Enriquerubio.net El blog del Dr. Enrique Rubio

8 diciembre 2019

MINDFULNESS CONCIENCIA PLENA

Filed under: FUNCIONES PSIQUICAS,General — Enrique Rubio @ 20:08


Mindfulness, también llamado atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse, o rechazar en alguna forma la experiencia.1
Es una práctica basada en la meditación VIPASSANA. Consiste en prestar atención desapasionada a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente circundante, sin juzgar si son adecuados. La atención se enfoca en lo que se percibe, sin preocuparse por los problemas, por sus causas y consecuencias, ni buscar soluciones.1
Jon Kabat-Zinn diseñó un programa llamado Mindfulness-Based Stress Reduction – MBSR, —reducción del estrés basada en la atención plena— a partir del cual se difundió fuera de su contexto religioso original.

Origen del nombre
Mindfulness es un antiguo sinónimo en inglés de attention. Estuvo en desuso hasta 1881, cuando un magistrado británico destinado en Ceilán llamado Thomas William Rhys Davids lo recuperó como traducción aproximada del concepto budista que en la lengua litúrgica pali se llama sati, «memoria del presente», que describe una de las siete facetas de la iluminación.2
Casi un siglo más tarde, en la década de 1970 Jon Kabat-Zinn lo eligió para nombrar la meditación en su programa, con el objeto de salvar las reticencias existentes en ese tiempo hacia la mística oriental. dándole el significado actual: «conciencia que surge al prestar atención, con el propósito enfocado en el momento presente, y sin juzgar».2
Aplicaciones]
Desde la década de 1970 se ha promocionado el mindfulness con objetivos diversos, con la idea de mitigar el estrés, principalmente el causado por el trabajo o las enfermedades.
El primer programa que incorporó el mindfulness como herramienta fue el Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), —en español reducción del estrés basada en la atención plena—, creado por Jon Kabat-Zinn. Sobre la base de este programa se crearon otros, llamados Mindfulness-Based Interventions (MBIs), dirigidos hacia grupos más específicos,1 como la Mindfulness-Based Cognitive Therapy (MBCT), —terapia cognitiva basada en la atención plena—, diseñada para pacientes con depresión mayor con alto riesgo de recaída y recurrencia.3
Una de las aplicaciones del mindfulness se dirigió a preparar a los militares estadounidenses para minimizar los trastornos que sufren durante el combate y sus secuelas, como el trastorno por estrés postraumático, la ansiedad o la depresión. El Mindfulness-based Mind Fitness Training, MMFT, o M-fit —entrenamiento mental basado en mindfulness— se enseña a los militares durante las semanas previas a un despliegue. Se ha usado para entrenar a las tropas que participaron en las guerras de Afganistán e Irak.4
Si bien hay evidencia de que la terapia mindfulness tiene una efectividad mayor que la mera exposición a psicoeducación, relajación, imaginación, su eficacia es similar a la terapia cognitivo-conductual.5
Desde su creación, el MBSR se ha aplicado tanto a personas sanas bajo estrés, como a pacientes con diversas enfermedades: artritis reumatoide, fibromialgia, cáncer, depresión, trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia, etc. ]
Se ha estudiado la posible influencia positiva del mindfulness, intentando correlacionarlo con biomarcadores, como varias interleucinas o neuropéptidos, tanto en población sana como afectada por enfermedades. Una de las líneas de investigación trata de demostrar que consigue mejorar los niveles en pacientes con tumores cancerígenos. Sin embargo, una revisión sistemática de la literatura previa, publicada en 2017, no logró correlacionar el descenso de esos marcadores con la práctica del mindfulness, ni en pacientes ni en población sana.6
Referencias
↑ «Mindfulness: diverse perspectives on its meaning, origins, and multiple applications at the intersection of science and dharma». www.tandfonline.com. doi:10.1080/14639947.2011.564811. Consultado el 6 de febrero de 2019.
↑ Heffernan, Virginia (14 de abril de 2015). «The Muddied Meaning of ‘Mindfulness’». The New York Times (en inglés estadounidense). ISSN 0362-4331. Consultado el 7 de febrero de 2019.
↑ Segal, Z.V., Williams, J.M. y Teasdale, J.D. (2006). Terapia cognitiva de la depresión basada en la consciencia plena. Un nuevo abordaje para la prevención de recaídas. Bilbao: Desclée de Brouwer. ISBN 9788433021038
↑ «The Militarization of Mindfulness – Inquiring Mind» (en inglés estadounidense). Consultado el 7 de febrero de 2019.
↑ Khoury, B.; Lecomte, T.; Fortin, G., et al. (August 2013). «Mindfulness-based therapy: a comprehensive meta-analysis». Clin Psychol Rev (Meta-analysis) 33 (6): 763-71. doi:10.1016/j.cpr.2013.05.005. PMID 23796855.

Reducción del estrés basada en la atención plena
La reducción del estrés basada en la atención plena (REBAP) (Mindfulness-Based Stress Reduction – MBSR) es un programa estructurado de medicina complementaria que utiliza técnicas de atención plena orientado a aliviar el dolor y mejorar el bienestar físico y emocional de individuos que padecen una variedad de enfermedades o trastornos aunque también se ha utilizado en sujetos sanos.1 Creado por el doctor Jon Kabat-Zinn en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts (University of Massachusetts Medical School)2 los programas REBAP y en general las técnicas de atención plena tienen sus raíces en las enseñanzas del budismo.345

Concepto
La base de la REBAP es la práctica de la atención plena, definida por su creador como la «atención momento a momento a la experiencia presente, sin hacer juicios y con una actitud de aceptación».637 La práctica de esta técnica pretende enseñar a la mente a prestar atención al presente postulando que la disminución de las preocupaciones acerca del pasado y el futuro puede ayudar a aumentar la aceptación y disminuir el estrés.
El concepto de atención plena, originado en el budismo, no tiene naturaleza religiosa ni esotérica: es descrita como atención desapasionada, no evaluativa, y sostenida momento a momento, sobre los estados y procesos mentales perceptibles, lo que incluye sensaciones físicas, percepciones, estados afectivos, pensamientos e imaginación. Se pretende desapasionada y no evaluativa: implica prestar atención sostenida al contenido mental pero sin pensar sobre él, sin compararlo, ni evaluarlo de manera alguna.48
El programa pretende constituir un método menos invasivo de conseguir una mejoría de pacientes con enfermedades con dolores crónicos, reducción en el estrés,4 ayuda con los desórdenes de la alimentación9 y la depresión10 e incremento de la sensación de bienestar[cita requerida] y afirma lograr desde un incremento en la habilidad del sistema inmunológico del cuerpo para protegerlo contra enfermedades[cita requerida] hasta un cambio del uso de la corteza cerebral prefrontal derecha, asociada con la ansiedad, depresión y rechazo, hacia la corteza prefrontal izquierda, asociada con el bienestar[cita requerida].
Un estudio afirma que los participantes en programas REBAP que tenían disminuciones en ansiedad, tensión psicológica y depresión, también mostraban un aumento en la empatía.11 y otro de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts plantea que después de completar un curso de REBAP los participantes mostraban un incremento en la materia gris en áreas de sus cerebros importantes para el aprendizaje, memoria y emociones.12 Un estudio en enero de 2011 en la publicación «Investigación psiquiátrica: neuroimágen» (Psychiatry Research: Neuroimaging), basada sobre imágenes anatómicas por resonancia magnética (IRM o MRI) de participantes de cursos de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena (REBAP), sugirió que «la participación en REBAP está asociada con cambios en la concentración de materia gris en regiones del cerebro involucradas en los procesos de aprendizaje y memoria, regulación emocional, procesamiento autoreferencial, y toma de perspectiva»13

Referencias
↑ Chiesa, A.; Serreti, A. (2009). «Mindfulness-based stress reduction for stress management in healthy people: a review and meta-analysis.». Journal of alternative and complementary medicine 15 (5): 593-600.
↑ «Buddha Lessons». Newsweek. 27 de septiembre de 2004.
↑ «Mindfulness-based stress». «Conferencia de Jon Kabat-Zinn».
↑ Mindfulness-based stress reduction and health benefits: A meta-analysis (Reducción del estrés basada en atención plena y beneficios sobre la salud: un meta-análisis) por Grossman, Niemann, Schmidt and Walach, disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15256293 y texto completo disponible como.PDF en: sites.google.com/site/pckar39022/MBSR_metanalysis.pdf
↑ Klatt, M., Buckworth, J. & Malarkey, W. «Effects of Low-Dose Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR-ld) on Working Adults».
↑ Kabat-Zinn, J. (1990). Full Catastrophe Living. Delta.
↑ «Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena – Panorama general del tema» («Mindfulness-Based Stress Reduction – Topic Overview.») WebMD. Healthwise, 23 May 2011. Web. 30 Nov. 2011.
↑ «Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena – Panorama general del tema» («Mindfulness-Based Stress Reduction – Topic Overview.») WebMD. Healthwise, 23 Mayo de 2011. Web. 30 Nov. 2011.
↑ Stress Reduction May Reduce Fasting Glucose in Overweight and Obese Women
↑ Ludwig, David S., y Jon Kabat-Zinn. «Atención Plena en Medicina» («Mindfulness in Medicine») Journal of the American Medical Association 300.11 (2008): 1350-1352. PDF file.
↑ «La práctica de la meditación de la atención plena altera el cerebro» («Mindfulness meditation practice change the brain.») Harvard Women’s Health Watch 18.8 (Apr. 2011): 6-7. PDF file.
↑ The University of Massachusetts Worcester Campus Center for Mindfulness, ed. «Programa de Reducción del Estrés» («Stress Reduction Program.») University of Massachusetts Medical School. University of Massachusetts, n.d. Web. 30 Nov. 2011.
↑ «»Prácticas de atención plena conducen a incrementos regionales de densidad de la materia gris en el cerebro» (Mindfulness practice leads to increases in regional brain gray matter density.)». Psychiatry Res. 2011 Jan 30.

LA NUEVA ERA DE LA HUMANIDAD

Filed under: Emocion y Sentimientos — Enrique Rubio @ 19:57

LA NUEVA ERA DE LA HUMANIDAD
PASCAL PICQ
13/11/2019 19:31Actualizado a13/11/2019 19:33
No nos damos cuenta de la ruptura que suponen el alargamiento de la vida, el uso creciente de prótesis y trasplantes, la manipulación genética de embriones y seres vivos, la digitalización generalizada, el uploading (la transferencia del contenido del cerebro biológico a un ordenador), los robots, la internet de las cosas, el big data…

