Enriquerubio.net El blog del Dr. Enrique Rubio

19 enero 2020

NEURALGIA DEL NERVIO PUDENDO

Filed under: ANATOMIA,General — Enrique Rubio @ 21:00


El nervio pudendo se encuentra en la región pélvica inerva los genitales externos de ambos sexos, así como también los esfínteres de la vejiga urinaria y el suelo de la pelvis

Anatomía [
Hace medio siglo que se ha relacionado el dolor del periné con la afectación del pudendo Los pacientes suelen referir dolor perineal, más frecuentemente unilateral, en el área de inervación del nervio pudendo, casi siempre en el área específica de alguna de sus 3 ramos terminales, que cubren el área perianal, vulvovaginal y clitoriana en la mujer, y perianal escroto-rafe medio y dorsal del pene en el varón.
.

El nervio pudendo se forma en el plexo sacro por la fusión de ramas de S2, S3 y S4. Entra en la región glútea acompañado de la arteria pudenda interna y de la vena homónima por debajo del músculo piramidal, y sale de la pelvis por el agujero ciático mayor para volver a entrar tras rodear la espina isquiática cubierto por el ligamento sacrotuberoso, y ya en la región perineal, a través del agujero ciático menor, acceder al canal pudendo o de Alcock. El canal pudendo está formado por la prolongación lateral de la fascia del obturador interno y limitado medial y cranealmente por la fosa isquiorrectal y lateralmente por el obturador interno y el isquion. En el canal se encuentra el nervio rodeado de los vasos y tejido graso. En más del 50% de los casos forma un tronco único, pero puede presentarse como 2 ramos (36%), 3 e incluso 43.
A lo largo del canal el nervio, se divide en sus 3 ramos terminales: 1) nervio rectal inferior que inerva la región perianal, esfínter anal y elevador del ano; 2) nervio perineal que inerva la mayor parte del escroto o labios mayores y la mucosa de la uretra y labios menores, así como inervación motora de los músculos isquiocavernoso, bulboesponjoso, perineal transverso superficial y profundo, y el esfínter de la uretra, y 3) nervio dorsal del pene o del clítoris, que inerva el dorso del pene o del clítoris.
Patología
Un parto complicado puede comprimir el nervio pudendo de la parturienta causando una pérdida temporaria de la función, pero una lesión permanente es rara. El pinzamiento del nervio es extremadamente raro, pero puede ocurrir. Un tumor pélvico (especialmente un teratoma sacrococcigeo de gran tamaño), o una cirugía destinada a removerlo, pueden dañar permanentemente el nervio.
la prevalencia en Francia es de 1/6.000.
Etiología
La causa de la NP es incierta. El nervio pudendo puede estar comprimido o atrapado. Existen numerosas zonas potenciales de compresión del nervio: pinzamiento por los ligamentos posteriores de la pelvis (que comprenden los ligamentos sacrotuberosos y sacroespinosos), en el canal de Alcock (debido a la división de la aponeurosis del músculo obturador) y el proceso falciforme del ligamento sacrotuberoso. También existe la posibilidad de un atrapamiento proximal a nivel del canal subpiriforme y un atrapamiento distal del nervio dorsal del clítoris/pene a nivel del canal subpúbico. La NP también se puede producir por montar en bicicleta en exceso, tras el parto y por la formación de cicatrices como consecuencia de cirugía o radiación.

Diagnóstico de la neuralgia del pudendo

El diagnóstico se basa en tres elementos fundamentales:
Datos clínicos que corroboren el cuadro y diagnóstico diferencial con otras patologías del área.
Resonancia Magnética selectiva del suelo pélvico: Es un estudio fundamental y que no suele realizarse de forma habitual.
Requiere una gran implicación del radiólogo para realizar modos y cortes específicos para explorar el área.
Electromiograma del nervio pudendo. Es un estudio neurofisiológico que se realiza en muy pocos centros. Requiere aparataje y entrenamiento especiales. Permite detectar si efectivamente el nervio está dañado y la magnitud del mismo.
Métodos diagnósticos
Los criterios diagnósticos para la NP incluyen la presencia de dolor en la distribución del nervio pudendo que empeora al sentarse, sin afectación sensitiva objetiva, que no produce despertar nocturno y que se alivia con el bloqueo del nervio pudendo. La RMN permite clasificar la NP, basándose en el lugar de compresión: tipo I, en la escotadura ciática; tipo II, la espina isquiática y el ligamento sacrociático; tipo IIIa, el músculo obturador interno; tipo IIIb, el obturador interno y los músculos piriformes, y tipo V, las ramificaciones distales del nervio pudendo. Una imagen normal no excluye el diagnóstico de la NP.
Diagnóstico diferencial
El diagnóstico diferencial incluye la compresión por tumores de los nervios (neurofibroma, schwannoma), la compresión extrínseca (endometriosis, metástasis ósea), infecciones o afectación dermatológica local (uretritis crónica, liquen escleroso), otras neuropatías sacras (post-herpética), proctalgia transitoria, neuropatía perineal debido al estiramiento durante el parto, síndromes complejos de dolor regional, neuropatía perineal que afecta al nervio cluneal inferior, bursitis isquiática, síndrome piriforme y vulvodinia provocada.

La neurografía por resonancia magnética (RM) se está imponiendo como un cuarto pilar junto con el interrogatorio, la clínica y los estudios electrofisiológicos para el diagnóstico de las mononeuropatías y polineuropatías5, 6. La neurografía por RM confiere muchas ventajas sobre el histórico electromiograma, como estándar de referencia. El uso de cortes de alta resolución, en particular, en equipos 3T, permite visualizar al NP desde la emergencia de las raíces sacras, el recorrido por sus diferentes segmentos y delimitar, en ocasiones, los ramos distales. Además, brinda información acerca del sitio exacto de las lesiones, la posible causa de la neuropatía y, los cambios musculares posdenervación7-10.
El objetivo principal de esta revisión es describir las bases anatómicas, la clínica y causas de atrapamiento del nervio pudendo, con énfasis en el diagnóstico mediante neurografía por RM.
Protocolo de estudio de RM de alta resolución del nervio pudendo
El protocolo de neurografía por RM cuenta con secuencias ponderadas en T1, particularmente útiles para valorar el grosor, curso y continuidad del nervio, así como el plano graso perineural; las secuencias que ponderan T2, detectan cambios en la intensidad de señal, que en caso de tratarse de una mononeuropatía debe compararse con el nervio contralateral. Es conveniente realizar secuencias volumétricas, que superan a las convencionales en su resolución espacial. La inyección de medio de contraste se reserva para cuando hay sospecha de procesos inflamatorios o tumorales11.
La neurografía del NP se planifica desde el nivel de las vértebras lumbares 4-5 hasta la raíz del muslo.
Bases anatómicas con correlación con RM
Segmentos del nervio pudendo
El NP (Fig. 1), la mayor rama del plexo sacro, se origina de las raíces nerviosas ventrales de los nervios sacros tercero a quinto (S3 a S5), la mayoría de las veces solo de la raíz S3. Presenta tres segmentos: el primero, desde el origen y su recorrido por la región presacra. El segundo segmento recorre la región glútea, por debajo o entre las fibras del músculo coccígeo y piriforme, cruza la espina del isquión donde toma contacto con el ligamento sacroespinoso (LSE) y el sacrotuberoso (LST)12. En este nivel el NP presenta variaciones anatómicas, que van desde la presencia de uno, dos o incluso tres troncos13. El tercer segmento del NP, se ubica por debajo del músculo elevador del ano, a lo largo de la tuberosidad isquiática, en una vaina de la aponeurosis del músculo obturador interno que conforma el canal de Alcock o canal pudendo14.
El NP normal tiene un trayecto continuo, es de bordes regulares y presenta un neto plano de clivaje con el tejido graso perineural, desde su origen hasta la entrada en el canal de Alcock, en donde toma contacto directo con el músculo obturador interno; en este segmento, el NP evaluado en ponderación T1 no puede distinguirse del plano muscular y solo puede ser visualizado en ponderación T2, donde presenta una intensidad de señal mayor que la del músculo.
Ramos distales del nervio pudendo
El NP tiene 3 ramos terminales: nervio rectal inferior, nervio perineal y nervio dorsal del clítoris o pene13, 14.
Los tres ramos terminales del NP contienen fibras motoras, sensitivas y autonómicas en diferente proporción. El NP brinda inervación motora a los músculos esfínter externo del ano, elevador del ano, bulbocavernoso, isquiocavernoso, esfínter estriado de la uretra y perineales superficiales y profundos. Es el responsable de la inervación sensitiva de los tegumentos de la región perineal, pene, clítoris, escrotos, labios mayores y menores, membrana perineal, uretra y ano. Es el nervio social, controla la erección y los esfínteres voluntarios; también se le atribuye participación en la sensación durante el coito, en la masturbación y el deseo de orinar.

Manejo y tratamiento
El abordaje incluye el tratamiento del dolor neuropático (con gabapentina, pregabalina, duloxetina, amitriptilina), estimulación percutánea del nervio tibial posterior, fisioterapia, osteopatía y psicoterapia a corto plazo. El efecto de la infiltración anestésica en el nervio pudendo es limitado. En las formas refractarias, la descompresión transglútea del nervio pudendo ha resultado ser efectiva. En aquellos en los que la cirugía ha sido inefectiva, se puede proponer el uso de un neuroestimulador implantable a nivel del cono terminal.
Realizar bloqueos selectivos del nervio y de los músculos afectados con diversas sustancias según los casos: anestésicos, corticoides, toxina botulínica, hialuronidasa (para eliminar zonas de fibrosis). Se realizan con aparatos de neuroestimulación y si es preciso bajo control ecográfico. Los resultados con uno o dos tratamientos suelen ser muy buenos y permanentes.

Cuando existe un síndrome miofascial acompañante es importante completar el tratamiento con rehabilitación y fisioterapia del suelo pélvico.
En casos más rebeldes y especiales se puede recurrir a tratamientos con radiofrecuencia, cirugía para liberar el nervio o implante de sistemas de neuromodulación.

8 enero 2020

ENTENDER EL CEREBRO

Filed under: ANATOMIA,General — Enrique Rubio @ 22:09

/>ENTENDER EL CEREBRO
Este trabajo está fundado en la conferencia que Rafael Yuste impartió durante la Lección Cajal en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza
Rafael Yuste es un neurobiólogo español, ideólogo del proyecto BRAIN acrónimo inglés del Brain Research Through Advancing Innovative Neurotechnologies, es decir, «Investigación del Cerebro a través del Avance de Neurotecnologías Innovadoras».
Fecha de nacimiento: 25 de abril de 1963 Se formó en la universidad autónoma de Madrid:
Para este autor le ha interesado marcadamente la morfología del sistema nervioso aunque esta víscera no hay quien lo entienda y aún menos mirando las neuronas del cerebro de una en una. Los científicos saben que para eso hacen falta nuevas tecnologías y el neurobiólogo Rafael Yuste afirma que esto, «va a permitir entender qué es el ser humano, porque entender el cerebro será entendernos por primera vez». Será un «nuevo Renacimiento», con un impacto tan grande en la medicina, la economía y la sociedad del futuro que debe ser regulado para garantizar que todo se hace en beneficio de la humanidad.
Neuronas en un cerebro de ratón. Universidad de Columbia (Nueva York)
Ochenta y cinco mil millones de neuronas, conectadas unas con otras, forman una maraña que es la base física de la mente humana. «Selvas impenetrables» fueron las llamó Santiago Ramón y Cajal y, » ha pasado más de un siglo sin que, ¿hayamos podido descifrar el cerebro?».

Al neurobiólogo Rafael Yuste se queja como otros muchos autores de no entender qué es un pensamiento. ¿Qué hace nuestro cerebro cuando piensa y que ocurre cuando tenemos una idea?.

Vamos de idea en idea en una especie de andadura mental: Esa navegación mental se apoyaría en una especie de GPS cerebral que, desde el hipocampo, equipa a nuestro cerebro con un mapa mental del mundo. Nos dice dónde estamos en relación con lo que vemos, «no que estamos en el centro de Zaragoza, en el edificio Paraninfo de la Universidad», pero sí «que estamos en una habitación rodeados de paredes, con muchas personas».
Hasta allí, una sala Paraninfo llena hasta la bandera, llegó el pasado 19 de diciembre Rafael Yuste para impartir la primera Lección Cajal, en un «peregrinaje» personal hasta el lugar donde «nació todo». Aquí, en esta Universidad de Zaragoza donde Cajal entró hace 150 años, «empieza la neurobiología», cuyas bases sentó.
«Las nuevas neurotecnologías van a permitir entender qué es el ser humano, porque entender el cerebro será entendernos por primera vez»
Su conferencia– invitó a dar una caminata intelectual por las nuevas neurotecnologías y está convencido, «van a permitir entender qué es el ser humano, porque entender el cerebro será entendernos por primera vez».
De alguna manera, los neurocientíficos actuales están empezando de nuevo, esta vez por otro camino. Para que el cerebro humano deje de ser «la parte más desconocida del cuerpo».

Ramón y Cajal ‘vuelve’ a la Universidad de Zaragoza
Rafael Yuste imparte la Lección Cajal en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza Francisco Jiménez

Nunca entenderemos una película si solo podemos mirar un píxel de la pantalla del televisor y compararlo con otro píxel de otra pantalla distinta que quizá está pasando otra película diferente. «Por mucho que miremos los píxeles con cuidado, de uno en uno, nunca podremos ver la película», porque la película que se ve en la pantalla es justamente lo que los científicos llaman un sistema emergente. Las imágenes de la película «emergen de la interacción en el espacio y en el tiempo del color de los píxeles.
Tras estudiar la actividad cerebral mirando las neuronas de una en una, y tratando de correlacionarla con el comportamiento de un animal o el estado mental de un paciente, empezamos a pensar que ese camino no lleva a ninguna parte. «Las capacidades cognitivas están ahí, en algún sitio», en ese tejido que genera la mente humana. «Hoy sabemos que el cerebro es el órgano que genera toda nuestra actividad mental y nuestra personalidad. Todo lo que somos es, sencillamente, producto del cerebro».
Y se cree que hay una especie de código cerebral, como ocurre con el código genético. «Si en el ADN se escribe la estructura de las proteínas con nucleótidos, en el código cerebral la actividad de las neuronas escribe, de una manera que todavía desconocemos, la actividad mental y la actividad patológica de los pacientes y las personas sanas», asegura.
Yuste considera que «el código cerebral está escrito con neuronas de una manera emergente». Y que «es muy posible que el cerebro sea una especie de pantalla de televisión y, para descifrarlo, necesitamos verla toda entera». Algo que no podemos hacer ahora.
Para lograrlo, para «crear la tecnología que leerá el cerebro», científicos de diversas disciplinas se han unido en el proyecto Brain que Rafael Yuste impulsa.
Pero la idea básica no es nueva. A un discípulo aventajado de Cajal, el aragonés Rafael Lorente de Nó se le ocurrió que la clave está en ampliar el campo de visión, más allá de las neuronas individuales. Para ‘ver la pantalla entera’, hay que buscar circuitos, sistemas de neuronas, lo que él llamó ‘cadenas reverberantes’. Ahora «hemos descubierto que la mayor parte de los disparos de las neuronas ocurren siempre en grupo».

