Enriquerubio.net El blog del Dr. Enrique Rubio

10 diciembre 2018

BACTERIAS INTESTINALES DENTRO DEL CEREBRO HUMANO

Filed under: DEGENERATIVAS,INFECCIONES E INFLAMACION — Enrique Rubio @ 14:13

BACTERIAS INTESTINALES DENTRO DEL CEREBRO HUMANO

Fotografía de un astrocito,. La mancha gris del centro es un capilar, a la izquierda, varias bacterias – ROSALINDA ROBERTS, COURTNEY WALKER, AND CHARLENE FARMER La barrera hematoencefálica, es un conjunto de «filtros» situados en los vasos sanguíneos que evitan la entrada de patógenos, toxinas y otras moléculas, en el cerebro. Teoricamente impiden que entren patógenos en el cerebro, pero cada vez se pone este axioma mas en duda, ya que determinados patógenos, cuando cambian las condiciones del medio, pueden penetrar esta barrera y llegar al cerebro y el sistema nervioso en general
Investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham (EE.UU.) encontraron en muestras de cerebros por casualidad unas formas alargadas en su interior, que posteriormente vieron que eran bacterias que se suelen encontrar en el intestino y pertenecen a tres grupos de microbios.
Ponen los autores en duda si estas bacterias no son producto de la contaminación dichas bacterias entraran en las células cerebrales, pero sugieren que podría haber bacterias intestinales viviendo dentro del cerebro de personas sanas.
Este hallazgo, realizado por un pequeño equipo de investigadoras dirigido por Rosalinda Roberts, fue presentado el mes pasado en el congreso anual de la Sociedad de Neurociencia, en Estados Unidos, y revelado por Sciencemagazine.
Barrera Hematoencefalica
Los autores piensan que estos microbios, pueden ser inocuos o incluso beneficiosos para el organismo.
La investigadora, Courtney Walker y Charlene Farmer trabajaban con muestras de cerebro extraídas de 34 personas fallecidas solo unas horas antes. Su objetivo era comparar los cerebros de enfermos de esquizofrenia con los de personas no afectadas por esta dolencia. Las fotografías de microscopía electrónica, en las que se extraen pequeñas láminas de tejido que se fijan a través de complejas técnicas, revelaron la presencia de corpúsculos dentro de ciertas células y en zonas concretas de estas.
Se encontraron las bacterias predominantemente en dos o tres lugares»,
En concreto, en los pies de los astrocitos, en la barrera hematoencefálica y junto a axones mielinizados. Además, la presencia de los microbios varió en cada región cerebral. En general, resultaron ser más abundantes en la sustancia negra (implicada en movimiento de ojos, planificación de movimientos, aprendizaje y adicción), el hipocampo (memoria, entre otros procesos) y el córtex prefrontal (pensamiento, memoria a corto plazo, atención), y más escasas en el cuerpo estriado (función motora, recompensa, etc).
Descartar que las bacterias hubieran llegado al cerebro después de la muerte, como una contaminación, les hizo buscar estos microbios en 10 ratones sanos. Extrajeron los tejidos justo después de la muerte de estos animales y, ¿qué encontraron? Más bacterias. A continuación, analizaron los cerebros de cuatro ratones desprovistos de microbios, criados expresamente para nacer en ausencia de bacterias. En este caso, encontraron tejidos totalmente limpios de microorganismos, lo que apunta a que no es la técnica de extracción la que introdujo las bacterias.
Además, y según ha detallado Rosalinda Roberts, en los ratones, pero no en los humanos, observaron bacterias dentro de los de las neuronas. También las vieron en las cercanías de los axones mielinizados.
Microbios de la microbiota intestinal?
Lo próximo que hicieron fue identificar a las bacterias halladas en el cerebro. Los análisis de genomas revelaron que el 92 por ciento de dichas bacterias pertenecen a 3 grandes grupos, que se corresponden con bacterias intestinales pero también con los tipos más frecuentes de estos microorganismos: Firmicutes, Proteobacteriasy BacteroidetesEl hecho de que hayan encontrado bacterias solo en ciertas zonas específicas de las profundidades de las células sugiere que estas no llegan a sus posiciones por azar. Como tampoco hay señales de inflamación en los cerebros, lo que se esperaría si estos fueran patógenos, también hace pensar que no están atacando.
Las bacterias podrían entrar en el cerebro bajo circunstancias que no impliquen lesiones o infecciones»«Las bacterias podrían entrar en el cerebro bajo circunstancias que no impliquen lesiones o infecciones y que podrían tener preferencias muy selectivas sobre el lugar donde viven en el cerebro», ha constatado Roberts.
Entonces, ¿qué podrían estar haciendo estos microbios si, efectivamente, vivieran en el interior del cerebro? ¿Podrían ser importantes para las funciones celulares, la enfermedad y la respuesta inmune? «Si vivieran ahí, la respuesta es sí», ha dicho la investigadora. «La ausencia de inflamación sugiere que son comensales o mutualistas, o bien que llegan tras la muerte a causa de una contaminación».
Los hallazgos son interesantes porque las bacterias se localizan en lugares específicos y no sencillamente en cualquier parte», como harían en una contaminación.. Es decir, esta opción también abriría curiosos interrogantes: ¿Por qué las bacterias invaden un ambiente hostil (compuesto por glutaraldehído), que se usa como agente antibacteriano en la conservación de las muestras de cerebro? ¿Qué tienen de especial los astrocitos y la mielina para ser invadidos mientras que otras células no reciben la «visita» de estos microbios? ¿Por qué invaden los núcleos de las neuronas de los ratones pero no de los humanos?
La comunidad científica ha constatado que la microbiota del intestino humano tiene un papel crucial para evitar la entrada de patógenos, regular el sistema inmunológico y absorber nutrientes. Recientemente, se ha comenzado a observar que el microbioma intestinal parece influir en el funcionamiento del cerebro, en el comportamiento y en la aparición de enfermedad, a través de mecanismos desconocidos. Se ha sugerido que puede ser gracias a la producción de hormonas o neurotransmisores, o quizás a través de algún mecanismos de comunicación, vía nervios o vasos sanguíneos. ¿Es lo hallado por estos científicos un primer indicio de esto?
Rosalinda Roberts ha explicado que a continuación tratarán de repetir los hallazgos centrándose en la esterilidad de las técnicas, con la finalidad de confirmar si estas bacterias proceden de una contaminación o no. Además, harán nuevos análisis para averiguar cuántas bacterias hay en los tejidos y si están vivas y, más adelante, cuántas hay en cada región en personas afectadas de varias dolencias. Para saber cómo podrían llegar hasta ahí, Roberts ha dicho que examinará potenciales rutas de entrada, como el nervio olfativo, el nervio vago y el área postrema.
Otros investigadores ya han manifestado su interés en estas observaciones. Por el momento, un grupo ha obtenido una confirmación independiente en tejidos extraídos en cirugía. El reto será, según Roberts, investigar en este campo teniendo en cuenta que hay pocos microscopistas electrónicos que puedan trabajar con este tipo de muestras, y el propio hecho de que sea necesario hacer las preparaciones tan solo ocho horas después de la muerte.
El esfuerzo podría merecer la pena. Si no es una peculiar contaminación, los científicos podrían haber encontrado un filón para estudiar la evolución, el funcionamiento y las enfermedades del cerebro.
Fantastico trabajo, Pueden haber germenes en el cerebro, sin producir enfermedades sin inflamación incluso benefactores.
Es posible que sea cuestión de tiempo, pasado el cual, se hacen patógenos y aparece la inflamación y todo el camino de enfermnedades neurodegenerativas.
Algo se ha conseguido, hay que romper paradirgmas.
La microbionta se ha roto, los germenes entran en el sistema nervoso por cualquier sitio, no necesitan puerta y se existe ellos la abren y además actúan cuando pueden lo necesitan y el organismo trata de expulsarlos si se portan agresivamente
La microbiota esta siendo explotada desde muchos angulos y es muy posible que esto de resultados.

Abundando en lo anterior, cabe introducir, el manejo de los macrofagos en esta patología.