En definitiva, la superación de los límites en los cuales han estado encerrados los seres humanos a lo largo de los tiempos. Una nueva era apunta ya, que paradójicamente deberá afrontar las consecuencias del éxito del Homo sapiens, que está comportando la destrucción de la biodiversidad y el medioambiente.
En un diálogo apasionante, dos mundos hablan en este libro sobre los desafíos del futuro. Por un lado un prestigioso paleontropólogo, Pascal Picq, formado en la cultura analógica, y por otro una joven estudiante africana, nativa digital.
El primero analiza los cambios que se están operando, como si analizara el paso del paoleolítico al neolítico, mientras la joven le cuestiona y formula todo tipo de preguntas: ¿seremos inmortales?, ¿dónde quedan los ideales del humanismo?, ¿cómo se conjugan los derechos humanos con las discriminaciones que pueden comportar el acceso a xenotrasplantes o a la criogénesis?
Pascal Picq (Bois-Colombes, Alto Sena, 1954) es paleoantropólogo, profesor del Collège de France, con gran presencia mediática en Francia. Su investigación se centra en la evolución morfológica y social del género humano en el marco de las teorías modernas de la evolución.
Entre sus obras destacan Érase una vez la paleontropología, donde introduce la etología en el campo de la antropología evolutiva, Nueva historia del hombre, en que denuncia los arcaísmos contra la diversidad y las mujeres, Lucy y el obscurantismo, a favor del laicismo, y ¿Es el hombre un gran simio político? sobre los orígenes naturales de la política. Otros trabajos más recientes son, además del libro que tiene en sus manos, Un paleoantrópologo en la empresa, De Darwin a Levi-Strauss: El hombre y la diversidad en peligro y Madame Neandertal: Cómo ser sápiens.
La nueva era no aguardará a que la humanidad esté preparada frente a las amenazas globales
Que nadie diga que es imposible. La gran responsabilidad hoy en día de todos los seres humanos es demostrar a las generaciones venideras que supieron estar a la altura de sus asombrosas facultades intelectuales. La gran responsabilidad hoy en día de todos los seres humanos es demostrar a las generaciones venideras que supieron estar a la altura de sus asombrosas facultades intelectuales. @mundiario
16 de septiembre de 2018 (21:36 h.)
Federico Mayor Zaragoza
El autor, FEDERICO MAYOR ZARAGOZA, es alto funcionario internacional español, profesor y político. Es doctor en Farmacia y catedrático de Bioquímica. Fue director general de la UNESCO entre 1987 y 1999 y también desempeñó cargos políticos, entre ellos los de diputado, eurodiputado y ministro de Educación. Tras salir de la UNESCO preside la Fundación para una Cultura de Paz. @mundiario
Globalización.
En el libro “La nueva página”, publicado en 1994, iniciaba como sigue el capítulo titulado “Cultura bélica y cultura de paz”: “Se está escribiendo una nueva página en la historia de la humanidad y, en particular, de la relación de nuestra especie con el planeta Tierra. Estamos adquiriendo una apreciación diferente del ritmo temporal de la historia, en una rápida secuencia de acontecimientos políticos, sociales, culturales y medioambientales que han cambiado la percepción que teníamos de nosotros mismos como individuos y como miembros de la comunidad, lo que supone un reto a nuestra capacidad de manejar tendencias de ámbito mundial”.
En aquel momento, todavía la inmensa mayoría de los seres humanos nacía, vivía y moría en unos kilómetros cuadrados, de tal modo que desconocía lo que acontecía más allá de su entorno inmediato. Sometidos, desde el origen de los tiempos, al poder absoluto masculino, eran temerosos, obedientes, silenciosos… hasta el punto de que en el preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se menciona que su pleno ejercicio “liberará a la humanidad del miedo”. También la mujer no aparecía más que de forma fugaz y mimética en los escenarios del poder. Gracias en buena medida a la tecnología digital, en las últimas tres décadas la humanidad ha sido capaz de saber lo que sucede a escala mundial y de expresarse libremente, adquiriendo, ahora sí, todo su significado la frase con que se inicia la Carta de las Naciones Unidas, creadas en 1945: “Nosotros, los pueblos…”, porque se ha logrado conciencia generalizada de la igual dignidad de todos los seres humanos que, como establece la Constitución de la UNESCO (1945) constituye el pilar fundamental sobre el que se asientan todos los derechos humanos. Igual dignidad, sea hombre o mujer, de una creencia u otra, de una cultura u otra, de una etnia u otra… Todos iguales sin discriminación ni exclusión alguna.
Por fin, en muy pocos años, la mujer en el estrado; por fin, “Nosotros, los pueblos” dotados de voz y de capacidad para retener en sus manos las riendas del destino común; por fin, la gente, cuando es más apremiante reconducir tantas tendencias erróneas y hacerlo con apremio porque, en el antropoceno, hacemos frente a procesos potencialmente irreversibles. No caben demoras, porque el legado a las generaciones venideras no puede ser el de la habitabilidad de la Tierra deteriorada, el de la insolidaridad, el de la indiferencia.
Es tiempo de acción. No podemos seguir siendo espectadores distraídos, impasibles, obcecados por cuestiones totalmente intrascendentes, ni podemos consentir que el inmenso poder mediático sustituya la razón por la emoción.
He aquí algunos de los más relevantes desafíos de la nueva era:
> Los medios de comunicación son particularmente influyentes y es imperativo poner coto al exceso de noticias falsas que transmiten periódicos, medios audiovisuales e informáticos convertidos tristemente en “la voz de su amo”. Quien paga manda. Estamos aturdidos por tantas noticias sobre casi todo, que olvidamos las informaciones que deberíamos atender con diligencia. Los “mercados” nos inundan de noticias sin verificar, tendenciosas y/o irrelevantes.
Debemos reaccionar con firmeza, siendo conscientes de que la razón de la fuerza sólo podrá sustituirse por la fuerza de la razón cuando tengamos bien presentes las facultades distintivas de la especie humana: pensar, imaginar, anticiparse, innovar… ¡crear! Cada ser humano capaz de crear, de dirigir con sentido su propia vida, nuestra esperanza.
> El gran científico Ilya Prigogine, en el prólogo al libro mencionado al inicio, escribía que “Desde hace muchísimos siglos nuestro mundo ha estado dividido en Estados independientes que han procurado sus propios intereses por todos los medios, incluyendo la guerra. Sin embargo, el filósofo Enmanuel Kant y el Presidente estadounidense Woodrow Wilson ya concibieron en el pasado la idea de que esta situación podría modificarse mediante la creación de organizaciones internacionales. Estas contribuirían a reemplazar la guerra por negociaciones basadas en la comprensión mutua”.
El multilateralismo democrático, unas Naciones Unidas dotadas de los medios personales, financieros, técnicos y de defensa oportunos, es imprescindible para poder esclarecer los presentes horizontes tan sombríos y facilitar la transición de la fuerza a la palabra, de la era del poder absoluto al poder genuinamente democrático.
La necesidad de contar con una Organización de gran prestigio y respeto a escala mundial se evidencia actualmente por lo que está sucediendo en Irán, Nicaragua, Siria, Libia,… y en la deriva neoliberal en grandes países de América del Sur… No puede dejarse la gobernanza en manos de unos grupos oligárquicos y plutocráticos como el G6, G7, G8, G20, que no sólo han sido totalmente ineficientes sino que han conducido a la humanidad a una situación en la que la propia calidad de vida en el planeta está amenazada, y resurgen peligrosísimos brotes de fanatismo xenófobo, de supremacismo, de racismo… que demuestran que no se han aprendido bien las lecciones de las circunstancias que condujeron a las dos grandes guerras del siglo XX.
> Es imperativo conseguir la puesta en marcha de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que constituye en realidad una nueva visión del mundo. Las directrices que contiene para una nueva era consisten en “Transformar nuestro mundo”, como se titula la importantísima Resolución de la Asamblea General del 21 de octubre de 2015. El primer párrafo establece que “Reconocemos que la erradicación de la pobreza en todas sus formas y dimensiones es el mayor desafío con que se encuentra el mundo y constituye un requisito indispensable”…
> Es esencial que la juventud se aperciba de la maravilla que representa la inverosímil vida humana. Todos distintos, pero iguales. No podemos ser aislacionistas cuando se necesita más que nunca actuar conjuntamente. “Ningún desafío se sitúa más allá de la capacidad creativa que caracteriza a la especie humana”, dijo el Presidente J. F. Kennedy en junio de 1963. Ha llegado el momento, antes de que sea demasiado tarde, de inventar el futuro.
En efecto, el por-venir está por-hacer, y –enfrentados a procesos sin retorno- es necesario construir el nuevo mundo sin demora. Hay que cambiar de civilización y estilos de vida, pero manteniendo siempre los principios éticos que, según la Constitución de la UNESCO, deben “guiar a la humanidad”. Los “pueblos” ya tienen voz para ser protagonistas de una democracia genuina (justicia, libertad, igualdad y solidaridad) que aleje para siempre de los escenarios del poder la imposición, el absolutismo y la “cleptocracia”, en afortunada expresión de Moisés Naim.
> Una de las acciones más urgentes en el antropoceno y urbanoceno es, hay que insistir en ello, promover un nuevo concepto de seguridad, de tal modo que no se tenga sólo en cuenta la seguridad territorial sino la humana, procurando resolver los conflictos a través de la mediación y la negociación. Seguridad alimentaria, sanitaria, medioambiental, educativa… de manera que se asegure la calidad de vida de los seres humanos que habitan en estos espacios y tras estas fronteras tan bien protegidas.
La insolidaridad manifiesta que, en contra de lo que cabía esperar, se está desarrollando profusamente en Europa debe superarse rápidamente y atender a los emigrantes y refugiados, que no llegan a nuestras costas por capricho sino para sobrevivir, puesto que se han reducido al máximo las ayudas al desarrollo y la gente no puede vivir en condiciones mínimamente adecuadas en sus lugares de origen. Cuando la amenaza es morir de hambre, los más acaudalados deben comprender que su mano debe abrirse, también por propio interés, en lugar de “cerrarse opaca”, como refiere en uno de sus poemas José Ángel Valente.
El propio Papa Francisco, hace unos meses, manifestaba al término del viacrucis, pensando con profunda tristeza en los emigrantes y refugiados, «vergogna di aver perso la vergogna”. Es necesaria, en consecuencia, una movilización general para que sea factible el cambio de era a tiempo, adoptando medidas que requieren saber y resolución. “Sapere aude”… pero saber atreverse a continuación, para implicarse, para comprometerse, para llevar a la práctica las soluciones más urgentes en relación al cambio climático, al armamento nuclear y a la extrema pobreza.
Esta movilización para una evolución acelerada debe ser liderada por las comunidades académica, científica y artística, conscientes de que la alternativa a una evolución adecuada es la revolución, que debe evitarse porque comporta violencia.
> Disponemos de grandes directrices –Declaración Universal de los Derechos Humanos, Declaración y Plan de Acción sobre una Cultura de Paz, Agenda 2030…– y también de referentes, algunos todavía en activo pero todos presentes, como Edgar Morin (complejidad), Stephane Hessel y José Luis Sampedro (implicación), Paulo Freire (ciudadanía mundial y educación que no debe confundirse con capacitación, ni conocimiento con información… ¡ni información con noticia!).
Educación para el cambio social, para una ciudadanía crítica, responsable y emprendedora, capaz de compartir y convivir, y de participar activamente en el contexto de la nueva era.
> En el artículo titulado “El complejo militar-industrial golpea de nuevo” (Othernews, 29.06.2018), se advierte con detalle lo que está costando la producción del bombardero indetectable B-2SPIRIT: ¡2100 millones de dólares! Es por esta razón que lo primero que debe lograrse para el cambio de era sin que la humanidad retroceda en autoestima, libertad y capacidad acción, es la reducción de los colosales costes militares y de armamento, para que, sin menoscabo de una efectiva defensa, sea posible atender financieramente las necesidades propias de una vida digna en un planeta plenamente habitable.
En conclusión, la nueva era no aguardará a que la humanidad esté preparada para hacer frente a las amenazas globales. Corresponde a la humanidad anticiparse y actuar en consecuencia. Ciudadanos del mundo capaces de grandes clamores a escala mundial con un multilateralismo democrático que permita una economía basada en el conocimiento y un desarrollo humano global y sostenible, mediante el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Que nadie diga que es imposible.

La nueva era de la Humanidad
Autor: Pascal Picq

XEKIZUMAB para pacientes con espondiloartritis axial no radiográfica (COAST-X):

Filed under: DEGENERATIVAS,General — Enrique Rubio @ 15:51

XEKIZUMAB para pacientes con espondiloartritis axial no radiográfica (COAST-X): un ensayo aleatorizado

La espondiloartritis es una familia variada de enfermedades reumáticas diferentes pero interrelacionadas entre sí, ya que comparten una serie de síntomas y de mecanismos precipitantes de la enfermedad y de respuesta a los tratamientos. Además, estas patologías se asocian frecuentemente al marcador genético HLA-B27. En Europa, las espondiloartritis tienen prevalencia en aproximadamente entre un 0,3 y 1,8% de la población, lo que supone al menos medio millón de pacientes en España.
Este tipo de patologías son más frecuentes en varones jóvenes, siendo la edad de inicio anterior a los 30 años.
Dentro de la familia de las espondiloartritis se encuentran actualmente tanto la Espondiloartritis Axial como la Artritis Psoriásica, además de las artritis reactivas a infecciones y las artritis relacionadas con la enfermedad inflamatoria del intestino.
Dentro de la Espondiloartritis Axial podemos diferenciar actualmente dos estadios de la enfermedad: uno de ellos más inicial y precoz, denominado Espondiloartritis Axial No Radiográfica, y otro más avanzado llamado Espondilitis Anquilosante.
LA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE:
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La Espondilitis Anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta fundamentalmente a las articulaciones de la columna espinal y a las articulaciones sacroilíacas, es decir, la zona de unión de la columna con las caderas. También se puede inflamar la entesis (el punto de unión del tendón con el ligamento al hueso), siendo típico en el talón o la rodilla y cursando con dolor intenso y limitante. La Espondilitis Anquilosante es la más frecuente de todas las Espondiloartritis.
Los pacientes con Espondilitis Anquilosante ya muestran alteraciones en la radiografía a nivel espinal y/o sacroilíacas. Conforme progresa la enfermedad, existen 4 fases de afectación de las articulaciones sacroilíacas.
LA ESPONDILOARTRITIS AXIAL NO RADIOGRÁFICA:

Las personas con Espondiloartritis Axial No Radiográfica pueden presentar signos y síntomas similares a la Espondilitis Anquilosante, incluyendo dolor crónico lumbar y pérdida funcional, aunque, como su nombre indica, aún no muestran alteraciones radiográficas que señalen un daño en la estructura ósea. Al no presentar alteraciones en la radiografía, el diagnóstico es más complejo y puede alargarse durante un largo periodo de tiempo.
Para intentar mejorar el diagnóstico en casos de sospecha de Espondiloartritis Axial, se ha incorporado la resonancia magnética nuclear para la valoración de las articulaciones. Este tipo de prueba permite determinar si hay inflamación de las articulaciones sacroilíacas, las cuales en algunos de los casos se ven afectadas inicialmente en la evolución de la enfermedad. De esta forma, la resonancia magnética nuclear permite el diagnóstico precoz en determinados casos (solo se detecta en aproximadamente el 50% de los pacientes).
Hasta no hace mucho, el retraso en el diagnóstico de la Espondiloartritis Axial era de hasta 8 años, pero, gracias a diversos programas de diagnóstico precoz de esta patología, como el programa Esperanza, se ha conseguido un gran avance, reduciendo el periodo a menos de 2 años.
Recientemente, se ha comprobado que entre el 5 y el 10% de los casos de Espondiloartritis Axial No Radiográfica puede evolucionar a Espondilitis Anquilosante. Además, este porcentaje se eleva al 20% en los casos en los que se observa una inflamación importante en la resonancia de las sacroilíacas.
Aunque existe una mayor actividad inflamatoria en la Espondiloartritis Axial que en la Espondiloartritis Axial No Radiográfica, las dos formas de la enfermedad son muy similares en cuanto a las manifestaciones de la enfermedad.
.
La espondiloartritis anquilosante afecta a los hombres con mayor frecuencia que a las mujeres. Los signos y síntomas en general comienzan a principios de la adultez. También pueden inflamarse otras partes de cuerpo, por lo general, los ojos.
La espondiloartritis aunque su curación es excepcional hay tratamientos que pueden aliviar los síntomas y, posiblemente, desacelerar el avance de la enfermedad.
Los primeros signos y síntomas de la espondiloartritis anquilosantethe podrían incluir dolor y rigidez en la parte baja de la espalda y las caderas, en especial por la mañana y después de períodos de inactividad. También son frecuentes el dolor de cuello y el cansancio. Con el tiempo, los síntomas pueden empeorar, mejorar o desaparecer a intervalos irregulares.
Las áreas más comúnmente afectadas son:
La articulación entre la base de la columna vertebral y la pelvis (sacroilíaca)
Las vértebras de la parte baja de la espalda
Los lugares en los que los tendones y ligamentos se unen a los huesos (entesis), en especial en la columna vertebral, pero a veces a lo largo de la parte de atrás del talón
El cartílago ubicado entre el esternón y las costillas
Las articulaciones de las caderas y los hombros

