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31 Enero 2017

CONCIENCIA

Archivado en: FUNCIONES PSIQUICAS, Vegetativo — Enrique Rubio @ 19:55

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La conciencia se define, en términos generales, como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno.
Para hablar de conciencia seguiremos el siguiente algoritmo.
1 Que es la conciencia
2 Donde se produce la conciencia
El término conciencia se utiliza para distintos aspectos:
• El primero y de uso más extenso, se refiere a la captación, reconocimiento del sentido y la relevancia de cualquier aspecto de la realidad o de uno mismo. El término conciencia no tiene por qué ser simplemente intelectual. Dentro del mismo podemos diferenciar dos aspectos importantes:
El psicológico: se refiere a la percepción de un objeto, situación o de uno mismo, por lo que este acto de conciencia puede confundirse con el de autoconciencia.
El gnoseológico-metafísico: La gnoseología es la rama de la filosofía que estudia el origen, la naturaleza y los límites del conocimiento humano en general.
• El segundo es el reconocimiento de aquello que está bien y de lo que está mal. Desde un sentido moral, también podemos hablar de la toma de conciencia social o política, que se puede definir como el conocimiento que tiene una persona sobre los demás integrantes de su comunidad; y la concienciación ecológica, que es la aceptación y el intento por cambiar los aspectos negativos producidos por el ser humano en la naturaleza.
Conciencia en humanos
.
Conciencia se refiere al saber de sí mismo, al conocimiento que el humano tiene de su propia existencia, estados o actos.
Conciencia se aplica a lo ético, a los juicios sobre el bien y el mal de nuestras acciones. Una persona cloroformizada recobra la conciencia al cesar los efectos del anestésico. Una persona “de conciencia recta” no comete actos socialmente reprobables.
La conciencia en psiquiatría puede también definirse como el estado cognitivo no abstracto que permite la interactuación, interpretación y asociación con los estímulos externos, denominados realidad. La conciencia requiere del uso de los sentidos como medio de conectividad entre los estímulos externos y sus asociaciones.
Los humanos adultos sanos tienen conciencia sensitiva y conciencia abstracta, aunque también el pensamiento abstracto se presentaría en otras especies animales, hasta un punto que debe clarificarse.1 2 Filósofos como Aristóteles afirmaron y trataron de demostrar que el ser humano es un animal racional a diferencia de los demás. [cita requerida]
Conciencia en animales no humanos
El 7 de julio de 2012, científicos prominentes de diferentes ramas de las neurociencias, entre ellos David Edelman del Instituto de Neurociencia en La Jolla, California; Philip Low de la Universidad de Stanford y Christof Koch del Instituto de Tecnología de California, se dieron cita en la Universidad de Cambridge para celebrar la Francis Crick Memorial Conference,3 la cual trató sobre la conciencia en animales humanos y no humanos. .
Es obvio para todos en este salón que los animales tienen conciencia, pero no es obvio para el resto del mundo. No es obvio para el resto del mundo occidental ni el lejano Oriente. No es algo obvio para la sociedad.”
Philip Low, en la presentación de la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia, 7 de julio de 2012
Algunos estudios han hablado de altos niveles de conciencia en algunas especies de animales no humanos, comparándolos con niveles humanos.6 7 8 9 10
Conciencia en la inteligencia artificial
Existen dudas sobre la naturaleza de la conciencia y como se relaciona ella con la inteligencia artificial; y no se sabe con seguridad si la conciencia como fenómeno cognitivo es sólo el resultado de la complejidad computacional (o neuronal en los seres vivos), y/o es un fenómeno emergente de la interacción de la materia.
Roger Penrose se ha ocupado del problema de la realidad física de la inteligencia y ha analizado diversas pretensiones teóricas por parte de la inteligencia artificial de simular o construir artefactos que posean algún tipo de conciencia.11 12 Penrose clasifica las posturas actuales ante la cuestión de si la conciencia es o no computable algorítmicamente:
A. Todo pensamiento es un proceso de computación, resultado directo de la computación o algoritmo adecuados.
B. La conciencia es una consecuencia del tipo de acción física que ocurre en el cerebro,.
C. La realización de cierta actividad física en el cerebro es lo que lleva a la aparición de la autoconciencia en el ser humano que por ahora no puede simularse algorítmicamente.
D. La conciencia de tipo humano no puede entenderse propiamente en términos físicos, computacionales o científicos de otro tipo.

Cuando se buasca su contenido,la conciencia se define como aquella parte de la psique humana que induce la angustia mental y los sentimientos de culpa cuando violamos y la sensación de placer y bienestar cuando nuestras acciones, pensamientos y palabras son conformes a nuestros sistemas de valores. .
También la conciencia es una aptitud , la facultad , la intuición o juicio que ayuda a distinguir el bien del mal. Moral juicio puede derivar de valores o normas (principios y reglas). En términos psicológicos conciencia es a menudo descrito como que conduce a sentimientos de remordimiento cuando un ser humano comete acciones que van en contra de su / sus valores morales y sentimientos de rectitud o cuando las acciones se ajustan a dichas normas . [1] La medida en que la conciencia informa juicio moral antes de una acción y si tales juicios morales son o deberían estar basadas en la razón ha ocasionado debate a través de gran parte de la historia de la filosofía occidental . [2]
La conciencia se entiende generalmente como la parte no física de una persona que determina lo correcto e incorrecto. La conciencia se refiere a veces como una “brújula moral”.
Contiene todo saber, pero no de manera evocable, parte importante de este saber entra en la esfera de lo inconsciente, no percibible.. La conciencia no siempre percibe y casi nunca es modificada por la voluntad, aunque la insistencia, la puede hacer manejable.
La naturaleza de la conciencia es reflexiva, cada pensamiento asienta sobre otro pensamiento es capaz de sentir nuestra existencia y la del mundo en que vivimos.
La conciencia es un estado personal, subjetivo y cualitativo. Es un estado unificado aunque los múltiples componentes, sensoriales y motores, se presentan como un todo integrado.
Si tenemos una sola conciencia, entra dentro de la normalidad o de la patología. Es muy posible que determinados pacientes psiquiátricos tenga más de una consciencia o por lo menos utilicen más de una consciencia.
La consciencia tiene mucho de ilusión y aunque es coherente y continuada, al ser producto de estímulos externos e internos que se procesan a velocidad distinta, la ilusión es explicable.
El mundo lo percibimos como una sucesión continuada y progresiva de acontecimientos.
La consciencia aparece espontáneamente y no conocemos ningún procedimiento para estimularla o desactivarla salvó la farmacología. Los estímulos externos puede modificarse por los estados de la conciencia y percibirse de forma diferentes a la real. Lo vehiculado por los sentidos es interpretado por la conciencia.
La memoria es interpretada por la conciencia de una manera especial. La evocación del recuerdo está modificada frecuentemente por la compleja organización donde se asienta la memoria. La interpretación del recuerdo esta también mediada por la conducta y capacidad verbal de las personas..
La aplicación de la conciencia se llama “atención”. Se puede estar consciente y no prestar atención, en cuyo caso el aprendizaje es deficiente. Podemos prestar atención a todo lo vehiculado por los órganos de los sentidos y no sólo por la visión. Por la audición, sabor, olor y tacto. La falta de atención selectiva impide ver detalles incluso de escenas ya vistas. No obstante determinadas personas y a todos nos pasa alguna vez somos capaces de percibir lo esencial, sin prestar demasiada atención. Para atender hay que estar consciente o por lo menos en un estado de alerta.
El pensamiento de la información que tiene el cerebro ocurre de manera inconsciente. La conciencia es el producto final de este procesamiento. Es el producto final del procesamiento de la información que tienen lugar en circuitos neurales. Los procesos electrofisiológicos se escapan de nuestra conciencia y por lo tanto hasta ahora no son modificable por la voluntad.
La consciencia controla nuestros pensamientos y nuestra conducta y permiten interpretar el mundo y responder a él, pero sólo durante la vigilia. Los sueños, no son modificables al menos que se tenga un aprendizaje .
La percepción de las múltiples experiencias conscientes que tenemos los humanos, le llama la filosofía qualia, y es la síntesis de gran cantidad de información en una percepción única e instantánea. Posiblemente esté qualia sea fundamental para la toma de decisiones, lo que permite no analizar en detalle la situación percibida. Dice Christof Koch, que la consciencia es un resumen de la realidad con carácter ejecutivo.
Donde se localiza la conciencia-
Gran parte de nuestra conciencia es inconsciente. Al no conocer con exactitud donde se aloja la coneciencia, cabe toda posibilidad incluso que este mecanismo sea “subatómico”.
En 1949 Moruzzi y Magoun (3) descubrieron una estructura situada a todo lo largo del tallo encefálico y región diencefálica, especialmente adaptada para cumplir el papel de mecanismo activador de la corteza cerebral, denominada por estos autores formación reticular. En el seno de esta formación reticular se identifica un sistema cuyos núcleos de origen se encuentran en el diencéfalo y en la calota mesocefálica y en la parte rostral de la calota protuberancial que posee una influencia activadora sobre toda la corteza cerebral mediante conexiones multisinápticas que ascienden hasta terminar en toda la corteza, estos núcleos de origen de la formación reticular reciben numerosas aferencias directas y colaterales de las vías específicas de la sensibilidad, que conducen la información procedente del medio interno del individuo y del medio externo o ambiental. Esta estructura de la formación reticular intercalada en paralelo respecto al sistema de aferencias corticales específicas de la sensibilidad general y especial en su tránsito hacia el cortex tiene una influencia activadora sobre este último cortex y fue denominado por estos autores: sistema reticular activador ascendente (SRRA), cuya función es la de producir, mantener y regular el tono de activación cortical cerebral necesario para el normal funcionamiento de esta estructura y cuyas fuentes de energía, tienen su origen en los estímulos procedentes, del medio ambiente externo y del interior del sujeto a partir de las aferencias viscerales de los diferentes sistemas y aparatos del organismo. De los núcleos de la formación reticular del tallo cerebral y del diencéfalo se originaban conexiones descendentes hacia los sectores intercalados y eferentes de los segmentos del tallo cerebral y de la médula espinal. Por intermedio de estas conexiones descendentes se condicionaban respuestas motoras, viscerales y se regulan la entrada de aferencias por las diferentes vías específicas de la sensibilidad: visceral, gustativa, propioceptiva, éxteroceptiva, vestibular y auditiva, regulándose también por mecanismo semejante la entrada de las aferencias olfatorias y visuales por parte de las estructuras suprasegmentarias respectivas. La organización anátomofuncional de este sistema o formación reticular, se completó con numerosas investigaciones que demostraron que desde la corteza cerebral descendían numerosas y se expandían por gran parte de estructuras neurales. Fortmando El SARA aferente y eferente

Ha sido siempre una curiosidad pensar que cada hemisferio tiene su conciencia.
En el estudio de la epilepsia una técnica habitual es inyectar barbitúricos el arteria carótida con la idea de anestesiar un hemisferio. Los resultados no fueron concluyentes con respecto a la conciencia, pero sí fueron útiles para saber donde se localiza lenguaje. Lo que produjo utilidad a la hora de resecar áreas expresivas del lenguaje. La sección quirúrgica del cuerpo calloso en pacientes epilépticos con la idea de disminuir los estímulos bilaterales al foco epiléptico tampoco ha mostrado efectos significativos para localizar la conciencia. En algunos pacientes con sección del cuerpo calloso se comprobó, que el paciente adivinaba el sentido de lo que se le mostraba por el ojo derecho, pero no interpretaba si se mostraba un imagen por el ojo izquierdo. De aquí se redujo que es hemisferio izquierdo participa más que el derecho en el estado de conciencia. Esto tiene escaso valor ya que el tronco del encéfalo frecuentemente tiene información de ambos hemisferios.
El lóbulo prefrontal tiene un papel preponderante en la conducta pero no participa en el estado de conciencia. La alteración de la razón, toma de decisiones y afectividad se altera marcadamente en la lesión bilateral de ambos lóbulos frontales. Pero la conciencia no se altera.
El tálamo es el receptor en el cerebro de la información de los diferentes órganos de los sentido y distribuye esta información por diferentes áreas de la corteza cerebral. Esta actuación del tálamo es imprescindible para el mantenimiento de la conciencia. Durante la anestesia la corteza cerebral se desactiva antes que el tálamo, que permanece activo hasta die minutos después de que el paciente esté inconsciente. Se deduce pues que la única imprescindible para mantener la conciencia en la corteza cerebral pues cuando esta se desactiva la consciencia desaparece. Pero también sin la actuación del tálamo, no existe conciencia pero sí un estado vegetativo, donde el paciente tiene signos vitales escasos que mejoraban cuando se le estimulaba el tálamo quirúrgicamente. De igual forma la lesión bilateral de la mitad de superiores de ambos tardamos se sigue de un coma total e irreversible.
Las lesiones de los núcleos intraláminares talamicos, producen cierto grado de indiferencia afectiva y al dolor, pero sin alteración de la conciencia.
Después de esta breve descripción de las vías de la conciencia, llegaremos a la conclusión que la parte de conciencia que percibimos tiene unas vías comunes amplias y difusas, que explicarían de manera grosera los caminos de la conciencia voluntaria que pertenecería al sistema nervioso somático o voluntario.
Una vez despierto, efectuar una vida de relación está en gran parte regido por nuestros este voluntario y hasta aquí esto es entendible. Pero que no es entendible es la amplia difusión que el sistema nervioso tiene por nuestras visceralidad, que es un la mayor proporción del sistema nervioso, y que no está sometida a nuestra voluntad, pero si es consciente, la maneja otro tipo de conciencia que se escapa a una voluntad consciente.
De forma que el control del amplio sistema vegetativo afortunadamente no es concienciado y una parte enorme de nuestra visceralidad y sobre todo del gran aparato de la inmunidad, no puede andar suelta. Es demasiado perfecta para no tener un rector.
Recientemente se ha visto cómo el sistema vegetativo por via neural y humoral está inervado y sus órdenes bioquímicas se cumplen de una manera perfecta, aunque fácilmente modificable por entorno.
La patología del sistema vegetativo en nuestros tiempos es enorme y posiblemente responsable de múltiples procesos a los que estamos en vías de conocimiento.
La acción de un sistema subatómico inteligente, nos daría un respiro, y una vía de investigación posibles. La informatización de los programas viscerales en un sentido amplio no es nada entendible.
No sería diferente este concepto al de los investigadores que estudian el universo, que buscan también una regulación a través de una inteligencia no orgánica.
En posterior publicación intentaremos encontrar o por lo menos buscar como se regula y donde esta la conciencia que regula nuestro gran aparato vegetativo. O como el resto del cerebro regula de manera inconsciente nuestro sistema vegetativo. Porque es evidente que esta disregulado y es responsable por lo menos gran parte de esta enfermedad crónica y su base de inflamación crónica que nos está diezmando.