Un equipo de investigadores dirigido por científicos del Centro Max Delbrück de Medicina Molecular ha descubierto que una población de monocitos definida por la elevada expresión del marcador Ly6C (Ly6C ++) juega un papel crucial en la homeostasis cerebral. En experimentos realizados en ratones en los que el tratamiento prolongado con antibióticos había disminuido la neurogénesis hipocampal y la memoria, éstas pudieron ser restablecidas mediante el ejercicio físico y el tratamiento con probióticos.
Esta combinación se asoció a un aumento en el número de monocitos Ly6C ++ en el cerebro. La eliminación de esta población redujo la neurogénesis, mientras que su transferencia a ratones tratados con antibióticos la rescató. Ya era conocido que la macrobiota intestinal mantiene sistémicamente algunas poblaciones circulantes de célula mieloides, modulando los precursores de la médula ósea.
Los autores no descartan que la depleción de células Ly6C ++ mediante el uso de anticuerpos pueda tener algún efecto sobre otras células residentes del sistema nervioso central, como la microglia, los astrocitos o las células endoteliales. Sin embargo, el análisis de esta población celular en los diferentes paradigmas de tratamiento utilizados en este estudio les asigna, sin duda, un papel preponderante en la neurogénesis adulta en el hipocampo.
Bibliografia
– ROSALINDA ROBERTS, COURTNEY WALKER, AND CHARLENE FARMER. Universidad de Alabama en Birmingham (EE.UU.
Centro Max Delbrück de Medicina Molecular

8 diciembre 2018

LA PROTEINA BETA AMILOIDE ALZHEIMER Y CATARATAS

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 15:51


La β-amiloide es un péptido de 36 a 43 aminoácidos que se sintetiza a partir de la proteína precursora amiloidea (APP). Su relación con la enfermedad de Alzheimer, es su mayor relevancia, pero existe evidencia de múltiples actividades no asociadas con esta enfermedad
Estas funciones no asociadas con Alzheimer incluyen la activación de quinasas,3 la protección contra estrés oxidativo, regulación del transporte de colesterola ctuando como un factor de transcripción y actividad antimicrobiana (especialmente asociado con su acción pro-inflamatoria).
Se ha ha repetido que la neurodegeneración en la enfermedad de Alzheimer es causada por el comportamiento anormal de moléculas de beta-amiloide, que forman al reunirse, resistentes estructuras de fibrillas llamadas placas amiloides en el cerebro de los pacientes”, lo explica el coautor del artículo Robert Moir, de según publicaa Unidad de Genética y Envejecimiento del Instituto de Investigación de Enfermedades Neurodegenerativas del Hospital General de Massachusetts (MGH-MIND).
En 2010 Moir y Rudolph Tanzi, director del MGH-MIND afirman que la beta-amiloide tenía muchas de las cualidades de un péptido antimicrobiano (AMP) y se trata de una pequeña proteína innata del sistema inmune que protege contra una amplia gama de patógenos.
En ese estudio se compararon formas sintéticas de A-beta con un conocido AMP llamado LL-37 y se encontró que A-beta inhibe el crecimiento de varios patógenos importantes, a veces igual de bien o mejor que LL-37. A-beta de los cerebros de los pacientes de Alzheimer también suprimió el crecimiento del hongo ‘Candida’ cultivado para esa investigación y, posteriormente, otros grupos han documentado la acción de A-beta sintético contra los virus de influenza y herpes.
La expresión de A-beta transgénica también parece proteger a los gusanos redondos ‘C.elegans’ de cualquier infección por ‘Candida’ o ‘Salmonella’. Del mismo modo, la expresión de A-beta humana protecc Werther estoy contigo si ión las células neuronales cultivadas de ‘Candida’. De hecho, el A-beta humano expresado por células vivas parece ser mil veces más potente contra la infección que el A-beta sintético utilizado en estudios previos.
Esa superioridad parece referirse a propiedades de A-beta que se han considerado parte de la patología en la enfermedad de Alzheimer, la propensión de moléculas pequeñas a combinarse en lo que se denominan oligómeros y luego se agregan en placas de beta-amiloide.
Mientras los AMP combaten la infección a través de varios mecanismos, un proceso fundamental implica la formación de oligómeros que se unen a las superficies microbianas y luego se agrupan en agregados que evitan que los patógenos se adhieran a las células huésped y permiten a los AMP matar microbios mediante la interrupción de sus membranas celulares.
Las preparaciones sintéticas de A-beta utilizadas en los estudios anteriores no incluyeron oligómeros; pero en el actual estudio, el oligómero de A-beta humano no sólo mostró una actividad antimicrobiana aún más fuerte, sino que también se observó su agregación en los tipos de fibrillas que forman las placas de beta-amiloide para atrapar los microbios en los modelos de ratones y gusanos redondos.
Tanzi explica que “se sabe que AMP juega un papel en las patologías de una amplia gama de enfermedades inflamatorias”. “Por ejemplo, LL-37, que ha sido nuestro modelo para la actividad antimicrobiana de A-beta, ha sido implicado en varias enfermedades al final de la vida, incluyendo artritis reumatoide, lupus y aterosclerosis. El tipo de desregulación de la actividad de AMP que puede causar inflamación mantenida en esos trastornos podría contribuir a las acciones neurodegenerativas de A-beta en la enfermedad de Alzheimer” señala.
El Alzheimer podría ser la respuesta del cerebro a patógenos invasores, aunque se necesitan estudios adicionales. En
Y si se precipita como macrófago sobre germenes o patógenos en general, que están por confirmar, ¿Por qué no lo va a hacer en el cristalino dando lugar a la Catarata? Dni

Se han encontrado germenes plurales y soibre todo hongos en enfermedades neurodegenerativas. Esclerosis en placas, ELA y Alzheimer, por lo menos, y estos serian la diana de deposito de la proteína amiloide.
El resto de la amiloidosis, pueden tener el mismo procesos, un germen una reacción del organismo como defensa, es decir la emisión de un macrófago.
Estos días publique en mi blog el trabajo CATARATAS Y AMILOIDE, de la que resumo , lo que me parecec fundamental, el deposito de amiloide en el cristalino para formar ella Catarata
El deposito anormal de amiloidea, forma lo que se llama “amiloidosis” son un grupo de procesos esporádicos, familiares y/o hereditarios, degenerativos, ligados al en los tejidos afectados de una proteína anormal plegada (amiloide). Al depositarse en los tejidos, la amiloide altera la estructura tisular normal, y por consiguiente la función tisular. Los signos y síntomas de cada proceso dependen de la localización y tamaño de los depósitos. Los depósitos pueden ser localizados (amiloidosis localizada), o distribuidos por todo el organismo (amiloidosis sistémica). También se pueden diferenciar, según se conozca su causa, en secundaria (causada por otra enfermedad), o primaria (sin causa conocida). Las amiloidosis primarias, en general, afectan a nervios, piel, lengua, articulaciones, corazón e hígado. Las amiloidosis secundarias suelen afectar a bazo, riñones, hígado y glándulas adrenales. La amiloidosis angiopática cerebral hereditaria, también conocida como angiopatía amiloide cerebral, provoca una pérdida progresiva de la función intelectual (demencia), así como ictus, u otras alteraciones neurológicas, que comienzan a mediana edad..
El depósito patológico de esta proteína, produce varios tipos de enfermedad, sobre todo era lógico pensar que el deposito de amiloide en el cristalino formando cataratas, tendría la misma etipatogenia.
Sabemos Ahora empezamos a saber que la proteína beta-amiloide, componente fundamental de las placas cerebrales de las personas con enfermedad de Alzheimer (EA), también se detecta en el cristalino del ojo.
En la Unidad de Investigación en Genética e Envejecimiento del MGH, ha identificado a la proteína en muestras de cristalino pertenecientes a sujetos ancianos con y sin Alzheimer.
La formación de placas de proteína beta amiloide en el cerebro y el desarrollo de cataratas son sendos ejemplos de una acumulación de la proteína relacionada con lesiones degenerativas asociadas a la edad”. De esta forma, las personas con síndrome de Down, que suelen desarrollar precozmente Alzheimer, también son más propensas a sufrir cataratas a una edad temprana.
La
En el análisis de tejido cerebral y de cristalino de 9 pacientes fallecidos por EA y de 8 controles que perecieron por otras alteraciones neurodegenerativas. La proteína beta- amiloide se encontró en todas las muestras de cristalino analizadas en concentraciones similares a las que se hallaron en las muestras cerebrales.
Cabe ahora pensar que el substrato sobre el que se precipitan la proteína amiloide es el mismo.
Recientes trabajos muestran que los amiloides son producidos por macrofagos y actúan como un sistema de reparación o inmunidad. La búsqueda de germenes en los depósitos de amiloide, sobre todo en el Alzeimer, Esclerosis Multples y ELA.
El numero de germenes encontrados en estas placas amiloides, es grande y repetidos, pero según Carrasco, en estudios que llevan 20 años, se repiten el hallazgo de varios hongos y asociados a bacterias.
Al depositarse en los tejidos, la amiloide altera la estructura tisular normal, y por consiguiente la función tisular.
El profesor Don Manuel Cruz Hernandez, hombre sabio muy amigo mio, que me ayuda con sus comentarios, me dice lo que sigue:
Muy interesante aunque habría que conocer la
opinión de los oftalmólogos, dado que existen
muchos tipos de cataratas, según se tome como
referencia su localización anatómica, su edad
de aparición (no es excepcional la congénita) y
la etiologia. Ahora se plantea el papel de
las proteinas, que so muy diversas.
Destacar la beta-amiloide puede ser digna de estudio, como
su relación con las amiloidosis que tambien son
numerosas en su tipos. Esperemos más noticias.
Comentario by Manuel Cruz — 7 diciembre 2018 @ 19:49 |Editar esto.
Seguro Don Manuel que soy simplista, pero de las varias capacidades que tiene la amiloide, una de ellas evidente , es depositarse sobre germenes o patógenos en general, no lo sabemos. La variedad de esta proteína no es demasiado grande, pero si su cantidad, a pequeñas dosis es fisiológica y a dosis mayor actúa precipitándose como en las enfermedades autoinmunes. Dando perdida de la organicidad y de la función.
La imagen del deposito de beta amiloide sobre vias nerviosas me parece impresionante
Estoy seguro que hablaremos mas de esto

Referencias
Lahiri DK, Maloney B (septiembre de 2010). «Beyond the signaling effect role of amyloid–β42 on the processing of AβPP, and its clinical implications». Exp. Neurol. 225 (1): 51-4. PMC 2922469. PMID 20451519. doi:10.1016/j.expneurol.2010.04.018.
20 autores mas.