El IXEKIZUMAB,s un anticuerpo monoclonal de la interleucina-17A (IL-17A) de alta afinidad, ha mostrado previamente eficacia en la espondiloartritis axial radiográfica (también conocida como espondilitis anquilosante ).El objetivo fue evaluar la eficacia y la seguridad de ixekizumab, un inhibidor de IL-17, en la espondiloartritis axial no radiográfica. Aquí, informamos los resultados principales de COAST-X.
COAST-X fue un estudio de 52 semanas, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, de grupos paralelos realizado en 107 sitios en 15 países de Europa, Asia, América del Norte y América del Sur. Los participantes elegibles eran adultos (edad ≥18 años) con espondiloartritis axial activa sin sacroileítis radiográfica definida (espondiloartritis axial no radiográfica), signos objetivos de inflamación (a través de resonancia magnética o proteína C reactiva) y una respuesta inadecuada o intolerancia a no esteroides. medicamentos antiinflamatorios (AINE). Los pacientes fueron asignados aleatoriamente (1: 1: 1) para recibir 80 mg de ixekizumab subcutáneo cada 4 semanas (Q4W) o cada 2 semanas (Q2W), o placebo. Se permitió cambiar los medicamentos de fondo o cambiar a ixekizumab Q2W de etiqueta abierta, o ambos, después de la semana 16 a discreción del investigador. Los puntos finales primarios fueron la evaluación de la respuesta de SpondyloArthritis international Society-40 (ASAS40) (definida como una mejora del 40% o más y una mejora absoluta desde el inicio de 2 unidades o más [rango 0-10] en al menos tres de los cuatro dominios [ paciente global, dolor espinal, función e inflamación] sin ningún empeoramiento en el dominio restante) en las semanas 16 y 52. Los pacientes que cambiaron a ixekizumab de etiqueta abierta fueron imputados como no respondedores en el análisis de regresión logística. Esta prueba está registrada con Los pacientes que cambiaron a ixekizumab de etiqueta abierta fueron imputados como no respondedores en el análisis de regresión logística. Esta prueba está registrada con Los pacientes que cambiaron a ixekizumab de etiqueta abierta fueron imputados como no respondedores en el análisis de regresión logística. Esta prueba está registrada con ClinicalTrials.gov , número NCT02757352 .
Recomendaciones
Entre el 2 de agosto de 2016 y el 29 de enero de 2018, se inscribieron 303 pacientes (105 con placebo, 96 con ixekizumab Q4W y 102 con ixekizumab Q2W). Se alcanzaron los dos objetivos principales: ASAS40 en la semana 16 (ixekizumab Q4W: 34 [35%] de 96, p = 0 · 0094 vsplacebo; ixekizumab Q2W: 41 [40%] de 102, p = 0 · 0016; placebo: 20 [19%] de 105) y ASAS40 en la semana 52 (ixekizumab Q4W: 29 [30%] de 96, p = 0 · 0045; ixekizumab Q2W: 32 [31%] de 102, p = 0 · 0037; placebo: 14 [13%] de 105). 60 (57%) de 104 pacientes en el grupo placebo, 63 (66%) de 96 en el grupo ixekizumab Q4W y 79 (77%) de 102 en el grupo ixekizumab Q2W tuvieron al menos un evento adverso emergente del tratamiento. Los eventos adversos emergentes del tratamiento más comunes en los grupos de ixekizumab fueron la nasofaringitis y la reacción en el lugar de la inyección. De los eventos adversos emergentes de tratamiento de especial interés, hubo un caso de infección grave en el grupo ixekizumab Q4W. La frecuencia de eventos adversos graves fue baja (cuatro [1%] de 302) y similar en los tres grupos. No hubo neoplasias ni muertes. No se identificaron nuevas señales de seguridad.
Interpretación
Ixekizumab fue superior al placebo para mejorar los signos y síntomas en pacientes con espondiloartritis axial no radiográfica en las semanas 16 y 52. Los informes de eventos adversos fueron similares a los de estudios previos de ixekizumab.
Ixekizumab ofrece una opción terapéutica potencial para pacientes con espondiloartritis axial no radiográfica que tuvieron una respuesta inadecuada o fueron intolerantes al tratamiento con AINE.

Biografía
THE LANCET

Prof Désirée van der Heijde, MD
Lianne S Gensler, MD
Profesor Tae-Hwan Kim, MD
Prof Walter P Maksymowych, FRCP
Prof Mikkel Østergaard, DMSc
et al.
Publicado: 5 de diciembre de 2019 DOI: https://doi.org/10.1016/S0140-6736(19)32971-X

30 noviembre 2019

INTELIGENCIA Y PESO DEL CEREBRO

Filed under: ANATOMIA,General — Enrique Rubio @ 20:46

INTELIGENCIA Y PESO DEL CEREBRO

Los seres humanos tenemos grandes cerebros, con un volumen en el adulto de aproximadamente 1.350 cm3, un peso de 1.500 g y conteniendo cerca de 20 billones de neuronas.
Durante mucho tiempo pensamos que el tamaño del cerebro estaba en proporción directa con la inteligencia .

Un cerebro de mayor tamaño posee ciertamente más neuronas, pero la cantidad de neuronas no define la inteligencia de un organismo. Tomemos por ejemplo el elefante: el tamaño de su cerebro es visiblemente más grande que el del ser humano, sin embargo no se le considera por ello más inteligente, aunque sí inteligente.
Por otra parte el tamaño del del cráneo de ciertos animales, era evidentemente mayor que el del hombre. Pero su rendimiento intelectual ni siguiera se parecían.

Un equipo de investigadores dirigido por el científico Jakob Pietschnig, de la Universidad de Viena, ha llevado a cabo un estudio en el que han observado 800 cerebros diferentes. Tras realizar una serie de pruebas, han llegado a la conclusión de que la inteligencia no está relacionada con el tamaño del cerebro, sino con la organización de este.
Y que el tamaño del cerebro y la inteligencia humana no van de la mano, según la agencia ‘Metronews’.
Un equipo de investigadores observó 800 cerebros diferentes para llevar a cabo su estudio. Utilizaron métodos no invasivos del cerebro, a través de resonancias magnéticas, y consultaron más de 80 estudios acerca del tema..
El resultado de la investigación, que se puede consultar en ‘ScienceDirect’, aclara que las personas que tenían un cerebro de mayor tamaño tienen una inteligencia por debajo de la media.
Al comparar el cerebro humano con el de otros mamíferos, se llega a la conclusión de que las capacidades intelectuales no son proporcionales al tamaño del cerebro. Un elefante tiene un cerebro que pesa alrededor de 5 kilos, en comparación con el de un hombre que pesa una media 1,35 kilos o el de un cachalote que pesa 9 kilos, sin embargo el humano es el que mayor inteligencia posee.
La idea que asegura que los hombres son más inteligentes, es errónea. aunque el tamaño del cerebro masculino es superior al de las mujeres, sus capacidades intelectuales divergen en ambos géneros
El tamaño no es lo que importa, es tan sólo un detalle, lo importante es la organización del cerebro. «la disposición de la corteza, el mesencéfalo y el cerebelo, así como la conexión correcta de la sustancia blanca y la sustancia gris», son responsables de la inteligencia .

Tras la muerte de Albert Einstein en 1955, varios médicos examinaron su cerebro y encontraron que era más pequeño que la media. Sin embargo, su cerebro tenía una organización más compleja, especialmente en las zonas dedicadas al razonamiento. Las versiones sobre la anatomía y fisiología del cerebro Einstein son varias y no suelen coincidir. Debido a que se cometió un fraude al robar el cerebro de este sabio sin permiso de la familia y estudiando muchos años después, en la actualidad no se tiene idea clara de si el cerebro de Einstein era de verdad distinto a los demás.
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El funcionamiento del cerebro sigue siendo uno de los sistemas más complejos del universo. Y comprenderlo en su totalidad continúa siendo una tarea imposible, aunque es evidente que existen ya muchas razones científicas que nos acercan a comprender mejor cómo actúa este órgano, que es el eje central de nuestro sistema nervioso.
Una de las premisas de las que se había partido, con controversia incluida, era la relación entre capacidad intelectual y tamaño del cerebro. De nuevo un estudio realizado por la Universidad de Viena, y publicado en Neuroscience & Biobahavioral Reviews, reveló que tener un cerebro más grande no implica una mayor inteligencia, ya que depende de otros factores decisivos, como la conexión óptima entre la materia blanca y la materia gris. Y aunque si bien es cierto que durante el pasado siglo, gracias a múltiples factores como la mejora del perfil nutricional, el tamaño del cerebro ha aumentado tanto en hombres como en mujeres no hay una correlación simple entre estos dos factores, tal y como afirmó el neurocientífico Karl Zilles en el último simposio sobre neurociencia. Eso sí, el especialista también apuntó que las probabilidad de que las personas con un cerebro mayor sean más inteligentes es mayor que las que cuentan con un cerebro de menor tamaño.
El desarrollo del cerebro sucede desde la formación del feto hasta bien entrada la adolescencia, transcurso en el que varias funciones cerebrales llegan a su pico de desarrollo, cada una con su periodo particular de duración.
Las funciones cerebrales se desarrollan con cierta independencia unas de otras pero al mismo tiempo en conjunción.
La función cognitiva, centrada en la visión y la audición, presenta un crecimiento acelerado, comenzando desde antes del nacimiento y llegando a su punto más alto a los pocos meses de nacer. Las capacidades relacionadas con el lenguaje llegan a su pico de desarrollo a los 9 meses y continúan desarrollándose hasta los 4 años. En cambio, el desarrollo completo de las funciones cognitivas superiores, como la atención, la memoria o el pensamiento consciente, puede prolongarse hasta bien entrada la adolescencia.
Los primeros años de vida son clave en el desarrollo de un niño, por ello su alimentación, es fundamental ya que un déficit nutricional podría desencadenar ciertos problemas de desarrollo, también a nivel de cerebral.
Algunos autores en España comunican que, nuestros niños presentan carencias en nutrientes claves para su desarrollo durante los primeros años de vida, como el omega-3, yodo, hierro o vitamina D.
Pero todo esto deja de ser problemático y tan dudoso como el resto de los factores que tenemos en cuenta. Para solventarlo, debemos intentar mejorar la dieta de los niños, tratando de aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3, como el pescado azul.
Hoy día existen también otras alternativas que pueden ser de utilidad, como las leches enriquecidas en omega-3, además de vitaminas (vitamina D, vitaminas del grupo B, etc…) y minerales (calcio, hierro, etc…) que también son importantes para el crecimiento y desarrollo del niño.
Para entender hasta qué punto una ingesta adecuada puede influir en el desarrollo del cerebro durante los primeros años de vida los investigadores están analizando el impacto del consumo de un nivel de omega-3 DHA adecuado, el ácido graso más abundante en el cerebro. Las evidencias científicas muestran que es clave para el desarrollo del cerebro y de la función visual durante los primeros años de vida. Además hay resultados prometedores sobre el impacto del omega-3 DHA en el desarrollo cognitivo. Aunque los resultados son todavía controvertidos este ácido graso podría ayudar a mejorar la inteligencia no verbal, la ortografía y lectura, la comprensión oral ola memoria. Además, hay algunos estudios que apuntan que también podría tener consecuencias positivas a nivel de desarrollo social y emocional.
Por lo tanto, llegar a los niveles adecuados tanto de omega-3 DHA, como de otros nutrientes como el hierro (con influencia probada en el desarrollo de las funciones cognitivas) es vital para una correcta formación, estructura y funcionamiento del cerebro.
Dada la publicidad que en nuestros días tienen los factores externos, es necesario ser cuidadosos a la hora de dogmatizar ciertas afirmaciones. Lo que si es cierto, es que el patron de enfermedades ha cambiado desde la revolución industrial y que factores microbianos, cambio de la microbiota y factores tóxicos y ambientales, que actúan conjuntamente son fundamentales en maduración del sistema nerviosos y de nuestra biología en general. Y antes de afirmar un axioma, hay que repensarlo, y someterlo a otros criterios y metaanálisis.

¿Dónde reside la inteligencia?. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas.
En la actualidad, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía una mayor proporción de glía por neurona que en los individuos normales . La glía se ubica alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico y el cerebro de Einstein en algunas regiones de la corteza cerebral tenía una mayor proporción de glial por neurona que el resto de las personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de conexiones neuronales …”,).
Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. Los científicos, hablan de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general”,. Para nosotros, por ejemplo, que trabajamos con modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Eso no quiere decir que, cuando uno está realizando una tarea compleja, no requiera de la participación de muchas más regiones.

¿Dónde reside la inteligencia?
_“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, por múltiples trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”,

Los avances en el campo de la _eurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva
_
El cerebro humano todavía sigue siendo una gran incógnita (Propias)
JOSEP FITA
24/10/2012 00:10Actualizado a24/10/2012 09:21
¿Dónde reside la inteligencia? Esta es, sin duda, la pregunta del millón. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas. Y así hasta el infinito.

A día de hoy, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía menos neuronas que células gliales [éstas se ubican alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico] en algunas regiones de la corteza cerebral comparado con personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de neuronas, conexiones…”, explica a LaVanguardia.com Mara Dierssen, neurobióloga del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG).

Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. “Para una persona que viva en un lugar remoto del planeta, quizás su inteligencia consista en saber cazar bien; pero esto, para un occidental, es algo bastante irrelevante”,.

Lo que parece encontrar cierto consenso entre los científicos es que ahora, más que de inteligencia, se debe hablar de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general. “Para tareas creativas, reclutamos un número muy elevado de áreas. Para los modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Aunque cuando realizamos una tarea compleja, se requiere de la participación de muchas más regiones.