29 Enero 2017

Embriología, anatomía y función del sistema vegetativo

Archivado en: Vegetativo — Enrique Rubio @ 21:28

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EL SISTEMA VEGETATIVO
Llamado también , nervioso vegetativo autónomo, o involuntario, o visceral, o gran simpático. Es la parte del sistema nervioso que regula las funciones fundamentales para la vida, que son en gran parte inconscientes y autónomas. Inervan el aparato cardiorrespiratorio, las glándulas endocrinas, musculatura lisa, aparato pilo sebáceo y sudoríparas y en general la visceralidad. Este sistema está estrechamente unido con el sistema nervioso relación, con el cual tiene en común localizaciones centrales y periféricas. Es de particular interés la relación del sistema vegetativo con el sistema endocrino así como con la vida de relación Tiene un significado particular y una gran importancia las relaciones que éste posee con el aparato endocrino y tiene un papel fundamental en la vida de relacion
Embriogenesis
En el curso de la quinta semana del embrión, de la porción toráxica de la cresta neurales algunas unas células emigran a cada lado hacia la región colocada inmediatamente por detrás de la aorta. Estas células, se llaman neuroblastos simpáticos o simpatoblastos, y van a formar los dos cordones simpáticos primitivos.
El de estos cordones algunas células emigran hasta un punto en que se reúnen las raíces dorsal y ventral de los nervios espinales, y forman los cordones simpáticos secundarios, de los cuales se originaran las cadenas de los ganglios del simpáticos torácicos. Los ganglios prevertebrales y preaórticos o periaórticos, se desplazan de su posición original y se sitúan detrás a los esbozos de la localización de las vísceras a las cuales dan inervación. Hacia arriba y hacia abajo se forman los cordones del simpático cervical y la porción lumbosacra, con los respectivos ganglios.
El parasimpático los forman, los ganglios situados a lo largo de los nervios oculomotor, facial, glosofaríngeo y vago derivan de las células emigradas del sistema nerviosos central o de algunos neuroblastos diferenciados que se localizan en los ganglios sensitivos del V, VII, y IX par de los nervios craneales.
Centros Neurovegetativos Superiores (corticales y diencefálicos)
Sistema Neurovegetativo Cortical: Además de a nivel del hipotálamo, la integración más elevada de las diferentes actividades vegetativas tiene lugar también en zonas determinadas de la corteza cerebral, de las cuales las más importantes son la parte del lóbulo frontal, colocada por delante de la zona cortical motora, y el denominado sistema límbico. La primera regula las funciones vegetativas (vasomotoras, sudorales, etc.) que acompañan a la actividad motora de los músculos esqueléticos y toma parte incluso en los procesos de integración recíproca entre actividad vegetativa y psíquica. En el sistema límbico tiene lugar una integración entre el estado emocional y las determinadas funciones vegetativas (motilidad gástrica, emisión de orina y heces, constancia en la presión arterial, etc.).
Sistema Neurovegetativo Diencefálico: En el diencéfalo se encuentran numerosos agregados celulares o núcleos hipotalámicos, en relación con determinadas funciones metabólicas y con el sistema endocrino, esencialmente la hipófisis. Existen luego otras formaciones, representadas por el sistema reticular hipotalámico y subtalámico, continuación del bulbar y del mesencefálico, que, además de constituir un centro integrativo para las emociones, presiden algunas manifestaciones fundamentales de la vida, como el sueño, la vigilia, el hambre y la sed.
El Sistema Reticular del Tronco Encefálico es un complejo anatomofuncional que se extiende desde el bulbo hasta el diencéfalo, estando formado por una trama de sustancia gris (que en algunos puntos se reúne en núcleos: núcleo reticular lateral de la oliva inferior, núcleo reticular caudal y oral del puente, núcleos reticulares gigantocelulares y de sustancia blanca formada por fibras nerviosas. Son muy amplias las conexiones con las otras secciones del sistema nervioso central, a través de fibra aferentes (vías espinoreticulares, corticoreticulares, cerebeloreticulares, estriado – pálido – reticulares y septoreticulares) y fibras eferentes (vías reticulares descendentes, vías reticulares eferentes cortas, vías reticulares ascendentes y vías reticulocerebelosas). En consideración a estas relaciones, desde el punto de vista funcional se distinguen un sistema reticular ascendente y un sistema reticular descendente, cuyas funciones para la homeostasis del organismo son de gran importancia. De hecho, el primero controla el estado de vigilia y el comportamiento; el segundo armoniza las actividades circulatorias y respiratorias, además de las reacciones tónicas musculares posturales y algunas reacciones en relación a determinados estados afectivos (vómito, reacción de alarma o de fuga o de defensa).
Centros neurovegetativos intermedio
Se presentan en aquella parte del S.N.A., del simpático y parasimpático. Comprende tanto centros nerviosos vegetativos situados en el eje cerebroespinal como fibras nerviosas aferentes y eferentes en relación con ellos. Ente ambos sistemas, simpático y parasimpático las fibras eferentes son sustancialmente de dos tipos: preganglionares, que se originan a nivel de la sustancia gris del tronco cerebral o de la médula y terminan en un ganglio, y postganglionares, que se originan de las neuronas ganglionares en contacto sináptico con las primeras y alcanzan al órgano efector. Ya que la distribución anatómica de los ganglios periféricos es notablemente diferente en los dos sistemas, las fibras pre y postganglionares simpáticas y respectivamente parasimpáticas, tienen diferentes longitudes. Los ganglios parasimpáticos están, de hecho, situados en las cercanías del órgano efector o, por añadidura, en el espesor de la pared de este último: las fibras parasimpáticas preganglionares son, por lo tanto, mucho más largas y las postganglionares mucho más cortas. Los ganglios simpáticos, por el contrario, constituyen una doble cadena (cadena del simpático) que se extiende en posición laterovertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix: las fibras preganglionares tienen, pues, un curso muy corto y las postganglionares muy largo.
Sistema Ortosimpático: El sistema simpático u ortosimpático está compuesto, en los dos lados del cuerpo, por una cadena de ganglios, ganglios simpáticos vertebrales, reunidos entre sí por cordones longitudinales intermedios de fibras nerviosas, formando dos troncos (cadena del simpático) que tienen su curso desde la base del cráneo hasta el cóccix, disponiéndose antero – lateralmente respecto a la columna vertebral. Los ganglios vertebrales, con relación a su localización, se distinguen en cervicales, torácicos, lumbares, sacros y coccígeos. Para cada lado, los ganglios cervicales son tres (de los cuales el superior es mucho más grueso), los torácicos once, los lumbares cinco y los sacros cuatro. Sus dimensiones varían, oscilando, por lo general, alrededor de un cm de diámetro; tienen aspecto fusiforme u ovoidal; son consistentes y aparecen de un color gris rosáceo. También los cordones intermedios que unen los ganglios vertebrales entre sí, tienen un color gris rosáceo, siendo, por lo demás, simples, a veces dobles, y estando constituidos principalmente por fibras nerviosas amielínicas. Todos los ganglios vertebrales están en conexión con los nervios espinales mediante las ramas comunicantes, que se originan del tronco del nervio espinal apenas constituido o de la rama anterior del mismo. Las ramas comunicantes con los nervios torácicos y con los primeros dos o tres nervios lumbares dan como resultado una rama comunicante blanca, formada esencialmente por fibras mielínicas, y una rama comunicante gris, formada preferentemente por fibras amielínicas; las cervicales, las últimas dos o tres lumbares y los nervios sacro y coccígeo poseen ramas comunicantes grises solamente. De los troncos del simpático se originan las ramas periféricas, constituidas preferentemente por fibras amielínicas, la mayor parte de las cuales siguen el curso de los vasos arteriales. Antes de distribuirse por los órganos, muchas ramas se ponen en relación con los ganglios situados por delante de la aorta torácica y abdominal (ganglios preaórticos o prevertebrales) y luego, en su curso último, se disponen en forma de plexo alrededor de los vasos arteriales terminales, siguiéndolos en su distribución entre los órganos. A lo largo de estos plexos se encuentran ganglios periféricos y terminales, que a veces, especialmente en la cercanía de los órganos, pueden estar representados sólo por células aisladas (metasimpáticos).
Las ramas periféricas del simpático contienen fibras eferentes y aferentes:
Las fibras eferentes preganglionares se originan de las células de pequeñas dimensiones y de aspecto estrellado que se sitúa en la sustancia gris del asta lateral de la médula espinal en el tramo comprendido entre el primer segmento torácico y el segundo o tercer segmento lumbar (células radiculares viscerales). Los axones de estas células (fibras preganglionares mielínicas) salen de la médula con las fibras somatomotoras, es decir, con las raíces anteriores de los relativos nervios periféricos torácicos y lumbares, pasando al respectivo ramo comunicante blanco y alcanzando el tronco del simpático, y terminan en un ganglio vertebral, que puede ser aquel del nivel correspondiente, o superior (hasta el ganglio cervical), o inferior (hasta el ganglio coccígeo); a la vez, atravesando el tronco del simpático, o recorriendo en un ramo periférico que emana del tronco, se sitúan más lejos, hasta llegar a un ganglio prevertebral o peraórtico o a un ganglio todavía más distal. En este caso la rama periférica que él contiene debe ser considerada como la continuación de la rama comunicante, alargándose considerablemente: los nervios esplácnicos son el ejemplo más significativo. Las fibras preganglionares llegan al ganglio simpático, arborizándose alrededor de las células, originándose de estas arborizaciones las fibras postganglionares, generalmente amielínicas, destinadas a los órganos periféricos. Algunas de estas fibras, a través del ramo comunicante gris, pasan a los nervios espinales y se distribuyen a la musculatura lisa, a las glándulas de la piel y a los vasos de los miembros, de la pared del dorso, de las meninges y del raquís; las otras, que pueden nacer también de ganglios más periféricos, siguen el curso de los vasos sanguíneos, inervando las vísceras del tórax y del abdomen y diferentes estructuras de la cabeza. Reciben fibras de los nervios periféricos del simpático al ojo, los vasos y las glándulas endocrinas, el corazón, los pulmones, el aparato digestivo y las glándulas anexas y el aparato urogenital.
Las fibras aferentes o sensitivas se originan de una célula en T situada en los ganglios espinales, no diferenciable histológicamente de las neuronas sensitivas de los nervios cerebroespinales. La prolongación periférica de esta célula se inicia en una terminación nerviosa situada periféricamente o en los músculos lisos, o en las paredes de los vasos, o en un órgano periférico del sentido, y corre por los troncos nerviosos junto con las fibras eferentes y las fibras somáticas. Las prolongaciones del cuerpo y de los miembros llegan a la médula, pasando directamente al nervio correspondiente raíz posterior. Los que, por el contrario, derivan de los órganos viscerales torácicos y abdominales y de las paredes de los vasos recorren en las ramas periféricas del simpático, alcanzando un ganglio de la cadena y de allí, pasan a la raíz posterior del nervio espinal. Las prolongaciones proximales de la célula en T penetran en la médula de la raíz posterior, poniéndose en relación, directamente o mediante neuronas asociativas, con las células de origen de las fibras preganglionares, e integran así los arcos reflejos del sistema autónomo y de los centros vegetativos superior, Diencefálico y cortical.
Las dos cadenas del simpático, compuestas, por los ganglios vertebrales y por los cordones intermedios que les unen, están extendidas en toda la longitud de la columna vertebral, desde la base del cráneo hasta el cóccix, de manera continua. Las dividiremos en cuatro segmentos: cervical – torácico – lumbar – pélvico:
Simpático Cervical: Esta formación nerviosa se apoya sobre la aponeurosis prevertebral, que la separa de los músculos largos del cuello y largo de la cabeza, por delante de las apófisis transversas de las vértebras cervicales. En su curso descendente se encuentra colocada por detrás e internamente al fascículo vasculonervioso del cuello, más exactamente por detrás de la vena yugular interna: cerca de la apertura superior del tórax se desplaza lateralmente y cruza la cara posterior de la arteria subclavia, en las cercanías del origen de la arteria vertebral. Las neuronas preganglionares están en el segmento torácico y cervical de la médula, de donde las fibras preganglionares salen por la vía de los ramos comunicantes blancos torácicos, para unirse con las neuronas postganglionares de los ganglios cervicales; de hecho, estos últimos están unidos a los nervios espinales por ramos comunicantes grises, que no contienen fibras preganglionares, sino blancas. A lo largo del tronco simpático cervical se intercalan tres ganglios, en parte fusionados entre sí: cervical superior, cervical medio y cervical inferior. El ganglio cervical superior, que es el más voluminoso, se encuentra a la altura de la apófisis transversa de la II y III vértebras cervicales y está en relación con el fascículo neurovascular del cuello y con los nervios glosofaríngeo, hipogloso y vago, con los cuales también tiene anastomosis. Recibe fibras preganglionares de los primeros cuatro nervios torácicos. De las fibras postganglionares algunas pasan a través de los ramos comunes grises y alcanzan los primeros tres o cuatro nervios cervicales para inervar los vasos, folículos pilíferos y glándulas sudoríparas de las regiones correspondientes; otras se unen con los ganglios situados en las cercanías; otras, por último, van a constituir las ramas periféricas. De éstas, algunas revisten particular importancia:
El nervio carotídeo interno, que se desplaza de la extremidad superior y se coloca por arriba con la arteria carótida interna, alrededor de la cual forma primero, a la altura del canal carotídeo, el plexo pericarotídeo (del cual derivan los nervios carotidotimpánicos), y, a la altura del seno cavernoso, el plexo cavernoso. Este último da lugar a otros plexos alrededor de las ramas que salen de la carótida interna, como el plexo oftálmico y los plexos de la arteria cerebral anterior y media; se une además, mediante el nervio petroso profundo, con el ganglio esfenopalatino; da ramas que, a través del ganglio ciliar, se distribuyen en el iris, y otras para los músculos del ojo, hipófisis y meninges.
El nervio cardíaco superior.
Las ramas vasculares viscerales que van a constituir los plexos carotídeos común, carotídeo externo, tiroideo superior, submaxilar, faríngeo, laríngeo, etc.
El ganglio cervical medio, situado a la altura de la V – VI vértebras cervicales, es el más pequeño e inconstante; da fibras a través de los ramos comunicantes grises al V y a veces también al IV y al VI nervios cervicales, ramas para las arterias tiroideas y da origen al nervio cardíaco medio.
El ganglio cervical inferior, situado a la altura de la primera costilla, a veces se fusiona con el primer ganglio torácico, constituyendo el ganglio estrellado o cervicotorácico. Está unido, a través de los ramos comunicantes grises, con los últimos nervios cervicales y con el primer torácico; da ramas vasculares que forman los plexos subclavio, tiroideo inferior, mamario interno y vértebra; de él se origina el nervio cardíaco inferior.
Simpático Torácico: En la región torácica el tronco simpático desciende verticalmente sobre cada lado de la columna vertebral, por delante de las articulaciones costovertebrales; pasa delante, cruzando los vasos y nervios intercostales y está cubierto por la pleura parietal. El de la derecha recorre desde la IV hasta la X vértebras, por detrás de la vena ácigos, y el de la izquierda, en la parte más alta, corre por detrás del arco y la porción descendente de la aorta; atraviesa el diafragma por una fisura colocada entre el pilar anterior y el intermedio, alcanzando así la cavidad abdominal. Por lo general, los ganglios torácicos son doce, pero suelen, de hecho, ser once, ya que el primero está unido al último cervical, formando el ganglio estrellado. Tienen una disposición aproximadamente segmentaria y, en general, son de pequeño volumen. Cada ganglio torácico está unido con el respectivo nervio espinal torácico por medio de los ramos comunicantes blancos (a través de los cuales pasan las fibras preganglionares y las fibras aferentes viscerales) y por los ramos comunicantes grises (a través de los cuales pasan las fibras preganglionares y las fibras aferentes viscerales) y por los ramos comunicantes grises (a través de los cuales pasan las fibras postganglionares, que alcanzan así las raíces posteriores). De las ramas periféricas que parten de los ganglios, algunas se distribuyen a lo largo de las arterias intercostales; la mayor parte, por el contrario, tiene una distribución diferente, según que deriven de los ganglios superiores o de los inferiores. Las superiores provienen de los primeros cinco o seis ganglios torácicos, permaneciendo en la cavidad torácica, constituyendo los plexos pulmonares, aorticotorácico y esofágico. Los inferiores, formados todos ellos por fibras preganglionares, no paran en los ganglios vertebrales, constituyendo los nervios esplácnicos. El nervio esplácnico mayor se forma a la altura de la XI vértebra torácica, por la unión de las ramas que se desplazan del VI al IX – X ganglios torácicos; atraviesa el diafragma, en general junto al interior del nervio esplácnico menor, entre el pilar anterior y el intermedio, y tiene su curso en el abdomen, cubierto por el peritoneo, entre la aorta, en su lado interno, y la suprarrenal, en su lado externo. A la derecha, tiene por delante, y lateralmente, la vena cava inferior; llega al correspondiente ganglio celíaco a nivel de la arteria celíaca. Las ramas que provienen del 10 – 12º ganglios torácicos se unen en las proximidades del diafragma, constituyendo el nervio esplácnico menor (que se abre en dos ramas, el esplácnico mínimo), y que da ramas superiores al ganglio celíaco y ramas inferiores al plexo renal.
Simpático Lumbar: La parte lumbar del tronco simpático corre sobre la superficie anterolateral simpático corre sobre la superficie anterolateral de la columna lumbar, medialmente en los orígenes del músculo psoas mayor; a la derecha está la vena cava inferior, que lo recubre durante toda su extensión; a la izquierda está la aorta, que lo recubre parcialmente. Esta sección contiene, en general, cinco ganglios, a veces cuatro, unidos entre sí por cordones intermedios y con los nervios espinales mediante los ramos comunicantes. De ellos se originan fibras nerviosas que se ramifican a lo largo de las arterias lumbares y ramas directas que van al plexo celíaco y al plexo aorticoabdominal.
El Plexo Celíaco o Solar es un plexo de gran importancia, dependiente principalmente de la parte torácica y lumbar del simpático y del vago. Es un plexo impar, situado en la parte profunda de la región epigástrica, por delante de la aorta abdominal y de los pilares del diafragma, y por encima del páncreas, bajo la bolsa del omento, alrededor del origen de la arteria celíaca y de la arteria mesentérica superior. En su parte superior, a través del orificio aórtico del diafragma, se continúa con el plexo aorticotorácico; en su parte inferior se extiende hasta las glándulas suprarrenales y hasta el origen de las arterias renales. Está formado por algunos ganglios y por un fino entrecruzado de fibras aferentes y eferentes. Las ramas aferentes están formadas a su vez por nervios esplácnicos, por fibras del simpático lumbar, por ramas celíacas del vago derecho y ramas musculares que provienen de los nervios frénicos. Las ramas eferentes se ramifican en diferentes direcciones y participan en la formación del plexo celíaco y de los plexos secundarios. Los ganglios principales del plexo celíaco, ganglios celíacos, son, por lo general, dos, del volumen de una habichuela, situados sobre cada lado de la aorta abdominal, sobre los pilares del diafragma, por encima del páncreas e internamente de las suprarrenales. Por su forma han sido denominados también ganglios semilunares. El de la derecha recibe en su extremo lateral al nervio esplácnico mayor y en su extremo interno las ramas celíacas del nervio vago; estos nervios se unen entre sí con el intermedio del ganglio, formando el asa memorable de Wrisberg. El de la izquierda, unido al de la derecha por ramas que se entrecruzan alrededor del origen de la arteria celíaca, recibe ramas del esplácnico mayor, del esplácnico menor y del frénico, sin por ello entrar en conexión en correspondencia con el vago. Junto a estos dos ganglios principales, unidos a ellos y entre ellos, se encuentran los dos ganglios aórtico renales, a nivel del origen de la arteria renal, y los dos ganglios mesentéricos superiores, en las proximidades del origen de la arteria mesentérica superior. Del plexo celíaco se originan los plexos secundarios, a veces provistos de pequeños ganglios, que siguen, por lo general, las arterias y que se pueden distinguir en plexos pares (frénico, suprarrenal, renal, espermático o útero-ovárico en la mujer) y plexos impares (esplénico o lineal, hepático, gástrico superior, mesentérico superior, aórtico abdominal, hipogástrico, pancreático e iliaco).
El plexo aorticoabdominal representa la continuación inferior del plexo celíaco y se extiende por delante de la aorta hasta su bifurcación. Está constituido esencialmente por dos cordones, uno por cada lado, unidos por filamentos transversales. Da varias ramas, entre las cuales las más importantes son aquellas que forman el plexo mesentérico inferior.
Simpático Pélvico: La parte pélvica del simpático, que continúa la parte lumbar, corre sobre la cara anterior del sacro, internamente a los orificios sacros, por detrás y lateralmente al recto. A la altura de la I vértebra coccígea las dos cadenas se unen mediante una simple asa o con la interposición de un pequeño ganglio mediano, el ganglio coccígeo. Los ganglios pélvicos o sacros son generalmente cuatro; de ellos parten ramas mediales anteriores que siguen el curso de las arterias y entran principalmente en la formación de los dos plexos pélvicos, situados medialmente a la arteria hipogástrica, a los lados del recto y de la vejiga. El plexo pélvico es el más conspicuo de los plexos que da el simpático y tiene una gran analogía con el plexo celíaco, y con éste recibe fibras parasimpáticas, exactamente del parasimpático sacro. De los plexos pélvicos salen numerosos plexos secundarios: hemorroidal medio, vesical, deferencial, prostático, cavernoso del pene, útero-vaginal y cavernoso del clítoris.