6 diciembre 2018

CATARATAS Y AMILOIDE

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 15:34

CATARATAS Y AMILOIDE

La proteína beta amiloide es inprescindible para el correcto funcionamiento del cerebro, pero al mismo tiempo ambigua en su comportamiento: Si se elimina del cerebro da problemas en la capacidad de aprendizaje y memorización, pero una mayor acumulación en forma de placas produce en la enfermedad de Alzheimer, entre otras..
El deposito anormal de amiloidea, forma lo que se llama “amiloidosis” son un grupo de procesos esporádicos, familiares y/o hereditarios, degenerativos, ligados al en los tejidos afectados de una proteína anormal plegada (amiloide). Al depositarse en los tejidos, la amiloide altera la estructura tisular normal, y por consiguiente la función tisular. Los signos y síntomas de cada proceso dependen de la localización y tamaño de los depósitos. Los depósitos pueden ser localizados (amiloidosis localizada), o distribuidos por todo el organismo (amiloidosis sistémica). También se pueden diferenciar, según se conozca su causa, en secundaria (causada por otra enfermedad), o primaria (sin causa conocida). Las amiloidosis primarias, en general, afectan a nervios, piel, lengua, articulaciones, corazón e hígado. Las amiloidosis secundarias suelen afectar a bazo, riñones, hígado y glándulas adrenales. La amiloidosis angiopática cerebral hereditaria, también conocida como angiopatía amiloide cerebral, provoca una pérdida progresiva de la función intelectual (demencia), así como ictus, u otras alteraciones neurológicas, que comienzan a mediana edad.
Los cultivos de cerebro de ratones sanos, mostraron que una cantidad óptima de beta amiloide es necesaria para mantener las neuronas funcionando correctamente. Si este equilibrio se perturba, la efectividad de la transferencia de información entre las neuronas disminuye marcadamente.

La proteína beta amiloide pertenece a un grupo de moléculas endógenas que regulan la transmisión sináptica normal en el hipocampo y de esta regulación depende la actividad neuronal ya que actua sobre la liberación en las vesículas sinápticas de neurotransmisores.
El depósito patológico de esta proteína, produce varios tipos de enfermedad, sobre todo era lógico pensar que el deposito de amiloide en el cristalino formando cataratas, tendría la misma etipatogenia.
Ahora empezamos a saber que la proteína beta-amiloide, componente fundamental de las placas cerebrales de las personas con enfermedad de Alzheimer (EA), también se detecta en el cristalino del ojo.
En la Unidad de Investigación en Genética e Envejecimiento del MGH, ha identificado a la proteína en muestras de cristalino pertenecientes a sujetos ancianos con y sin Alzheimer.
La formación de placas de proteína beta amiloide en el cerebro y el desarrollo de cataratas son sendos ejemplos de una acumulación de la proteína relacionada con lesiones degenerativas asociadas a la edad”. De esta forma, las personas con síndrome de Down, que suelen desarrollar precozmente EA, también son más propensas a sufrir cataratas a una edad temprana.
Los trabajos sobre cataratas por depósito anormal en el cristalino de amiloide y asociadas a la edad son escasos

La proteína beta amiloide es esencial para el correcto funcionamiento del cerebro, y que si se elimina del cerebro podría causar problemas en la capacidad de aprendizaje y memorización, así como una mayor y más rápida acumulación de placas en la enfermedad de Alzheimer.
En el análisis de tejido cerebral y de cristalino de 9 pacientes fallecidos por EA y de 8 controles que perecieron por otras alteraciones neurodegenerativas. La proteína beta- amiloide se encontró en todas las muestras de cristalino analizadas en concentraciones similares a las que se hallaron en las muestras cerebrales.
Cabe ahora pensar que el substrato sobre el que se precipitan la proteína amiloide es el mismo.
Recientes trabajos muestran que los amiloides son producidos por macrofagos y actúan como un sistema de reparación o inmunidad. La búsqueda de germenes en los depósitos de amiloide, sobre todo en el Alzeimer, Esclerosis Multples y ELA.
El numero de germenes encontrados en estas placas amiloides, es grande y repetidos, pero según Carrasco, en estudios que llevan 20 años, se repiten el hallazgo de varios hongos y asociados a bacterias.
El éxito de una intervención quirururgica, detienene el conocimiento de las cateratas. Excepcional Las amiloidosis son un grupo de procesos esporádicos, familiares y/o hereditarios, degenerativos, ligados al en los tejidos afectados de una proteína anormal plegada (amiloide). Al depositarse en los tejidos, la amiloide altera la estructura tisular normal, y por consiguiente la función tisular. Los signos y síntomas de cada proceso dependen de la localización y tamaño de los depósitos. Los depósitos pueden ser localizados (amiloidosis localizada), o distribuidos por todo el organismo (amiloidosis sistémica). También se pueden diferenciar, según se conozca su causa, en secundaria (causada por otra enfermedad), o primaria (sin causa conocida). Las amiloidosis primarias, en general, afectan a nervios, piel, lengua, articulaciones, corazón e hígado. Las amiloidosis secundarias suelen afectar a bazo, riñones, hígado y glándulas adrenales. La amiloidosis angiopática cerebral hereditaria, también conocida como angiopatía amiloide cerebral, provoca una pérdida progresiva de la función intelectual (demencia), así como ictus, u otras alteraciones neurológicas, que comienzan a mediana edad. Debido al tipo de alteración neurológica, el proceso suele ser fatal en una proporción importante de los afectados, aunque ello depende de la gravedad de los signos y síntomas. La mayoría de los individuos fallecen una década después de manifestarse los primeros signos y síntomas, aunque algunos sobreviven más tiempo. Existen muchos tipos diferentes de esta variedad de amiloidosis, que se diferencian según su causa genética y los signos y síntomas que presenta el caso. Los distintos tipos suelen denominarse según la región donde fueron diagnosticados inicialmente. El tipo holandés (Dutch type) es la forma más frecuente, siendo con frecuencia el ictus el signo inicial. Aproximadamente la mitad de los individuos con el tipo holandés presentan ataques recurrentes de epilepsia. Los tipos Flamenco e Italiano (Flemish type / Italian Type), suelen presentar ictus recurrente y demencia. El tipo Piamontés (Piedmont type) tiene uno o varios ictus y presentan alteraciones del movimiento, parestesias, confusión y demencia. El tipo Islandés (Iceland type), presenta ictus seguido de demencia. En el tipo Ártico (Arctic type), el primer signo suele ser la pérdida de memoria que progresa hacia demencia intensa. En el tipo Iowa los ictus son infrecuentes, y los pacientes tienen pérdida de memoria, problemas de vocabulario y palabra, cambios de personalidad, y movimientos involuntarios (mioclonus). En el tipo Británico existe demencia y problemas de movimiento pero es raro el ictus. En el tipo Danés, ocurre igual que en el tipo Británico, pero puede coexistir opacidad del cristalino (cataratas) y sordera. La causa más frecuente de la amiloidosis angiopática cerebral hereditaria, son las mutaciones en el gen APP (tipos Danés, Italiano, Ártico, Iowa, Flamenco, Piedmont). Las mutaciones en el gen CST3 causan el tipo Islandés. Las mutaciones en los tipos Británico y Danés son debidas a Instituto Valenciano de Microbiol
La utilidad que proporcionana la cirugía de las cataratas, como ocurre siempre con la cirugía exitosa, retrasa el conocimiento de la patología sobre la que se actúa.
Son los germenes y la reacción inmunitaria los que producen las patologías de los depósitos de amieloide y esto puede ser extensible a algunas enfermedades neurodegenerativas.
Bibliografia
[Nat Neurosci 2009; 12: 1567-1576 ]Abramov E, Dolev I, Fogel H, Ciccotosto , Ruff E y Slutsky I

The Lancet 2003;361:1258-1265 Brigham and Women’s
Massachusetts General Hospital (MGH)
http://www.mgh.harvard.edu/
http://www.brighamandwomens/