“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, a través de infinidad de trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”, recuerda el director del Centro Cognición y Cerebro de la UPF. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales”, yo no sé cómo se eriza el turno parte está poniendo guarida de conocer el tiempo en parís, y que al grupo de ganó que se han uno llega a en el siglo noveno mar de los quiero amar sino que había pasado en el uno Blackburn o el umbral de nivel del mar negro y la causa Gray suelen graciosa por qué guapa y el dolor o dolor libro tenido ordenado en cada una de
¿Qué determina que una persona sea más inteligente que otra?
Sabemos que, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”, “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor los laberintos”,.
Lss funciones cognitivas específicas suelen ser más relevantes en unas personas que en otras porque, esta persona tiene mejor atención visual que otra; por qué una persona tiene mejor memoria a corto plazo que otra; por qué una persona hace mejor una tarea de toma de decisiones que otra…) en general se pueden correlacionar con la actividad cerebral”, producida por la estructura cerebral subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo.

Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero no hay que menospreciar, ni mucho menos, lo que la inteligencia de una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“Según la información que introduzcas en el sistema, éste modifica incluso su estructura. Cada vez que aprendemos algo , nuestro cambia su mapa de conexiones’. A la ejecución de este cambio se la llama plasticidad neuronal. Y y se puede favorecer mediante el entrenamiento.

Lo cual querría decir que no somos esclavos de la herencia genética que hayamos recibido. Pero tampoco quiere decir que nos beneficiemos de los genes heredados.
La influencia genética sobre las capacidades cognitivas no suele ser global, salvo en el caso de la discapacidad intelectual, e incluso en esos casos es más pronunciada en algunos dominios cognitivos. “De igual manera, la ventaja genética suele estar concentrada en un determinado dominio cognitivo. Hay gente que tiene muy buena memoria, hay gente que tiene muy buena capacidad de abstracción. Cada uno tiene sus habilidades, sus dominios de competencia.

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido.
Las personas con discapacidad intelectual, aunque tengan sus capacidades intelectuales muy bien conservadas, con frecuencia no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado”,
Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

Los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, tengan también algo que decir. Podríamos atrevernos a decir que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales. Pero lo que determina que una persona sea más inteligente que otra , la ciencia, de hoy, no tiene una respuesta clara al respecto. Lo que sí tiene son pistas. “En nuestros estudios, no sabemos qué hace a un ratón mejor. Sabemos que, a lo mejor, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”,. “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor los laberintos”.
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En general, se puede correlacionar la actividad cerebral con la estructura subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo”,
Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero también una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“La Dr.ª, Dierssen. afirmó con pocas dudas, que cada vez que aprendemos modificados muestra estructura cerebral

Tiene sentido cuantificar la inteligencia?

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido”.
“En los pacientes con discapacidad intelectual, aunque en personas con los dominios cognitivos muy bien conservados, no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado “.

Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

Lo que parece evidente es que, cada vez más, los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, como apuntaba Mara Dierssen, tengan también algo que decir. Lo que sí parece claro es que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
La percepción e interpretación de lo que nos rodea ha sido la justificación o el referente para múltiples y equivocadas creencias o juicios que se emiten de los objetos, personas, o seres vivos que por su tamaño color textura, olor etc. no entran en los cánones de lo socialmente pertinente, o que esta fuera de las creencias de una comunidad, privilegiando un juicio equivocado sumando en ocasiones el aval de personajes considerados con autoridad moral o científica. Como el ilustre botánico y naturalista del siglo XVIII el conde de Buffon fue el autor de la obra “Historia Natural” asocia la condición climática de América al tamaño “reducido” de especies animales, ya que expresaba que la condición menos fuerte y generosa de la tierra de América propiciaba: “No solo especies que existen en pequeño número, sino que en general todos los animales allí son incomparablemente menores que aquellos del antiguo continente, y que no hay ninguno de ellos en América que se pueda comparar al elefante, al rinoceronte, al hipopótamo, al dromedario, a la jirafa, al búfalo, al león, al tigre, etc.”

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Otro ilustre científico Pierre Paul Broca quien estudió con dedicación el cerebro, descubrió uno de los principios más notables de su funcionamiento vinculados a la comunicación verbal que se realiza con el hemisferio izquierdo y actividades que realizan los hemisferios cerebrales, así por sus investigaciones sobre el lóbulo frontal izquierdo de la corteza cerebral se le conoce como área de Broca. Sin embargo una de sus creencias fue la importancia del tamaño del cerebro y su relación con la inteligencia humana. Para estudiarlo formó una importante colección de cerebros debidamente conservados en múltiples frascos que se encuentran en una sala del museo de L´Homme en París, entre las diferencias que pretendía encontrar era la superioridad de los hombres frente a las mujeres, y la de los blancos frente a las demás razas. Los estudios de la Universidad de Pennsylvania y otras instituciones prestigiadas han demostrado que el tamaño del cerebro no importa sino su contenido es decir la presencia de materia blanca y gris que permite diferentes habilidades. Los necesarios estudios sobre el cerebro son tan importantes como el remitir a evidencias científicas muchas de nuestras creencias empíricas.

Es un tema sobre el que aún no hay un consenso científico al 100%, pero los datos señalan que no hay una relación directa entre el tamaño del cerebro y la inteligencia. Ni siquiera entre el tamaño relativo del cerebro respecto al resto del cuerpo.

El funcionamiento del cerebro sigue siendo uno de los sistemas más complejos del universo. Y comprenderlo en su totalidad continúa siendo una tarea imposible, aunque es evidente que existen ya muchas razones científicas que nos acercan a comprender mejor cómo actúa este órgano, que es el eje central de nuestro sistema nervioso.
Una de las premisas de las que se había partido, con controversia incluida, era la relación entre capacidad intelectual y tamaño del cerebro. De nuevo un estudio realizado por la Universidad de Viena, y publicado en Neuroscience & Biobahavioral Reviews, reveló que tener un cerebro más grande no implica una mayor inteligencia, ya que depende de otros factores decisivos, como la conexión óptima entre la materia blanca y la materia gris. Y aunque si bien es cierto que durante el pasado siglo, gracias a múltiples factores como la mejora del perfil nutricional, el tamaño del cerebro ha aumentado tanto en hombres como en mujeres no hay una correlación simple entre estos dos factores, tal y como afirmó el neurocientífico Karl Zilles en el último simposio sobre neurociencia. Eso sí, el especialista también apuntó que las probabilidad de que las personas con un cerebro mayor sean más inteligentes es mayor que las que cuentan con un cerebro de menor tamaño.
El desarrollo del cerebro sucede desde la formación del feto hasta bien entrada la adolescencia, transcurso en el que varias funciones cerebrales llegan a su pico de desarrollo, cada una con su periodo particular de duración.
Las funciones cerebrales se desarrollan con cierta independencia unas de otras pero al mismo tiempo en conjunción.
La función cognitiva, centrada en la visión y la audición, presenta un crecimiento acelerado, comenzando desde antes del nacimiento y llegando a su punto más alto a los pocos meses de nacer. Las capacidades relacionadas con el lenguaje llegan a su pico de desarrollo a los 9 meses y continúan desarrollándose hasta los 4 años. En cambio, el desarrollo completo de las funciones cognitivas superiores, como la atención, la memoria o el pensamiento consciente, puede prolongarse hasta bien entrada la adolescencia.
Los primeros años de vida son clave en el desarrollo de un niño, por ello su alimentación, es fundamental ya que un déficit nutricional podría desencadenar ciertos problemas de desarrollo, también a nivel de cerebral.
Algunos autores en España comunican que, nuestros niños presentan carencias en nutrientes claves para su desarrollo durante los primeros años de vida, como el omega-3, yodo, hierro o vitamina D.
Pero todo esto deja de ser problemático y tan dudoso como el resto de los factores que tenemos en cuenta. Para solventarlo, debemos intentar mejorar la dieta de los niños, tratando de aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3, como el pescado azul.
Hoy día existen también otras alternativas que pueden ser de utilidad, como las leches enriquecidas en omega-3, además de vitaminas (vitamina D, vitaminas del grupo B, etc…) y minerales (calcio, hierro, etc…) que también son importantes para el crecimiento y desarrollo del niño.
Para entender hasta qué punto una ingesta adecuada puede influir en el desarrollo del cerebro durante los primeros años de vida los investigadores están analizando el impacto del consumo de un nivel de omega-3 DHA adecuado, el ácido graso más abundante en el cerebro. Las evidencias científicas muestran que es clave para el desarrollo del cerebro y de la función visual durante los primeros años de vida. Además hay resultados prometedores sobre el impacto del omega-3 DHA en el desarrollo cognitivo. Aunque los resultados son todavía controvertidos este ácido graso podría ayudar a mejorar la inteligencia no verbal, la ortografía y lectura, la comprensión oral ola memoria. Además, hay algunos estudios que apuntan que también podría tener consecuencias positivas a nivel de desarrollo social y emocional.
Por lo tanto, llegar a los niveles adecuados tanto de omega-3 DHA, como de otros nutrientes como el hierro (con influencia probada en el desarrollo de las funciones cognitivas) es vital para una correcta formación, estructura y funcionamiento del cerebro.
Dada la publicidad que en nuestros días tienen los factores externos, es necesario ser cuidadosos a la hora de dogmatizar ciertas afirmaciones. Lo que si es cierto, es que el patron de enfermedades ha cambiado desde la revolución industrial y que factores microbianos, cambio de la microbiota y factores tóxicos y ambientales, que actúan conjuntamente son fundamentales en maduración del sistema nerviosos y de nuestra biología en general. Y antes de afirmar un axioma, hay que repensarlo, y someterlo a otros criterios y metaanálisis.

¿Dónde reside la inteligencia?. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas.
En la actualidad, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía una mayor proporción de glía por neurona que en los individuos normales . La glía se ubica alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico y el cerebro de Einstein en algunas regiones de la corteza cerebral tenía una mayor proporción de glial por neurona que el resto de las personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de conexiones neuronales …”,).
Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. Los científicos, hablan de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general”,. Para nosotros, por ejemplo, que trabajamos con modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Eso no quiere decir que, cuando uno está realizando una tarea compleja, no requiera de la participación de muchas más regiones.

¿Dónde reside la inteligencia?
_“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, por múltiples trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”,

Los avances en el campo de la _eurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva
_
El cerebro humano todavía sigue siendo una gran incógnita (Propias)
JOSEP FITA
24/10/2012 00:10Actualizado a24/10/2012 09:21
¿Dónde reside la inteligencia? Esta es, sin duda, la pregunta del millón. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas. Y así hasta el infinito.

A día de hoy, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía menos neuronas que células gliales [éstas se ubican alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico] en algunas regiones de la corteza cerebral comparado con personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de neuronas, conexiones…”, explica a LaVanguardia.com Mara Dierssen, neurobióloga del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG).

Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. “Para una persona que viva en un lugar remoto del planeta, quizás su inteligencia consista en saber cazar bien; pero esto, para un occidental, es algo bastante irrelevante”,.

Lo que parece encontrar cierto consenso entre los científicos es que ahora, más que de inteligencia, se debe hablar de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general. “Para tareas creativas, reclutamos un número muy elevado de áreas. Para los modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Aunque cuando realizamos una tarea compleja, se requiere de la participación de muchas más regiones.

“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, a través de infinidad de trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”, recuerda el director del Centro Cognición y Cerebro de la UPF. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales”, yo no sé cómo se eriza el turno parte está poniendo guarida de conocer el tiempo en parís, y que al grupo de ganó que se han uno llega a en el siglo noveno mar de los quiero amar sino que había pasado en el uno Blackburn o el umbral de nivel del mar negro y la causa Gray suelen graciosa por qué guapa y el dolor o dolor libro tenido ordenado en cada una de
¿Qué determina que una persona sea más inteligente que otra?
Sabemos que, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”, “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor los laberintos”,.
Lss funciones cognitivas específicas suelen ser más relevantes en unas personas que en otras porque, esta persona tiene mejor atención visual que otra; por qué una persona tiene mejor memoria a corto plazo que otra; por qué una persona hace mejor una tarea de toma de decisiones que otra…) en general se pueden correlacionar con la actividad cerebral”, producida por la estructura cerebral subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo.

Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero no hay que menospreciar, ni mucho menos, lo que la inteligencia de una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“Según la información que introduzcas en el sistema, éste modifica incluso su estructura. Cada vez que aprendemos algo , nuestro cambia su mapa de conexiones’. A la ejecución de este cambio se la llama plasticidad neuronal. Y y se puede favorecer mediante el entrenamiento.

Lo cual querría decir que no somos esclavos de la herencia genética que hayamos recibido. Pero tampoco quiere decir que nos beneficiemos de los genes heredados.
La influencia genética sobre las capacidades cognitivas no suele ser global, salvo en el caso de la discapacidad intelectual, e incluso en esos casos es más pronunciada en algunos dominios cognitivos. “De igual manera, la ventaja genética suele estar concentrada en un determinado dominio cognitivo. Hay gente que tiene muy buena memoria, hay gente que tiene muy buena capacidad de abstracción. Cada uno tiene sus habilidades, sus dominios de competencia.

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido.
Las personas con discapacidad intelectual, aunque tengan sus capacidades intelectuales muy bien conservadas, con frecuencia no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado”,
Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

Los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, , tengan también algo que decir. Podríamos atrevernos a decir que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales. Pero lo que determina que una persona sea más inteligente que otra , la ciencia, de hoy, no tiene una respuesta clara al respecto. Lo que sí tiene son pistas. “En nuestros estudios, no sabemos qué hace a un ratón mejor. Sabemos que, a lo mejor, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”,. “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor laberintos”, añade la neurobióloga del CRG Mara Dierssen
En general, se puede correlacionar la actividad cerebral con la estructura subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo”,
Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero también una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“La Dr.ª, la Dierssen. afirmó con pocas dudas es que cada vez que aprendemos modificados muestra estructura cerebral

Eso quiere decir que uno no está sentenciado (hablamos de casos que no sean extremos) por la herencia genética que haya recibido. Ni al contrario: uno no se tiene que sentir un privilegiado, en toda la extensión de la palabra, por los genes heredados.
Tiene sentido cuantificar la inteligencia?

