo y envidioso, solo el genotipo de malas intenciones, mantienen en vilo y enfermo a nuestro organismo.
Nuestro cerebro por ahora no sabe defenderse adecuadamente.
La falta de concienciación de nuestro actos, y la mala defensa y un medio inhóspito creciente, necesitan de una conciencia más extensa útil y al mismo tiempo automática. Que no nos quite tiempo para pensar. Pero que sea efectiva Tendremos que enseñarle los caminos.

El cerebro no se escapa en su arquitectura y función del resto de los órganos del universo. El patrón está establecido, a partir de la vida, de un organismo elemental, evoluciona hacia un organismo cada vez mas complejo, no solo orgánicamente sino también funcionalmente.
En lo que se refiere a nuestro cerebro se comporta a través del sistema “información, acción”. O como dice Fusté. “PA. Percepción-Acción.
Los órganos de los sentidos nos invaden con aferencias internas y externas, que individualizadas, son las SENSACIONES y en conjunto las PERCEPCIONES.
Ingresan desde los órganos de los sentido por la parte posterior del cerebro y después de hacer estadios por segmentos, buscan el complemento de las emociones alojadas en el sistema LIMBICO, que posteriormente, se convierten en sentimientos y todo en conjunto se dirige al gerente que tiene establecido el cerebro el “LOBULO PREFRONTAL”. El que da consistencia de espiritualidad a nuestra información y al mismo tiempo emite respuestas que después de contactar con zonas especificas, se difunden de dos formas:

1.- Un sistema nervioso somático o voluntario, que nos permite desplazarnos, condición imprescindible para la vida.
2 Un sistema vegetativo, visceral e involuntario al menos parcialmente, encargado de reparar toda nuestra biología y que está al servicio del cerebro voluntario.

Teóricamente el sistema somático o voluntario en muy simple. El arco reflejo, un estímulo que entra alerta una neurona y está devuelve un mensaje, pero regulado por todo el cerebro.

El sistema vegetativo es mucho más complejo y no es voluntario. Esta automatizado.

La consciencia sólo es capaz de regular el sistema voluntario, mientras que el sistema vegetativo tiene su propia conciencia que se escapa a nuestra voluntad. Y que es de una dificultad y una extensión difíciles de imaginar.
Dos subsistemas, emergen del vegetativo.
Uno PARASIMPÁTICO, el más antiguo el más completo, cuyo oficio es de prepararnos, para la huida, para el reposo y que recientemente se ha mostrado mucho más complejo e interactivo.

Un segundo subsistema, el SIMPÁTICO. Que se prepara para la lucha y activa en general.
Era de esperar que éstos dos subsistemas, tenían más complejidad de la imaginada.
El simpático activa, el parasimpático inhibe, y ambos controlan nuestra visceralidad.
Recientemente la teoría polivagal, demuestra que el vago tiene una gestión sobre nuestra convivencia social y posiblemente también sobre nuestra vida espiritual. De forma pues que el vago y el simpático no se contrarrestan, sino colaboran.
El sistema vegetativo controla el funcionamiento de nuestras vísceras, nuestras relaciones sociales y también controla el COMPLEJO SISTEMA INMUNITARIO. Se defiende de los patógenos mediante la inflamación y consigue Bloquearla, en tanto en cuanto los estímulos externos no sean excesivos y por otra parte los medios que utiliza para contrarrestar y luchar contra los agentes patógenos, “LA INFLAMACIÓN” no sea excesiva. Sí lo es aparecen enfermedades, que son crónicas, que permiten algún tipo de terapia, pero que al ser son múltiples y enormemente complejas, necesitan de una armamento terapéutico enorme.
La bioquímica del sistema nervioso es compleja pero no tan extensa. Su dificultad viene porque las moléculas, neurotransmisores y hormonas, necesitan producirse en cantidades virtuosas. Ni mucho ni poco, sino lo preciso.
La adrenalina y la acetilcolina, son moléculas moduladoras imprescindibles. No sólo están ellas sino sus múltiples receptores que producen efectos diferentes, con dosis diferentes.
Los agentes patógenos, tanto biológicos como psíquicos aumentan, los desordenes de la bioquímica vegetativa y de todo el sistema vegetativo, Se desordena de tal forma que la enfermedad se multiplica.
En este punto estamos.
Los excesos de inflamación, productos del incremento de patógenos nos han conducido a la inflamación crónica de expresión física y psíquica, nos proporciona las enfermedades crónicas de nuestros días.
Este sistema vegetativo no está controlado por nuestra voluntad, hace lo que quiere o lo que puede, pero no se ha adaptado a nuestro tiempo.
Hace falta una visión más amplia que nos proporcione más posibilidades para conseguir y modular el funcionamiento de nuestro sistema nervioso autónomo y obtener en un hombre que cada vez vive más tiempo: Mas salud y con menos precio.
Nuestro estado de salud actual, evidentemente distinto al que teníamos hace 60 años, es el producto del aumento de los patógenos y de la excesiva reacción de nuestro sistema inmunitario.

31 enero 2017

CONCIENCIA

Filed under: FUNCIONES PSIQUICAS,Vegetativo — Enrique Rubio @ 19:55

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La conciencia se define, en términos generales, como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno.
Para hablar de conciencia seguiremos el siguiente algoritmo.
1 Que es la conciencia
2 Donde se produce la conciencia
El término conciencia se utiliza para distintos aspectos:
• El primero y de uso más extenso, se refiere a la captación, reconocimiento del sentido y la relevancia de cualquier aspecto de la realidad o de uno mismo. El término conciencia no tiene por qué ser simplemente intelectual. Dentro del mismo podemos diferenciar dos aspectos importantes:
El psicológico: se refiere a la percepción de un objeto, situación o de uno mismo, por lo que este acto de conciencia puede confundirse con el de autoconciencia.
El gnoseológico-metafísico: La gnoseología es la rama de la filosofía que estudia el origen, la naturaleza y los límites del conocimiento humano en general.
• El segundo es el reconocimiento de aquello que está bien y de lo que está mal. Desde un sentido moral, también podemos hablar de la toma de conciencia social o política, que se puede definir como el conocimiento que tiene una persona sobre los demás integrantes de su comunidad; y la concienciación ecológica, que es la aceptación y el intento por cambiar los aspectos negativos producidos por el ser humano en la naturaleza.
Conciencia en humanos
.
Conciencia se refiere al saber de sí mismo, al conocimiento que el humano tiene de su propia existencia, estados o actos.
Conciencia se aplica a lo ético, a los juicios sobre el bien y el mal de nuestras acciones. Una persona cloroformizada recobra la conciencia al cesar los efectos del anestésico. Una persona “de conciencia recta” no comete actos socialmente reprobables.
La conciencia en psiquiatría puede también definirse como el estado cognitivo no abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos, denominados realidad. La conciencia requiere del uso de los sentidos como medio de conectividad entre los estímulos externos y sus asociaciones.
Los humanos adultos sanos tienen conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aunque también el pensamiento abstracto se presentaría en otras especies animales, hasta un punto que debe clarificarse.1 2 Filósofos como Aristóteles afirmaron y trataron de demostrar que el ser humano es un animal racional a diferencia de los demás. [cita requerida]
Conciencia en animales no humanos
El 7 de julio de 2012, científicos prominentes de diferentes ramas de las neurociencias, entre ellos David Edelman del Instituto de Neurociencia en La Jolla, California; Philip Low de la Universidad de Stanford y Christof Koch del Instituto de Tecnología de California, se dieron cita en la Universidad de Cambridge para celebrar la Francis Crick Memorial Conference,3 la cual trató sobre la conciencia en animales humanos y no humanos. .
Es obvio para todos en este salón que los animales tienen conciencia, pero no es obvio para el resto del mundo. No es obvio para el resto del mundo occidental ni el lejano Oriente. No es algo obvio para la sociedad.”
Philip Low, en la presentación de la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia, 7 de julio de 2012
Algunos estudios han hablado de altos niveles de conciencia en algunas especies de animales no humanos, comparándolos con niveles humanos.6 7 8 9 10
Conciencia en la inteligencia artificial
Existen dudas sobre la naturaleza de la conciencia y como se relaciona ella con la inteligencia artificial; y no se sabe con seguridad si la conciencia como fenómeno cognitivo es sólo el resultado de la complejidad computacional (o neuronal en los seres vivos), y/o es un fenómeno emergente de la interacción de la materia.
Roger Penrose se ha ocupado del problema de la realidad física de la inteligencia y ha analizado diversas pretensiones teóricas por parte de la inteligencia artificial de simular o construir artefactos que posean algún tipo de conciencia.11 12 Penrose clasifica las posturas actuales ante la cuestión de si la conciencia es o no computable algorítmicamente:
A. Todo pensamiento es un proceso de computación, resultado directo de la computación o algoritmo adecuados.
B. La conciencia es una consecuencia del tipo de acción física que ocurre en el cerebro,.
C. La realización de cierta actividad física en el cerebro es lo que lleva a la aparición de la autoconciencia en el ser humano que por ahora no puede simularse algorítmicamente.
D. La conciencia de tipo humano no puede entenderse propiamente en términos físicos, computacionales o científicos de otro tipo.

