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26 Febrero 2017

SOBRE ANSIEDAD Y SUS SINONIMOS

Archivado en: Emocion y Sentimientos — Enrique Rubio @ 19:28

Ansiedad
Estado mental que se caracteriza por; inquietud, excitación e inseguridad.

Los SINONIMOS de ansiedad son tan abundantes que invitan a la confusión. Citemos algunos de ellos y veremos que son usados indistintamente en la definición de la ansiedad.

Zozobra, afligirse, angustiarse, alteración , ansiedad, incertidumbre, inquietarse , desazón, desasosiego. nervios, nerviosismo, excitación, agitación, , desasosiego, ansiedad, histerismo. Y posiblememnte muchos mas. El mas suave quiz

Ansiedad
La ansiedad (del latín anxietas, ‘angustia, aflicción’) es una respuesta del organismo involuntaria que aparece por estímulos externos o internos. Proporcionados por los órganos de los sentidos o por el sentimiento de emociones pasadas, presentes.
El organismo las percibe como amenazantes,1 Con una sensaciones y sentimientos, desagradables y desapacibles.
Cuando es aguda, se interpreta como una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite a la persona que adopte las medidas necesarias para defenderse de a una amenaza.2
La ansiedad es equivalente al tono muscular. Es necesario cierto tono para no demorar la contracción muscular. Sin tono muscular y sin respuesta ansiosa, se demorará reacción y estamos más expuestos ante el peligro.
La ansiedad adaptativa, no es patológica y forma parte de un estado emocional normal ante múltiples situaciones, que son habituales y cotidianas
La ansiedad dosificada es necesaria para nuestra vida diaria como respuesta a las exigencias o demandas del medio ambiente.
Cuando la intensidad del desencadenante es excesiva, también lo es la respuesta. O cuando los se desequilibran los sistemas que ponen en marcha la respuesta normal y entonces, se supera la capacidad adaptativa entre el individuo y el medio ambiente. Entonces la ansiedad se convierte en patológica, y se acompaña de síntomas físicos, psicológicos y conductuales, la mayoría de las veces muy inespecíficos.2 3
La ansiedad no es una enfermedad, es un síndrome y cuando es patológica se muestra como una desproporción en la respuesta que nuestro organismo emite a su entorno, externo e interno. Es excepcional que una enfermedad no se acompañe en mayor o menor grado de ansiedad. Y también que ciertas personalidades están más expuestas a la ansiedad. Que es lo mismo que decir que determninadas personalidades tienen mas riesgos de desarrollar síntomas de ansiedad.4
En nuestra sociedad, la ansiedad ha aumentado y es claramente un problema, ya que el individuo a medida que se pone en contacto con más patógenos desarrolla más la ansiedad. Cuando ha sobrepasado los límites del equilibrio, se convierte en crónica y forma parte de varios cuadros sintomáticos que constituyen los denominados trastornos de ansiedad, que tiene consecuencias negativas y muy desagradables para quienes lo padecen.
Tenemos necesidad para describir y etiquetar los trastornos de ansiedad de varias formas tales como ; las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de ansiedad social.
Hasta tal punto es frecuente la ansiedad en nuestros días, que excepcionalmente un individuo que vive en la gran ciudad, se libra de estar ansioso alguna vez .
Podríamos decir que cierto grado de ansiedad aparece siempre o casi siempre. E incluso cierto grado de ansiedad tiene aproximadamente un tercio de la población de occidente.
La gradación de ansiedad, determina la gravedad del cuadro. Que va desde un malestar soportable y controlable con maniobras tales como la respiración, a no ser soportable y causar ataques con caracteres dramaticos,
La ansiedad patológica se vive como una sensación difusa de angustia o miedo y deseo de huir, y quien la sufre no identifica la causa de esta sensación y sentimiento.