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido”.
“En los pacientes con discapacidad intelectual, aunque estamos con personas con los dominios cognitivos muy bien conservados, pero que no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado”, concluye.

Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

La respuesta definitiva, más cerca

Lo que parece evidente es que, cada vez más, los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, como apuntaba Mara Dierssen, tengan también algo que decir. Lo que sí parece claro es que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
La percepción e interpretación de lo que nos rodea ha sido la justificación o el referente para múltiples y equivocadas creencias o juicios que se emiten de los objetos, personas, o seres vivos que por su tamaño color textura, olor etc. no entran en los cánones de lo socialmente pertinente, o que esta fuera de las creencias de una comunidad, privilegiando un juicio equivocado sumando en ocasiones el aval de personajes considerados con autoridad moral o científica. Como el ilustre botánico y naturalista del siglo XVIII el conde de Buffon fue el autor de la obra “Historia Natural” asocia la condición climática de América al tamaño “reducido” de especies animales, ya que expresaba que la condición menos fuerte y generosa de la tierra de América propiciaba: “No solo especies que existen en pequeño número, sino que en general todos los animales allí son incomparablemente menores que aquellos del antiguo continente, y que no hay ninguno de ellos en América que se pueda comparar al elefante, al rinoceronte, al hipopótamo, al dromedario, a la jirafa, al búfalo, al león, al tigre, etc.”
Otro ilustre científico Pierre Paul Broca quien estudió con dedicación el cerebro, descubrió uno de los principios más notables de su funcionamiento vinculados a la comunicación verbal que se realiza con el hemisferio izquierdo y actividades que realizan los hemisferios cerebrales, así por sus investigaciones sobre el lóbulo frontal izquierdo de la corteza cerebral se le conoce como área de Broca. Sin embargo una de sus creencias fue la importancia del tamaño del cerebro y su relación con la inteligencia humana. Para estudiarlo formó una importante colección de cerebros debidamente conservados en múltiples frascos que se encuentran en una sala del museo de L´Homme en París, entre las diferencias que pretendía encontrar era la superioridad de los hombres frente a las mujeres, y la de los blancos frente a las demás razas. Los estudios de la Universidad de Pennsylvania y otras instituciones prestigiadas han demostrado que el tamaño del cerebro no importa sino su contenido es decir la presencia de materia blanca y gris que permite diferentes habilidades. Los necesarios estudios sobre el cerebro son tan importantes como el remitir a evidencias científicas muchas de nuestras creencias empíricas.
Es un tema sobre el que aún no hay un consenso científico al 100%, pero los datos señalan que no hay una relación directa entre el tamaño del cerebro y la inteligencia. Ni siquiera entre el tamaño relativo del cerebro respecto al resto del cuerpo.
Biografía,
El cerebro humano todavía sigue siendo una gran incógnita

28 noviembre 2019

*Al Doctor Enrique Rubio, a mi amigo*

Filed under: General — Enrique Rubio @ 20:44

*Al Doctor Enrique Rubio, a mi amigo*

A ti querido amigo, para muchos eminencia en tu sector, ese mundo infinito de la medicina, para mí, persona afable, incluso descarada cuando la ocasión lo requiere, pero sobre todo amigo, de los de verdad te quieren; de los que a mí me gustan, políticamente incorrecto, diciendo siempre lo que piensa, aunque eso haga que suba el pan.
Siempre que escuché hablar de ti, querido y admirado amigo, fue bien. Cierto es que mis principales asesores fueron mis padres, Ricardo y María Dolores, amigos tuyos, de los de siempre, de los que crecen a medida que van pasando los años.
Doctor, padre, pero sobre todo Enrique Rubio. Sentarse a tu lado a escucharte contar cien mil anécdotas es aprender, disfrutar, vibrar, algo tan importante y vital para el ser humano. Escribir del doctor sería fácil, porque ahí está tu curriculum y tu impresionante trayectoria, pero yo me quedo con la persona, el amigo, tan peculiar como imprevisible. Perfectamente imperfecto, tu gran virtud y lo que te hace ser un ser único.
Gracias por estos ratos de charla, por tu compañía, por tu sapiencia, tu chispa y por ese cerebro y esa mente privilegiada.
Un gran médico, pero sobre todo permíteme que te diga, con la admiración y el cariño que te profeso, que usted querido amigo Enrique Rubio, es… un genio.
Tu amigo

José Miguel Muñoz
Esto lo escribe un periodista deportivo, ni mas ni menos que hijo de mi amigo Ricardo Muñoz, y su madre la «Marquesa» Maria Dolores. No se si de verdad era Marquesa pero siempre nos llamabamos asi. Yo a Ella Marquesa del Guadalete y ella a mi Marques del Mamelon. Muy joven se fue pero con todo nuestro cariño.
Le digo a mis amigos Catalanes:
No sois capaces de pasar por la playa de Fuertebravia y donde tienen el chiringito Ricardo muñoz y sus hijos y nietos. Y no aceptar una y muchas copas mas. Es un espectaculo de tronio. Siempre hablamos de todo, pero con todo nuestro amor y alli, en ese sitio sagrado del verano es donde el hijo de Ricardo, Jose >Miguel, escribio eso de mi.
Que Dios se lo pague, y cuento pueda me voy corriendo a tomar una o varias copitas de esos vinos maravillosos de su bodeguita

SÍNDROME WERNIKE KORSAKOFF

Filed under: General — Enrique Rubio @ 15:45

Enfermedad frecuente y previsible de origen metabólico causado por la deficiencia de la vitamina B1 tiamina, que es una coencima fundamental en el metabolismo de los hidratos de carbono. Se sabe que él déficit de vitamina B 1 produce una disminución generalizada en la utilización de la glucosa por el cerebro. Que se produce de preferencia en individuos alcohólicos y malnutridos. Es También se la asocia a enfermedades sistémicas como neoplasias fallo hepático, tuberculosis generalizada, o uremia, hemodiálisis crónica. SIDA y vómitos de diferentes causas.
Los alcohólicos tienen una deficiencia de tiamina por malnutrición y falta de aporte ya que la aportación de gastro intestinal es deficiente todo el organismo necesita cada día entre 0,3 y 1,5 de tiamina, que aumenta cuando aumentan los aportes de hidratos de carbono como en el caso de los alcohólicos y disminuye con la ingesta de grasas.
La encefalopatía de Wernicke y la psicosis de Korsakoff son, respectivamente, la fase aguda y la fase crónica de esta misma enfermedad.
El SWK tiene su origen en el déficit de vitamina B1, llamada tiamina. La tiamina desempeña un papel importante en el metabolismo de la glucosa para producir energía destinada al cerebro. La carencia de tiamina, por tanto, provoca un pobre suministro de energía al cerebro, en particular al hipotálamo (que regula la temperatura corporal, el crecimiento y el apetito, y que interviene en las respuestas emocionales; también controla las funciones hipofisarias, incluidos el metabolismo y la secreción de hormonas) y a los cuerpos mamilares (donde las vías neurales conectan distintas partes del cerebro que intervienen en las funciones de la memoria). Por lo general esta enfermedad se asocia al alcoholismo crónico, pero también puede asociarse a la desnutrición o a otros trastornos que provoquen deficiencias nutricionales.
El SWK tiene una prevalencia relativamente baja (entre 0,4 y 2,8% de las autopsias registradas). Sin embargo, es probable que no siempre se informen todos los casos de esta enfermedad y esté subdiagnosticada. Se estima que un 25% de los casos de SWK no son detectados cuando no se examina el cerebro con técnicas microscópicas. En otro estudio se encontró que sólo en un 20% de los casos se había diagnosticado clínicamente el SWK en forma correcta, en vida, en comparación con los resultados de las autopsias. Además, el SWK parece ser una enfermedad diferenciada que provoca demencia relacionada con el alcohol. Según investigaciones clínicas, entre un 22 y un 29% de los pacientes con demencia son bebedores consuetudinarios o alcohólicos, mientras que se ha visto que son dementes entre un 9 y un 23% de los alcohólicos ancianos sometidos a tratamiento contra el alcoholismo.
Se considera que entre 1,1 y 2,3 millones de ancianos estadounidenses enfrentan problemas con el alcohol. Los investigadores médicos aún se esfuerzan para definir con mayor claridad la asociación existente entre el consumo elevado de alcohol y los síntomas de demencia.
Los síntomas del SWK pueden ser permanentes o de larga duración, y deben diferenciarse de los efectos agudos del consumo de alcohol y de los períodos de abstinencia. Esta enfermedad se caracteriza por presentarse con confusión mental, amnesia (pérdida permanente de fragmentos de la memoria) y deterioro de la memoria reciente. Se considera que aproximadamente un 80% los pacientes con el SWK presentan trastornos crónicos de la memoria. Los enfermos con frecuencia muestran apatía y poca capacidad de atención, y algunos pueden presentar agitación. Además, el SWK tiende a deteriorar la capacidad del enfermo para incorporar información o aprender tareas nuevas. Se sabe que los enfermos del SWK son propensos a la «confabulación» (es decir, a inventar falsos recuerdos para compensar la pérdida de memoria). Otros síntomas que presentan incluyen la ataxia (debilidad en las extremidades o falta de coordinación muscular, marcha inestable), la lentitud para caminar, los movimientos oculares rápidos y temblorosos, y la parálisis de los músculos del ojo. También pueden afectarse las funciones motrices finas (por ejemplo, el movimiento de las manos y dedos), así como el sentido del olfato. En las fases avanzadas puede alcanzarse el estado de coma. Aunque es susceptible al tratamiento si se detecta precozmente, la tasa de mortalidad del SWK es relativamente elevada, entre un 10 y un 20%.
No siempre se detecta y se diagnostica el SWK. En la fase aguda, el examen físico puede mostrar alteraciones de la piel, así como coloración rojiza y engrosamiento de la lengua. Además deben realizarse análisis de sangre con recuentos celulares, control de electrolitos y pruebas de función hepática. Incluso en la fase crónica, las imágenes de resonancia magnética pueden mostrar atrofia de los cuerpos mamilares y otras alteraciones cerebrales. Las exploraciones con TAC han demostrado ventrículos dilatados y lesiones diencefálicas.
Es importante que en la historia clínica se incluya información sobre los hábitos actuales y pasados de consumo diario de alcohol. Debe consultarse a la familia, las amistades y las historias clínicas anteriores para obtener toda la información posible con respecto a los antecedentes de consumo alcohólico. Entre los criterios que se han propuesto para el diagnóstico de las demencias relacionadas con el alcohol (no sólo el SWK) se recomienda que el diagnóstico se realice al menos 60 días después de la última exposición al alcohol; el nivel de consumo alcohólico considerado como «significativo» es de aproximadamente 35 copas por semana para los hombres (28 para las mujeres) durante un mínimo de cinco años. Por lo general, la aparición de la demencia debe ocurrir en los tres años posteriores al período de consumo significativo de alcohol.
Las investigaciones médicas más recientes indican además que el marcador genético APOE4 permite predecir de manera significativa el déficit intelectual generalizado de los pacientes con el SWK. Las personas con genotipo ApoE podrían experimentar una cierta interacción con el consumo elevado de alcohol, lo que podría volverlas susceptibles al SWK. La posibilidad de predisposición hereditaria al SWK debe consultarse con un especialista en genética.
En los casos de sospecha de SWK no relacionado con el alcohol, el médico debe investigar la presencia de anorexia nerviosa, hiperémesis gravídica, desnutrición grave y otras enfermedades o procedimientos quirúrgicos que limiten la absorción intestinal de la tiamina.
Tratamientolas imágenes de resonancia magnética pueden mostrar atrofia de los cuerpos mamilares y otras alteraciones cerebrales. Las exploraciones con TAC han demostrado ventrículos dilatados y lesiones diencefálicas.
Si se detecta a tiempo, el SWK es una enfermedad que puede prevenirse y responder al tratamiento. El tratamiento consiste en la terapia sustitutiva de tiamina, a veces junto con otras vitaminas. La dosificación puede diferir entre distintos pacientes, y el médico debe vigilarla cuidadosamente. Si se interrumpe el consumo de alcohol y se administra adecuadamente el tratamiento, los pacientes en etapas iniciales del SWK pueden mostrar una recuperación importante y es posible que sean capaces de aprender tareas repetitivas sencillas.
Sin embargo, tal vez pase algún tiempo hasta que disminuya la confusión mental del paciente, e incluso la recuperación incompleta de la memoria puede tardar hasta un año. En las etapas más avanzadas, si el daño cerebral es irreversible, es posible que el enfermo mantenga problemas duraderos con respecto a la memoria y la marcha (por ejemplo, falta de coordinación muscular y entumecimiento o debilidad de las extremidades).
El cuidado de un familiar que padezca del SWK u otra demencia relacionada con el alcohol plantea numerosos problemas para el cuidador. Los síntomas duraderos de la demencia y de los demás trastornos neurológicos son problemáticos, incluso en las mejores circunstancias. Las conductas extrañas o inapropiadas del paciente pueden ser interpretadas por la familia como episodios de excesos alcohólicos, aún cuando el paciente haya dejado de consumir alcohol anteriormente.
Las personas con antecedentes de alcoholismo frecuentemente se han distanciado de sus familiares y seres queridos. Las relaciones conflictivas son frecuentes en las familias de los alcohólicos. Es posible que el cuidador se sienta molesto por tener que cuidar a un padre o cónyuge que haya abusado del alcohol durante toda la vida. Además, puede ser muy difícil convencer al enfermo de que abandone la bebida, pues la mayor parte de los pacientes con el SWK tienen una larga historia de alcoholismo. Converse con un médico o un profesional de la salud mental sobre las posibles estrategias para impedir que el ser querido continúe bebiendo. Es interesante observar que los pacientes con el SWK pueden mostrar una gran apatía y que en consecuencia no exijan el suministro de alcohol, aunque probablemente lo acepten si se les brinda.
Las familias deben solicitar la ayuda y el apoyo de los profesionales de la salud mental o de trabajadores sociales que cuenten con experiencia en el tratamiento del alcoholismo. Las reuniones familiares, o los grupos de apoyo, también pueden ser muy útiles para lograr que otros familiares se decidan a ayudar al paciente con el SWK. Los trabajadores sociales o consejeros familiares pueden ayudar a la familia a dilucidar los problemas y contribuir a que se le brinden adecuados servicios de apoyo. En los casos más graves, o cuando la familia no pueda cuidar al enfermo, puede gestionarse el ingreso en un establecimiento residencial. Las residencias de ancianos que prestan cuidados especiales a los pacientes dementes pueden ser muy convenientes para los pacientes con el SWK en estado de confusión.
La investigación revela que el alcoholismo suele ser un problema familiar. Mientras más integrantes de la familia sean alcohólicos, mayores serán las dificultades para cuidarlos. Algunos estudios muestran que las personas cuyos padres tienen una historia de alcoholismo pueden mostrar una susceptibilidad hereditaria al consumo adictivo del alcohol y a los problemas neurológicos relacionados con el mismo (neuropatías periféricas). Estos hallazgos indican que las personas procedentes de familias alcohólicas deben tomar adecuadas precauciones para evitar el consumo excesivo de alcohol, y reducir así el riesgo de padecer problemas de salud relacionados con el mismo.
Es importante garantizar que el paciente se abstenga de tomar alcohol y que mantenga una dieta equilibrada con un adecuado consumo de tiamina. Sin embargo, incluso si la persona deja de beber y se reabastece de tiamina, pueden mantenerse los síntomas de la enfermedad (por ejemplo, los comportamientos problemáticos, la agitación, la falta de coordinación y las dificultades en el aprendizaje). En los pacientes con el SWK que hayan abandonado el alcohol, estos síntomas son aquella parte de la enfermedad provocada por el daño irreversible del cerebro y el sistema nervioso.
Los familiares cuidadores deben tomar adecuadas precauciones para garantizar la seguridad del paciente y de los demás integrantes del hogar. No debe dejarse solo al paciente confundido o desorientado. Es necesaria la vigilancia para garantizar que el paciente no se marche del hogar y no deje encendido el fuego de la cocina ni abiertos los grifos de agua.
Debido a los problemas de la memoria reciente, el paciente en estado de confusión puede repetir la misma pregunta una y otra vez. Para enfrentar el problema de las frecuentes repeticiones hay que recurrir a técnicas de ensayo y error y a la combinación de estrategias. En primer lugar, muestre paciencia y respóndale al paciente con un tono tranquilo. El paciente en estado de confusión responderá a su estado de ánimo y posiblemente se frustre si su voz es demasiado alta o indica que usted se ha irritado. Además, ponga algunos recordatorios en distintos lugares de la casa para ayudar a que el paciente se sienta más seguro. Utilice etiquetas con palabras o dibujos para identificar las puertas y cajones. Escriba otros recordatorios (por ejemplo, la cena es a las 6:00 pm). Otra estrategia puede ser el distraer a la persona con otro tema o actividad (por ejemplo, salir a caminar un rato, intercambiar recuerdos sobre una antigua fotografía, etc.)
Si el paciente continúa presentando estados de agitación, debe consultar con un médico, un neurólogo o un psiquiatra sobre estos síntomas. Es posible que se le puedan administrar medicamentos para controlar las crisis de ansiedad.
Es igualmente importante y esencial que el cuidador reciba el apoyo de otras personas y pueda tomarse algún tiempo de descanso. Asegúrese de disponer de algún tiempo para atender a sus propias necesidades, como alimentarse bien, dormir lo suficiente y someterse a exámenes médicos periódicos. Es posible que deba recurrir periódicamente a un cuidador contratado, una amistad o un familiar para que le ayuden a tomarse un tiempo libre y aliviar el estrés que le produce la obligación permanente de cuidar al enfermo.
Alcohol Problems in Later Life, Vicki Schmall, Corrine Gobeli, & Ruth Stiehl, 1989, Oregon State University, 422 Kerr Administration Bldg., Corvallis, OR 97331, (541) 737-2513.
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26 noviembre 2019