Parasimpático:
Se indica con este término el complejo de centros nerviosos vegetativos situados en el mencéfalo, en el cerobencéfalo o bulbo y en el segmento sacro de la médula espinal, además de las fibras nerviosas aferentes y eferentes en relación con ellos.
Parasimpático Mesencefálico: Constituye, junto al parasimpático bulbar, el parasimpático encefálico. Sus células de origen se encuentran en el núcleo visceral del nervio oculomotor (núcleo de Edinger-Westphal). Las fibras preganglionares corren por el tronco y, por lo tanto, en la rama inferior del nervio oculomotor, para terminar en el ganglio ciliar, donde se ponen en relación con las células de origen de las fibras postganglionares (nervios ciliares cortos), que van al bulbo ocular e inervan el músculo ciliar y el músculo del esfínter de la pupila.
Parasimpático Bulbar o Romboencefálico: Comprende las fibras eferentes que corren con el nervio intermedio de Wrisberg, en el glosofaríngeo y en el vago. El nervio intermedio contiene fibras preganglionares que nacen del núcleo salivatorio superior. De estas fibras, algunas, pasando por el tronco del nervio facial, por la cuerda del tímpano y por el nervio lingual, terminan en los ganglios submaxilar y sublingual, donde dan origen a las fibras postganglionares destinadas a las glándulas submaxilares y submandibulares. Otras fibras siguiendo al nervio petroso superficial terminan en el ganglio pterigoideo y esfenopalatino, del cual se originan las fibras postganglionares para la pared de las fosas nasales y del velo del paladar y para las glándulas lacrimales. En el nervio glosofaríngeo van fibras preganglionares que nacen del núcleo salivar inferior, prosiguen en los nervios timpánico y petroso superficial menor y terminan en el ganglio ótico, del cual las fibras postganglionares siguen el nervio auriculotemporal y van a inervar la glándula parótida. Otras fibras alcanzan, con la interposición de los ganglios periféricos, los vasos y las glándulas del segmento inicial del aparato digestivo.
Del núcleo motor dorsal del vago, también éste situado en el suelo del IV ventrículo, nacen, por último, la mayor parte de las fibras preganglionares, siguiendo al vago y a sus ramificaciones, se distribuyen en los ganglios periféricos, de los cuales parten fibras postganglionares para la mayor parte del aparato digestivo, para el aparato respiratorio, corazón y grandes vasos, riñones, formando, junto con las fibras simpáticas los diferentes plexos viscerales torácicos y abdominales. Las fibras aferentes del parasimpático bulbar se originan en los receptores de los vasos sanguíneos y de las vísceras torácicas y abdominales, y tienen su curso en los nervios intermedios, glosofaríngeo y vago, contrario a las fibras efectoras. Tienen el centro trófico, respectivamente, en el ganglio geniculado (del VII par craneal), en los ganglios superior y petroso (del IX par craneal) y en los ganglios yugular y nodal (del X nervio craneal). Entre las fibras aferentes, son especialmente importantes, debido a que tienen como misión la regulación de la presión arterial, aquellas que parten de los receptores de las formaciones vasculares que derivan de los arcos branquiales (segmento inicial de la aorta y de la arteria pulmonar) y que se reúnen con la denominación de nervio depresor de Cyon y Ludwig.
Parasimpático Sacro: El segmento sacro del parasimpático tiene sus células de origen en la sustancia gris de la médula espinal, desde el segundo segmento sacro hasta el segmento coccígeo y el cono medular. Las fibras eferentes preganglionares siguen el camino con las raíces anteriores del segundo a quinto segmento sacro, hacia el plexo pudendo, y van a constituir los nervios pélvicos, para irradiarse, por lo tanto, en el plexo pélvico (constituido en gran parte por fibras simpáticas) y en plexos secundarios. Estas fibras eferentes se interrumpen en parte en los ganglios pélvicos, en parte en los ganglios contenidos en la pared de las vísceras y pertenecientes, por lo tanto, al metasimpático. Las fibras postganglionares se distribuyen las glándulas de la mitad izquierda del colon transverso, del colon descendente, del recto, de la vejiga, de la uretra y de los genitales internos y externos. Son las fibras excitadoras para la musculatura vesical, inhibidoras para el músculo esfínter interno de la vejiga, vasodilatadoras para los vasos de los genitales externos induciendo así a la congestión de los cuerpos cavernosos en la erección.
Metasimpático (sistema Intramural): Comprende un fino entretejido de fibras vegetativas de ambos sistemas, que forman un extenso complejo plexiforme colocado en la extremidad periférica del sistema, en la superficie o en el espesor de las vísceras (corazón, aparato digestivo, vejiga, útero), y en el cual están intercalados ganglios constituidos incluso por unas pocas células que tienen la característica de estar en conexión con fibras tanto simpáticas como parasimpáticas. Las fibras simpáticas derivan fundamentalmente de los ganglios de la cadena toracolumbar; las fibras parasimpáticas se originan directamente de los centros viscerales del romboencéfalo y de la médula sacra. La organización del sistema es tal que las vísceras pueden gozar de una cierta autonomía funcional. Las neuronas del metasimpático están en relación material directa con el tejido en el cual se encuentran contenidas, por lo cual se establece una continuidad de función entre elementos nerviosos y, elementos específicos.
Actividad funcional:
A la división que hemos indicado antes del S.N.A. en sus tres partes:
periférica, mesencéfalo – bulbo – espinal y diencefalocortical, corresponde una estratificación funcional. De hecho, las diferentes actividades funcionales adquieren un carácter de complejidad de armonización cada vez más elevado y procediendo desde la periferia hacia los centros superiores. También los centros intermedios y periféricos pueden gozar de una cierta autonomía funcional, pero ésta está limitada y es insuficiente cuando se ven aumentadas las exigencias; no existe duda de que la mejor actividad del sistema se da cuando éste permanece íntegro, sin que sus diferentes secciones, aisladamente, puedan, adaptándose armónicamente a los diferentes requerimientos derivados de las condiciones internas y externas cambiables, permitir una perfecta homeostasis del organismo y conseguir con ello la normalidad de las funciones. Las estructuras neurovegetativas tienen algunas peculiaridades que las diferencian de las del sistema nervioso de relación:
a. Falta el isocronismo entre fibra nerviosa y estructura muscular.
b. Son necesarios estímulos repetidos para provocar la excitación, la cual tiende a defenderse y a persistir.
c. La actividad de la periferia puede persistir de forma autónoma después de su separación de los centros más elevados.
d. La respuesta se acentúa por fenómenos de liberación del estímulo. La transmisión de los impulsos entre las diferentes neuronas y entre éstas y las células efectoras tiene lugar mediante mediadores químicos.
La base común de la mayor parte de los complejos y múltiples mecanismos de regulación de cada función vegetativa son los reflejos, por los cuales, después de la estimulación de algunas estructuras, se determinan modificaciones funcionales que tienen el fin de restablecer las condiciones primitivas. Bajo este aspecto la actividad del sistema nervioso vegetativo es análoga a la del sistema centro-espinal. La sede de estos reflejos es diferente.
A nivel espino-bulbar mesencefálico los arcos reflejos que existen permanecen relegados en el campo de la vida vegetativa interior, en el inconsciente.
Los arcos reflejos vegetativos espinales pueden presentar vías aferentes y eferentes distintas, por lo cual se pueden distinguir en arcos reflejos víscero-viscerales, víscero-motores, cutáneo-víscerales y víscero-cutáneos.
a. Los arcos reflejos víscero-viscerales permiten una cierta autonomía funcional a algunas vísceras, como es el caso de la vejiga y del recto para la regulación, respectivamente, de la micción y defecación. Centros superiores, también corticales, pueden ejercer su influencia sobre estos centros espinales.
b. Los arcos reflejos víscero-motores son mixtos, ya que están constituidos por una vía aferente vegetativa, víscero-sensitiva, y por una vía eferente motora-somática. Como ejemplo de ello, está la contractura de la pared abdominal (defensa) después de la estimulación de las vías vegetativas aferentes en los procesos inflamatorios de las vísceras abdominales.
c. Los arcos reflejos cutáneo vísceral son también mixtos, ya que están formados por una vía aferente somato-sensitiva y una vía eferente víscero-motora. Así, las excitaciones que provienen de la piel pueden tener su influencia sobre la peristalsis intestinal, el tono vascular, la secreción sudoral, la erección de los pelos, etc. También la erección y la eyaculación se desarrollan mediante arcos reflejos de este tipo.
d. Los arcos reflejos víscero-cutáneos están encargados de la proyección sobre la piel de las sensaciones víscerales. La proyección de estas zonas cutáneas (zonas de Head) corresponde a los dermatómeros inervados por los mismo segmentos medulares.
Arcos reflejos vegetativos rombo-encefálicos o bulbares. El reflejo se efectúa a lo largo de las vías aferentes, representadas por la porción víscero-motora, del quinto, séptimo, noveno y décimo. Se trata de los reflejos lacrimales, salivares, nasales y laberínticos.
Arcos reflejos vegetativos mesencefálicos. En el mesencéfalo se desarrollan probablemente varios reflejos: el reflejo pupilar a la luz, cuyas fibras aferentes se originan en la capa ganglionar de la retina, y cuyas fibras eferentes, en parte parasimpáticas y en parte simpáticas, provienen, respectivamente, del núcleo de Rdinger-westphal y del primer segmento torácico medular.
A nivel Diencefálico se efectúan una serie de arcos reflejos para la regulación de los procesos metabólicos y del comportamiento.
A nivel cortical los arcos reflejos tienen la función de regular las reacciones conscientes. A su vez los reflejos que se desarrollan a los diferentes niveles son coordinados en su intensidad y duración por los denominados en su intensidad y duración por los denominados centros de integración funcionales. Estos centros, que no poseen, en general, una estructura y una localización bien definida, se van haciendo más complejos, para coordinar funciones específicas cada vez que nos acercamos hacia los centros corticales.
Centros de integración bulbares. Coordinan funciones importantísimas, algunas incluso de importancia vital. Son el centro respiratorio (en el suelo del IV ventrículo: recibe estímulos de los pulmones, corazón, piel y de la sangre en relación a las variaciones de su composición química, y de los centros nerviosos más elevados); el centro vasomotor (en el suelo de IV ventrículo, en el interior de la sustancia reticular, probablemente diferenciado en un centro vasoconstrictor y uno vasodilatador: recibe estímulos de las diferentes zonas reflexógenas del aparato cardio-vascular, así como el cayado de la aorta a través de las ramas depresoras del vago); el centro del vómito (en la parte dorsal de la formación reticular del bulbo tiene fibras aferentes vagales y simpáticas: recibe estímulos del estómago y de otras vísceras o de centros corticales o de sustancias tóxicas presentes en la circulación sanguínea), y, además, los centros de la tos, de la deglución, etc.
Centros de integración diencefálicos. Comprenden, además de los núcleos hipotalámicos, aquellas estructuras reticulares que representan la continuación hacia arriba de la sustancia reticular presente en el bulbo y en el mesencéfalo. A este nivel es donde se lleva a cabo la regulación hacia arriba de la sustancia reticular presente en el bulbo y en el mesencéfalo. A este nivel es donde se lleva a cabo la regulación de la temperatura corporal (con dos centros, uno para la producción y la conservación del calor, por lo que es posible mantener la homeostasia térmica también a temperaturas ambientales frías, y uno para la dispersión del calor, a través de la sudoración y la respiración); del ritmo del sueño y de la vigilia; de las actividades metabólicas como el recambio hidrosalino, y el metabolismo glucídico; de las reacciones emotivas (ira, placer, dolor, etc. , en estrecha relación con los centros corticales).
Centros de integración corticales. La existencia de los centros de integración corticales no ha sido todavía suficientemente documentada anatómicamente; se admite hoy, por estudios efectuados en el campo de la neurocirugía, y psico-cirugía, y por un gran número de observaciones, que parece existir un predominio o influencia, al parecer también voluntaria, del psiquismo sobre las actividades vegetativas más diversas; cardíaca, respiratoria, sudoral, peristáltica intestinal, sexual, etc. A la inversa, se acepta comúnmente la influencia de algunas funciones vegetativas, especialmente víscerales, sobre la psique y sobre la actividad cortical.
Casi todos los órganos víscerales reciben una doble inervación autónoma simpática y parasimpática. Los dos sistemas, en general, ejercen funciones antagonistas en el sentido que donde uno excita el otro inhibe y viceversa. Un típico ejemplo de ello es el corazón: el simpático representa para este órgano un nervio acelerador, mientras que el parasimpático ejerce acción inhibidora. Sobre este y otros ejemplos se ha extendido una generalización no exacta del conceptode este antagonismo funcional, en base al cual el tono normal de los órganos víscerales dependería del equilibrio entre las tendencias opuestas, excitadoras e inhibidoras. Hoy en día, sin embargo, no se acepta esta concepción, y más que de antagonismo funcional se prefiere hablar de colaboración funcional entre ambos sistemas. El sistema simpático no es esencial para la vida. Regula fundamentalmente la actividad catabólica y el gasto de energía (sistema ergotropo). Frecuentemente sufre una descarga en bloque, como en la rabia y en el susto, respondiendo entonces todas las estructuras del organismo simultáneamente. El sistema parasimpático, por el contrario, es esencial para la vida y está organizado por descargas localizadas y moderadas y no por respuestas masivas. Controla esencialmente las funciones conservadoras y anabólicas (sistema trofotropo).
La relación funcional entre la terminación nerviosa autónoma y el órgano efector no es directa, inmediata, sino indirecta, mediata, ya que actúa a través de la liberación a nivel de las terminaciones nerviosas sinápticas de sustancias activas bien definidas, los mediadores químicos. Estos se acumulan dentro de especiales formaciones endocelulares, las vesículas sinápticas. Los mediadores químicos que revisten mayor importancia en la transmisión de los impulsos nerviosos son sobre todo la acetilcolina y las catecolaminas (adrenalina, revisten el papel de mediadores químicos, sobre todo a nivel central. Entre ambos sistemas, simpático y parasimpático, la transmisión del impulso nervioso de las neuronas preganglionares a las postganglionares se ve mediada por al acetilcolina. La diferencia fundamental entre los dos sistemas está en el tipo de mediador químico contenido en las terminaciones sinápticas de las fibras postganglionares: acetilcolina en el parasimpático, noradrenalina en el simpático. Las fibras nerviosas vegetativas se clasifican, por lo tanto, en fibras colinérgicas y fibras adrenérgicas.
Fibras colinérgicas son aquellas que en su extremidad liberan acetilcolina, es decir, todas las fibras preganglionares, tanto simpáticas como parasimpáticas; todas las fibras postanglionares, del parasimpático, las fibras dirigidas a las glándulas sudoríparas del parasimpático y a ciertos territorios vasculares (por ejemplo, los cutáneos de la cara), que, aun perteneciendo anatómicamente al simpático, liberan acetilcolina, y, por último, las fibras motoras somáticas dirigidas a los músculos esqueléticos.
Fibras adrenérgicas son aquellas que liberan en su extremidad noradrenalina, es decir, todas las fibras postganglionares simpáticas, a excepción de las que acabamos de citar, y que liberan acetilcolina. Se indican como simpaticomiméticas las sustancias, naturales o sintéticas, que poseen una acción similar a la que se deriva de la excitación del simpático (adrenalina, noradrenalina y sustancias similares); como simpaticolitícas a aquellas que paralizan el simpático (ergotamina, ergotosina, etc.); como parasimpaticomiméticas aquellas que estimulan el parasimpático (colina, acetilcolina, pilocarpina, muscarina etc.); como parasimpaticolíticas aquellas que paralizan el parasimpático (atropina, escopolamina). La síntesis de la acetilcolina en las terminaciones exónicas autónomas, es decir, a nivel de las terminaciones sinápticas, se debe a un enzima, la colinoacetilasa, que necesita de la presencia de acetilcoenzima A, colina y ATP. Una vez que ha tenido lugar la síntesis, la sustancia se acumula en los órganos de depósito, que son, como para las catecolaminas, las vesículas sinápticas (se calcula que cada botón sináptico contiene de diez a quince mil vesículas), presentes también a nivel de las formaciones centrales, además de en las periféricas (por ejemplo, en el hipotálamo y en la sustancia reticular existe una elevada concentración de noradrenalina).
La síntesis de las catecolaminas tiene lugar a partir de la fenilalanina, siguiendo la vía de la tiroxina DOPA – dopamina noradrenalina – adrenalina. Dopamina y noradrenalina son aminas primarias; la adrenalina, por el contrario, es una amina secundaria (deriva de la noradrenalina por metilación del grupo amínico terminal). La intervención secuencial de numerosos enzimas asegura el desarrollo correcto del proceso de síntesis: la inhibición temporal o permanente de uno o más de estos enzimas puede, por lo tanto, comprometer el resultado final. Por lo general, la cantidad de fenilalanina y tiroxina presentes en la dieta son más que suficientes para garantizar una adecuada síntesis. Las relaciones de producción noradrenalina – adrenalina varían según los órganos; así, la sustancia medular de las suprarrenales emite a la circulación sobre todo adrenalina (junto a pequeñas cantidades de noradrenalina); por el contrario, las neuronas postganglionares simpáticas liberan noradrenalina. A la llegada del potencial nervioso o del impulso nervioso, en las terminaciones autónomas axónicas o en las sinápticas, se inicia un proceso de reacciones cuyo final será la excitación o la inhibición del órgano efector:
1. liberación del mediador de las vesículas sinápticas y difusión del mismo en la fisura que separa la membrana presináptica de la membrana de la célula efectora.
2. combinaciones del mediador con receptores o grupos químicos especializados, de la membrana de la célula efectora con el consiguiente aumento localizado de la permeabilidad iónica de la membrana.
3. llegada de potenciales postsinápticos excitadores o inhibidores, con el consiguiente comienzo de la respuesta, motora o secretora, del órgano efector. La acetilcolina liberada, después de haber desarrollado sus funciones, es inactivada rápidamente por el enzima acetilcolinesterasa. Existen sustancias capaces de inhibir esta escisión, combinándose ellas mismas con la acetilcolinesterasa e impidiendo, por lo tanto, su acción. Estas sustancias, denominadas anticolinesterásicas o inhibidoras de la colinesterasa, son de dos tipos:
a. inhibidores reversibles eserina y prostigmina.
b. inhibidores irreversibles (compuestos órgano fosfóricos, TEPP, DFP, etc.), productos empleados en la agricultura como insecticidas y responsables de gravísimas intoxicaciones. Análogamente a la acetilcolina, también las catecolaminas son rápidamente inactivadas por obra de enzimas específicas. Estos pertenecen esencialmente a dos grupos:
Las monoaminooxidasas (MAO), que catalizan una desaminación oxidativa. Se encuentran en el interior de las células, a nivel de los botones sinápticos, y actúan sobre las moléculas liberadas, no sobre las acumuladas, en las vesículas sinápticas.
Las catecol – O – metiltransferasas (COMT) que ejercen su acción en el espacio intersináptico o en los vasos sanguíneos y se encargan principalmente de la rápida destrucción de las catecolaminas. Las catecolaminas son excretadas en la orina como tales o en forma de sus catabolitos principales, que son las O-metilcatecolaminas, y sobre todo el ácido valinilmandélico (V.M.A.). Los mediadores químicos liberados por el impulso nervioso y, por analogía, los fármacos autonomotropos exógenos, es decir, los parasimpáticos y simpaticomiméticos, no actúan indiferentemente sobre toda la célula efectora, sino sobre una parte específica de la misma, diferenciada del resto al menos desde el punto de vista fisicoquímico, sino citológico.
A nivel de las membranas celulares, existen al menos dos tipos distintos de receptores adrenérgicos: los receptores alfa (α) y beta (β). Los receptores alfa suelen estar, en general, implicados en los fenσmenos de estimulaciσn; los receptores beta, en los de inhibiciσn (a excepción del corazón, donde los receptores sólo son del tipo beta y responden a las catecolaminas con contracción miocárdica, además de con una dilatación coronaria). La noradrenalina ejerce efectos, en su mayoría de tipo alfa, induciendo esencialmente a la vasoconstricción, con hipertensión y bradicardia, y sólo una débil estimulación de la fuerza contráctil del miocardio. La adrenalina ejerce efectos de tipo alfa, y principalmente de tipo beta, induciendo esencialmente a la aceleración cardíaca y a la dilatación coronaria, con aumento de la fuerza contráctil del miocardio, relajación de la musculatura bronquial y activación de la glucógeno lisis y de la lipólisis. Los dos tipos de receptores presentan distribución distinta a nivel de los diferentes órganos afectores: en las fibras musculares lisas prevalecen, por ejemplo, los receptores alfa; en la musculatura cardíaca, los beta; en el intestino hay una mezcla de alfa y beta.
En el mecanismo de acción catecolaminas-receptores está implicado el sistema de la adenilciclasa-AMP cíclico, en el sentido de que la adrenalina a través de los beta receptores estimula la adenilciclasa y, por lo tanto, la formación de AMP cíclico del ATP mientras que la noradrenalina, a través de los alfa receptores, tiene una acción opuesta. Algunos antagonistas de las catecolaminas (alcaloides del cornezuelo de centeno, etc.) actuarían bloqueando selectivamente los receptores alfa.
Referencia
Modificado del trabajo de Lucia Giúdice.