30 noviembre 2018

ENDIQUELA

Filed under: DEGENERATIVAS,INMUNIDAD — Enrique Rubio @ 15:00

ENDIQUELA
Alzhéimer, párkinson, ELA… ¿Y si los culpables son microbios?
LUIS CARRASCO LLAMAS Miércoles, 28 noviembre 2018, 20:04
Este autor lleva muchos años defendiendo la teoría de que los hongos intervienen en enfermedades degenerativas y no solo hongos, sino también un conjunto de gérmenes.
No le hace caso casi nadie, pero el insiste.
Las enfermedades neurodegenerativas constituyen uno de los problemas más graves de la medicina actual. La causa de muchas de ellas es aún desconocida y, por lo tanto, no se dispone de tratamientos eficaces para frenar su evolución. Tampoco para revertir los síntomas clínicos.
Hablamos de patologías tan devastadoras como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el alzhéimer, el párkinson y la esclerosis múltiple, que son objeto de estudio en todo el mundo. Por eso, el descubrimiento de la causa de estas enfermedades es uno de los mayores retos de la investigación científica en la actualidad.
Algunos investigadores han sugerido la posibilidad de que virus o incluso bacterias constituyan la causa de estas enfermedades. Nuestro grupo ha publicado varios estudios que demuestran que la ELA, el alzhéimer y la esclerosis múltiple pueden estar causadas por infecciones de hongos.
Por ejemplo, se han encontrado levaduras e hifas en el tejido nervioso de pacientes fallecidos por estas enfermedades. Estas estructuras fúngicas se han observado de manera directa con anticuerpos específicos capaces de reconocer hongos.
¿Dónde se encuentran estos microorganismos? Algunos de ellos se localizan en el interior de la célula, incluso en el núcleo de neuronas. Esto indica que la infección se produjo cuando las células estaban vivas.
Además, se han podido identificar las especies de hongos que infectan a pacientes con estas enfermedades. Todo gracias a técnicas muy sensibles que detectan el ADN fúngico con gran precisión, como la PCR y la secuenciación masiva.
Cada paciente puede tener infecciones mixtas, con diversos hongos. Estos, en general, son distintos en cada enfermedad. La existencia de especies diferentes en el sistema nervioso central explicaría por qué la enfermedad de cada paciente puede mostrar una evolución distinta.
La severidad de los síntomas clínicos en cada enfermo también es muy variada, y estaría de acuerdo con la diversidad de especies fúngicas presentes en el sistema nervioso central. Por último, también hemos demostrado la existencia de hongos mediante estudios de proteómica que señalan la presencia de proteínas de hongos.
Estos estudios de proteómica no han encontrado proteínas virales, ni de virus del herpes ni de otros virus animales. Los resultados obtenidos con anticuerpos específicos contra proteínas de herpes tampoco muestran su presencia en el sistema nervioso central de pacientes con alzhéimer.
Otro descubrimiento importante en la microbiota del sistema nervioso central es la existencia de infecciones polimicrobianas. Mediante el uso de anticuerpos específicos que reconocen bacterias, se han encontrado células procarióticas que, junto con los hongos, coinfectan a los pacientes.
Posiblemente estas bacterias sean oportunistas que aprovechan la infección principal de los hongos, que disminuye la respuesta inmune, para su crecimiento. De nuevo, mediante técnicas de PCR y de secuenciación masiva hemos identificado estas especies.
Otros grupos han llevado a cabo estudios similares que también demuestran la existencia de bacterias en el sistema nervioso central de pacientes con alzhéimer o esclerosis múltiple. Estos, sin embargo, no analizan la presencia de hongos.
Podemos concluir que todos los pacientes analizados con este tipo de patologías neurodegenerativas cuentan con hongos en su sistema nervioso central. Estos están acompañados de infecciones bacterianas.
La gran pregunta es si estas infecciones son la causa o la consecuencia de la neurodegeneración que tiene lugar en estos pacientes.
En principio, todos los síntomas clínicos observados en estas enfermedades se pueden explicar mediante estas infecciones. Se sabe que hay una respuesta inmune clara, con infiltración de linfocitos en el tejido nervioso. Para comprobarlo de forma segura, deben llevarse a cabo estudios clínicos.
Si la causa del alzhéimer, el párkinson, la ELA y la esclerosis múltiple es de origen microbiana… ¿significa eso que podríamos curar estas enfermedades? Contamos con la ventaja de disponer de compuestos antifúngicos y antibacterianos de gran eficacia, que ya han sido aprobados en distintos países. Son muy seguros y se usan a diario.
El paso siguiente sería comprobar cuáles de ellos son los más eficaces y cuál sería la dosis óptima para el tratamiento de estos enfermos. Se abre así una puerta a la esperanza de remedios seguros, en lugar de esperar al descubrimiento de nuevos compuestos.
Llegados a este punto, los germenes casi seguro que están en el cerebro de los pacientes con enfermedades neurodegenerativas, ¿pero son ellos los responsables, de la enfermedad? o la serie de macrofagos que se depositan, tales como : Cuerpos de Lewy , alfa sinucleina, placas de amiloides y Tau, que son claros exponentes de la inflamación, los responsables.
Quiere esto decir que lo que mutila el sistema nervioso es el deposito de estas sustancias sobre el Y entonces estamos de nuevo ante la enfermedades de autoinmunidad y que el germen es el inductor e incluso no tienen que ser específicos, cualquier germen puede inducir los depósitos anormales de macrofagos en un sentido ampko. Lo especifico es la reacción del cerebro .
De nuevo la microbiota, los germenes que emigran desde las cavidades y se asientan e xcualquier parte o en todas las pates ede la biología, los depósitos anormales de proteínas, dan lugar a la enfermedad.
Las enfermedades neurodegenerativas, son secundarias a la respuesta del tejido nervioso a un germen a través de la inmunidad.
A esto le llamo “ENDIQUELAR” una palabra gitana que significa, ver lo que quiere decir algo.
Recuerdo haber oído a unos gitanos decir ante una chica explendida que se contornea “endiquela, o endica”. Mira lo que quiere decir..

Bibliografia
Luis Carrasco Llamas, Catedrático de Microbiología, Centro de Biología Molecular (CBM-CSIC).

27 noviembre 2018

VARIANTES GENETICAS EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON.

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 20:51

VARIANTES GENETICAS EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON.
THE LANCET NEUROLOGY 7 junio 2018
Siempre que revisamos cualquier proceso patológico se llega a los cromosomas y siempre encontramos lo mismo
Solo algunas alteraciones congénitas y algunas familiares. El resto es mas de lo mismo
Aquí revisamos un trabajo reciente :

VARIANTES GENETICAS EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON.
THE LANCET NEUROLOGY 7 junio 2018

La mayoría de los pacientes con enfermedad de Parkinson, demencia de la enfermedad de Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy no tienen mutaciones en los genes conocidos que causan enfermedades. El objetivo de este estudio fue identificar un gen novedoso implicado en el desarrollo de estos trastornos.
Nuestro estudio se realizó en tres etapas. Primero, hicimos un análisis del vínculo del genoma completo de una familia italiana con enfermedad de Parkinson hereditaria dominante para identificar el locus de la enfermedad. En segundo lugar, secuenciamos el gen candidato en una serie internacional multicéntrica de probandos no relacionados que se diagnosticaron clínica o patológicamente con enfermedad de Parkinson, demencia de enfermedad de Parkinson o demencia con cuerpos de Lewy. Como control, utilizamos datos de secuenciación génica de individuos con aneurismas aórticos abdominales (que no fueron examinados neurológicamente). En tercer lugar, inscribimos una serie independiente de pacientes diagnosticados clínicamente con enfermedad de Parkinson y controles sin signos o antecedentes familiares de enfermedad de Parkinson, demencia de enfermedad de Parkinson, o demencia con cuerpos de Lewy de centros en Portugal, Cerdeña y Taiwán, y los examinó en busca de variantes específicas. También realizamos estudios de ARNm y patología cerebral en tres pacientes de la serie multicéntrica internacional que presentan variantes asociadas a la enfermedad, e hicimos estudios de proteínas funcionales en modelos in vitro, incluidas neuronas de células pluripotentes inducidas similares a células madre.
Los estudios moleculares se realizaron entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2017. En la familia inicial de diez individuos italianos afectados (edad media de aparición de la enfermedad 59 · 8 años [SD 8 · 7]), detectamos un vínculo significativo de la enfermedad de Parkinson al cromosoma 14 y nominó a LRP10 como el gen causante de la enfermedad. Entre las series internacionales de 660 probands, identificamos ocho individuos (cuatro con la enfermedad de Parkinson, dos con demencia de la enfermedad de Parkinson y dos con demencia con cuerpos de Lewy) que portaban LRP10 diferente, poco frecuente y potencialmente patógena variantes; Se encontró un portador entre 645 con aneurismas aórticos abdominales. En la serie independiente, dos de estas ocho variantes se detectaron en tres probandos adicionales de la enfermedad de Parkinson (dos de Cerdeña y uno de Taiwán) pero en ninguno de los controles. De los 11 probandos de las cohortes internacionales e independientes con variantes de LRP10 , diez tenían antecedentes familiares positivos de enfermedad y el ADN estaba disponible a partir de diez familiares afectados (en siete de estas familias). Las variantes de LRP10 estaban presentes en nueve de estos diez familiares, lo que proporcionó pruebas independientes, aunque limitadas, de co-segregación con la enfermedad. Estudios post mortem en tres pacientes portadores de LRP10 distintos Las variantes mostraron severa patología del cuerpo de Lewy. De nueve variantes identificadas en total (una en la familia inicial y ocho en la etapa 2), tres de LRP10 gravemente afectadas y estabilidad del ARNm (1424 + 5delG, 1424 + 5G → A, y Ala212Serfs * 17, que se muestra mediante el análisis de ADNc), cuatro la estabilidad de la proteína afectada (Tyr307Asn, Gly603Arg, Arg235Cys y Pro699Ser, mostrada por los experimentos de cycloheximide-chase), y la localización de dos proteínas afectadas (Asn517del y Arg533Leu; mostrada por inmunocitoquímica), apuntando a la pérdida de la función LRP10 como un mecanismo patógeno común.
Nuestros hallazgos implican defectos en el gen LRP10 en el desarrollo de formas hereditarias de α-sinucleinopatías. La futura aclaración de la función de la proteína LRP10 y las vías podría ofrecer nuevos conocimientos sobre mecanismos, biomarcadores y objetivos terapéuticos.