Stanislas Dehaene, ¿Cómo aprendemos? (Siglo XXI), “

Filed under: General — Enrique Rubio @ 13:59

Stanislas Dehaene, ¿Cómo aprendemos? (Siglo XXI), “

Tiene el llamado Nobel de neurociencia”, desmontó mitos acerca de cómo aprende el cerebro y explicó cuál es el método más eficaz, cómo se puede llevar la evidencia científica al aula.

“Todos los niños vienen curiosos. Habría que preguntarse si la escuela no mata esa curiosidad”,
Stanislas Dehaene da clases en el Collège de France y ganó el Brain Prize, considerado como el “Nobel de neurociencia”. Es catalogado como uno de los máximos exponentes en la materia, pero cuando se le pregunta qué es la inteligencia prefiere citar a un colega.
“Demis Hassabis, CEO de DeepMind, dice que “la inteligencia es la capacidad de transformar informaciones brutas en conocimientos utilizables”. Eso, es el aprendizaje -. implementar herramientas mentales para aplicar a situaciones extremadamente diferentes unas de las otras».
-¿Cuánto hay de innato y cuánto de adquirido?
-La máquina que es nuestro cerebro se basa en muchas cuestiones innatas. Es uno de los grandes descubrimientos de los últimos veinte años. En mi laboratorio también vimos que el cerebro de los niños muy pequeños ya está extremadamente organizado. Desde el nacimiento observamos circuitos cerebrales muy próximos a los que van a tener de adultos. Los bebés ya aplican funciones de muy alto nivel como el sentido de las probabilidades, de los números, del espacio. Nuestro cerebro proyecta sobre el mundo exterior para poder aprender.
-¿Todos los bebés nacen con un punto de partida similar?
Los competencias matemáticas o proto-matemáticas ya existen desde los primeros días de nacidos y son idénticas tanto para varones como para mujeres.
-¿Cómo puede ser posible que tengan competencias matemáticas sin ni siquiera haber visto un número?
-Sigue siendo un misterio. Pero el cerebro se autoorganiza, como si fuera un mapeo. Está lo que se llama el GPS cerebral, que es un espacio que está entre el hipocampo y la corteza temporal. En las investigaciones con ratones se ve cómo ellos mapean el espacio. Este circuito ya está presente en el primer día que el ratón empieza a moverse.

«¿Cómo aprendemos?», el nuevo libro de Dehaene
-En su libro afirma que el cerebro del niño es superior a cualquier inteligencia artificial.
-Sí, por lo menos por ahora.
-¿Cree que en el algún momento la IA lo va a superar?
-Como hipótesis de base no puedo decir que eso no vaya a suceder. Por el momento les faltan algunos de los pilares de aprendizaje que aplicamos los humanos. Las máquinas hoy usan muchos menos datos para aprender. El cerebro humano descubre regularidades explícitas. Todo aquello que conocemos lo podemos reformular y transmitir. Esto es la base de la educación: somos la única especie que puede autoeducarse.
-En su rol en el Ministerio de Educación francés, ¿pudo implementar cambios basados en la neurociencia en las aulas ?
-Es un vínculo bastante natural el de las ciencias cognitivas y la educación, del mismo modo que existió un nexo entre las ciencias biológicas y la medicina. Los docentes deberían conocer cierta información básica sobre cómo aprende el cerebro. En materia de lectura intervinimos fuertemente.
-¿Son receptivos los docentes a trabajar con evidencia de una disciplina que les es ajena?
-Los docentes son conscientes de que no recibieron suficiente formación sobre neurociencias. La preparación en Francia es bastante corta y no tan sólida. Hay mucho trabajo por hacer. Lo que se han hecho fueron unas evaluaciones nacionales a chicos de primer y segundo grado para que los docentes puedan saber en qué condiciones está cada uno. Eso permite hacer una enseñanza diferenciada, conocer exactamente las problemáticas de cada uno. También diseñamos un software para lectura y aritmética que permite detectar las dificultades y ajustar en torno a eso.
-Lo que suele pasar en la escuela o la universidad es que, en general, se estudia para un examen y después de rendir se olvida. ¿Qué técnicas puede aportar la neurociencia para que eso no suceda?
-En realidad, serían las ciencias cognitivas más que las neurociencias. Hay una técnica con evidencia científica. Para poder retener más información hay que distribuir el aprendizaje en varios días. Alternar períodos de aprendizaje con evaluaciones. Es lamentable que circulen corrientes que le quitan importancia a la evaluación. Ahí es donde ponés a prueba lo que aprendiste. Hay veces que pensamos que sabemos y la evaluación nos da señales de error. Equivocarse es lo que lleva a aprender. Cuando uno actúa así, en el medio goza de un proceso esencial para el aprendizaje, que es el sueño.
-¿Sin dormir no hay aprendizaje?
-Es tal vez uno de los grandes aportes que hago en este libro. El sueño no es un período en el que el cerebro descansa, sino que el cerebro repite entre diez y cien veces lo que aprendió durante el día. A los adolescentes hay que remarcarles la importancia del sueño y dejarlos dormir.
-¿Los chicos no van demasiado temprano a la escuela?
-Sí, sobre todo en la adolescencia. Hay experiencias que prueban claramente que el ciclo de sueño está desalineado. Si al chico se despierta el vial en media hora o una hora más tarde, los resultados realmente mejoran, incluso en otros temas por fuera de lo educativo como la obesidad.

-Pero no se cambia porque altera la rutina familiar…
-Al fin y al cabo, no me parece que sea tan difícil organizar la rutina. Habría que priorizar el aprendizaje y la salud. Hay muchos niños que son diagnosticados con trastornos de atención, que si miramos más de cerca, son trastornos del sueño.
-En los últimos años, aprender de memoria a base de repetición empezó a tener “mala fama”, pero usted lo revaloriza. ¿Sirve aprender de memoria?
-Es totalmente indispensable. Hoy sabemos que los aprendizajes comienzan en la corteza prefrontal del cerebro, pero no podemos quedarnos con eso. Necesitamos que pase a otro compartimiento a largo plazo. La repetición y la automatización son imprescindibles para liberar ese conocimiento incipiente.
-Otro punto que marca como central es la curiosidad. ¿Se puede enseñar a ser curioso a un chico?
-La curiosidad es innata. Forma parte de nuestro algoritmo de aprendizaje. En los humanos, los circuitos de la dopamina -que son los que regulan la recompensa y la adicción, por ejemplo- se activan cuando descubrimos algo nuevo. Incluso para acceder a una nueva información estamos listos para renunciar a otro tipo de recompensas. Por caso, compramos un libro por el placer que nos da la lectura. Todos los niños vienen curiosos. Habría que preguntarse si la escuela no mata esa curiosidad.
-¿Considera que es lo que suele pasar?
-Lo que se suele dar en la escuela es la estandarización de las cabezas de los niños. Otras pedagogías alternativas, como la Montessori, respetan mucho más la individualidad. Es un debate complejo. Nosotros sabemos que lo que se llama “pedagogía del descubrimiento” no funciona. No por exponer a un chico a una computadora, ese chico va a aprender a programar.
-Aunque hay algunas corrientes que sostienen que eso sí pasa…
-Sí, pero son falsas. Hay experiencias que lo han demostrado. Los chicos necesitan de un aprendizaje explícito que les dé las herramientas mentales. Por mostrarles letras a un niño, no va a aprender a leer.
-Hoy se habla mucho de la necesidad de tener habilidades socioemocionales: la creatividad, la comunicación, el trabajo en equipo. ¿Se pueden adquirir esas competencias sin las habilidades cognitivas básicas?
-Es que no se oponen. El cerebro de los niños es eminentemente social y la representación de uno mismo es algo que uno debe aprender, lo que se llama metacognición. Es uno de los factores más importantes del aprendizaje. Si yo pienso que no soy bueno en matemática, va a tener un impacto enorme. Cuando empiezan el colegio, no hay ningún prejuicio. Dos o tres años después, las chicas empiezan a decir: “Las matemáticas no son para mí”. Si realmente aprendemos a conocernos, podemos aprender a aprender mejor.
Cuando leo cosas como las de Stanislas Dehaene, ¿Cómo aprendemos? (Siglo XXI), “, tengo la impresión de que dicen “a ver qué pasa”, a ver si cuela este pensamiento mío, esta elaborado por una compleja y sin duda sabia maquinas, con ideas que con mucha frecuencia materializa, pero que no tiene ningún argumento previo para fabricarlas.
Una vez que espontáneamente aparece un pensamiento sobre una compleja máquina , no tengo argumentos para contrastar su veracidad. Puede o no puede ser verdad, y el problema viene si se acierta o no. Que no es ni más ni menos a decir verdad o mentira. Lo que nos lleva al campo aleatorio .
Decir que nuestro cerebro cuando nacemos está lleno de capacidades, es jugar con ventaja. Lo vemos en seguida unos meses más tarde de haber nacido niño, tiene unas capacidades impresionantes. Tanto si su cerebro está bien conformado y funciónante, como si no lo está.
La muestras de cerebros enormemente lesionados proporciona superdotados, y no hay una excepción y tampoco lo es cerebro con una perfecta morfología , pero tienen un mal funcionamiento .
Nuestra biología parece tener un asiento liquido, como dice Bauman.
La organización de nuestro futuro se hace tan rápidamente y perdura lo que tras miles de accidentes, que no conocemos. Y el resultado puede ser cualquier cosa. Ya tendremos luego tiempo de explicarlas
“ lo más probable es que cualquiera sabe”

25 noviembre 2019

LA SANGRE JOVEN REJUVENECE

Filed under: General — Enrique Rubio @ 21:22

LA SANGRE JOVEN REJUVENECE

Tony Wyss-Coray, y otros científicos de la Universidad de Stanford (EEUU), han descubierto que la inyección repetida de sangre de un ratón joven de 3 meses de edad en uno de 18 meses puede mejorar sus aptitudes en el aprendizaje y la memoria. según un estudio publicado en la revista Nature.
La sangre de un ratón joven combate la «degeneración progresiva de la función cognitiva y las alteraciones en la estructura cerebral» que sufren los ratones envejecidos y que está asociada con la edad.
Los investigadores calentaron la sangre joven antes de inyectarla en los ratones mayores con el fin de alterar su estructura proteica ojos vista, lo que permitió frenar los efectos perjudiciales de la edad en el nivel estructural, molecular y funcional de su cerebro.
Esa mejora se produce en parte por la activación de una proteína en el hipocampo, una parte del cerebro importante para la memoria, se explica en las conclusiones.
Estudios anteriores habían demostrado que los factores transmitidos por la sangre de ratones envejecidos podían perjudicar a la función cognitiva de los más jóvenes, mientras que el grado de influencia de la sangre de los jóvenes en los mayores todavía no había sido argumentada.
«Nuestros datos indican que la exposición de ratones envejecidos a sangre joven al final de su vida es capaz de rejuvenecer su plasticidad sináptica y mejorar sus funciones cognitivas», afirmó Wyss-Coray.
Para combatir los efectos de la edad, el estudio propone dos estrategias.
Una opción es introducir factores de la sangre de ratones jóvenes en ratones envejecidos para invertir las deficiencias cerebrales propias de la edad, mientras que otra posibilidad es anular los factores que fomentan el envejecimiento para contrarrestar esas deficiencias.
«Ambas estrategias no se excluyen la una a la otra, aunque son necesarias más investigaciones para conseguir una estrategia exitosa para combatir los efectos de la edad.