Cuando se buasca su contenido,la conciencia se define como aquella parte de la psique humana que induce la angustia mental y los sentimientos de culpa cuando violamos y la sensación de placer y bienestar cuando nuestras acciones, pensamientos y palabras son conformes a nuestros sistemas de valores. .
También la conciencia es una aptitud , la facultad , la intuición o juicio que ayuda a distinguir el bien del mal. Moral juicio puede derivar de valores o normas (principios y reglas). En términos psicológicos conciencia es a menudo descrito como que conduce a sentimientos de remordimiento cuando un ser humano comete acciones que van en contra de su / sus valores morales y sentimientos de rectitud o cuando las acciones se ajustan a dichas normas . [1] La medida en que la conciencia informa juicio moral antes de una acción y si tales juicios morales son o deberían estar basadas en la razón ha ocasionado debate a través de gran parte de la historia de la filosofía occidental . [2]
La conciencia se entiende generalmente como la parte no física de una persona que determina lo correcto e incorrecto. La conciencia se refiere a veces como una “brújula moral”.
Contiene todo saber, pero no de manera evocable, parte importante de este saber entra en la esfera de lo inconsciente, no percibible.. La conciencia no siempre percibe y casi nunca es modificada por la voluntad, aunque la insistencia, la puede hacer manejable.
La naturaleza de la conciencia es reflexiva, cada pensamiento asienta sobre otro pensamiento es capaz de sentir nuestra existencia y la del mundo en que vivimos.
La conciencia es un estado personal, subjetivo y cualitativo. Es un estado unificado aunque los múltiples componentes, sensoriales y motores, se presentan como un todo integrado.
Si tenemos una sola conciencia, entra dentro de la normalidad o de la patología. Es muy posible que determinados pacientes psiquiátricos tenga más de una consciencia o por lo menos utilicen más de una consciencia.
La consciencia tiene mucho de ilusión y aunque es coherente y continuada, al ser producto de estímulos externos e internos que se procesan a velocidad distinta, la ilusión es explicable.
El mundo lo percibimos como una sucesión continuada y progresiva de acontecimientos.
La consciencia aparece espontáneamente y no conocemos ningún procedimiento para estimularla o desactivarla salvó la farmacología. Los estímulos externos puede modificarse por los estados de la conciencia y percibirse de forma diferentes a la real. Lo vehiculado por los sentidos es interpretado por la conciencia.
La memoria es interpretada por la conciencia de una manera especial. La evocación del recuerdo está modificada frecuentemente por la compleja organización donde se asienta la memoria. La interpretación del recuerdo esta también mediada por la conducta y capacidad verbal de las personas..
La aplicación de la conciencia se llama “atención”. Se puede estar consciente y no prestar atención, en cuyo caso el aprendizaje es deficiente. Podemos prestar atención a todo lo vehiculado por los órganos de los sentidos y no sólo por la visión. Por la audición, sabor, olor y tacto. La falta de atención selectiva impide ver detalles incluso de escenas ya vistas. No obstante determinadas personas y a todos nos pasa alguna vez somos capaces de percibir lo esencial, sin prestar demasiada atención. Para atender hay que estar consciente o por lo menos en un estado de alerta.
El pensamiento de la información que tiene el cerebro ocurre de manera inconsciente. La conciencia es el producto final de este procesamiento. Es el producto final del procesamiento de la información que tienen lugar en circuitos neurales. Los procesos electrofisiológicos se escapan de nuestra conciencia y por lo tanto hasta ahora no son modificable por la voluntad.
La consciencia controla nuestros pensamientos y nuestra conducta y permiten interpretar el mundo y responder a él, pero sólo durante la vigilia. Los sueños, no son modificables al menos que se tenga un aprendizaje .
La percepción de las múltiples experiencias conscientes que tenemos los humanos, le llama la filosofía qualia, y es la síntesis de gran cantidad de información en una percepción única e instantánea. Posiblemente esté qualia sea fundamental para la toma de decisiones, lo que permite no analizar en detalle la situación percibida. Dice Christof Koch, que la consciencia es un resumen de la realidad con carácter ejecutivo.
Donde se localiza la conciencia-
Gran parte de nuestra conciencia es inconsciente. Al no conocer con exactitud donde se aloja la coneciencia, cabe toda posibilidad incluso que este mecanismo sea “subatómico”.
En 1949 Moruzzi y Magoun (3) descubrieron una estructura situada a todo lo largo del tallo encefálico y región diencefálica, especialmente adaptada para cumplir el papel de mecanismo activador de la corteza cerebral, denominada por estos autores formación reticular. En el seno de esta formación reticular se identifica un sistema cuyos núcleos de origen se encuentran en el diencéfalo y en la calota mesocefálica y en la parte rostral de la calota protuberancial que posee una influencia activadora sobre toda la corteza cerebral mediante conexiones multisinápticas que ascienden hasta terminar en toda la corteza, estos núcleos de origen de la formación reticular reciben numerosas aferencias directas y colaterales de las vías específicas de la sensibilidad, que conducen la información procedente del medio interno del individuo y del medio externo o ambiental. Esta estructura de la formación reticular intercalada en paralelo respecto al sistema de aferencias corticales específicas de la sensibilidad general y especial en su tránsito hacia el cortex tiene una influencia activadora sobre este último cortex y fue denominado por estos autores: sistema reticular activador ascendente (SRRA), cuya función es la de producir, mantener y regular el tono de activación cortical cerebral necesario para el normal funcionamiento de esta estructura y cuyas fuentes de energía, tienen su origen en los estímulos procedentes, del medio ambiente externo y del interior del sujeto a partir de las aferencias viscerales de los diferentes sistemas y aparatos del organismo. De los núcleos de la formación reticular del tallo cerebral y del diencéfalo se originaban conexiones descendentes hacia los sectores intercalados y eferentes de los segmentos del tallo cerebral y de la médula espinal. Por intermedio de estas conexiones descendentes se condicionaban respuestas motoras, viscerales y se regulan la entrada de aferencias por las diferentes vías específicas de la sensibilidad: visceral, gustativa, propioceptiva, éxteroceptiva, vestibular y auditiva, regulándose también por mecanismo semejante la entrada de las aferencias olfatorias y visuales por parte de las estructuras suprasegmentarias respectivas. La organización anátomofuncional de este sistema o formación reticular, se completó con numerosas investigaciones que demostraron que desde la corteza cerebral descendían numerosas y se expandían por gran parte de estructuras neurales. Fortmando El SARA aferente y eferente