25 noviembre 2018

ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA Y SU ETIOLOGIA

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 17:09

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva del adulto, que afecta a las neuronas motoras centrales y periféricas. Los Pacientes con ELA muesran debilidad progresiva gradual y parálisis de los músculos debido a la destrucción de las neuronas motoras superiores en la corteza motora y en las neuronas motoras inferiores en el tronco cerebral y la médula espinal, dando lugar en última instancia a la muerte, usualmente por insuficiencia respiratoria.19, 20 El cuadro clínico global del ALS puede variar, dependiendo de la localización y de la progresión de los cambios patológicos encontrados en tejido nervioso.21
La búsqueda persistente de patogenos responsables de esta enfermedad, lleva a la localización de germenes diversos, que pueden, solos o en grupos intervenir. Las infecciones crónicas presentan secuencias del enterovirus en una mayoría de muestras de la médula espinal por la reacción en cadena de polimerasa (PCR).22, 23 Esto tiene controversia, puesto que otros no pudieron detectar secuencias del enterovirus en muestras de la médula espinal de pacientes con o sin el ELA.24, 25 No obstante, los agentes infecciosos que penetran en el SNC pueden desempeñar un papel en la etiología de la ELA, aunque no se ha demostrado la transferencia de los germenes de hombre a hombre o animal.26
La presencia de infecciones sistémicas por Mycoplasma en pacientes con ELA ha sido investigada con métodos de PCR.27, 28 Nuestros estudios indicaron que el 100% de los veteranos de la guerra del Golfo diagnosticados con ELA (N = 8 de 3 naciones diferentes) tenían infecciones sistémicas por micoplasma.27 Todos menos un paciente tenía Mycoplasma fermentans, y 1 veterano de Australia tenía un M. genitalium Infección. En aproximadamente 80% de pacientes no militares (no relacionados con pacientes militares) de los Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña (N = 28), también se encontraron infecciones por Mycoplasma en la sangre.27 De los pacientes civiles micoplasma-positivos que fueron probados más a M. penetrans, M. fermentans, M. hominis, Y M. pneumoniae, la mayoría fueron positivas para M. fermentans (59%), pero otros Mycoplasma especies, como M. hominis (31%) y M. pneumoniae también se encontraron infecciones (9%). Algunos de los pacientes civiles del ALS tenían infecciones micoplasmales múltiples; sin embargo, las infecciones mycoplasmal múltiples no fueron encontradas en los pacientes militares con el ALS.27 En otro estudio en México, 10 de 20 pacientes con ELA mostraron evidencias de Mycoplasma especies por análisis de su sangre por PCR.28
Otra infección crónica que se encuentra comúnmente en pacientes con ELA que viven en ciertas áreas es Borrelia burgdorferi, el agente etiológico principal de la enfermedad de Lyme (LD). Por ejemplo, los pacientes de ALS que viven en Nueva York, un área de LD-Intense, fueron examinados para B. burgdorferi infecciones, y más de la mitad fueron encontrados para ser seropositivos para Lyme Borrelia Comparado con el 10% de los controles emparejados.29 Además, diagnosticaron a algunos pacientes diagnosticados con el ALS posteriormente con neuroborreliosis.30 UN estudio de la literatura indica que las formas spirochetal se han observado durante algún tiempo en el tejido del SNC de la ELA y otras enfermedades neurodegenerativas.31 Así, un subproducto del LD puede ser progresión a ALS, pero esto es probablemente solamente posible en algunos pacientes del LD que tienen los genes genéticos de la susceptibilidad para la enfermedad neurodegenerativa y que tienen otras exposiciones tóxicas.32, 33
Los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica también tienen otras infecciones crónicas, incluyendo herpesvirus-6 humano (HHV6), Chlamydia pneumoniae, y otras infecciones.34, 35 UNA sugerencia de que los retrovirus podrían estar involucrados en la ELA y otras enfermedades de las motorneuronas36 incitó a McCormick y colegas37 Para Mira para la actividad reversa de la transcriptasa en suero y líquido cerebroespinal (CFS) de ALS y de pacientes non-ALS. Encontraron actividad sérica inversa de la transcriptasa en la mitad de los casos de ELA, pero en sólo el 7% de los controles (P< 0,008). Curiosamente, sólo 1 de 25 muestras de ELA CSF contenían actividad de transcriptasa inversa.37 El papel exacto que las infecciones juegan en la patogenesia o la progresión de ALS no se sabe. Podrían ser cofactores en la patogénesis de la ELA, o simplemente podrían ser infecciones oportunistas que causan morbilidad en pacientes con ELA, como los síntomas respiratorios y reumáticos y otros problemas encontrados a menudo en pacientes con ELA. También podrían estar involucrados en la progresión de la ELA en lugar de en su inicio. Aunque la causa exacta del ALS siga siendo desconocida, hay varias hipótesis en su patogenesia: (a) acumulación de glutamato que causa excitotoxicidad; (b) reacciones autoinmunes contra las neuronas motoras; (c) deficiencia del factor de crecimiento nervioso; (d) disfunción de la superóxido dismutasa debida a mutaciones; y (e) infección (es) crónica (s).22-24, 27-29, 31-34 Ninguna de estas hipótesis es exclusiva, y la ELA puede tener una patogénesis compleja que implique múltiples factores.34 Los estudios futuros deben determinar más exacto el papel de infecciones bacterianas y virales crónicas en la patogenesia y la progresión del ALS El grupo de el Dr Carrasco, lleva mucho tiempo insistiendo en la existencia en los cerebros de enfermos con ElA, de hongos en varios tipos y otros germenes, y no aparecen estos hallazgos mas que en algunos casos de la literatura. El análisis inmunohistoquímico con una batería de anticuerpos antifúngicos reveló estructuras fúngicas como la levadura y las hifas en la corteza motora, la médula y la médula espinal, en once pacientes con ELA. Algunas estructuras fúngicas se localizaron intracelularmente e incluso intranuclearmente, lo que indica que esta infección no es el resultado de la colonización post mortem. Por el contrario, esta carga de infección fúngica no se puede observar en varias áreas del SNC de los sujetos de control. El análisis de PCR y la secuenciación de la próxima generación de ADN extraído de tejido neural congelado identificaron una variedad de géneros de hongos, entre ellos Candida, Malassezia, Fusarium, Botrytis, Trichoderma y Cryptococcus. Ya he La infección mixta exacta varía de un paciente a otro de acuerdo con la evolución y la gravedad de los síntomas en cada paciente con ELA. Estos nuevos hallazgos proporcionan una explicación lógica para las observaciones neuropatológicas de esta enfermedad, como la neuroinflamación y los niveles elevados de quitinasa, y podrían ayudar a implementar terapias apropiadas. Nuestras observaciones actuales proporcionan una fuerte evidencia de infecciones micóticas mixtas en pacientes con ELA. La infección mixta exacta varía de un paciente a otro de acuerdo con la evolución y la gravedad de los síntomas en cada paciente con ELA. Estos nuevos hallazgos proporcionan una explicación lógica para las observaciones neuropatológicas de esta enfermedad, como la neuroinflamación y los niveles elevados de quitinasa, y podrían ayudar a implementar terapias apropiadas. Nuestras observaciones actuales proporcionan una fuerte evidencia de infecciones micóticas mixtas en pacientes con ELA. La infección mixta exacta varía de un paciente a otro de acuerdo con la evolución y la gravedad de los síntomas en cada paciente con ELA. Estos nuevos hallazgos proporcionan una explicación lógica para las observaciones neuropatológicas de esta enfermedad, como la neuroinflamación y los niveles elevados de quitinasa, y podrían ayudar a implementar terapias apropiadas Holecek V 1 , Rokyta R 2 . Se preocupan por encontrar germenes en la ELA , comentan que la bibliografía revela varios factores etiológicos sospechosos que incluyen aterosclerosis, inflamación, tumores, cataratas, diabetes mellitus tipo 2, envejecimiento y degeneración del sistema nervioso. Uno de los factores más intrigantes involucra cambios asociados con el daño oxidativo tanto de las neuronas como de las células gliales. Se sabe que los astrocitos apoyan el desarrollo de las neuronas motoras. Se sabe que el daño oxidativo conduce a la expresión de genes y proteínas sensibles al estrés, así como a la inflamación de las células gliales. La inflamación crónica podría ser un factor clave en la ELA, ya que se ha relacionado con la muerte de las neuronas motoras. La investigación fisiopatológica ha confirmado la influencia de ciertas proteínas en el pronóstico de la ELA. La ELA es típicamente una proteinopatía en la que las proteínas se agregan en las motoneuronas. Además, la excitotoxicidad del glutamato también se ha relacionado con la ELA, y se ha demostrado que la superóxido dismutasa mutada (SOD1) es responsable de la ELA familiar. En lo que respecta a la patogenia de la ELA, analizamos varios fenómenos como el aumento de los niveles de compuestos séricos específicos, la reducción de las concentraciones de mielina y los cambios en la 5-hidroxitriptamina que podrían representar indicadores clave de la patogenia, el pronóstico y la terapia de la ELA. Con respecto a la terapia de ALS; El tratamiento con antioxidantes es potencialmente muy importante. También se cree que la exposición a metales pesados influye negativamente en la ELA. La evidencia también sugiere que la buena nutrición es un factor muy importante en el tratamiento de la ELA. Desde una perspectiva farmacológica, el tratamiento con serotonina parece ser un agente terapéutico útil. Esto podría llamarse “mas de lo mismo”, varios germenes pueden ser causantes de la puesta en marcha de la enfermedad, o la reacción del parénquima nervioso es inespecífica para cualquier germen. Bibliografia 1.- Infección micótica en tejido neural de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica. Lo Alonso R 1 , Pisa D 1 , Fernández-Fernández AM 1 , Rábano A 2 , Carrasco L 3 . Neuro endocrinol lett. Febrero de 2018; 38 (8): 528-531. 2.- Neurobiol Dis. Diciembre 2017; 108: 249-260. 10.1016 / j.nbd.2017.09.001. Epub 2017 sep 6. 2.- Posible etiología y tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica. Holecek V , Rokyta R . 3. Chronic Bacterial and Viral Infections in Neurodegenerative and Neurobehavioral Diseases Garth L. Nicolson, PhD (Department of Molecular Pathology, The Institute for Molecular Medicine, Huntington Beach, CA)