Cada punto es una neurona, que se colorea cuando se activa. La secuencia de estas gráficas, obtenida en la Universidad de Columbia (Nueva York), permite ver que la mayor parte de los disparos de las neuronas ocurre en grupo.
Las neuronas son –compara Yuste– «como una pandilla de amigas que van siempre juntas, en grupo, no les gusta ir solas». Recientes experimentos han permitido ver por primera vez «patrones de descarga neuronal en grupos de neuronas completos, en circuitos neuronales completos». «Una esquinita de la pantalla cerebral».
Las técnicas que se encuentran en desarrollo permitirán registrar la actividad de circuitos neuronales enteros, pero también alterarlos. Algo que supone toda una revolución que «nos viene de frente y que tenemos que regular con un espíritu humanístico».
Experimentos para tocar el piano con el cerebro
Las neuronas no se activan individualmente sino en grupo. Y «es posible que estos grupos sean los ladrillos con que está construida la mente». Ya se ha conseguido ver esas ‘asambleas de neuronas’. La estrella de esta primera película es la transparente hidra, poseedora del cerebro más sencillo del reino animal.

Las neuronas de la hidra están repartidas por todo su cuerpo. En esta película de la Universidad de Columbia (Nueva York) se observa qué neuronas se activan en cada momento
Cada vez que una neurona se activa, sube la concentración de calcio. Así que sus 500-1.000 neuronas, repartidas por todo el cuerpo, fueron teñidas con colorantes sensibles al calcio. En la película de los cambios de concentración de calcio se van iluminando las neuronas activas. En la hidra «pudimos ver por primera vez la pantalla entera de la ‘televisión’ de un animal mientras hace sus cosas». La mala noticia es que, aunque hace dos años de la publicación de este estudio, «todavía no entendemos lo que significan los patrones de actividad observados». «Es una actividad espontánea, en grupo, como decía Lorente de Nó». «Si en un animal estuviésemos registrando la actividad de una única neurona, nunca nos enteraríamos de que está disparando en grupo», destaca.
Optogenética
La luz está permitiendo a los investigadores introducirse en el cerebro. Con técnicas de optogenética (ingeniería genética más láser) se puede activar o desactivar eléctricamente una neurona o grupo de neuronas, de momento solo a dos milímetros por debajo del cráneo, en la parte superior de la corteza cerebral. Así, en su laboratorio de la Universidad de Columbia (Estados Unidos), el grupo de Yuste ha conseguido empezar a cambiar el comportamiento de ratones encendiéndoles o apagándoles los grupos de neuronas responsables de los estímulos visuales. «Activando determinadas neuronas, manipulamos desde fuera lo que hace el animal. Lo llamamos ‘tocar el piano con el cerebro’». No saben con seguridad si activan la percepción o su recuerdo.
Subiendo otro escalón, las interfaces cerebro-ordenador pueden hacer que una persona con parálisis controle un brazo robótico con el pensamiento o estimular los circuitos neuronales de pacientes de párkinson o depresión. Actualmente, «más de 150.000 pacientes tienen electrodos implantados en su cerebro como tratamiento para estas enfermedades y la terapia funciona. Sin embargo, no sabemos exactamente por qué funciona».
Se espera que la tecnología que vendrá gracias a iniciativas como Brain no solo desvelará cómo funciona el cerebro, sino que permitirá a los médicos entrar en los circuitos cerebrales para diagnosticar y curar. Dos centímetros cuadrados mide el chip flexible que están desarrollando, capaz, en principio, de registrar la actividad de un millón de neuronas. Sus 100.000 electrodos pueden estimular otras tantas neuronas. Es inalámbrico y está pensado para ser implantado en personas ciegas.
Cuatro derechos humanos nuevos: los neuroderechos
Con la opción ‘autocompletar’ activada, el procesador de texto adivina la palabra que queremos escribir. Es solo el principio. Las neurotecnologías, combinadas con inteligencia artificial, empiezan a tener control sobre nuestras decisiones, lo que abre un abismo ético. Esta revolución que se avecina es de tal calado que podría usarse para descifrar lo que pensamos –»y también lo subconsciente, cosas que no sabemos que tenemos dentro», alerta Yuste–, así como para manipular procesos mentales o aumentar cognitivamente a las personas conectadas a las interfaces cerebro-ordenador, «alterando lo que significa ser humano». Ante situaciones que nunca antes se habían dado, Yuste insta a proteger a la ciudadanía con cuatro derechos humanos nuevos: los neuroderechos, proclamados por el Grupo de Morningside y publicados en ‘Nature’ en 2017.
La etica sigue teniendo un Valor extraordinario en la conducta del ser humano

Derecho a la privacidad mental y al consentimiento Mucho más allá de la privacidad de los datos, Facebook ya tiene un programa de unos 40 millones de dólares para conseguir, con electrodos no invasivos, convertir en texto lo que está pensando una persona, para interactuar sin dedos. «Esto es la máxima privacidad que existe» porque «la actividad mental, define quiénes somos». «Nuestra mente –afirma– debe ser sagrada, solo accesible por razones médicas». Por eso ha de existir el derecho a la privacidad mental, el derecho a que no se pueda comerciar con los datos mentales. «Los neurodatos, nuestros datos cerebrales, deben protegerse como si fueran un órgano del cuerpo», señala. Yuste está ayudando a los abogados del Senado de Chile para definir legalmente la privacidad mental, algo tan nuevo que está por hacer. Quieren que su Constitución la proteja.
Derecho a la identidad y a la toma de decisiones Docenas de compañías de Silicon Valley están desarrollando sistemas que nos conecten a computadoras a través de sistemas no invasivos, capaces de registrar la actividad mental. «Los algoritmos podrán influir en la toma de decisión de las personas y, cuanto más conectados estemos, menos independientes seremos». Como muestra, el experimento realizado en la Universidad de Washington: se ha conectado a tres personas con electrodos de superficie para que realicen juntos una tarea mental común. «Pero, cuando estás conectado, ¿quién eres tú? –se pregunta Yuste–. Si fusionas tu cerebro con el cerebro de otra persona o con una máquina, pierdes la identidad personal».
Derecho al aumento cognitivo justo y equitativo Estas tecnologías no serán baratas y, sin el «derecho equitativo a la ‘aumentación’», las personas que puedan permitirse el lujo de aumentarse cognitivamente podrían dejar atrás al resto, generando «dos humanidades: los aumentados –con acceso a bases de datos, a técnicas de educación más rápida…– y los no aumentados».
Derecho a la ausencia de sesgos Para evitar algo que ya ocurre, pues la inteligencia artificial lleva en sus algoritmos sesgos que discriminan a ciertos grupos de población como mujeres, minorías raciales y minorías religiosas o étnicas, al reflejar y aumentar las tendencias que se observan en las bases de datos.
Yuste cree necesario instaurar también un juramento hipocrático, un código deontológico como el de los médicos, al que se comprometan «las personas que desarrollen, ahora y en el futuro, tecnologías neurobiológicas o de inteligencia artificial».

Brain, un proyecto para revolucionar las neurotecnologías
Rafael Yuste comenzó su conferencia en el Paraninfo diciendo que representa «a un grupo de gente». Pero no solo se refería a su equipo de investigación en la Universidad de Columbia (Nueva York), donde dirige el Centro de Neurotecnología. Aludía a que «los científicos no trabajamos solos», sino formando una red que se extiende «en el espacio y en el tiempo», por lo que ve a Cajal como «un compañero de batalla» frente a la misma maraña de neuronas conectadas en el cerebro humano. «Para mirar esa selva desde arriba, necesitamos nuevas tecnologías», asegura Yuste.
Quinientos laboratorios de todo el mundo, con enfoques multidisciplinares que van de lo molecular a lo computacional, trabajan en la revolución global de las neurotecnologías que persigue el proyecto Brain. Lanzado por Obama en 2015 a 15 años vista, con unos 6.000 millones de dólares de presupuesto, busca registrar la actividad de circuitos neuronales enteros para entender la ‘película’ del cerebro, pero también para alterarla, reescribirla. Ante la enfermedad, «es nuestra obligación entrar en el cerebro y reprogramar los circuitos». Yuste sabe que Brain subirá algunos peldaños. «Este proyecto no va a solucionar las enfermedades mentales y neurológicas, y tampoco nos va a explicar cómo funciona la mente, pero proporcionará herramientas que podrán ser utilizadas más adelante por otros científicos que puedan dar el siguiente paso». Peldaño a peldaño, «sinceramente pienso que estamos al comienzo de un nuevo Renacimiento: nos vamos a entender a nosotros mismos por primera vez».
El Dr. Yuste , es un adelantado. Es posible que necesitemos un nuevo lenguaje para saber de qué hablamos.
Mientras tanto estas charlas pueden ser tachadas de romances. Están preparando el trabajo para el futuro, pues el presente y continúa siendo
Inpreciso.

MARÍA PILAR PERLA MATEO ACTUALIZADO 08/01/20 A LAS 02:00

13 diciembre 2019

EVOLUCIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO

Filed under: ANATOMIA,General — Enrique Rubio @ 20:32

EVOLUCIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO
El presente trabajo persigue, contar mi entusiasmo sobre la teoría de la evolución de los homínidos. Desde una serie de homos, no muy diferentes a los demás animales que le rodean. Un mundo de ideas los está transformando en Dios

La vida psíquica es el esfuerzo permanente entre dos cerebros.
Un cerebro emocional inconsciente, preocupado sobre todo por sobrevivir y ante todo conectado al cuerpo.
Un cerebro cognitivo, consciente, racional y volcado en el mundo externo
Estos dos cerebros son independientes entre si, cada uno de ellos contribuye de manera muy distinta a nuestra experiencia de vida y a nuestro comportamiento.
Hace alrededor de 13.500 millones de años del big bang, conjunta materia, energía, tiempo y espacio para dar comienzo a nuestro universo.
300.00 años después materia y energía se mezclan y forman estructuras complejas, los átomos. Posteriormente los átomos se asocian y dan lugar a las moléculas
Hace ahora 3.800 millones de años, estas moléculas se combinan y forman estructuras que dan lugar posteriormente a los organismos. Estamos ante la biología.
Los primeros animales pluricelulares no tenian sistema nervioso. Su cuerpo estaba rodeado por una capa externa de células epiteliales (ectoderma), que reconocian estímulos ambientales.
Algunas de sus células epiteliales, desarrollo características de neuronas y a responder con respuestas rápidas y específicas frente a estímulos ambientales. La evolución de estos epitelios condujo a la neurona, que le desarrolló, más eficiencia en la respuesta a los estímulos ambientales. Ante los estímulos ambientales, responden con electricidad, que le permite una mayor propagación de los estímulos . En animales como las medusas, en un ctenóforos, en moluscos, en tunicados y en embriones de anfibios, existen epitelios que son capaces de propagar potenciales de acción.
Con los hidrozoos (las hidras) aparecen las primeras organizaciones de sistemas nerviosos en forma de red: sistema nervioso reticular. Y las neuronas se acumulan formando pequeños ganglios, que dan lugar a la centralización del sistema nervioso y se comunican entre sí por haces nerviosos ( axones).
En los animales que crecen alargando su cuerpo, este crecimiento se hace por agregación de partes o segmentos equivalentes (metámeras). En cada metámera se organiza un par de ganglios que inervan el segmento y además, se comunican entre sí estructurando una cadena ganglionar. En los metámeros del extremo más rostral, los ganglios se ordenan formando los cerebros primitivos. Este tipo de sistema nervioso se puede llamar ganglionar y es típico de algunas lombrices y de los artrópodos.
Cuando los animales se vertebran, los ganglios cerebrales primitivos experimentan un gran desarrollo y toman un control estructural y funcional preponderante sobre los sistemas ganglionares (encefalización).
El cerebro aparece como resultado de la encefalización, y se presenta en uno de los extremos e irá aumentando de tamaño hasta constituir el cerebro humano con gran desarrollo de la corteza cerebral,
Todos los sistemas nerviosos de los vertebrados, desde los peces hasta los mamíferos, tienen la misma estructura básica, formada a partir de capas de células embrionarias.
El sistema nervioso, situado en posición dorsal, se origina a partir del ectodermo que constituye el tubo neural. Este tubo se expande y se diferencia: la parte anterior origina el encéfalo y la parte posterior se convierte en la médula espinal. El encéfalo y la médula espinal se continúan y sus cavidades se comunican.
A medida que el encéfalo comienza a diferenciarse surgen tres protuberancias en el extremo anterior: encéfalo anterior o prosencéfalo; encéfalo medio o mesencéfalo; encéfalo posterior o rombencéfalo.

El homo sapiens aparece hace 70.00 años y da lugar a la cultura, que al combinarse como otras capacidades, forma la historia. A partir de aquí el conocimiento marca la evolución de la historia. Le sigue la revolución agrícola que empezó hace 12.000 años y se siguió de la revolución científica que apareció hace sólo 500 años.
Cada periodo de tiempo da pasó a un cerebro, morfológicamente no diferente, pero con mayores capacidades intelectivas.
Los animales humanos, homos, hace unos dos millones y medio de año, no se diferenciaron socialmente de los otros grupos de animales y no eran marcadamente diferentes unos de otros y al parecer había 6 especies de homo, con los que compartían habitat.
Posiblemente hace dos millones de años en el áfrica oriental los homos no se hubiera comportado de forma diferente a como lo hacían el resto los animales. Por lo menos de los mamíferos superiores. Los distintos grupos de homos no eran diferentes y tenían unas necesidades muy similares. Amaban, se divertían, tenían grupos de amigos y competían por el poder.
Seguro que ninguno de estos grupos, se le ocurrió pensar, que uno de ellos, iba a evolucionar y con tanto ímpetu que se iba a convertir en el gestor del mundo.
Siempre ha sido soporte histórico del conocimiento el ADN, que seria esencialmente el que marcaría la evolución. El tiempo ha demostrado que la diferencia del material genético de los pre homínidos y de los homínidos conocidos, no era marcadamente diferente, solamente un porcentaje de alrededor del 3%, tenía caracteres diferentes.
Hace dos millones y medio de años, un simio austral, “australopithecus” empezó a invadir, Africa, Europa y Asia e instalarse en ella. Las condiciones ambientales permitieron la aparición de especies distintas.
En Europa y Asia occidental aparece el hombre del valle del Neander (Neanderthal). Eran individuos corpulentos, con marcados rasgos de fuerza que los diferenciaban. Se adaptaran al frío de occidente. Algo más allá en Asia occidental, aparece el homo Erectus “ homo ergido”. Posiblemente la especie del homo mas duradera.
En la isla de Java aparece “ el hombre del valle del Solo”, homo Soloensist. En la pequeña isla de Flores aparece un homo que se queda enano, aislado tal vez, porque el territorio donde habitaban se convirtió en una isla que le proporcionaba pocos nutrientes. Pesaban muy poco, unos 25 kg. Serán muy hábiles fabricando utensilios de piedra. Hace siete años en una cueva de Denisova, se encuentra el dedo de un fósil, que parece perteneció a una especie desconocida y que fue bautizado como “ homo Denisova”. Recientemente se ha hecho un nuevo descubrimiento, Homo naledi (del latín homo, «hombre», y del sesotho naledi, «estrella») es una especie de homínido extinto del género Homo que vivió en lo que ahora es Sudáfrica. La especie ha sido descrita en septiembre del 2014 por Berger y colaboradores a partir de los fósiles de al menos 15 individuos de edades diferentes encontrados en la cámara Dinaledi de la cueva Rising Star, cerca de Johannesburgo (Sudáfrica),