Digamos que estamos en la fase II de un estudio clínico en el que observamos en modelos animales que las transfusiones de suero con determinadas proteínas de sangre más joven parecen frenar o incluso revertir los procesos degenerativos que en conjunto conocemos como envejecimiento.
La sangre contiene muchos factores que re¬gulan los procesos de nuestro organismo, pero su composición se deteriora con los años.
Nuestro organismo está en contacto continuó con patógenos que le provocan inflamación y esta inflamación mantenida, conduce a enfermedades crónicas o degenerativas.
Pero tu sistema inmune fabrica inflamación posiblemente contra patógenos contra patógenos variados y sobreactúan sobre todo nuestro organismo incluido el cerebro.
El cerebro se inflama y las células inmunitarias lo invaden y en realidad, la empeoran. Evitarlo sería lo mismo que colocar una vacuna, sobre el agente causal pero que los efectos no fueran persistentes.
El único problema viene porque posiblemente causa los agentes agresivos que desencadenan inflammation son múltiples y por tanto difíciles de eliminar
Los autores realizaron transfusiones a ratones cobayas del 5% del total de su sangre durante tres semanas: en total diez inyecciones.
Hay otra línea de investigación de Grifols que reemplazan totalmente la sangre del modelo animal. Y además le administran albúmina.
Posiblemente además de la albúmina, puede haber otras proteínas que frenen esa inflamación y rejuvenezcan o tal vez haya diferentes proteínas para desinflamar diferentes partes del organismo.

Grifols en pacientes con Alzheimer han mejorado la memoria y todas sus funciones,
Si les inyectas una fracción de plasma durante cinco días, el Alzheimer queda frenado durante seis meses.
Esto todavía no ha sido aprobado por la Federal Drug Administration que, como sabe, decide sobre todos los nuevos tratamientos en EE.UU. Ese experimento está en fase III.
El objetivo sería mejorar la calidad de vida; más que alargarla.
Los autores del trabajo afirmó que la principal pretensión del mismo es entender el envejecimiento:

Las claves son :
Por qué envejecemos? ¿Cómo frenar la vejez? Y, sobre todo: ¿cómo mejorar nuestra calidad de vida cuando envejecemos?

Sangre joven
En un solo día, la sangre humana recorre unos 96.000 kilómetros de capilares, venas y arterias, suficientes para dar cuatro veces la vuelta al mundo. Pasa por todos los órganos del cuerpo, pero un cuantioso 25 por ciento de su volumen circula exclusivamente por el cerebro. . Pero igual que todo lo demás, cambian a medida que envejecemos: algunas desaparecen y otras aparecen más.
Wyss-Coray empezó a utilizar plasma sanguíneo de ratones jóvenes en lo que llamó El laberinto acuático . Colocaba al animal en una pequeña piscina circular y puede escapar nadando en círculo hasta que recuerda la ubicación de una pequeña plataforma oculta bajo el agua. Normalmente un ratón joven encuentra la plataforma muy pronto, mientras que los animales más viejos tienen problemas para recordar dónde está la plataforma y tardan más en encontrarla. La prueba consistió en inyectar plasma joven en ratones viejos, y observó que estos mejoraron su actuación en el laberinto de Morris casi tanto como los ratones jóvenes.
Wyss-Coray empezó a investigar lo que sucedía a nivel celular, en los mamíferos. En los humanos, el aprendizaje y la memoria están asociados con los circuitos cerebrales del córtex cerebral y el hipocampo. El número y la intensidad de las células en estas regiones enriquecen la facultades cognitivas.
Y así, después de realizar la parabiosis en pares de ratones –uno joven y otro viejo–, Wyss-Coray hizo que su equipo tiñese unas finas láminas de su tejido cerebral con un colorante que se une a las neuronas recién nacidas. Sorprendentemente, los ratones más viejos tenían de tres a cuatro veces más neuronas nuevas en su hipocampo que sus parejas más jóvenes. Es más, los ratones jóvenes mostraban el efecto contrario, exhibiendo en cambio una cierta atrofia de nuevas neuronas. Wyss-Coray decidió centrarse luego en el giro dentado, un área del hipocampo que regula la formación de nuevos recuerdos. De forma que, las neuronas en los ratones más viejos estaban generando más sinapsis y mostrando una LTP intensificada. Su capacidad de recordar estaba mejorando. Y una vez más, los animales más jóvenes mostraban el efecto contrario.
Había pues una neurogénesis es muy activa. Durante mucho tiempo se pensó que lo neurogénesis estaba restringida al embrión, pero la se investigación demostró que también tenía lugar en los adultos mediante una población de células madre adultas conocidas como células madre neurales. Y se ha encontrado que el hipocampo es una de las pocas regiones cerebrales donde residen los criaderos de NSC. Resulta que estos criaderos están muy cerca de los vasos sanguíneos. Y esto hizo pensar a Wyss-Coray.
¿Qué contenía, pues, la sangre, para producir unos efectos anti-neurogénesis tan profundos? Para averiguarlo, comparó más de sesenta proteínas sanguíneas diferentes de ratones jóvenes y ratones viejos, y hubo una proteína que sobresalió respecto a las demás. La llamó eotaxina y era mucho más abundante en los animales viejos. Pertenecía a una familia de moléculas conocida por tener un papel en el desarrollo cerebral y, extrañamente, en el asma. Aparte de esto, pocas cosas más se conocían de ella. Para descartar la posibilidad de que un incremento de eotaxina fuese inocuo, Wyss-Coray inyectó la proteína en ratones jóvenes y obtuvo el mismo resultado: un descenso de la neurogénesis, una reducción de la LTP, una mejora del aprendizaje y de la memoria en el laberinto acuático.
Esto fue el año 2011, y el resultado parecía demasiado bueno para ser cierto. Efectivamente, cuando el grupo presentó por vez primera su trabajo para su publicación, los editores lo rechazaron precisamente por ello. Después de esto los científicos estuvieron un año repitiendo los experimentos en otro laboratorio. Y una vez más, los datos verificaron la hipótesis. Así pues, el año 2012 Wyss-Coray empezó a investigar lo que sucedía a nivel genético…
En los animales viejos, la sangre joven activaba un gen maestro llamado CREB. Desde comienzos de la década de 1990, el CREB era bien conocido por su papel estabilizador de la memoria a largo plazo. No se sabe cómo la hace exactamente pero hay indicios de que lo hace controlando cómo se activan otros genes. La sangre joven tiene un efecto profundo y poderoso en la memoria. Wyss-Coray publicó estos descubrimientos en junio de 2014 y la prensa se hizo inmediatamente eco de ellos.

Todo comienza de una manera anecdotaria pero no diferente a otras muchas anécdotas que nos han enriquecido y que eran producto de la casualidad y observación
En este caso se trata del señor Li Wei . Este hombre a los veinte años, ayudó a su padre a tirar adelante una pequeña industria textil que estaba agonizando, y a los veintiséis se trasladó a Hong-Kong para poner en marcha su propia fábrica de hilados de algodón. Esto fue en 1949. Hoy su empresa está valorada en casi cinco mil millones de dólares.
“El trabajo era su vida,” pero con cierta brusquedad, la familia empezó a intuir que algo no iba bien cuando Li empezó a mostrarse inusualmente agresivo durante las comidas familiares. Mirando hacia atrás, creen que todo empezó en algún momento a finales de la década de 1990; resulta difícil elegir una fecha exacta, porque a Li le apasionaba tanto su trabajo que durante un tiempo la familia pensó que simplemente tenía problemas en la oficina. Pero a mediados de la primera década del siglo XXI, la cosa ya era evidente. Surgieron unos enormes agujeros en la memoria a corto y a medio plazo de Li; de repente, no era capaz de recordar dónde había estado la noche anterior, o los nombres de sus socios en la empresa con los que llevaba años trabajando. El único pasatiempo que tenía, el juego de mesa Xiangqi (una especie de ajedrez chino), se había convertido en un enigma total; inadvertidamente, empezó a hacer sus propias reglas para compensar su desconcierto. Horrorizados ante la posibilidad de perder al hombre que Alex describía como su “superhombre”, la familia contrató a un grupo de enfermeras y trató de dispensarle todos los cuidados y tratamientos disponibles.
Durante años, la familia trató de ocultar el estado de Li a los desconocidos, temerosos de lo que la gente –en especial sus socios y clientes– pudiesen pensar. Pero en 2009 algo extraordinario les obligó a ser claros. Li, que entonces ya había cumplido los 86, estaba entrando en la fase final del Alzheimer. Se pasaba el día durmiendo, tenían que darle la comida con cuchara, como a un niño, apenas reconocía a su familia y entraba y salía del hospital por diversos problemas médicos. Durante una de estas visitas al hospital recibió una transfusión de plasma sanguíneo como parte de un procedimiento rutinario. El resultado fue milagroso.
“Antes de la transfusión no decía nada; era como un niño de uno o dos años,” me explicó Alex. “Pero después miró a mi madre y le dijo: ‘quiero ir a casa’”.
“Mi madre le dijo: ‘De acuerdo; avisaré al chófer’”.
“Luego él dijo: ‘Está bien, pero vamos abajo a esperarle’”.
“A lo que mi madre replicó: ‘¿Por qué no te esperas aquí, por si vienen las enfermeras?’
“Y él dijo: “Mira, haremos esto: tú te esperas aquí y yo esperaré el coche abajo.”
“¡Estaba manteniendo un diálogo!”, exclamó Alex sin dar crédito a lo que oía. Estaba negociando. Para nosotros era un salto enorme.”
La cosa no acabó allí. Li recordó las caras y los nombres de antiguos empleados suyos. Incluso habló con ellos de negocios y de temas de actualidad. Experimentó momentos de “plena lucidez”, según Alex, que duraron unos cuatro días. No fue mucho, pero a la familia le pareció una eternidad.
Tampoco fue un golpe de suerte. Li recibió el mismo tipo de transfusión otras tres veces, y cada vez el resultado fue parecido. Los médicos del hospital estaban perplejos. No querían reconocer explícitamente que las mejoras de Li las habían causado las transfusiones de plasma joven, para no dar una falsa sensación de esperanza. Los familiares de Li aceptaron agradecidos lo que les habían dado y tomaron nota subrepticiamente de los hechos por si en el futuro podía ser de utilidad. No sabían nada de los experimentos que se estaban realizando en Estados Unidos, hasta que un día de primavera del año 2013, Alex decidió compartir la historia con Karoly Nikolich, un amigo de la familia que era científico.
“Le hablé inmediatamente del trabajo de Tony Wyss-Coray,” me dijo Nikolich, desde su despacho en Palo Alto, California. Le acababa de pedir que me contase cómo había comenzado aquella nueva terapia, y él sonrió. Para él eran las cinco de la madrugada –la hora en que suele levantarse– y estábamos hablando por Skype. Iba informalmente vestido y estaba relajado, pero su aspecto era el de un severo empresario. “Después llamé a Tony y le dije: ‘¿No es increíble?’ Reconoció que era la primera vez que oía hablar de una situación humana en la que esto podía ser de utilidad. Estábamos embelesados.”
Alex había hablado de su abuelo con el profesor húngaro mientras comían en Hong Kong. Aunque Nikolich trabajaba sobre todo en Stanford, también ejercía de consejero científico para la familia en las incursiones que hacían como inversores en el campo de la biotecnología. Poco después de su conversación, los dos empezaron a pensar de qué modo podían hacer algún progreso. Un ensayo financiado por el gobierno era impensable; las cosas ya eran normalmente difíciles, y lo serían todavía más en el caso de la financiación de un proyecto basado en las observaciones anecdóticas de un solo paciente. Así pues, Alex decidió financiar él mismo el proyecto e invertir 3 millones de dólares para que Nikolich y Wyss-Coray pudiesen montar su propia empresa. La llamaron Alkahest, por la mítica sustancia que los alquimistas del siglo XV creían que tenía el poder de curar todas las enfermedades.
Desde enero de 2014, Alkahest ha acogido a un pequeño número de personas con un grado de Alzheimer entre leve y moderado. “Hasta ahora hemos hecho sesenta infusiones,” me reveló Nikolich, “y no hemos tenido ningún efecto adverso. Esto no es un informe oficial, pero creo que podemos estar tranquilos por lo que respecta a la seguridad.” Comprensiblemente, se mostró reacio a decirme si realmente habían observado mejoras cognitivas importantes. El exceso de optimismo puede ser un peligro en el campo científico. Ya existe un mercado negro de órganos corporales y Wyss-Coray ha recibido más de un correo electrónico ofreciéndole sangre de niño para sus investigaciones. Pero de momento su preocupación es más básica: el abastecimiento. Un simple cálculo muestra que la provisión de plasma joven de todo el planeta solo bastaría para un 3 por ciento de los enfermos de Alzheimer del mundo.
Pero hay quien cree que es una falsa dicotomía. Aubrey de Grey, un excéntrico informático y gerontólogo de la Universidad de Cambridge cree que la única forma de extender la esperanza de salud es extender radicalmente la esperanza de vida humana. Reparar el daño molecular del envejecimiento, afirma, nos permitiría eventualmente vivir unas vidas sanas de cientos, si no miles, de años de duración. Los adultos podrían ser sesentones cronológicamente pero treintañeros biológicamente. Con los avances de la tecnología, la brecha se ampliaría a lo largo de los siglos, con el efecto inducido de erradicar todas las enfermedades relacionadas con la edad, incluido el Alzheimer. En su libro Ending Aging: The Rejuvenation Breakthroughs That Could Reverse Human Aging in Our Lifetime, de Grey predice la llegada de un tiempo en que podría administrársenos una serie regular de vacunas anti-amiloides, no muy diferentes de la serie actualmente estandardizada que nos administran en el curso de nuestra infancia; recibiríamos una especie de ‘inyección de refuerzo’ de algunas de ellas cada tantos años, mientras que otras se nos administrarían solo unas cuantas veces cada siglo de nuestra mucho más extensa vida. Cada vez que tomásemos una de estas vacunas, nuestras células y órganos volverían una vez más a vivir y a funcionar libres de una especie concreta de mala hierba molecular [es decir, placas y nódulos], y volverían literalmente a tener el ilimitado potencial de la juventud.
Muy cerca ya él mismo de los setenta, Nikolich admitía que envejecer de forma sana se está convirtiendo en su obsesión particular. Pero su memoria es tan buena como siempre: a través del brillante resplandor de la pantalla de mi ordenador, recordó las dificultades de criarse en un país satélite del antiguo bloque soviético, y cómo sus padres tuvieron que improvisar juegos de química para educarle acerca de la ciencia y del mundo en general. Ahora, al parecer, el destino les había puesto, a él, a Li Wei y a Wyss-Coray, en condiciones de revivir y realizar una vieja fantasía.
En un sentido menos grandilocuente, hay una lección importante a extraer de los acontecimientos narrados en este capítulo, acertadamente expresados por Alex antes de despedirme de él en Hong Kong. “Para nosotros fue realmente solo una observación de mi abuelo. Si cada cuidador de un paciente que ha sido sometido a este tipo de procedimientos médicos pudiese simplemente documentar un poco más su caso, este ya sería un paso importante. Y esto es muy sencillo, ¿no?”
En el ámbito riguroso e imparcial de la academia, a los indicios anecdóticos se les presta normalmente muy poca atención. Su defecto principal es carecer de ‘control’ experimental –es decir, de medios objetivos de comparación– para minimizar las variables y realzar la objetividad científica. Dependemos de los controles para inferir si dos cosas están causalmente relacionadas. Pero como Alex y Li han demostrado, las anécdotas a veces tienen otro poder. Pueden llevarnos a formular nuevas hipótesis. Pueden coger algo que parece absurdo y utilizarlo con una finalidad creativa. Nadie consideraría seriamente sangrar a los jóvenes para restaurar a los viejos. Y sin embargo, desde el principio había algo valioso oculto en esta idea absurda. Bastó con un pariente perspicaz para ponerla en movimiento.
Esto que escribo que es anecdotario, pero gracioso y con posibilidades, es lo contrario a lo que siempre he pensado. No son las breta amiloides y otros macrófagos las que hay que eliminar, sino los antyigenos que desencadenas entos precipitados y lesionana los parénquimas.
No obstante tengo que admitir que la sangre joven en el caso de Wyss-Coray . Parece einteresante, pero esto es un camino paralelo. No el definitivo, hace falta una vacuna plural, que reorganice la MICROBIOTA.