26 Enero 2017

Actividad del nervio vago y el cáncer, la neuroinmunomodulación

Archivado en: TUMORES, Vegetativo, psiconeuroinmunologia — Enrique Rubio @ 19:30

04_Actualizacion3.inddnervio_vago-11nervio-vago6El sistema nervioso interactúa dinámicamente con el sistema inmunitario para modular la inflamación a través de vías humorales y también vías neurales.
Este hallazgo reciente donde la respuesta inmunitaria se conoce también como vía colinérgica antiinflamatoria
Esta vía se consideró “un eslabón perdido en Neuroimmunomodulation” Hace una década. [1)
El VN es el décimo nervio craneal, y las interfaces con control parasimpático del corazón y el tracto digestivo. A través de la liberación de acetilcolina, la actividad VN amortigua la activación de células inmunes mediante la interacción con α-7 receptores nicotínicos de acetilcolina. La evidencia reciente sugiere que la inervación vagal del tracto gastrointestinal también juega un papel importante el control de la activación inmune intestinal. De hecho, VN estimulación eléctrica reduce potentemente la inflamación intestinal (la restauración de la homeostasis intestinal).La Vagotomía (una vez realizada comúnmente para tratar y prevenir la enfermedad de úlcera péptica) tiene el efecto inverso.

Estudios recientes sugieren que la actividad del nervio vago, cuyo índice se puede medir por la variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC), podría tener un papel pronóstico en el cáncer.