Resumiendo, en un periodo que ocurre entre dos millones y 10.000 años. Varias especies de homos coexistieron. Esto no es diferente a la evolución, de otros animales.
La evolución de los homínidos no hubiera ocurrido, si no se hubiera desarrollado marcadamente el cerebro desde los prehomínidos. El peso del cerebro de los Chimpancés y Bonobos es de aproximadamente 350 gramos. Mientras que el peso del cerebro de los homos, pesa alrededor de 1400 gramos. Quizás el Neanderthal, tuviera un peso superior.
El objeto de este trabajo, es intentar entender cómo de una especie de animales con un cerebro enorme, pero sin signos distintivos socialmente entre ellos, una de las 6 variantes de esta especie de homínidos, dará un gran salto y se convertirá en un animal superior.
¿Qué ha pasado?
No es difícil de entender, la necesidad de un cerebro grande fuera imprescindible para mayor desarrollo físico, pero entender el marcado desarrollo intelectual y social, precisa de unas explicaciones extraordinarias.
Es decir con nuestra mente actual es explicable lo que ocurrio en los homínidos, que al tener mayor cerebro, tendrían también mayor rendimiento. Pero esto no ha sido extrapolable a otras especies, alguna de las cuales también aumentaron el tamaño de su cerebro, pero ninguna de ellas llegó a tener un pensamiento constructivo, tal como lo entendemos ahora.
Un cerebro grande tiene mucho más gasto energético y aunque el cerebro sólo supone un 3% del peso global de un individuo, gasta una cantidad enorme de energía. Por lo cual tiene que pasar mucho tiempo buscando energía, y para ello no tuvieron que trabajar más, sino empezar a pensar, y posiblemente sus músculos ya no eran tan fuertes.
Un mono grande, nos vencería fácilmente en una batalla, pero hemos fabricado en poco tiempo armas que podría matar a todos los monos en poco tiempo.
Esto lleva aparejado la pregunta ¿qué pasó para que ocurriera este paso?. Mayor cerebro, más gasto energético, menor poder físico, pero sobre todo mayor poder intelectual.
El desarrollo del sistema nervioso, contemplado desde nuestro tiempo se explica desde varios parámetros. La bipedestación nos permitió mayor observación, al mismo tiempo que los miembros superiores quedaban libres para múltiples propósitos. Las manos empiezan a tener una utilidad extraordinaria. Adquieren una finura tal, que le permite fabricar todo tipo de utensilios.
La idea de que la bipedestación, gasto nuestro esqueleto, es uno de los grandes errores, en la interpretación de la artrosis de nuestros días. Desde los dinosaurios, todos los vertebrados tienen artrosis. Es un error de interpretación. La bipedestación sobrecargo las articulaciones de la cintura pelviana, pero descargó la cintura escapular. Y esta, cervical, hombros, codos y manos, también enferman de artrosis y en General nos atormentan en nuestros días de igual forma que las de otras articulaciones.
Durante el periodo de cazador recolector, el hombre aprende y fábrica instrumentos claves para su evolución y cada vez más sofisticados. Sobre todo armas arrojadizas, que les ahorra el cuerpo cuerpo con los animales. Esto debió ser fundamental para su defensa y convivencia. Ello le permitió cazar grandes animales, eso sí en grupos, cosa que ya hacían otras especies de animales.
Los animales que andaban por la sábana, estaban seguros de su fortaleza, y ello les permitía no tener miedo. Mientras el hombre con menos fuerza, está poseído continuamente por el miedo que le desarrolla la observación y la prevención. Cada vez es mas capaz, pero tiene que convivir con la emoción de un entorno agresivo. Que le desencadena angustia y tiene que vivir con ella. A cambio ocupa una posición preferente en la búsqueda del alimento.
Su capacidad intelectual, lo vuelve agresivo, mucho más que el resto los animales. Ello le lleva en ocasiones a romper el equilibrio ecológico y ser el manipulador de su entorno.
Consigue el fuego, y lo utiliza con múltiples aplicaciones. Se alimenta mejor, los alimentos son más variados y agradables y le transmiten menos gérmenes y además el fuego le sirve como defensa de su entorno, pero también le sirve para agredir lo que le rodea. Un humano débil es capaz de quemar un bosque y todos los animales que en él se encuentran. Todo va a evolucionar siempre igual. Cada nueva consecución, tiene grandes ventajas, pero también inconvenientes.
Hace 150.000 años todos los homínidos eran iguales y estaban capacitados para invadir el mundo y colonizarlo. Hace 70.000 años el homo sapiens de áfrica oriental ya ha invadido el continente euroasiático. Posiblemente se mezclaron con otros homínidos y esto los enriqueció. . Eso sí, con la supervivencia del más fuerte e ingenioso. Los neandertales tuvieron peor parte en este evento.
En el año 2010 se consiguió cartografiar el genoma de los neandertales y resultó, que entre 1 y el 4% de los genes de los neandertales, los tenemos los homínidos de este tiempo. La teoría de la convivencia de neandertales y sapiens, sigue siendo debatida, Charles Darwin creía que el homo sapiens era sólo otra especie animal. Esto, incluso en la actualidad no es admitido y sí que posiblemente, los sapiens cuando contactaron con los neandertales los diezmaron y fuera esta una de las limpiezas étnicas de la historia.
¿Entonces cuál fue el secreto del éxito de los sapiens?, esto quizá sea el secreto más importante de la historia. Es muy posible que el cerebro de los primeros sapiens fuera diferente al nuestro. Su aspecto era como el nuestro, pero no lo era su capacidad cognitiva, aprendizaje, memoria, comunicación. Eran mucho más limitados
Hace 70.000 años los sapiens abandonan Africa por segunda vez y expulsan a toda la demás especies humanas de la faz de la tierra. Desde esta fecha hasta 25.00 años más tarde, los Sapiens llegan otra vez a Europa y Asia oriental y cruzan el mar abierto y llegan Australia. Es de esta época, de la que tenemos pruebas de religión, comercio y estatus social. Así como gran cantidad de objetos bélicos, agujas para cocer vestidos, lámparas de aceite y alguna joyería. Es permitido pensar que ya los sapiens habían evolucionado, cuando se encuentra el León de Stadel, (una figura de marfil de mamut de un hombre León o leona), llegamos a la conclusión de que éstos ya tenían manifestaciones artísticas como nosotros y en consecuencia podían aprender lenguajes. Aunque la teoría más compartida es que una mutación genética intervino en las conexiones del cerebro de los sapiens, y les permitió comunicarse, utilizando un lenguaje nuevo. No es ilusorio pensar que se había mutado el árbol del saber.
Porque ocurrió esto en los sapiens y no en los neandertales o en otro tipo de homínido. La utilización de un lenguaje flexible, fue imprescindible para la comunicación y la evolución. La utilización de una gramática más compleja fue imprescindible. Posiblemente también los factores externos de información modificaran el lenguaje.
El homo sapiens es ante todo un animal social, la cooperación es imprescindible para la supervivencia y la reproducción. A partir de entonces el homo sapiens obtiene y almacena cantidad de información que le permiten tener unas relaciones siempre cambiantes, en poco tiempo. Dice Harari, que el sapiens se convirtió en chismoso, lo que le permitió tener duraderas charlas y adquirir capacidades sociales que le permitían confiar en los demás. Esto al mismo tiempo les permitió tener pequeños grupos sociales, y expandirse en el grupos cada vez mayores que establecían una cooperación más estrecha, refinada y complicada.
Pasaron de un lenguaje de cosas concretas, a otro, que permite la narración de hechos sociales sutiles y complejos. El chismorreo es un poder periodístico que permite informar a la sociedad y al mismo tiempo protegerla de gente indeseable.
Pero la gran revelación del lenguaje moderno es su capacidad de “transmitir datos sobre cosas que no existen”. Sólo los sapiéns pueden hablar de entidades que nunca han percibido con los sentidos. Aparecen las ideas, las leyendas, los mitos, los dioses y las religiones. Esta es la capacidad del habla de sapiéns.” Hablar de ficciones”.
No es posible convencer a ningún animal, de cosas que no existen y menos hacer que se las crea paro.
Los chimpancés, viven en pequeños grupos de sólo unas decenas de individuos. Saben luchar juntos contra sus enemigos. Suelen tener estructura jerárquica. El dominante casi siempre es un macho alfa y someten por poder, y el macho alfa consigue mantener orden y disciplina dentro de su grupo. Utiliza la fuerza cuando es necesario, pero con el gesto tiene suficiente la mayoría de las veces. Con ello consigue tener la mejor parte. El equilibrio de esto grupos lo mantiene el contacto íntimo diario. Se tocan, se abrazan, se besan y se ayudan mutuamente. Igual que en nuestros políticos, que emplean parte de su tiempo en abrazos y acariciar niños. Exactamente igual que los chimpancés. Los miembros de un grupo de estos animales rara vez se pierden de vista unos a otros, se conocen íntimamente y se ayudan en tiempos de dificultades. Para que esto ocurra el grupo no puede ser muy grande entre 20 y 50 individuos.
Es imperativo que el número de animales que compone el grupo de convivencia no aumente, entonces se pierde el orden social, y los lleva a la confrontación. Los animales que sobran se van aislando y formando su propio grupo.
Lo sorprendente, es que en los tiempos que vivimos tenemos que aceptar “que la ficción nos ha permitido imaginar y hacerlo además colectivamente”. La cantidad de mitos que hemos aprendido y creído es abrumadora. La Biblia, los dioses, las hadas, los demonios, conflictos políticos de los estados modernos que sueñan con separatismos. Estos mitos, éste creer fielmente lo que no vemos, confirió a los sapiéns una capacidad no existente hasta entonces. “Cooperar flexiblemente en gran número”. Muchos de los individuos que componen estos grupos, son extraños entre sí, no se conocen ni tienen ningún vínculo. Y los hace enormemente proyectivos. Sólo necesitan un líder y una idea.
La capacidad de rodearse de muchos individuos, perseguir una idea y ser manipulados por un líder. Transformó a un homo que no era muy diferente a lo demás animales, en un homo sapiens sapiens, irrefrenable y que gobierna el mundo, y sigue conquistando e insistiendo en “ ser inmortal, ser feliz y convertirse en Dios”.
Tengo que admitir “la idea” en un grupo heterogéneo de homos, ha conseguido evolucionar hasta nuestros días me resulta entusiasmante. Eso sí pasando por una serie de pasos y algoritmos, donde el saber y los datos, están en muchas partes y lo poseen muchas gente. Pero nadie lo puede monopolizar de manera duradera, aunque lo intente.

CABEZACONOS» EN UNA TUMBA EGIPCIA

Filed under: ANATOMIA — Enrique Rubio @ 20:12

CABEZACONOS» EN UNA TUMBA EGIPCIA

Hallan la primera evidencia de los «cabezaconos» en una tumba egipcia de 3.000 años de antigüedad
Los antiguos egipcios han sido representados durante mucho tiempo usando conos de cabeza, como se conocen, y que nos recuerda a la comedia de Hollywood protagonizada por Dan Aykroyd. Sin embargo, hasta ahora los arqueólogos no tenían evidencias físicas de su existencia. Ahora, dos de estos conos de cabeza, hechos de cera, han sido descubiertos en los cráneos de dos individuos enterrados hace unos 3.300 años en Amarna en Egipto, según informa «Live Science».
Durante cientos de años, desde el 1.550 a. C. hasta casi después de Cristo, el arte egipcio representaba a las personas con conos en la cabeza o algo parecido. Como nunca se habían encontrado ejemplos de estos conos, los arqueólogos se preguntaban si realmente existían o si eran un motivo artístico que no tenía ninguna base en la realidad (como pudiera ser el halo en la cabeza de los cristianos).
Los dos individuos con cono fueron encontrados en parcelas separadas en el cementerio de Amarna. Una mujer fue encontrada en 2010, muerta cuando tenía entre 20 y 29 años de edad y «el cono fue encontrado colocado sobre la cabeza sobre el cabello bien conservado». El cono, bajo, mediría unos 80 milimetros de alto y 100 de ancho. El otro cuerpo enterrado con cabeza de cono sería de una persona entre 15 y 20 años de sexo indeterminado encontrado en 2015. Un artículo en la revista «Antiquity» los ha sacado a la luz este diciembre. Cairo, 13/12/2019 (El Pueblo en Línea) – Los antiguos egipcios han sido representados durante mucho tiempo usando conos de cabeza, como se conocen, y que nos recuerda a la comedia de Hollywood protagonizada por Dan Aykroyd. Sin embargo, hasta ahora los arqueólogos no tenían evidencias físicas de su existencia. Ahora, dos de estos conos de cabeza, hechos de cera, han sido descubiertos en los cráneos de dos individuos enterrados hace unos 3.300 años en Amarna en Egipto, según ABC.
Durante cientos de años, desde el 1.550 a. C. hasta casi después de Cristo, el arte egipcio representaba a las personas con conos en la cabeza o algo parecido. Como nunca se habían encontrado ejemplos de estos conos, los arqueólogos se preguntaban si realmente existían o si eran un motivo artístico que no tenía ninguna base en la realidad.
Los dos individuos con cono fueron encontrados en parcelas separadas en el cementerio de Amarna. Una mujer fue encontrada en 2010, muerta cuando tenía entre 20 y 29 años de edad y «el cono fue encontrado colocado sobre la cabeza sobre el cabello bien conservado». El cono, bajo, mediría unos 80 milimetros de alto y 100 de ancho. El otro cuerpo enterrado con cabeza de cono sería de una persona entre 15 y 20 años de sexo indeterminado encontrado en 2015. Un artículo en la revista «Antiquity» los ha sacado a la luz este diciembre.
No se saben las causas y la significación de estos conos. Se especula con que pudieran significar algún tipo de purificación y mejora del poder espiritual del difunto, o también se piensa que pudiera estar relacionado con ideas de fertilidad y resurección.
ABC Actualizado:13/12/2019 09:54h

SISTEMA LÍMBICO

Filed under: ANATOMIA — Enrique Rubio @ 20:07

ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL SISTEMA LÍMBICO

El sistema límbico es la parte del cerebro que incluye el tálamo, el hipotálamo y la amígdala cerebral, y regula las emociones, la memoria, el hambre y los instintos sexuales.
En 1664 Thomas Willis, definía a un grupo de estructuras que rodeaban el tallo cerebral como “cerebro limbus” significa borde o frontera.
En 1878, Paul Pierre Broca introdujo “El gran lóbulo límbico”. Se refería a una zona del cerebro que ocupa desde el borde curvado del giro cingulado hasta el giro parahipocampal. Aunque éste lo relacionó principalmente con el olfato.
El primer autor que habló del rol que esta estructura tiene sobre el plano emocional fue James Papez. Este neurólogo fue famoso por proponer un modelo anatómico para las emociones (circuito de Papez) en 1937.
Pero el verdadero concepto de “sistema límbico”, que es el que utilizamos actualmente, se debe a Paul MacLean que en 1952 amplió las estructuras implicadas y definió el circuito de forma más compleja. Propuso además la interesante Teoría del Cerebro Triúnico, defendiendo que el cerebro humano estaba compuesto por tres cerebros, fruto de nuestra evolución como especie.
Así, el primero y más básico sería el cerebro reptil; luego el sistema límbico o cerebro intermedio, que es el viejo cerebro mamífero que origina las emociones. Por último, situado en el exterior, se encuentra el cerebro más recientemente adquirido: el neocórtex.
El sistema límbico trabaja subordinado al neocórtex que es la parte racional del cerebro con el que establece numerosas conexiones para el procesamiento emocional.
Las estructuras concretas que forman el sistema límbico no están delimitadas en la actualidad aunque las más comúnmente aceptadas son:

Funciones del sistema límbico
Sistema límbico y las emociones
Cuando hablamos de emociones, tenemos una sensación de rechazo. Se trata de una asociación que aún perdura desde los tiempos en que se veían como algo oscuro, que nublan la razón y la inteligencia. Ciertos grupos defendían que las emociones nos rebajan a la altura de los animales. Pero en realidad, esto es completamente cierto, porque como veremos, las emociones no son sino el sistema que nos hace sobrevivir.
Las emociones han sido definidas como reacciones interrelacionadas que resultan de estados de premio y castigo. Los premios, por ejemplo, favorecen reacciones (satisfacción, confort, bienestar, etc.) que atraen a los animales hacia estímulos adaptativos.
Las respuestas autonómicas y emociones dependen del sistema límbico: La relación entre emociones y respuestas autonómicas (cambios corporales) es esencial. Las emociones son, en el fondo, un diálogo entre cerebro y cuerpo. El cerebro detecta un estímulo significativo y envía la información al cuerpo para que actuemos de forma adecuada al estímulo. El último paso es que los cambios en nuestro cuerpo son hechos conscientes, y de esta forma reconocemos nuestras propias emociones. Por ejemplo, las respuestas de miedo e ira inician en el sistema límbico, que causa un efecto difuso en el sistema nervioso simpático. La respuesta corporal masiva, conocida como la “respuesta de lucha o huída”, prepara al individuo ante situaciones amenazantes para luchar o huir, aumentando el ritmo cardíaco, la respiración y la presión sanguínea.
El miedo depende del sistema límbico: Se pueden producir respuestas de miedo estimulando el hipotálamo y la amígdala. Asimismo, la destrucción de la amígdala abole la reacción de miedo y sus efectos corporales. La amígdala también se involucra en el aprendizaje del miedo. Igualmente, estudios de neuroimagen muestran que el miedo activa la amígdala izquierda.
La ira y sosiego son funciones del sistema límbico: Se observan respuestas de ira a estímulos mínimos tras la extirpación del neocortex. La destrucción de varias áreas del hipotálamo, como los núcleos ventromediales y núcleos septales, también produce ira en animales. La ira también puede generarse a través de la estimulación de zonas más amplias del cerebro medio. Por el contrario, la destrucción bilateral de la amígdala produce sosiego.
El placer y adicción se inician en el sistema límbico: El circuito del placer y la conducta adictiva incluye la amígdala, el núcleo accumbens y el hipocampo. Este circuito está involucrado en la motivación del consumo de drogas, la naturaleza compulsiva del consumo, y las recaídas.
Funciones no emocionales del sistema límbico
El sistema límbico participa en otras funciones relacionadas con la supervivencia. Se han descrito extensamente en la literatura científica circuitos especializados en funciones como el sueño, la conducta sexual, o la memoria.
Como se puede suponer, la memoria es otra función esencial para la supervivencia. Aunque existen otros tipos de memoria, la memoria emocional es la que se refiere a estímulos o situaciones que son vitales. La amígdala, la corteza prefrontal y el hipocampo intervienen en la adquisición, el mantenimiento y la extinción de memorias fóbicas, como, por ejemplo, el miedo a las arañas, que está instaurada en nuestra especie para facilitar la supervivencia.
El sistema límbico también controla las conductas del comer y el apetito, así como el sistema olfativo.

Condiciones en las que está afectado el sistema límbico
– Autismo
Parece que los circuitos límbicos implicados en la cognición social (como los que involucran a la amígdala, el giro cingulado y la corteza orbitofrontal) no funcionan adecuadamente en los individuos con trastornos del espectro autista.
– El síndrome de Kluver-Bucy
Esta afectación surge de una extracción bilateral de la amígdala y parte de la corteza temporal. Se observó que los sujetos presentaban hiperoralidad (exploraban todo con la boca), hipersexualidad, apaciguamiento, pérdida de miedo y alimentación indiscriminada.
– Encefalitis límbica
Consiste en un síndrome paraneoplásico que afecta principalmente al hipocampo, amígdala, ínsula, giro cingulado y cortex orbito-frontal. Los pacientes desarrollan pérdida de memoria, demencia y movimientos involuntarios.
– Demencia
Ciertas formas de demencia pueden afectar al sistema límbico o partes asociadas, produciendo síntomas de descontrol emocional. Por ejemplo, la demencia fronto-temporal se asocia con síntomas de desinhibición propios de lesiones en el área orbito-frontal del cerebro.
– Trastornos de ansiedad
Puede ser que en los trastornos de ansiedad exista un fallo en el control que deben ejercer las estructuras corticales y el hipocampo en la modulación de la amígdala.
– Esquizofrenia
En la esquizofrenia se da una reducción del volumen de áreas límbicas, las neuronas del hipocampo no están debidamente organizadas y es más pequeño, y en la corteza cingulada anterior y el tálamo hay menor número de células GABA érgicas (inhibidoras).
– Epilepsia límbica
También denominada Epilepsia Medial del Lóbulo Temporal (MLT). En este tipo de epilepsia, se generan lesiones en estructuras como el giro del hipocampo, la amígdala o el uncus. Esto afecta a la memoria anterógrada, es decir, el paciente tiene dificultades para aprender cosas nuevas. Además, estas personas son más propensas a sufrir ansiedad y depresión.
– TDAH
Hay autores que piensan que algún fallo en el sistema límbico puede ser la causa del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Parece que el hipocampo de estos pacientes es más grande, y también que no existen conexiones efectivas entre la amígdala y la corteza orbitofrontal. Por ello, pueden participar en el comportamiento desinhibido típico de estos sujetos (Rajmohany & Mohandas, 2007).
– Trastornos afectivos (depresión)
Según ciertos estudios, existen variaciones en los volúmenes de los lóbulos frontales, ganglios basales, hipocampo y amígdala en estos trastornos. Aparentemente hay menor activación en algunas zonas del sistema límbico.
De forma que los tres partes en que está dividido el cerebro triuno tienen una perfecta representación anatómica y posiblemente gran funcionalidad pero no es exacta la expresión del comportamiento, cuando los distintos cerebros de los que estamos compuestos, se mutilan o alteran.
Siempre que hablo del tema, menciono que hablamos de anatomía del TRiuno, y su función es aparte.
Vienen a continuación el capitulo del Telencefalo el más reciente y rico en capacidades, que será descrito a continuación.
Referencias
Rajmohan, V., & Mohandas, E. (2007). The limbic system. Indian Journal of Psychiatry, 49(2), 132–139.
Swenson, R. (2006). Chapter 9 – Limbic System. Recuperado el 4 de Octubre de 2016, de REVIEW OF CLINICAL AND FUNCTIONAL NEUROSCIENCE.
Ramos Loyo, J. (2006) Influencia de las emociones en los procesos cognoscitivos. En E. Márquez Orta (Ed.), La atención y sus alteraciones: del cerebro a la conducta (42-47). México: Editorial Manual Moderno.
Hernández González, M. (2002). Capítulo 22: Neurobiología de la emoción. En M. Hernández González (Ed.), Motivación animal y humana (335-342). México: Editorial Manual Moderno.
Silva, J.R. (2008). Capítulo 17: Neuroanatomía funcional de las emociones. En Slachevsky, A., Manes, F., Labos, E., & Fuentes, P. Tratado de Neuropsicología y Neuropsiquiatría Clínica.
Boeree, G. (s.f.). The Emotional Nervous System. Recuperado el 4 de Octubre de 2016, de Shippensburg University.
Insular cortex. (s.f.). Recuperado el 4 de Octubre de 2016, de Wikipedia.
Orbitofrontal cortex. (s.f.). Recuperado el 4 de Octubre de 2016, de Wikipedia.

12 diciembre 2019

COMO VA A EVOLUCIONAR NUESTRO CEREBRO.

Filed under: ANATOMIA — Enrique Rubio @ 19:52

COMO VA A EVOLUCIONAR NUESTRO CEREBRO.
No es fácil determinar cómo esta víscera tan compleja evolucionará en un futuro no muy lejano. Pero esta evolución va a ser más rápida.
Las funciones intelectivas de determinadas zonas del cerebro, se tardo en localizarlas intentó encontrar y esto es un intento de encontrar la suma de zonas de un humano como consecuencia de la adicción de otras zonas de animales cercanos que nos han precedido
En 1878, Paul Pierre Broca introdujo “El gran lóbulo límbico”. Se refería a una zona del cerebro que ocupa desde el borde curvado del giro cingulado hasta el giro parahipocampal. Este autor lo relacionó principalmente con el olfato y hasta James Papez se habló del efecto que esta estructura tiene sobre el plano emocional. Este neurólogo fue famoso por proponer un modelo anatómico para las emociones (circuito de Papez) en 1937.
Paul Broca (1824-1880) es recordado por su descubrimiento de que distintas partes físicas del cerebro corresponden a distintas funciones. Él supuso que estudiando el cerebro de cadáveres y relacionándolo con las conductas conocidas del antiguo dueño del órgano podría entenderse plenamente el comportamiento humano. Con ese fin conservó cientos de cerebros humanos en jarros de formaldehído, incluyendo el suyo propio. l
Una gran parte del libro está dedicada a desacreditar el trabajo de los «fabricantes de paradojas», como llama a los divulgadores de la pseudociencia, ya sea quienes se encuentran al borde de las disciplinas científicas o simplemente son rotundos charlatanes. Un ejemplo de esto es la controversia alrededor de las ideas de Immanuel Velikovsky, tal como las presenta en el libro Worlds in collision. Otra gran parte del libro discute los convencionalismos en la nomenclatura de los miembros de nuestro sistema solar, así como sus características físicas. Sagan también expone sus puntos de vista sobre la ciencia ficción, mencionando especialmente a Robert A. Heinlein, quien fue uno de sus escritores favoritos durante su infancia.
.

Pero el verdadero concepto de “sistema límbico”, que es el que utilizamos actualmente, se debe a Paul MacLean que en 1952 amplió las estructuras implicadas y definió el circuito de forma más compleja. Propuso además la interesante Teoría del Cerebro Triúnico, defendiendo que el cerebro humano estaba compuesto por tres cerebros, fruto de nuestra evolución como especie.
Así, el primero y más básico sería el cerebro reptil; luego el sistema límbico o cerebro intermedio, que es el viejo cerebro mamífero que origina las emociones. Por último, situado en el exterior, se encuentra el cerebro más recientemente adquirido: el neocórtex. Esto aunque con dificultades puede ser admitido, sobre todo por la expresión anatómica que los cerebros de las tres especies mencionadas tienen en el homo sapiens sapiens.
Se puede discutir la función de estos tres cerebros pero no su anatomía que se corresponde fielmente, con un reptil, un mamífero y un homínido.
Una vez llegado a esta anatomía cabe la inmediata pregunta de qué va a pasar en el futuro, por supuesto un cambio de la anatomía pero lo importante es cómo va a cambiar su función. Cabe la pregunta inmediata, si no estamos seguro que determinó la inteligencia del sapiens sapiens, cómo podemos predecir la próxima evolución.
No es de extrañar que los avances de la inteligencia artificial nos ayuden en la evolución, y esto no quiere decir que de una manera favorable. Fragmentos de genes de nuestros parientes evolutivos más cercanos en el genoma humano arrojan luz sobre la forma y evolución de nuestro cráneo
________________________________________
A la izquierda, un cráneo neandertal; a la derecha, uno humano. (Instituto Max Planck)
CRISTINA SÁEZ
13/12/2018 20:00Actualizado a14/12/2018 07:00
Como ocurre con todas las especies animales, los humanos modernos tenemos una serie de rasgos únicos que nos caracterizan anatómicamente. Uno de ellos es que nuestro cráneo es bastante redondo o globular, en comparación con el resto de primates y también con el de nuestros antepasados, cuya cabeza es mucho más alargada.
Pero en los lo humanos no siempre fue así: el fósil del Homo sapiens más antiguo que se conoce, hallado en el yacimiento de Jebel Irhoud, en Marruecos, que data de hace unos 300.000 años, tiene un volumen craneal similar al nuestro pero un cráneo alargado, lo que implica que la forma globular del cráneo evolucionó de forma gradual en nuestro linaje, de forma independiente al volumen del cerebro.
¿Qué propició esta evolución?, ¿Refleja ese cambio modificaciones evolutivas de las estructuras del cerebro humano o incluso de las conexiones entre las distintas áreas que pueda explicar alguna de nuestras capacidades cognitivas?
Para arrojar luz sobre estas cuestiones que han intrigado a los paleoantropólogos desde hace décadas, un equipo internacional de científicos, liderados por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (EVA) y de Psicolingüística (ambos en Alemania), han desarrollado una nueva estrategia que les ha permitido dar con dos genes implicados en este proceso. Para ello, han comparado a humanos actuales con nuestros parientes evolutivos más cercanos, los neandertales.
Han usado tomografías computerizadas de fósiles de cráneos neandertales y de cráneos de humanos actuales para generar moldes virtuales del interior del cráneo tanto de humanos como de neandertales. Han realizado resonancias magnéticas de miles de individuos adultos para saber si hay grados en la redondez del cráneo; y, por último, han usado información procedente de la secuenciación de genomas antiguos de homínidos para identificar en una muestra de 4500 personas si eran portadoras de fragmentos neandertales y de cuáles en concreto. Finalmente, han estudiado si esos fragmentos de genes neandertales estaban relacionados con la forma del cráneo.
Combinando toda la información obtenida, han hallado, como publican en Current Biology, que los humanos actuales que tienen en su genoma determinados fragmentos de ADN neandertal tienen cráneos ligeramente menos redondeados que otros humanos sin esos fragmentos.
Se sabe que Homo sapiens y neandertales se cruzaron en repetidas ocasiones y como consecuencia, los humanos modernos no africanos llevan en su ADN entre un 1 y un 2% de genes neandertales. Distintas personas llevan fragmentos distintos, repartidos por distintos puntos de su genoma, por lo que se calcula que en toda la población humana no africana actual está representado hasta un 40% del genoma neandertal.
“Hemos captado sutiles variaciones en la forma endocraneal que probablemente reflejan cambios en el volumen y la conectividad de ciertas áreas cerebrales”, afirma en un comunicado Philipp Gunz, paleoantropólogo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (EVA), ubicado en Leipzig (Alemania).
Asimismo, los investigadores han podido identificar fragmentos de ADN neandertal en los cromosomas 1 y 18 de una muestra de individuos actuales y han visto que se correlacionan con una forma del cráneo menos redondeada. Y, por último, han visto que esos fragmentos de ADN neandertal estaban relacionados con la actividad alterada de dos genes, UBR4 y PHLPP1, en dos estructuras cerebrales, el putamen y el cerebelo, ambos implicados en el desarrollo del cerebro; el primero en la neurogénesis y el segundo en la mielinización de los axones, las conexiones entre células nerviosas.
Se sabe que ambas regiones, tanto el putamen como el cerebelo, reciben información directa del córtex motor y están implicadas en la preparación, aprendizaje y coordinación sensoriomotora del movimiento. Además, el putamen contribuye a funciones cognitivas, a la memoria, la atención, la capacidad de planear y de aprendizaje, y potencialmente está implicado en la evolución del habla y del lenguaje.
Ahora el siguiente paso, según han anunciado, será realizar un estudio genómico con una muestra mucho mayor con el objetivo de identificar más genes relacionados con la forma redonda del cráneo humano y averiguar de qué forma este rasgo único está relacionado con otros aspectos de la biología humana.
“Desde un punto de vista paleoantropológico creemos saber que el cerebro humano determinada forma neurocraneal y esto es posiblemente único de nuestra especie”, según explica Marina Lozano, paleoantropóloga e investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES)
“Este estudio se pregunta el porqué de la forma tan característica del cráneo humano y para intentar resolver la pregunta utilizan información comparativa de humanos y neandertales; datos genéticos; análisis paleoantropológicos de las dimensiones y la morfología del cerebro neandertal y humano. Es un trabajo magnífico que integra distintas disciplinas, un ejemplo excelente de cuál tiene que ser el futuro de la investigación.
Referencias
↑ Sagan, Carl (1981). El cerebro de Broca. Grijalbo. ISBN 968-419-420-X

30 noviembre 2019

INTELIGENCIA Y PESO DEL CEREBRO

Filed under: ANATOMIA,General — Enrique Rubio @ 20:46

INTELIGENCIA Y PESO DEL CEREBRO

Los seres humanos tenemos grandes cerebros, con un volumen en el adulto de aproximadamente 1.350 cm3, un peso de 1.500 g y conteniendo cerca de 20 billones de neuronas.
Durante mucho tiempo pensamos que el tamaño del cerebro estaba en proporción directa con la inteligencia .