Ha sido siempre una curiosidad pensar que cada hemisferio tiene su conciencia.
En el estudio de la epilepsia una técnica habitual es inyectar barbitúricos el arteria carótida con la idea de anestesiar un hemisferio. Los resultados no fueron concluyentes con respecto a la conciencia, pero sí fueron útiles para saber donde se localiza lenguaje. Lo que produjo utilidad a la hora de resecar áreas expresivas del lenguaje. La sección quirúrgica del cuerpo calloso en pacientes epilépticos con la idea de disminuir los estímulos bilaterales al foco epiléptico tampoco ha mostrado efectos significativos para localizar la conciencia. En algunos pacientes con sección del cuerpo calloso se comprobó, que el paciente adivinaba el sentido de lo que se le mostraba por el ojo derecho, pero no interpretaba si se mostraba un imagen por el ojo izquierdo. De aquí se redujo que es hemisferio izquierdo participa más que el derecho en el estado de conciencia. Esto tiene escaso valor ya que el tronco del encéfalo frecuentemente tiene información de ambos hemisferios.
El lóbulo prefrontal tiene un papel preponderante en la conducta pero no participa en el estado de conciencia. La alteración de la razón, toma de decisiones y afectividad se altera marcadamente en la lesión bilateral de ambos lóbulos frontales. Pero la conciencia no se altera.
El tálamo es el receptor en el cerebro de la información de los diferentes órganos de los sentido y distribuye esta información por diferentes áreas de la corteza cerebral. Esta actuación del tálamo es imprescindible para el mantenimiento de la conciencia. Durante la anestesia la corteza cerebral se desactiva antes que el tálamo, que permanece activo hasta die minutos después de que el paciente esté inconsciente. Se deduce pues que la única imprescindible para mantener la conciencia en la corteza cerebral pues cuando esta se desactiva la consciencia desaparece. Pero también sin la actuación del tálamo, no existe conciencia pero sí un estado vegetativo, donde el paciente tiene signos vitales escasos que mejoraban cuando se le estimulaba el tálamo quirúrgicamente. De igual forma la lesión bilateral de la mitad de superiores de ambos tardamos se sigue de un coma total e irreversible.
Las lesiones de los núcleos intraláminares talamicos, producen cierto grado de indiferencia afectiva y al dolor, pero sin alteración de la conciencia.
Después de esta breve descripción de las vías de la conciencia, llegaremos a la conclusión que la parte de conciencia que percibimos tiene unas vías comunes amplias y difusas, que explicarían de manera grosera los caminos de la conciencia voluntaria que pertenecería al sistema nervioso somático o voluntario.
Una vez despierto, efectuar una vida de relación está en gran parte regido por nuestros este voluntario y hasta aquí esto es entendible. Pero que no es entendible es la amplia difusión que el sistema nervioso tiene por nuestras visceralidad, que es un la mayor proporción del sistema nervioso, y que no está sometida a nuestra voluntad, pero si es consciente, la maneja otro tipo de conciencia que se escapa a una voluntad consciente.
De forma que el control del amplio sistema vegetativo afortunadamente no es concienciado y una parte enorme de nuestra visceralidad y sobre todo del gran aparato de la inmunidad, no puede andar suelta. Es demasiado perfecta para no tener un rector.
Recientemente se ha visto cómo el sistema vegetativo por via neural y humoral está inervado y sus órdenes bioquímicas se cumplen de una manera perfecta, aunque fácilmente modificable por entorno.
La patología del sistema vegetativo en nuestros tiempos es enorme y posiblemente responsable de múltiples procesos a los que estamos en vías de conocimiento.
La acción de un sistema subatómico inteligente, nos daría un respiro, y una vía de investigación posibles. La informatización de los programas viscerales en un sentido amplio no es nada entendible.
No sería diferente este concepto al de los investigadores que estudian el universo, que buscan también una regulación a través de una inteligencia no orgánica.
En posterior publicación intentaremos encontrar o por lo menos buscar como se regula y donde esta la conciencia que regula nuestro gran aparato vegetativo. O como el resto del cerebro regula de manera inconsciente nuestro sistema vegetativo. Porque es evidente que esta disregulado y es responsable por lo menos gran parte de esta enfermedad crónica y su base de inflamación crónica que nos está diezmando.