Un estudio reciente [2] sugiere que una mayor actividad vagal puede proteger contra los efectos adversos del cáncer, especialmente en etapas avanzadas. De hecho, en pacientes con tumores en estadio avanzado en el momento del diagnóstico, el mayor HRV predijo los niveles de marcadores tumorales inferiores.

Estos resultados, también han sido observados en el cáncer colorrectal y el cáncer de próstata [2] y en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas [3], lo cual apoyan los efectos neuroimmunomoduladores de la actividad del VN en los tumores.

¿Cómo pueden ser explicado?

La actividad adecuada del VN reduce el riesgo de enfermedades graves, a través de mecanismos básicos comunes . Estas enfermedades incluyen el cáncer, enfermedades cardiovasculares, la enfermedad de Alzheimer y lo que se conoce como síndrome metabólico (un grupo de factores de riesgo que aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y otros problemas de salud, incluyendo la diabetes y accidente cerebrovascular).

Tres mecanismos básicos contribuyen a estas enfermedades: daños en el ADN, reacciones inflamatorias y el estrés oxidativo local y respuestas simpáticas excesivas.

Todos esto puede ser inhibido por laactivacion del VN. Esta activacion vagal eferente puede no ser invasivay se mide por HRV ( variabilidad del ritmo cardíaco ), derivado de un ECG, es inversamente proporcional a los tres mecanismos básicos, y a diversos factores de riesgo (por ejemplo, la diabetes y la cantidad anormal de lípidos en la sangre, como el colesterol ) y, más en general, a las enfermedades también.

La variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) es el fenómeno fisiológico de la variación en el intervalo de tiempo entre latidos. Se mide por la variación en el intervalo de latido a latido.

De hecho, la actividad vagal puede moderar los efectos de los factores de riesgo en el desarrollo de estas enfermedades. el tono vagal más alto puede reflejar la regulación del cerebro de arriba hacia abajo más flexible de la actividad inmunológica y fisiológica. [5]

Al proponer un modelo neurobiológico integrador de las principales enfermedades, la identificación de las personas en riesgo y el tratamiento su tratamiento, se pueden llevar a cabo de manera más eficiente.

Las personas con baja HRV pueden ser identificadas y tratadas posteriormente por la activación del VN para prevenir o tratar posiblemente estas enfermedades. Este paradigma propuesto puede tener importantes implicaciones terapéuticas y preventivas y sus efectos clínicos deben ser investigados.

Un problema no resuelto es el de la dirección de la causalidad,
Sigue siendo desconocido, si la gravedad del cáncer puede afectar a la actividad del VN. Los estudios experimentales que indujeron inflamación resultaron en HRV reducida. Además, el estrés oxidativo reduce la actividad HRV. Y quizás el factor más importante es la actividad nerviosa simpática. El temor de tener un tumor, el miedo a la consulta de un médico que podría confirmar la presencia de un tumor, el período de incertidumbre entre la primera consulta y el diagnóstico final, la recepción de las malas noticias sobre el pronóstico, toda la información adicional, incertidumbres, preguntas, incógnitas acerca de los tratamientos, el pronóstico y el desarrollo, todos estos son factores que ponen las personas bajo estrés grave. Los estudios indican que el estrés reduce la VFC.

“El debate sobre la relación bidireccional entre la VFC y la gravedad del cáncer permanece abierta y necesita más pruebas experimentales y prospectiva”. [6]

En el aspecto práctico, se puede estimular directa y conscientemente el VN, pero entraña grandes dificultades y persdonalismos. Las técnicas de respiración diafragmática profunda, la inmersión de la cara con agua fría después del ejercicio, y la inmersión de la lengua en la saliva o agua caliente., suelen ofrecer algun beneficio
No parece dudoso que el vago interviene en la inmunomodulacion y que la frecuencia cardiaca es un predictor de la inmunidad contra el cáncer. Se repiten en tantas , que probablemente convierten las ideas en realidad.

Vago y evolución del cancer.

Archivado en: TUMORES, Vegetativo — Enrique Rubio @ 14:36

El vago sirve para todo,
Es difícil creer que el sistema vegetativo tenga tantas aplicaciones, pero hoy día es una de las causas mas frecuente en publicaciones médicas. Cuesta trabajo pensar que algo tan antiguo y tan difícil entender, pueda beneficiar tanta patología. Pero estamos tan necesitados de una solución global, que nos aferramos a ella con mucha necesidad.
Permítanme presentarles un artículo fundamental para empezar a comprender la función del vago y el desarrollo de tumores.
El sistema parasimpático, y principalmente el nervio vago, informa al cerebro sobre múltiples señales y devuelve el cuerpo a la homeostasis. Estudios recientes han demostrado que la actividad del nervio vagal predice de forma independiente el pronóstico del cáncer. Aquí, damos un paso más allá y demostrar que cuando la actividad del nervio vagal es alta, la etapa del cáncer ya no predice la carga del tumor. Examinamos si la actividad del nervio vagal, indexada por la Variabilidad de la Frecuencia Cardíaca (VFC), moderó los efectos de la etapa inicial del tumor en la carga tumoral en el seguimiento. Las VFCs de los pacientes se derivaron de ECGs cerca del diagnóstico en cáncer colorrectal (CRC) y en pacientes con cáncer de próstata (PC). Los resultados incluyeron los marcadores tumorales antígeno carcinoembrionario (CEA) a los 12 meses para CRC y antígeno prostático específico (PSA) a los 6 meses para PC. Como era de esperar, las etapas tumorales inicialmente avanzadas de CRC o PC predijeron mayores niveles de marcador tumoral en el seguimiento que las etapas tempranas. Sin embargo, esto ocurrió sólo en pacientes con actividad vagal baja, no alta (VFC). Además, en los pacientes con estadio tumoral avanzado en el momento del diagnóstico, la alta VFC predijo niveles de marcador tumoral más bajos que los de baja VFC, en ambos tipos de cáncer. Estimación del pronóstico de un paciente de cáncer mediante la determinación de su etapa del tumor también tiene que considerar la actividad del nervio vagal. Esta actividad es fácilmente mensurable, y determina en qué sujetos la etapa del tumor es pronóstica. Es importante destacar que una mayor actividad vagal puede incluso proteger contra los efectos adversos de la etapa avanzada del cáncer. Estos hallazgos, observados en dos cánceres distintos, apoyan los efectos neuroimmunomodulatorios hipotéticos de la actividad del nervio vagal en los tumores.
If you have an active vagus nerve, cancer stage may no longer be important.
J Biol Regul Homeost Agents. 2014 Apr-Jun;28(2):195-201.

The parasympathetic system, and primarily the vagus nerve, informs the brain about multiple signals and returns the body to homeostasis. Recent studies have shown that vagal nerve activity independently predicts prognosis in cancer. Here, we take this one step further and show that when vagal nerve activity is high, cancer stage no longer predicts tumor burden. We examined whether vagal nerve activity, indexed by Heart Rate Variability (HRV), moderated the effects of initial tumor stage on tumor burden at followup. Patients’ HRVs were derived from ECGs near diagnosis in colorectal cancer (CRC) and in prostate cancer (PC) patients. Outcomes included the tumor markers carcinoembryonic antigen (CEA) at 12 months for CRC and prostate-specific antigen (PSA) at 6 months for PC. As would be expected, initially advanced tumor stages of CRC or PC predicted higher tumor marker levels at follow-up than did early stages. However, this occurred only in patients with low, not high, vagal activity (HRV). Furthermore, in patients with advanced tumor stage at diagnosis, high HRV predicted lower tumor marker levels than did low HRV, in both cancers. Estimating a cancer patient’s prognosis by determining his tumor stage needs to also consider the vagal nerve activity. This activity is easily measurable, and it determines in which subjects the tumor stage is prognostic. Importantly, higher vagal activity may even protect against the adverse effects of advanced cancer stage. These findings, observed in two distinct cancers, support the hypothesized neuroimmunomodulatory effects of vagal nerve activity on tumors.

VAGO Y CANCER

Archivado en: TUMORES, Vegetativo — Enrique Rubio @ 14:12

La actividad del nervio vago se puede medir con la variabilidad del ritmo cardíaco (HRV) que se registra en un ECG (electrocardiograma).
Varios estudios clínicos han demostrado que un mayor HRV se relaciona con un mejor pronóstico (tasa de supervivencia más largos o más marcadores tumorales inferiores) para los diferentes tipos de cáncer.
- El estudio piloto en pacientes con cáncer de colon avanzado reveló tendencias importantes, pero no estadísticamente significativa, en los que los niveles de CEA se mantuvieron casi sin cambios en los controles, mientras que mostró un patrón aparentemente constante a la baja en el grupo de HRV-biofeedback.

La baja actividad del nervio vago se relaciona con una serie de enfermedades entre los que se encuentran el cáncer. El nervio vago es uno de los doce nervios craneales que se extiende a través del cuerpo humano (laringe, la tráquea, el esófago, el corazón, los pulmones, el estómago y abdominales órganos) y es la responsable de funciones vitales , tales como la estimulación del sistema digestivo. Y sobre todo de la regulación de la inmunidad. No hace mucho tiempo que al nervio vago se le relaciona con la inhibición de la respuesta de estresante. En General el nervio vago y el parasimpático en General, calman
La actuación del sistema parasimpático en el comportamiento del cáncer es fundamental en nuestros días y está cambiando nuestra, comprensión científica de cómo se forman y se desarrollan los tumores cancerosos y metástasis.
Las células tumorales se generan tras una serie de procesos. Estos procesos son respuestas inflamatorias excesivas, al estrés oxidativo y a los neurotransmisores simpáticos (portadores bioquímicos que desencadenan una respuesta de estrés en el cuerpo al mismo tiempo que aumenta la frecuencia cardíaca).
La actividad del nervio vago, puede cambiar o contrarrestar estos tres procesos.

Los procedimientos para medir la actividad del vago son muy antiguos y escasos, y precisa de una mayor objetividad. Del vago empezamosa saber cosas, pero su actividad es plurar y las medidas diagnosticas que tenemos solo miden algunas frecuencia. No obstante con estos escasos datos se están haceindo muchas cosas validas. Varios estudios clínicos han demostrado que un mayor HRV se relaciona con un mejor pronóstico (tasa de supervivencia más largos o más marcadores tumorales inferiores) para los diferentes tipos de cáncer.

¿Por qué elegimos este proyecto?
Diversos estudios clínicos han publicado resultados sobre la relación entre la actividad del nervio vago y el pronóstico del cáncer en ciertos tipos de cáncer.
Este proyecto evaluó un enfoque no invasivo a través de ritmo de respiración profunda (HRV-biofeedback) y a través de la estimulación del nervio vago no invasiva (VNS) para predecir el pronóstico y la que posiblemente podría traer un nuevo tratamiento para los pacientes.

El objetivo del proyecto
El objetivo del proyecto era para validar los datos publicados sobre la función del nervio vago en el cáncer y para confirmar la relación entre la VFC y el pronóstico del cáncer. En la parte final del proyecto, se inició un estudio piloto para evaluar si la VFC-biofeedback puede reducir el marcador tumoral CEA (antígeno carcinoembrionario) y mejorar la calidad de vida en pacientes con avanzado cáncer de colon .

¿Cómo nos acercamos al problema?
Se realizó un estudio para validar la relación entre la actividad del nervio vago y el pronóstico del cáncer en 4 tipos de cáncer ( próstata (n = 113), páncreas (n = 348), pulmón (n = 120) y de mama cáncer).
Se realizaron varios estudios con voluntarios sanos para comparar el ritmo de respiración profunda (HRV-biofeedback) y la estimulación del nervio vagal no invasiva (VNS) como intervenciones para activar la actividad del nervio vago.

En ratas portadoras de Turner, con una VNS implantado, el estudio se detuvo debido a un fallo del desarrollo de tumores. No se pudieron establecer conclusiones.

En un estudio multicéntrico (UZ UZ de Bruselas y Gante). en pacientes con cáncer de colon avanzado (estadio 4) fue puesta Los pacientes que realizaron los 3 meses de la biorretroalimentación HRV- se compararon con los controles, emparejado en el tipo de cáncer, el estadio y el tratamiento.

Los Hallazgos
Con base en los estudios retrospectivos en 4 tipos de cáncer, se encontró una asociación significativa entre la actividad del nervio vago y el pronóstico en aquellos tipos de cáncer y publicada en 3 artículos científicos.
El estudio piloto en pacientes con cáncer de colon avanzado (estadio 4) reveló tendencias importantes, pero no estadísticamente significativa, en los que los niveles de CEA se mantuvieron casi sin cambios en los controles, mientras que mostró un patrón aparentemente constante a la baja en el grupo de HRV-biofeedback. Estos resultados preliminares deben ser confirmados en un gran ensayo controlado aleatorio.

Sobre la base de los resultados del proyecto, nuestro mensaje a los pacientes:
Aunque se necesita un ensayo clínico más amplio para confirmar el efecto de la VFC-biofeedback en varios tipos de cáncer, ya datos en el estudio retrospectivo y el estudio piloto muestran una tendencia positiva.
El uso de la respiración con un inhibidor tumoral, resulta sorprende, porque esta técnica antigua medicina occidental y nuestro tiempo se la mira con cierto escepticismo.
Pero no cabe duda que la estimulación del vago todo teniendo resultados muy positivos en otros muchos procesos, tales como epilepsia, cefaleas, depresión y artritis reumatoide. Y sobre todo está mostrando eficaz contra de la inflamación crónica, que parece ser el sustento de muchas enfermedades crónicas de nuestros días.
Es necesario entusiasmarse, al mismo tiempo ser prudente.
Como en cualquier trabajo de investigación, se termina diciendo que hace falta más experiencia.
Universidad de Bruselas (VUB), Bélgica Prof. Yori Gidron, Marijke De Couck, Inge De Leeuw

24 Enero 2017

ANGIOGENESIS

Archivado en: Inflamacion cerebral — Etiquetas: — Enrique Rubio @ 20:27

angiogenesis-dosdangiogenesis-en-tumorLa angiogénesis consiste en la formación de vasos sanguíneos a partir de otros preexistentes.
Es un proceso fundamental en la aparición de múltiples procesos y necesario para la inflamación y sobre todos para la producción demetástasis.
Es imprescindible el conocimiento de este desarrollo patológico de los vasos para entender la inflamación.
Cualquier tejido inflamado crea nueva circulación, de forma que es imprescindible para reconocer la fisiopatología de la inflamación y para tenerla en cuenta a la hora de inhibir su evolución.