Referencia
Un equipo de científicos liderado por Tony Wyss-Coray, de la Universidad de Stanford (EEUU), ha descubierto que la inyección repetida de sangre de un ratón joven de 3 meses de edad en uno de 18 meses puede mejorar sus aptitudes en el aprendizaje y la memoria. según un estudio publicado en la revista Nature. 05/2014 19:07

24 noviembre 2019

PROTEÍNAS TOXICAS Y ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS

Filed under: General — Enrique Rubio @ 13:19

PROTEÍNAS TOXICAS Y ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS

Una reacción en cadena de proteínas tóxicas podría explicar el alzhéimer, el párkinson y otros trastornos mortales.
Walker, Lary C. Jucker, Mathias
Un prion. es un agente infeccioso formado por una proteína denominada priónica, capaz de formar agregados moleculares aberrantes. Su forma intracelular puede no contener ácido nucleico. Produce las encefalopatías espongiformes transmisibles, que son un grupo de enfermedades neurológicas degenerativas tales como la tembladera, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y la encefalopatía espongiforme bovina.34
La proteína priónica (abreviada como PrPn) es una glicoproteína presente de forma natural en muchas células (se denomina PrPc), pero puede convertirse en patogénica (PrPSc) como consecuencia de la alteración de su estructura secundaria, lo que conduce a un incorrecto plegamiento de su estructura terciaria. A diferencia del resto de los agentes infecciosos (hongos, bacterias, virus, viroides, etc.), que contienen ácidos nucleicos (ya sea ADN, ARN, o ambos), un prion solamente está compuesto por aminoácidos y no presenta material genético.
El prion, palabra acuñada en 1982 por Stanley B. Prusiner al investigar una serie de enfermedades de carácter crónico e irreversibles que afectaban al sistema nervioso central, es un acrónimo inglés derivado de las palabras proteína e infección. Los priones son los responsables de las encefalopatías espongiformes transmisibles en una variedad de mamíferos, incluida la encefalopatía espongiforme bovina (EEB, también conocida como «enfermedad de las vacas locas») en el ganado y la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) en humanos. Dichas proteínas mutadas forman agregados supramoleculares y son patógenas con plegamientos anómalos ricos en láminas beta, y autorreproducibles.
Los priones se propagan mediante la transmisión de proteínas anómalas con mal plegamiento. Cuando un prion entra en un organismo sano, actúa sobre la forma normal del mismo tipo de proteína existente en el organismo, modificándola y convirtiéndola en prion. Estos priones recién formados pueden pasar a convertir más proteínas, provocando una reacción en cadena que produce grandes cantidades de la proteína prion. Todos los priones conocidos inducen la formación de amiloides plegado, en los que actúan polimerasas formando un agregado que consiste en apretadas hojas ß. El período de incubación de las enfermedades prionicas se determina por la tasa de crecimiento exponencial asociados con la replicación de priones, que es un equilibrio entre el crecimiento lineal y la rotura de los agregados (hay que tener en cuenta que la propagación del prion depende de la presencia de la proteína normalmente plegada en la que los priones pueden inducir plegamiento. Los organismos que no expresan la forma normal de la proteína prionica no pueden desarrollar o transmitir la enfermedad).

La enfermedad de las vacas locas fue un misterio hasta que , un
descubrimiento merecedor del premio Nobel determinó que la enfermedad de las vacas locas y otras dolencias afines se debían a unas proteínas aberrantes, los priones, que convertían las versiones normales de esas proteínas en deformes.
En las principales enfermedades neurodegenerativas, entre ellas el alzhéimer, el párkinson y la esclerosis lateral amiotrófica, aunque no se transmitan de una persona a otra, también intervendrían procesos patológicos parecidos al del prion.
Comprender cómo el plegamiento defectuoso de una proteína provoca en otras una transformación similar dará lugar a nuevas estrategias para la prevención y el tratamiento de algunas de las enfermedades neurológicas más frecuentes.
En el tejido cerebral de los Paciente fallecido a causa de la enfermedad de Alzheimer, se ven unos extraños grumos constituidos por proteínas. Y estos . agregados proteicos observados en el alzhéimer y otras dolencias neurodegenerativas se comportan de forma muy parecida a los priones, las proteínas tóxicas que destruyen el cerebro en la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), también conocida como enfermedad de las vacas locas.
Los priones corresponden a una versión deforme, aunque duradera, de algunas proteínas neuronales que provocan el plegamiento defectuoso y la agregación de otras proteínas afines, lo que origina una reacción en cadena que, en última instancia, acaba devastando regiones enteras del cerebro. En los últimos diez años se ha descubierto que este proceso no solo se produce en la EEB y otros males exóticos, sino también en algunas de las principales dolencias neurodegenerativas, como el alzhéimer, el párkinson, la esclerosis lateral amiotrófica y la demencia relacionada con traumatismos craneoencefálicos, que afecta a jugadores de rugby y boxeadores.
Todos los datos indican que el alzhéimer y el párkinson no son contagiosos, como sucede en la encefalopatía espongiforme bovina o, la gripe. Pero los hallazgos recientes revisten una enorme importancia, porque apuntan al causante principal de numerosos trastornos neurológicos devastadores, una pista que podría llevar al desarrollo de nuevos tratamientos. Los medicamentos desarrollados contra el alzhéimer podrían aprovecharse para tratar el párkinson, lesiones cerebrales traumáticas u otras terribles enfermedades que despojan a un individuo de la noción básica de su propio ser, o podrían inducir la creación de nuevos fármacos contra esas dolencias. Se trata de una buena noticia para las decenas de millones de personas afectadas en todo el mundo.
El prion en la patología
Rechazada antaño la posibilidad de su existencia, los patólogos comienzan a ver, en los priones, los responsables de diversas enfermedades genéticas o espontáneas de carácter infeccioso.
Prusiner, Stanley B. Nobel . Hace veinte años provoco, una ola de escepticismo cuando propuso que los agentes infecciosos que causan ciertas enfermedades degenerativas del sistema nervioso central en animales y, más raramente, en el hombre podrían ser meras proteínas
Esto suponía una herejía. De acuerdo con el dogma imperante, los agentes de enfermedades transmisibles requerían material genético, compuesto por ácido nucleico (ADN o ARN); era éste imprescindible para que la infección se asentara en el huésped. Los propios virus, ínfimos entre los agentes infecciosos, precisan de ese material para dirigir la síntesis de las proteínas que necesita su replicación.
Más tarde, se pondría en cuestión otra conclusión a la que habíamos llegado en mi laboratorio: estas “partículas proteínicas infecciosas” —o “priones”— podrían ser el sustrato de enfermedades, hereditarias o contraíbles. Este comportamiento dual era un fenómeno desconocido. Volvimos a encontrar resistencia cuando avanzamos otro paso más y adujimos que los priones se multiplican por una vía increíble: convierten proteínas normales en moléculas peligrosas sin más que modificar su forma.

Referencias
Una reacción en cadena de proteínas tóxicas podría explicar el alzhéimer, el párkinson y otros trastornos mortales.
Walker, Lary C.. Jucker, Mathias

23 noviembre 2019

ELA Y HONGOS.

Filed under: DEGENERATIVAS,General — Enrique Rubio @ 21:32

La idea de una infección en las enfermedades neurodegenerativas parece ilusionante . El depósito de proteínas anormales entre las que está la beta amiloide. Explica esta patología de una manera más clara. Un germen, un macrófago, y una enfermedad.
En la actualidad es casi del dominio público y la relación entre gérmenes enfermedad neurodegenerativa.
Recordemos los trabajos de Alonso que con cerebro de pacientes muertos por esclerosis lateral amiotrófica hace 20 años sobre todo por el grupo de Alonso 1 , Pisa D 1 , Fernández-Fernández AM 1 , Rábano A 2 , Carrasco L 3 . Encontraron gérmenes y sobre todo hongos

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa devastadora y la principal causa de patología de las neuronas motoras. La etiología de la enfermedad sigue siendo desconocida y no existe una terapia efectiva para detener la enfermedad o mejorar la calidad de vida.

Ellos querían demostrar que existía evidencia convincente de un infección por hongos en la ELA.
El análisis inmunohistoquímico de anticuerpos antifúngicos reveló estructuras fúngicas como la levadura y las hifas en la corteza motora, la médula y la médula espinal, en once pacientes con ELA.
Algunas estructuras fúngicas se localizaron intracelularmente e incluso intranuclearmente, lo que descartaba que esta infección fuera el resultado de la colonización post mortem.
Y la carga de infección fúngica no se puede observar en varias áreas del SNC de los sujetos de control.
El análisis de PCR y la secuenciación de la próxima generación de ADN extraído de tejido neural congelado identificaron una variedad de géneros de hongos, entre ellos Candida, Malassezia, Fusarium, Botrytis, Trichoderma y Cryptococcus.
Estas observaciones proporcionan pruebas sólidas de infecciones mixtas de hongos en pacientes con ELA. La infección mixta exacta varía de un paciente a otro de acuerdo con la evolución y la gravedad de los síntomas en cada paciente con ELA.
Estos nuevos hallazgos proporcionan una explicación lógica para las observaciones neuropatológicas de esta enfermedad, como la neuroinflamación y los niveles elevados de quitinasa, y podrían ayudar a implementar terapias apropiadas.
Las observaciones actuales proporcionan una fuerte evidencia de infecciones micóticas mixtas en pacientes con ELA. La infección mixta exacta varía de un paciente a otro de acuerdo con la evolución y la gravedad de los síntomas en cada paciente con ELA. Estos nuevos hallazgos proporcionan una explicación lógica para las observaciones neuropatológicas de esta enfermedad, como la neuroinflamación y los niveles elevados de quitinasa, y podrían ayudar a implementar terapias apropiadas Infección de hongos y bacterias en el tejido cerebral de ancianos y pacientes con enfermedad de Alzheimer
Bibliografía
Proteínas tóxicas podría explicar el alzhéimer, el párkinson y otros trastornos.
Walker, Lary C. Jucker, Mathias

ELA Y HONGOS. Alonso 1 , Pisa D 1 , Fernández-Fernández AM 1 , Rábano A 2 , Carrasco L 3 .

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