29 enero 2017

Embriología, anatomía y función del sistema vegetativo

Filed under: Vegetativo — Enrique Rubio @ 21:28

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EL SISTEMA VEGETATIVO
Llamado también , nervioso vegetativo autónomo, o involuntario, o visceral, o gran simpático. Es la parte del sistema nervioso que regula las funciones fundamentales para la vida, que son en gran parte inconscientes y autónomas. Inervan el aparato cardiorrespiratorio, las glándulas endocrinas, musculatura lisa, aparato pilo sebáceo y sudoríparas y en general la visceralidad. Este sistema está estrechamente unido con el sistema nervioso relación, con el cual tiene en común localizaciones centrales y periféricas. Es de particular interés la relación del sistema vegetativo con el sistema endocrino así como con la vida de relación Tiene un significado particular y una gran importancia las relaciones que éste posee con el aparato endocrino y tiene un papel fundamental en la vida de relacion
Embriogenesis
En el curso de la quinta semana del embrión, de la porción toráxica de la cresta neurales algunas unas células emigran a cada lado hacia la región colocada inmediatamente por detrás de la aorta. Estas células, se llaman neuroblastos simpáticos o simpatoblastos, y van a formar los dos cordones simpáticos primitivos.
El de estos cordones algunas células emigran hasta un punto en que se reúnen las raíces dorsal y ventral de los nervios espinales, y forman los cordones simpáticos secundarios, de los cuales se originaran las cadenas de los ganglios del simpáticos torácicos. Los ganglios prevertebrales y preaórticos o periaórticos, se desplazan de su posición original y se sitúan detrás a los esbozos de la localización de las vísceras a las cuales dan inervación. Hacia arriba y hacia abajo se forman los cordones del simpático cervical y la porción lumbosacra, con los respectivos ganglios.
El parasimpático los forman, los ganglios situados a lo largo de los nervios oculomotor, facial, glosofaríngeo y vago derivan de las células emigradas del sistema nerviosos central o de algunos neuroblastos diferenciados que se localizan en los ganglios sensitivos del V, VII, y IX par de los nervios craneales.
Centros Neurovegetativos Superiores (corticales y diencefálicos)
Sistema Neurovegetativo Cortical: Además de a nivel del hipotálamo, la integración más elevada de las diferentes actividades vegetativas tiene lugar también en zonas determinadas de la corteza cerebral, de las cuales las más importantes son la parte del lóbulo frontal, colocada por delante de la zona cortical motora, y el denominado sistema límbico. La primera regula las funciones vegetativas (vasomotoras, sudorales, etc.) que acompañan a la actividad motora de los músculos esqueléticos y toma parte incluso en los procesos de integración recíproca entre actividad vegetativa y psíquica. En el sistema límbico tiene lugar una integración entre el estado emocional y las determinadas funciones vegetativas (motilidad gástrica, emisión de orina y heces, constancia en la presión arterial, etc.).
Sistema Neurovegetativo Diencefálico: En el diencéfalo se encuentran numerosos agregados celulares o núcleos hipotalámicos, en relación con determinadas funciones metabólicas y con el sistema endocrino, esencialmente la hipófisis. Existen luego otras formaciones, representadas por el sistema reticular hipotalámico y subtalámico, continuación del bulbar y del mesencefálico, que, además de constituir un centro integrativo para las emociones, presiden algunas manifestaciones fundamentales de la vida, como el sueño, la vigilia, el hambre y la sed.
El Sistema Reticular del Tronco Encefálico es un complejo anatomofuncional que se extiende desde el bulbo hasta el diencéfalo, estando formado por una trama de sustancia gris (que en algunos puntos se reúne en núcleos: núcleo reticular lateral de la oliva inferior, núcleo reticular caudal y oral del puente, núcleos reticulares gigantocelulares y de sustancia blanca formada por fibras nerviosas. Son muy amplias las conexiones con las otras secciones del sistema nervioso central, a través de fibra aferentes (vías espinoreticulares, corticoreticulares, cerebeloreticulares, estriado – pálido – reticulares y septoreticulares) y fibras eferentes (vías reticulares descendentes, vías reticulares eferentes cortas, vías reticulares ascendentes y vías reticulocerebelosas). En consideración a estas relaciones, desde el punto de vista funcional se distinguen un sistema reticular ascendente y un sistema reticular descendente, cuyas funciones para la homeostasis del organismo son de gran importancia. De hecho, el primero controla el estado de vigilia y el comportamiento; el segundo armoniza las actividades circulatorias y respiratorias, además de las reacciones tónicas musculares posturales y algunas reacciones en relación a determinados estados afectivos (vómito, reacción de alarma o de fuga o de defensa).
Centros neurovegetativos intermedio
Se presentan en aquella parte del S.N.A., del simpático y parasimpático. Comprende tanto centros nerviosos vegetativos situados en el eje cerebroespinal como fibras nerviosas aferentes y eferentes en relación con ellos. Ente ambos sistemas, simpático y parasimpático las fibras eferentes son sustancialmente de dos tipos: preganglionares, que se originan a nivel de la sustancia gris del tronco cerebral o de la médula y terminan en un ganglio, y postganglionares, que se originan de las neuronas ganglionares en contacto sináptico con las primeras y alcanzan al órgano efector. Ya que la distribución anatómica de los ganglios periféricos es notablemente diferente en los dos sistemas, las fibras pre y postganglionares simpáticas y respectivamente parasimpáticas, tienen diferentes longitudes. Los ganglios parasimpáticos están, de hecho, situados en las cercanías del órgano efector o, por añadidura, en el espesor de la pared de este último: las fibras parasimpáticas preganglionares son, por lo tanto, mucho más largas y las postganglionares mucho más cortas. Los ganglios simpáticos, por el contrario, constituyen una doble cadena (cadena del simpático) que se extiende en posición laterovertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix: las fibras preganglionares tienen, pues, un curso muy corto y las postganglionares muy largo.
Sistema Ortosimpático: El sistema simpático u ortosimpático está compuesto, en los dos lados del cuerpo, por una cadena de ganglios, ganglios simpáticos vertebrales, reunidos entre sí por cordones longitudinales intermedios de fibras nerviosas, formando dos troncos (cadena del simpático) que tienen su curso desde la base del cráneo hasta el cóccix, disponiéndose antero – lateralmente respecto a la columna vertebral. Los ganglios vertebrales, con relación a su localización, se distinguen en cervicales, torácicos, lumbares, sacros y coccígeos. Para cada lado, los ganglios cervicales son tres (de los cuales el superior es mucho más grueso), los torácicos once, los lumbares cinco y los sacros cuatro. Sus dimensiones varían, oscilando, por lo general, alrededor de un cm de diámetro; tienen aspecto fusiforme u ovoidal; son consistentes y aparecen de un color gris rosáceo. También los cordones intermedios que unen los ganglios vertebrales entre sí, tienen un color gris rosáceo, siendo, por lo demás, simples, a veces dobles, y estando constituidos principalmente por fibras nerviosas amielínicas. Todos los ganglios vertebrales están en conexión con los nervios espinales mediante las ramas comunicantes, que se originan del tronco del nervio espinal apenas constituido o de la rama anterior del mismo. Las ramas comunicantes con los nervios torácicos y con los primeros dos o tres nervios lumbares dan como resultado una rama comunicante blanca, formada esencialmente por fibras mielínicas, y una rama comunicante gris, formada preferentemente por fibras amielínicas; las cervicales, las últimas dos o tres lumbares y los nervios sacro y coccígeo poseen ramas comunicantes grises solamente. De los troncos del simpático se originan las ramas periféricas, constituidas preferentemente por fibras amielínicas, la mayor parte de las cuales siguen el curso de los vasos arteriales. Antes de distribuirse por los órganos, muchas ramas se ponen en relación con los ganglios situados por delante de la aorta torácica y abdominal (ganglios preaórticos o prevertebrales) y luego, en su curso último, se disponen en forma de plexo alrededor de los vasos arteriales terminales, siguiéndolos en su distribución entre los órganos. A lo largo de estos plexos se encuentran ganglios periféricos y terminales, que a veces, especialmente en la cercanía de los órganos, pueden estar representados sólo por células aisladas (metasimpáticos).
Las ramas periféricas del simpático contienen fibras eferentes y aferentes:
Las fibras eferentes preganglionares se originan de las células de pequeñas dimensiones y de aspecto estrellado que se sitúa en la sustancia gris del asta lateral de la médula espinal en el tramo comprendido entre el primer segmento torácico y el segundo o tercer segmento lumbar (células radiculares viscerales). Los axones de estas células (fibras preganglionares mielínicas) salen de la médula con las fibras somatomotoras, es decir, con las raíces anteriores de los relativos nervios periféricos torácicos y lumbares, pasando al respectivo ramo comunicante blanco y alcanzando el tronco del simpático, y terminan en un ganglio vertebral, que puede ser aquel del nivel correspondiente, o superior (hasta el ganglio cervical), o inferior (hasta el ganglio coccígeo); a la vez, atravesando el tronco del simpático, o recorriendo en un ramo periférico que emana del tronco, se sitúan más lejos, hasta llegar a un ganglio prevertebral o peraórtico o a un ganglio todavía más distal. En este caso la rama periférica que él contiene debe ser considerada como la continuación de la rama comunicante, alargándose considerablemente: los nervios esplácnicos son el ejemplo más significativo. Las fibras preganglionares llegan al ganglio simpático, arborizándose alrededor de las células, originándose de estas arborizaciones las fibras postganglionares, generalmente amielínicas, destinadas a los órganos periféricos. Algunas de estas fibras, a través del ramo comunicante gris, pasan a los nervios espinales y se distribuyen a la musculatura lisa, a las glándulas de la piel y a los vasos de los miembros, de la pared del dorso, de las meninges y del raquís; las otras, que pueden nacer también de ganglios más periféricos, siguen el curso de los vasos sanguíneos, inervando las vísceras del tórax y del abdomen y diferentes estructuras de la cabeza. Reciben fibras de los nervios periféricos del simpático al ojo, los vasos y las glándulas endocrinas, el corazón, los pulmones, el aparato digestivo y las glándulas anexas y el aparato urogenital.
Las fibras aferentes o sensitivas se originan de una célula en T situada en los ganglios espinales, no diferenciable histológicamente de las neuronas sensitivas de los nervios cerebroespinales. La prolongación periférica de esta célula se inicia en una terminación nerviosa situada periféricamente o en los músculos lisos, o en las paredes de los vasos, o en un órgano periférico del sentido, y corre por los troncos nerviosos junto con las fibras eferentes y las fibras somáticas. Las prolongaciones del cuerpo y de los miembros llegan a la médula, pasando directamente al nervio correspondiente raíz posterior. Los que, por el contrario, derivan de los órganos viscerales torácicos y abdominales y de las paredes de los vasos recorren en las ramas periféricas del simpático, alcanzando un ganglio de la cadena y de allí, pasan a la raíz posterior del nervio espinal. Las prolongaciones proximales de la célula en T penetran en la médula de la raíz posterior, poniéndose en relación, directamente o mediante neuronas asociativas, con las células de origen de las fibras preganglionares, e integran así los arcos reflejos del sistema autónomo y de los centros vegetativos superior, Diencefálico y cortical.
Las dos cadenas del simpático, compuestas, por los ganglios vertebrales y por los cordones intermedios que les unen, están extendidas en toda la longitud de la columna vertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix, de manera continua. Las dividiremos en cuatro segmentos: cervical – torácico – lumbar – pélvico:
Simpático Cervical: Esta formación nerviosa se apoya sobre la aponeurosis prevertebral, que la separa de los músculos largos del cuello y largo de la cabeza, por delante de las apófisis transversas de las vértebras cervicales. En su curso descendente se encuentra colocada por detrás e internamente al fascículo vasculonervioso del cuello, más exactamente por detrás de la vena yugular interna: cerca de la apertura superior del tórax se desplaza lateralmente y cruza la cara posterior de la arteria subclavia, en las cercanías del origen de la arteria vertebral. Las neuronas preganglionares están en el segmento torácico y cervical de la médula, de donde las fibras preganglionares salen por la vía de los ramos comunicantes blancos torácicos, para unirse con las neuronas postganglionares de los ganglios cervicales; de hecho, estos últimos están unidos a los nervios espinales por ramos comunicantes grises, que no contienen fibras preganglionares, sino blancas. A lo largo del tronco simpático cervical se intercalan tres ganglios, en parte fusionados entre sí: cervical superior, cervical medio y cervical inferior. El ganglio cervical superior, que es el más voluminoso, se encuentra a la altura de la apófisis transversa de la II y III vértebras cervicales y está en relación con el fascículo neurovascular del cuello y con los nervios glosofaríngeo, hipogloso y vago, con los cuales también tiene anastomosis. Recibe fibras preganglionares de los primeros cuatro nervios torácicos. De las fibras postganglionares algunas pasan a través de los ramos comunes grises y alcanzan los primeros tres o cuatro nervios cervicales para inervar los vasos, folículos pilíferos y glándulas sudoríparas de las regiones correspondientes; otras se unen con los ganglios situados en las cercanías; otras, por último, van a constituir las ramas periféricas. De éstas, algunas revisten particular importancia:
El nervio carotídeo interno, que se desplaza de la extremidad superior y se coloca por arriba con la arteria carótida interna, alrededor de la cual forma primero, a la altura del canal carotídeo, el plexo pericarotídeo (del cual derivan los nervios carotidotimpánicos), y, a la altura del seno cavernoso, el plexo cavernoso. Este último da lugar a otros plexos alrededor de las ramas que salen de la carótida interna, como el plexo oftálmico y los plexos de la arteria cerebral anterior y media; se une además, mediante el nervio petroso profundo, con el ganglio esfenopalatino; da ramas que, a través del ganglio ciliar, se distribuyen en el iris, y otras para los músculos del ojo, hipófisis y meninges.
El nervio cardíaco superior.
Las ramas vasculares viscerales que van a constituir los plexos carotídeos común, carotídeo externo, tiroideo superior, submaxilar, faríngeo, laríngeo, etc.
El ganglio cervical medio, situado a la altura de la V – VI vértebras cervicales, es el más pequeño e inconstante; da fibras a través de los ramos comunicantes grises al V y a veces también al IV y al VI nervios cervicales, ramas para las arterias tiroideas y da origen al nervio cardíaco medio.
El ganglio cervical inferior, situado a la altura de la primera costilla, a veces se fusiona con el primer ganglio torácico, constituyendo el ganglio estrellado o cervicotorácico. Está unido, a través de los ramos comunicantes grises, con los últimos nervios cervicales y con el primer torácico; da ramas vasculares que forman los plexos subclavio, tiroideo inferior, mamario interno y vértebra; de él se origina el nervio cardíaco inferior.
Simpático Torácico: En la región torácica el tronco simpático desciende verticalmente sobre cada lado de la columna vertebral, por delante de las articulaciones costovertebrales; pasa delante, cruzando los vasos y nervios intercostales y está cubierto por la pleura parietal. El de la derecha recorre desde la IV hasta la X vértebras, por detrás de la vena ácigos, y el de la izquierda, en la parte más alta, corre por detrás del arco y la porción descendente de la aorta; atraviesa el diafragma por una fisura colocada entre el pilar anterior y el intermedio, alcanzando así la cavidad abdominal. Por lo general, los ganglios torácicos son doce, pero suelen, de hecho, ser once, ya que el primero está unido al último cervical, formando el ganglio estrellado. Tienen una disposición aproximadamente segmentaria y, en general, son de pequeño volumen. Cada ganglio torácico está unido con el respectivo nervio espinal torácico por medio de los ramos comunicantes blancos (a través de los cuales pasan las fibras preganglionares y las fibras aferentes viscerales) y por los ramos comunicantes grises (a través de los cuales pasan las fibras preganglionares y las fibras aferentes viscerales) y por los ramos comunicantes grises (a través de los cuales pasan las fibras postganglionares, que alcanzan así las raíces posteriores). De las ramas periféricas que parten de los ganglios, algunas se distribuyen a lo largo de las arterias intercostales; la mayor parte, por el contrario, tiene una distribución diferente, según que deriven de los ganglios superiores o de los inferiores. Las superiores provienen de los primeros cinco o seis ganglios torácicos, permaneciendo en la cavidad torácica, constituyendo los plexos pulmonares, aorticotorácico y esofágico. Los inferiores, formados todos ellos por fibras preganglionares, no paran en los ganglios vertebrales, constituyendo los nervios esplácnicos. El nervio esplácnico mayor se forma a la altura de la XI vértebra torácica, por la unión de las ramas que se desplazan del VI al IX – X ganglios torácicos; atraviesa el diafragma, en general junto al interior del nervio esplácnico menor, entre el pilar anterior y el intermedio, y tiene su curso en el abdomen, cubierto por el peritoneo, entre la aorta, en su lado interno, y la suprarrenal, en su lado externo. A la derecha, tiene por delante, y lateralmente, la vena cava inferior; llega al correspondiente ganglio celíaco a nivel de la arteria celíaca. Las ramas que provienen del 10 – 12º ganglios torácicos se unen en las proximidades del diafragma, constituyendo el nervio esplácnico menor (que se abre en dos ramas, el esplácnico mínimo), y que da ramas superiores al ganglio celíaco y ramas inferiores al plexo renal.