Es un proceso fundamental durante el desarrollo del embrión mientas que en los adultos, normalmente, sólo se produce en procesos como cicatrización de heridas. El gran interés que la angiogénesis ha despertado entre la comunidad científica en los últimos años se debe a la constatación de que la angiogénesis está anormalmente activada en un gran número de enfermedades, desde cáncer a dolencias inflamatorias crónicas como artritis reumatoide o psoriasis. El estudio de las bases moleculares de la angiogénesis durante la inflamación, como medio para avanzar en el conocimiento de dichas enfermedades e identificar posibles moduladores que atenúen sus procesos inflamatorios
La angiogénesis (angios: vasos; génesis: formación) es la formación de nuevos vasos sanguíneos a partir de otros preexistentes. En el organismo, este proceso está controlado mediante la producción de sustancias que promueven el crecimiento vascular (factores pro-angiogénicos) y sustancias que lo inhiben (factores anti-angiogénicos), que se mantienen en equilibrio en condiciones fisiológicas normales. Cuando este equilibrio se altera debido a un aumento de factores pro-angiogénicos, se produce un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos, lo que puede llevar a producir una hipervascularización en ciertos tejidos. La angiogénesis aparece en un elevado número de patologías, más de 70 descritas hasta la fecha. Entre ellas se encuentran el cáncer, la degeneración macular asociada a la edad, y enfermedades inflamatorias autoinmunes como la psoriasis o la artritis reumatoide.
En los primeros pasos del proceso de formación de vasos sanguíneos o angiogénesis, las células que forman el vaso sanguíneo (células endoteliales) responden ante la presencia de factores pro-angiogénicos cambiando su morfología y función. Estas células aparecen muy polarizadas (es decir, elongadas, con un polo hacia el exterior del vaso) y con numerosos filopodios (pequeños tentáculos), y se conocen como células líder o ‘tip’ (Figura 1). Las células endoteliales ‘tip’ se encargan de la invasión del tejido circundante, abriendo paso para permitir la formación del nuevo vaso. Para degradar, entre otras muchas cosas, las proteínas que forman este tejido circundante, estas células ‘tip’ expresan proteasas (proteínas que degradan otras proteínas). Entre ellas, el grupo de investigación al que pertenezco, se centra en un tipo específico, las metaloproteinasas de matriz, y en concreto MT1-MMP (Membrane Type 1- Matrix MetalloProteinase). Trabajos previos de mi laboratorio demostraron que la presencia de MT1-MMP es esencial en la formación de capilares inducida por ciertos factores inflamatorios, por lo que podría ser relevante en contextos inflamatorios específicos.
Con estos antecedentes y dado el desconocimiento acerca de los mecanismos moleculares que regulan la formación de nuevos capilares durante el proceso inflamatorio, nos propusimos ahondar en este tema estudiando las bases moleculares de la angiogénesis ante distintos estímulos inflamatorios (factores que desencadenan la inflamación: TNFα, MCP-1, SDF-1 y MIP-2) en comparación con el estímulo angiogénico clásico VEGF (Vascular Endothelial Growth Factor).
Para ello, extrajimos células de los vasos sanguíneos pulmonares de ratones (MLEC, Mouse Lung Endothelial Cell) y las hicimos crecer. Para conseguir un mayor número de células y poder realizar todos los ensayos en paralelo, las incubamos con un virus (en concreto el antígeno-T de polioma virus) haciéndolas inmortales, aumentando su proliferación y crecimiento celular.
Estas células se pusieron en contacto con los factores que desencadenan la inflamación, a distintos tiempos. De esta manera pudimos ver qué tipo de cambios se producían en las células endoteliales inmortales, es decir, si producían marcadores, o lo que es lo mismo, proteínas específicas (VEGFR2, Jag1, Dll4, MT1-MMP, integrina αVβ3 y CXCR4) que indicasen que se habían convertido en células ‘tip’.
Mediante el uso de técnicas utilizadas en biología molecular (citometría de flujo) analizamos la expresión de estos marcadores en la membrana de las célulasy observamos su localización dentro de la célula (mediante imágenes de inmunofluorescencia en microscopía confocal en dos y tres dimensiones, Figura 2).
Estos ensayos nos permitieron identificar distintos mecanismos moleculares que hacen que las células endoteliales se conviertan en células ‘tip’, dependiendo del factor inflamatorio empleado. Para analizar la implicación de MT1-MMP en estos procesos, se realizaron los mismos ensayos en células endoteliales procedentes de ratones transgénicos que no eran capaces de producir esta proteasa (MT1-MMP), lo que se conoce como ensayos de pérdida de función. Tras estos modelos celulares, nuestro laboratorio profundizará en estos estudios mediante el análisis de modelos ex vivo (explantes de retina) e in vivo (inyección intraocular) en ratón.
En este proyecto podemos ver cómo evolucionan las investigaciones biomédicas, en las que el uso de modelos celulares y animales son pasos previos necesarios para entender qué ocurre a nivel humano. Este es un ejemplo más de lo que hoy en día se conoce como From the bench to the bedside, es decir, la necesidad de una investigación básica que nos permita avanzar en el conocimiento de la patogenia de enfermedades, trasladándola “del laboratorio a la clínica; de la investigación a la salud”. La descripción de mecanismos característicos de estímulos inflamatorios específicos podría ser relevante en el desarrollo de nuevas técnicas diagnósticas como la identificación de biomarcadores (indicadores de un proceso biológico normal, estado patogénico o de respuesta a un tratamiento farmacológico) así como de dianas terapéuticas (hacia lo que dirigir el fármaco para atajar el problema) específicas en enfermedades inflamatorias que cursan con hipervascularización, lo que redundará positivamente en el Sistema Nacional de Salud.

Alba Mota, Premio Arquímedes 2011.

23 Enero 2017

La acupuntura es un poderoso antiinflamatorio

Archivado en: Vegetativo, psiconeuroinmunologia — Enrique Rubio @ 15:34

jing-luoTreatment by acupunctureLa electroacupuntura redujo con éxito los niveles séricos inducidos por todas las citosinas que analizaron, reduciendo la inflamación y previniendo la muerte por sepsis.
HEALTHCMI - WWW.HEALTHCMI.COM 11/08/2015

(BananaStock/BananaStock/Thinkstock)
Investigadores del Departamento de Cirugía, Rutgers Medical School de New Jersey descubrieron una forma de acupuntura llamada electro acupuntura que controla la inflamación y puede ayudar a salvar vidas. Los investigadores demostraron que la electro acupuntura combate las infecciones, incluyendo peritonitis poli microbiana. Además, encontraron que reduce la grave inflamación sistémica debido a las infecciones, sepsis.
Los investigadores descubrieron que los efectos antiinflamatorios de la electro acupuntura “dependen del voltaje”. Los puntos de no acupuntura (puntos falsos), no ejercen respuestas anti-inflamatorias. Además, “la electroacupuntura con un palillo de madera” no redujo la inflamación. Sólo cierta acupuntura (acupuntura verum) fue eficaz de regular los niveles citoquinas, produciendo efectos anti-inflamatorios y previniendo la muerte.
Electroacupuntura fue encontrada significativa para aumentar los niveles de dopamina
Los investigadores descubrieron importantes cambios bioquímicos estimulados por electroacupuntura. Se encontró que aumenta significativamente los niveles de dopamina. Con el uso de esta evidencia, los investigadores utilizaron drogas de fenoldopam en sus experimentos, ya que tiene acciones efectivas similares a la dopamina. Este fármaco también fue eficaz en la reducción de sepsis.
La sepsis es responsable de aproximadamente 250.000 muertes por año en EE.UU.. En muchos casos, no son infecciones que matan a los pacientes porque los antibióticos a menudo son eficaces. Sin embargo, la sepsis resultante es un trastorno inflamatorio peligroso causado por la infección inicial. Es causante de más del 9% de todas las muertes al año en EE.UU. Las nuevas investigaciones apuntan al proceso bioquímico estimulado por la electroacupuntura como un medio que la controla y salva a vidas.
Los investigadores señalan que el mecanismo antiinflamatorio de electroacupuntura es “mediado por el ciático y nervios vagos que modulan la producción de catecolaminas en las glándulas suprarrenales”. Como resultado de estos hallazgos, los investigadores descubrieron que agonistas “selectivos de la dopamina imitaron efectos anti-inflamatorios de electroacupuntura y puede proporcionar ventajas terapéuticas para controlar la inflamación en enfermedades infecciosas y trastornos inflamatorios”.
Los investigadores estudiaron la electroacupuntura debido a su enfoque no invasivo para la estimulación del nervio vago. Señalan que, “múltiples investigadores informaon que el nervio vago controla la inflamación sistémica”, incluidos casos de shock séptico, sepsis grave, endotoxemia, colitis, pancreatitis, hemorragia, isquemia y repercusión. La estimulación directa del nervio se intentó ya en otros estudios que utilizan anestésicos y cirugía. Los investigadores señalan que la “electroacupuntura recibió aprobación de los Institutos Nacionales de Salud y la Organización Mundial de la Salud. Añaden que hay “creciente evidencia de apoyo a sus efectos de rehabilitación postoperatoria y de accidente cerebrovascular”. En base a esta aceptación y datos científicos, utilizaron la acupuntura para estimular los nervios en lugar de procedimientos quirúrgicos. Eso funcionó. La electroacupuntura redujo con éxito los niveles séricos inducidos por todas las citosinas que analizaron, reduciendo la inflamación y previniendo la muerte por sepsis.
Los hallazgos en la Escuela Rutgers de Medicina en Nueva Jersey, son consistentes con otros estudios. Investigadores de la prestigiosa Universidad de Kyung Hee en Corea del Sur descubrieron efectos antiinflamatorios similares y la regulación de citoquinas producidas por acupuntura. Llegaron a la conclusión que, “la estimulación con acupuntura puede ser eficaz para reducir la temperatura corporal elevada inducida por inflamación bacteriana, y parte de su acción puede ser mediada a través de la supresión de producción hipotalámica de citoquinas pro-inflamatorias”. Otro equipo de investigadores en un estudio anterior concluyó que “estos resultados indican que la estimulación de la vía colinérgica antiinflamatoria por cualquiera de los métodos farmacológicos o eléctricos, pueden atenuar la respuesta inflamatoria sistémica al choque inducido por las endotoxinas”

LA ACUPUNTURA COMO MODULADORA DE LA RESPUESTA INFLAMATORIA

Archivado en: Vegetativo, psiconeuroinmunologia — Enrique Rubio @ 15:28

15048043_1144799928943088_8283904355250208768_nLos estudios sobre el sistema vegetativo, y las publicaciones sobre este sistema aumentan. No obstante sigue siendo difícil integrar la actividad excitatoria simpática, con la inhibidora parasimpática. Hay algo más que ya fue recogido hace casi tres milenios en oriente. Los componentes simpático y parasimpático del sistema nervioso autónomo raramente operan de forma aislada. La respuesta autónoma representa la interconexión de ambas partes, es decir el movimiento armonioso de estos dos sistemas,.
La interacción entre el sistema nervioso autónomo y la respuesta inmunológica fue sugerida desde hace más de 20 años, cuando se detectó que la estimulación colinérgica muscarínica generaba un incremento en la población de los linfocitos T citotóxicos (Strom y cols., 1972)[ii], afirman que el sistema inmune, endocrino y el psíquico no son sistemas separados, sino un solo sistema que se manifiesta en tres formatos de información diferentes pero que se comunican de forma magistral. A pesar de esta observación la acción inmunomodulatoria de la función de las aferencias vagales y parasimpáticas aún no se comprende del todo (Antonia y cols., 1994; Hori y cols., 1995; Niijima y cols., 1995)[iii],[iv],[v]. Sin embargo, recientemente se ha demostrado la existencia de una ruta parasimpática de modulación de la respuesta inflamatoria local y sistémica que se enfoca en la acción
A nivel experimental, estos ciruitos de reflejos neuronales inmunes se han estudiados por medio de electroacupuntura (EA) con la idea de atenuar la inflamación y el dolor consecuente. Las señales de salida se transmiten también a los núcleos que controlan la función del eje HPA, lo que resulta en un aumento de la liberación de hormona glucocorticoide a través de la glándula adrenal, que a su vez anula la respuesta inmune innata: la inflamación.
Recientes hallazgos sugieren que los efectos de la acupuntura pueden atribuirse, en parte, a la interacción entre el sistema nervioso y el sistema inmune en la periferia usando esta vía antiinflamatoria.
Sera pues necesario entender esta vía que actúa como modulador inflamatorio.
A pesar de esta observación la acción inmunomodulatoria de la función de las aferencias vagales y parasimpáticas aún no se comprende del todo (Antonia y cols., 1994; Hori y cols., 1995; Niijima y cols., 1995)[iii],[iv],[v]. Sin embargo, recientemente se ha demostrado la existencia de una ruta parasimpática de modulación de la respuesta inflamatoria local y sistémica que se enfoca en la acción
Recientes hallazgos sugieren que los efectos de la acupuntura pueden atribuirse, en parte, a la interacción entre el sistema nervioso y el sistema inmune en la periferia usando esta vía antiinflamatoria,

Que el simpático activa y el parasimpático inhibe es el concepto tradicional absolutamente insuficiente. Se complementan se ayudan. Y además existe el componente parasimpático al margen, del aferente y aferente, que tiene un comportamiento social y psíquico además.
Cuando se estudia la anatomía del sistema vegetativo, se encuentra que es tán abundante la inervación de estos plexos nerviosos, que supera al sistema somático. Eso sí siempre con el control cerebral, pero de una manera inconsciente en general.
Como suele ocurrir en biología las distintas tradiciones que han puesto nombres distinto y con ellos tenemos dificultades para enlazarlos
Los componentes simpático y parasimpático del sistema nervioso autónomo raramente operan de forma aislada. La respuesta autónoma representa la interconexión de ambas partes, es decir el movimiento armonioso de estos dos sistemas, que en realidad no son dos sino uno unido de forma simbiotica. El añadido al sistema vegetativo de su intervención inmunitaria ha revolucionado conceptos que eran confusos hasta ahora. De forma que la actualidad a el sistema vegetativo representa para nosotros un modulador visceral, inmunitario , endocrino y psíquico. No son sistemas separados, sino un solo sistema que se manifiesta en tres formatos de información diferentes pero que se comunican de forma magistral,.
Algunos trabajo sobre acupuntura intentan aclarar el reflejo inmuno-neural, que se implica en la gravedad de la enfermedad,