La ansiedad normal es adaptativa y permite a la persona responder al estímulo de forma adecuada. Se presenta ante estímulos reales o potenciales (imaginarios o inexistentes). La reacción ante los estímulos que la desencadenan, no siempre es proporcional, y depende de la capacidad de respuesta del individuo que la soporta. Pequeños hechos tienen reacciones desproporcionada para el que la sufre. Lo contrario la resiliencia, el aguante desproporcionado,,6, es también una forma desproporcionada de resistencia
Podríamos decir que la ansiedad se considera patológica cuando el estímulo supera la capacidad de adaptación de respuesta del organismo y aparece una respuesta no adaptativa, intensa y desproporcionada, y persiste más allá de los motivos que la han desencadenado.6
La ansiedad patológica presenta las siguientes características: se manifiesta intensamente, se prolonga y mantiene en el tiempo más de lo debido, aparece de forma espóntanea sin un estímulo desencadenante (de manera endógena), surge ante estímulos que no son adecuados, y la respuesta del organismo no es proporcional al estímulo que lo suscita.7
El límite entre la ansiedad normal y la ansiedad patológica no está establecido ni es fácil de definir y puede variar entre los individuos en función de los rasgos de personalidad o, tienen un “estilo cognitivo propenso a la ansiedad”.
El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, ediciones cuarta y quinta (DSM-IV y DSM-5, respectivamente), afirma que la ansiedad debe considerarse patológica cuando ” la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad.”
Es útil clínicamente distinguir entre ; ansiedad “estado”, que es episódica y transitoria, y la ansiedad “rasgo”, que es persistente y puede reflejar una personalidad “propensa a la ansiedad”.8
La reacción de ansiedad ante una situación, sobre la que otras personas no experimentan tanta ansiedad, se puede considerar simplemente una reacción de alta intensidad, o aguda siempre que lo tenga un nivel demasiado alto, es puntual y no extrema. Esto no suele suponer ningún trastorno.9
El problema surge cuando esta forma de reacción aguda es excesiva, como en los ataques de pánico o en las crisis de ansiedad (en los que la persona no puede controlar su ansiedad y alcanza niveles extremos), o bien cuando dicha reacción aguda se establece como un hábito, es decir, si una reacción de ansiedad de alta intensidad se convierte en crónica, o muy frecuente.9
Una reacción aguda de ansiedad no siempre es patológica, sino que puede ser muy adaptativa. Es fisiológica cuando las circunstancias lo requieren, y necesitan una gran atención ya que las circustancias alarmantes son severas. Se prepara para la acción y la situación que la provoca requiere una fuerte reacción de alarma que prepare para la acción (si se exige una gran concentración en una tarea para la que se necesitan muchos recursos de la atención); y una gran activación a nivel fisiológico (porque se necesita tensar más los músculos, bombear mayor cantidad de sangre, más oxígeno, etc.). Dicha reacción de ansiedad ayuda a responder mejor ante esta situación.9
Los síntomas que puede proporcionar la ansiedad, son muy variados y afectan tanto al plano físico como al conductual y psicológico, entre los que cabe destacar:2
Físicos
• Vegetativos: sudoración, sequedad de boca, mareo, inestabilidad.
• Neuromusculares: temblores, tensión muscular, cefaleas, parestesias.
• Cardiovasculares: palpitaciones, taquicardias, dolor precordial.
• Respiratorios: disnea.
• Digestivos: náuseas, vómitos, dispepsia, diarrea, estreñimiento, aerofagia, meteorismo.
• Genitourinarios: micción frecuente, problemas de la esfera sexual.
Psicológicos y conductuales
• Aprensión, preocupación.
• Sensación de agobio.
• Miedo a perder el control, a volverse loco o sensación de muerte inminente.
• Dificultad de concentración, sensación de pérdida de memoria.