Simpático Lumbar: La parte lumbar del tronco simpático corre sobre la superficie anterolateral simpático corre sobre la superficie anterolateral de la columna lumbar, medialmente en los orígenes del músculo psoas mayor; a la derecha está la vena cava inferior, que lo recubre durante toda su extensión; a la izquierda está la aorta, que lo recubre parcialmente. Esta sección contiene, en general, cinco ganglios, a veces cuatro, unidos entre sí por cordones intermedios y con los nervios espinales mediante los ramos comunicantes. De ellos se originan fibras nerviosas que se ramifican a lo largo de las arterias lumbares y ramas directas que van al plexo celíaco y al plexo aorticoabdominal.
El Plexo Celíaco o Solar es un plexo de gran importancia, dependiente principalmente de la parte torácica y lumbar del simpático y del vago. Es un plexo impar, situado en la parte profunda de la región epigástrica, por delante de la aorta abdominal y de los pilares del diafragma, y por encima del páncreas, bajo la bolsa del omento, alrededor del origen de la arteria celíaca y de la arteria mesentérica superior. En su parte superior, a través del orificio aórtico del diafragma, se continúa con el plexo aorticotorácico; en su parte inferior se extiende hasta las glándulas suprarrenales y hasta el origen de las arterias renales. Está formado por algunos ganglios y por un fino entrecruzado de fibras aferentes y eferentes. Las ramas aferentes están formadas a su vez por nervios esplácnicos, por fibras del simpático lumbar, por ramas celíacas del vago derecho y ramas musculares que provienen de los nervios frénicos. Las ramas eferentes se ramifican en diferentes direcciones y participan en la formación del plexo celíaco y de los plexos secundarios. Los ganglios principales del plexo celíaco, ganglios celíacos, son, por lo general, dos, del volumen de una habichuela, situados sobre cada lado de la aorta abdominal, sobre los pilares del diafragma, por encima del páncreas e internamente de las suprarrenales. Por su forma han sido denominados también ganglios semilunares. El de la derecha recibe en su extremo lateral al nervio esplácnico mayor y en su extremo interno las ramas celíacas del nervio vago; estos nervios se unen entre sí con el intermedio del ganglio, formando el asa memorable de Wrisberg. El de la izquierda, unido al de la derecha por ramas que se entrecruzan alrededor del origen de la arteria celíaca, recibe ramas del esplácnico mayor, del esplácnico menor y del frénico, sin por ello entrar en conexión en correspondencia con el vago. Junto a estos dos ganglios principales, unidos a ellos y entre ellos, se encuentran los dos ganglios aórtico renales, a nivel del origen de la arteria renal, y los dos ganglios mesentéricos superiores, en las proximidades del origen de la arteria mesentérica superior. Del plexo celíaco se originan los plexos secundarios, a veces provistos de pequeños ganglios, que siguen, por lo general, las arterias y que se pueden distinguir en plexos pares (frénico, suprarrenal, renal, espermático o útero-ovárico en la mujer) y plexos impares (esplénico o lineal, hepático, gástrico superior, mesentérico superior, aórtico abdominal, hipogástrico, pancreático e iliaco).
El plexo aorticoabdominal representa la continuación inferior del plexo celíaco y se extiende por delante de la aorta hasta su bifurcación. Está constituido esencialmente por dos cordones, uno por cada lado, unidos por filamentos transversales. Da varias ramas, entre las cuales las más importantes son aquellas que forman el plexo mesentérico inferior.
Simpático Pélvico: La parte pélvica del simpático, que continúa la parte lumbar, corre sobre la cara anterior del sacro, internamente a los orificios sacros, por detrás y lateralmente al recto. A la altura de la I vértebra coccígea las dos cadenas se unen mediante una simple asa o con la interposición de un pequeño ganglio mediano, el ganglio coccígeo. Los ganglios pélvicos o sacros son generalmente cuatro; de ellos parten ramas mediales anteriores que siguen el curso de las arterias y entran principalmente en la formación de los dos plexos pélvicos, situados medialmente a la arteria hipogástrica, a los lados del recto y de la vejiga. El plexo pélvico es el más conspicuo de los plexos que da el simpático y tiene una gran analogía con el plexo celíaco, y con éste recibe fibras parasimpáticas, exactamente del parasimpático sacro. De los plexos pélvicos salen numerosos plexos secundarios: hemorroidal medio, vesical, deferencial, prostático, cavernoso del pene, útero-vaginal y cavernoso del clítoris.
Parasimpático:
Se indica con este término el complejo de centros nerviosos vegetativos situados en el mencéfalo, en el cerobencéfalo o bulbo y en el segmento sacro de la médula espinal, además de las fibras nerviosas aferentes y eferentes en relación con ellos.
Parasimpático Mesencefálico: Constituye, junto al parasimpático bulbar, el parasimpático encefálico. Sus células de origen se encuentran en el núcleo visceral del nervio oculomotor (núcleo de Edinger-Westphal). Las fibras preganglionares corren por el tronco y, por lo tanto, en la rama inferior del nervio oculomotor, para terminar en el ganglio ciliar, donde se ponen en relación con las células de origen de las fibras postganglionares (nervios ciliares cortos), que van al bulbo ocular e inervan el músculo ciliar y el músculo del esfínter de la pupila.
Parasimpático Bulbar o Romboencefálico: Comprende las fibras eferentes que corren con el nervio intermedio de Wrisberg, en el glosofaríngeo y en el vago. El nervio intermedio contiene fibras preganglionares que nacen del núcleo salivatorio superior. De estas fibras, algunas, pasando por el tronco del nervio facial, por la cuerda del tímpano y por el nervio lingual, terminan en los ganglios submaxilar y sublingual, donde dan origen a las fibras postganglionares destinadas a las glándulas submaxilares y submandibulares. Otras fibras siguiendo al nervio petroso superficial terminan en el ganglio pterigoideo y esfenopalatino, del cual se originan las fibras postganglionares para la pared de las fosas nasales y del velo del paladar y para las glándulas lacrimales. En el nervio glosofaríngeo van fibras preganglionares que nacen del núcleo salivar inferior, prosiguen en los nervios timpánico y petroso superficial menor y terminan en el ganglio ótico, del cual las fibras postganglionares siguen el nervio auriculotemporal y van a inervar la glándula parótida. Otras fibras alcanzan, con la interposición de los ganglios periféricos, los vasos y las glándulas del segmento inicial del aparato digestivo.
Del núcleo motor dorsal del vago, también éste situado en el suelo del IV ventrículo, nacen, por último, la mayor parte de las fibras preganglionares, siguiendo al vago y a sus ramificaciones, se distribuyen en los ganglios periféricos, de los cuales parten fibras postganglionares para la mayor parte del aparato digestivo, para el aparato respiratorio, corazón y grandes vasos, riñones, formando, junto con las fibras simpáticas los diferentes plexos viscerales torácicos y abdominales. Las fibras aferentes del parasimpático bulbar se originan en los receptores de los vasos sanguíneos y de las vísceras torácicas y abdominales, y tienen su curso en los nervios intermedios, glosofaríngeo y vago, contrario a las fibras efectoras. Tienen el centro trófico, respectivamente, en el ganglio geniculado (del VII par craneal), en los ganglios superior y petroso (del IX par craneal) y en los ganglios yugular y nodal (del X nervio craneal). Entre las fibras aferentes, son especialmente importantes, debido a que tienen como misión la regulación de la presión arterial, aquellas que parten de los receptores de las formaciones vasculares que derivan de los arcos branquiales (segmento inicial de la aorta y de la arteria pulmonar) y que se reúnen con la denominación de nervio depresor de Cyon y Ludwig.
Parasimpático Sacro: El segmento sacro del parasimpático tiene sus células de origen en la sustancia gris de la médula espinal, desde el segundo segmento sacro hasta el segmento coccígeo y el cono medular. Las fibras eferentes preganglionares siguen el camino con las raíces anteriores del segundo a quinto segmento sacro, hacia el plexo pudendo, y van a constituir los nervios pélvicos, para irradiarse, por lo tanto, en el plexo pélvico (constituido en gran parte por fibras simpáticas) y en plexos secundarios. Estas fibras eferentes se interrumpen en parte en los ganglios pélvicos, en parte en los ganglios contenidos en la pared de las vísceras y pertenecientes, por lo tanto, al metasimpático. Las fibras postganglionares se distribuyen las glándulas de la mitad izquierda del colon transverso, del colon descendente, del recto, de la vejiga, de la uretra y de los genitales internos y externos. Son las fibras excitadoras para la musculatura vesical, inhibidoras para el músculo esfínter interno de la vejiga, vasodilatadoras para los vasos de los genitales externos induciendo así a la congestión de los cuerpos cavernosos en la erección.