La estimulación de los receptores sensoriales y/o de los nervios aferentes media en la activación de señales neurales eferentes que vuelven al sistema inmunológico para controlar la inmunidad en tiempo real en distintos circuitos de inmunidad de reflejos neuronales. Estos reflejos según Thomas Lundeberg, 1. son señales neuronales sensoriales (aferentes) activadas por un estimulo, como mediadores inflamatorios o bacterias o acupuntura. Las señales sensoriales se proyectan hacia las interneuronas del tronco cerebral que conducen a señales neuronales salientes(eferentes). Concluyendo que: Las señales de salida generadas en el tronco cerebral suprimen las respuestas inmunes innatas y la inflamación, según al autor en estos cuatro puntos:
a) El nervio vago hacia la medula adrenal, resultando en la liberación de dopamina.
b) Del nervio adrenérgico hacia el vaso sanguíneo cerca de la quinta espinal lumbar (puerta de los reflejos
c) Del nervio vago al ganglio celiaco hacia el bazo y hacia las células T productoras de acetilcolina (Chat+) (reflejo inflamatorio).
d) El reflejo local axon-axon.neuroinmunomodulatoria del nervio vago (Borovikova y cols., 2000b; Borovikova y cols., 2000a)[vi],[vii].
Sabemos que la acupuntura puede activar las redes relacionadas con la respuesta simpativo-vagal, como demuestran los estudios por Resonancia Magnética funcional del equipo del Dr. Dhond Yen, et al (2008)[viii]. También hay evidencia experimental de que la estimulación eléctrica del nervio vago inhibe la activación de macrófagos y la producción de TNF, IL-1beta, IL-6, IL-18, y otras citoquinas proinflamatorias. El uso de la acupuntura como terapia complementaria al tratamiento médico convencional para una serie de enfermedades inflamatorias y autoinmunes crónicas parece plausible (Kavoussi B, Ross. BE. 2014) y este modelo va a ser un bastión de la futura investigación en Acupuntura Científica.
Como vemos las señales apuntan en esta dirección el Dr Kevin J.Tracey[ix] publico un articulo muy sugerente: Medicina Bioelectrónica: La estimulación del sistema nervioso podría reemplazar a los fármacos en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias y autoinmunes. Señalaba que el empleo de dispositivos eléctricos que estimularan el nervio vago podía reducir la inflamación, esta estrategia se está llevando a cabo por el grupo de Instituto de Feinstein de Investigación Médica y se está ensayando con pacientes con artritis reumatoidea y otras enfermedades, se basa en una idea sencilla: aprovechar los reflejos naturales del organismo para desarrollar una serie de métodos eficaces, seguros y económicos como alternativa al uso y abuso de medicamentos. Este equipo ha desarrollado un dispositivo que envía señales a lo largo de los nervios que así estimulan la producción de moléculas que a su vez controlan de forma biológica la inflamación y el dolor, liberando sustancias por el propio cuerpo y evitando así alteraciones iatrogénicas. Kevin y cols están desarrollando sistemas eléctricos con fines antiinflamatorios y analgésicos, quizás sea el momento de señalar que nosotros llevamos cientos de años en este asunto con la acupuntura y ahora con la EA y Laserterapia, recuerden el párrafo que señale en el capitulo anterior.

Se sabe que la estimulación mediante acupuntura del punto 36E (Zusanli) produce efectos beneficiosos en patologías inflamatorias tanto del tracto digestivo como del resto del cuerpo a través de unos mecanismos no del todo bien conocidos. La estimulación de 36E (Zusanli) es capaz de reducir citocinas proinflamatorias. Por otra parte, la estimulación del nervio vago es capaz también de reducir estas citocinas a través de la “vía parasimpática antiinflamatoria”. Artículos recientes demuestran que la electroacupuntura de 36E (Zusanli) vehiculizada a través de fibras del nervio ciático es capaz de activar centros troncoencefálicos y hacer descender información hasta las glándulas suprarrenales a través de fibras del vago. El efecto antiinflamatorio así conseguido se basa en la liberación del neurotransmisor dopamina y activación de su receptor tipo D1 en las suprarrenales. El conocimiento de este mecanismo abre las puertas a la utilización potencial de la estimulación de puntos concretos del cuerpo para controlar un proceso inflamatorio.
Referencias
[1]Thomas Lundeberg (2014). “Efectos periféricos de la acupuntura: ¿contribuyen a los efectos neuroinmunológicos de la acupuntura?.” Hospital universitario de Danderyds AB, Estocolmo, Suecia. Rev Int Acu 2014;8(4):143-144
[2]Strom TB, Deisseroth A, Morganroth J, et al. Alteration of the cytotoxic action of sensitized lymphocytes by cholinergic agents and activators of adenylate cyclase. Proc Natl Acad Sci. USA 1972;69:2995–2999.
[3]Antonica A, Magni F, Mearini L, Paolocci N. Vagal control of lymphocyte release from rat thymus. J Auton Nerv Syst 1994;48:187–197
[4]Hori T, Katafuchi T, Take S, et al. The autonomic nervous system as a communication channel between the brain and the immune system. Neuroimmunomodulation 1995;2:203–215.
[5]Niijima A, Hori T, Katafuchi T, Ichijo T. The effect of interleukin–1 beta on the efferent activity of the vagus nerve to the thymus. J Auton Nerv Syst 1995;54:137–144.
[6]Borovikova LV, Ivanova S, Nardi D, et al. Role of vagus nerve signaling in CNI–1493–mediated suppression of acute inflammation. Auton Neurosci 2000a;85:141–147.
[7]Borovikova LV, Ivanova S, Zhang M, et al. Vagus nerve stimulation attenuates the systemic inflammatory response to endotoxin. Nature 2000b;405:458–462.
[8] Dhond Yen, et al (2008). “Acupunture modulates resting state connectivity in default and sensorimotor brain networks”. Pain 136(3):407-18
(9) Kevin J.Tracey. (2015). “Medicina Bioelectrónica: La estimulación del sistema nervioso podría reemplazar a los fármacos en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias y autoinmunes” Investigación y ciencia, jun 201

19 Enero 2017

ATARAXIA

Archivado en: FUNCIONES PSIQUICAS — Enrique Rubio @ 21:10

ATARAXIA
Con gran frecuencia, al hablar de conceptos psíquicos, decimos cosas diferentes.
No nos vendría mal, saber de que hablamos y para ello hablo de ATARAXIA, y en general la bibliografía consultada se ponen de acuerdo. “CASI FELICIDAD”
Uno de mis pesares es la palabra emoción, donde rara vez nos ponemos de acuerdo al hablar de ella
WIKIPEDIA Se denomina ataraxia (del griego ἀταραξία, «ausencia de turbación») a la disposición del ánimo propuesta por los epicúreos, estoicos y escépticos, gracias a la cual un sujeto, mediante la disminución de la intensidad de pasiones y deseos (valorados de forma negativa en la filosofía antigua por los estoicos) que puedan alterar el equilibrio mental y corporal, y la fortaleza frente a la adversidad, alcanza dicho equilibrio y finalmente la felicidad, que es el fin de estas tres corrientes filosóficas. La ataraxia es, por tanto, tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos.
Según Epicuro, existen dos clases de deseos: los naturales necesarios, relacionados con la supervivencia; y los naturales no necesarios, que provienen de la cultura, política y vida social. La satisfacción de los deseos es lo que produciría placer, el cual a su vez, para los epicúreos es lo que conduce a la felicidad, sin embargo, existen placeres que conducen a un dolor mayor que el placer inicial, estos placeres producen intranquilidad y deben ser evitados por la razón, ya que alejan de la “ataraxia”. La filosofía es una vía hacia la ataraxia, ya que esta es considerada también: «la tranquilidad espiritual propia del sabio que distingue los deseos naturales de los que no lo son y es capaz de alejarse de aquello que es vano».
Las clases están divididas en:
1. Los placeres naturales y necesarios: Solo los placeres que tienen que ver con la vida del individuo.
2. Los placeres naturales pero no necesarios: Son todos los placeres que constituyen las variaciones superfluas de los placeres naturales (comer bien, vestir bien, etc)
3. Los placeres no naturales y no necesarios: Son todos los placeres vanos, nacidos en las vanas opiniones de los hombres (deseo de poder, honor, etc). Estos placeres no quitan dolores del cuerpo, siempre llevan problemas al alma.
El estoicismo fue la última gran escuela de filosofía griega en ser fundada, y continuó existiendo hasta que en el año 529 d. C. el emperador Justiniano clausuró la Escuela de Atenas.
La vía para llegar a la ataraxia es alcanzar la libertad y la tranquilidad sólo siendo ajeno a las comodidades materiales, la fortuna externa, y dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud. Asumiendo una concepción materialista de la naturaleza, siguieron a Heráclito en la creencia de que la sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del logos; que identificaban con la energía, la ley, la razón, y la providencia encontradas en la naturaleza.
Para ellos consiste principalmente en adecuar los deseos propios a la racionalidad de la naturaleza (logos), aprendiendo a diferenciar las cosas que dependen del propio sujeto de las que son independientes de éste. Para esto también es necesario, en pos de encontrar la ataraxia, eliminar los miedos a los dioses y a la muerte, así como no quejarse por las inclemencias del devenir

MUYINTERESANTE.ES
La ataraxia es la incapacidad del ser humano para sentir frustración. A pesar de que esto puede parecer positivo, se trata de un trastorno provocado por un ictus o incluso por un golpe en la cabeza (en la parte frontal), en el que el cerebro queda dañado; la falta de voluntad para enfadarnos o simplemente desilusionarnos, nos impide evolucionar como personas, puesto que la frustración nos ayuda a mejorar cuando algo no nos gusta o no estamos satisfechos con ello.
Esto no se refiere al estado fisiológico, sino patológico y en general tiene, la indiferencia afectiva o el estado de indiferencia, multiples formas de presentarse y en muchos procesos.ç
Creo que esta descripción no tiene nada que ver con ATARAXIA

Real Academia Española
ATARAXIA
Del gr. ἀταραξία ataraxía.
Imperturbabilidad, serenidad.

ATARAXIA
DISPOSICIÓN DEL ÁNIMO PROPUESTA POR LOS EPICÚREOS, ESTOICOS Y ESCÉPTICOS GRACIAS A LA CUAL ALCANZAMOS EL EQUILIBRIO EMOCIONAL MEDIANTE LA DISMINUCIÓN DE LA INTENSIDAD DE NUESTRAS PASIONES Y DESEOS, Y A LA FORTALEZA DEL ALMA FRENTE A LA ADVERSIDAD. TRANQUILIDAD ESPIRITUAL, PAZ INTERIOR.
Esta disposición del espíritu es muy parecida a la apatía propuesta por los estoicos e incluso muchos autores no creen necesario distinguirla. Sin embargo se pueden señalar algunas diferencias. Así, la apatía es más típicamente estoica y la ataraxia se encuentra con más frecuencia en las propuestas de los filósofos epicúreos y escépticos. La ataraxia, como la apatía, es el estado anímico que nos permite alcanzar la felicidad. Se consigue mediante la disciplina del apetito para que éste nos presente sólo deseos moderados, y tras aprender a aceptar los males y a renunciar a los deseos cuando sean imposibles de cumplir. El matiz más importante que separa la ataraxia de la apatía es que la apatía promueve la felicidad como consecuencia de la eliminación de las pasiones y deseos; por el contrario, la ataraxia lo hace mediante la creación de la fortaleza espiritual, fortaleza frente al dolor corporal y las circunstancias adversas. Aunque en el fondo los dos estados anímicos llevan a las mismas consecuencias: indiferencia o imperturbabilidad ante todo. Epicuro compara el estado espiritual de la ataraxia con el total reposo del mar cuando ningún viento mueve su superficie.
Finalmente, tanto un estado como el otro otorgan al sabio la libertad: libertad frente a las pasiones, afectos y apetitos, libertad ante la coacción de otras personas, libertad ante las cosas y circunstancias que se oponen a nuestros proyectos.

La ataraxia
La imperturbabilidad en la filosofía griega
Los dos objetivos básicos de la filosofía son el conocimiento de las cosas y la tranquilidad de espíritu. La antigua filosofía griega consideraba esto último como su meta principal. Ese punto se parece también a uno de los objetivos del budismo, que es el evitar las dependencias, o a cierta parte de la psicología que estimula el observador interior como instrumento para alcanzar la serenidad . Los griegos centraban esa idea en el concepto de ataraxia.
La ataraxia
Se denomina ataraxia (dἀταραξία) a la ausencia de turbación. Esta disposición de ánimo es objetivo común en diversas ramas de la filosofía helenista.
Con diferentes matices es compartida por los epicúreos, escépticos y estoicos. Si el concepto de ataraxia es bastante parecido en el epicureísmo y el escepticismo -aunque los medios de alcanzarla pueden ser diferentes- es ligeramente distinto en el estoicismo. La ataraxia del estoicismo es la apatía -que no debe confundirse con la idea moderna de apatía entendida como falta de energía-, aquí se trata más bien de un conformismo basado en contentarse con lo imprescindible y necesario que llevará a la tranquilidad de espíritu y eso, a su vez, a la impasibilidad.
Medical Definition of ATARAXIA
plural
ataraxias
or
ataraxies
calmness untroubled by mental or emotional disquiet

DHARMA
QUÈ ÉS ATARÀXIA?
La paraula Ataraxia, de procedència grega, defineix l’estat natural de benestar de l’ésser humà, quan no està dominat per cap por ni per cap desig.
Ataraxia és un sistema integrat per aprendre a transformar i orientar emocions, com ara, pors, inseguretats, ansietat, estrès, ràbia, cansament, apatia, depressió, …, així com conseqüències de la manca de gestió d’aquestes, com per exemple l’obesitat.
Ens referim a “sistema integrat” perquè en ell utilitzem diverses eines de treball combinades: psicoteràpia en camilla, visualitzacions, gemmes, cristalls, geometria, afirmacions, teràpia regressiva, so i color.
Ataraxia estudia tot el relacionat amb les emocions i com afecten la nostra vida, els criteris que les emocions condicionen i els bloquejos que impedeixen aconseguir les volicions, i alhora també descobrir quines són les innates capacitats.
En Ataraxia acompanyem les persones a que descobreixin la causa de les seves dificultats i dels seus bloquejos i alliberar-se’n de tot plegat. També promovem i recolzem les seves capacitats per a que les puguin posar en pràctica, per tal de canviar la seva vida a millor.
Ataraxia és un valuós mètode d’avaluació de l’ésser humà en els seus aspectes físic, emocional i mental. Amb el que aprens a transformar emocions paralitzants, tals com pors, ràbia, ansietat, sentiments de culpa i patrons mentals limitants que van quedar impresos en l’interior i que acaben per afectar la pròpia salut.

ATARAXIA es algo asi como paz interior, el espiritu dominado. Nada me turba.
Bueno, el problema no es definirla, sino conseguirla y esto as mas dificl.

DISTONIA NEUROVEGETATIVA, DISFUNCION O DISARMONIA.