Un cerebro de mayor tamaño posee ciertamente más neuronas, pero la cantidad de neuronas no define la inteligencia de un organismo. Tomemos por ejemplo el elefante: el tamaño de su cerebro es visiblemente más grande que el del ser humano, sin embargo no se le considera por ello más inteligente, aunque sí inteligente.
Por otra parte el tamaño del del cráneo de ciertos animales, era evidentemente mayor que el del hombre. Pero su rendimiento intelectual ni siguiera se parecían.

Un equipo de investigadores dirigido por el científico Jakob Pietschnig, de la Universidad de Viena, ha llevado a cabo un estudio en el que han observado 800 cerebros diferentes. Tras realizar una serie de pruebas, han llegado a la conclusión de que la inteligencia no está relacionada con el tamaño del cerebro, sino con la organización de este.
Y que el tamaño del cerebro y la inteligencia humana no van de la mano, según la agencia ‘Metronews’.
Un equipo de investigadores observó 800 cerebros diferentes para llevar a cabo su estudio. Utilizaron métodos no invasivos del cerebro, a través de resonancias magnéticas, y consultaron más de 80 estudios acerca del tema..
El resultado de la investigación, que se puede consultar en ‘ScienceDirect’, aclara que las personas que tenían un cerebro de mayor tamaño tienen una inteligencia por debajo de la media.
Al comparar el cerebro humano con el de otros mamíferos, se llega a la conclusión de que las capacidades intelectuales no son proporcionales al tamaño del cerebro. Un elefante tiene un cerebro que pesa alrededor de 5 kilos, en comparación con el de un hombre que pesa una media 1,35 kilos o el de un cachalote que pesa 9 kilos, sin embargo el humano es el que mayor inteligencia posee.
La idea que asegura que los hombres son más inteligentes, es errónea. aunque el tamaño del cerebro masculino es superior al de las mujeres, sus capacidades intelectuales divergen en ambos géneros
El tamaño no es lo que importa, es tan sólo un detalle, lo importante es la organización del cerebro. «la disposición de la corteza, el mesencéfalo y el cerebelo, así como la conexión correcta de la sustancia blanca y la sustancia gris», son responsables de la inteligencia .

Tras la muerte de Albert Einstein en 1955, varios médicos examinaron su cerebro y encontraron que era más pequeño que la media. Sin embargo, su cerebro tenía una organización más compleja, especialmente en las zonas dedicadas al razonamiento. Las versiones sobre la anatomía y fisiología del cerebro Einstein son varias y no suelen coincidir. Debido a que se cometió un fraude al robar el cerebro de este sabio sin permiso de la familia y estudiando muchos años después, en la actualidad no se tiene idea clara de si el cerebro de Einstein era de verdad distinto a los demás.
e contenido ha sido desarrollado por UE Studio, firma creativa
El funcionamiento del cerebro sigue siendo uno de los sistemas más complejos del universo. Y comprenderlo en su totalidad continúa siendo una tarea imposible, aunque es evidente que existen ya muchas razones científicas que nos acercan a comprender mejor cómo actúa este órgano, que es el eje central de nuestro sistema nervioso.
Una de las premisas de las que se había partido, con controversia incluida, era la relación entre capacidad intelectual y tamaño del cerebro. De nuevo un estudio realizado por la Universidad de Viena, y publicado en Neuroscience & Biobahavioral Reviews, reveló que tener un cerebro más grande no implica una mayor inteligencia, ya que depende de otros factores decisivos, como la conexión óptima entre la materia blanca y la materia gris. Y aunque si bien es cierto que durante el pasado siglo, gracias a múltiples factores como la mejora del perfil nutricional, el tamaño del cerebro ha aumentado tanto en hombres como en mujeres no hay una correlación simple entre estos dos factores, tal y como afirmó el neurocientífico Karl Zilles en el último simposio sobre neurociencia. Eso sí, el especialista también apuntó que las probabilidad de que las personas con un cerebro mayor sean más inteligentes es mayor que las que cuentan con un cerebro de menor tamaño.
El desarrollo del cerebro sucede desde la formación del feto hasta bien entrada la adolescencia, transcurso en el que varias funciones cerebrales llegan a su pico de desarrollo, cada una con su periodo particular de duración.
Las funciones cerebrales se desarrollan con cierta independencia unas de otras pero al mismo tiempo en conjunción.
La función cognitiva, centrada en la visión y la audición, presenta un crecimiento acelerado, comenzando desde antes del nacimiento y llegando a su punto más alto a los pocos meses de nacer. Las capacidades relacionadas con el lenguaje llegan a su pico de desarrollo a los 9 meses y continúan desarrollándose hasta los 4 años. En cambio, el desarrollo completo de las funciones cognitivas superiores, como la atención, la memoria o el pensamiento consciente, puede prolongarse hasta bien entrada la adolescencia.
Los primeros años de vida son clave en el desarrollo de un niño, por ello su alimentación, es fundamental ya que un déficit nutricional podría desencadenar ciertos problemas de desarrollo, también a nivel de cerebral.
Algunos autores en España comunican que, nuestros niños presentan carencias en nutrientes claves para su desarrollo durante los primeros años de vida, como el omega-3, yodo, hierro o vitamina D.
Pero todo esto deja de ser problemático y tan dudoso como el resto de los factores que tenemos en cuenta. Para solventarlo, debemos intentar mejorar la dieta de los niños, tratando de aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3, como el pescado azul.
Hoy día existen también otras alternativas que pueden ser de utilidad, como las leches enriquecidas en omega-3, además de vitaminas (vitamina D, vitaminas del grupo B, etc…) y minerales (calcio, hierro, etc…) que también son importantes para el crecimiento y desarrollo del niño.
Para entender hasta qué punto una ingesta adecuada puede influir en el desarrollo del cerebro durante los primeros años de vida los investigadores están analizando el impacto del consumo de un nivel de omega-3 DHA adecuado, el ácido graso más abundante en el cerebro. Las evidencias científicas muestran que es clave para el desarrollo del cerebro y de la función visual durante los primeros años de vida. Además hay resultados prometedores sobre el impacto del omega-3 DHA en el desarrollo cognitivo. Aunque los resultados son todavía controvertidos este ácido graso podría ayudar a mejorar la inteligencia no verbal, la ortografía y lectura, la comprensión oral ola memoria. Además, hay algunos estudios que apuntan que también podría tener consecuencias positivas a nivel de desarrollo social y emocional.
Por lo tanto, llegar a los niveles adecuados tanto de omega-3 DHA, como de otros nutrientes como el hierro (con influencia probada en el desarrollo de las funciones cognitivas) es vital para una correcta formación, estructura y funcionamiento del cerebro.
Dada la publicidad que en nuestros días tienen los factores externos, es necesario ser cuidadosos a la hora de dogmatizar ciertas afirmaciones. Lo que si es cierto, es que el patron de enfermedades ha cambiado desde la revolución industrial y que factores microbianos, cambio de la microbiota y factores tóxicos y ambientales, que actúan conjuntamente son fundamentales en maduración del sistema nerviosos y de nuestra biología en general. Y antes de afirmar un axioma, hay que repensarlo, y someterlo a otros criterios y metaanálisis.

¿Dónde reside la inteligencia?. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas.
En la actualidad, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía una mayor proporción de glía por neurona que en los individuos normales . La glía se ubica alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico y el cerebro de Einstein en algunas regiones de la corteza cerebral tenía una mayor proporción de glial por neurona que el resto de las personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de conexiones neuronales …”,).
Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. Los científicos, hablan de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general”,. Para nosotros, por ejemplo, que trabajamos con modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Eso no quiere decir que, cuando uno está realizando una tarea compleja, no requiera de la participación de muchas más regiones.

¿Dónde reside la inteligencia?
_“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, por múltiples trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”,

Los avances en el campo de la _eurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva
_
El cerebro humano todavía sigue siendo una gran incógnita (Propias)
JOSEP FITA
24/10/2012 00:10Actualizado a24/10/2012 09:21
¿Dónde reside la inteligencia? Esta es, sin duda, la pregunta del millón. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas. Y así hasta el infinito.

A día de hoy, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía menos neuronas que células gliales [éstas se ubican alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico] en algunas regiones de la corteza cerebral comparado con personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de neuronas, conexiones…”, explica a LaVanguardia.com Mara Dierssen, neurobióloga del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG).

Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. “Para una persona que viva en un lugar remoto del planeta, quizás su inteligencia consista en saber cazar bien; pero esto, para un occidental, es algo bastante irrelevante”,.

Lo que parece encontrar cierto consenso entre los científicos es que ahora, más que de inteligencia, se debe hablar de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general. “Para tareas creativas, reclutamos un número muy elevado de áreas. Para los modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Aunque cuando realizamos una tarea compleja, se requiere de la participación de muchas más regiones.

“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, a través de infinidad de trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”, recuerda el director del Centro Cognición y Cerebro de la UPF. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales”, yo no sé cómo se eriza el turno parte está poniendo guarida de conocer el tiempo en parís, y que al grupo de ganó que se han uno llega a en el siglo noveno mar de los quiero amar sino que había pasado en el uno Blackburn o el umbral de nivel del mar negro y la causa Gray suelen graciosa por qué guapa y el dolor o dolor libro tenido ordenado en cada una de
¿Qué determina que una persona sea más inteligente que otra?
Sabemos que, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”, “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor los laberintos”,.
Lss funciones cognitivas específicas suelen ser más relevantes en unas personas que en otras porque, esta persona tiene mejor atención visual que otra; por qué una persona tiene mejor memoria a corto plazo que otra; por qué una persona hace mejor una tarea de toma de decisiones que otra…) en general se pueden correlacionar con la actividad cerebral”, producida por la estructura cerebral subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo.

Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero no hay que menospreciar, ni mucho menos, lo que la inteligencia de una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“Según la información que introduzcas en el sistema, éste modifica incluso su estructura. Cada vez que aprendemos algo , nuestro cambia su mapa de conexiones’. A la ejecución de este cambio se la llama plasticidad neuronal. Y y se puede favorecer mediante el entrenamiento.

Lo cual querría decir que no somos esclavos de la herencia genética que hayamos recibido. Pero tampoco quiere decir que nos beneficiemos de los genes heredados.
La influencia genética sobre las capacidades cognitivas no suele ser global, salvo en el caso de la discapacidad intelectual, e incluso en esos casos es más pronunciada en algunos dominios cognitivos. “De igual manera, la ventaja genética suele estar concentrada en un determinado dominio cognitivo. Hay gente que tiene muy buena memoria, hay gente que tiene muy buena capacidad de abstracción. Cada uno tiene sus habilidades, sus dominios de competencia.

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido.
Las personas con discapacidad intelectual, aunque tengan sus capacidades intelectuales muy bien conservadas, con frecuencia no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado”,
Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

Los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, tengan también algo que decir. Podríamos atrevernos a decir que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales. Pero lo que determina que una persona sea más inteligente que otra , la ciencia, de hoy, no tiene una respuesta clara al respecto. Lo que sí tiene son pistas. “En nuestros estudios, no sabemos qué hace a un ratón mejor. Sabemos que, a lo mejor, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”,. “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor los laberintos”.
.
En general, se puede correlacionar la actividad cerebral con la estructura subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo”,
Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero también una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“La Dr.ª, Dierssen. afirmó con pocas dudas, que cada vez que aprendemos modificados muestra estructura cerebral

Tiene sentido cuantificar la inteligencia?

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido”.
“En los pacientes con discapacidad intelectual, aunque en personas con los dominios cognitivos muy bien conservados, no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado “.

Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

Lo que parece evidente es que, cada vez más, los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, como apuntaba Mara Dierssen, tengan también algo que decir. Lo que sí parece claro es que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
La percepción e interpretación de lo que nos rodea ha sido la justificación o el referente para múltiples y equivocadas creencias o juicios que se emiten de los objetos, personas, o seres vivos que por su tamaño color textura, olor etc. no entran en los cánones de lo socialmente pertinente, o que esta fuera de las creencias de una comunidad, privilegiando un juicio equivocado sumando en ocasiones el aval de personajes considerados con autoridad moral o científica. Como el ilustre botánico y naturalista del siglo XVIII el conde de Buffon fue el autor de la obra “Historia Natural” asocia la condición climática de América al tamaño “reducido” de especies animales, ya que expresaba que la condición menos fuerte y generosa de la tierra de América propiciaba: “No solo especies que existen en pequeño número, sino que en general todos los animales allí son incomparablemente menores que aquellos del antiguo continente, y que no hay ninguno de ellos en América que se pueda comparar al elefante, al rinoceronte, al hipopótamo, al dromedario, a la jirafa, al búfalo, al león, al tigre, etc.”

.

Otro ilustre científico Pierre Paul Broca quien estudió con dedicación el cerebro, descubrió uno de los principios más notables de su funcionamiento vinculados a la comunicación verbal que se realiza con el hemisferio izquierdo y actividades que realizan los hemisferios cerebrales, así por sus investigaciones sobre el lóbulo frontal izquierdo de la corteza cerebral se le conoce como área de Broca. Sin embargo una de sus creencias fue la importancia del tamaño del cerebro y su relación con la inteligencia humana. Para estudiarlo formó una importante colección de cerebros debidamente conservados en múltiples frascos que se encuentran en una sala del museo de L´Homme en París, entre las diferencias que pretendía encontrar era la superioridad de los hombres frente a las mujeres, y la de los blancos frente a las demás razas. Los estudios de la Universidad de Pennsylvania y otras instituciones prestigiadas han demostrado que el tamaño del cerebro no importa sino su contenido es decir la presencia de materia blanca y gris que permite diferentes habilidades. Los necesarios estudios sobre el cerebro son tan importantes como el remitir a evidencias científicas muchas de nuestras creencias empíricas.

Es un tema sobre el que aún no hay un consenso científico al 100%, pero los datos señalan que no hay una relación directa entre el tamaño del cerebro y la inteligencia. Ni siquiera entre el tamaño relativo del cerebro respecto al resto del cuerpo.