Metasimpático (sistema Intramural): Comprende un fino entretejido de fibras vegetativas de ambos sistemas, que forman un extenso complejo plexiforme colocado en la extremidad periférica del sistema, en la superficie o en el espesor de las vísceras (corazón, aparato digestivo, vejiga, útero), y en el cual están intercalados ganglios constituidos incluso por unas pocas células que tienen la característica de estar en conexión con fibras tanto simpáticas como parasimpáticas. Las fibras simpáticas derivan fundamentalmente de los ganglios de la cadena toracolumbar; las fibras parasimpáticas se originan directamente de los centros viscerales del romboencéfalo y de la médula sacra. La organización del sistema es tal que las vísceras pueden gozar de una cierta autonomía funcional. Las neuronas del metasimpático están en relación material directa con el tejido en el cual se encuentran contenidas, por lo cual se establece una continuidad de función entre elementos nerviosos y, elementos específicos.
Actividad funcional:
A la división que hemos indicado antes del S.N.A. en sus tres partes:
periférica, mesencéfalo – bulbo – espinal y diencefalocortical, corresponde una estratificación funcional. De hecho, las diferentes actividades funcionales adquieren un carácter de complejidad de armonización cada vez más elevado y procediendo desde la periferia hacia los centros superiores. También los centros intermedios y periféricos pueden gozar de una cierta autonomía funcional, pero ésta está limitada y es insuficiente cuando se ven aumentadas las exigencias; no existe duda de que la mejor actividad del sistema se da cuando éste permanece íntegro, sin que sus diferentes secciones, aisladamente, puedan, adaptándose armónicamente a los diferentes requerimientos derivados de las condiciones internas y externas cambiables, permitir una perfecta homeostasis del organismo y conseguir con ello la normalidad de las funciones. Las estructuras neurovegetativas tienen algunas peculiaridades que las diferencian de las del sistema nervioso de relación:
a. Falta el isocronismo entre fibra nerviosa y estructura muscular.
b. Son necesarios estímulos repetidos para provocar la excitación, la cual tiende a defenderse y a persistir.
c. La actividad de la periferia puede persistir de forma autónoma después de su separación de los centros más elevados.
d. La respuesta se acentúa por fenómenos de liberación del estímulo. La transmisión de los impulsos entre las diferentes neuronas y entre éstas y las células efectoras tiene lugar mediante mediadores químicos.
La base común de la mayor parte de los complejos y múltiples mecanismos de regulación de cada función vegetativa son los reflejos, por los cuales, después de la estimulación de algunas estructuras, se determinan modificaciones funcionales que tienen el fin de restablecer las condiciones primitivas. Bajo este aspecto la actividad del sistema nervioso vegetativo es análoga a la del sistema centro-espinal. La sede de estos reflejos es diferente.
A nivel espino-bulbar mesencefálico los arcos reflejos que existen permanecen relegados en el campo de la vida vegetativa interior, en el inconsciente.
Los arcos reflejos vegetativos espinales pueden presentar vías aferentes y eferentes distintas, por lo cual se pueden distinguir en arcos reflejos víscero-viscerales, víscero-motores, cutáneo-víscerales y víscero-cutáneos.
a. Los arcos reflejos víscero-viscerales permiten una cierta autonomía funcional a algunas vísceras, como es el caso de la vejiga y del recto para la regulación, respectivamente, de la micción y defecación. Centros superiores, también corticales, pueden ejercer su influencia sobre estos centros espinales.
b. Los arcos reflejos víscero-motores son mixtos, ya que están constituidos por una vía aferente vegetativa, víscero-sensitiva, y por una vía eferente motora-somática. Como ejemplo de ello, está la contractura de la pared abdominal (defensa) después de la estimulación de las vías vegetativas aferentes en los procesos inflamatorios de las vísceras abdominales.
c. Los arcos reflejos cutáneo vísceral son también mixtos, ya que están formados por una vía aferente somato-sensitiva y una vía eferente víscero-motora. Así, las excitaciones que provienen de la piel pueden tener su influencia sobre la peristalsis intestinal, el tono vascular, la secreción sudoral, la erección de los pelos, etc. También la erección y la eyaculación se desarrollan mediante arcos reflejos de este tipo.
d. Los arcos reflejos víscero-cutáneos están encargados de la proyección sobre la piel de las sensaciones víscerales. La proyección de estas zonas cutáneas (zonas de Head) corresponde a los dermatómeros inervados por los mismo segmentos medulares.
Arcos reflejos vegetativos rombo-encefálicos o bulbares. El reflejo se efectúa a lo largo de las vías aferentes, representadas por la porción víscero-motora, del quinto, séptimo, noveno y décimo. Se trata de los reflejos lacrimales, salivares, nasales y laberínticos.
Arcos reflejos vegetativos mesencefálicos. En el mesencéfalo se desarrollan probablemente varios reflejos: el reflejo pupilar a la luz, cuyas fibras aferentes se originan en la capa ganglionar de la retina, y cuyas fibras eferentes, en parte parasimpáticas y en parte simpáticas, provienen, respectivamente, del núcleo de Rdinger-westphal y del primer segmento torácico medular.
A nivel Diencefálico se efectúan una serie de arcos reflejos para la regulación de los procesos metabólicos y del comportamiento.
A nivel cortical los arcos reflejos tienen la función de regular las reacciones conscientes. A su vez los reflejos que se desarrollan a los diferentes niveles son coordinados en su intensidad y duración por los denominados en su intensidad y duración por los denominados centros de integración funcionales. Estos centros, que no poseen, en general, una estructura y una localización bien definida, se van haciendo más complejos, para coordinar funciones específicas cada vez que nos acercamos hacia los centros corticales.
Centros de integración bulbares. Coordinan funciones importantísimas, algunas incluso de importancia vital. Son el centro respiratorio (en el suelo del IV ventrículo: recibe estímulos de los pulmones, corazón, piel y de la sangre en relación a las variaciones de su composición química, y de los centros nerviosos más elevados); el centro vasomotor (en el suelo de IV ventrículo, en el interior de la sustancia reticular, probablemente diferenciado en un centro vasoconstrictor y uno vasodilatador: recibe estímulos de las diferentes zonas reflexógenas del aparato cardio-vascular, así como el cayado de la aorta a través de las ramas depresoras del vago); el centro del vómito (en la parte dorsal de la formación reticular del bulbo tiene fibras aferentes vagales y simpáticas: recibe estímulos del estómago y de otras vísceras o de centros corticales o de sustancias tóxicas presentes en la circulación sanguínea), y, además, los centros de la tos, de la deglución, etc.
Centros de integración diencefálicos. Comprenden, además de los núcleos hipotalámicos, aquellas estructuras reticulares que representan la continuación hacia arriba de la sustancia reticular presente en el bulbo y en el mesencéfalo. A este nivel es donde se lleva a cabo la regulación hacia arriba de la sustancia reticular presente en el bulbo y en el mesencéfalo. A este nivel es donde se lleva a cabo la regulación de la temperatura corporal (con dos centros, uno para la producción y la conservación del calor, por lo que es posible mantener la homeostasia térmica también a temperaturas ambientales frías, y uno para la dispersión del calor, a través de la sudoración y la respiración); del ritmo del sueño y de la vigilia; de las actividades metabólicas como el recambio hidrosalino, y el metabolismo glucídico; de las reacciones emotivas (ira, placer, dolor, etc. , en estrecha relación con los centros corticales).
Centros de integración corticales. La existencia de los centros de integración corticales no ha sido todavía suficientemente documentada anatómicamente; se admite hoy, por estudios efectuados en el campo de la neurocirugía, y psico-cirugía, y por un gran número de observaciones, que parece existir un predominio o influencia, al parecer también voluntaria, del psiquismo sobre las actividades vegetativas más diversas; cardíaca, respiratoria, sudoral, peristáltica intestinal, sexual, etc. A la inversa, se acepta comúnmente la influencia de algunas funciones vegetativas, especialmente víscerales, sobre la psique y sobre la actividad cortical.