24 noviembre 2018

Los gérmenes en las enfermedades degenerativas Introducción.

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 15:47

Los gérmenes en las enfermedades degenerativas Introducción.

Este trabajo trata de encontrar una relación entre las enfermedades degenerativas y sobre todo neuro degenerativas y patógenos. Sobre todo gérmenes. Buscando los datos exclusivamente en la literatura.
El trabajo de Kevin Tracey sobre el cambio de patología después de la revolución industrial , marca un hito para comprender la etiopatogenia de estas enfermedades.
Las enfermedades degenerativas tales como : enfermedad de Parkinson, ELA, esclerosis múltiple, enfermedad de Hungtintom entre otras, comparten. Una alteración de la microbiota, una emigración de germenes desde las grandes cavidades organicas, un asentamiento de estos germenes en toda nuestra biología, por supuesto incluyendo el sistema nervioso, una reacción por parte del receptor y un intento de reparación del sistema inmunitario y como consecuencias, el depósito de Macrófagos que inutilizan parcial o totalmente al receptor.
Las placas amiloide: La Tau y los cuerpos de Lewy con su toxico la sinucleina,dañan el parénquima y lo inutilizan progresiva .
A este comportamiento, en forma de algoritmo, lo vamos a llamar por simplicar “ endiquela EN” que es una palabra gitana que significa “mirar lo que quiere expresar”.

Es imprescindible conocer la reacción inflamatoria ante el patógeno agresor.
No hace falta mencionar que los agentes polulantes son los responsable, tenga o no una alteración genética previa, ver si ese patogeno es orgánico o incluso inorganico.

Las enfermedades neurodegenerativas son crónicas del sistema nervioso central (SNC) su característica clinica.1 Se caracterizan por cambios moleculares y genéticos en las células nerviosas que producen la su degeneración, la disfunción nerviosa y la muerte, en el intervalo, dan signos neurológicos y síntomas y demencia.1, 2 .
Las enfermedades neuroconductuales aparecen pero no exclusivamente en los jóvenes, con trastornos del espectro autista (ASD) que abarcan el autismo, el trastorno por déficit de atención, el síndrome de Asperger eny otros trastornos.3
Los cambios geneticos que se han encontrado en estas enfermedades son complejos y no están directamente relacionados con las simples alteraciones genéticas.1, 4
Un amplio conjunto de circcunstancias colaboran en estas patologias: deficiencias alimenticias, toxinas ambientales, metales pesados, infecciones bacterianas y virales crónicas, respuestas inmunológicas autoinmunes, enfermedades vasculares, los traumatismos son causas importantes, acumulación de líquido en el cerebro, cambios en las concentraciones de neurotransmisores, entre otras, están involucradas en la patogenia de diversas enfermedades neurodegenerativas y neuroconductuales.1-3,5-8 Uno de los cambios bioquímicos encontrados en esencialmente todas las enfermedades neurológicas, neurodegenerativas y neuroconductuales es la sobreexpresión de los compuestos radicales libres de oxidación (estrés oxidativo) que causan cambios estructurales de lípidos, proteínas y genéticas.5-9
El estrés oxidativo puede ser causado por una variedad de insultos tóxicos en el medio ambiente, y cuando se combinan con factores genéticos, pueden producirse procesos patógenos.10 La alteracion de la inmunidad o su exceso, la promoción de la enfermedad neurológica implica los productos tóxicos bacterianos o virales crónicos, que dan lugar a la presencia del exceso de especies reactivas del oxígeno y culminan en cambios patológicos.11, 12
Los agentes infecciosos pueden entrar en el SNC dentro de los macrófagos migratorios infectados, pueden obtener acceso atravesando la barrera hemato-encefálica, o entran en las celulas desde los nervios periféricos.11
Dentro de los germenes responsables o supuestamente responsables, las bacterias alteradas de la pared celular, principalmente especies de Chlamydia (Chlamydophila), Borrelia, Brucella (entre otros), bacterias sin paredes celulares, tales como Mycoplasma especies, y varios virus son los agentes infecciosos candidatos que pueden desempeñar papeles importantes en enfermedades neurodegenerativas y neurobehavoral.12-14 Estas infecciones pueden afectar al sistema inmune y a otros sistemas del órganismo, dando por resultado una variedad de lesiones y síntomas sistémicos.15-18
De forma que prácticamente todos los agentes patógenos que conocemos y muchos que no conocemos de forma arbitraria u organizada son capaces de producir una enfermedad neurodegenerativa
Empezaremos por hacer una revision de los germenes en este tipo de enfermedades
Bibliografía al final

22 noviembre 2018

El Parkinson comienza en el intestino?