• Inquietud, irritabilidad, desasosiego.
• Conductas de evitación de determinadas situaciones.
• Inhibición o bloqueo psicomotor.
• Obsesiones o compulsiones.
Pero además estos niveles pueden influirse unos en otros, es decir, los síntomas cognitivos pueden exacerbar los síntomas fisiológicos y estos a su vez disparar los síntomas conductuales. De forma que los síntomas que proporciona la ansiedad, se superponen o confunden con los de padecimientos no psiquicos, tales como la arritmia cardíaca, la hipoglucemia o la enfermedad celíaca..
Una serie de escalas han elaborado, con la intención de facilitar el conocimiento de la ansiedad.
La escala de ansiedad de Hamilton10 (HARS, por sus siglas en inglés: Hamilton Anxiety Rating Scale) es ampliamente utilizada en la práctica asistencial y en la investigación clínica. Que de forma la abreviada es como sigue:11
1. Estado de ánimo ansioso.
2. Tensión.
3. Temores.
4. Insomnio.
5. Intelectual (cognitivo).
6. Estado de ánimo deprimido.
7. Síntomas somáticos generales (musculares).
8. Síntomas somáticos generales (sensoriales).
9. Síntomas cardiovasculares.
10. Síntomas respiratorios.
11. Síntomas gastrointestinales.
12. Síntomas genitourinarios.
13. Síntomas autónomos.
14. Comportamiento en la entrevista (general y fisiológico).
El entrevistador gradua la gravedad de los síntomas, utilizando 5 opciones de respuesta ordinal, con rangos desde 0 (ausencia del síntoma) hasta 4 (síntoma muy grave o incapacitante).11
La puntuación total, que se obtiene por la suma de las puntuaciones parciales de los 14 ítems, puede oscilar en un rango de 0 puntos (ausencia de ansiedad) a 56 (máximo grado de ansiedad). En su versión original, esta escala ha demostrado poseer unas buenas propiedades psicométricas y es ampliamente utilizada en la evaluación clínica del trastorno de ansiedad.11
Escala de ansiedad y depresión de Goldberg[editar]
Otro cuestionario ampliamente utilizado es la escala de ansiedad y depresión de Goldberg (EADG), que resulta muy sencilla de usar y de gran eficacia en la detección de trastornos de depresión y/o ansiedad. Además, es muy útil para la evaluación de la severidad y evolución de estos trastornos. Puede usarse también como una guía para la entrevista.2
Se trata de un cuestionario heteroadministrado con dos subescalas: una para detección de la ansiedad y la otra para la detección de la depresión, con 9 preguntas cada una que siguen un orden de gravedad creciente. Los últimos ítems de cada escala aparecen en los pacientes con trastornos más severos. Las 5 últimas preguntas de cada escala sólo se formulan si hay respuestas positivas a las 4 primeras, que son obligatorias. La probabilidad de padecer un trastorno de ansiedad es tanto mayor cuanto mayor es el número de respuestas positivas.2
Diagnóstico diferencial[editar]
El primer paso ante un paciente con síntomas de ansiedad es realizar una completa evaluación, que puede incluir diversas pruebas adicionales, para excluir o confirmar la presencia de una causa orgánica subyacente o asociada, que esté provocando los síntomas de ansiedad.2 Para ello, se tienen en cuenta los síntomas físicos que predominan, la historia médica y psicológica previa tanto del paciente como de su familia y las enfermedades que generan trastornos de ansiedad, así como la probabilidad de que las pueda padecer.2
Existe un amplio abanico de enfermedades que cursan con síntomas psiquiátricos o que pueden simular un trastorno mental. Su identificación puede llegar a resultar complicada y no siempre se realiza una adecuada evaluación del paciente.2 12 13 14 15 16
En ocasiones, los síntomas psiquiátricos se desarrollan antes de la aparición de otros síntomas o signos más característicos de la enfermedad, como ocurre en ciertos trastornos metabólicos,14 15 16 e incluso pueden ser las únicas manifestaciones de la enfermedad en ausencia de cualquier otro síntoma, como ocurre en algunos casos de enfermedad celíaca o de sensibilidad al gluten no celíaca,13 por lo que con frecuencia no se consigue un diagnóstico correcto o este se demora durante años.13 14 15