El funcionamiento del cerebro sigue siendo uno de los sistemas más complejos del universo. Y comprenderlo en su totalidad continúa siendo una tarea imposible, aunque es evidente que existen ya muchas razones científicas que nos acercan a comprender mejor cómo actúa este órgano, que es el eje central de nuestro sistema nervioso.
Una de las premisas de las que se había partido, con controversia incluida, era la relación entre capacidad intelectual y tamaño del cerebro. De nuevo un estudio realizado por la Universidad de Viena, y publicado en Neuroscience & Biobahavioral Reviews, reveló que tener un cerebro más grande no implica una mayor inteligencia, ya que depende de otros factores decisivos, como la conexión óptima entre la materia blanca y la materia gris. Y aunque si bien es cierto que durante el pasado siglo, gracias a múltiples factores como la mejora del perfil nutricional, el tamaño del cerebro ha aumentado tanto en hombres como en mujeres no hay una correlación simple entre estos dos factores, tal y como afirmó el neurocientífico Karl Zilles en el último simposio sobre neurociencia. Eso sí, el especialista también apuntó que las probabilidad de que las personas con un cerebro mayor sean más inteligentes es mayor que las que cuentan con un cerebro de menor tamaño.
El desarrollo del cerebro sucede desde la formación del feto hasta bien entrada la adolescencia, transcurso en el que varias funciones cerebrales llegan a su pico de desarrollo, cada una con su periodo particular de duración.
Las funciones cerebrales se desarrollan con cierta independencia unas de otras pero al mismo tiempo en conjunción.
La función cognitiva, centrada en la visión y la audición, presenta un crecimiento acelerado, comenzando desde antes del nacimiento y llegando a su punto más alto a los pocos meses de nacer. Las capacidades relacionadas con el lenguaje llegan a su pico de desarrollo a los 9 meses y continúan desarrollándose hasta los 4 años. En cambio, el desarrollo completo de las funciones cognitivas superiores, como la atención, la memoria o el pensamiento consciente, puede prolongarse hasta bien entrada la adolescencia.
Los primeros años de vida son clave en el desarrollo de un niño, por ello su alimentación, es fundamental ya que un déficit nutricional podría desencadenar ciertos problemas de desarrollo, también a nivel de cerebral.
Algunos autores en España comunican que, nuestros niños presentan carencias en nutrientes claves para su desarrollo durante los primeros años de vida, como el omega-3, yodo, hierro o vitamina D.
Pero todo esto deja de ser problemático y tan dudoso como el resto de los factores que tenemos en cuenta. Para solventarlo, debemos intentar mejorar la dieta de los niños, tratando de aumentar el consumo de alimentos ricos en omega-3, como el pescado azul.
Hoy día existen también otras alternativas que pueden ser de utilidad, como las leches enriquecidas en omega-3, además de vitaminas (vitamina D, vitaminas del grupo B, etc…) y minerales (calcio, hierro, etc…) que también son importantes para el crecimiento y desarrollo del niño.
Para entender hasta qué punto una ingesta adecuada puede influir en el desarrollo del cerebro durante los primeros años de vida los investigadores están analizando el impacto del consumo de un nivel de omega-3 DHA adecuado, el ácido graso más abundante en el cerebro. Las evidencias científicas muestran que es clave para el desarrollo del cerebro y de la función visual durante los primeros años de vida. Además hay resultados prometedores sobre el impacto del omega-3 DHA en el desarrollo cognitivo. Aunque los resultados son todavía controvertidos este ácido graso podría ayudar a mejorar la inteligencia no verbal, la ortografía y lectura, la comprensión oral ola memoria. Además, hay algunos estudios que apuntan que también podría tener consecuencias positivas a nivel de desarrollo social y emocional.
Por lo tanto, llegar a los niveles adecuados tanto de omega-3 DHA, como de otros nutrientes como el hierro (con influencia probada en el desarrollo de las funciones cognitivas) es vital para una correcta formación, estructura y funcionamiento del cerebro.
Dada la publicidad que en nuestros días tienen los factores externos, es necesario ser cuidadosos a la hora de dogmatizar ciertas afirmaciones. Lo que si es cierto, es que el patron de enfermedades ha cambiado desde la revolución industrial y que factores microbianos, cambio de la microbiota y factores tóxicos y ambientales, que actúan conjuntamente son fundamentales en maduración del sistema nerviosos y de nuestra biología en general. Y antes de afirmar un axioma, hay que repensarlo, y someterlo a otros criterios y metaanálisis.

¿Dónde reside la inteligencia?. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas.
En la actualidad, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía una mayor proporción de glía por neurona que en los individuos normales . La glía se ubica alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico y el cerebro de Einstein en algunas regiones de la corteza cerebral tenía una mayor proporción de glial por neurona que el resto de las personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de conexiones neuronales …”,).
Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. Los científicos, hablan de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general”,. Para nosotros, por ejemplo, que trabajamos con modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Eso no quiere decir que, cuando uno está realizando una tarea compleja, no requiera de la participación de muchas más regiones.

¿Dónde reside la inteligencia?
_“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, por múltiples trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”,

Los avances en el campo de la _eurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva
_
El cerebro humano todavía sigue siendo una gran incógnita (Propias)
JOSEP FITA
24/10/2012 00:10Actualizado a24/10/2012 09:21
¿Dónde reside la inteligencia? Esta es, sin duda, la pregunta del millón. A lo largo de la historia de la humanidad infinidad de investigadores han tratado de dar respuesta a esta incógnita sin, lamentablemente, demasiado éxito. Tampoco se ha encontrado una respuesta satisfactoria a lo que origina que una persona sea más inteligente que otra. Algunos científicos pensaban que el tamaño de ciertas áreas del cerebro (incluso el de dicho órgano) era la solución a la ecuación; otros, sin embargo, creían que la clave radicaba en el número de neuronas. Y así hasta el infinito.

A día de hoy, parece que está claro que ni una cosa ni la otra, en esencia, explicarían el origen de la inteligencia del ser humano. Durante mucho tiempo se intentó categorizar: ‘tener más neuronas es mejor’, ‘tener más conexiones es mejor’… Pero, posteriormente, se ha demostrado, por ejemplo, que el cerebro de Einstein, al menos lo poco que se sabe de él, no tenía más neuronas que los demás.
“De hecho, algunos trabajos mostraron que tenía menos neuronas que células gliales [éstas se ubican alrededor de las neuronas proporcionándoles soporte estructural y metabólico] en algunas regiones de la corteza cerebral comparado con personas normales. En términos cuantitativos, es muy difícil establecer una causa-consecuencia en número de neuronas, conexiones…”, explica a LaVanguardia.com Mara Dierssen, neurobióloga del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG).

Para empezar, ya plantea serias dificultades encontrar una definición de inteligencia que se ajuste al término en toda su amplitud. Si tomamos la definición del diccionario, la inteligencia vendría a ser la capacidad de entender, asimilar, y elaborar la información y utilizarla para resolver problemas. “En realidad, es como no decir nada”, señala Dierssen, “porque esa definición está compuesta de muchas funciones subyacentes: la memoria, la capacidad de abstracción, la capacidad de síntesis, etc.”.

El concepto, incluso, tiene una vertiente cultural innegable, lo que vendría a complicar más la cuestión en lo referente a definir el fenómeno con exactitud. “Para una persona que viva en un lugar remoto del planeta, quizás su inteligencia consista en saber cazar bien; pero esto, para un occidental, es algo bastante irrelevante”,.

Lo que parece encontrar cierto consenso entre los científicos es que ahora, más que de inteligencia, se debe hablar de inteligencias múltiples. “Esta teoría viene a decir que cada proceso puede ser diferente, puede estar sujeto a una variabilidad individual que seguramente depende de una variabilidad genómica”, recuerda Dierssen. Eso significa que hay personas que, por ejemplo, pueden ser más hábiles para escribir, pero puede haber otras con más aptitudes para la música, o para la pintura, o para la arquitectura…

Para ejecutar dichas tareas, además, entrarían en funcionamiento no una, sino varias áreas cerebrales casi al unísono. “La inteligencia no reside en una parte concreta de nuestro cerebro, sino que es una función que requiere de una abstracción bastante general. “Para tareas creativas, reclutamos un número muy elevado de áreas. Para los modelos de alteraciones cognitivas, las regiones estrella de nuestros estudios son el hipocampo y la corteza cerebral. Aunque cuando realizamos una tarea compleja, se requiere de la participación de muchas más regiones.

“Cuando hablamos de tareas concretas (atención visual, memoria, toma de decisiones) sabemos, a través de infinidad de trabajos realizados, que éstas van asociadas a la actividad de ciertas áreas del cerebro, de una red neuronal”, recuerda el director del Centro Cognición y Cerebro de la UPF. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales”, yo no sé cómo se eriza el turno parte está poniendo guarida de conocer el tiempo en parís, y que al grupo de ganó que se han uno llega a en el siglo noveno mar de los quiero amar sino que había pasado en el uno Blackburn o el umbral de nivel del mar negro y la causa Gray suelen graciosa por qué guapa y el dolor o dolor libro tenido ordenado en cada una de
¿Qué determina que una persona sea más inteligente que otra?
Sabemos que, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”, “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor los laberintos”,.
Lss funciones cognitivas específicas suelen ser más relevantes en unas personas que en otras porque, esta persona tiene mejor atención visual que otra; por qué una persona tiene mejor memoria a corto plazo que otra; por qué una persona hace mejor una tarea de toma de decisiones que otra…) en general se pueden correlacionar con la actividad cerebral”, producida por la estructura cerebral subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo.

Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero no hay que menospreciar, ni mucho menos, lo que la inteligencia de una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“Según la información que introduzcas en el sistema, éste modifica incluso su estructura. Cada vez que aprendemos algo , nuestro cambia su mapa de conexiones’. A la ejecución de este cambio se la llama plasticidad neuronal. Y y se puede favorecer mediante el entrenamiento.

Lo cual querría decir que no somos esclavos de la herencia genética que hayamos recibido. Pero tampoco quiere decir que nos beneficiemos de los genes heredados.
La influencia genética sobre las capacidades cognitivas no suele ser global, salvo en el caso de la discapacidad intelectual, e incluso en esos casos es más pronunciada en algunos dominios cognitivos. “De igual manera, la ventaja genética suele estar concentrada en un determinado dominio cognitivo. Hay gente que tiene muy buena memoria, hay gente que tiene muy buena capacidad de abstracción. Cada uno tiene sus habilidades, sus dominios de competencia.

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido.
Las personas con discapacidad intelectual, aunque tengan sus capacidades intelectuales muy bien conservadas, con frecuencia no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado”,
Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

Los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, , tengan también algo que decir. Podríamos atrevernos a decir que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
. “Y esto pasa tanto en animales como en humanos. Dependiendo de la tarea, se activan redes totalmente diferentes a lo largo de todo el cerebro. Si son tareas de memoria se activa, generalmente, la parte frontal; si son tareas más visuales sería la parte posterior visual; si son de toma de decisiones suelen ser áreas más frontoparietales. Pero lo que determina que una persona sea más inteligente que otra , la ciencia, de hoy, no tiene una respuesta clara al respecto. Lo que sí tiene son pistas. “En nuestros estudios, no sabemos qué hace a un ratón mejor. Sabemos que, a lo mejor, hay unas vías intracelulares, redes moleculares, que cuando se activan producen una mejor consolidación de la información”,. “Y de hecho se han creado ratones más inteligentes capaces de resolver mejor laberintos”, añade la neurobióloga del CRG Mara Dierssen
En general, se puede correlacionar la actividad cerebral con la estructura subyacente. Es decir, ya sea por cuestiones genéticas o de entrenamiento, una persona ha podido desarrollar más una red, y las conexiones de dentro de dicha red, que otro individuo”,
Es verdad que parte de las capacidades que posee un individuo vienen marcadas por los genes heredados. Pero también una persona puede avanzar gracias al entrenamiento. El cerebro, y en concreto la corteza cerebral, está prácticamente por desarrollar cuando nacemos. Su desarrollo definitivo se va gestando gracias a los estímulos y la información que una persona va recibiendo paulatinamente del entorno. Es lo que los científicos identifican con el nombre de dependiente de actividad.

“La Dr.ª, la Dierssen. afirmó con pocas dudas es que cada vez que aprendemos modificados muestra estructura cerebral

Eso quiere decir que uno no está sentenciado (hablamos de casos que no sean extremos) por la herencia genética que haya recibido. Ni al contrario: uno no se tiene que sentir un privilegiado, en toda la extensión de la palabra, por los genes heredados.
Tiene sentido cuantificar la inteligencia?

Teniendo en cuenta que ahora hablamos más de inteligencias múltiples que no de un concepto global del término, quizás las herramientas convencionales de medición del intelecto de una persona no tengan actualmente mucha razón de ser. “El problema que presentan los test psicométricos para medir el coeficiente intelectual, o incluso algunos test neuropsicológicos, es que se basan en medidas excesivamente sustentadas en conocimiento adquirido”.
“En los pacientes con discapacidad intelectual, aunque estamos con personas con los dominios cognitivos muy bien conservados, pero que no son capaces de mostrarlo en los test porque éstos son demasiado dependientes del lenguaje, que es justamente el dominio que tienen menos desarrollado”, concluye.

Lo que más usan los científicos en la actualidad son baterías de pruebas neuropsicológicas que tienen como objetivo evitar o sortear esos elementos de confusión.

La respuesta definitiva, más cerca

Lo que parece evidente es que, cada vez más, los avances en el campo de la neurobiología permiten a los científicos estar cada día más cerca de obtener una respuesta definitiva a la pregunta: ¿dónde reside la inteligencia? Sabemos que parte es heredada, que parte viene dada por el entrenamiento del individuo y que, quizás, ciertas redes moleculares, como apuntaba Mara Dierssen, tengan también algo que decir. Lo que sí parece claro es que la cuenta atrás para la detección definitiva del origen de la inteligencia humana ya ha empezado.
La percepción e interpretación de lo que nos rodea ha sido la justificación o el referente para múltiples y equivocadas creencias o juicios que se emiten de los objetos, personas, o seres vivos que por su tamaño color textura, olor etc. no entran en los cánones de lo socialmente pertinente, o que esta fuera de las creencias de una comunidad, privilegiando un juicio equivocado sumando en ocasiones el aval de personajes considerados con autoridad moral o científica. Como el ilustre botánico y naturalista del siglo XVIII el conde de Buffon fue el autor de la obra “Historia Natural” asocia la condición climática de América al tamaño “reducido” de especies animales, ya que expresaba que la condición menos fuerte y generosa de la tierra de América propiciaba: “No solo especies que existen en pequeño número, sino que en general todos los animales allí son incomparablemente menores que aquellos del antiguo continente, y que no hay ninguno de ellos en América que se pueda comparar al elefante, al rinoceronte, al hipopótamo, al dromedario, a la jirafa, al búfalo, al león, al tigre, etc.”
Otro ilustre científico Pierre Paul Broca quien estudió con dedicación el cerebro, descubrió uno de los principios más notables de su funcionamiento vinculados a la comunicación verbal que se realiza con el hemisferio izquierdo y actividades que realizan los hemisferios cerebrales, así por sus investigaciones sobre el lóbulo frontal izquierdo de la corteza cerebral se le conoce como área de Broca. Sin embargo una de sus creencias fue la importancia del tamaño del cerebro y su relación con la inteligencia humana. Para estudiarlo formó una importante colección de cerebros debidamente conservados en múltiples frascos que se encuentran en una sala del museo de L´Homme en París, entre las diferencias que pretendía encontrar era la superioridad de los hombres frente a las mujeres, y la de los blancos frente a las demás razas. Los estudios de la Universidad de Pennsylvania y otras instituciones prestigiadas han demostrado que el tamaño del cerebro no importa sino su contenido es decir la presencia de materia blanca y gris que permite diferentes habilidades. Los necesarios estudios sobre el cerebro son tan importantes como el remitir a evidencias científicas muchas de nuestras creencias empíricas.
Es un tema sobre el que aún no hay un consenso científico al 100%, pero los datos señalan que no hay una relación directa entre el tamaño del cerebro y la inteligencia. Ni siquiera entre el tamaño relativo del cerebro respecto al resto del cuerpo.
Biografía,
El cerebro humano todavía sigue siendo una gran incógnita

4 noviembre 2019

“¿CÓMO PUEDES SABERLO SI NO LO VES?” Daniel Amen

Filed under: ANATOMIA — Enrique Rubio @ 20:29

“¿CÓMO PUEDES SABERLO SI NO LO VES?”