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 19:30

El Parkinson comienza en el intestino?
La desesperada situación medica en las que se encuentran las enfermedades degenerativas motivan la busqueda de germenes como causantes de estas y la reacción de reposición que utiliza el organismo es la causante de los depósitos anormales que comprometen la función cerebral
Este escrito muestra la revisión de trabajos sobre flora intestinal y Parkinson en ratones y la expresion de la alfa sinucleina

Las bacterias en el intestino pueden conducir a una mayor disminución de la función motora en pacientes con enfermedad de Parkinson.
Este fue un estudio en animales que tuvo como objetivo investigar un posible vínculo entre las bacterias intestinales y las enfermedades cerebrales como la enfermedad de Parkinson
El estudio incluyó un modelo de ratón de la enfermedad de Parkinson. Los investigadores dieron a algunos ratones bacterias intestinales de personas con la enfermedad de Parkinson, a algunos les dieron bacterias intestinales de individuos sanos, ya algunos ratones no se les dio ninguna bacteria.
Descubrieron que las bacterias intestinales parecían necesarias para desencadenar síntomas similares al Parkinson. Hubo una mayor disminución en la función motora en ratones infectados con bacterias intestinales en comparación con aquellos que permanecieron libres de gérmenes, y la mayor disminución se observó en ratones que recibieron bacterias de personas con Parkinson.
Los investigadores sugieren que la presencia de bacterias intestinales puede causar la acumulación de proteínas llamadas alfa-sinucleína, que se encuentran en pacientes con enfermedad de Parkinson.
El estudio no prueba que el Parkinson sea esencialmente un trastorno intestinal y podría tratarse o prevenirse con antibióticos o probióticos. Y, los humanos no son idénticos a los ratones, por lo que los hallazgos del estudio pueden no aplicarse a las personas.
El estudio plantea posiblemente más preguntas que respuestas. Pero podría allanar el camino para futuros estudios en personas, con la esperanza de encontrar nuevos tratamientos potenciales para el Parkinson.
El estudio fue llevado a cabo por investigadores de diversas instituciones, principalmente de los Estados Unidos y Suecia, incluido el Instituto de Tecnología de California, el Centro Médico de la Universidad Rush en Chicago y la Universidad de Tecnología de Chalmers en Suecia.
Fue financiado por la Fundación Knut y Alice Wallenberg y el Consejo Sueco de Investigación.
El estudio fue publicado en la revista científica Cell .
El Parkinson es una enfermedad de causa desconocida en la que hay una pérdida de células productoras de dopamina en el cerebro. Esto conduce a una disminución progresiva de la función cerebral y motora. Los síntomas típicos incluyen movimientos lentos, músculos rígidos y temblores involuntarios. También hay a menudo efectos sobre la salud mental, como la depresión y la demencia.
Pruebas anteriores han sugerido que las bacterias intestinales podrían influir en el desarrollo de enfermedades cerebrales como la enfermedad de Parkinson al causar la acumulación de la proteína alfa-sinucleína (α-sinucleína).
Los estudios en animales son útiles en las primeras etapas de la investigación que pueden indicar cómo pueden funcionar los procesos en el cuerpo. Por otro lado, los ratones y los humanos son bastante diferentes en biología, por lo que lo que funciona en ratones puede no ser necesariamente lo mismo en humanos. E incluso si los hallazgos se aplican, es posible que no brinden la respuesta completa a las causas de enfermedades como el Parkinson.
La investigación involucró a dos grupos de ratones de 12-13 semanas de edad. Un grupo de ratones fue programado genéticamente para producir la proteína alfa-sinucleína (α-sinucleína), que se cree que se acumula en personas con afecciones cerebrales degenerativas como el Parkinson. Otro grupo de ratones “normales” actuaron como controles.
Dentro de estos dos grupos, se cambió la composición intestinal de los ratones. Algunos ratones se mantuvieron libres de gérmenes, algunos recibieron bacterias intestinales de donantes “sanos” y otros recibieron bacterias intestinales de personas con Parkinson.
La función cerebral y motora se probó con el tiempo en todos los grupos de ratones, junto con las pruebas gastrointestinales, hasta la edad de 24-25 semanas. Se usaron pruebas estandarizadas, utilizadas para ratones, para evaluar la función motora.
Los resultados de la prueba se compararon entre los diferentes grupos de ratones para ver si la composición de las bacterias intestinales, en combinación con la proteína, tenía algún efecto en la aparición de síntomas similares al Parkinson.
En general, encontraron una disminución en la función motora de los ratones con microbios intestinales en comparación con los que permanecían libres de gérmenes.
• La presencia de bacterias intestinales promovió la disminución de la función motora causada por la α-sinucleína. Los ratones modificados genéticamente para producir esta proteína y luego a las bacterias intestinales administradas generalmente se desempeñaron peor en las pruebas de función motora. Las bacterias intestinales de las personas con Parkinson causaron la mayor disminución de la disfunción motora.
• Los ratones que producían α-sinucleína que permanecían libres de gérmenes todavía mostraban una disminución en la función motora a las 24-25 semanas, pero el inicio fue significativamente más lento en comparación con los ratones con bacterias intestinales.
• Los investigadores encontraron que los microbios intestinales parecían estar afectando la función cerebral a través de la acción de los ácidos grasos de cadena corta. Los microbios producen ácidos grasos de cadena corta. Los ácidos provocan una respuesta inflamatoria en las células inmunitarias del cerebro (microglía) que conduce a la disfunción.
• En los ratones libres de gérmenes no hubo señalización de ácidos grasos, efecto inflamatorio limitado y disfunción motora limitada.
Los investigadores concluyeron: “notablemente, la colonización de ratones que sobreexpresan con microbiota de [personas con Parkinson] aumenta las deficiencias físicas en comparación con los trasplantes de microbiota de donantes humanos sanos.
“Estos hallazgos revelan que las bacterias intestinales regulan los trastornos del movimiento en ratones y sugieren que las alteraciones en el microbioma humano representan un factor de riesgo para la enfermedad de Parkinson”.
Este estudio tuvo como objetivo investigar un posible vínculo entre las bacterias intestinales y las enfermedades cerebrales degenerativas como el Parkinson.
En el modelo animal de Parkinson, los investigadores encontraron que la presencia de bacterias intestinales parece mejorar la respuesta inflamatoria del cerebro y conducir a una mayor disminución de la función motora.
Y las bacterias intestinales de las personas con Parkinson parecían tener el mayor efecto.
¿Pero esto significa que el Parkinson es esencialmente un trastorno intestinal y podría potencialmente tratarse o prevenirse con antibióticos? Desafortunadamente la respuesta no es tan simple.
Aunque estos son hallazgos interesantes, la función biológica en los ratones no es exactamente la misma que en los humanos, por lo que no necesariamente se pueden aplicar estos hallazgos a la población humana.
Incluso si son aplicables en parte, esto puede no proporcionar la respuesta completa sobre cómo comienza el proceso de la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, actúa como una investigación inicial útil que podría allanar el camino para futuros estudios en humanos.
El Dr. Arthur Roach, Director de Investigación y Desarrollo del Parkinson en el Reino Unido, comentó sobre este estudio: “Este documento muestra por primera vez una forma en que uno de los actores clave del Parkinson, la proteína alfa-sinucleína, puede tener sus acciones en el cerebro modificado por bacterias intestinales. Sin embargo, es importante tener en cuenta que este estudio se realizó en ratones y necesitaríamos más estudios en otros sistemas modelo y en humanos para confirmar que esta conexión es real … Todavía hay muchas preguntas que responder, pero espero que esto genere más investigación que revolucionará las opciones de tratamiento para el Parkinson “.