Archivado en: Vegetativo, psiconeuroinmunologia — Enrique Rubio @ 13:03

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Hace unos días hablaba con el famoso Dr Cruz, sobre los nombres que a lo largo de la historia reciente de la medicina, habíamos aplicado a las alteraciones del sistema nervioso visceral, una de ellas era “distonia neurovegetativa”. Tambien disfunción, y ahora disarmonia. Y ninguno es erróneo, es un intento de recomponer el todo, porque incluso a nivel quimico, el equilibrio no se repite. Cambios químicos no producen resultados diferentes.
El binomio adrenérgicos y colinérgicos esta mediado por neuromoduladores que modifican la respuesta. No siempre que pasa lo mismo sucede igual.
El nervio vago es el par craneal más largo y tiene una gran amplitud en su inervación. Inerva órganos del cuello, el tórax y el abdomen. Su origen está en el sistema nervioso central (SNC) es el tronco del encéfalo concretamente en el núcleo motor dorsal del vago y el núcleo ambiguo que son los centros de origen de las fibras eferentes del nervio. Este núcleo motor dorsal del vago es el origen del componente visceromotor eferente del vago.
Hasta hace poco tiempo el nervio vago se consideró exclusivamente parasimpático con dirección eferente, pero actualmente se acepta que es un nervio mixto con un 80% de fibras aferentes sensitivas y un 20% eferentes motoras. Las eferencias del vago regulan el funcionamiento cardíaco; sin embargo, los nervios vagos derecho e izquierdo difieren en este aspecto. En efecto, el nervio vago derecho inerva predominantemente el nódulo sinusal y en consecuencia actúa sobre la frecuencia cardíaca, mientras que el izquierdo inerva el nódulo aurículo-ventricular regulando la fuerza de contracción cardíaca en función de la precarga y tiene menos influencia sobre la frecuencia. El cuerpo de las células aferentes sensitivas reside en los ganglios nodoso y yugular y éstas se proyectan hacia el núcleo del tracto solitario. Las proyecciones directas e indirectas del núcleo del tracto solitario están muy extendidas hacia el cerebro. El nervio vago está compuesto en su mayor parte por fibras C de la clasificación de Erlanger y Gasser.
En trabajos posteriores se ha visto que al margen de la inervación visceral aferente y aferente por el vago, este nervio tiene unas importantes funciones sociales que constituyen lo que se llama teoría polivagal propuesta por PORGES, SW: en 1995
La estimulación del nervio vago (ENV) se remonta al siglo XIX. En 1883, Corning realizó por primera vez la ENV eléctrica, en 1938 Bailey y Bremer provocaron sincronía cortical mediante ENV, en 1949 Maclean y Pribram efectuaron ENV en monos anestesiados, en 1951 Dell y Olson lo hicieron en gatos conscientes, en 1980 Maclean estudió los efectos de la ENV en la actividad del SNC, en 1985 Zabara verificó la atenuación de convulsiones en perros y en 1988 Penry implantó un dispositivo para ENV en seres humanos. El empleo de ENV para el tratamiento de la epilepsia se aprobó en 1994 en Europa y en 1997 en los Estados Unidos. En 1998, Baylor describió los efectos antidepresivos de la ENV y en 2001 la FDA aprobó la realización de ensayos clínicos de ENV para el tratamiento de la depresión. Actualmente existe una verdadera pasión por la estimulación del vago, ya que queremos ver en esta maniobra la solución de problemas importantes donde el sistema vegetativo es responsable, por su desequilibrio, de múltiples procesos y que ENV crónica podría ser un tratamiento potencial para numerosas condiciones clínicas, como epilepsia, depresión, ansiedad, trastornos cognitivos y enfermedades inflamatorias crónicas, enfermedad de de Alzheimer, migrañas, movimientos involuntarios y otros trastornos neuro-psíquicos. Existen evidencias que indicarían que los cambios en las funciones cerebrales provocados por la ENV se deben principalmente a aferencias directas más que a efectos indirectos mediados por sus proyecciones eferentes. (1).
Tanta bondad obtenida en la estimulación del vago, al mejorar múltiples y diversos procesos, asusta un poco. Pero al mismo tiempo estamos contemplando que el sistema vegetativo es una prolongación del sistema nervioso central que no controlamos conscientemente. Ya no se trata de inervar vísceras y sus funciones, sino también de tener repercusiones sobre la vida social y con un poco de participación en la vida espiritual. “La búsqueda interior”.
Las filosofías orientales nos habían hablado siempre de los órganos y depósitos de la energía cuya estimulación producían salud y sabiduría. Ahora estamos viendo, o por lo menos queremos ver que las estimulaciones de este nervio, parte del sistema vegetativo, es capaz de reparar desórdenes. Es imprescindible al mismo tiempo, pensar que existe un desequilibrio de estas ramas vegetativas que podían explicar tantos disturbios, que hasta ahora no habíamos podido controlar mi explicar.
Pero cada vez se hace mas evidente que en el desorden del sistema vegetativo intervienen la enfermedad y la inflamación crónica.
Los sistemas nerviosos autónomos simpático y parasimpático funcionan de manera recíproca: un aumento en la actividad de un componente causa o provoca una disminución en la actividad del otro. A nivel de las interacciones de los neuroefectores, la liberación de noradrenalina desde las terminales nerviosas simpáticas inhibe la liberación de acetilcolina de las fibras vagales vecinas, mientras que la acetilcolina impide la liberación de noradrenalina.
La aparición del concepto de disfunción del sistema nervioso autónomo contribuye a explicar la patogénesis de varios tipos de enfermedades, entre las que se sitúan, las cardiovasculares, incluyendo la enfermedad coronaria, la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca congestiva, arritmias que amenazan la vida y la muerte súbita y las enfermedades psíquicas, a las que se le esta prestando gran atención.
Los desequilibrios autonómicos, producen preferentemente la hiperactividad simpática en contraposición y consecuentemente una hipo reactividad parasimpática.
Los sistemas nerviosos autónomos simpático y parasimpático funcionan de manera recíproca: un aumento en, la actividad de un componente causa o provoca una disminución en la actividad del otro. Pero la actualidad no es una oposición entre fuerzas sino una disfunción, donde los neuroefectores adrenérgicos y colinérgico en ocaciones son comunes en ambos sistemas y se ayudan.
A nivel de las interacciones de los neuroefectores, la liberación de noradrenalina desde las terminales nerviosas simpáticas inhibe la liberación de acetilcolina de las fibras vagales vecinas, mientras que la acetilcolina impide la liberación de noradrenalina.
La disfunción del sistema nervioso autónomo que actualmente se le llama a disc armonía contribuye a la patogénesis de las enfermedades cardiovasculares más importantes, incluyendo la enfermedad coronaria, la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca congestiva, arritmias que amenazan la vida y la muerte súbita. Los desequilibrios autonómicos se correlacionan con la gravedad de la enfermedad cardíaca, con acentuada activación simpática y niveles anormalmente bajos de actividad parasimpática. La excitación simpática acorta el período refractario de los ventrículos, reduce el umbral de fibrilación ventricular y produce vasoconstricción periférica y coronaria. Las drogas que disminuyen la estimulación simpática cardiovascular, como los betabloqueantes, son básicos en el tratamiento de los pacientes cardiópatas. (4) Más aún, la ENV crónica, como tratamiento de la insuficiencia cardíaca, es en la actualidad objeto de investigación clínica. (5) Notablemente, los estudios experimentales más recientes verifican el efecto beneficioso de la ENV en ausencia de cambios en la frecuencia cardíaca. Los efectos vagales independientes del efecto sobre la frecuencia cardíaca incluyen, entre otros, el efecto antiadrenérgico debido a interacción simpático-parasimpático, efectos antiapoptóticos (modulación del receptor del factor de necrosis tumoral), aumento del óxido nítrico, reducción del daño por isquemia y reperfusión (inhibición de la apertura del polo mitocondrial) y un “reflejo antiinflamatorio”. (6-9) Por otra parte, la ENV induce al inhibidor de la metaloproteinasa-1 y provoca la liberación de neuropéptidos como somatostatina, galanina, péptido intestinal vasoactivo (VIP) y VIP “like” (estos últimos independientemente del bloqueo de los receptores muscarínicos y betaadrenérgicos). (10-13)activida parasimpática correlacionan con la gravedad de la enfermedad cardíaca, con acentuada activación simpática y niveles anormalmente bajos de actividad parasimpática. La excitación simpática acorta el período refractario de los ventrículos, reduce el umbral de fibrilación ventricular y produce vasoconstricción periférica y coronaria. Las drogas que disminuyen la estimulación simpática cardiovascular, como los betabloqueantes, son básicas en el tratamiento de los pacientes cardiópatas. (4) Más aún, la ENV crónica, como tratamiento de la insuficiencia cardíaca, es en la actualidad objeto de investigación clínica. (5) Notablemente, los estudios experimentales más recientes verifican el efecto beneficioso de la ENV en ausencia de cambios en la frecuencia cardíaca. Los efectos vagales independientes del efecto sobre la frecuencia cardíaca incluyen, entre otros, el efecto antiadrenérgico debido a interacción simpático-parasimpático, efectos antiapoptóticos (modulación del receptor del factor de necrosis tumoral), aumento del óxido nítrico, reducción del daño por isquemia y reperfusión (inhibición de la apertura del polo mitocondrial) y un “reflejo antiinflamatorio”. (6-9) Por otra parte, la ENV induce al inhibidor de la metaloproteinasa-1 y provoca la liberación de neuropéptidos como somatostatina, galanina, péptido intestinal vasoactivo (VIP) y VIP “like” (estos últimos independientemente del bloqueo de los receptores muscarínicos y betaadrenérgicos). (10-13)
La Revista Argentina de Cardiología, Buchholz y colaboradores verifican, en un modelo experimental de isquemia en conejos, que la ENV previa, aplicada con la intención de inducir la liberación de acetilcolina, lejos de activar el mecanismo de precondicionamiento y, consecuentemente, reducir el área isquémica, incrementa el tamaño del infarto y que dicho efecto se revierte con la administración de atropina o de betabloqueantes.(14) Este hallazgo, interpretado exclusivamente a la luz de los conceptos habituales sobre la interacción de los sistemas simpático y parasimpático, resulta, como lo señalan los autores, “sorprendente”. Por una parte, el hecho de que el tamaño del infarto se reduzca con la administración de atropina evidencia que los receptores muscarínicos cumplen un papel trascendente. Del mismo modo, la reducción del tamaño del infarto mediante la administración de betabloqueantes (de acción ultracorta o prolongada) revela que la activación del sistema simpático también tendría un papel significativo, ya sea por estimulación indirecta o por la activación de receptores alfa o la liberación local de neurotransmisores.
Como señalan Morisco y colaboradores, en referencia a la hipertrofia cardíaca pero cuyo concepto puede extrapolarse a otros escenarios, “el papel de cada señal molecular no es idéntico cuando se estudian empleando diferentes estímulos. Es posible que la intensidad y el momento de expresión de la molécula afecte significativamente su función en una condición patológica determinada”. (15) Es por ello que, más allá de emplear otros modelos de isquemia cardíaca, parece necesario corroborar los resultados del trabajo de Buchholz y colaboradores modificando variables como la intensidad, el ancho del pulso, la frecuencia, la duración de los períodos “on” y “off” y el momento de la ENV.
La explicación que tiene la disarmonía del sistema vegetativo sobre la función cardíaca y las enfermedades que dé ello dimana, es relativamente fácil de entender. También lo es la inhibición de los proinflamatorios en las enfermedades crónicas, como la artritis reumatoide. Sin embargo en el equilibrio social que produce el vago y que no es una ficción, sino una realidad tiene una explicación más difícil. Pero es evidente que la rama del vago son múltiples e inervan órganos variados preferentemente de la esfera inmunitaria.
Ya no podemos observar el sistema vegetativo solo como gestor visceral, sino de la inmunidad y de la conducta social, lo que complica la visión del conjunto, pero la reposicon , del daño, la mejora de los síntomas con la potenciación del vago mediante estimulación de sus ramas. Esta produciendo resultados eficaces e inesperados. Pero todavía no bien explicados.
REFERENCIAS
1. Groves DA, Brown VJ. Vagal nerve stimulation: a review of its applications and potential mechanisms that mediate its clinical effects. Neurosci Biobehav Rev 2005;29:493-500.
2. Saetrum Opgaard O, Gulbenkian S, Edvinsson L. Innervation and effects of vasoactive substances in the coronary circulation. Eur Heart J 1997;18:1556-68.
3. Schwartz PJ, De Ferrari GM. Sympathetic-parasympathetic interaction in health and disease: abnormalities and relevance in heart failure. Heart Fail Rev 2011;16:101-7.
4. Zamotrinsky AV, Kondratiev B, de Jong JW. Vagal neurostimulation in patients with coronary artery disease. Auton Neurosci 2001;88:109-16.
5. Van Wagoner DR. Chronic vagal nerve stimulation for the treatment of human heart failure: progress in translating a vision into reality. Eur Heart J 2011;32:788-90.
6. De Ferrari GM, Crijns HJ, Borggrefe M, Milasinovic G, Smid J, Zabel M, et al. CardioFit Multicenter Trial Investigators. Chronic vagus nerve stimulation: a new and promising therapeutic approach for chronic heart failure. Eur Heart J 2011;32:847-55.
7. De Ferrari GM, Schwartz PJ. Vagus nerve stimulation: from preclinical to clinical application: challenges and future directions. Heart Fail Rev 2011;16:195-203.
8. Katare RG, Ando M, Kakinuma Y, Arikawa M, Handa T, Yamasaki F, et al. Vagal nerve stimulation prevents reperfusion injury through inhibition of opening of mitochondrial permeability transition pore independent of the bradycardiac effect. J Thorac Cardiovasc Surg 2009;137:223-31.
9. Katare RG, Ando M, Kakinuma Y, Arikawa M, Yamasaki F, Sato T. Differential regulation of TNF receptors by vagal nerve stimulation protects heart against acute ischemic injury. J Mol Cell Cardiol 2010;49:234-44.
10. Uemura K, Li M, Tsutsumi T, Yamazaki T, Kawada T, Kamiya A, et al. Efferent vagal nerve stimulation induces tissue inhibitor of metalloproteinase-1 in myocardial ischemia-reperfusion injury in rabbit. Am J Physiol Heart Circ Physiol 2007;293:H2254-61.
11. Henning RJ. Vagal stimulation during muscarinic and betaadrenergic blockade increases atrial contractility and heart rate. J Auton Nerv Syst 1992;40:121-9.
12. Preston E, Courtice GP. Cardiac vagal effects in the toad are attenuated by repetitive vagal stimulation. Neuropeptides 1993;25:193-8.
13. Feliciano L, Henning RJ. Vagal nerve stimulation releases vasoactive intestinal peptide which significantly increases coronary artery blood flow. Cardiovasc Res 1998;40:45-55.
14. Buchholz B, Siachoque N, Rodríguez M, Ivalde FC, Álvarez Yuseff MF, Gelpi RJ. La estimulación vagal eferente preisquémica aumenta el tamaño del infarto de miocardio en conejos. Rev Argent Cardiol 2012;80:7-13.
15. Morisco C, Sadoshima J, Trimarco B, Arora R, Vatner DE, Vatner SF. Is treating cardiac hypertrophy salutary or detrimental: the two faces of Janus. Am J Physiol Heart Circ Physiol 2003;284:H1043-7.

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