Daniel Amen es un psiquiatra obsesionado con la imagen. El título de este trabajo ya es significativo, si no lo ves cómo lo sabes. Evidentemente la mayoría de los especialistas médicos usa la imagen como dato imprescindible para el diagnóstico. Pero el investigador de la medicina, así como otros investigadores se tropieza múltiples veces, el binomio formas función. En concreto el cerebro de una formalidad extraordinaria tiene muchas dificultades a la hora de su deducir su función y determinadas alteraciones de la forma no permiten deducir con claridad que alteración produce en la función y sobre todo cuando esta función alterada es de tipo superior. Tomar decisiones, imaginar, suponer, y no digamos de tipo espiritual.
Porque el cerebro tiene todas estas capacidades, desde un automatismo hasta componer una partitura.
De forma y como siempre puedo entender que Daniel Amen, pueda encontrar alteraciones en las pruebas de imágenes que practica a sus lesionados enfermos,
No obstante creo imprescindible la imagen y también recomendar fuertemente prudencia a la hora de emitir un diagnóstico.
Pasó describir una publicaciones sobre imágenes cerebrales de SPEC y enfermedades.
Los cardiólogos miran, los neurólogos miran, los ortopedistas miran, todos los especialistas miran… Los psiquiatras adivinan”. Así resume el estadounidense Daniel Amen la que ha sido durante décadas su obsesión. El popular psiquiatra propietario de seis clínicas repartidas por toda Norteamérica lleva desde finales de los 80 tratando de revolucionar la detección y el tratamiento de las enfermedades mentales. Todo, a golpe de imágenes de nuestro cerebro.
De hecho, el autor del recientemente publicado ‘The Brain Warrior’s Way’, un libro en el que vincula ciertos hábitos saludables con un buen estado de nuestro cerebro, ha logrado todo un hito: tal y como anunció en una charla para los trabajadores de Google a comienzos de este 2017, su equipo ha logrado crear una base de datos de 125.000 escáneres cerebrales de pacientes de más de 100 países.
Con esa ingente cantidad de imágenes, Amen pretende cambiar por completo la forma en que ha funcionado históricamente la psiquiatría. “Desde el enfoque actual (diagnosticar en base a un grupo de síntomas, que es lo mismo que se hacía cuando Lincoln tenía depresión) a la utilización de neuroimágenes para mejorar los tratamientos y los resultados para las personas que sufren”, asegura.
La obstinación de Amen ya ha dado algunos frutos. La base de datos creada a partir de escáneres de los cerebros de sus pacientes, con financiación de la Seeds Foundation de Hong Kong y la colaboración de la doctora en neurociencia Kristen Willeumier, puede ser consultada por otros especialistas y ya dado lugar a decenas de estudios. Investigaciones que vendrían a demostrar que las imágenes del cerebro aportan información valiosa para la detección y el tratamiento de enfermedades mentales.
Uno de esos trabajos ha demostrado que los trastornos sufridos por jugadores de fútbol americano tras recibir un golpe dependen en cierta medida de la posición que ocupan en el terreno de juego durante los partidos. Otro estudio determina las diferencias visuales que hay entre las neuroimágenes de pacientes con depresión que reaccionan de forma positiva a su tratamiento y aquellos otros que no lo hacen.
Según el propio Amen, basarse en imágenes para diagnosticar y tratar a los pacientes puede evitar que se cometan errores catastróficos. “Siempre sentía que estaba tirando dardos a oscuras hacia mis pacientes”, cuenta. Por ejemplo, explica que en distintos casos de la misma enfermedad, el motivo cerebral puede ser distinto. “De esta forma, ¿cómo saber qué hacer a menos que mires?”, se pregunta.
Para él, las reglas del juego cambiaron en los primeros compases de la década de los 90, cuando conoció las imágenes SPECT (siglas en inglés de Tomografía Computarizada de Emisión Monofotónica). “SPECT nos dice básicamente tres cosas sobre el cerebro: si hay una buena actividad, muy poca o sea ojo poca de o demasiada”, resume Amen. No en vano, aporta información sobre el flujo de sangre en el órgano y la actividad cerebral. Todo, en imágenes.
Marihuana y déficit de atención
Los estudios que han sacado partido de la base de datos de Amen son muy diversos. Además de los ya mencionados, otro relaciona los trastornos alimenticios con un exceso de actividad en el lóbulo frontal del cerebro y hay uno que vincula el déficit de atención con la falta de flujo sanguíneo en varias partes del órgano pensante.
Sin embargo, uno de los más polémicos trabajos que han partido de los escáneres recopilados por el psiquiatra tiene que ver con la marihuana. Según las imágenes SPECT analizadas, el consumo de esta sustancia disminuiría el flujo sanguíneo en ciertas partes del cerebro. De esta forma, prescribir medicamentos basados en cannabis a los pacientes de alzhéimer podría ser fatal. “Aquellos que utilizaron marihuana mostraron una significativa falta de flujo sanguíneo en el hipocampo derecho, el área del cerebro que ayuda a la formación de la memoria”, indica Amen.
Las claves de esta base de datos, por las que puede resultar fundamental para entender no pocas enfermedades, es su extensión y su variedad: más allá de su tamaño (esas 125.000 neuroimágenes corresponden a más 70.000 pacientes), cuenta con muestras de personas cuyas edades están comprendidas entre los 9 meses y los 101 años.
De hecho, el propio Amen va más aún más lejos y augura que su base de datos podría ser el germen de una lucha más eficiente contra el alzhéimer o, al menos, permitiría advertir su llegada lo antes posible. “Lo terrible del alzhéimer es que empieza en el cerebro décadas antes de que tengas cualquier síntoma”, argumenta.
El trabajo de Amen, sin embargo, no está exento de polémica. De hecho, ya desde sus inicios el estadounidense ha tenido que enfrentarse a las dudas de otros profesionales. Sin ir más lejos, los profesores que lo formaron como psiquiatra en Washington le explicaban que mirar el cerebro “no ayudaría” y que, además, no existían las herramientas necesarias.
Una vez que el SPECT llegó a su vida, Amen sigue siendo diana de múltiples críticas de otros psiquiatras que dudan del diagnóstico por imagen de ciertos trastornos mentales.

Este otro otro trabajo es exhaustivos pero es más de lo mismo, aunque el número de tomografía revisadas es muy superior
LA LECCIÓN MÁS IMPORTANTE DE 83 000 TOMOGRAFÍAS DE CEREBRO
| DANIEL AMEN |
En esta charla el Dr.Daniel Amen comparte las lecciones que junto a sus colegas han aprendido tras observar 83 000 tomografías cerebrales. Su amor por las imágenes médicas y la psiquiatría le ha llevado de «tirar dardos a ciegas» a ser capaz de abordar los problemas de los pacientes de manera personalizada e individual. Como dice Daniel «el tratamiento tiene que ser personalizado para un cerebro individual, y no para grupos de síntomas».

En esta charla, les voy a dar la lección más importante que mis compañeros y yo aprendimos
tras ver 83 000 tomografías de cerebro.
Pero primero, pondré esta lección en contexto.
Yo soy el mediano de siete hermanos. Desde niño, mi padre
me llamaba inconformista, lo cual no era algo bueno para él.

En 1972, recibí la llamada del ejército y me formaron como médico de infantería
donde nació mi amor por la medicina. Pero como no quería para nada
dormir en el lodo o que me disparasen, me formé de nuevo para ser técnico en radiología
y desarrollé mi pasión por las imágenes médicas.
Como decían nuestros profesores: «Ver para creer».
En 1979, cuando estaba
en segundo año de medicina, alguien de mi familia empezó a tener comportamientos suicidas
y la llevé a un psiquiatra maravilloso. Con el tiempo, me di cuenta de que si la ayudaba
no solo iba a salvar su vida, sino también iba a ayudar a sus hijos y a sus futuros nietos,
ya que iban a crecer con alguien más feliz y estable.
Me enamoré de la psiquiatría porque me di cuenta de que tenía la capacidad de cambiar generaciones.
En 1991, atendí a mi primera clase de tomografía cerebral con SPECT.
La tomografía SPECT es un estudio médico nuclear que analiza la actividad y el flujo sanguíneo,
analiza el funcionamiento del cerebro.
La SPECT se presentó como una herramienta para ayudar a los psiquiatras a obtener más información para ayudar a sus pacientes.
En esa clase, mis dos amores profesionales, las imágenes médicas y la psiquiatría, se juntaron, y francamente, revolucionaron mi vida.
Los siguientes 22 años, mis compañeros y yo construimos la mayor base de datos del mundo
de tomografías relacionados al comportamiento con pacientes de 93 países.
La tomografía SPECT nos dice tres cosas sobre el cerebro: buena actividad, muy poca, o mucha.
Aquí tienen la SPECT de cerebros sanos.
La imagen de la izquierda muestra la superficie del cerebro, y una tomografía sana muestra
una actividad homogénea.
El color no es importante. Lo importante es la forma.
En la imagen de la derecha, el rojo señala las áreas con mucha actividad, que en un cerebro sano se suelen encontrar en la parte trasera del cerebro.
Esto es un cerebro sano comparado con uno que ha tenido dos derrames.
Aquí se ven los huecos de actividad.
Así luce el Alzheimer donde la mitad anterior del cerebro se está deteriorando.
¿Sabían que el Alzheimer empieza en el cerebro entre 30 y 50 años antes
de que se muestre algún síntoma?
Esto es un cerebro con una lesión traumática.
El cerebro es blando y el cráneo es muy duro.
O el abuso de drogas.
Las drogas dañan el cerebro, por eso no deben consumirlas.

El trastorno obsesivo-compulsivo donde la parte posterior trabaja tanto
que no pueden dejar de pensar. Una epilepsia donde a menudo vemos partes con mayor actividad.
En 1992, fui a una conferencia sobre la SPECT cerebral.
Fue impresionante y reflejaba nuestras primeras experiencias con la SPECT.
Pero los investigadores empezaron a quejarse diciendo que los psiquiatras
no deberíamos hacer tomografías, que solamente eran para sus investigaciones.
Siendo inconformista y con mi experiencia clínica, pensé que era una estupidez.
Sin imágenes los psiquiatras hacían, y hacen, diagnósticos como en 1840,
en la época en la que Abraham Lincoln estaba depresivo, hablando con el paciente
y mirando grupos de síntomas.
La imagen nos mostraba que había un método mejor.
¿Sabían que los psiquiatras son los únicos especialistas que nunca ven el órgano
que están tratando?
Los cardiólogos, los neurólogos, los ortopedistas, cualquier otro especialista mira el órgano de manera virtual.
Los psiquiatras, no.
Antes de la imagen, era como tirar dardos a ciegas a mis pacientes y herir a alguno de ellos me aterrorizaba.
Hay razones para poner una advertencia en casi todos los fármacos psiquiátricos.
En la persona incorrecta podrían precipitar un desastre.
Al principio las imágenes nos enseñaron lecciones muy importantes.
Enfermedades como TDAH, ansiedad, depresión y adicción no son un simple desorden cerebral, hay muchos tipos diferentes. Por ejemplo, estos dos pacientes diagnosticados con una fuerte depresión, tenían los mismos síntomas, pero con cerebros totalmente distintos.
Uno tenía muy poca actividad cerebral, y el otro tenía mucha actividad.
¿Cómo vamos a saber qué hacer a menos que miremos sus cerebros?
El tratamiento tiene que ser personalizado para cada cerebro y no por grupos de síntomas.
La tomografía también nos enseñó que la lesión cerebral traumática leve es una de las enfermedades psiquiátricas que más vidas arruina. Y nadie lo sabía porque iban al psiquiatra
por problemas de temperamento, ansiedad, depresión e insomnio, y nunca miraban su cerebro, así es que nunca lo sabrían.
Este es la tomografía de un chico de 15 años que se cayó por las escaleras cuando tenía 3 años.
Aunque solo estuvo inconsciente unos minutos, el efecto permanente de la lesión no fue para nada leve. Cuando lo conocí con 15 años, le habían expulsado de su tercer programa
de rehabilitación por violencia. Necesitaba un programa de rehabilitación cerebral, y no más fármacos recetados a ciegas, o terapia de conducta que es bastante cruel, si lo piensan.
Ponerle en terapia de conducta cuando la conducta es una expresión del problema, no el problema en sí.
Se ha descubierto que los daños cerebrales no diagnosticados llevan a quedarse sin casa,
a las drogas, abuso de alcohol, depresión, ataques de pánico, TDAH y suicidio.
Nos encontramos al borde de un desastre con cientos y miles de soldados
que vuelven de Irak y Afganistán, y nadie va a comprobar el funcionamiento de su cerebro.
Cuánto más trabajábamos con SPECT más crecían las críticas, pero también lo hacían las lecciones. Jueces y abogados pedían nuestra ayuda para entender el comportamiento criminal.
Hemos escaneado unos 500 criminales, entre ellos 90 asesinos.
Nuestro trabajo nos enseñó que los que hacen cosas malas a menudo tienen cerebros problemáticos.
No fue ninguna sorpresa. Lo que nos sorprendió es que muchos cerebros podían recuperarse.
Aquí va una idea drástica:
¿Y si evaluamos y tratamos los cerebros problemáticos en lugar de encerrarlos
en lugares tóxicos y estresantes?
Por mi experiencia sé que podríamos ahorrar mucho dinero si usáramos tratamientos más útiles para que cuando salgan de la cárcel puedan trabajar, ayudar a sus familias y pagar impuestos.
Dostoievski dijo:
«Una sociedad debería juzgarse no por cómo trata a los ciudadanos sobresalientes, sino por cómo trata a sus criminales».
En lugar de pensar en crimen y castigo, deberíamos pensar en crimen, evaluación y tratamiento.
Tras 22 años y 83 000 tomografías la lección más importante que hemos aprendido mis colegas y yo es que puedes cambiar el cerebro de una persona. Y así, cambias su vida.
No están estancados con el cerebro que tienen, pueden mejorarlo, y podemos demostrarlo.
Mis colegas y yo hemos hecho el primer y mayor estudio con jugadores de la Liga Nacional de Fútbol Americano, que muestran altos niveles de daño en los jugadores cuando la NFL decía que no sabía si el fútbol causaba daños cerebrales permanentes. Pero la verdad es que no querían saberlo.
No es ninguna sorpresa. Si juntamos a los niños de 9 años más razonables y les decimos que el cerebro es blando, casi como la mantequilla, que está cubierto por un cráneo duro y con salientes afilados, 28 de cada 30 niños de 9 años dirían:
«Probablemente sea mala idea».
Pero lo más emocionante es la segunda parte del estudio donde pusimos a los jugadores
en programas de rehabilitación y demostramos que el 80 % podía mejorar el flujo sanguíneo, la memoria y el estado de ánimo; que no están estancados con el cerebro que tienen,
pueden mejorarlo con programas de rehabilitación.
¿No es emocionante?
A mí me emociona. Revertir el daño cerebral es un desafío emocionante, pero las consecuencias son aún mayores.
Esta es la tomografía de una adolescente con TDAH que estaba autolesionándose, fracasando
en el colegio y peleando con sus padres. Cuando mejoramos su cerebro, pasó de sacar entre 1 y 4 a sacar entre 9 y 10 y era mucho más estable emocionalmente.
Este es la tomografía de Nancy. Nancy fue diagnosticada con demencia, y su médico le dijo a su marido que tenía que encontrar una residencia porque en un año ni si quiera
iba a recordar su nombre.
Pero con un programa intensivo de rehabilitación cerebral, el cerebro y la memoria
de Nancy mejoraron. Cuatro años más tarde, Nancy recuerda el nombre de su marido.
O mi historia favorita: Andrew, un chico de 9 años que atacó a una niña en el campo de béisbol
sin razón aparente.
Por aquel entonces se dibujaba a sí mismo colgando de un árbol y disparando a otros niños.
Andrew era un futuro caso como los de Columbine, Aurora y Sandy Hook.
La mayoría de los psiquiatras habrían medicado a Andrew como hicieron con Eric Harris
y el resto de los autores de estas masacres antes de cometer esos horribles crímenes,
pero la SPECT me enseñó a mirar su cerebro y no tirarle dardos a ciegas para entender lo que necesitaba.
Su SPECT mostraba un quiste del tamaño de una pelota de golf en el lóbulo frontal izquierdo.
Ningún fármaco ni terapia habría ayudado a Andrew.
Cuando le extrajimos el quiste su comportamiento fue normal otra vez y se convirtió en el chico amable que siempre había querido ser.
Ahora, 18 años más tarde, uno de ndrew, que es mi sobrino, tiene casa propia,
tiene trabajo y paga impuestos.
Gracias a que alguien se molestó en observar su cerebro ha sido mejor hijo, y será mejor esposo, padre y abuelo.
Cuando tienes el privilegio de cambiar el cerebro de una persona, no solo cambias su vida,
también tienes la oportunidad de cambiar generaciones futuras. 14:32 – 14:34
Las imágenes pueden verse en la presentación Power Poin