Algunos de los trastornos que cursan frecuentemente con síntomas de ansiedad incluyen:
• Trastornos endocrinos, tales como el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, la hiperprolactinemia, la psicosis posparto o el síndrome de Cushing.12
• Enfermedades sistémicas, inflamatorias o infecciosas, tales como la enfermedad celíaca12 13 y la sensibilidad al gluten no celíaca (ambas cursan con frecuencia sin síntomas digestivos),13 el lupus eritematoso sistémico, el síndrome antifosfolípidos, la mononucleosis infecciosa, la sepsis, la fiebre tifoidea, la brucelosis, la malaria, la enfermedad de Lyme o el VIH/sida.12 13
• Alergias.2
• Enfermedades gastrointestinales, tales como la enfermedad inflamatoria intestinal.12
• Estados carenciales, por déficit de vitaminas B2, B12, D o ácido fólico.12
• Trastornos electrolíticos o de fluidos, tales como la hiponatremia o la hipocalcemia.12
• Fallo hepático, como la encefalopatía hepática.12
• Fallo renal, como la retención urinaria aguda.12
• Enfermedades respiratorias, tales como el asma, el edema pulmonar, la embolia pulmonar, el trasplante de pulmón, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el mal de altura o la hipoxemia.12
• Trastornos metabólicos, tales como la hipoglucemia o la hiperglucemia.12
• Enfermedades cardíacas, tales como las arritmias cardíacas, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad de las arterias coronarias, el prolapso de la válvula mitral o el trasplante de corazón.12
• Enfermedades hematológicas, tales como la anemia, la policitemia, la leucemia o la anemia de células falciformes.12
• Trastornos neurológicos, tales como la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular, la enfermedad de Huntington, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Wilson, los tumores cerebrales, los accidentes vasculares cerebrales, las enfermedades vasculares cerebrales crónicas o la hidrocefalia.12
• Enfermedades infecciosas del cerebro, tales como la meningitis, la encefalitis o la neurosífilis.12
• Consumo de sustancias tóxicas, como la cafeína, el cannabis o la cocaína y otras drogas de síntesis. Asimismo, muchas de las personas que padecen ansiedad (sobre todo ansiedad generalizada, trastorno de angustia y fobia social), consumen alcohol con el pretendido objetivo de aliviar la sintomatología de la angustia.2
Pronóstico
La evolución de los problemas de ansiedad cursa con períodos de reducción y desaparición de los síntomas durante un intervalo de tiempo variable. De la misma forma que ocurre con cualquier otra enfermedad crónica, con un tratamiento apropiado se puede convivir con este problema de manera adecuada, consiguiendo llevar una vida normal. Un tratamiento efectivo ayuda a disminuir los síntomas, mejorar la autoestima, volver a disfrutar de la vida de nuevo y prevenir recaídas, si bien pueden aparecer altibajos durante el proceso.2
Los tratamientos habituales son la psicoterapia (terapia cognitivo-conductual) y la medicación (principalmente antidepresivos y ansiolíticos), que pueden ser usados o no de forma conjunta, según el trastorno que presente el paciente.2
En conclusión, la ansiedad es el síntoma dominante de la mayoría de las enfermedades psíquicas, su magnitud y persistencia le dan las connotaciones de gravedad.

1 comentario »

  1. Una vez más queda manifiesto que
    para conocer o entender bien la psicologia y
    sus desviaciones, como la ansiedad,
    hay que dominar la neurologia y nadie mejor que
    un veterano neurocirujano, que se pasea
    por el delicado cerebro como Pedro oor su casa

    Comentario por Manuel Cruz — 27 Febrero 2017 @ 12:37

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