21 noviembre 2018

ARTRITIS REUMATOIDE

Filed under: DEGENERATIVAS,INFECCIONES E INFLAMACION — Enrique Rubio @ 20:15

ARTRITIS REUMATOIDE

Cualquier agente externo o interno que invade esta nuestro organismo, se acompaña de reacción de este, que no sólo lucha contra el agresor, sino que su respuesta, puede ser desmedida y autolesionarse asimismo.
Forman asi las enfermedades , “cronicas y degenerativas”
Que es una enfermedad degenerativa.
La pérdida de la morfología celular e intersticial, con la correspondiente pérdida de la función.
Cualquier agente externo puede desencadenar una enfermedad degenerativa sobre todo si se hace crónica.
La neurodegeneración es extrapolación de este concepto al sistema nervioso. Están estandarizadas estas enfermedades y es muy posible que la causa y las consecuencias que lleva consigo compliquen la enfermedad, que únicamente está tipificada por una serie de daños orgánico que son producto de la persistencia del agente casual y de la respuesta desacertada del receptor, de forma que a la hora de tratarla, es difícil la elección, y además las grandes consecuancias de estas enfermedades, es el acumulo de materia reactiva.
La multitud de enfermedades que estamos sufriendo en nuestros días está producida por este binomio, “ agente patógeno reacción organica”
El patron patologico es repetido
Rotura de la microbiota, difusión de germenes, reacción organicas, local y difusa, aparición de los macrofagos para eliminar a los patógenos y constitución de una enfermedad que es inflamatoriamente progresiva.
El llamar a la degeneracion por su localización es una manía mas de clasificar
El cuadro de autolesion aparece en cualquier zona, pero es excepcional que todos los tejidos de nuestro organismos no esten lesionados. Aunque en distinto grado.
La degeneracion no entiende de edades, si bien necesita determinadas condiciones por supuesto cromosómicas y ambientaales, son los germenes los que desencadenan la degeneracion
La artritis reumatoide es un modelo de degeneraccion con brotes de agudeza.
La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria que padecen más de 200.000 personas en nuestro país –sobre todo mayores de 40 años y, en hasta tres de cada cuatro casos, mujeres– y caracterizada fundamentalmente por el dolor y la degeneración progresiva de las articulaciones.
Se engloba dentro de las denominadas ‘enfermedades autoinmunes’, en la que el propio sistema inmunitario ataca por error, cual si fuera un ‘cuerpo extraño’, al propio organismo –en este caso, a las articulaciones
Investigadores del Hospital General de Massachussets en Boston (EE.UU.), afirman que el origen podría encontrarse en una respuesta autoinmune a las bacterias que conviven en nuestro intestino, respuesta que posteriormente se trasladaría a todo el organismo –muy especialmente a las articulaciones, si bien también a órganos como el corazón o los pulmones.
A día de hoy se sabe que la inflamación y degeneración de las articulaciones sinoviales en la artritis reumatoide está provocada por una respuesta autoinmune mediada por los linfocitos T. y asimismo, ya se han identificado numerosos factores, tanto genéticos como ambientales, asociados a la aparición de la enfermedad. Pero, exactamente, ¿qué es lo que desencadena su aparición? Pues si bien algunas investigaciones recientes han sugerido que la causa podría ser una respuesta inmune a la flora intestinal, aún no se ha encontrado un nexo molecular que confirme esta posibilidad.
En el estudio, los autores analizaron el líquido sinovial –esto es, el líquido que se encuentra en las articulaciones para reducir la fricción de los cartílagos durante el movimiento– y en la sangre periférica con el objetivo de encontrar autoantígenos asociados tanto a la flora intestinal como a la artritis reumatoide.
Llegados a este punto, cabe recordar que un ‘autoantígeno’ no es más que un antígeno que se encuentra dentro del propio organismo, así como que un antígeno es cualquier molécula, caso de una proteína, que desencadena una respuesta inmunitaria. Así, y mientras el sistema inmune producirá anticuerpos para atacar a los antígenos llegados del exterior, producirá asimismo ‘autoanticuerpos’ para combatir los ‘autoantígenos’ que ya moran en el cuerpo.
Los resultados del estudio permitieron identificar a dos autoantígenos denominados ‘N-acetilglucosamina-6-sulfatasa’ (GNS) y ‘filamina A’ (FLNA) asociados a la respuesta autoinmune en la artritis reumatoide. Concretamente, se observó que la GNS y la FLNA eran el objetivo de las respuestas autoinmunes de los linfocitos B y T en, respectivamente, el 52% y 56% de los pacientes con artritis reumatoide –que no así en personas sanas o afectadas por otros tipos de artritis, en las que estos autoantígenos no fueron objeto de ninguna respuesta.
¿Nexo común?
Pero, además de con la artritis reumatoide, ¿qué relación tienen estos autoantígenos GNS y FLNA con la flora intestinal? Pues, simple y llanamente, se trata de proteínas muy similares –cuando no las mismas– a las producidas por especies bacterianas comunes en nuestros intestinos –por especies de los géneros ‘Prevotella’ y ‘Parabacteroides’ en el caso de la GNS, y por especies de los géneros ‘Prevotella’ y ‘Butyricimonas’ en de la FNLA–. De hecho, los pacientes en los que se detectó una respuesta autoinmune frente a GNS y FNLA también se observó una respuesta exactamente similar frente a las correspondientes proteínas bacterianas.
Como refieren los autores, «si bien los antígenos GNS y FLNA fueron encontrados en el líquido sinovial y las articulaciones afectadas por la artritis reumatoide, estas proteínas GNS y FLNA presentan una similitud remarcable con las proteínas producidas por especies bacterianas muy comunes en la flora intestinal».
Un descubrimiento que, además de sugerir el posible origen de la respuesta autoinmune en la artritis reumatoide, también puede tener importantes aplicaciones clínicas.
Hospital General de Massachussets en Boston (EE.UU.),

19 noviembre 2018

Metaflammation y Anthropogens

Filed under: DEGENERATIVAS — Enrique Rubio @ 16:00

Metaflammation y Anthropogens

A lo largo de la historia, las infecciones han supuesto el mayor reto para la salud humana. En los siglos 19 y 20 esto cambia debido al desarrollo industrial económico y las mejoras iniciadas por la salud pública
En el siglo 20 el optimismo, fue atenuado por la realidad de una nueva epidemiológia (2) que se produjo con el desarrollo económico. Aparecen las crónicas-degenerativas (CD)con todo su esplendor y de manera progresiva.
No hay ya una equivalente con la teoría de los gérmenes, No se consigue todavía entender una idea unificadora de la etiología CD.
El envejecimiento de la población y la dismetabolismo se asocian y aumentan la prevalencia de enfermedades CD y los factores de riesgo asociados y su comportamientos en todas las edades de envejecimiento como una única explicación. Asociado también a las influencias geneticas (1)
El descubrimiento de una forma de inflamación (6) y su amplia presencia en muchas enfermedades crónicas (7) traen la idea de que muchos, si no todas estas enfermedades pueden tener este tipo de base inflamatoria (8) . Hace falta una causa unificadora “multi-causal” que la explique (5).

“Metaflammation” (9), se le llamó por Anthropogens su vinculación con el sistema metabólico,
Se diferencia de la inflamación clásica en que:
1.- Solo se encuentran un pequeño aumento en los marcadores del sistema inmune
2.- Es persistente y crónica en los resultados,
3.- Los procesos son sistémico en lugar de efectos locales; 4.- Tiene antígenos que son menos evidentes como agentes patógenos microbianos y, se piensa que son “inductores”,
5..- Tienden a cronificares en lugar de resolver la enfermedad,
6.- Tienden a reducir en vez de aumentar, la tasa metabólica.
La Metaflammation se ha asociado con muchas enfermedades crónicas, condiciones y factores de riesgo, que van desde la diabetes tipo 2 y la depresión a la enfermedad cardíaca, muchas formas de cáncer, e incluso demencia (7). Las posibles razones para estas asociaciones incluyen la facilitación de la aterosclerosis (11), el desarrollo de resistencia a la insulina (12), el estrés reticular endoplásmico (13), y los cambios en la flora intestinal (14).
La evidencia creciente sugiere metaflammation se puede desarrollar como una respuesta del sistema inmune intermedio para ciertos inductores, lo que, si se mantiene, puede conducir al desarrollo y mantenimiento de las condiciones dismetabólicas y CD (7,9).

Han aumentado los biomarcadores pro y antinflamatorios en la metaflammation , recientemente de igual forma se han identificados (16), inductores nutricionales, conductuales y ambientales (10,15).
Estos inductores incluyen no sólo los comportamientos relacionados con estilos de vida modernos facilitados por los entornos post-industriales – por ejemplo, la mala alimentación, la inactividad, falta de sueño y el estrés (17) -, sino también los componentes de estos ambientes propios, tales como el material ambiental, (18) y relacionados con el tráfico contaminación del aire (19), disruptores endocrinos químicos (EDC), y se le ha llamado llamado Obesogens debido a su posible relación con la obesidad (20).
Ello da lugar a la “hipótesis del desgaste”, que sugiere que estos estilos de vida y el entorno constituyen una categoría de inductores que pueden ser etiquetados como “anthropogens”.
Anthropogens se definen como entornos creados por el hombre, algunos de los cuales son perjudiciales para la salud .
Los inductores anti-inflamatorios o neutrales han influido sobre los humanos durante cientos o miles de años, la mayoría de los cuales son naturales (por ejemplo, frutas, frutos secos) o mínimamente modificadas (por ejemplo, vino, cerveza).
Los V Pro-inflamatorios son recientes y de origen humano (por ejemplo, los EDC), se modifican (por ejemplo, alimentos procesados) o inducida (por ejemplo, estilo de vida, inactivo), o son efectos de resultado (por ejemplo, ingresos / desigualdad social) de un hecho por el hombre ambiente. Inductores de pro-y anti-inflamatorias están relacionadas con cambios importantes en la evolución humana (Figura 2). La división entre los inductores anti-inflamatorios o neutral y pro-inflamatorias inductores (anthropogens) se basa en el tiempo y la cantidad de participación humana en el desarrollo de dichos inductores.

El sistema inmunológico humano está reaccionando a nuevos entornos creados por el hombre y estilos de vida (anthropogens), a la que ha estado expuesto durante un breve período (es decir, desde el comienzo de la Revolución Industrial, aproximadamente 1800 dC) y no ha tenido tiempo para desarrollarse. Para caracterizar esta reacción como estilo de vida basado ofrece sólo una parte de la explicación.
Durante los últimos 30 a 40 años, en particular, se ha experimentado el surgimiento de un sedentario, nutricionalmente modificados, impulsado por el consumo, de los cuales nunca antes habían sido experimentadas por los humanos.

Lo obtenido hasta ahora ha beneficiado a la salud humana y es el responsable de la disminución de las enfermedades infecciosas durante los últimos 1 o 2 siglos.

El conocimiento de antropógenos es imprescindible, lo que no es posible en nuestros días es un único del estilo de vida.
Una perspectiva mas amplia, donde se materialicen de manera horizontal todos los datos, seguro que aclarara el problema que termina siempre por el mismo esquema:

Unas condiciones, un patógeno, una reacción biológica y una enfermedad DC

Bibliografia
Trabajo consultado Garry Egger, PhD, MPH

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