Dr. Daniel Amen. Gracias.

:

3 noviembre 2019

CRANEOS DOLICOCÉFALOS

Filed under: ANATOMIA — Enrique Rubio @ 15:36

CRANEOS DOLICOCÉFALOS

Los cráneos dolicocefalos encontrados a lo largo de una extensa geografía, son muy conocidos y muy divulgados, pero no estamos seguro de su origen.
Desde la modificación del cráneo para obtener una distinción social, hasta pertenecer a individuos no humanos procedentes de otros planetas.
Es posible conseguir un cráneo dolicocéfalo, Vendandolo desde muy pequeño y así evidentemente se consigue un cráneo alargado hacia arriba y atrás. Pero de ninguna manera un mayor volumen y muchos de los cráneos encontrados, duplican y triplican el volumen, no tienen sutura sagital y el estudio de los restos genomicos no muestra ningún estigma humano.
La confusión está asegurada y además, en la evidente variación del fenotipo de algunas coetáneos una dolicocéfalia no patológica.
Está creciendo la cabeza como una forma de evolución?. Aunque el grado de desarrollo intelectual del homínido de nuestros días, no está totalmente en relación con el volumen y peso del cerebro, sí parece claro que a mayor volumen de los animales terrestres hay un mayor índice intelectual.

Una serie de publicaciones muy contrapuestas, muestran todas cráneos dolicocéfalos.

Una revisión de la literatura, muestra impresionantes imágenes de este tipo de cráneo. Generalmente los he visto en la llanura de nazca y de verdad impresionan por su forma y tamaño.

Cráneos alargados de hasta 12.000 años de antigüedad son hallados en China

Una excavación de tumbas en el noreste de China ha revelado los cráneos humanos más antiguos que muestran clara evidencia de haber sido elongados artificialmente en un ritual que, de acuerdo a los expertos, servía para demostrar estatus y riqueza.
En el sitio, llamado Houtaomuga, los arqueólogos desenterraron 25 esqueletos que datan entre 5.000 y 12.000 años, once de los cuales tienen cráneos en forma de huevo.
El equipo internacional, compuesto por investigadores de la Universidad Jilin de China y de la universidad Texas A&M de Dallas, reportó que los cráneos modificados pertenecieron a personas con edades que iban entre los 3 y los 40 años. Cinco pertenecían a adultos: cuatro hombres y una mujer.
La osamenta del niño de 3 años con cráneo alargado fue enterrada junto con piezas de alfarería y otros artefactos, sugiriendo que pertenecía a una familia acaudalada. La mujer, por otra parte, también estaba acompañada de variopintos ornamentos.

Cuatro de los cráneos adultos modificados artificialmente encontrados en Houtaomuga. A la derecha de cada viñeta, comparación con cráneos alargados naturales.
De acuerdo al estudio presentado, la deformación craneal era practicada en la región solo por las élites, quienes de esta manera marcaban su alcurnia.
«Es demasiado temprano para decir se esta práctica surgió en el este de Asia para luego esparcirse a otros lugares o si se originó independientemente en diferentes lugares», dijo el paleoantropólogo Qian Wang.
Sin embargo, de lo que sí están seguros los arqueólogos es que el descubrimiento en Houtaomuga muestra que la deformación craneal se practicó en la zona por unos 7.000 años, lo cual constituye el mayor periodo de tiempo registrado hasta ahora.

Los cráneos de dos niños de 8 años, sin (izquierda) y con deformación craneal. (Zhang et al., American Journal of Physical Anthropology, 2019).
«Esta área, en el noreste de Asia, sirvió como un centro para la irradación de poblaciones humanas a otros territorios, tales como China central, la península coreana, el archipiélago japonés, Siberia oriental y posiblemente el continente americano», escriben los investigadores en su artículo. «Por lo tanto, los nuevos materiales hallados en el sitio neolítico de Houtaomuga tal vez guarden los secretos acerca del origen, la difusión, y el significado de la deformación craneal intencional».
La ancestral práctica es usualmente llevada a cabo durante la infancia, cuando el cráneo del bebé es todavía blando y maleable, y los huesos aún no están del todo fusionados. La cabeza puede ser envuelta firmemente con tela y tablas, de tal manera que crezca en forma elongada, dando un aspecto «alienígena».
Y es que los teóricos de los antiguos astronautas sugieren que los cráneos alargados, más allá de representar el estatus social alto, eran un homenaje al verdadero aspecto de los dioses que en la remota antigüedad visitaron nuestro planeta.
Como verán los lectores, este mundo fabuloso y desconocido, no invita mas que a callarse y esperar. Porque cualquier cosa que se diga puede ser verdad mentira o las dos cosas.
Veremos qué dicen las próximas investigaciones.
MysteryPlanet
sábado, 6 de julio de 2019

28 octubre 2019

LOS MINI CEREBROS CREADOS EN LABORATORIO

Filed under: ANATOMIA,General — Enrique Rubio @ 12:52


El cerebro humano presenta una estructura tridimensional que los organoides diseñados en el laboratorio pueden en parte reproducir
Entender la complejidad del cerebro es algo en lo que la ciencia trabaja de forma intensa. Comprender cómo funciona este órgano conduce a observar qué ocurre cuando falla.
El caso de Phineas Gage, se convirtió en un modelo fortuito que ha tenido múltiples utilidades . Una barra de hierro le atravesó el cráneo sin que aparentemente le ocurriera nada. Acabó por cambiar su personalidad y demostrara que el córtex prefrontal, tenían una enorme participación en la conducta
En la actualidad los organoides cerebrales, también conocidos como mini cerebros, son una nueva biotecnología con el potencial para cambiar nuestro entendimiento sobre el desarrollo y las enfermedades neurológicas
Muchos de estos experimentos se está llevando a cabo en la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés), pero uno de los más interesantes es el que está realizando el equipo del biólogo Alysson Muotri, de la Universidad de California en San Diego, quien trabaja con un grupos de células nerviosas llamadas mini-cerebros que,en la ISS
Los organoides se cultivaron a partir de células madre en el laboratorio, antes de ser colocados en una caja y enviados al espacio, donde Muotri señala que probablemente «se están reproduciendo a un ritmo acelerado”, según declaraciones. Pero los últimos datos muestran que los organoides emiten ondas cerebrales, patrones complejos de actividad neuronal, similares a los de los bebés prematuros. Es un hallazgo extraño que podría obligar a los científicos a revisar las limitaciones de los mini-órganos cultivados en laboratorio y los problemas éticos que los rodean.
Muotri conectó los mini cerebros a robots para leer su actividad neuronal. Los hallazgos podrían ser una señal de que los científicos se están acercando a la capacidad de generar al menos una vida parcialmente consciente en el laboratorio, un desarrollo que durante mucho tiempo ha sido poco más que una fuente para relatos de ciencia ficción.
El cerebro humano es tan complejo que los científicos todavía están intentando comprender muchos aspectos de su funcionamiento. Ese es el atractivo de los mini cerebros: son conjuntos de neuronas comparativamente simples que simulan algunas características de los cerebros completos, pero que apenas rascan la superficie de sus capacidades. Pero el hallazgo de Muotri, publicado en Cell, sugiere que los mini cerebros podrían ser aún más complejos de lo que se creía anteriormente.
Si estas ondas cerebrales son una señal de que los organoides podrían ser conscientes, los neurocientíficos necesitarán lidiar con un importante dilema ético, ya que la experimentación continua podría significar crear y destruir una vida humana y consciente de sí misma.
En qué consisten los mini cerebros.
Se desarrollan a partir de células madre que acaban dando lugar a pequeñas bolas de 4 milímetros de tamaño
Suponen un diseño tridimensional del tejido neural, lo que los convierte en el modelo más realista del cerebro que tenemos hasta la fecha. compuestas por hasta 3 millones de células (neuronas y células gliales).
En 2013, el trabajo con mini cerebros, intereso mucho.“Sus células son capaces de organizarse solas en estructuras que recuerdan al cerebro De esta forma, imitan las dinámicas espaciotemporales de la neurogénesis (formación de neuronas) y el desarrollo de circuitos.
Durante su desarrollo las neuronas ‘migran’ para dar lugar a distintas capas y conexiones (Bob Jacobs, Colorado College)
Estos modelos polemizan por la incertidumbre que genera y, sobre todo, porque toca algo que nos define como humanos: la conciencia.
“Se piensa que el soporte físico que la genera son los patrones eléctricos y las conexiones entre neuronas. Por lo tanto, científicamente hablando, la conciencia puede estar en el cerebro. Si estamos creando estructuras similares a este órgano, nadie nos asegura que en un momento dado no pueda tener conciencia. No quiere decir que esto sea posible pero sí probable.

Estos organoides comenzaron a producir patrones eléctricos como los generados por un cerebro normal.
“Todo lo que se está investigando, al igual que ocurre con los avances en genómica, plantea problemas éticos. Pero un cerebro sin cuerpo no tiene sentidos. Para crear sensaciones necesitamos otros órganos externos que traduzcan la energía en señales que, a través del sistema nervioso periférico, entren en el sistema nervioso central y se interpreten.
Ahora sólo sabemos que un paso pequeño nos lleva a otro y así sucesivamente hasta alcanzar un resultado final que nada tiene que ver con el inicial. Pensar que los organoides vayan a culminar en el diseño de cerebros con sentimientos, y todo el contexto en que lleva consigo, es demasiado imaginar
Imaginar que los asoectos éticos se adelanten a lo somático, nos confunden, aunque se trate solo de un experimento.

Pero no vamos a frenar la ciencia por no saber lo que pueda ocurrir, o porque exista la posibilidad de que en un futuro se desarrolle conciencia en los mini cerebros.
Cada día la complejidad de los problemas éticos irá en aumento gracias a que la ciencia será mucho más potente. Según los científicos la solución viene por desarrollar unos marcos éticos que avancen de forma paralela, o incluso vayan un paso por delante, de la ciencia. Especialmente ahora que los modelos cerebrales están en sus primeras etapas de desarrollo.
Como afirma Santaló, nunca averiguaremos estas incertidumbres si no las investigamos.“Debemos actuar con cautela y, a cada paso dado, parar y reflexionar”, concluye.
A partir de aquí, infinidad de ideas se van a desarrollar
Un ejemplo es el que sigue:
Crean un mini cerebro capaz de generar movimiento muscular
Escrito por Álvaro Justo, 4 de abril de 2019 a las 17:30

Un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge ha conseguido replicar en miniatura un cerebro embrionario con el fin de estudiar su desarrollo.

ha desarrollado un mini cerebro capaz de generar movimiento muscular. Se trata de un organoide del tamaño de una lenteja, obtenido a partir de células madre humanas. Los resultados se han publicado en la revista Nature Neuroscience.

Representación del cerebro humano
Los organoides cerebrales se utilizan en el mundo científico para estudiar el crecimiento del cerebro, ya que, al estar constituidos por tejido neuronal generado a partir de células madre, forman estructuras similares a las de los cerebros embrionarios humanos. Para poder observar su desarrollo lo que se hace es sumergirlos en un líquido con alto contenido en nutrientes. El inconveniente que tienen es que, al carecer de vasos sanguíneos, no pueden acceder al oxígeno y los nutrientes necesarios para sobrevivir mucho tiempo.
El equipo de investigación de Cambridge ha dado con un método para solventar esta barrera. Consiste en crear una estructura de membrana porosa para que el organoide crezca en un entorno aire-líquido que permite un mejor acceso a los nutrientes y al oxígeno. Esto facilita un periodo de vida más largo de la estructura, lo que se traduce en estados de desarrollo neuronal más avanzados. Gracias a ello, los científicos han podido observar en el mini cerebro una conectividad neuronal similar a la existente en un embrión humano de entre 12 y 16 semanas.
Para comprobar la capacidad funcional del mini cerebro, los científicos colocaron junto a él un pedazo de médula espinal de un embrión de ratón con el músculo adyacente de la espalda. El resultado no decepcionó. Los axones de algunas neuronas específicas crecieron de forma espontánea para conectarse con la médula espinal, llegando a contraer el músculo con las señales eléctricas emitidas.

Un hallazgo esperanzador
El hallazgo puede ser muy útil para afrontar patologías relacionadas con el sistema nervioso. Así lo explica a The Guardian Madeline Lancaster, que ha dirigido el estudio en el Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad de Cambridge: «Obviamente, no solo estamos tratando de crear algo para divertirnos. Queremos usar esto para modelar enfermedades y entender cómo se forman estas redes neuronales».
El análisis del nacimiento y el desarrollo de las redes de conectividad neuronal puede ayudar a comprender el funcionamiento de patologías como la epilepsia, la esquizofrenia, el autismo, la depresión o los distintos tipos de demencias. La ciencia nos muestra el camino para mejorar las condiciones de vida de las personas.

Bibliografía

LEYRE FLAMARIQUE, MADRID
28/10/2019 06:00Actualizado a28/10/2019 09:26

Alysson Muotri, de la Universidad de California en San Diego, quien trabaja con un grupos de células nerviosas llamadas mini-cerebros que,en la ISS

Bob Jacobs, Colorado College. Durante su desarrollo las neuronas ‘migran’ para dar lugar a distintas capas y conexiones)

« Newer PostsOlder Posts »

Powered by WordPress