Casi todos los órganos víscerales reciben una doble inervación autónoma simpática y parasimpática. Los dos sistemas, en general, ejercen funciones antagonistas en el sentido que donde uno excita el otro inhibe y viceversa. Un típico ejemplo de ello es el corazón: el simpático representa para este órgano un nervio acelerador, mientras que el parasimpático ejerce acción inhibidora. Sobre este y otros ejemplos se ha extendido una generalización no exacta del conceptode este antagonismo funcional, en base al cual el tono normal de los órganos víscerales dependería del equilibrio entre las tendencias opuestas, excitadoras e inhibidoras. Hoy en día, sin embargo, no se acepta esta concepción, y más que de antagonismo funcional se prefiere hablar de colaboración funcional entre ambos sistemas. El sistema simpático no es esencial para la vida. Regula fundamentalmente la actividad catabólica y el gasto de energía (sistema ergotropo). Frecuentemente sufre una descarga en bloque, como en la rabia y en el susto, respondiendo entonces todas las estructuras del organismo simultáneamente. El sistema parasimpático, por el contrario, es esencial para la vida y está organizado por descargas localizadas y moderadas y no por respuestas masivas. Controla esencialmente las funciones conservadoras y anabólicas (sistema trofotropo).
La relación funcional entre la terminación nerviosa autónoma y el órgano efector no es directa, inmediata, sino indirecta, mediata, ya que actúa a través de la liberación a nivel de las terminaciones nerviosas sinápticas de sustancias activas bien definidas, los mediadores químicos. Estos se acumulan dentro de especiales formaciones endocelulares, las vesículas sinápticas. Los mediadores químicos que revisten mayor importancia en la transmisión de los impulsos nerviosos son sobre todo la acetilcolina y las catecolaminas (adrenalina, revisten el papel de mediadores químicos, sobre todo a nivel central. Entre ambos sistemas, simpático y parasimpático, la transmisión del impulso nervioso de las neuronas preganglionares a las postganglionares se ve mediada por al acetilcolina. La diferencia fundamental entre los dos sistemas está en el tipo de mediador químico contenido en las terminaciones sinápticas de las fibras postganglionares: acetilcolina en el parasimpático, noradrenalina en el simpático. Las fibras nerviosas vegetativas se clasifican, por lo tanto, en fibras colinérgicas y fibras adrenérgicas.
Fibras colinérgicas son aquellas que en su extremidad liberan acetilcolina, es decir, todas las fibras preganglionares, tanto simpáticas como parasimpáticas; todas las fibras postanglionares, del parasimpático, las fibras dirigidas a las glándulas sudoríparas del parasimpático y a ciertos territorios vasculares (por ejemplo, los cutáneos de la cara), que, aun perteneciendo anatómicamente al simpático, liberan acetilcolina, y, por último, las fibras motoras somáticas dirigidas a los músculos esqueléticos.
Fibras adrenérgicas son aquellas que liberan en su extremidad noradrenalina, es decir, todas las fibras postganglionares simpáticas, a excepción de las que acabamos de citar, y que liberan acetilcolina. Se indican como simpaticomiméticas las sustancias, naturales o sintéticas, que poseen una acción similar a la que se deriva de la excitación del simpático (adrenalina, noradrenalina y sustancias similares); como simpaticolitícas a aquellas que paralizan el simpático (ergotamina, ergotosina, etc.); como parasimpaticomiméticas aquellas que estimulan el parasimpático (colina, acetilcolina, pilocarpina, muscarina etc.); como parasimpaticolíticas aquellas que paralizan el parasimpático (atropina, escopolamina). La síntesis de la acetilcolina en las terminaciones exónicas autónomas, es decir, a nivel de las terminaciones sinápticas, se debe a un enzima, la colinoacetilasa, que necesita de la presencia de acetilcoenzima A, colina y ATP. Una vez que ha tenido lugar la síntesis, la sustancia se acumula en los órganos de depósito, que son, como para las catecolaminas, las vesículas sinápticas (se calcula que cada botón sináptico contiene de diez a quince mil vesículas), presentes también a nivel de las formaciones centrales, además de en las periféricas (por ejemplo, en el hipotálamo y en la sustancia reticular existe una elevada concentración de noradrenalina).
La síntesis de las catecolaminas tiene lugar a partir de la fenilalanina, siguiendo la vía de la tiroxina DOPA – dopamina noradrenalina – adrenalina. Dopamina y noradrenalina son aminas primarias; la adrenalina, por el contrario, es una amina secundaria (deriva de la noradrenalina por metilación del grupo amínico terminal). La intervención secuencial de numerosos enzimas asegura el desarrollo correcto del proceso de síntesis: la inhibición temporal o permanente de uno o más de estos enzimas puede, por lo tanto, comprometer el resultado final. Por lo general, la cantidad de fenilalanina y tiroxina presentes en la dieta son más que suficientes para garantizar una adecuada síntesis. Las relaciones de producción noradrenalina – adrenalina varían según los órganos; así, la sustancia medular de las suprarrenales emite a la circulación sobre todo adrenalina (junto a pequeñas cantidades de noradrenalina); por el contrario, las neuronas postganglionares simpáticas liberan noradrenalina. A la llegada del potencial nervioso o del impulso nervioso, en las terminaciones autónomas axónicas o en las sinápticas, se inicia un proceso de reacciones cuyo final será la excitación o la inhibición del órgano efector:
1. liberación del mediador de las vesículas sinápticas y difusión del mismo en la fisura que separa la membrana presináptica de la membrana de la célula efectora.
2. combinaciones del mediador con receptores o grupos químicos especializados, de la membrana de la célula efectora con el consiguiente aumento localizado de la permeabilidad iónica de la membrana.
3. llegada de potenciales postsinápticos excitadores o inhibidores, con el consiguiente comienzo de la respuesta, motora o secretora, del órgano efector. La acetilcolina liberada, después de haber desarrollado sus funciones, es inactivada rápidamente por el enzima acetilcolinesterasa. Existen sustancias capaces de inhibir esta escisión, combinándose ellas mismas con la acetilcolinesterasa e impidiendo, por lo tanto, su acción. Estas sustancias, denominadas anticolinesterásicas o inhibidoras de la colinesterasa, son de dos tipos:
a. inhibidores reversibles eserina y prostigmina.
b. inhibidores irreversibles (compuestos órgano fosfóricos, TEPP, DFP, etc.), productos empleados en la agricultura como insecticidas y responsables de gravísimas intoxicaciones. Análogamente a la acetilcolina, también las catecolaminas son rápidamente inactivadas por obra de enzimas específicas. Estos pertenecen esencialmente a dos grupos:
Las monoaminooxidasas (MAO), que catalizan una desaminación oxidativa. Se encuentran en el interior de las células, a nivel de los botones sinápticos, y actúan sobre las moléculas liberadas, no sobre las acumuladas, en las vesículas sinápticas.
Las catecol – O – metiltransferasas (COMT) que ejercen su acción en el espacio intersináptico o en los vasos sanguíneos y se encargan principalmente de la rápida destrucción de las catecolaminas. Las catecolaminas son excretadas en la orina como tales o en forma de sus catabolitos principales, que son las O-metilcatecolaminas, y sobre todo el ácido valinilmandélico (V.M.A.). Los mediadores químicos liberados por el impulso nervioso y, por analogía, los fármacos autonomotropos exógenos, es decir, los parasimpáticos y simpaticomiméticos, no actúan indiferentemente sobre toda la célula efectora, sino sobre una parte específica de la misma, diferenciada del resto al menos desde el punto de vista fisicoquímico, sino citológico.
A nivel de las membranas celulares, existen al menos dos tipos distintos de receptores adrenérgicos: los receptores alfa (α) y beta (β). Los receptores alfa suelen estar, en general, implicados en los fenσmenos de estimulaciσn; los receptores beta, en los de inhibiciσn (a excepción del corazón, donde los receptores sólo son del tipo beta y responden a las catecolaminas con contracción miocárdica, además de con una dilatación coronaria). La noradrenalina ejerce efectos, en su mayoría de tipo alfa, induciendo esencialmente a la vasoconstricción, con hipertensión y bradicardia, y sólo una débil estimulación de la fuerza contráctil del miocardio. La adrenalina ejerce efectos de tipo alfa, y principalmente de tipo beta, induciendo esencialmente a la aceleración cardíaca y a la dilatación coronaria, con aumento de la fuerza contráctil del miocardio, relajación de la musculatura bronquial y activación de la glucógeno lisis y de la lipólisis. Los dos tipos de receptores presentan distribución distinta a nivel de los diferentes órganos afectores: en las fibras musculares lisas prevalecen, por ejemplo, los receptores alfa; en la musculatura cardíaca, los beta; en el intestino hay una mezcla de alfa y beta.
En el mecanismo de acción catecolaminas-receptores está implicado el sistema de la adenilciclasa-AMP cíclico, en el sentido de que la adrenalina a través de los beta receptores estimula la adenilciclasa y, por lo tanto, la formación de AMP cíclico del ATP mientras que la noradrenalina, a través de los alfa receptores, tiene una acción opuesta. Algunos antagonistas de las catecolaminas (alcaloides del cornezuelo de centeno, etc.) actuarían bloqueando selectivamente los receptores alfa.
Referencia
Modificado del trabajo de Lucia Giúdice.

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